Al día siguiente, tanto Chizuru, como Kazuya se dirigían a la universidad. Por una parte, la castaña volteaba a ver de reojo a su novio, notando que esa sonrisa que traía, aparte de expresar alegría de tener a la chica que se enamoró, también ocultaba cierta tristeza. No pudo evitar suspirar, pero sí se le ocurrió una forma de sacarle su incordio, y estaba relacionado con lo que habían hablado el día anterior.

—"Kazuya-san ¿Podrías contarme más sobre aquel amigo que mencionaste ayer?"—Le solicita Chizuru, curiosa. Justamente el castaño cayó en cuenta que ella quería levantarle los ánimos, y de por medio, se dio cuenta que todavía sentía culpa. Aún así, decidió complacerla y seguir hablando de él. Para cuando terminó, se le ocurrió una idea.

—"Ichinose-san, me gustaría recibirlo en el aeropuerto ¿Te gustaría acompañarme?"—Le pregunta Kazuya. Chizuru, sin dudar, asintió, aceptando la petición.

Con eso, acordaron verse después de las clases, al menos con ella, porque Kazuya, estando más animado, le pareció justo que también Kibe y Kuribayashi se integraran al grupo de bienvenida. Esperándose su repentina aparición, no dudó en invitarlos. Ellos, emocionados confirmaron sus presencias, y como Chizuru, acordaron verse a la misma hora para luego dirigirse al aeropuerto, puesto que el avión en el que ese misterioso HY se encontraba llegaría a horas vespertinas. Incluso Kibe ofreció su auto como transporte.

—"Déjenme decirles que...invité a Mizuhara a recibirlo"—Avisa Kazuya, logrando invocar envidia en sus amigos, pero siendo tal, se solucionó en segundos.

En fin, el día siguió transcurriendo normal, hasta la tarde, donde todos se subieron al auto de Kibe y partieron hacia el aeropuerto.

Yendo para ese rumbo, Chizuru y Kazuya decidieron aprovechar en el momento para contarles la verdad. Conforme le contaban, se les hacía algo sorprendente, en algunas partes les molestó un poco. Al final de la historia, ambos, Kuribayashi y Kibe quedaron algo incrédulos.

—"Yo me quedo satisfecho con que al final te hayas quedado con Chizuru-san"—Le dice Kibe, haciendo que tanto Chizuru, como Kazuya esbozaran una expresión nerviosa. Kuribayashi rio divertido al verlos de reojo, aunque también sintió un poco de envidia.

Llegaron al aeropuerto y posteriormente ingresaron en él. Había muchas personas reunidas esperando el vuelo.

—"Vaya que hay mucha gente"—Comenta Kibe, inexpresivo.

Repentinamente se oye una alerta en diferentes puntos del aeropuerto—"Atención, el vuelo 4828 acaba de aterrizar".

En ese momento, las personas recién llegadas empezaban a aparecer, ingresando al aeropuerto.

—"¿Cómo es ese tipo?"—Procede a preguntar Chizuru a Kazuya, algo confundida.

Repentinamente, cierto tipo, con cabello alborotado negro, con algunos mechones rojos y plateados, y ojos con una iris roja, como rubí pulido, que vestía un conjunto muy particular de prendas, cuyo color era en su mayoría negro, a excepción de la camiseta debajo de su polo, la cual era de color rojo. También podían admirarse una cadena colgando de su cuello dentro de su polo, ingresó como uno de los recién llegados junto con un gran grupo de personas, siendo él, el más destacable.

Los tres, nada más verlo cuando la gente empezó a dispersarse, corrieron a darle la bienvenida. Por otro lado, él suspiró y se resignó a una estampida de abrazo grupal con sus amigos. Al separarse, voltea hacia la fémina de cabello y ojos castaños.

—"Soy Ichinose Chizuru, es un placer conocerlo"—Se presenta educadamente la chica, con una reverencia como parte de sus modales.

—"El placer es mío, Ichinose-san. Soy Hasegawa Yis"—Corresponde el tipo de cabello alborotado negro/rojo/plateado de igual manera—"Con todo respeto, le pido por favor cuide de mi amigo, Kinoshita Kazuya. Es un poco torpe y pervertido, pero sé que podrá esforzarse por hacerla feliz. Les deseo lo mejor".

Esto hizo sonrojar tanto a Kazuya, como Chizuru, sorprendiéndose que él supiera todo sin ni siquiera decirle algo al respecto. No obstante, la castaña rápidamente se recompuso—"Gracias por sus buenos deseos, Hasegawa-san"—Contesta educadamente, juntándose con Kazuya para agarrar su mano como pareja.

