Hola chicas :) Nota importante al final…


Capítulo 14:

Bella POV:

En menos de un minuto la hermosa puerta tallada de madera frente a mí se abrió con lentitud, revelando a una mujer que definitivamente era hermosa, con todas las letras de esa palabra. Su cabello tenía una extraña mezcla de matices rojos, marrones y negros y estaba algo ondulado. Su piel era igual de blanca que la de su hijo, sus ojos eran brillantes, claros y llamativos y su boca tenía un natural color carmín que de seguro las mujeres envidiarían con locura. Era apenas algo más alta que yo, de seguro por el tamaño de sus tacones. Suspiré emocionada.

-Hola mamá, murmuró Edward mientras esa mujer lo estrechaba entre sus brazos con una fuerza animal.

-Hijo, que alegría que estés aquí, te extrañé mucho!, le respondió ella con un rostro de total reproche, haciendo que mi amado novio le rodara los ojos.

-Por Dios mamá, salí de aquí hace menos de 30 minutos!

-No me importa lo que digas Edward, nunca es suficiente tiempo…, le dijo ella casi en un lloriqueo y luego se giró hacia mí, para observarme con unos ojos muy brillantes.

Es en ese momento en el que yo esperaba que su madre dijera algo como "Vamos Edward, no conseguiste algo mejor?" o que me dijera algo como "Bueno, supongo que fuiste la primera mujer que se le cruzo por delante" con una cara de muy pocos amigos, pero en lugar de eso solo pude sentir dos brazos rodeándome muy fuertemente, en un abrazo que jamás había creído recibir.

-Oh por Dios, tú debes ser Bella, cierto? Eres la razón de que mi hijo sonría de nuevo?, preguntó con unas pequeñas lágrimas en sus ojos sin separarse demasiado de mi. Aún me rodeaba en sus brazos maternales y fuertes. Una sensación de vacío recorrió mi corazón…

Ella me recordaba demasiado a René.

-Es un placer conocerla, señora Cullen, le susurré algo avergonzada. Podía sentir como mis mejillas se tornaban algo rojas. Ella sonrió.

-Cariño, dime Esme por favor. Edward me habló tanto de ti que esperaba encontrarme con una joven muchacha, no con un ángel. Eres mucho más bella de lo que esperaba!, agregó abrazándome una vez más. Yo reí algo nerviosa. –Será mejor que entremos niños, Carlisle estaba desesperado por conocerte. Estuvimos esperando por años a que Edward nos presentara alguna conquista, hasta consideramos las posibilidades de que él fuera ga…

-Mamá!, gritó mi adorable chico totalmente avergonzado mientras Esme y yo reíamos divertidas. De repente mi mirada se topó con la de un Edward mucho más grande al que era mi novio, cosa que me dejó un poco estupefacta.

Carlisle era el perfecto calco de Edward, solo que con un poco de arrugas por la edad y un perfecto cabello rubio. Me sonreía de una forma muy tierna.

-Tú definitivamente debes ser Bella, eres tan hermosa como Edward nos dijo, murmuró estrechándome entre sus brazos también.

-Él me ha hablado también mucho de ustedes, estaba ansiosa por conocerlos, les respondí mientras nos sentábamos en un par de sofás que se encontraban en su sala.

Si su casa me había parecido terriblemente hermosa por fuera, por dentro superaba cualquier estándar. Era terriblemente atractiva… A pesar de ser enorme tenía un pequeño toque hogareño que la hacía lucir perfecta.

-Edward hablándote de nosotros? Es algo extraño puesto que al parecer se avergüenza de nosotros, dijo Esme haciendo comillas con sus dedos.

-De ti, querrás decir. Yo soy un hombre correcto, murmuro mi adorable suegro acomodando la corbata de su camisa.

-Si claro, ahora todos somos unos santos, Cullen, agregó su esposa picando a Carlisle en el brazo.

-Ya basta, van a ahuyentar a Bella!, dijo Edward abrazándome con fuerza con sus mejillas teñidas de rosa. Se veía sumamente tierno de esa forma.

-Espero que no! Eres la primera chica que ha volteado el mundo de nuestro hijo de cabezas!

-Emm... eso es… bueno?, pregunté algo avergonzada. Carlisle sonrió.

-Claro que lo es! Yo juro que pensé que Edward era ga…

-Tu también, papa? De veras?

-Edward, están felices al igual que yo, no los reprendas, le contesté besando su mejilla. Eso lo relajo al instante. Pude ver una pequeña sonrisa por parte de mis suegros mientras se tomaban de la mano cariñosamente. Recordaba algún tiempo en el que mi madre y Charlie habían hecho eso, pero eran imágenes demasiado borrosas como para recordarlas a la perfección.

-La cena estará lista en algún rato, por mientras Bella… querrías ver fotos de Edward de pequeño?, preguntó Esme con un brillo muy maternal en su mirada. No pude negarme a esa invitación a pesar de las quejas de mi avergonzado novio.

-Awww claro que quiero!

Luego de un rato de ver fotos, escuchar anécdotas de Esme y Carlisle sobre su hijo y de recibir suspiros y gritos por parte de mi adorable novio, mi suegra cerró el último álbum y lo dejo en una estantería de su sala.

-Creo que es hora de comer, iré a por los cubiertos y lo demás, murmuró ella levantándose. Yo de inmediato me levante y me coloque a su lado.

