DISCLAIMER: STAR WARS pertenece a Disney.
N/A: Ahora parece que la pagina ha regresado a la normalidad, puedo subir los capitulos que quedan. Mañana es el final.
Mylie Talcyon caminaba por los pasillos lustrosos del Palacio Imperial de Bastion, la acompañaba tres soldados de asalto leales a ella. Había conseguido un batallón de oficiales leales que esperaban sus órdenes una vez ejecutado su plan final, no había lugar para titubeos.
Colocó su mano en el pomo de la puerta deslizadora, los dos soldados de asalto asintieron y ella ingresó a la reunión.
Tal como lo planeó, todos los moffs estaban en la sala, sentados y discutiendo, Packstart la miró con odio.
—¿Dónde Kriffados estabas, Talcyon? ¡Hasta ahora no has dado tu descargo de lo que pasó en Carida!
—¿No lo dije?— exclamó Talcyon despreocupada y con las manos en la espalda, los dos soldados ingresaron, uno de ellos trabó la puerta mientras el otro daba una vuelta.
—Recibimos un informe que la Resistencia estará en Jaamus. Debemos mandar toda nuestra artillería— exclamó un moff, pero Packstart no quitaba el ojo a Talcyon.
— De acuerdo— exclamó dando un suspiro— La verdad, estoy realmente cansada de ustedes, patéticos aficionados al Imperio. Hemos perdido, debemos rendirnos y reagruparnos. Ahora, si queremos volver al ruedo debe ser por medio de la política, no de las armas.
—Típico pensamiento de Joones Talcyon ¿verdad? — exclamó Packstar mostrando su desprecio— Demasiado pacifista para ser un hombre del Emperador, por ello, huyó a las Regiones Desconocidas.
—Mi padre no era cobarde— exclamó Talcyon frunciendo el ceño— Él era fiel a la idea del Imperio: orden, lealtad y justicia, pero detestó las maniobras de Palpatine. Su lealtad no estaba con el Emperador si no con el Imperio, aunque puede sonar extraño. Yo soy leal al Imperio; la Primera Orden es y siempre será una mierda de bantha.
Tras decir esto, se colocó una máscara anti gas y sacó dos esferas, los ojos de los moff siguieron el curso de la caída de aquellas esferas hasta llegar al suelo.
Packstar se puso de pie violentamente mientras el humo ocre empezaba a invadir la sala, los moff empezaron a toser y retorcerse en el suelo, Mylie sacó un blaster y apuntó a la cabeza de la anciana moff, quien soltaba espuma de la boca.
—Lo siento mucho, eras la única que me caía bien de este grupo de payasos, pero yo debo ser la única moff— exclamó Mylie, disparándole en la sien; y avanzó lentamente mientras el resto de los moffs agonizaban en el suelo, Packstart estaba apoyado en la pared, sus ojos estaban irritados, su blaster yacía a un lado y su mirada se cruzó con Mylie.
—Maldita p…
Disparó a la cabeza de Packstart, su vista se paseó por la sala donde la mayoría de los moff ya estaban muertos, sacó su comunicador.
—Necesito que abran los ventiladores en la sala de reuniones. — apagó su comunicador y miró a sus dos soldados de asalto— Síganme a la sala de control.
Los ventiladores empezaron a filtrar el gas venenoso mientras ella salía de la sala, un grupo de soldados de asalto la esperaba.
—¡Gran Moff Talcyon!— saludaron, Mylie se retiró la máscara anti gas, se acercó a Ken Madell, que se hallaba al frente de ella.
—No tardarán en darse cuenta lo que hicimos. Llévate a algunos hombres a detener a los demás oficiales que no son leales a mí. Asegura la zona y avisa a la Ascendencia Chiss para que nos ayude con la invasión de Bastion.
—A su orden.
—Ustedes síganme— señaló a otro grupo de soldados de asalto, con paso rápido salió del edificio, pero no se fue muy lejos, en las calles había tanquetas y vehículos pesados; soldados de asalto desfilaban por las pistas, el centro de comando no quedaba muy lejos.
