Chicaaaaas! Hola a todas Aquí regresé, algo tarde ya pero es que estuve re-subiendo mi viejo One-Shot del que tanto les había hablado, jeje. Ya está disponible en mi perfil asique por favor pásense a leerlo, son 5 capítulos y ya los subí todos así pueden terminar de leer la historia hoy mismo. Espero que les guste mucho. GRACIAS TOTALES por sus reviews, cada día son mejores Las amo lectoras. Aquí va el Cap. 5 de este fic… Disfrútenlo ;)
DISCLAIMER: Los personajes bla bla a la saga Crepúsculo de la reina Meyer. Solo la historia y… bueno, el resto ya lo saben, jaja.
Capítulo 5:
EDWARD POV:
Muy lentamente caminé hasta el banco de la que sería mi nueva compañera y me senté en la silla junto a la de ella, arrojando mi carpeta sobre el pupitre.
Qué había hecho?
No sabía por qué había aceptado, no comprendía que locura se me había pasado por la cabeza al momento de tomar la decisión que tomé. Yo? Convertirme en tutor de alguien con la que nunca había cruzado miradas o palabras en mi vida (al menos no demasiadas)? Era algo enfermo, complicado y para nada divertido.
Pero un pequeño rinconcito en mi interior me había empujado a hacerlo inconscientemente.
Por qué cada vez que la observaba sentía que algo de ella se encontraba dentro de mí? No la conocía en absoluto pero aun así casi podía comprender la oscuridad de su vida puesto que yo también la sentía en la mía… Me intrigaban sus motivos para no hablar, para ocultarse. Ella me intrigaba… Era acaso esa la aventura que tanto buscaba y que el destino me había dado sin avisarme?
Si, de seguro eso era… Mi aventura sería tratar de revivir un alma que parecía estar muerta, como la de ella, como la mía.
Suspiré y volteé mi rostro para observarla, desparramada sobre el mueble como si se hubiese quedado dormida o aún peor, como si estuviese llorando. No la escuchaba hipar, pero… Y si ella no quería que yo fuera su tutor? No le había dado oportunidad de rechazar las opciones, simplemente había decidido lo que a mí me parecía mejor para ella sin siquiera consultarlo con su persona…
No la juzgaría si estaba enfadada conmigo.
-Hola, Isabella, le dije suavemente, tanteando el terreno en el que me encontraba. Nunca antes había hablado con ella por placer por lo que no sabía cómo tomaría mis palabras, pero temía que su reacción fuera la misma que cuando la atropellé en el pasillo y que en vez de responderme, tomara su mochila y saliera corriendo por la puerta del salón.
"Por favor que no se vaya", rogó mi conciencia.
Porque quería que ella se quedara a mi lado?
-Isabella… Tu… te encuentras bien?
Nada… Ni siquiera un mísero suspiro. Comenzaba a desesperarme su falta de estímulos. Acaso no podía responder? Tanto enfado le había causado mi decisión? Yo creí que ella estaba de acuerdo, después de todo, había firmado la planilla.
"Prácticamente la obligaste", murmuro esa molesta voz una vez más. Suspire, tenía razón. Lo mejor sería disculparme por mi idiotez…
-Oye Isabella, no sé si estas enfadada conmigo por lo que hice hace un rato, pero yo creí que tu quer…
-Bella, dijo muy suavemente, apenas en un murmuro. Mi corazón dio un vuelvo. Acaso había hablado?
-Disculpa?, pregunté bastante sorprendido y hasta algo… ansioso? No podía distinguir ese extraño sentimiento. Era… alivio? Quizá, por saber que ella en realidad no había muerto de impresión a causa de mi error.
Muy lentamente levantó su rostro y me observo algo aturdida, examinándome completamente. En ese momento tuve tiempo para contemplarla realmente… Siempre que la había visto lo había hecho desde una distancia muy larga, y desde aquellos lugares no había podido verla bien.
Su piel tenía un color muy pálido, casi enfermo, pero que la hacía lucir como Blancanieves. Su cabello era de color chocolate y caía sobre sus hombros en suaves ondas naturales, despidiendo un delicioso aroma a fresas. Quería tocarlo, parecía ser tan suave como la seda, pero me contuve. Sus ojos eran de un extraño tono café, algo apagado y sin brillo pero profundo y cautivante. Sus mejillas se encontraban algo sonrosadas y sus labios eran carnosos y perfectamente desproporcionados, haciéndola lucir completamente hermosa. Pues sí, Isabella Swan era realmente preciosa, no con una belleza extravagante como la de muchas, sino con una lindura natural que la hacía parecer una princesa.
