Chicas! Hola a todas, aquí estoy, tarde pero con un capítulo nuevo. No se como agradecerles por todos sus reviews, sus favoritos y seguidores, me inspira a seguir escribiendo. Las quiero mucho! Como prometí, en este capítulo Edward comienza a enterarse de que algo anda mal con Bella, pero cuando estaba escribiendo se me fueron ocurriendo cosas y bueno, Edward termina enterándose de MUCHAS cosas sobre Bella, jajaja. Ojalá les guste, un beso a todas

DISCLAIMER: Personajes = Stephenie Meyer. Historia y trama=Míaaaaaaaas muajajajaja.

ADVERTENCIAS: En este capítulo hay leguaje adulto, así que discreción.


Capítulo 6:

EDWARD POV:

Decir que estaba ansioso era decir realmente poco. Mi cuerpo temblaba de nerviosismo en el asiento de conductor de mi Volvo, pero no era esa clase de nervios que uno siente cuando se aproxima un examen importante o cuando debe ir al doctor temiendo por su diagnóstico… No, absolutamente no. Esos nervios eran relativamente diferentes… Era como si mi corazón estuviese latiendo a todo lo que si mismo se permitía y mi mente me recordase cada 5 segundos que era lo que iba a suceder en cuanto doblara la próxima curva.

Vería a Bella una vez más…

Mi estómago se contrajo de tan solo pensar en ella… No sabía qué extraño hechizo había puesto sobre mi o sobre mis sentimientos que en ese momento me sentía tan alborotado… Por favor! Apenas había pasado una tarde con ella y ya me encontraba sudando de tan solo pensar que volvería a ver sus ojos color chocolate derretido, su cabello caoba en ondas y su hermosa sonrisa, que a pesar de ser leve y disimulada era preciosa, como Bella lo era.

Bostecé enormemente y retomé el control del volante, disminuyendo la velocidad. No había conseguido conciliar el sueño en toda la noche…

Había llegado a mi casa temprano, y había cenado apenas la comida estuvo lista para luego ducharme y recostarme a dormir con el fin de descansar lo suficiente antes de tener que levantarme una vez más para seguir el bobo capricho de Bella de ir al colegio temprano. Pero la constante lluvia que había caído en Forks durante aquella noche me había dado un insomnio de muerte, obligándome a quedarme despierto durante las escasas horas en las que se suponía descansaría.

Doblé con cuidado en la desierta calle y sonreí mientras me aproximaba a su casa. Lo primero que haría apenas ella subiera a mi auto sería reprenderla por haberme hecho levantar tan temprano. Se merecía al menos un pequeño castigo! Pero de repente, mi bromista plan se fue al cesto de basura cuando la vi a ella, sentada en uno de los escalones que llevaban a su pintoresca casa, sin ningún abrigo ni nada que pudiera protegerla de la llovizna…

Qué demonios?

-Bella!, grité bajándome del auto completamente enfadado. Aún llovía y ella se encontraba ahí, completamente empapada sin moverse ni siquiera un poco. Acaso quería agarrar una gripa mortal?

-Maldición, Bella!, volví a gritar comenzando a caminar hacia ella, quien parecía completamente sumergida en sus propios pensamientos, pero en cuanto iba a gritar una vez más para llamarla ella levantó su rostro y me observó completamente aterrada, levantándose de inmediato y corriendo a mi encuentro.

-Pero que mierda haces?, me susurró bastante molesta tomándome de la mano y metiéndome al auto con fuerza, tratándome como si yo fuese un niño. Luego se subió bastante agitada en el asiento del acompañante y comenzó a respirar casi jadeando, observando constantemente la puerta de su casa, que permanecía cerrada.

-Tú estás bi…

-Arranca de una puta vez!, vocifero sin ningún cuidado, causándome un escalofrío. Estaba muy tensa, lo noté por sus puños apretados y sus labios algo fruncidos, pero en cuanto comenzamos a alejarnos su tensionado cuerpo empezó a relajarse, mientras suspiraba sonoramente. Llevaba lentes de sol oscuros, cosa que de verdad me pareció extraña siendo que el sol todavía no salía completamente…

Quité mi vista un segundo del camino y me concentré en observarla, solo por un pequeño periodo… De su cabello mojado caían gotas de agua. Vestía unos vaqueros, las mismas botas que llevaba en la mañana del día anterior y una chaqueta de cuero negra algo ajustada pero que parecía no ser muy abrigada. Se veía bonita pero aún así, había algo que intoxicaba su imagen… También olía a fresas, fragancia que había quedado grabada en mi auto luego de llevarla hasta su casa, pero que por una extraña razón me sabía mas como a velas apagándose o a hojas muertas en ese momento…

