Hola chicas! Antes que nada PERDOOON! No saben lo que he tenido que pasar estos días :(. Primero, mientras escribía este capítulo tuve la mala suerte de olvidarme de guardarlo, por lo que tuve que forzar a mi mente a trabajar el doble para poder escribirlo de nuevo lo más parecido que se pudiera al anterior. Luego se cortó mi servicio de internet y no tenía como avisarles que mi compu había muerto! Pero bueno, finalmente conseguí que los técnicos entraran en razón y volvii! Sé que esperaron mucho por este capítulo (y yo también esperé mucho por él) asique espero desde mi corazón que les guste jajaja. Antes de largarles el fic quería responder a uno de los reviews que me dejaron en el cual decía que les gustaría que Bella por el momento solo confiara en Edward. Pues a pedido de ese review lo mantendré así por el momento pero dentro de unos capítulos Bella conocerá a los amigos de su ángel y eso tendrá que ver más que nada con el progreso en la vida de ella. Bueno, las entretuve mucho, asique aquí va el cap, disfrútenlo y si les gustó dejen reviews!
DISCLAIMER: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, solo la trama y la historia en si son mías. Prohibido su copia y/o reproducción.
Capítulo 10:
BELLA POV:
Observé con mucho detalle el enorme ventanal de mi habitación y sonreí completamente complacida de lo que este me permitía contemplar…
Después de todo, al parecer era cierto lo que la gente decía… La calma le sigue a la tormenta.
No podía admitir con completa sinceridad que mi vida se había transformado en el típico cuento de hadas que todas las adolescentes añoraban vivir, pero definitivamente había mejorado de una forma notable con el paso de las horas, los días y los meses…
Las actitudes de Charlie habían dejado de ser insoportables, serenándose hasta un punto en que había días en los que ni siquiera bebía, en los que rara vez amenazaba con tocarme… No era un gran cambio si se lo observaba desde cerca, pero luego de vivir tanto tiempo rodeada de sombras y oscuridad, un pequeño hoyo en la pared brindaba suficiente luz como para transportarme hasta el paraíso. Había aprendido la forma de tratarlo correctamente, sin alterarlo, sin incomodarle, sin remover las imágenes de su pasado.
Me daba gusto ver que los moretones y golpes desaparecían a medida que nuestra relación comenzaba a mejorar, y a pesar de que usualmente nuevas marcas aparecían en mi piel, ya no eran tan dolorosas como antes, ya no me provocaban ningún rechazo, solo alivio por saber que pronto todo eso dejaría de existir.
Suspiré nerviosa y me senté suavemente en mi cama, contemplando uno de los primeros días soleados en Forks que había visto en lo que iba de ese nuevo año. Ante semejante imagen de una enorme esfera brillando en todo su esplendor por sobre nuestras cabezas solo pude imaginar una sola cosa en mi mente… Edward. El se parecía demasiado al sol…
Brillaba y relucía como si fuera un auténtico Dios, alegrando a cualquier triste vida que se le cruzara tan solo un momento. Él era simplemente perfecto, era lo más cercano a la perfección que había visto a lo largo de mi vida…
Edward había sido una lámpara en medio de mi espantosa oscuridad, un ángel en mi eterna medianoche, que había llegado a mi infierno personal para demostrarme que en la vida no todo está perdido, que siempre hay un camino alterno, que a pesar de estar tapado y cubierto para que no lo encuentre está ahí, y lleva directamente a la solución de las cosas.
Su trato, su forma de hablarme cuando no comprendía algo o sus hipnotizantes miradas que me rodeaban siempre que no le prestaba atención, era simplemente Edward… Mi única razón para sonreír.
Con el paso de esos pocos meses desde que lo conocía no solamente se había convertido en mi compañero de asiento y en mi tutor de biología (uno muy bueno ya que consiguió que aprobara la asignatura), sino que también había pasado a convertirse en mi mejor y único amigo, en el pilar más importante en mis recaídas, en mi alivio cuando tenía un mal día.
Había desarrollado un sentimiento superior por él, una especia de cariño mezclado con otra cosa que no sabría definir, y que me hacía estremecerme de tan solo pensar en Edward. El me había dado la posibilidad de pensar que probablemente mi futuro no era como yo lo había creído… Quizá y tan solo quizá existiera una pequeña oportunidad de ser completa y totalmente feliz.
Observé un pequeño cartel que estaba pegado a la pared en el cual se leía "1 sonrisa por cada palabra aprendida" en la hermosa y elegante letra que Edward poseía, y que él me había entregado cuando trataba de enseñarme Biología, muy parecido al que yo le había dado cuando me convertí en su tutora de matemáticas, a diferencia de que el mío mostraba en una letra bastante desprolija "1 sonrisa por cada problema resuelto". Edward se extraño de que yo simplemente le sonriera todo el día luego de haberle dado eso… Pero es que él no había comprendido que por problemas no me refería solamente a los de aritmética, sino también a los que rodeaban mi vida y que gracias a él había conseguido exterminar.
