DISCLAIMER: STAR WARS pertenece a Disney


El Vengador se detuvo tras salir del hiper espacio, Bescane estaba rodeada de otros destructores estelares, navegando lentamente mientras se identificaba.
Rey sentía los nervios a flor de piel; usó la Fuerza para serenarse y tuvo que pensar en sus futuros proyectos para despejar la mente.
—Nos estamos moviendo— exclamó un soldado, la Jedi sintió como el vagón en que estaba salía del destructor en dirección al planeta, observando por la ventanilla, alcanzó a visualizar tres vagones transportes que iban al planeta.

Bescane es un planeta ciudad, no es tan cosmopolita como el de Coruscant, pero tenía edificios altos y calles amplias, el edificio principal, sede del gobierno estaba realmente vacío; Sion Syko subía las solitarias escaleras hasta llegar al rellano, era evidente que fueron evacuados todos, porque le había avisado que Rey se encontraba ahí; podía sentir la presencia de alguien adentro.
Ingresó, caminó por el sendero de mármol hasta llegar al salón principal pero no estaba la Jedi que tanto buscaba, sino un hombre con una armadura mandaloriana.
— ¿Quién eres?
—El que te destruirá— exclamó Jacen Syndulla extendiendo su brazo.
—Eres fuerte en la Fuerza— exclamó Sion Syko— Mandaloriano sensible a la Fuerza…combinación interesante— y tras decir esto, encendió su sable de luz.

Jacen abrió fuego con su lanzallamas, pero Sion lo desvió con la Fuerza, y dio un gran empujón con la palma y el mandaloriano cayó de espaldas.
Saltó con gran agilidad a pesar de su edad y mantuvo el sable hacia abajo, pero Jacen logró rodar a tiempo, sacó sus blaster donde empezó a disparar; el Jedi oscuro empezó a rechazar los disparos.
—¡¿Dónde está la Jedi?!
—No creo que venga— exclamó Jacen sin dejar de disparar mientras volvía a rodar en el suelo y dio un salto en la Fuerza, cayendo a la espalda del viejo oscuro donde lo empujó con la Fuerza y disparó.
Sion cayó al suelo, rodó y expulsó rayos de la Fuerza, Jacen retrocedió, ocultándose en las columnas, sintiendo el calor. Se lanzó de costado, disparando con sus armas, pero Sion volvió a rechazarlos con su sable de luz, pero esta vez, los rechaces dejaron inutilizados sus armas.
Sabía que no iba a ser fácil, tiró sus armas.
—No está la Jedi— avanzó Sion, colocando el sable de luz escarlata a la altura de su rostro anciano— No importa, acabaré contigo, daré en cuenta que eres un Jedi.
—No soy un Jedi— exclamó Jacen mientras abría un pequeño compartimento en el avambrazo, donde retiró un sable de luz— Tuve tres maestras en mi vida: Sabine Wren en la cultura mando, mi madre, como piloto y Ashoka Tano, antigua Jedi, en el manejo de la Fuerza— y su sable de luz, se encendió donde la hoja esmeralda centelló.


Solo han pasado minutos desde que el Vengador despachó en incognito, tropas de la Alianza Galáctica, para que cruceros, corbetas y naves de batallas se mostrasen en la escena, y los escuadrones Espectro, Azul y Negro salieron al campo de batalla; la Primera Orden se percató y los escuadrones TIE salieron a la batalla.
Kaydel, con las manos en la espalda, observaba todo desde la pasarela de comando.
—Comandante Connix, he detectado objetos que vienen del sector noreste.
—Son los bothanos— exclamó el otro analista.
—Manden el mensaje si quieren unirse o retirarse a Dantooine. Eso dependerá de ellos.
—A la orden.

Tras decir esto, naves bothanas emergieron del espacio, pero tras ellos, destructores estelares, Connix apretó los dientes, pero sabía que no sería fácil.
—Que los corellianos se encarguen de los recién llegados. A todos, replegarse, dejen espacios; no permitan que nos rodeen.
—Recibido.

Rey y Gawyn se detuvieron tras el edificio del gobierno, ella podía sentir una energía oscura emanando del lugar.
—Alguien está luchando— exclamó Gawyn, con la cabeza gacha y levantó la barbilla— Hay otro usuario de la Fuerza.
—Vamos.