Parecía que algo iba mal con ella, y necesitaba saberlo…

Sin indicios de nada, pise con fuerza el freno del auto y lo detuve a un lado de un camino completamente desolado que yo siempre utilizaba, ya que era más corto que el resto de las carreteras que conducían al instituto. Ella volteó a verme y a pesar de llevar gafas, supuse que me observaba confundida…

-Que… que haces?, pregunto al ver que quitaba las llaves del auto y las guardaba en el bolsillo delantero de mi pantalón. –Vamos Cullen, no me digas que ya enloqueciste. Arranca el maldito auto y conduce, anda, sugirió como si fuese una orden pero yo no le hice caso, continué observándola con una ceja algo levantada, esperando a que me respondiera mi silenciosa pregunta.

Bella suspiro y cubrió su rostro con ambas manos. Un segundo después de eso, levantó una vez más su preciosa cara y comenzó a desabrocharse el cinturón de seguridad.

-Que haces?, le pregunté rompiendo mi imagen seria de antes. Ella ni siquiera volteo hacia mí pero pude comprender perfectamente lo que quería hacer… Iba a bajarse del auto.

Como pude metí las llaves del auto en su lugar, las giré para poner el contacto y trabe los seguros de todas las puertas, quitando las llaves una vez más luego. Sonreí por mi inteligencia mientras Bella bufaba completamente idiotizada…

-Déjame salir de tu puto auto!, chillo enloquecida. Yo reí por lo bajo. –De que te ríes, pedazo de basura? Acaso te resulto graciosa? ABREME LA MALDITA PUERTA!, volvió a gritar pero yo no le respondí. Forcejeó con el seguro un par de minutos y luego giró su cabeza lentamente hacia mí, causándome pánico. Parecía un robot…

-Que quieres? Anda, dime. Quieres un permiso de conducir que no expire nunca? Quieres golpearme? Quieres violarme? Dilo, pero ten por seguro que no podrás corromperme más de lo que ya lo han hecho los demás!, susurró sonriendo irónicamente. La crueldad de sus palabras comenzó a atacarme e intente intervenir pero ella no me dejo. Continúo hablando. –Quieres lo que él quiere cierto? Verme dañada, lastimada. Por eso te mostraste amable, me engañaste para luego encerrarme aquí y acabar conmigo, no?

-Bella… De que hablas?

-Quieres hacerlo, se que lo quieres. Quieres golpearme, no? Quieres marcarme como siempre lo haces, darme "una pequeña lección", chillaba ella sin control alguno…

-Bella, para…

-Te comportas como él, como se que no eres su aliado? Debí sospecharlo, debí hacerlo!, sollozo al borde del llanto.

No conseguía comprender nada. Sabía que estaba alterada desde el momento en que subió a mi auto pero porque pensaba que quería golpearla? Solamente quería preguntarle porque había estado afuera de su casa bajo la lluvia sin ninguna protección.

-Isabella, basta, murmure algo autoritario buscando que ella se calmara, pero mis palabras tuvieron el efecto contrario. Bella se acorralo contra la puerta del auto y cubrió su rostro con ambas manos, como protegiéndose a sí misma.

-Aléjate por favor, no me golpees, no de nuevo!

-Bell…

-NO FUE MI CULPA! YO NO QUISE QUE ESO PASARA! NO ME GOLPEES POR FAVOR!.

Sin soportar más sus palabras la tome de las muñecas y se las aparte para contemplar su rostro que se encontraba bañado en lágrimas. Entonces sin previo aviso, Bella se arrojo a mis brazos y comenzó a llorar desesperada, como si se le fuera la vida en ello.

En ese momento lo comprendí… Nada volvería a ser como antes. Algo dentro de mí había cambiado, verla en ese estado me había colocado en una situación de pánico total, todo dentro de mí se revoluciono, sentimientos que creía muertos desde hacía un tiempo… Bella y yo no podríamos volver a actuar indiferentes el uno con el otro, ella estaba compartiendo una parte de su angustia conmigo, y eso no unía como con un lazo invisible.

Con fuerza la estreche en mis brazos, reteniendo mis propias lágrimas. Se veía rota, herida… Como yo lo había hecho algún par de meses antes…

Su pelo era tan suave como la seda… Quizá más suave aun... Mi mano lo acariciaba levemente mientras su pecho subía y bajaba, jadeando un poco de tanto llorar…

Ella estaba más tranquila, eso era seguro, pero aun me abrazaba con fuerza, como si tuviese miedo a que huyera del auto y la dejara sola… Ja! Como si mi corazón me fuese a permitir cometer semejante tontera…

Ella suspiro.

