Adicción VIII

FFVII AU Zack x Cloud

—Menuda Zorra…— la voz de Zack le sacó de su ensoñación — Cómo sabe que no se pueden resistir. Seguro que era de Shinra.

—Quizás...— no se sentía con ganas de nada. Estaba mirando el dorso de sus manos apoyadas en sus rodillas, era consciente que cada vez estaba más encogido, pero no se veía con ganas de fingir que podía estar en una pose más relajada. Algo le decía que con Zack no valía la pena. — Pero temo que no le salió como esperaba, o al menos no en un principio.

Zack asintió con la cabeza y se dispuso a seguir escuchando, no sabía cual de los dioses le había dado dosis increíbles de paciencia, que él recordara, Zack era alguien inquieto y ahí estaba, horas escuchando sus lloriqueos sin apenas haberse movido del sitio.

Cerró los ojos sintiéndose aliviado de haber conocido a alguien como Zack. Giró la cara inmediatamente tratando de controlar esa emoción que había estallado sin ningún sentido.

La mujer de la media melena les miraba con interés cuando les invitó a sentarse, pero Tifa tomó cartas en el asunto adelantándose un par de pasos y superando la posición de Cloud.

—No perdamos el tiempo, quiero saber qué pasó ayer por la noche en Mercado Muro. — Tifa sonaba al borde de su paciencia.

—No tengo problema en contarte todo lujo de detalles. — cruzó las piernas tomando asiento en uno de sus sillones de tapicería refinada de bordados rosas y dorados.

—No necesito esos detalles,— los guantes de Tifa crujieron en sus puños— quiero saber qué es lo que le inyectaste a Cloud.

—¿Cloud? ¿ese es tu nombre?— la de media melena le miró. — Que adorables sois al poneros celosos.

—Será mejor que contestes rápido.— Volvió a dar otro paso la morena.

—Mako— contestó sin tapujos.

—Mientes…— esta vez intervino él aún estando tras la figura de Tifa. — Parecerá Mako, no es algo fácil de conseguir por muchas propiedades de lujo que tengas. Debe ser otra cosa que habéis diseñado para que parezca Mako.

La risa de la mujer y de la otra que les abrió la puerta resonó en la sala, eran risas que simulaban ser recatadas al esconder los dientes tras sus delgados y cuidados dedos con manicura fina. Tanto Cloud como Tifa permanecieron en silencio.

—SOLDADO..., quiero decir, Cloud; sabes perfectamente que a los tuyos no les afectan las drogas ordinarias o no tanto como se debería. Es por eso que esto es lo único que os hace sentir un poco más vivos.

No podía rebatir aquel argumento, su resistencia a las diferentes drogas les hacía más eficaces; aunque no les dejaban de afectar cosas como potentes somníferos, podían aguantar sus efectos más tiempo y despertar más rápido, su cuerpo lo asimilaba con mayor rapidez.

—Dime ¿qué fue lo que sentiste…?— la de los tatuajes se acarició el cuello con esos largos dedos suyos.

—Nada especial...— mintió.

—Pues yo no lo sentía así—pasó a mirar a la otra mujer. — fue un hermoso éxtasis.

Bufó dando por terminado aquel tema, Tifa no debería escuchar aquello.

—Pareces bien abastecida ¿de dónde lo sacas?

—Si quieres, sólo tienes que venir a buscarme y estaré encantada de darte por 5000 giles o por otros medios.

Nadie esperó que Tifa se adelantara a coger el vial que había en la bombonera.

—Di una palabra más y te meteré esto por el gaznate. — la de los tatuajes se puso tensa, la amenaza de Tifa era muy real — Porque tu seas una yonki no tienes que arrastrar a otros.

—No te equivoques— la amiga decidió contestar— ninguna persona normal sobreviviría o se volvería loca de remate.

—Entonces ¿por qué lo tenéis?— ese tema le interesaba al rubio, aunque se arrepintió cuando ellas se miraron.

—Cuando se tiene todo una se aburre rápido de la gente ordinaria, y busca otros placeres, en este caso el que me puede dar un SOLDADO.

—¿Todo esto es por tu fetiche? — Tifa apretó el vial con fuerza.

—¿Lo has probado alguna vez?— La otra mujer volvió a hablar y rió entre dientes por la expresión de Tifa que él no podía ver.

—Vamonos Tifa— se dio la vuelta para irse, estaban perdiendo el tiempo.

—Ya que tienes el vial ¿por qué no lo pruebas?, tu amigo lo haría encantado si se lo das a cambio. Te aseguro que es una experiencia.

—Tifa— la llamó cuando la morena no dijo nada, eso no era buena señal.

Tifa se giró muy lentamente.

—¿Lo harías? — la mirada que le dedicó no era una que quería ver, era de extrema decepción y tristeza. — ¿Me tomarías a cambio de esto?— dejó a la vista el vial y sus ojos por un momento no se apartaron como hechizado por el fulgor que desprendían.