Las dos, usando la velocidad de la Fuerza, subieron rápidamente por las escalinatas hasta llegar al rellano y avanzaron rápidamente hasta llegar al salón principal, donde estaba Sion Syko y el otro luchador, yacía en el suelo, levantándose a duras penas.
—Reconozco esa esencia… ¿Maestro Syko? — exclamó Gawyn, el mencionado se giró lentamente, sus ojos estaban enrojecidos y el rostro estaba contorsionado por la locura.
—Rey…la Jedi de la chatarra— exclamó Syko, la vista de Rey fue hacia aquel hombre de cabello verde, su sable de luz chisporroteaba como el de Kylo Ren, evidentemente, no estaba bien construida.
—Supongo que lo conoces de la academia de Luke— exclamó Rey, sacando su sable de luz, pero no lo encendió.
—Él estaba en el concejo Jedi, con el maestro Skywalker. Tengamos cuidado, en su tiempo, el maestro Skywalker lo consideraba como su mano derecha.
—Vaya…. Ustedes deben ser la ayuda— exclamó el hombre— Soy Jacen y tú debes ser Rey.
—Hagamos lo que tengamos que hacer— exclamó Rey, reconoció que aquel hombre era un mandaloriano, pero no tenía tiempo para una pregunta— Hoy daremos por finalizada la tiranía de la Primera Orden. Syko, aún estas a tiempo de volver a la luz.
—La Fuerza ha querido que los Jedi sean historia, chatarrera. Tú, me impides que las enseñanzas de Nadd se disemine por la galaxia.
—De acuerdo, no tengo más opción.

Rey levantó su sable de luz, la hoja dorada brilló al igual que la hoja plateada de Gawyn, Syko salió disparado contra las dos, donde las hojas empezaron a soltar chispazos de los golpes.

Ahora, el jedi oscuro estaba siendo rodeado por los tres espadachines, pero no se sintió abrumado, Jacen giró sobre sus talones, pero Syko lo detuvo con la Fuerza, empujando a Gawyn y luego su sable se estrelló contra la de Rey.
La Jedi retrocedió y agitó su sable, donde el otro extremo, brilló otra hoja dorada, giró su sable empezando a atacar al jedi oscuro, pero la empujó con la Fuerza, Gawyn atacó por su flanco derecho, ella podía sentir los movimientos de su rival pero Syko, usó los relámpagos de la Fuerza, haciéndola retroceder pero tuvo que apartarse de un salto debido a la intervención de Jacen, el jedi oscuro sintió el cansancio en él, así que era hora de sacarlo de encima.

Rey lo atacó por la espalda mientras Gawyn iba a su flanco derecho, Syko provocó una tempestad eléctrica, que hizo vibrar la vidriera de la cúpula, provocando que las chicas cayesen al suelo, y Jacen lo empujó con la Fuerza, Syko retrocedió y le lanzó rayos de la Fuerza; el hombre tuvo que contener los rayos con su espada pero la energía era demasiado fuerte, fue retrocediendo mientras sentía el calor en la cara, hasta arrodillarse y no lo soportó; su espada inestable estalló en sus manos, dañándolas gravemente y se deslizó hasta estrellarse contra la pared, gimió de dolor.


Un deslizador se estrelló en un muro, tres soldados de asalto salieron de la torre de comunicaciones, pero fueron ultimados por las tropas de la Resistencia, Jannah ordenó rodear la entrada, los soldados lanzaron bombas de humo al interior y cubriéndose con máscaras, ingresaron.

Jannah y Finn encendieron sus sables de luz, donde despejaron los disparos, mientras usaban la Fuerza para tirarlos al suelo.
—A la izquierda— exclamó Finn y junto con un grupo de soldados, se desvió del camino mientras Jannah avanzaba en línea recta hasta llegar al patio donde tres generales empezaron a abrir fuego. No pudo evitar la muerte de cinco soldados de la Resistencia, todos fueron a cubrirse mientras Jannah desviaba los disparos con su sable naranja.
—¡Es una Jedi!— gritó un general aterrado, tiró el arma al suelo y se llevó ambas manos a la cabeza.
—¡Tiren las armas!— gritó Jannah, cubriéndose con el sable de luz, el humo ya había despejado; los dos generales decidieron rendirse al verse rodeados. Los soldados avanzaron rápidamente y fueron amordazados. Jannah, acompañada por dos soldados, fueron a la sala de comando donde se hallaba Finn.
—Se han rendido— exclamó Jannah.
—Sí, aquí también— señaló con la cabeza a dos oficiales de la Primera Orden, amordazados— Enviaron un mensaje, pero los intercepté. Envié un código encriptado al Vengador, Bescane en tierra, está en nuestras manos— y miró al cielo por la ventana— Espero que estén bien allá arriba.
—Lo estarán— exclamó Jannah, mas soldados ingresaban al centro de comunicaciones, la aprendiz colocó una mano en el hombro de Finn— Siento que algo te preocupa.
—Es Rey— exclamó Finn y agarró la mano de Jannah— Ella me dijo que me avisaría por medio de la Fuerza, pero siento que debo ir tras ella. Es como una hermana.
—Aquí está todo bien, Finn. Yo me ocupa, ve tras ella, ayúdala; es nuestra esperanza en la galaxia.
—De acuerdo— sonrió Finn y Jannah lo abrazó, pero él, deslizó sus manos a la cintura de ella y la besó por unos segundos.
Sin decirse nada, solo con la mirada, él se apartó lentamente y descendió al rellano principal, salió al exterior y agarró un deslizador, apretó los dientes, encendió el trasto y se alejó del lugar.