Sin más qué hacer en el aeropuerto, los cinco individuos prosiguen hacia el estacionamiento a por el auto de Kibe. Al subirse, parten sin rumbo alguno.

—"Bien Yis, dado que es tu bienvenida, tú decides ¿Qué hacemos?"—Le dice Kibe, mientras conduce.

—"Dejemos tu auto en tu casa y vayamos a un restaurante"—Propone Yis, inexpresivamente—"Conozco un buen lugar con comida que te hará sentir en el cielo".

Tal y como dijo él, dejaron el auto y su guía los llevó a un restaurante llamado "Comedor Yukinaki".

Al entrar, logran ver a una señorita de cabello azul con trenzas y ojos de color ámbar, vestida de mesera, quien nada más ve al chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado y sus ojos se iluminan, mientras esboza una cálida sonrisa.

—"Es un gusto verte, Yis-kun"—Le dice la chica—"Ha pasado mucho tiempo".

—"El gusto es mío, Megumi-san"—Responde Yis, con una reverencia, riendo levemente—"Sí, ha pasado tiempo. Seguramente Yukihira ya la tomó como esposa".

—"Sí"—Afirma riendo la chica—"Su batalla culinaria contra Erina-san terminó en su victoria y con eso se le propuso".

—"Me hubiera gustado presenciarla"—Le dice el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado—"Así que la gran Lengua Divina se volvió una Yukihira".

Entre tanta charla, sus cuatro amigos se vieron confundidos, con un montón de preguntas. Fue entonces que Megumi cayó en cuenta y los guió hacia su mesa. Dejándolos solos, los tres chicos y Chizuru soltaron sus preguntas.

—"Conozco a la familia Yukihira desde hace unos años"—Le explica inexpresivamente Yis—"Su comida siempre deja un gozo en el paladar".

—"Eso me hace querer preguntarte ¿Qué has hecho todos estos años que no te hemos visto?"—Quiso saber Kazuya, algo intrigado.

—"Estudiar"—Explica Yis, sorprendiendo a todos—"Aunque hubo un momento en el que me vi involucrado en un misterio. Temporalmente trabajé con la policía para atrapar al culpable y resultó ser un criminal de alto perfil. En señal de su agradecimiento, me dieron una especie de placa especial, estas chapas como de militar (sacándoselas de su polo) y una condecoración con una fuerte suma de dinero. Utilizando el dinero sabiamente, invertí en varios restaurantes, incluido una cadena de 'comedores Yukinaki'. Tuve que regresarme para poder ingresar a la universidad como condición, y así que me den un título multidisciplinario, pero me dejaron escoger a qué universidad y carrera, y elegí la misma de ustedes"

—"Realmente te han pasado cosas geniales, Yis"—Le dice repentinamente Kibe—"¿Tienes pensado en dónde te quedarás?".

—"Contacté a un amigo, me dejó un apartamento"—Responde Yis inexpresivamente—"Está amueblado y tengo una renta aceptable. Posiblemente trabaje en algo por mientras".

Al cabo de unos minutos, la comida llegó, y por consiguiente, cierto chico de cabello rojo y ojos dorados, junto con una rubia de ojos morados se les acercaron a la mesa.

—"Es un gusto ver a la familia Yukihira"—Dice con una sonrisa amistosa Yis.

Sí, esos dos eran Yukihira Souma y su esposa, Yukihira Erina.

—"Ha pasado tiempo. Seguramente Tadokoro te mencionó ¿Verdad?"—Le infiere Souma, con su particular humor animado.

—"Es un gusto verte después de tanto tiempo, Hasegawa-kun, espero no te nos pierdas de nuevo"—Le dice elegantemente Erina, con una cálida sonrisa—"Los dejaremos comer tranquilos".

—"Un placer verlos"—Le regresa Yis, con una reverencia con su cabeza.

Así, la pareja Yukihira se retira, y el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado, antes de dar un bocado, volteó a cada uno de sus amigos, notando sus miradas y su atención en él.

—"Sí, los conozco, son amigos de mi familia"—Contesta Yis a cada pregunta que se les hacía en su mente.

—"Por cierto, Yis, recordé que tú estabas en el club de bastones"—Menciona Kibe—"¿Qué harás si ya no puedes ejercer esas actividades?".

—"Entrenar a solas"—Indica Yis, neutralmente—"Mayormente iría a la azotea de la universidad para entrenar a solas. Como recuerdo, durante el mes en el que estuve, también estuve entrenando a solas".