—No— dijo finalmente. —No soy un yonki. — cruzó los brazos.

—Yo más bien diría que has tenido tu dosis no hace mucho, date tiempo. Se que volveremos a vernos...y esa vez no estaremos solos.

Tifa arrojó el vial hasta hacerlo estallar en el suelo haciendo que la mujer deformara su aparentemente serena expresión a un de desprecio a la morena. Los dos juntos salieron de aquel endiablado lugar.

— Después de eso los recuerdos son demasiado vagos.

— ¿Recuerdas qué le pasó a Tifa?, me dijo que la atacaste, pero que Barret se puso en medio.

— Sí, lo recuerdo…— admitió — pero está lleno de partes que no consigo conectar en mi mente.

— Intentalo— Por una vez le sorprendió que la voz de Zack fuera más suave que cuando le mostró las marcas en el cuello.

— Me desperté en mi cama, hicimos el camino de vuelta sin que Tifa me dirigiera la palabra...No hasta la mañana siguiente, cuando llamó a mi puerta.

— ¿Qué vas a hacer?— La gran pregunta que le hizo Tifa tras pasar el umbral de la puerta sin pedirle permiso, él la cerró después que ella entrara.

— No lo sé, Tifa,— se apartó de la puerta apoyándose en una de las paredes cruzando los brazos,— Es evidente que no voy a tener trabajo de Avalancha y … no creo que quieras cargar con mi complicación— Evitó levantar la mirada y tener contacto visual con los ojos de la morena.

— Cloud...— le llamó más suave de lo que esperaba y levantó la mirada.—Ayer le distes en los morros a esa tipa, se creía tenerte controlado pero has demostrado que no es así— apenas apareció una tímida sonrisa — Además creo que lo mejor sería vigilarte, — ella hizo una leve pausa juntando las manos en un gesto de preocupación— he de confesar que ayer te comportaste raro.

—¿Raro?

—Sí, de repente te quedabas quieto y no reaccionabas a nada, con la mirada perdida…— ahora era ella quien no le quería mirar — Quizás sea un efecto adverso de Mako y…

— Tifa no soy ningún adicto a Mako,— deshizo sus brazos y se acercó un paso — esa mujer me dió la primera dosis, ¡a traición!— Le ardía la sangre sólo de pensarlo.

—Lo sé, por eso, quiero ver cómo te afecta, pero como he dicho, ayer hiciste una buena actuación así que tengo esperanzas en que …— parecía escoger bien las palabras — todo saldrá bien, Cloud.

Tifa no era una gran actriz, él tampoco, pero era fácil ver como ni ella se creía lo que estaba diciendo.

—Me estás diciendo que…

—Vengas al Séptimo Cielo conmigo y arreglemos las cosas. — completó la frase.

Quería aceptar la oferta, pero se limitó a volver a cruzar los brazos y deambular lentamente pensativo, por el reducido espacio, ¿cuál sería la mejor solución?. Marcharse sería la mejor forma de empezar de cero, no le atraía la idea de estar peleando por recuperar su confiabilidad. Si decidiera alejarse no tardaría mucho en afrontar el mismo problema pero en otro lugar, donde se aprovecharán de su adicción. De todo Midgar sólo podía confiar en Tifa, y en que su pasada amistad tuviera verdadero peso.

—Está bien,- accedió— no prometo nada, pero lo haré lo mejor que pueda.

Ella al fin sonrió, aunque aquella sería la última vez.

—Estuve con ella todo el día en el bar, hablamos durante horas de lo que había pasado tratando de convencer al resto de Avalancha… y durante ese día tuve esos …'bloqueos'...hasta que finalmente uno tuvo efecto sobre mi. — Abrió y cerró los puños, muy lentamente, con algo de nerviosismo mientras hablaba—De nuevo sentía que mi mente y mi cuerpo estaban desvinculados. La sensación de sed fue subiendo durante el día y parte de la tarde. A la mañana siguiente empezaron a venir clientes al bar y fue cuando todo se rompió.

—Atacaste a Tifa— Zack sabía ya del tema y él se limitó a asentir sin mirarle.

— Le grité, la acusé de cosas estúpidas y sin sentido, estaba tan enfadado por todo y por nada, perdí el control de mi cuerpo. Todo lo que decía y salía de mi boca, sin que yo lo sintiera, le hizo daño. La acusé de aprovecharse de mi 'buena relación' con ella, de cómo manipulaba a otros desde que era una niña...aunque no la llamé así precisamente...— volvió a alzar la mirada al techo — Aún así evitó que intentara salir...hasta que alcé la espada contra ella...— Cloud cerró los ojos y tragó saliva.

—Y Barret se puso en medio.