.

Sion Syko volvió a provocar una tormenta eléctrica, Rey y Gawyn fueron a cubrirse, pero estaba estaban alejadas, Gawyn usó la Fuerza para despejar el humo provocado por el polvo, el cielo ya era visible ante ellos, el Jedi Oscuro la empujó contra la pared, presionándola y Rey apareció a la espalda de Sion, quien soltó a Gawyn para bloquear el ataque de la última Jedi.

Sion giró su arma, las dos espadas volvieron a chocar entre sí, Rey empezaba a sentir los efectos del cansancio; él era realmente fuerte, dio un paso hacia atrás de un salto, cerró los ojos y mandó un mensaje mental por medio de la Fuerza a Finn, instándolo a venir a ayudarla.
Cuando abrió, vio a Syko muy cerca de ella, así que tuvo que bloquear su ataque, dos golpes y un giro de muñeca, su sable salió volando y Sion, triunfante, levantó su arma hacia arriba y lo bajó con fuerza pero no podía apuñalar a su rival, Rey lo contuvo con sus manos mediante la Fuerza; apretó los dientes del intenso esfuerzo, podía sentir el calor en los dedos, la hoja escarlata empezaba a tocarle los dedos pero ella no podía empujarlo con la Fuerza.

Gawyn corrió a toda prisa y lanzó su sable de luz, Syko giró su arma, cortándole tres dedos a Rey, y rápidamente, golpeó el sable volador quien regresó a la mano de Gawyn, quien dio un rápido salto hacia adelante.
Rey cayó de rodillas, agarrándose los muñones de los dedos quemados, el pulgar estaba intacto pero el meñique estaba un poco quemado. Apretó los dientes para no gritar, Gawyn bloqueaba los embates agresivos del jedi oscuro.
—¡No tengo problemas contigo! ¡Pero me encargaré de ti, después de matar a Rey! – exclamó Sion Syko, y sin girarse, empujó con la Fuerza a Rey, quien la hizo caer de espaldas y anciano, reventó la parte inferior del sable de la mujer y hundió la hoja escarlata en su rodilla.

Gawyn gritó de dolor, Sion apretó el puño y el cuerpo de ella fue bruscamente al suelo, apretándola con fuerza y luego la hizo elevar hacia el techo para luego hacerla caer al suelo, partiéndole la otra pierna.
—¿Qué harás?— exclamó Sion, y sin mirar a Rey, quien se levantaba de a pocos, el Jedi oscuro levantó una mano y Rey fue atraída violentamente hacia él, y también a Jacen, quien gruñó de dolor.

Los tres cayeron en rodillas, siendo controlados por la Fuerza, Sion Syko sonrió de placer y locura y fue cerrando la mano para formar un puño. Rey y los dos sensibles a la Fuerza, empezaron a gruñir y a emitir sonidos de ahogamiento; los estaban estrangulando con la Fuerza, Gawyn empezó a sollozar sin poder hacer nada, Rey intentó empujarlo, pero era inútil; su mente fue hacia Poe.
—¡Resiste!— escuchó la voz de Luke en su mente cuando sintió a Finn, y él ya estaba en la escena, un enorme trozo de columna fue hacia el Jedi Oscuro, haciéndole perder la concentración para evitar el golpe, los tres cayeron al suelo, respirando con dificultad, Jacen vomitó mientras Gawyn empezó a sollozar en el suelo, Rey se percató que tenia los ojos húmedos, Finn avanzó cautelosamente, colocándose delante de los tres sensibles.
—También eres un Jedi, la Fuerza es fuerte en ti— exclamó Sion Syko.
—Gawyn… ¿puedes oírme? — susurró Rey, ella asintió sin decir nada— Enlaza tu mente a la mía, tengo una idea.
— ¿Puedes hacer eso? — exclamó Jacen— Yo también quiero intentarlo, maestra Ashoka me enseñó una vez— susurró roncamente Jacen.
—Hagámoslo— susurró Rey— Todo o a nada.

