Hola chicas! Como andan? La verdad es que me siento como la peor escritora del mundo! Casi un mes sin actualizar :( En parte la culpa a eso es que me tuve que ir de vacaciones y no tuve tiempo de avisarles, y luego comencé la escuela y con el tema de las asignaturas nuevas y eso no tenía ni un solo minuto libre. Así que bueno, finalmente pude regresar y traerles su capítulo.

De más está decirle que las amo por sus reviews y alertas, verdaderamente cada uno de ellos equivale a una enorme alegría para mí así que millón de gracias a todas!

Ahora sí, vamos a la acción! Ojalá les guste el cap. Un beso!


Capítulo 15:

BELLA POV:

Aquella mañana me desperté con el corazón latiendo muy acelerado y la cabeza a punto de estallarme…

La noche anterior había tenido algún par de espantosas pesadillas que me habían parecido demasiado reales para ser solo sueños, y que habían acabado con la inmensa felicidad que Edward había sembrado en mis oscuros días.

El recuerdo de mi madre y mi hermano, aquellos años llenos de dolor y llanto y aún mas, el infierno con Charlie habían sido los protagonistas en mis visiones y me habían implantado un miedo terrible que nunca antes había sentido.

Algo no estaba bien, y no sabía lo que era…

Intentando dejar atrás toda esa situación con la que comenzaba a sentirme hasta enferma, decidí levantarme de mi cama y comenzar con ese nuevo día, en el cual se llevaría a cabo un acontecimiento muy importante para mí…

El inicio de escuela, lo que significaba que conocería también a los compañeros de salidas, mejores amigos y casi hermanos de Edward.

Suponía que era algo normal temerle a algo tan impactante como era conocer a las personas que más tiempo pasaban con mi novio, más aún si contaba con los sucesos que yo había vivido antes, pero a pesar de todo eso intentaba mantenerme relajada, después de todo nada había cambiado.

Solo que el año anterior me había ido de la escuela sumida en mi triste vida y rota, y ese año llegaría con una enorme sonrisa en mi rostro y de la mano de mi precioso ángel.

Instantáneamente mi rostro se iluminó y una mueca divertida curvó mis labios, enseñando mi reflejo frente al espejo. Y es que era imposible no sentirme en el paraíso si de Edward se trataba.

Algún par de minutos después ya me encontraba completamente preparada: vestida, peinada e inclusive hasta maquillada, costumbre que no había abandonado de mi antigua vida. El día estaba algo frío como era habitual, por lo que opte por ropa bonita pero abrigada, y tomando mi vieja mochila repleta de anotadores y bolígrafos me dirigí hacia la escalera de mi casa. Mi estómago rugía y necesitaba desayunar algo antes de irme.

-Papá, estás en la cocina?, pregunté mientras dejaba mi bolsa en el respaldo de uno de los sofás. A esa hora generalmente Charlie se alistaba para ir a rehabilitación, por lo que le prepararía su desayuno si eso es lo que él quería.

Pero él no estaba en casa…

Supuse que se había ido antes y con ese pensamiento me preparé un tazón de cereal. Nada ostentoso, nada que no fuera típico del desayuno americano.

Una vez sentada en mi silla mi cabeza se puso a investigar en mis recuerdos y me obligó a pensar en ciertas cosas.

Perdonar a Charlie era algo que aún no había hecho al cien por cien… Los antiguos daños que él me había ocasionado seguían sangrando en mi corazón y me recordaban a cada día que ese hombre jamás me había tratado como su hija, que nunca se había portado como un verdadero padre.

Algo dentro de mí me causaba cierta inseguridad… Todo había sido rápido y sencillo, pedirme perdón, la rehabilitación, tofo… Y siendo sinceros, dejar el estado alcohólico en el que él vivía no ha de ser tan sencillo…

Debía confiar en lo que mi cuerpo demandaba o en mi padre?

