Hola chicas! Cómo están? Espero que muy felices porque les traje su tan deseado capítulo! Jajajaja. Debo admitir que me sentí sorprendida cuando abrí mi correo y vi los mensajes de sus alertas y sus reviews, saben que son las mejores lectoras del mundo? No? PUES LO SON! LAS AMO! Ojalá disfruten este cap, puede que suceda algo malo ya que puse a cierta personita a pedido de una lectora, pero bueno! No me maten! La terminarán amando al final! Jajajaja.
Ojalá lo disfruten. Espero atenta sus comentarios.
DISCLAIMER: Odio poner esto. Dudo que sea necesario, ya lo leyeron en el prólogo Jajajaja.
Capítulo 1:
Bella P.O.V:
Cambridge era un lugar realmente hermoso.
Estaba acostumbrada al frío casi polar, a tener que caminar con tres chaquetas encimas para poder sentir la punta de mis dedos y a ver nieve pura y blanca regada por doquier, cubriendo la verdadera escencia de la naturaleza. Pero ahí todo era diferente.
El cielo tenía un matiz celeste muy llamativo, muy alegre y las flores multicolores cubrían toda la extensión del parque frente a mi nuevo departamento, nuestro nuevo departamento.
-Alice amará este lugar, créeme, le murmuré a mi ángel guardián de alas invisibles, a mi novio, mi amado Edward, mientras sacaba una cámara de fotos de mi pequeño bolso de mano y tomaba fotos de los alrededores de mi nuevo hogar.
La pequeña casita parecía sacada de cuentos. Con el techo en forma de triángulo y paredes de ladrillo pintadas de blanco, la cabañita se distinguía del resto del paisaje verde y brillante, resaltando por su hermosura. No era una casa ostentosa, apenas tenía una cocina, dos habitaciones, una sala y un baño. Era poco, pero realmente no necesitábamos más. Edward y yo podíamos vivir tranquilamente así.
-Le parecerá demasiado pequeño, incluso sentirá claustrofobia, susurró Edward sentándose a mi lado, en los escalones que llevaban a la puerta principal. Ese lugar parecía de ensueño, y estar con él a mi lado le agregaba a la situación un toque mágico y bello.
-Aún así creo que le parecerá hermoso. A mí me lo parece, a ti no?
-Tú eres hermosa. Es una pena darle ese adjetivo a una casa cuando tú estás a su lado, dijo él mientras me tomaba el rostro con cariño y me besaba lentamente, como si fuese una muñeca de porcelana. Sus labios sabían a menta y a chocolate.
Cuando me encontraba de esa forma, en los brazos de Edward, no podía sentirme más feliz. Era como si todo un círculo se cerrara de repente, como si todo se completara y no hubiese más fugas, más problemas. Solo lo tenía a él, y él a mí, y nada podía ser mejor que eso.
-Te amo demasiado, Bella. No podría estar más feliz por esta nueva vida que escogiste a mi lado, agregó observándome con sus tan hermosos ojos de color verde, que siempre me enloquecían tanto. Dejando la cámara a un lado de mí, enredé mis brazos en su cuello y lo atraje hacia mí, juntando nuestros labios una vez más. Su boca se movía sobre la mía con total perfección, llevándome directamente hacia el cielo.
Y entonces, cuando nada podía ser mejor…
-Pero que sorpresa!, gritó una chillona voz en frente de nosotros, interrumpiendo nuestro tan placentero momento.
De tan solo observar su cabellera rubia cereza y sus patéticos ojos celestes de lentillas mi estómago se revolvió y mi cabeza comenzó a doler. Qué demonios hacía ella ahí?
-Hola Tanya, dijo Edward cordialmente, pero con un tono de voz muy frío, demostrando su evidente enojo al interrumpir nuestro preciado beso.
-Qué haces aquí, Eddy?, preguntó ella acercándose a nuestra posición, haciendo un sonido molesto con sus finos tacones, y pasándome por alto, como si yo no estuviera ahí.
"Estúpida zorra", pensé.
-Bella y yo estudiaremos en Harvard.
El rostro de Tanya fue todo un poema… Su mirada se posó primero en mí, evaluándome y luego una sonrisa llenó su boca rellena de botox y labial rojo número cinco.
-Así que seremos compañeros de nuevo Edward! Qué bueno que estudies Ciencias Medicas, la pasaremos súper genial!
Una risa escapó desde lo más profundo de mi garganta y mi adorable novio pasó un brazo por mi cintura, atrayéndome más hacia él.
-De qué te ríes?, preguntó ella. Yo suspiré.
-Edward no va a estudiar medicina, Tanya.
Su boca formó una perfecta "O" y un temblor se apoderó de su mano derecha. Algo me decía que ella solo había ido a Harvard para intentar reconquistar a mi novio. Era una total pena para ella intentar eso, ya que pelearía con garras y colmillos para defender lo que era mío.
-Pero… pensé que seguirías las raíces de tu padre… Qué estudiarás entonces?
-Leyes, junto con mi novia, dijo Edward sonriendo, mientras me miraba encantado. Por alguna razón la palabra "novia" consiguió apagar algo los celos que tenía en mi interior, pero no lo suficiente.
-Ahhh… Bueno, entonces supongo que nos cruzaremos en los pasillos alguna vez, no?
-Cuenta con ella, le dije con mi mejor intento de sonrisa. Ella imitó mi incomodo gesto y luego de saludarnos con la mano siguió su recorrido de una manera algo veloz, huyendo evidentemente de nosotros. Bufé enfadada.
-Mira que tal, tendremos a Tanya como compañera, eh?
Observé a Edward mientras mis ojos se llenaban de llamas. El estaba feliz por eso? Por su propio bien esperaba que todo fuese una broma.