Era algo impresionante como con tan solo una mirada el conseguía borrar años de soledad y dolor… El era mi ángel, definitivamente lo era…
El sonido ronroneante de un auto deteniéndose frente a mi casa llamó mi atención, obligándome a saltar de mi cama simplemente para confirmar lo que yo ya sabía. Edward había llegado para recogerme…
Tomando mi cartera e intentando no tropezar con mis nuevos tacones me dirigí escalera abajo, sonriendo mientras hacía eso. Mi destreza había mejorado notablemente desde que había cambiado un par de botas viejas por tacones de temporadas pasadas en la zapatería del pueblo. Había sido toda una oferta…
-Bella, llamó mi atención Charlie, quién leía un diario distraído en su sillón favorito. Dos latas de cerveza se encontraban en la mesa frente a él pero no me preocupé por eso, Charlie haría guardia en su empleo a la mañana siguiente por lo que de seguro no se embriagaría.
Las golpizas de mi padre sucedían principalmente cuando el estaba bajo los efectos del alcohol, en su sobriedad rara vez me golpeaba, solo cuando el consideraba que había hecho algo "malo".
-Que sucede Charlie?, pregunté suavemente, rogando por un poco de paciencia de Edward. Si él veía que no salía de casa temería por lo peor. Pues a pesar de haberle dicho que Charlie rara vez me golpeaba, en un descuido me había colocado una remera sin mangas revelando un reciente moretón. Eso lo enfureció pensando que le había mentido, incluso amenazó con decirle a su padre que denunciaría a mi padre, pero yo lo calmé diciéndole que me había golpeado con la puerta de mi ropero.
Lo que menos necesitaba era quedarme en la calle ahora que las cosas habían mejorado para mi…
-Puedo saber a dónde vas? O simplemente me repetirás que solo vas a la "biblioteca"?
Me sentí culpable por la última parte de su oración. A pesar de que era muy mala mintiendo, esa se había convertido en mi principal escusa cuando quería ir con Edward a algún lado. Me habría ganado de seguro otra golpiza cuando mi padre descubrió que eso era mentira, pero mi perfecto boletín de calificaciones lo mantuvo lo suficientemente feliz como para apiadarse de mí.
-No.. Lo siento por eso. Saldré con el hijo del doctor Cullen, solo iremos al cine a ver una película. Regresaré antes de la medianoche, argumenté intentando que no se enfadara. Podría jurar que le había avisado que saldría con él.
Charlie me regaló una mirada algo confusa y luego suspiró, concentrando s vista en el diario una vez más.
-No sabía que estabas saliendo con el…
-No salimos papa, dije sin importar que Charlie se enfadara por ello. –Somos compañeros de escuela y me invitó a ver una película para celebrar la última semana de vacaciones.
-Crees que me enfadaré contigo por ocultarme eso cierto?, murmuro viendo como yo bajaba la vista nerviosa.
-Si…, le respondí tímidamente.
-Descuida… No te daré una lección solo porque conozco a su familia y parece ser alguien bueno para ti, quizá aprendas de su comportamiento y dejes de desafiarme, agrego finalmente sin observarme. Suspire aliviada. –Tienes dinero?
-Sí, descuida, estaré bien. Entonces me voy, adiós….
EDWARD POV:
"Contrólate Edward, contrólate", me dije a mi mismo mientras apretaba el borde del asiento de mi Volvo con un nerviosismo difícil de controlar. Bella estaba tardando, podía ver si silueta gesticulando en la sala a través de las finas cortinas que cubrían las ventanas, y eso me ponía realmente nervioso.
"Intenta tranquilizarte! Piensa en algo agradable" repetí con fuerza.
La primera imagen que se vino a mi mente fueron dos hermosos ojos del color del chocolate derretido y una sonrisa angelical que hacía que mi corazón se detuviera por un segundo.
"Idiota, no pienses en Bella! Eso te alterará aun más!", me reprendió mi inteligente confianza. Agradecí a Dios contar con ella…
En ese momento la puerta de la entrada de su casa se abrió y revelo a una hermosa Bella enfundada en jeans ajustados, una chamarra de cuero muy sexy y… tacones?
-Demonios!, grité saltando fuera del auto y corriendo a su lado.
No era para i una novedad el que Bella fuera tan descuidada y torpe… Lo sabía, gracias a eso se había caído varias veces frente a mí, incluso una vez salto de mi auto tan velozmente que termino con su rostro estampado contra el césped de su jardín delantero, raspándose ambas mejillas.
-Bella!, grité mientras la tomaba en brazos, levantándola del suelo. Ella chillo ya que no había previsto mi movimiento y luego comenzó a reír, sacudiéndose para que la bajara, cosa que hice pero sin soltarla demasiado. Aun tenía miedo…
-Tranquilo Edward!, cual es la prisa y porque luces tan aterrado?, pregunto riendo, mueca que me demostró que no había tenido un enfrentamiento con su padre, suspire aliviado pero no lo suficiente.
-Traes tacones, Bella. Quieres matarte?