-Prefiero que me llamen Bella, Isabella… No me gusta demasiado, repitió suavemente jugueteando con sus manos algo nerviosa. Su voz era muy dulce, como la miel o la mermelada de frutilla.
Sonreí completamente atontado por ella, era una mujer muy cautivante.
-Pues, entonces es un gusto, Bella. Yo soy…
-Cullen, lo sé, agregó volteando su rostro hacia su libro de biología, que se encontraba algo dañado y con apuntes en una letra bastante desprolija por doquier. Supuse que sería de ella…
-Amm, si, soy Cullen, le dije riendo sin saber de qué platicarle. Su prescencia me quitaba el aire.
Hacía cuanto que no hablaba con una mujer que no fuera ni mi madre ni mis amigas? Hacía bastante, de seguro debía ser por eso que no encontraba las palabras adecuadas para hablarle.
Y justo cuando iba a continuar presentándome ante ella, Bella tomo su libro y lo cerro fuertemente, volteándose a observarme con el rostro algo herido y disgustado.
Qué demonios?
-Escucha, Cullen. Aclararemos las cosas ahora. En realidad, no necesito un tutor. No tengo las mejores notas en este área no porque no comprenda, sino porque no tengo tiempo para estudiar. Digamos que llevo una vida bastante…. Ocupada, dijo ella dudando de sus propias palabras para luego continuar. –Nos veremos Lunes, Miércoles y Viernes fuera de clases aquí, en la biblioteca. En mi casa no puedo porque…., una vez más se silencio y luego de bufar agrego: -No importa la razón, simplemente no puedo.
-Podríamos vernos en mi casa si eso no te molesta, le dije intentando parecer amable pero ella me fulmino con una mirada que echaba llamas.
-No, será en la biblioteca. No podrás decirle a nadie que eres mi tutor, entiendes? A NADIE, dijo algo más preocupada que enojada. Acaso tanta vergüenza le daba necesitar ayuda extra? Parecía que si. –Fuera de esas clases extra tu y yo continuaremos actuando de la misma forma en la que siempre la hicimos, sin hablarnos, ni mirarnos, ni mucho menos saludarnos, murmuro en un tono un poco mas bajo mientras la campana de fin de clase repicaba alocadamente. Ella lució completamente aterrada por un segundo, pero luego tomo sus libros con velocidad y se levanto de su silla como si esta estuviese ardiendo. Comenzó a caminar hacia la salida, pero un par de pasos antes de llegar al pupitre del profesor se detuvo, y regreso hasta donde yo estaba. –Esta tarde, a las 5 aquí, SE PUNTUAL. De acuerdo?
-De… de acuerdo, le respondí bastante confundido.
Ella simplemente asintió y salió disparada por la puerta.
Acaso era alérgica a las personas? Por que había actuado de una forma tan poco agradable?. Podría haberme impuesto sus reglas con algo más de amabilidad.
Pero bueno, al parecer ella era así, y yo no intentaría cambiarla ni mucho menos reprocharle nada. Al parecer Bella no estaba interesada en conocerme, y yo no podría intentar conocerla a ella sin seguía tan cerrada como parecía ser, por lo que suspire.
Simplemente le haría pasar de curso y luego me alejaría de ella, dejándola tan solo como siempre, tan sola como amaba estar.
5:59 en punto, y ni siquiera había señales de que Bella asistiría a nuestra primera clase de tutoría en biología.
Se suponía que debíamos ser puntuales, por lo que apenas si me había tomado algo de de tiempo para almorzar! Luego me había ocupado de buscar apuntes y trabajos que pudieran servirme como ayuda grafica cuando le enseñara a Bella, intentando ganar tiempo extra y asi poder llegar sobre la hora. Pero ella no estaba aquí.
Comenzaba a molestarme por eso.
Su actitud no había sido muy amistosa en la mañana, y luego se retrasaba de esa forma. Acaso no conocía el concepto de la palabra "compromiso"?
Parecía que no.
Suspirando busqué las llaves de mi volvo en el bolsillo trasero de mis vaqueros dispuesto a regresar a casa. Al parecer ella no vendría, de seguro había estado jugando conmigo. Pero justo cuando menos lo creía, sentí como si alguien corriera detrás de mí, y con una misteriosa curiosidad me volteé para descubrir el motivo de esos pasos.