-Lo siento, Edward, y mi nombre saliendo de sus labios me supo a gloria. Finalmente me había llamado por mi nombre y no por mi apellido.

-Estas mejor?, pregunte sonriendo tranquilizadoramente mientras limpiaba el rastro de lagrimas que había quedado en su mejilla. Ella sorbió su nariz delicadamente.

-Ahora lo estoy…

-Que… que sucedió contigo?, pregunte intentando no sonar demasiado entrometida. Bella se tenso un poco, por lo que con cariño tome su mano y la acaricie suavemente. –Está bien si no quieres contármelo, pero me extraño mucho tu reacción…

Ella quito su mano de la mía discretamente y acomodo sus extraños lentes en su cara.

-Es algo demasiado complicado de explicar… Digamos que… pelee con papa y bueno, él… muy… pacientemente me… digamos que… ag, porque es tan difícil hablar contigo?, dijo luego de un rato ocultando su rostro entre sus manos una vez más.

-Vale, ya sé que soy tan guapo que quito hasta el habla pero siendo que tú te portabas bastante recelosa conmigo no creí que también te afectara a ti, dije intentando bromear para alivianar el ambiente, cosa que funciono puesto que ella me observo y me entrego la más dulce de todas las sonrisas que había visto en mi vida. Mi corazón se detuvo… Ella… era perfecta, nada podía ser más hermoso que Bella en el mundo, su sonrisa lo era todo… Era la clase de cosas por las que alguien lucha hasta la muerte, era esa clase de cosas que te alegra el día mientras lo demás es de color negro, era la clase de cosas que te mantiene sentado mientras el mundo se cae a tus alrededores…

-No te creas tanto… Simplemente no me siento cómoda hablando de esto.

-Vale, y que hay con tus lentes? Está bien que haya algo de sol pero no es muy brillante, de seguro hoy lloverá todo el día, dije intentando que se los quitara para ver su dulce mirada chocolate. Pero de repente su sonrisa desapareció….

-Yo… tuve un accidente, dijo con un temblor en su voz. Acaso mentía?

Estire mi mano y en un rápido movimiento se los quite.

-Demonios, dije mientras estos caían al piso…

El ojo izquierdo de Bella estaba morado, como si fuese un moretón…

-Como putas te hiciste eso?, le pregunte examinándola de cerca. Ella suspiro agotada…

-Soy muy… torpe, si. Me caí en la regadera y… me golpee, eso es todo, murmuro con absolutamente nada de seguridad en su voz. La mire sin creer demasiado en sus palabras. Ese golpe no era normal de una caída, hasta podría jurar que tenia la forma exacta de un puño… Que me escondía Bella?

La campana de receso sonó y rápidamente me levanté tomando mis cosas con el fin de acercarme hasta el banco de Bella. Ella estratégicamente había colocado su cabello de forma que el moretón no se veía, pero aun así yo sabía que él estaba ahí, y me sentía muy mal por ello…

-Que tal lo llevas?, murmuré refiriéndome a eso.

-No duele tanto como la torcedura de tobillo pero algo molesta, murmuro sonriendo mientras sentía que todo a mí alrededor daba vueltas. Era asombrosa…

-Lamento eso. Oye… vamos a almorzar juntos? Mis amigos querrán conocer a la causante de que hoy llegáramos tarde porque se propuso iniciar una discusión sobre cantantes. Y eso era cierto, gracias a que Bella tenía una opinión diferente a mí en música había perdido la oportunidad de saludar a mis compañeros antes de que iniciaran las clases.

-Lo lamento pero… iré a buscar un recado a la dirección de seguro para cuando regrese la campana ya habrá sonado. Otra vez será, murmuro tomando su carpeta entre sus manos puesto que había dejado su pesada mochila en mi auto.

Suspire resignado pero la deje pasar ya que se notaba que llevaba algo de apuro. Me quede drogado completamente luego de oler su fragancia, y un minuto después salí caminando normalmente. De inmediato pude divisar a Jasper y a Emmet caminando hacia mí…

-Miren! Si es Edward "el buscado"!, dijo Emmet golpeándome amistosamente. –Ya creíamos que deberíamos poner tu anuncio en Missing Childrens (es un lugar donde se cuelgan fotos de chicos perdidos para que cualquiera que los vea los reporte).

-Es cierto, porque te ausentaste? Es extraño que tú llegues tarde, cerebro!, agrego Jasper examinándome con la mirada.