Los TIE sobrevolaban los edificios, y cuando llegó a la puerta del centro de comando, uno de sus soldados golpeó al guardia e ingresó, sacó su blaster y avanzó hacia la sala de control.
—Todos están bajo arresto; no se opongan; tiren las armas.
—¿Qué diablos? — preguntó el alférez sorprendido al ver a los soldados de asalto apuntando a los analistas y a los pocos oficiales.
—No tengo todo el día. O están conmigo o son el enemigo.
El alférez sabía que estaba rodeado, los analistas lo observaron con miedo y él asintió con la cabeza; todos lanzaron sus armas al suelo y se colocaron de rodillas.
—Tú— señaló a un analista de rodillas y temblando como una hoja— Ábreme un enlace con el Luna Negra, quiero enviarle un mensaje al capitán Hickens.
—¿De Bescane?
—Sí— exclamó mientras colocaba el cañón del blaster en el hombro del joven analista, quien pulsó algunos botones en el panel y abrió un enlace.
—¿Tiene alguna orden? — exclamó la voz del capitán Hickens.
—Hickens, soy la moff Talcyon; Packstar ha muerto y estoy a cargo ahora. Ordena a todas las fuerzas militares de la Primera Orden a detenerse ahora. Hemos perdido y avise al que esté a cargo de la Resistencia que me acercaré a firmar el concordato.
Hubo un silencio.
—De acuerdo— exclamó Hickens, Mylie notó en su voz algo de alivio— Hemos estado perdiendo muchos hombres. Anunciaré nuestra rendición incondicional.
Se cortó la transmisión, se giró y vio a los rendidos, amordazados; miró al soldado de su derecha y con un asentimiento de su cabeza, supo que tenía que seguirla a la salida, pero antes, apuntó al soldado de peto naranja.
—Quedas a cargo; informa a tu superior su posición.
—Si, señora.
Mylie salió al exterior, sacó su comunicador.
—Madell.
—Señora, la Ascendencia Chiss está en camino.
—Bien, que me esperen en el aeródromo, estaré ahí en minutos.
Se detuvo un deslizador, donde descendieron soldados de asalto, quedando un oficial y el chofer. Se subió y ellos sabían que tenía que llevarla al aeródromo.
La sala médica del Vengador solo consistía en tres camillas, un tanque de bacta y demás equipos médicos. Jacen estaba sentado en una silla mientras tenía las manos en un pequeño recipiente metálico en forma de jarrón, aquel recipiente contenía bacta, un líquido curativo; aquel hombre estaba en meditación mientras en la camilla del lado derecho estaba Gawyn con parches de bacta en las rodillas y al igual que Jacen, en estado de meditación curativo.
Rey era la única que no estaba en meditación, un droide médico daba pequeños pinchazos en la yema de sus dedos de la mano derecha, la mano donde perdió tres dedos; al ver que los tendones metálicos respondían al reflejo, el droide cubrió una pequeña capa de piel sintética para cubrir los tendones.
Rey hizo puño y movió los dedos, casi no se notaba que eran dedos protésicos al estar cubiertos con piel sintética, sonrió con ironía al pensar que sí, ahora realmente era una Skywalker.
—Todo está bien— exclamó el droide médico pero la vista de la Jedi fue hacia la mon calamari médica, ella colocó una mano sobre la frente de Gawyn y sintió la Fuerza viva fluir en ella.
Estaba muy segura que estaba delante de una sanadora de la Fuerza, pero ella no mostraba ningún signo de agotamiento como lo solía mostrar ella misma.
—Veo que estas mejor— exclamó la mon calamari hembra, sus ojos bulbosos fueron hacia su mano derecha— Te daré de alta, tus compañeros aún necesitan algo de tiempo.
—De acuerdo, esperaré afuera— exclamó Rey— ¿Cuál es su nombre?
—Soy Neespi— exclamó sonriendo.
—¿Puedo hacerle una pregunta? — preguntó Rey poniéndose de pie.