Finn contuvo los rayos de la Fuerza, Rey y los demás cerraron los ojos, la mente de Jacen y de Gawyn fueron a la de Rey, quien intentó contactar con la de Finn. Él estaba sorprendido por el plan de Rey, pero necesitaba alejarse de ellos, así que rodó por el suelo mientras lanzaba rocas y trozos de columnas al jedi oscuro, sacó su sable de luz y dejó que la mente de ellos, ingresaran a la suya; formando el Enlace Mental Jedi; ahora eran cuatro en uno solo.
Sion se lanzó furioso y su sable de luz escarlata se estrelló con el sable azul de Finn, bloqueó los embates y sintió algo extraño salía de él. Había aumentado su agilidad y destreza, dio un salto hacia atrás y observó que los otros tres, estaba en meditación en el suelo.

Extendió la mano hacia ellos, pero Finn lo empujó con la Fuerza, él se sentía en libertad y con gran agilidad, se percató que Sion ya empezaba a sentir los efectos de cansancio así que con sus habilidades aumentadas no debería tener más problemas.
—¿Enlace mental?— exclamó Syko— Sí, conozco esa habilidad, Skywalker era bueno en ello, lo usaba en combates espaciales pero no me derrotarán así.

Volvió a ejecutar sus rayos de la Fuerza, Finn lo detuvo con su mano libre y se lo devolvió, Syko salió disparado, pero volvió a recomponerse, y se lanzó rápidamente hacia el soldado de la Resistencia, quien bloqueaba los embates agresivos.
—¡Cierra los ojos y deja que la Fuerza te guie! ¡Nosotros te estamos ayudando! — escuchó la voz de Rey en su mente, Finn rodó por el suelo y cerró los ojos, y sintió la Fuerza en sus manos, el sable era como una extensión de sus brazos. Se movía con gran agilidad, deteniendo los embates y bloqueando la hoja de su rival, Sion empezaba desesperarse y las armas chocaron, Finn contenía el ataque, sentía el calor de la espada en su rostro y giró la muñeca, amputando las manos de su rival, quien cayó al suelo mirándose los muñones; antes que Syko levantase la mirada, Finn lo decapitó.

Sintió las mentes alejarse de la suya, rompiendo la concentración; Finn apagó su sable de luz y corrió hacia Rey.
—¿Estás bien?
—Sí— susurró Rey forzando una sonrisa— Lo has hecho bien, Finn.
Estaba pálida y sucia, los otros dos se veían mal y bastante heridos, el joven buscó su radio.
—Soy Finn y envíen un equipo médico al palacio gubernamental, tengo tres heridos ¡Ahora!
—A la orden— se escuchó la voz.
—De acuerdo— exclamó Finn— Los ayudaré lo que pueda; siento no poder usar la curación, no soy bueno en ello.
—Descuida— exclamó Gawyn apoyando su espalda a la pared— Descansaremos un rato.


Dos destructores estelares estallaban, Kaydel Ko Connix se humedeció los labios, estaban ganando, pero sentía que ya era demasiado, el enemigo casi no respondía los ataques.
—General Connix, hemos recibido informes de Jannah en Bescane; han capturado al planeta.
—De acuerdo— exclamó— Que aseguren el perímetro y estén atentos a las emboscadas— ordenó al mensajero y su vista volvió a la escena de combate y abrió un canal al comandante Dameron.
—Dameron, ordena a tus pilotos que adopten posiciones defensivas.
—A la orden.
—General, el oficial de la Primera Orden intenta comunicarse con nosotros— exclamó el asistente de comunicaciones, Kaydel asintió.
—General de la Alianza, detenga el fuego. Admitimos nuestra derrota, nos rendimos, por favor; detengamos esto.
—Esperaba que dijese algo, oficial— exclamó Kaydel y se giró hacia el asistente— Que detengan el fuego e inicien la ocupación planetaria.
—Señora, el oficial me informa que esperemos a la moff Talcyon; está en camino a Bescane para hablar poner fin a la guerra.
—¿La moff Talcyon?— se sorprendió Kaydel— De acuerdo, la esperaré en el Vengador.

La asistente asintió y envió el mensaje al oficial de la Primera Orden, Kaydel se alejó del pasillo; pensando porque ella no estaba en Bescane ¿Nadie de los moff estaban en la batalla?
Negó con la cabeza y llegó a su oficina y abrió un canal hacia Ackdan, quien estaba en Dantooine.
—Primer Ministro; hemos ganado la guerra, puede acercarse a Bescane para conversar sobre el concordato.
—Estaré ahí.
Kaydel se sentó en la silla y respiró hondamente, sonrió de alivio, realmente lo era, la guerra había terminado.