Anteriormente, en "Un final para todas":
—"¡Déjame ser tu novia!"—Le pide exaltadamente Ruka, manteniéndose aferrada a él. Se odiaba a sí misma por ser de esta manera. Estaba consciente que su actitud impulsiva le iba a causar bastantes problemas, pero no podía dejar de ser así. Estaba dispuesta a arriesgarlo todo con esta confesión.
Yis por su parte, se mantenía estoico, con un poco de sorpresa en su expresión, aunque su mente se encontraba indecisa.
Ahora, Yis se debatía en su mente si aceptar los sentimientos de Ruka, considerando su pasado, remontándose cuando estaba comenzando en su nueva secundaria, después de irse de Japón.
Recordaba que, como su mayor diversión era leer libros, pasaba la mayor parte de sus tiempos libres haciendo dicha actividad. Repentinamente era interrumpido cuando oía que algún chico tenía problemas por bravucones. Su buena voluntad siempre lo hacía enfrentar a los susodichos, ganándose amigos y su confianza. Incluso los ayudaba cuando los mencionados amigos se fijaban en alguna chica, dándoles consejos y confianza, pese a su nula experiencia práctica. Otro hecho que sentía haber perdido su "derecho" a tener una novia, y así fue con el paso del tiempo, hasta ahora.
El hecho que Ruka se haya confesado a él, creaba una fuerte emoción, pero al mismo tiempo le generaba muchas dudas, sobretodo por su nula experiencia, su forma de pensar acerca del noviazgo y la creencia que no iba a conseguir una pareja en la vida, pero un nuevo pensamiento había entrado por su mente, tanto como un sentimiento del querer corresponder a los de Ruka, como un compromiso de voluntad al querer ayudarla, lo que provocó otro tipo de conflicto, en el que se enfrentaban dos palabras: Compromiso y voluntad, arrojándose preguntas: ¿En serio le gustaba Ruka? ¿O es su deseo de ayudarla a superar su tristeza por su rechazo? ¿Aceptar su petición será muy apresurado?
Tras tanto análisis, concluyó con una convicción totalmente segura: era bonita, no percibía mala voluntad alguna, y puede que sus sentimientos conectaran con los de ella conforme su relación fuera creciendo, por lo que no parecía nada qué perder, por lo que esbozó una expresión llena de determinación y juntó sus manos con las de Ruka, con tal de separarse del abrazo y voltear hacia ella, fijando su vista a sus ojos llorosos.
—"Sarashina-san, quiero ser honesto"—Dice Yis, totalmente serio, aunque esto hacía temer un poco a Ruka, ya que parecía lo más cercano a un rechazo—"Me abruma un poco tu confesión. Nunca he tenido novia. No sé cómo actuar como un novio, no nos conocemos mucho...".
A este punto, Ruka parecía que iba a volver con su llanto, pero no esperaba que él la jalara y la abrazara fuerte.
—"Sé que eres una chica dulce y con amor para dar"—Continúa Yis, sin ninguna pizca de duda—"No hay forma que me niegue, pero...no rompamos la tradición".
—"¿Qué...qué quieres decir con eso?"—Le cuestiona entrecortada Ruka
—"Sarashina-san ¿Le gustaría salir conmigo?".
Al oír dicha declaración, la chica de lazo azul rompió de nuevo en llanto, desbordando tanto sus emociones que de manera impulsiva se lanza sobre él, haciendo que perdiera el equilibrio, provocando su caída.
—"¡Lo...lo siento, Yis-kun!"—Se disculpa Ruka, no obstante él le sonrió cálidamente—"No te preocupes. Sé que eres emotiva, pero eso muestra lo honesta que eres con tus sentimientos. Me gusta eso de ti".
Ruka no pudo evitar acurrucarse y estrujarse en su pecho de forma amorosa, alegrándolo un poco más al ver que pudo hacerla dejar aquella tristeza en el pasado. No obstante, se percató del hecho que iba a haber más cambios en él, sintiéndose un poco más endeble, emocionalmente hablando.
—"Se me hará un poco difícil acostumbrarme a la idea de ser un novio"—Piensa Yis, teniendo un poco de nervios.
Tras un rato, el momento conmovedor acabó, y Yis le pidió que esperara mientras él se disponía a terminar el menú japonés que ella había empezado, entretanto, Ruka comenzó a interrogarlo, curiosa y con ganas de saber más sobre él, siendo la escuela a la que iba, el primer cuestionamiento.
—"Voy a la universidad Nerima"—Responde su novio de cabello alborotado negro/rojo/plateado, sorprendiendo a Ruka.
—"¡¿Universidad Nerima?!"—Exclama Ruka, consternando un poco a Yis—"¡Es donde Kazuya va!".
—"¿Kazuya y tú se conocen?"—Le pregunta Yis.
—"Bueno...él fue la persona...que me rechazó"—Contesta la chica de lazo—"¿Cómo lo conoces?".
—"Él y yo somos buenos amigos, y ahora vamos a la misma universidad"—Explica Yis, sin despegar los ojos de la comida—"¿Te molesta?".
—"Antes me hubiera molestado mucho"—Infiere Ruka, antes de esbozar una sonrisa—"Pero ahora tú eres quien me hace feliz. Ya conociste a su novia, Chizuru-san ¿Verdad?".
—"Sí"—Afirma Yis. Esto hizo sentir un poco insegura a la chica de lazo—"Me alegra que Kazuya se haya conseguido a alguien".
Esto también la hirió un poco más, considerando su historia, pero luego la pensó un poco más, y le vio sentido, así que decidió no darle importancia.
Sin más, Yis terminó de preparar el menú japonés, por lo que procede a servir para dos personas.
Tras terminar de comerlo:
—"No soy un experto, pero creo que me fue bien"—Se dice a sí mismo Yis, satisfecho por su resultado como cocinero.
—"Estás pasándote de modesto"—Le comenta con un puchero Ruka—"No pude terminar de cocinarte la comida, la próxima lo haré mejor".
Al anochecer, Yis se dispone a acompañarla para su casa, y mientras caminaba junto a ella, notó cierta expresión de molestia.
—"Quería quedarme junto a ti esta noche"—Dice con un puchero Ruka.
—"No apresures las cosas"—Le dice amablemente Yis, tomándola de la mano—"¿Ves? Estoy contigo".
—"Disculpa...todavía estoy un poco insegura..."—Le contesta un poco entrecortada Ruka—"No puedo dejar de pensar que otra chica llegue a separarte de mí".
—"Sara...Ruka-san, si algo sé de mí mismo es que no traicionaría a una chica que haya confesado sus sentimientos"—Aclara el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado, con determinación—"No te preocupes. Mientras sea tu pareja, seré tuyo".
—"¡Yis-kun!"—Exclama amorosamente Ruka, abrazando el brazo de su novio. Este por su parte sonrió cálidamente.
Con esa convicción, el chico de cabello alborotado negro/rojo/plateado siguió escoltando a Ruka de regreso a su hogar.
Esta historia continuará