—Claro— exclamó mientras se acercaba a Jacen.
—He notado que usas la Fuerza para curar…
—¿La Fuerza? — exclamó Neespi sorprendida mientras retiraba el bacta de las manos de Jacen, sus manos aún se veían dañadas, pero no tan grave como antes, eso significaba que no necesitaba una amputación. — Eso explica todo.
Agarró las manos de Jacen, las quemaduras de segundo grado empezaron a curarse, Neespi tenía los ojos abiertos y Rey sentía la Fuerza fluir alrededor de ella; sus manos se curaron, pero aún tenía cicatrices.
—Le quedaran marcas, pero eso es todo lo que puedo hacer— exclamó la mon cal y se giró hacia Rey— Mi familia pensó que tenia algún tipo de magia curativa, aproveché estas habilidades para dedicarme a la medicina. Apareció cuando era niña.
—¿No estás agotada después de usarlo?
—No, no realmente— exclamó Neespi— ¿Por qué lo preguntas?
—Yo también puedo sanar, pero después de hacerlo, me siento agotada. Cuando uso la curación, la Fuerza drena mi energía, es por ello que prefiero la meditación curativa, es lento, pero no te agota demasiado.
—Que interesante— exclamó Neespi, sus ojos miraban a la Jedi con curiosidad— Siempre me fascinaron los Jedi, escuché historias de ellos cuando era niña; especialmente la historia cuando salvaron la vida del príncipe Lee-Char en las guerras clon.
Rey sonrió
—Voy a refundar la Orden Jedi ¿Te gustaría ir y mostrarte algunas habilidades?
—Claro, esperaré tu llamado— exclamó Neespi, Rey asintió y miró su mano.
—Gracias, Neespi. Adiós.
—Adiós, Dama Jedi.
Salió del ala médica, Poe la abrazó ates que Finn llegase, luego se separaron y Finn le dio un abrazo.
—Estoy bien, chicos— exclamó Rey— Ha sido una lucha muy intensa y me alegra que hayamos ganado.
—Sí— exclamó Poe— Finn me contó lo que pasó ahí abajo.
—Fue increíble— exclamó Finn— Podía sentir las mentes en mi cabeza, sentía que mis manos se movían por sí mismas.
—Bueno ¿Qué harás con Temiri Blagg, el niño que dejamos en Coruscant? — preguntó el piloto a Rey.
—Finn y Jannah han aprendido muy bien, tomaré al chico como aprendiz— y miró la puerta de la enfermería— Ahí también hay tres sensibles a la Fuerza, ojalá se una el hombre de cabello verde.
—Cierto— exclamó Finn mirando a la puerta.
—¿Los esperamos? — exclamó Poe— No tardarán, ¿verdad?
—No según Neespi, la sanadora. En cualquier momento saldrán.
Los tres se sentaron en el suelo, charlaron de cualquier cosa, ajena a la guerra; rieron y bromearon de algunas cosas. No pasó más de seis minutos cuando la puerta se abrió, los tres se pusieron de pie rápidamente, Gawyn y Jacen salieron mientras la puerta se cerró tras ellos. Gawyn abrazó a Rey.
—Me alegra de verte, Gawyn— exclamó Rey mientras se separaban. — ¿Te sientes mejor?
—Sí— exclamó Gawyn, Poe y Finn miraban al misterioso guerrero mandaloriano.
—¿Eres mando? — preguntó Poe.
—Sí, del clan Wren, mi nombre es Jacen Syndulla.
—¿Syndulla? — exclamó Poe, el apellido le era muy familiar— ¿De casualidad estas relacionado con Hera Syndulla?
—Es mi madre.
Poe se sorprendió, pero no al resto.
—Veo que al resto no le es familiar el nombre. Mi madre fue una de las heroínas de la Rebelión, al menos, formó parte de una pequeña facción de los rebeldes. Se unieron a los rebeldes poco antes de la batalla de Yavin. Ella me enseñó el amor a las naves.