—"Eso me lleva a otra pregunta al respecto"—Agrega repentinamente Kuribayashi, algo curioso—"Dijiste que habías trabajado con la policía ¿Utilizaste esas mismas técnicas con bastones?".

—"Claro"—Afirma Yis, inexpresivo—"Mi trabajo al combatir en dicho caso siempre fue cuerpo a cuerpo, en especial contra tipos con armas blancas. Me dieron algunas lecciones de defensa personal que involucraban diferentes artes marciales, como Krav magá, Escrima, un poco de aikido y systema".

—"¿No estás siendo un poco incoherente?"—Le pregunta incrédula Chizuru—"Has de haber tenido ¿Qué? ¿Unos 15 años? Aparte ¿Cómo pudiste haber hecho todas esas cosas? ¿Cómo llegaste a involucrarte con cosas peligrosas?".

Esto despertó varias dudas en Kazuya, Kibe y Kuribayashi.

—"Soy el menor de cuatro hijos. Mis padres pasaron por mucho; me enseñaron muchas cosas y habilidades que aprendieron en su tiempo: Artes marciales, administración, leer libros, entre otras cosas"—Explica Yis sin tapujos—"He leído tantos libros que sé muchas cosas ¿Cómo me pude involucrar en un caso de criminales? Porque presencié un crimen, no quise quedarme callado y decidí que debía hacer un poco de justicia, incluso rogué que me dejaran ayudar, demostré que podía hacer. Me felicitaron. Incluso quisieron reclutarme pese a mi menoría de edad, pero como lo único que quería era resolver el caso, solo me dieron una placa especial como mérito y me dijeron que si llegaba a reconsiderar, la oferta siempre estaría abierta. Al final quise venir a Japón una vez más para tener una vida simple y comenzar con la universidad".

—"¿Cómo fue ese caso?"—Quiso saber Kazuya, con suma curiosidad.

—"No deseo hablar de eso"—Responde Yis.

—"¿Y las placas esas? ¿Las de militares?"—Le pregunta Kibe esta vez.

—"Admiro mucho la milicia"—Contesta directamente Yis, neutralmente.

—"¿Los bastones?"—Agrega Chizuru.

—"Un poco autodidacta...leí libros que mostraban las técnicas, y aprendí algo con maestros. Mis hermanos fueron a una especie de curso en el que enseñan a leer más rápido, y ellos me lo enseñaron a mí, puedo leer libros en menos tiempo que una persona normal...o que no hayan pasado por dicho curso, pero dejemos de hablar de mí ¿Qué hay de ustedes? Me interesa mucho lo que ha acontecido en ustedes, sobre todo el hecho que Kazuya haya logrado conquistar a una señorita como Ichinose".

Tanto Kibe, como Kuribayashi soltaron una carcajada, mientras Kazuya se ponía rojo de la vergüenza, lo que hico reír levemente a Yis.

—"No tienes que sentir vergüenza, Kazuya"—Le aconseja—"Después de todo...tienes a una belleza a tu lado".

—"¿Y qué nos puedes decir tú acerca de ese tema?"—Rebate Kazuya, confiadamente, lo que atrajo la atención de Kibe y Kuribayashi, quienes rápidamente fijaron su vista en él.

—"Oh, realmente querías ponerme nervioso eh"—Le regresa Yis, riendo, antes de ponerse serio—"Pero te diré, y lo oirán ustedes dos...no ha habido nada al respecto".

—"Vamos, ya deberías tener a varias bajo tus pies"—Le comenta Kibe.

—"En eso te equivocas"—Niega Yis—"Lamento decepcionarte".

—"Si un tipo tan increíble como tú no tiene novia ¿Qué nos espera a nosotros?"—Agrega Kuribayashi.

—"Independencia"—Responde el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado, sarcásticamente.

Así, el momento de amistad continuó hasta el ocaso.


Ya anocheciendo, los cinco tomaron sus caminos separados: Kuribayashi se fue con Kibe hacia un bar, mientras que Yis se dirige a su nuevo hogar, y la pareja se encaminaba con ruta a sus apartamentos. En medio del camino, Chizuru volteó a verle la cara a su novio, notando su expresión pensativa.

—"¿Pasa algo?"—Le pregunta la castaña, hasta que cayó en cuenta—"¿En verdad piensas hacer eso?".

—"Yo digo...se lo merece ¿No? Después de todo..."—Chizuru lo interrumpió—"No creo que sea buena idea inmiscuirnos...ya no podemos hacer nada más por ella. No te sientas responsable por eso...ya supéralo".