-Esme, te ayudo…

-No es necesario, Bella. Tu eres la invitada hoy, susurro ella sonriéndome dulcemente. Yo negué con la cabeza.

-No, por favor, déjame que te ayude sino me sentiré terriblemente culpable.

Ella sonrió y me hizo una seña para que la siguiera a la cocina.

Mientras revisaba los muebles buscando algunos platos, Esme se coloco a mi lado y suspiro.

-Bella…

-Sucede algo?, pregunte al notar que me hablaba en un susurro.

Ella negó suavemente con su cabeza y sonriendo al mismo tiempo, con lagrimas en sus ojos.

-Solo quería agradecerte. Eres lo mejor que le podría haber pasado a mi Edward, créeme que has cambiado su vida de una forma tan inexplicable que no tengo palabras de agradecimiento.. Realmente eres un ángel, cariño, y no podría estar más feliz de que seas la pareja de mi niño.

-Esme, murmuré algo emocionada por sus palabras. Ella dejo lo que tenía en sus manos y me abrazo con mucha fuerza. Casi en un segundo le correspondí el abrazo.

-Se supone que debería estar enojada y armar un berrinche porque estas robándome a mi pequeño bebe pero no puedo estarlo, admitió riendo mientras sentía sus lagrimas resbalar por mi cuello. –Esperaba alguna clase de muchacha pretenciosa y superficial a pesar de los halagos de Edward hacia ti, pero eres tan pura y sencilla, realmente no podría esperar a una persona mejor para unirse a la familia. Te estaré eternamente agradecida…

-También estoy terriblemente agradecida de ustedes. Edward lo es todo para mi, nada ni nadie significa más que él en mi corazón y realmente soy yo la que tiene suerte de tenerlo a mi lado.

-Gracias, Bella, murmuro finalmente abrazándome mas fuerte.

En cuanto nos separamos pude observar que Edward nos contemplaba desde el marco de la puerta, con una sonrisa muy hermosa y un brillo terriblemente especial en sus ojos. Camine hacia él y lo bese en la mejilla.

-Te amo, lo sabes?, me murmuro en mi oído antes de darme un pequeño beso en los labios.

La cena fue un momento realmente especial. Un extraño sentimiento había invadido la sala en todo momento y no había conseguido reconocerlo hasta aquel instante en el que caminaba de la mano de Edward hasta el piso superior, observando a Esme y a Carlisle besándose sutilmente aun en la sala.

Era amor, pero no cualquier amor, sino amor de familia, algo que yo nunca había obtenido completamente. No pude evitar sentirme terriblemente afortunada de haber podido presenciar ese momento.

De repente Edward se detuvo frente a una puerta blanca y se giró para observarme, yo le sonreí tranquilizadoramente. El me besó un par de segundos y luego abrió aquella estructura de madera para permitirme ingresar en el cuarto.

-Esta es mi habitación, murmuro Edward cerrando la puerta detrás de él.

El cuarto tenía tres paredes pintadas de blanco, casi celeste y una pared hecha completamente de cristal, que permitía una exquisita vista del bosque de Forks. En el medio de la sala había una cama con acolchado negro, a su lado un diván de cuero y a un par de pasos un enorme equipo de música. Pegado a la puerta se encontraba un escritorio pintado de negro, a juego con el resto del lugar, había un armario grande y a su lado una repisa repleta de CDs de música muy variada.

-Wow, Edward… Este lugar es hermoso, murmure mientras sentía sus brazos tomándome por la cintura.

-No si tu te encuentras dentro de el.

No pude evitar girarme y sonreírle.

-Esta ha sido una noche fantástica. Tus padres son increíblemente adorables… Fue una experiencia fabulosa, le susurre mientras nos sentábamos en el diván, observando el paisaje de nuestro pequeño lugar en Washintong.

-Pues claro que lo ha sido, no se han pasado avergonzándote toda la noche!, respondió el intentando parecer molesto pero fallando en el intento.

-No seas bobito, sabes que te amo aun después de ver tus fotos vestido de Barney el dinosaurio comiendo papas fritas.

-Oh demonios, mataré a mi madre!, gruño el sosteniendo su cabeza entre ambas manos. Yo solo pude reír.

Tome su rostro con mis manos y acerque mi boca a los suyos con desesperación. Había muerto por hacer eso toda la noche, y en mi actual estado de relajación luego de agradarles a mis suegros no podía evitar descargar esa cantidad de nervios contenidos.

Edward respondió a mi beso encantado y tomándome fuertemente de la cintura, mientras yo rodeaba con mis brazos su cuello.

-Vale, solo te queda conocer a mis amigos, murmuro separando su boca apenas de la mía.

Suspire…

-Una batalla a la vez, Edward. Una a la vez, le respondí antes de unirme a él completamente alocada. Luego tendría tiempo para lidiar con ello, de momento solo quería disfrutar…


Bueno muchachas, aquí está el primer encuentro de Bellita y los suegriiis! Debo reconocer que Esme tiene una actitud muy parecida a la de Alice, de seguro lo han notado jajaja pero bueno, supongo que todas querríamos una suegra así, no? Prometo mucho mas romanticismo en el próximo capítulo, es solo que ahora estaba cansada y apenas pude tener los ojos abiertos para escribir esto. Sé que es corto, pero es que realmente tiene que ser así. El primer encuentro con los amigos de Edward será mucho más extenso, créanme :)Miles de gracias por las alertas y reviews, las amo! Sus comentarios son mi paga :)

Nos leemos en el próximo capítulo!