Un tenue golpeteo en la puerta me exalto y me extrajo de ese espantoso mundo para trasladarme a mi mundo personal, un mundo donde no había nadie… Solo Edward y yo…

-Hola mi hermosa novia, luces realmente guapa esta mañana, dijo él con su tan musical voz que siempre conseguía sonrojarme. –Debere golpear a algunos chicos que de seguro posaran su mirada en ti, agrego antes de darme un beso de lo más tierno, al igual que el.

-Edward Cullen, desayunamos violencia esta mañana?, le pregunté sonriendo de lado. El simplemente suspiró…

-Esquer la simple idea de que alguien te quiera para él me vuelve loco…

Le sonreí ligeramente y abrí un poco más la puerta, invitándolo a pasar a mi casa.

A pesar de que ya no era necesario salir huyendo a horas poco sanas en la noche, Edward seguía yendo mas temprano de lo necesario, simplemente para pasar más tiempo conmigo.

A veces me preocupaba que se cruzara directamente con Charlie y este actuara de manera indebida, pero gracias a los espíritus eso aun no había sucedido.

-Estás sola?, pregunto él mientras se quitaba su chaqueta y la dejaba en el respaldo de la silla. Me acerque a la cafetera y la tome entre mis manos, para luego darle una taza de café a Edward.

-Pues sí, pensé que no pero parece que Charlie se fue más temprano a la clínica esta mañana.

-Mi padre viajara uno de estos días para allá, menciono él entre sorbo y sorbo. –Solo quiere chequear su avance…

Levanté mi mirada del plato de cereal algo aterrada, y la clave en el bellísimo rostro de Edward.

-Sucede algo?

-No es nada, solo que tengo mis dudas…

Imitando mi anterior acción, Edward me observó algo preocupado y luego tomó mi mano por sobre la mesa, acariciándola levemente.

-A que le temes?

-Me gustaría explicártelo pero no lo sé… Hay cosas demasiado extrañas!, dije levantándome de la mesa. –Las cosas de este estilo no suelen resolverse de forma tan sencilla… Acaso no es normal que tenga dudas ante eso?

Un par de brazos me tomaron fuertemente por la cintura y me abrazaron con dulzura…

-No tengas miedo… No importa lo que suceda, siempre estaré contigo. Te amo demasiado como para permitir que alguien te dañe de nuevo…

-Te amo, dije antes de juntar mis labios con los de él suavemente. Podría pasar mi vida entera junto a ese fantástico ser y jamás llegaría a resultarme suficiente. Siempre quería mas de el…

Finalmente la hora de irnos a la escuela llegó y mis nervios aumentaron de manera monstruosa. No pude evitar que mi mano temblara al tomar la perilla de la puerta para abrirla.

-No estés nerviosa…

-No estoy nerviosa, dije intentando sonar convincente, pero un estúpido temblor en mi voz me delato de inmediato y se gano una carcajada por parte de mi novio, cosa que me provoco un inmediato sonrojo.

En cuanto salí hacia fuera de mi casa, un aire congelado me choco y una cosa capto mi atención de forma extraña.

Una patrulla de policías estaba detenida frente a mi puerta, y en cuanto coloque un solo pie fuera esta arranco su motor y salió lentamente.

-Sucede algo?, pregunto Edward tomándome de la mano.

Negué con la cabeza sin comprender muy bien el porqué esa patrulla se encontraba ahí… Era algo de lo más extraño.

-Está todo bien, solo olvide mi bolso, le murmure antes de darle una sonrisa poco honesta. El simplemente me dio un corto beso y luego se recargo en la pared para esperarme.

Camine hacia e interior de mi casa cuando note que esta no estaba sola, y que alguien se estaba metiendo por la ventana de la sala.

Todo era silencio…


Lo sé, lo sé! Van a matarme! SUPER CORTO! Pero es que es muy tarde y no puedo continuar escribiendo. Les prometo que mañana subo un cap completo, el más largo de todos! Las amooo!