-A poco son lindos, no? Míralos!, dijo feliz como una niña en navidad. Sonreí con ella y la estreché entre mis brazos. Amaba esa sensación de calidez que solo ella me proporcionaba…
-Pueden ser lindos, Bells, pero eso no le quita lo peligroso, respondí tomándola de la mano y abriéndole la puerta del Volvo para que entrara en el. Luego yo hice lo mismo que ella, encendí el auto y comencé a conducir. Port Ángeles no estaba muy cerca de Forks y luego del retraso de Bella tendría que conducir muy veloz para que llegáramos a tiempo a ver la película de la semana.
Ella movió su mano quitándole importancia al asunto y luego continuo mirándolos muy divertida. Debía reconocer que eran unos tacones muy bellos, con taco aguja y plataforma, gamuzados de color…
Espera un momento… yo dije eso? Soné algo gay…
Sacudí mi cabeza e intente alejar los malditos zapatos genéricos de mi mente, cosa que me llevo a su discusión con Charlie.
-Olle Bella… Paso algo con Charlie?
Ella sonrió y se acomodo en el asiento, mirando a través de la ventana…
-Aunque no lo creas no… Me pregunto a donde iba, le dije que saldría contigo al cine. Pensó que estábamos saliendo pero luego me dijo que eras una buena influencia para mi así que prometió no reprenderme por ello…
-Quien lo diría? Al parecer tenías razón en lo de que él había mejorado…
-Lo ha hecho, aunque no lo creas. Solo que a veces continua bebiendo hasta caerse en el suelo de la cocina, pero bueno, no somos superhéroes para solucionar todo, sabes?
En ese momento algo en mi interior me removió y consiguió que me tensara al instante.
*FLASH BACK*
Me acerque a la barra de desayunos dispuesto a tomar las llaves de mi auto, pero un papel bastante llamativo capto mi atención, incitándome a leer.
-Clínica Marshall&Luois para alcohólicos y drogadictos, leí en voz alta pensando que me encontraba solo, pero no era así.
-Hijo, al parecer ese folleto te llamo la atención, murmuro mi padre acercándose a mí, acariciando mi hombro con ternura.
-Es que… pensé en un… amigo… al que quizá le haría bien ir ahí, respondí imaginando a Charlie en mi cabeza. Ese lugar sería perfecto para acabar con el sufrimiento de Bella…
-Es un instituto muy bueno, Edward. Les dan a los pacientes una libertad que en ningún otro lugar les dan y los ayudan en todos sus problemas. Si alguien quiere terminar con sus adicciones ese es el mejor lugar para hacerlo.
*FIN FLASKBACK*
-Edward, que sucede?, pregunto Bella notando mi repentina incomodidad. Suspiré y la observé de reojo... Ella odiaba que alejara la vista del frente del auto… Decía que eso podía provocar un accidente… De seguro decía eso por su madre.
-Bella, sabes… Hace un par de días encontré un folleto en casa sobre… una clínica de rehabilitación para adictos al alcohol y las drogas… Carlisle dijo que era un lugar muy bueno…
Ella de inmediato se alejo de mí y observó al frente algo enojada…
-Bells…
-No enviare a Charlie a una clínica de rehabilitación.
La observe confundido y reí irónicamente. Se suponía que eso no solo ayudaría a su padre, sino que a ella también. Porque el repentino rechazo a mi idea?
-Pero… Es una idea genial, Bella. Debes considerar la posib…
-Estás loco? Si tan solo se lo menciono a Charlie el querrá matarme! Eso quieres, que me mate? No puedo hablar con él sobre este tema, lo enloquece. Es su nica salida para olvidarse del accidente que yo provoque…
-En primer lugar, tú no lo provocaste. Solo sucedió, y en segundo lugar, lo de avisarle a Charlie es lo de menos! No tienes que ser tu, puedes mandar a alguno de sus amigos o a mi padre mismo, el lo conoce.
Bella me observo esperanzada pero luego volteo su rostro a la ventana una vez más.
-Es por el bien de ambos… Sabes que esto no solo ayudaría a Charlie, sino que también te ayudaría a ti… No quiero que sigas sufriendo Bella, por favor. Si no lo haces por el hazlo por ti, hazlo por mí… Piensa en lo que me ocasionaría perderte a causa de un error de tu padre…
Por un segundo pude ver un brillo de esperanza en sus ojos. Luego de un suspiro su cuerpo se relajo…
-De acuerdo, lo intentare…
Tome su mano y la bese suavemente consiguiendo una sonrisa por parte de ella.
Por dentro desee cambiar mi vida por la de ella… Un ángel que le había dado color a mis mañanas grises no merecía tomar tantas decisiones…
Pero eso se tornaría diferente, lo haría dentro de un par de días. Pues sí, estaba dispuesto a confesarle a Isabella que la amaba con una fuerza inexplicable y que sin su corazón a mi lado yo no podría continuar viviendo…
Al menos no sin ella junto a él…
Ojalá que les guste, si así fue dejen reviews y si no les gustó... también jeje. No mentira, solo espero que lo disfruten. Las amo!
