DISCLAIMER: STAR WARS pertenece a Lucasfilm, a excepción de los personajes originales.


Han pasado seis meses desde la batalla de Exegol donde las fuerzas de la Resistencia y sus aliados se enfrentaron a la Primera Orden.

La balanza se inclinó hacia la Resistencia, pero la Primera Orden, herida mortalmente, se refugió en Bastion, muy cerca de las Regiones Desconocidas.

La gran victoria hizo que el líder de la Remanente de la República contactase con Kaydel Ko Connix, General de la Resistencia para unir fuerzas y poner punto final a la guerra civil galáctica.

Rey, la heroína de la Resistencia, tiene serias dudas de refundar la Orden Jedi ¿cambiará de parecer?


NA:
FinnxJannah: Leve
Damerey:Muy leve

CRONOLOGIA: 35 DBY


El golpe casi mortal en Exegol hizo que la jerarquía en la Primera Orden fuesen un auténtico caos. Las tropas y los oficiales no sabían a quienes debían seguir ordenes debido a que Pryde y Kylo Ren habían muerto en la batalla. Unos se habían quedado en Carida, cuartel de los soldados de asalto, mientras otros se mantuvieron en sus puestos en el Borde Exterior, el nerviosismo era muy palpable.

Dos días después de la muerte del Emperador, el Consejo de Moffs al fin pudo concretar una reunión de emergencia en la capital de la Primera Orden, el lejano planeta Bastion, ubicado casi en la frontera con las Regiones Desconocidas.

Nos ubicamos en el Palacio Gubernamental, en el centro de la capital del planeta, un lugar de montañas nevadas y valles amplios pero muy cosmopolita.
En aquella sala dentro del Palacio, trece moffs discutían entre sí, el volumen de voz subía cada vez más cuando las puertas se abrieron, el silencio volvió a reinar en la caótica sala.
Tres moffs más, uniformes grises impecables y botas negras, dos hombres y una mujer, siendo ella la más joven de los moffs recién llegados.
Los moffs solo eran gobernadores de los sectores de las Regiones Desconocidas, casi no intervenían en las decisiones que pudieran hacer el Líder Supremo o el General de la Primera Orden, pero a falta de un líder, se tuvieron que reunir urgentemente para buscar un Líder que retomase el control y continuar luchando.
Los tres moffs recién llegados avanzaron hasta sentarse, el más anciano de ellos tosió levemente mientras uno de ellos miraba con dureza.
—Siento haber llegado tarde, señores— exclamó el moff de cabello gris llamado Tiberio Hawalto— Estuve en Nal Hutta cuando recibí la terrible noticia y tuve que venir lo más rápido posible.
—Mientras discutían— habló la mujer llamada Mylie Talcyon— ¿Han llegado a un acuerdo?
—No— exclamó el viejo moff— Estábamos esperándolos para reunir a los quince moffs y empezar el debate.
— ¿Alguien tiene alguna idea de lo que pasó en Exegol? ¿Qué le sucedió al General leal Pryde?
— De acuerdo a nuestros testigos, la nave donde se hallaba Pryde estalló. La sucia Resistencia de alguna manera logró perjudicar nuestros controles. Nuestros informantes nos contaron que vieron a Kylo Ren aterrizar al planeta, pero no lo vimos escapar con nuestras tropas. Asumiremos que está muerto.
—Debe estarlo— exclamó un moff calvo— Sabemos que ese sujeto tiene trucos similares al de Darth Vader. Si hubiese sobrevivido, estaría aquí sentado con nosotros, debatiendo el próximo golpe a la Resistencia.
—Bueno ¿A quién elegimos? ¿Lo sometemos a votación?
—Tenemos tres frentes que abordar— exclamó Jadoz Packstar, otro de los moffs recién llegados, un hombre de mediana edad y de fino bigote— Bastion, el frente del Borde Medio y Carida, nuestra principal base de nuestros soldados. Así que propongo un gobierno de tres cabezas.
— ¿Un triunvirato? — exclamó una mujer anciana.
—Debemos someterlo a votación cuanto antes, el tiempo apremia— exclamó el viejo moff— Levanten la mano el que esté de acuerdo con un triunvirato— doce manos levantas— El que esté de acuerdo con el liderazgo de uno solo— solo tres manos.
—Bueno, la mayoría gana— exclamó Jadoz bajando la mano.
— ¿Y a quienes deberíamos poner como los moffs del triunvirato?
—Bueno, hagamos esto democráticamente— exclamó con una sonrisa irónica la anciana moff— Les pasaré estas tarjetas y un lapi láser para escribir el nombre el moff que quieran. Luego contaremos los votos.