La sonrisa de Bella regreso a mi mente y entonces sonreí yo también. De repente una brillante idea se me ocurrió y tome a Emmet muy fuerte del brazo, deteniéndolo…

-Oye, Emmet. Sabes algo de… Isabella Swan?, pregunté dudoso mientras Jasper continuaba caminando sin percatarse de nuestro estancamiento en el pasillo. El padre de Emmet era policía al igual que el papá de Bella, quizá el podría darme algunos datos. Yo sabía que ella nunca había sido así de… reservada.

-Hermano, no me digas que andas detrás de la chica Swan, dijo el aterrorizado, cosa que se gano un golpe por mi parte. Bella no era conocida como la reina de la alegría en el colegio. Muchos creían que hacía pactos con el demonio o que pertenecía a alguna secta. Estupideces…

-Claro que no!, mentí. –Es solo que quiero saber porque es… así…

Emmet suspiro.

-Vale, no sé porque pero te lo contare. Según escuche de mi padre su familia está muy rota. Cuando ella tenía 13 o por ahí quizá, su madre y su hermanito pequeño murieron en un accidente, dejando a Charlie desolado y a Bella muy dañada. Eso es todo lo que se, murmuró no muy a gusto con mi pregunta.

Emmet continuo caminando mientras yo me quede completamente desolado, con la sangre helada y los pensamientos tan fríos como el hielo.

Comenzaba a comprender las cosas… Bella había perdido a su mare y a su hermano… Bella estaba rota, MI Bella estaba destrozada…

Sin saber muy bien a donde comencé a correr en busca de ella, simplemente necesitaba verla.

Bella era diferente a mí, ambos estábamos rotos de diferentes formas, pero su pérdida era algo mucho superior a la mía… Ella era mi aventura, mi aventura estaba en su alma… Debía revivirla, demostrarle que no estaba sola…

Decirle que la quería, porque si, extrañamente, había comenzado a quererla…

Quería a Bella Swan.

BELLA POV:

La mañana con Edward había terminado de la mejor forma, pero no había comenzado tan feliz como su final.

Cuando me levante esa mañana, Charlie me sorprendió furioso, pero en estado sobrio. Me regaño por haberle ocultado lo de mi camioneta, cacharro que había vendido la tarde anterior al enterarse de que me pertenecía, razón por la cual llegue tarde a mi encuentro con Edward.

Luego de eso comenzó a golpearme por estar aun en la casa y en un pequeño error de cálculo, una de sus piñas fue a parar hacia mi ojo, que se puso morado de inmediato. Furioso con eso me empujo hacia fuera de la casa y trabo la puerta, de modo que no pudiera regresar.

Luego Edward me encerró en su auto y el pánico se apodero de mí. Cuando me llamo "Isabella" me hizo recordar a él, a mi padre. Por eso odiaba ese nombre, por eso odiara que no me llamaran Bella. Me puse histérica pero después me calmé. Las caricias y las palabras de Edward me habían servido de mucho. Claro que tuve que mentirle una vez más respecto a lo de mi golpe, no podía decirle la verdad.

Quitando eso de la lista, todo había marchado bien, pero en cuanto vi la patrulla de Charlie al final del estacionamiento mientras yo me dirigía al salón de clases, supe que todo se había ido al caño.

-Al fin te encuentro, maldita zorra, dijo sonriendo irónicamente y avanzando hacia mí, aprovechando que los pasillos estaban desiertos. En qué momento había aparecido?

-Charlie, murmure aterrada. Que hacia él en ese lugar?

-Vamos, pequeña puta. No terminaste la limpieza de la casa. Agradece que no voy a darte "una lección" por eso, ya demasiado asco me da tu ojo negro!, gruño tomándome del brazo con demasiada fuerza y arrastrándome hacia afuera sin compasión alguna. Su uniforme de policía me traía recuerdos de cuando yo había sido pequeña y mi padre me había dejado jugar con su placa de Jefe de policías, antes del accidente, cuando todo había estado bien…

Recordé que mis cosas se habían quedado en el auto de Edward y me aterre de inmediato. Pero no podía pedirle a Charlie que me permitiera recogerlas, ahí se enteraría de todo y de esa forma si me daría mi tan (según él) merecida "lección".

Solo suspire…

"Ojala Edward no se preocupe por mi", me dije a mi misma. Si él se enteraba del infierno de su vida de seguro se alejaría…

Y no quería perderlo….


Nota importante: Pues si muchachas, descubrimos la razón por la que desde los 13 años Bella está perdida. Pero esperen, eso no es todo! Hay algo más, algo relacionado al accidente que está unido directamente hacia Bella. Ojalá les guste el cap, sé que es muy triste pero bueno, la felicidad va a venir después. Un beso a todas!