—"Ichinose-san, no puedo dejar así las cosas...siento que se lo debo. Quiero que ella sea feliz, y creo que él puede llegar a hacerla sentir así como yo me siento contigo"—Le replica Kazuya, haciendo sonrojar a Chizuru.

—"S...si fracasas...te...te lo dije"—Balbucea Chizuru, actuando tsundere, haciendo reír tiernamente a Kazuya.

Sin más, ambos llegaron e ingresaron a sus respectivos apartamentos, no sin antes despedirse cariñosamente.


Mientras tanto, Yis caminaba con rumbo a su apartamento. Todo iba tranquilo, hasta que vio a una chica de cabello corto de color negro con un lazo azul en forma de moño, ojos azul oceánico y uniforme como de preparatoria caminando lentamente, cabizbaja. No dudó en acercarse un poco más para ver de quién se trataba.

Al verla un poco más de cerca, notó que estaba derramando lágrimas, y una expresión de tristeza le iba acompañando.

—"Señorita"—Le llama cuidadosamente Yis, logrando sorprenderla. Al verla, notó unas leves ojeras y lágrimas aún derramándose—"¿Está bien?".

La chica, en vez de verse aterrada, rompió en llanto, incomodando sobremanera al chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado, quien intentaba calmarla a toda costa, temiendo que la situación se malinterpretara y lo tacharan de "acosador". Para su mala suerte, pudo sentir la presencia y la mala voluntad de tres tipos que se le acercaban por detrás, logrando ahuyentar la tristeza de la chica, reemplazándola con un susto. Yis no dudó en reaccionar, comenzando a luchar con precisión, desarmándolos e incapacitándolos. Yis, al terminar, se vuelve a acercar a la chica, tendiéndole la mano para que la usara como apoyo y así poderse levantar, ya que con el susto cayó de posaderas.

—"G...gracias"—Dice esta, haciendo una reverencia estando ya levantada.

—"En vista de esos tres zoquetes, lo mejor es que te escolte a casa"—Ofrece Yis, elegantemente.

—"De...de acuerdo"—Murmura la chica, limpiándose las lágrimas.

—"Soy Hasegawa Yis"—Se presenta él.

—"Yo me llamo...Sarashina Ruka"—Corresponde con su presentación Ruka.

Ambos, sabiéndose sus nombres, proceden con su camino. Estando tan silencioso, Yis decidió romperlo.

—"Sarashina-san, hace unos momentos...la vi llorando"—Le indicó Yis, guiado por la curiosidad, sorprendiéndola un poco—"No se fuerce si no quiere contarlo".

—"No...no importa"—Le dice Ruka, temblando—"Además, no creo que contarlo haga algún daño".

Dicho esto, la chica de cabello corto negro le contó su historia, mientras que Yis atentamente oía. Repentinamente notó que su voz estaba entrecortándose. Volteó hacia ella, percatándose que empezaba a derramar lágrimas.

—"Ha de haber sido duro ese rechazo para ella"—Piensa Yis, levemente conmovido al ver sus lágrimas derramándose. Con toda seriedad le dedicó unas cuantas palabras para consolarla un poco—"No conozco ese tipo. No te conozco mucho, pero puedo decirte...que él se lo pierde".

—"Es mi culpa"—Dice entre llanto Ruka, sorprendiendo un poco al chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado—"Él ya había elegido a otra desde un principio. Lo único que hice fue querer ser un obstáculo".

—"Bueno, el próximo del que llegues a enamorarte sabrás escogerlo mejor que el anterior"—Le anima Yis, esbozándole una sonrisa levemente cálida. Con estas palabras de aliento y esa sonrisa que le dedicó, Ruka se tranquilizó y le regresó el favor esbozándole una sonrisa por igual. Impulsivamente le abrazó su brazo izquierdo, lo que dejó levemente anonadado, mas no se resistió, considerando lo delicada que se encontraba emocionalmente.

En el resto del camino, Ruka midió sus latidos secretamente. Por dentro estaba sumamente feliz al ver que llegaba a 90. Tal caso que decidió dejar eso de lado por el momento.

Llegando, se despidieron, y Yis, antes de dejarla frente a su puerta, le dio su número, diciéndole que si quería hablar más, o si quería salir, lo podía llamar y acordarían.

Así, terminó dicho encuentro. Yis partió hacia su apartamento para poder descansar tranquilamente.


Esta historia continuará