Capítulo 16:
Edward P.O.V:
Estaba desesperado por ver a mi Bella. Había pasado toda la tarde junto a Rose comprando múltiples cosas para la casa y ya no soportaba estar separado de mi novia por más tiempo. Era una necesidad para mí el tenerla cerca, como si fuese adicto a ella…
-Oye tranquilo, nos quedan un par de metros para llegar a casa, susurró la graciosa rubia a mi lado mientras me señalaba el marcador de velocidad del auto. Había conducido el auto de Rose como un loco todo el camino, desesperado por acortar la distancia entre m persona y el amor de mi vida.
-Ya lo sé, es solo que no puedo tenerla lejos de mi tanto tiempo, y menos con todo esto que está sucediendo, le respondí aparcando. Ella me sonrió y me brindó una mirada tranquilizante, intentando calmarme.
-Anda, ve a buscarla. Yo puedo bajar las bolsas sola.
No lo pensé demasiado y corrí rumbo a la casa con una enorme sonrisa en mis labios. Deseaba tanto decirle que la amaba… Pero corrí por todos lados, grité llamándola y revisé cada una de las habitaciones, sin obtener respuesta. Ella no estaba ahí, y eso comenzó a provocarme nauseas.
-¿Ya regresaron? Espero que me hayan comprado papas fritas!, gritó Emmett entrando a la casa con un par de palas y platines. De seguro había intentado remodelar el patio trasero de la casa. Suspiré aliviado al darme cuenta de que posiblemente Bella se hubiese aburrido de esperarme en casa y estaría haciéndole compañía a mi amigo.
-Oye, Em… ¿Dónde está Bella?
La sonrisa que él llevaba en su rostro se desvaneció y sus ojos se hicieron muy grandes. Mi corazón cayó hacia el suelo…
-No lo sé… ¿No está aquí?
Ni siquiera me molesté en responderle, corrí las escaleras a toda velocidad mientras marcaba su número de celular. Para aumentar mi desgracia, este estaba apagado…
Entre a su cuarto echo una fiera y revisé por todos lados buscado rastro de ella, pero no había nada. Hasta que me percaté de una nota encima de la mesa de noche, doblada por la mitad y llamándome con desesperación.
"Amor, fui a buscar mis estudios al Hospital. No te preocupes, me llevo tu auto y apenas llegué hablaré con tu padre. Te amo demasiado… Siempre tuya, Bells."
Desesperado tomé mi celular de nuevo y llamé a mi padre, quien por suerte atendió de inmediato.
-Hijo, ¿Sucedió algo malo con Bella?
-Dímelo tú, le respondí. -Ella fue al hospital a buscar los resultados de sus estudios.
Un silencio se produjo del otro lado y pareció durar una eternidad, a pesar de tratarse de solo unos segundos.
-Ella no ha venido a verme Edward.
Algo dentro de mí estalló, y gemí con desesperación.
-Ella me dejo una nota diciendo que iría a verte. No atiende su móvil, no sé dónde está. Debes ayudarme!
-Espera, dijo él con su tono calmado mientras escuchaba ruido de pasos y voces de enfermeras. –Oh por Dios…
-¿Qué demonios pasa?
-El celular de ella está aquí, y sus estudios también. Los dejo en la sala de espera…
Me tranquilice un poco al saber que de seguro estaba en el Hospital, pero la conversación que escuche a través del móvil me destrozó por completo.
-Oye, Susan. ¿Has visto a la chica que retiró estos estudios?
-¿Isabella Swan? Claro, estaba aquí hace un rato pero un hombre vino y se la llevo con él. Pensé que era un amigo…
-Puedes… Puedes describírmelo?, pregunto mi padre con un leve temblor en su voz.
-Sí, se parecía mucho a ese policía que trabajaba aquí hace un par de meses. ¿Lo recuerdas?
Todo a mi alrededor se volvió oscuro y mis oídos comenzar a pitar. Charlie la había encontrado, él se la había llevado y yo no sabía a donde estaba. A lo lejos alguien me llamaba pero ya nada me importaba, solo quería buscar a mi Bella, a mi dulce niña.
-Edward!, grito esa voz de nuevo. Me di cuenta que se trataba de mi padre a través del celular. –Debemos apresurarnos a buscarla rápido, ambos corren peligro, Charlie podría matarlos.
-¿Ambos?, pregunté confundido.
-Vamos Edward, Bella y tu hijo. Comprendo que aun sea solo un embrión pero aun así ya es un ser vivo.
