Los pies me pesan, me cuesta respirar con cada paso, siento que mis pulmones van a explotar, algunas personas han querido detenerme para brindarme apoyo, pero no los dejo, no quiero dejar de avanzar, desde hace rato que mis pensamientos solo son de ti, pero ¿quién eres? Kaoru, Kaoru, Kaoru, es lo único que repito en mi mente, Sanosuke me dijo que si volvía a ti, recuperaría mi memoria… ni sabía eso… no era consciente de lo que hacía en aquel lugar, no sabía quién era ese muchacho hasta que vino a mí, no sabía siquiera que me llamase Kenshin, solo que necesitaba desesperadamente ir a casa. Casa… un hogar al cual volver, ¿es acaso donde te encuentras tú? ¿Quién eres?

Desde que baje del barco, fue tan familiar la sensación, no sé a dónde me dirijo, pero mi cuerpo se mueve por su cuenta, como si mis pies automáticamente reconocieran el suelo por el que tránsito, indicando el camino hacia donde es mi destino.

—Uh… —llevé mi mano hacia mi boca y tosí al ahogarme con lo que creo es mi propia saliva, me equivoqué… vi la mancha de sangre en mi mano, necesito descansar… yo debo detenerme para poder recuperarme. Pero… sí sé que debo parar, ¿porque no lo hago? Continúo avanzando, con pasos torpes y lentos, la tarde se está yendo muy deprisa, o quizá soy yo el que no avanza lo suficiente… el atardecer está a mi costado, el sonido del agua fluir del río me tranquiliza un poco. El río…

—...No falta mucho...—me sorprendí por mis palabras, puedo visualizar el camino a un pueblo, los ciruelos marcan la entrada, y de repente como si me insertaran la imagen en mi cabeza, puedo verte… pétalos de Sakura revoloteando con el viento acariciando tu rostro, Kaoru… ¿cómo pude olvidar tan bello ser…? tu blanquecina piel, tu cabello largo y oscuro, tus ojos preciosos y tu sonrisa gentil… que preciosa eres, pero ¿quién eres? ¿que eres para mí que te recuerdo con tanto cariño y dolor…?

Apenas cruce la entrada de cerezos, fue como si cada paso que daba, una memoria llegaba a mi mente, cada una que ver contigo… una joven que ayude de un tirano, eres maestra de un dojo, me recibiste como inquilino, ,te rescate de un asesino, nos separamos, me seguiste a Kyoto, me ayudaste a volver, nos besamos en un lugar no muy lejos de aquí, te rescaté en una isla, volvimos a casa… tú me pediste formar una familia… me diste un hijo…

—… ¿Como fui tan ciego? —pensé suspirando. Casi tropecé, mi cuerpo no me ayuda mucho, pero no quiero detenerme, quiero ir cuanto antes a ti, cumplir la promesa que te hice. Alzo mi mirada al escuchar pisadas no muy lejos de donde me encuentro, pasos débiles pero que vienen con prisa, de pronto te vi… estabas solo con una yukata interior, tu cabello suelto, vi vendajes en ciertas partes de tu cuerpo, y tu figura es diferente a mis memorias pero… sigues sonriendo igual de cálida, tus ojos no perdieron la expresión, eres tan hermosa… en cuanto me viste empezaste a abrir tus brazos para recibirme, no voy a negártelo, me emocioné, tambalee por querer avanzar más rápido pero no lo logré, te sentí cerca y mis piernas no pudieron responderme más, me deje caer pero fui bien recibido en tus brazos, correspondí el abrazo con las pocas fuerzas que me quedaban y enterré mi rostro en tu pecho. Tu familiar aroma me inundó… ah… sí, esta fragancia embriagadora solo podría provenir de ti, mi Kaoru… mi dulce y amada esposa…

—...Estoy en casa… Kaoru… —murmure sonriendo contra su cuerpo y ella correspondió a mi abrazo.

—Bienvenido a casa… Shinta… —con pronunciar el nombre que me asignaron mis padres, todos los recuerdos que tenía perdidos, me inundaron sin piedad, toda mi vida pasó frente a mis ojos y comprendí muchas cosas que Sano me comentó noches atrás. Tus brazos me reconfortaron como nunca, me deje hacer los cariños que me diste en ese momento, pero cuando buscaste mis labios, el tiempo se detuvo para mí, como pude, te correspondí esperando regresarte el mismo amor que me estabas dando.

