DÍA 3:

Gato

Mirabas con curiosidad al hibrido que tenias frente a ti, era un muchacho de no más de 20 años de cabello negro que te observaba atentamente, no tenías idea de como es que había llegado hasta la puerta de tu casa, pero ahí estaba.

Vestía de forma bastante descuidada y con ropa que era mucho más grande que él, tenía una venda cubriendo su ojo izquierdo y parecía estar herido, su cola estaba enredada y una de sus orejas sangraba ¿Qué debías de hacer? Estabas por salir con tus amigas cuando lo encontraste, parecía que había estado vagando y por cuestiones del destino había terminado sentado frente a tu puerta.

Te agachaste para poder quedar a su altura y tocaste su rostro con cuidado - ¿Estas bien pequeño? -Este negó con la cabeza- ¿Me dejarías ayudarte…? – Preguntaste con duda, a lo cual el solo asintió- ¿Puedes decirme tu nombre? – El chico permaneció callado durante unos segundos -Me llamo Narancia-

-Muy bien Narancia, yo soy T/N- Tomaste sus manos y lo ayudaste a levantarse, con cuidado guiaste a aquel pequeño gato hacía tu departamento para tratar de curar sus heridas.

Tal vez hoy no saldrías con tus amigas después de todo.