—Entiendo— exclamó Poe— Mi madre también lo hizo. Soy Poe Dameron—le extendió la mano a Jacen, quien se la estrechó.
—¿Dameron? Mi madre me mencionó una vez que conoció a Shara y Kes Dameron.
—Sí, ellos son mis padres— y tocó el hombro a Finn— Él es mi mejor amigo, Finn y ella es Rey Skywalker.
—¿La Jedi? — exclamó Jacen estrechando las manos de los mencionados, ella asintió.
—Y ella es Gawyn Kora— exclamó Rey presentando a la joven Jedi, quien al igual que el resto, saludó estrechando la mano. — ¿Te puedo preguntar algo?
—De acuerdo.
—Te vimos luchando con Syko, sentí que eres fuerte en la Fuerza.
—Sí, soy sensible a la Fuerza— exclamó Jacen— Herencia de mi padre, él fue un caballero Jedi según mi madre. Él era un aprendiz cuando tuvo que esconderse de la Orden 66, sobreviviendo a la Purga. Nunca lo conocí, ya que murió antes que naciera.
—¿Cuál era su nombre? — preguntó Rey.
—Caleb Dume como Jedi, Kanan Jarrus como contrabandista y luego, miembro de la Rebelión.
Y Rey, de alguna manera tuvo una visión donde vio a Kanan de espaldas, escuchó su voz y aquella voz coincidía con la que oyó en Exegol.
—"En el corazón de un Jedi reside su Fuerza"— exclamó Rey, Jacen la miró con curiosidad— n Exegol, escuché esa frase…era tu padre.
—¿Exegol?
—Historia muy larga, ya te contaré más tarde. Lo que me intriga es tu armadura mandaloriana.
—Ah bueno, formo parte del clan de mi tía adoptiva, Sabine Wren. Actualmente, solo soy un contrabandista— meditó lo que iba a decir, ya no escuchaba explosiones y Syko estaba muerto, así que decidió contarles la verdad— Vendía artefactos en el mercado negro cuando fui contactado por un agente de la Ascendencia Chiss, bueno, tenía el uniforme, pero él era humano. Me pagó en créditos para sacar llevar algunos infiltrados a Carida y sacar a la moff Talcyon de ahí.
El silencio cayó como una losa al grupo, Finn abrió la boca de la sorpresa.
—Espera… ¿Qué? — exclamó perplejo Finn.
—Talcyon quería dar un golpe de estado así que me contactó por medio de su agente. Necesitaba el dinero para ayudar a mi madre, quien está alejada de la guerra. Fui piloto de la Nueva República, pero lo terminé dejando por la corrupción, así que me dediqué al contrabando de máquinas y artefactos tecnológicos.
—¿Talcyon? ¿De la Primera Orden?
—Sí, ya debe haber ejecutado su golpe de estado— exclamó Jacen, sentía sus mejillas calientes— Yo me ofrecí enfrentarme a Syko en Bescane, pero agradezco tu intervención, Rey y Gawyn. No lo hubiera logrado sin ustedes.
—Un momento— exclamó Poe— Ese agente ¿estuvo contactándose con nosotros?
—Si estás preguntándote, él es Fulcrum. Y los estuvo ayudando.
—Estoy sin palabras— exclamó Poe.
—De acuerdo— y miró a Rey— Aprendí a usar la Fuerza por medio de una antigua aprendiz Jedi, Ashoka Tano, pero solo por cinco años— y extendió una mano— Quiero ser un Jedi como mi padre.
—De acuerdo— exclamó Rey, estrechando la mano— Bienvenido al grupo.
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Los pilotos y soldados estaban festejando la victoria, el hangar era una verdadera fiesta, la guerra había terminado y por fin regresarían a casa. Jannah esquivaba a cada piloto mientras avanzaba, su vista fue hacia un hombre de mediana edad, quien conversaba con un piloto de su misma edad. Usó la Fuerza para tranquilizarse y se acercó.
—Jannah— exclamó Lando mientras el piloto se alejaba para unirse al resto de su pandilla de veteranos— ¿Estas bien?