Después de casi diez minutos, el moff anciano recibió los votos y empezó a contar, anotando en un pad los nombres y los puntajes de los moffs, las imágenes de las votaciones las podían ver por medio de un Holo proyector hasta que terminó de contar.
—Bien, estos serán nuestros líderes— exclamó el anciano moff mirando la pantalla— Los moffs a cargo de la Primera Orden serán: Tiberio Hawalto de Mygeeto, Jadoz Packstar de Muunilist y Mylie Talcyon de Borosk.
— Tendrán que abandonar sus puestos— exclamó el anciano— Y ya dependerán de ustedes el frente que quieran tomar, pero nuestra prioridad debe ser recuperar el control de la galaxia.
—¿Qué hacemos con la chatarrera?
—Kylo Ren estuvo obsesionado con ella y mira como terminó—exclamó un moff de tez oscura— La chatarrera no debe ser prioridad. Nuestra prioridad, como dijo Hawtes, es tomar el control y el control está en Coruscant, ahora a manos de la Resistencia.
—Entonces, damos por terminada la sesión—exclamó la anciana moff. — Y no olviden que, dentro de tres horas, lo anunciaremos por nuestros canales. Nuestros enemigos deben saber que la Primera Orden no ha muerto, la llama del Imperio sigue ardiendo.

Los moffs se pusieron de pie y de a pocos empezaron a abandonar la sala, a excepción de los tres elegidos.
—Escojamos de una vez nuestro frente— exclamó Jadoz sin mirar a nadie en particular, Mylie juntó los dedos.
—Tomaré Carida— exclamó la mujer— Mi padre fue un oficial del Imperio y empezó en la Academia en Carida. Lo tomaré.
—Moff Hawalto, deberías ir al Borde Medio—exclamó Jadoz— Tus pilotos y oficiales son formidables. Podrás armar una buena defensa en Kashyykk.
—De acuerdo, eso te deja en Bastion ¿verdad?
—No pongas esa cara, podemos turnarnos. Y nos turnaremos. — exclamó Jadoz Packstart.
Los tres moff se pusieron de pie y abandonaron la sala, Mylie tomó un camino diferente mientras los dos moffs fueron hacia a la oficina de Jadoz.

La oficina del moff Jadoz Packstar estaba en un lugar un poco más alejado, un fino escritorio, dos mullidos sillones, y cuadros de paisajes de los planetas de la galaxia, una vitrina donde se exhibían trofeos pequeños y una alfombra de patrones de colores apagados.
Jadoz se sentó en su sillón mientras Tiberio dos vasos de licor guaviano.
—No esperaba un triunvirato— exclamó Tiberio sentándose en una silla, delante de Jadoz, que estaba detrás de su escritorio.
—Al menos estoy ahí, tal como lo planeamos— exclamó Jadoz— Si hubiesen elegido a otro…tal vez no lograría ver el sol por un "paro cardiaco fulminante".
Tiberio dio un sorbo a su licor, Jadoz relajó las manos.
—¿Qué hacemos con Talcyon?
—Siento que ella no es un peligro en nuestros planes— exclamó Jadoz— Sus ideales son anticuados, vive en el pasado, en la gloria del Imperio. Esos días ya se fueron, no volverán, así que una vez que se termine la guerra, nos deshacemos de ella.
—Suena bien, siempre cuando acate nuestras ordenes— exclamó Tiberio Hawalto dando otro sorbo a su bebida.