Bella caminaba bastante agitada hacia mi encuentro, con su rostro completamente pálido y sus manos temblando.
-Bella!, grité corriendo hacia donde ella se encontraba, bastante preocupado por su estado. Creí que ella tenía un auto, por eso no me había ofrecido en pasarla a buscar por su casa. –Que sucede? No te ves bien…
Ella me observó un par de segundos y luego entrecerró sus ojos de una forma bastante graciosa.
-Gracias, es lo que toda mujer quiere oír, dijo intentando parecer ofendida.
-Lo siento, es que… Yo pensé que vendrías en auto, tu casa queda lejos, como se te ocurre venir caminando desde allí?, le reproche bastante enfadado. Forks era un pueblo muy pequeño y todo el mundo sabía donde vivía cada persona. La casa de Bella era demasiado conocida puesto que su padre era el jefe de policías de la ciudad.
-No vine caminando desde allí… Mi camioneta se… se averió y yo… lo siento por la demora, de veras, susurro cerrando sus ojos bastante cansada. Parecía haberse quitado un enorme peso de encima al verme. Comenzamos a caminar hacia mi auto inconscientemente, yo a su lado, ella al mío.
No pude evitar pasar por alto el hecho de que vestía de una forma diferente a la de aquella mañana, una forma más… especial.
Llevaba una camisa a cuadros ajustada y algo arremangada, como si de veras hubiese puesto mucha atención en eso. Su cabello estaba recogido en dos coletas a los lados de su cara, dándole un aspecto infantil pero divertido, además llevaba unos jeans negros un poco mas sueltos que la camisa pero no demasiado y unas zapatillas rojas que eran muy bonitas, de seguro no se conseguían en esa ciudad.
Sonreí, lucia diferente… Algo más relajada, más libre.
-Luces cansada, le dije apoyándome en mi auto mientras ella me imitaba. Su respiración aun era veloz. –No quieres que vaya a buscarte algo de beber o…
-No, descuida. Es el susto, se me pasará pronto. Siempre se me pasa, respondió mirando hacia la nada, hablando mas con ella misma que conmigo. –Mejor vayamos a la biblioteca, quiero quitarme esta obligación de estudiar, agrego luego de un par de segundos de silencio encaminándose hacia el interior del instituto sin siquiera esperarme.
-Mandona, susurre para mi mismo tomando los apuntes de biología.
Bella…
Bella ojos café, mirada perdida…
Bella cabello chocolate, mejillas sonrosadas…
Bella fulminándome con su mirada, sonriéndome de forma disimulada…
Bella golpeándome con un libro…
-Qué clase de tutor eres? Pareces ido! Consumes drogas o algo así?, dijo exasperada tendiéndome las hojas en las que había estado trabajando para que las revisara. No podía evitarlo, cada vez que me concentraba en ella me perdía en sus facciones, en sus movimientos, era tan intrigante!
.Auch! Me dolió, sabes?, le dije intentando parecer herido, pero su reacción fue muy diferente a la que yo esperaba luego de decir mi chiste. Bella palideció y cubrió su boca con ambas manos, mirándome aterrorizada. Que le sucedía?
-Te golpee? Te golpee! Oh Dios, que hice? Te duele? De veras te hice daño? Lo lamento, yo…, dijo atropelladamente tomándome de los brazos con fuerza, como si se hubiese arrepentido de su pequeño jueguito.
Su piel en contacto con la mía comenzó a hormiguear como si de electricidad se tratara, cosa que la llevo a separar sus manos de mi cuerpo. Al parecer ella también lo había sentido…
-No! Es decir, descuida, estoy bien. Solo bromeaba, le susurre algo confundido tomando una pluma para corregir su tarea. Ella suspiro aliviada y se concentro en guardar todos sus libros en su mochila de color naranja…
Bella era extraña, sus actitudes lo eran mucho más que su personalidad. Pero había algo dentro de ella, algo que me inspiraba millones de sentimientos al mismo tiempo… Quería conocerla más, quería saber todo de ella….
De cualquier forma no podía quejarme, habíamos conseguido mantener una charla bastante larga durante toda la tarde, a pesar de que ella hablaba careciendo de expresiones, como si fuera un robot, salvo algunas veces en la que sonreía muy levemente o que fruncía su seño al notar que no comprendía algo.