—Los cerezos, deberíamos aprovechar en verlos todos juntos… con Kenji, Yahiko, Tsubame...Megumi y Tae, estoy segura de que a todos les gustara verlas. —Sonreí al reconocer y recordar cada nombre mencionado—Y el año que viene, y el año siguiente a ese, apuesto a que Yahiko será papá en entonces —estuve de acuerdo contigo y sonreíste ante esto último —¿Shinta? Debes estar cansado… —quise negar y responder que no era así, que me sentía muy bien escuchando lo que decías, pero sabía que no te dirigías a mí, sino a mi cuerpo inerte que descansaba en tu regazo. No sé en qué momento exacto fue, cuando me ayudaste a sentarnos debajo de este árbol, me abrigaste con tu bata, recostaras mi cabeza en tus piernas y comenzaras a acariciar mi cabello… me sentí tan en paz y tranquilo en tu presencia, tu dulce voz me calmó unos momentos y poco a poco se fue desvaneciendo, cuando me di cuenta, ya estaba sentado aquí a tu lado, escuchando el resto de tu conversación. —Por fin… por fin desapareció… —vi como un par de lágrimas tocaron el lugar donde antes estaba mi cicatriz, me llevé una mano hacia ella sintiendo mi piel lisa nuevamente, vi cómo te inclinabas y llorabas por mi partida. Como lo siento Kaoru, no era mi intención que esto terminara así, que tú y yo termináramos así...después de todo lo que hiciste por mí… pero estoy feliz de poder, por última vez, haber estado entre tus brazos. Siento haber tenido que dejarte sola pese a que me suplicaste no hacerlo, siento haberme tardado tanto en volver, siento no haber podido darte la vida que merecías… ¿qué puedo hacer por ti ahora? Ahora que estas sufriendo nuevamente.

Parece que llegué a tiempo… —me giré a ver quién había hablado, me limite a sonreír al reconocerte

Tomoe… —nuevamente me encontraba contigo —¿Llevas mucho por aquí? —

No realmente, me dijeron que hoy probablemente cruzarías a este lado, y veo que tenían razón —como siempre, me respondiste serenamente, después enfocaste tu mirada en Kaoru quien seguía llorando y abrazaba mi cuerpo. —¿Listo?

¿Para qué?

Vine por ti, para acompañarte y que puedas descansar, fui tu esposa alguna vez… y es lo que te debo después de lo que hiciste por mi hermano —me extendiste tu mano y me sonreíste como cuando estábamos juntos muchos años atrás.

¿Descansar…? —ella asintió, era lo que más quería, finalmente dejar mis penas atrás y poder descansar tranquilo. Por un momento, estuve por aceptar y tomar tu mano, hasta que un nuevo sollozo de Kaoru me hizo volverme a ella.

—...Shinta… mi amor… oh… Shinta… —Kaoru, te llame con mi mente, mi pequeña y amada Kaoru. Volví mi mirada hacia a ti y tras pensarlo negué con la cabeza,

—Siento tener que rechazar tu ofrecimiento, pero me gustaría quedarme aquí… —me miraste sorprendida

¿Quedarte? ¿Deseas vagar como un alma en pena? —reí tras tu comentario.

No soy un alma en pena, solo… quiero esperarla… te agradezco, Tomoe, por haber venido por mí… pero… Kaoru es el amor de mi vida, y soy su marido… espero tanto por mí, que no me siento bien si no hago lo mismo. Siento tanto que hayas tenido que venir a tomarte las molestias nuevamente… —vi como guardabas tu postura y me brindaste una mirada empática.

No fue nada, si es tu deseo, lo respetaré… estoy aliviada al saber tus sentimientos sobre esta joven… bien, entonces, esta es la despedida —tras asentir nuevamente contigo, te alejaste y desapareciste de mi vista.

Volví mi mirada hacia ti, y sin poder evitarlo, me arrodille y te abrace, no sé si fue coincidencia o no, pero detuviste tus lamentos y susurraste mi nombre nuevamente. Seguido escuche las pisadas de Yahiko y Kenji, quienes se encargaron después de todo lo referente a mi velorio.

Estoy a tu lado, viendo como terminan de sepultar el contenedor donde mi cuerpo yace, veo los grandes cambios de estos años en nuestros amigos y cambios en el dojo.

—Shinta… por favor, espera por mí… —murmuraste muy bajo dirigiéndote a mi lápida, nadie fue consciente de lo que dijiste, pero yo sí. Me acerqué a tu costado, y susurré en tu oído.

Todo el tiempo que haga falta… —tu cara de asombro me confirmo que percibiste mi respuesta, tu rostro calmo seguido de tu sonrisa me aliviaron, así como esperaste mi regreso, yo esperaré por ti, y así de esa manera, nos reuniremos nuevamente y esta vez no me separaré de tu lado.


Hello~

Después de publicar "Familia", empecé a tener muchas más ideas para fics de Kenshin y Kaoru, y ya que terminé el fic mencionado, pues me estoy yendo con los One shot que tenía pensado, este esta cortito, como saben, tengo un trauma con los OVAS, y me cuestioné, en el manga Tomoe apareció, ¿con Kenshin también sería lo mismo? Y bueno esto salió, espero lo disfruten, sufrí un poquito haha, se me salieron un par de lagrimitas, pero aquí andamos. Espero lo disfruten :))

—KARYKC