Mylie Talcyon abandonó el Palacio Gubernamental, en la calle, una vez que bajó los numerosos escalones, lo esperaba un hombre, no mayor de cuarenta años, de porte elegante y con los brazos a la espalda, detrás de él se hallaba el deslizador personal asignado a cada moff.
El hombre se inclinó respetuosamente.
—Moff Talcyon, me alegra verla de nuevo.
—Oficial Madell— exclamó la mujer, aquel oficial era su secretario personal, el abrió la puerta para que ella ingresase al deslizador. – Ven conmigo, he preparado una tarta de frutas y me gustaría compartir con alguien de confianza.
—Por supuesto.
El oficial se subió al deslizador y avisó al chofer que debía llevar a la moff a su residencia, en las afueras de la ciudad.
En todo el camino no se hablaron, el oficial Madell sabía que la moff le quería decir algo importante ya que ir a su residencia a comer no era algo usual. Tal vez quería evitar los "oídos" indiscretos de la Primera Orden.

La residencia se ubicaba en un campo abierto, pero a lo lejos se visualizaba un bosque verdoso, altas montañas cubiertas de esponjosas nubes, el sol no era tan abrasador, la brisa cálida golpeaba suavemente a los dos humanos que avanzaban por un camino empedrado.
Una vez que ingresaron, fueron al despacho de la Moff Talcyon, ella se sentó en su escritorio e invitó al hombre a sentarse.
— ¿Tenemos un líder? —preguntó el oficial Ken Madell.
—Un triunvirato— exclamó la mujer— Jadoz Packstart, Tiberio Hawalto y yo.
—Entonces ha servido hablar bien de usted en mis reuniones con los moffs.
—Sí, pero un triunvirato no era lo que esperaba—exclamó Talcyon— La guerra se alargará con ellos dos al mando. Se niegan a reconocer la derrota, la Primera Orden "murió" en Exegol.
— ¿Qué deberíamos hacer?
—Estoy segura que ellos estarán pensando en cómo eliminarme, pero les seré útil en todo lo que pueda, debo ir dos pasos adelante. Madell, no podemos perder más tiempo.

La mujer se puso de pie y avanzó hacia el retrato de un hombre mayor, quien cargaba una niña pequeña de cabello castaño corto. El hombre mayor vestía un traje blanco imperial que contrastaba con el vestido gris de la pequeña.
—Mi padre amaba el orden, la disciplina y el honor, más que todo el honor de un soldado. Estaba orgulloso de formar parte del Imperio y a diferencia de otros generales y moffs, fue un poco más allá de los límites de las Regiones Desconocidas.
—Espera… ¿estás hablando de la Ascendencia?
—Sí, mi padre fue a la Ascendencia Chiss. Nunca fui allí, él me contó después. Ahí, hizo amistad con un noble chiss y sabemos que los chiss no suelen ser muy sociales. Mi padre lo salvó de morir en la nieve, pero fue el sentido de honor y disciplina que hizo que el chiss aceptase la amistad de mi padre. — Mylie se giró hacia el oficial. — ¿A quién eres leal, Ken Madell?
—Al Imperio y a usted, Moff Talcyon.
—Mi padre fue en cierta parte, "adoptado" por la Casa noble de aquel chiss. No tenemos recursos suficientes, mantendré el orden mientras mis dos enemigos luchan contra la Resistencia. Veré un modo de contactarlos, pero por el momento, necesito que vayas a la Ascendencia Chiss y busques la Casa Aruor. El noble se llama Tresk'aruor'suzee, recuerda mencionar su nombre completo.

Ken Madell se puso de pie e hizo el saludo militar.
—A sus órdenes, moff Talcyon.
—Argumentaré que has ido de vacaciones. Odio ponerte limites, pero debes hacerlo en tres semanas.
—Estoy orgulloso que confíe en mí. Contactaré con el noble y tendremos los recursos para que nuestro Imperio renazca.
—Buena suerte, Ken Madell— Talcyon sonrió, y el oficial se inclinó levemente y abandonó rápidamente el despacho, Mylie volvió a mirar el cuadro.
—Padre, te prometo que traeré de vuelta al Imperio y será diferente esta vez.