— Iba a hacerlo, Zack, lo debió ver en mis ojos, como yo vi cuando ella se dió cuenta en los suyos.- Tomó aire de nuevo sin abrir los ojos, así veía mejor las imágenes de su mente — Nadie se opuso a que me fuera y fuí a buscar a la chica de los tatuajes en la placa superior, donde obtuve mi segunda marca…Traté de volver y...

— ¿Querías arreglar las cosas?.

— Sabía que no iba a conseguir nada, evitaron que viera a Tifa ¿qué iba a decirle de todos modos? Me recordaron el peligro que era paseando a mis anchas, armado. — Su mirada aterrizó en el enorme mandoble apoyado a un lado del local—Me negué varias veces, pero al final dejé la espada cuando alegaron que fuera a matar a otros, a unos cuantos Shinra a los que le debía mi adicción...y que así quizás hiciera algo útil. — Suspiró masajeando el puente de la nariz con una de sus manos.

Decidió darse un respiro tratando de olvidar la escena y cómo separarse de la espada fue algo inteligiblemente doloroso.

—Y la noche cuando te encontré obtuve la tercera. Desde que me pediste ver a Tifa no la volví a ver— Abrió los ojos encontrándose con la vista del techo del bar, donde colgaban grandes lamparones con bombillas en las radiales.

Le siguió el silencio, pero era lo que quería en ese momento. La mano de Zack en su hombro le hizo regresar al momento presente. Le miró y él le sonrió con una leve sonrisa, parecía cansado.

—Le importas mucho Cloud; la casera es su amiga por lo que me dijo, iba a conseguirme otra habitación. Después de lo que me has contado si te quisiera fuera se lo hubiera dicho a la casera.

—¿En serio, Zack? ¿Una casera va a ser un problema para mí?- rió de forma ronca y burlona.

—La presión de todo un suburbio no creo que sea fácil de llevar, sólo por un techo. Además que si te pillaba cuerdo seguramente lo habrías hecho para evitar toda esta mierda…

—Sí— admitió.

—Pues temo que vas a tener que aguantarte.— le dió un par de palmadas en la espalda— Porque vamos a hacer que todo esto funcione.

Entreabrió los labios para hablar, pero entonces Zack se puso en pie recogiendo la botella de licor del suelo, Cloud se sorprendió que no hubiera bajado el nivel desde que él le dió el trago. Zack pasó al otro lado de la barra y guardó la botella que habían compartido a parte. Su pecho se encogió levemente al volver a ver las marcas que le había dejado a su amigo en la cara y la mueca que recorrió su ensangrentado rostro por el dolor de la herida del hombro. Sintió el frío del miedo recorrer su espalda, adormeciendo la punta de los dedos.

Si seguía así.

—No fue igual...— Tomó el valor para hablar. Zack detuvo su actividad y él se puso en pie colocando las manos muy lentamente sobre la barra. Permaneció con la mirada en sus manos reposando en la madera— Cuando ataqué a Tifa sabía que era ella, pero cuando te ataqué a ti, vi a Sephiroth.

Apretó los ojos, sabía que Mako era una droga degradativa y con el tiempo, su cerebro se convertiría en una esponja.

—Zack…

—Aún es pronto para sacar conclusiones,—las manos de Zack reposaron a los lados de sus brazos y alzó la mirada para encontrarse la mirada de Mako de su amigo — además ya te he dicho que no volverás a pillarme con la guardia baja. Sé que ha sido duro para ti contarme todo esto…— dijo tras una leve sonrisa para luego suspirar y negar con la cabeza. —No negaré que cuando lo supe de los labios de Tifa me sentí decepcionado y enfadado. Pero eso fue antes de darme cuenta que tú nunca elegiste esto.

—Tú sí que puedes elegir, Zack.

—Es verdad,— apartó las manos mirándole seriamente, —y he elegido estar contigo en esto. Te lo he dicho antes y te lo digo ahora.

La mano de Zack voló tan rápido tras su nuca que apenas pudo verla; los dedos del moreno apretaron el pelo de la nuca tirando para atraerle a él, obligando a que sus miradas estuvieran más cerca y no la pudiera evadir.

—Tú y yo, Cloud, los dos juntos.

Apretó con la punta de los dedos la madera obligándose a no emocionarse cuando Zack le sacudió levemente con la mano aún en el cuello y le regalaba esa sonrisa ensangrentada. Chasqueó la lengua apartando la mano de su nuca a la vez que cerraba los ojos para mantener bajo control sus emociones, que ya debían ser demasiado evidentes. Zack se rió y él se concentró en colocar todo en su sitio, después de la pelea.

No estaba solo.

—Bien, no tengo un plan de acción para todo esto, pero lo que sí tengo claro es lo que haremos. —Zack hablaba confiado mientras Cloud iba colocando la última silla y le miró — Iremos a rescatar a los supervivientes de Avalancha.

Cloud asintió mirándole a los ojos. Se había quitado un gran peso de encima y con la presencia de Zack sabía que le detendría si ponía en peligro a los demás. No había nadie mejor que él.