Sabía que él me amaba, eso era algo que no dudaba pero no podía evitar sentirme celosa. Ella era bonita, con un cuerpo escultural y una historia no tan traumática, y aún así sabía más que bien que Edward me había elegido a mí. De cualquier forma, eso sonaría extraño para cualquiera, y también para mí. De ahí mis inseguridades…
-No me gusta esa mujer, es puro plástico y silicona.
Él se removió incomodo a mi lado y luego me observó tranquilamente, entrecerrando sus ojos. Una pequeña sonrisa curvó las puntas de su boca.
-Tu… Adorable Bella Swan, estás… celosa?
Algo en la forma en que pronunció esas palabras me hizo sentir como la peor persona del mundo, por lo que me levanté de mi lugar y caminé lentamente hacia el interior de nuestra casa, como si nada malo hubiese sucedido. No me hizo falta voltear para saber que él estaba detrás de mí.
-No estoy celosa, es solo que…. Pues… pues bueno Edward! No me cae y punto!
El dulce sonido de la voz de mi novio llenó la habitación y me envolvió cariñosamente. Un segundo después tenía su pecho pegado en mi espalda y sus brazos abrazándome con fuerza, situación que me provoco un escalofrío. Su cercanía me atormentaba.
-No tienes por qué estar celosa. Al igual que mi vida hace 1 año, Tanya forma parte de mi pasado, y solo quiero un presente y un futuro si es contigo. Si tú no estás en mi vida, nada más me importa…
A veces el cariño que Edward expresaba por mi me abrumaba. Su amor era tan puro y limpio que me llenaba de paz y esperanzas, inclusive sentía que con mi pasado yo corrompía su alma, pero el siempre estaba ahí para decir las palabras justas y demostrarme que todo estaría bien.
Coloqué mis brazos por encima de los de él y suspiré, abrazándolo incómodamente. Nuestra posición no era la más confortable del mundo.
-También quiero un presente y un futuro contigo Edward. Si pudiera cambiar mi pasado también te habría elegido a ti, siempre serás mi primera elección. Pase lo que pase…
…
En la pequeña casa cada uno tenía su propia habitación. A pesar de la confianza de Esme y Carlisle por permitirnos vivir juntos, habíamos decidió que lo mejor sería mantener las cosas así por el momento, para no tentar a nuestro autocontrol.
A una pared de distancia, podía escuchar a Edward alistándose para su primer día de Universidad, arrojando bolsas y maletas que aun no había desempacado, y maldiciendo por no encontrar su corbata. Yo simplemente reía… él se complicaba demasiado por las pequeñas cosas. No hacía falta un traje para que luciera elegante, inclusive vistiendo una falda luciría como la persona más sexi del lugar.
-Apúrate Edward, o llegaremos tarde, le grite aporreando su puerta, mientras estiraba mi reluciente vestido, cortesía de Alice. Era negro, hasta un poco más arriba de la rodilla y con un corte recto, acompañado con una chaqueta a juego. Me hacía lucir como una empresaria.
Un segundo después la puerta se abrió y me reveló a un seductor Edward, con pantalones de vestir y cabello arreglado, o algo así.
Cubrí mi boca con ambas manos y sonreí.
-Que tal?
-Te ves perfecto!, le dije mientras me acercaba a él y lo besaba lentamente. Se veía realmente guapo, tendría que marcar territorio si no quería que se le acercaran algunas universitarias. Luego encontraría la forma de hacerlo.
El viaje fue tranquilo y repleto de risas. Los nervios nos había vuelto ligeramente cómicos, y cada palabra que uno decía venia acompañada de dos minutos de carcajadas imparables. Parecíamos drogados.
Pero eso me hacia feliz. Había pasado tanto tiempo sin sonreír que ahora ese sonido me parecía el más liberador del mundo.
Edward aparco su Volvo con cuidado, y abriendo mi puerta me ayudo a bajar por ella, como todo un caballero. Para nuestra propia suerte, habíamos descargado los horarios por internet, por lo que nos salvaríamos de todo ese trayecto hacia la oficina y de ahí a la sala de orientación a nuevos estudiantes.
-Ansiosa?
-Nervioso?
-Bastante, respondimos los dos a la vez, comenzando a reír inmediatamente después.
-Lo que hace el amor, murmuró una señora mayor con cara de pocos amigos, consiguiendo que riéramos aun más.
-Esto es todo muy loco, susurró el tomándome la mano y encaminándome al edificio principal.
Era una imponente estructura, demasiado alta y grande como para producirte pánico. Miles de chicos traspasaban la puerta del edificio de leyes, corriendo apurados y cargando libros que lucían demasiado pesados como para no provocar problemas de espalda.
Suspiré nerviosa.
-Tenemos la primera clase juntos, susurró Edward cerca de mi oído debido a que todos estaban en silencio. Yo simplemente le sonreí y lo besé castamente en los labios.
Y entonces, una vez más interrumpiendo nuestros momentos, la maldita bruja rubia apareció empujando a las personas, hasta posicionarse a un lado de Edward.
-Tanya, dije sorprendida y enfadada al mismo tiempo.
"EDWARD ES MIO", gritó mi conciencia.
-Que haces aquí?
-Pedí que me trasladaran a leyes! Seremos los mejores amigos!, gritó chillonamente llamando la atención de las personas a nuestro alrededor.
Misteriosamente mi sonrisa desapareció y una imagen llenó mi mente, solo una: Yo estrangulando a Tanya.
Bueno bueno, de seguro no se lo esperaban. Pero tendremos bastante diversión con esta bruja rubia, lo prometo. Por favor dejen sus comentarios! Las amo!