—Sí, me alegra que esto haya terminado.
—A mí también— exclamó Lando— Solo espero que no cometan errores otra vez. Estoy viejo para esto.
—Quiero decirte algo— exclamó Jannah—¿Cómo perdiste a tu hija? Sé que es doloroso, pero tengo curiosidad.
Lando se sentó y respiró hondamente, los dos se miraron.
—Yo y mi esposa éramos socios de un negocio emergente; tenia un trato importante con un inversionista así que, mi ex esposa, Tendra, dejó a nuestra hija en casa de sus padres. Cuando volvimos…sus padres, y su hermano con su hijo, fueron masacrados y mi hija no estaba allí. Estaba seguro que estaba viva y emprendí un viaje para buscarla.
Jannah sintió la tristeza en Lando
—Fui a Ajan Kloss con Finn para construir mi sable de luz— señaló su arma en el cinto, Lando asintió— Bueno, mientras lo armaba, tuve una visión de mi familia…antes que la Primera Orden me secuestrase— y levantó la mirada, ambos se miraron— Te ví…eres mi padre.
Lando se quedó observando, Jannah podía sentir las emociones arremolinándose en él.
—Lo presentía— susurró— Había algo en ti que me recordaba a Tendra pero me decía que era casualidad. Toda mi vida me la pasé buscándote, e incluso, eso perjudicó mi relación con tu madre, nos divorciamos poco después. — y abrazó a Jannah.
—Debemos ponernos al día, papá— exclamó Jannah, aferrándose en su capa.
—Lo sé— exclamó Lando, sus ojos estaban vidriosos, y ambos, sonrieron— Después de esto, vayamos a Sacorria, ahí vive tu madre.
—Me gustaría.
Ambos se alejaron del bullicio, directamente a una sala para ponerse al día.
Kaydel Ko Connix avanzó por el hangar, acompañada por una comitiva de soldados de la Alianza Galáctica, delante de ellos, ingresando por el suelo, estaba una nave transporte y cuando la plataforma cerró, el transporte aterrizó, se bajó una rampa donde descendieron dos humanoides de piel azul y ojos rojos, Kaydel quedó simuló su sorpresa; aquellos eran chiss y se preguntó que hacían aquí, detrás de ellos, estaba Mylie Talcyon, pero esta vez usaba un uniforme gris, muy parecido al uniforme imperial y detrás de ella, un hombre con uniforme negro.
Descendieron hasta llegar a Kaydel.
—Sígame a la sala de reuniones— exclamó la mujer escuetamente.
El trayecto fue en silencio, en algunos compartimentos se podían escuchar ruidos y conversaciones en voz alta de los pilotos, festejando la victoria.
La sala era muy amplia, Gian Ackdan estaba sentado en una mesa ovalada, pero no estaba solo, al lado izquierdo de la puerta se hallaban Poe, Rey y Finn, solamente observaron a la moff acercarse a la mesa, con sus dos guardias chiss en ambos lados.
La sorpresa de Ackdan era bastante notable, pero se recompuso.
—Moff Talcyon— exclamó Gian Ackdan— ¿Es usted la única líder de la Primera Orden?
—Me aseguré de ello, sí— exclamó Talcyon—Usted debe ser el Primer Ministro de la Alianza Galáctica.
—Eso es cierto. Me alegra que reconozca la soberanía de la Alianza Galáctica; y ella es la general Kaydel Ko Connix, encargada de las fuerzas militares.
Mylie Talcyon miró a Talcyon y asintió.
—Vengo aquí para dar algunas sugerencias de lo que compete mi gobierno.
—¿Gobierno?
—Desde Orinda hasta Belkadan, pasando por Bastion e incluyendo a Lah'mu, son estados que se oponen al gobierno de la Alianza.
—¿Cómo lo sabes? — preguntó Ackdan irritándose.
—Años de formar parte del Imperio; mi padre fue encargado de ser el moff en cada uno de ellos y dejó muy buena impresión. Recuerde, señor Ackdan; no todos los imperiales fuimos auténticos hijos de zhutta.
