DÍA 7:

Mala Suerte

Polnareff recorría las calles de Francia en busca de aquella joven de cabellos c/c, había pasado ya un mes desde que finalmente llego a su amada patria y no había dejado de buscar a la chica que había conocido en el instituto ¿La razón? Había decidido confesarle finalmente su amor, aquel viaje en donde casi pierde su vida lo había alentado a hacerlo.

La última vez que vio a su adorada T/N fue en aquel bello restaurante donde solían reunirse a conversar durante las largas tardes de verano, disfrutando de la compañía del otro, amándose en secreto.

Polnareff recordaba con cariño esos bellos ojos c/o que lo miraban con dulzura, haciendo que su corazón se acelerara y su alma se endulzara por las bellas sonrisas que su adorada T/N le proporcionaba.

Caminaba y caminaba, aún con el optimismo de encontrar la residencia de aquella dulce joven, tenía un vago recuerdo de aquellas ocasiones en las que solía acompañar a su T/N al salir de la escuela ¿Pero seguiría viviendo en el mismo lugar? No lo sabía, pero eso no lo desanimaba.

No fue hasta que cierto día una vocecita endulzo sus oídos - ¿Jean Pierre? - Y al voltearse, ahí se encontraba su bella T/N, tan reluciente como siempre, con una expresión de asombro en sus ojos, Polnareff sonrió y fue corriendo hacía aquella bella dama.

T/N lo recibió con gusto, estrujando a su amado Jean entre sus brazos, haciendo que el corazón del albino saltara de la alegría, esta vez no tendría mala suerte.