Era especial, eso lo sabía. Algo en ella era único y mágico, y era mi deber descubrirlo…
-Muy bien, Srta. Swan, se equivoco en 5 de las 10 actividades que le di pero suponiendo que es nuestra primera clase de tutoría debo felicitarla. Es usted muy inteligente, murmure como si de un profesor se tratara. Ella asintió tomando las hojas entre mis manos y luego se levanto de su asiento, dispuesta a irse…
-Gracias… Cullen, dijo algo avergonzada saludándome con su mano.
-Espera, le dije antes de que pudiera seguir avanzando. No podía permitir que se fuera caminando sola siendo que estaba bastante oscuro afuera. Algo malo podría sucederle. –Déjame acercarte hasta tu casa, no permitiré que te vayas caminando…
-No, Cullen. Descuida, tengo un gas pimienta en algún lugar de mi mochila, dijo ella intentando tranquilizarme, pero nada podría cambiar mi postura.
-No hay derecho a que me rechaces. Vamos Bella, murmure tomándole suavemente del brazo y empujándola para que fuera conmigo.
-Maldito, acaso siempre tomaras las decisiones por mi?, gruño algo enfadada. Yo simplemente sonreí… La idea de convertirme en su tutor no había sido tan mala…
El viaje hasta su casa fue silencioso pero muy cómodo…. De vez en cuando quitaba mí vista del frente y observaba de reojo a Bella, quien tenía su vista perdida hacia fuera de la ventana.
Ella no parecía ser mala, mucho menos anormal. Quizá si tenía algunas reacciones raras, pero fuera de eso, ella me parecía de lo más agradable, a pesar de ser bastante terca y gruñona.
Por qué la gente no se le acercaba?
Doble en una curva muy lentamente aproximándome a su casa, y casi de inmediato puse notar que ella se tensaba.
-Estas bien?, pregunte preocupado.
-Si, si… Lo estoy…, respondió bastante ida, sin prestarme mucha atención.
Suspire…
-Pasare por ti mañana, sabes?, le dije con mis palabras sonando mas como una orden que como una sugerencia. Bella de inmediato volteo y me observo aterrada, al igual que cuando me había contemplado luego de pegarme con el libro.
-No puedo, Cullen…
-Edward…, le dije intentando que me llamara por mi nombre. Mi apellido sonaba demasiado formal…
-Cullen…, dijo ella sin intención de cambiar de parecer.
-Por qué no puedes?
-Yo… ehhh…. Digamos que voy más temprano que el resto a la escuela, eso es todo, dijo intentando bajarse del auto, pero de inmediato trabe las puertas impidiéndole salir. Ella volteo a verme no muy gustosa con mi idea…
-Que tan temprano?
-Que importa? Ya, déjame salir…
-Dime y lo hare, le respondí, sabiendo dentro de mi que no la dejaría descansar hasta que accediera a que le pasara a buscar…
Bella suspiro.
-A las 5, ya?
La observe bastante desconforme por el horario en el que ella iba a la escuela. Qué locura! Con razón siempre lucía cansada. Llegaba al instituto 3 horas antes de que comenzaran las clases! Ya compendia porque siempre era la primera en entrar al curso…
-Por qué tan temprano?
-Porque… porque si! Ya déjame bajar o romperé tu puerta!, chillo enfadada.
No quería perder la conexión que había formado con ella, no quería hacerlo! Y no me importaba hacer varios sacrificios, como por ejemplo, despertarme 2 horas antes de lo que habitualmente lo hacía con tal de poder continuar acercándome a su alma.
Tome aire…
-Vale, Bella. Te pasare a buscar a esa hora, si?
Ella me observo sorprendida por mi idea. Intento hablar para negarse pero se lo impedí
-No aceptare un no como respuesta.
Un par de segundos después Bella me miro y bufo algo agotada. La batalla esta perdida y mi reino había ganado…
-De acuerdo.
Muy feliz por el resultado, quite el seguro e intente abrir mi puerta con la intención de caminar a abrirle la suya, pero cuando salí del auto note que ella había escapado de mi persona y que ya había entrado a su casa con una velocidad casi anormal.
-Genial, murmure para mí mismo y subí a mi auto una vez más.
Bella…
Bella terca, misteriosa e intrigante…
Bella distraída, dueña de mis pensamientos…
Nota: Chicas, espero que les guste el cap. Es bastante largo así que no se quejen! Jajaja. A partir del próximo cap. Edward comenzará a notar que algo no está bien con la vida de su nueva amiga, ya verán por qué, jeje. Si tienen tiempo pásense por mi One-Shot, y bueno, nos leemos mañana. Un beso a todas!