Kaydel quedó boquiabierta mientras Ackdan se quedó sin palabras, los labios de Talcyon se curvó en una sonrisa.
—¿Qué pretendes? ¿Y que hace la Ascendencia Chiss aquí? Pensé que tenían una política aislacionista.
—El gobierno chiss se caracteriza por tener tres casas. Dos ellas no quieren saber nada del resto de la galaxia, pero esta casa, la Casa Aruor es bastante cercana a mi familia, puesto que mi padre fue miembro notable de ellos. Esta Casa Noble me ha ayudado a derrocar a la Primera Orden desde adentro; no tenemos recursos y ellos accedieron ayudarnos. Lo único que quiero es lo mejor para mi pueblo; téngalo por seguro; no seremos la Primera Orden, esa organización está más que muerta— sacó un holo documento y lo puso en la mesa— Somos un estado independiente; yo seré la encargada de manejarlo, no nos meteremos en sus asuntos y reconoceremos su estatus de gobierno libre; además, si cada oficial del antiguo régimen es capturado por nosotros, le entregaremos para su juicio por crímenes de guerra.
Ackdan vio el holo documento, y miró a Kaydel.
—¿Qué me garantiza que no será como la otra vez? Le recuerdo que el Imperio prometió desarmarse, pero no lo hizo, nos mintió y acabamos nuevamente en una nueva guerra civil.
—Como ustedes saben, la palabra y el juramento lo es todo en la cultura chiss. El que rompe su palabra es castigado— exclamó Mylie, se colocó una mano en el corazón— Yo como miembro de la Casa Aruor, doy mi palabra que respetaré a la Alianza Galáctica y detendremos nuestra carrera armamentista y no nos inmiscuiremos en sus asuntos políticos.
—De acuerdo— exclamó Ackdan— Sé de la fama de los chiss.
—Al menos nuestro holo documento es similar al nuestro, a excepción de su gobierno.
—¿Están de acuerdo? — preguntó Mylie, llevándose las manos a la espalda.
—¿Se compromete que los oficiales de la Primera Orden que capturemos, serán enjuiciados por nosotros?
—Claro, al igual, si capturamos a uno; se lo llevaremos. Los que están rezagados fueron informados de la rendición; si no van a Bastion en tres días, serán considerados traidores y se lo entregaremos a ustedes.
—De acuerdo— exclamó Ackdan— Firmaré el Concordato Ackdan—Talcyon.
Ackdan firmó el holo documento y se lo entregó a Mylie para que lo firmase, los chiss asintieron y ella firmó. El calamari se quedó con el documento.
—Buena suerte, Ackdan; regresaré a Bastion, hay cosas que arreglar.
—Estaremos atento a lo que hagas, Talcyon.
—Es lo justo.
Se dio la vuelta y fue hacia la salida seguida por sus guardias chiss, su mirada se cruzó con la del Rey, quien la observaba con cautela y la sondeó con la Fuerza. No sintió que ella tuviese algún truco bajo la manga.
Rey respiró hondamente, por fin había terminado todo; miró a sus dos amigos quienes también se veían aliviados.
—Bueno, ahora tenemos muchas cosas que hacer— exclamó la Jedi sonriendo— La Orden Jedi estará lista.
Kaydel se acercó al grupo acompañada por Gial Ackdan.
—Vamos a Coruscant, tendremos un recibimiento ahí.
Mientras tanto, la nave transporte abandonaba el destructor estelar, Mylie se acercó a Ken Madell.
—Sé que dije del desarme, pero, aun así, me gustaría tener la academia militar en Nirauan.
—No te preocupes, Gran Moff Talcyon. Técnicamente está en nuestro territorio y es Tresk' Aruor el principal promotor. No estás rompiendo tu palabra.
—Me alegra oírlo— exclamó Mylie.
Y la nave transporte saltó al hiper espacio, rumbo a Bastion; una hora después; lo hicieron la flota completa de la Alianza, pero ellos, rumbo a Taris.
