Hola chicas… Antes que nada debo decirles que regreseee! Oh siii, estoy muy feliz por hacerlo. Este tiempo que me tomé me sirvió para relajarme un poco y ya estoy preparada para volver a escribir de nuevo. Si leen esto antes de leer el cap, quería comentarles que tengo una nueva historia llamada "Resign" y me gustaría muchísimo verlas por allá. Ahora sí, las dejo en paz para que disfruten esto. Un beso grande a todaaaas!
Capítulo 10.
Edward P.O.V:
Tenía mucho miedo de abrir mis ojos…
Miles de imágenes se encontraban flotando libremente por mi cabeza,r ecordándome lo que la noche anterior había sucedido, y temía que al despertar me diera cuenta de que nada de eso había pasado realmente, y que todo había sido producto de mi imaginación…
Yo había hecho el amor con Bella… Lo había hecho había sido la experiencia más mágica que había tenido en toda mi vida luego de conocerla y de haberme convertido en su novio.
La suavidad de su piel, el sabor dulce de sus labios, sus manos acariciando mi espalda mientras susurraba palabras de amor a mis oídos, nunca nada podría ser tan perfecto, yo no podría tener tanta suerte de haber vivido algo así…
De seguro todo había sido una ilusión, un engaño de mi propio cuerpo hacia conmigo mismo…
-Edward…
Un susurro mudo me llegó desde algún lado del cuarto, haciendo que el vello de mis brazos se erizara y mi corazón adolorido se detuviera. Esa voz era la más hermosa de todo el mundo.
-¿Estás despierto?
Me obligué a mi mismo a abrir mis ojos con delicadeza, cerrándolos de a momentos debido a la fuerte luz que se colaba a través de la ventana. Lo primero que noté es que ese no era mi cuarto, puesto que había una leve probabilidad de que lo que había sucedido fuera real.
Lo segundo que noté fue una suave caricia en mi abdomen, algo que consiguió arrancarme un gemido de lo más profundo de mi garganta.
-Se que estás despierto, dijo Bella con una leve risa musical en su voz, acercando su cuerpo desnudo más hacia mi. Pude sentir la sensación de cosquilleo que siempre sentía cuando nuestras pieles entraban en contacto.
-Tengo miedo de abrir mis ojos, le susurré cubriéndome la cara con las manos, haciéndola reír aún más que antes. Amaba ese sonido, era la mejor canción del Universo.
-¿Soy tan fea que no quieres verme? Vaya, debería sentirme herida, no?
Con una fuerza extrema abrí mis ojos y los clavé en su rostro, que me contemplaba sonriente. Era tan hermosa, su belleza conseguía impactarme a cada momento. Sus rizos color chocolate estaban esparcidos por su espalda, haciéndome sentir celos por ese contacto, y sus labios se veían increíblemente rojos e irresistibles, como siempre lo habían hecho.
-Nunca digas eso… Sabes que eres un ángel en todo el sentidod e la palabra…
-Entonces… ¿Por qué no querías abrir los ojos?, preguntó curiosa moviéndose directamente hacia mi, sentándose por sobre mis piernas.
La visión de sus pechos brillando con la luz del sol hizo que comenzara a exitarme sin control, olvidando mis palabras muy profundo dentro d emi ser. Tuve que hacer esfuerzos sobrenaturales para no tumbarla debajo d emi y despertarla de una forma muy poco cariñosa.
-Lo que sucedió ayer fue real, cierto?
-También tenías miedo de que fuera mentira?, preguntó con un brillo extraño en sus ojos.
Sabía lo que ella quería, a pesar de que se estaba comportando sabía que había notabdo el enorme bulto que crecía a cada minuto en mis piernas, y para nuestra propia suerte yo quería absolutamente lo mismo ue ella.
Con cuidado me levanté y me senté en la cama, abrazándola y atrayéndola contra mi en un beso totalmente desesperado. Necesitaba tenerla de nuevo, quería sentirla contra mi cuerpo una vez más, quería escucharla gritar mi nombre, verla en todo su explendor…
Queria todo de ella… por siempre…
Pero cuando las cosas no podría estar más exitantes, un golpeteo ansioso en la puerta de entrada nos interrumpió repentinamente, haciéndonos quedarnos quietos en nuestros lugares, sin movernos ni un solo centímetro.
-Bella, susurré intentando levantarme para atender a quien fuera que estaba molestandoa esas horas d ela mañana, pero ella me impidió continuar con mi hazaña.
-No atiendas, murmuró muy cerca de mi oído, bajando su boca directamente hacia mi cuello en donde comenzóa depositar besos húmedos y sensuales.
-Debo… Hacerlo, le dije como pude, intentando sin fuerzas alejarla de mi. Sabía que ella era terca e insistente… Si se proponía algo lo conseguía costase lo que costase, pero msiteriosamente, en un suspiro de rendici+ón, se alejo de mi y volvió a acostarse en su ugar de la cama, con un puchero en sus labios.
-Será mejor que te apures si no queires que em frustre de por vida por no poder acostarme con mi novio, susurró sorprendiéndome. Ella nunca había tenido tanta confianza para hablar de esa forma…
Su cambio había sido sorprendente… Y debía admitir que la nueva Bella me provocaba más erecciones al día como nadie nunca lo había hecho.
Debatiéndome entre quedarme con mi diosa del placer y correr a abrir al visitante, bufé enfadado y colocándome mi ropa interior corrí hacia la puerta, bastante enojado.
¿Quién podía ser tan insistente?
-Eddy!, murmuró Tanya mientras posaba sus ojos en mi desnudo dorso.
Lo se, muy cortito cierto? El próximo será mas largo! Lo prometo :)
