Hola muchachas! Nota SUPER IMPORTANTE Y NOVEDADES al final. Nos leemos abajo! :)
Capítulo 17:
BELLA POV:
Debo reconocer que desde que Charlie había entrado a rehabilitación nunca había tenido miedo de él de nuevo, hasta esa noche…
Intenté parecer serena y tranquila, solo para no preocupar a Edward, pero por dentro mis huesos tiritaban y mis venas ardían de dolor por cada uno de los recuerdos que flotaban en mi mente y que amenazaban con repetirse esa misma noche.
No sabía qué era lo que había sucedido… Mi cabeza intentaba formular una respuesta correcta, una posibilidad o alguna solución que se conectara con todos los puntos, pero no conseguía hacerlo.
Por qué Charlie había cambiado de la noche a la mañana?
Por qué la patrulla fuera de casa?
Por qué los gritos?
Por qué mi corazón rompiéndose una vez más?
Me reí irónicamente… Pensé que mi corazón estaba quebrado desde hacía mucho tiempo antes de que Edward entrara en mi vida. El tuvo el poder y el amor ideal para conseguir unir esos pedacitos por un tiempo, pero de repente aparecía mi padre en el juego una vez más, y terminaba con el trabajo que mi novio había hecho en mí.
Agradecí eternamente el que Edward no me acompañara a la puerta de la casa esa noche. Por suerte se despidió fuera de su auto y a pesar de que no se fue hasta que cerré la puerta detrás de mí, sentía mucha más seguridad si él no se aproximaba a la casa.
De esa forma Charlie no podría verlo, y tampoco podría dañarlo.
Pues sí, si Edward le había devuelto el significado a mi vida, yo lucharía con por con ella para salvarlo hasta el ultimo latido que mi corazón pudiera dar.
Al abrir la puerta un silencio abismal me provoco escalofríos, y con miedo a encontrarme con mis fantasmas del pasado me quede quieta en un lugar. Lo suficientemente cerca para salir huyendo y para visualizar la planta baja de mi casa.
Un enorme alivio lleno mi alma al notar que la casa estaba vacía, y que no había rastro de Charlie por ningún lado, por lo que me decidí a liberar mis tensiones y dormir un rato.
Pero entonces un pequeño tumulto en el piso de mi sala me llamo mucho la atención y me obligo a acercarme a ello.
-Hacia mucho que nos las veía, susurre con una sonrisa triste y decepcionada al observar por lo menos 6 latas de cerveza esparcidas por doquier.
Una lagrima resbalo por mi mejilla…
Demonios! Mi padre era un muy buen actor. Me había engañado… Nunca se había recuperado, siempre había sido el mismo, solo que había intentado ganarse parte de mi confianza para luego provocarme un destrozo tan grande que prácticamente ya no tendría ganas de vivir. Como en ese momento.
Otra vez más, había sido engañada y utilizada…
Había perdido la cuenta de la cantidad de lágrimas que habían caído de mis ojos al entrar en la habitación de mi padre, la que se encontraba totalmente vacía. Los cajones de ropa estaban tirados por doquier, vacios, desnudos. La cama estaba desecha, los colgadores de ropa esparcidos en el suelo y las cortinas cerradas.
Papa se había ido…
Debía ponerme feliz por ello?
Estaba confundida…
Primero mi madre, mi hermano…. Y luego Charlie. Era mejor para mi estar sin el, antes que sufrir sus abusos cualquier cosa era mejor. Pero que haría a partir de ese momento? Como me ganaría la vida si aun tenía un año de secundaria por delante?
"Por qué seguir con vida?", murmuro una voz rota y quebrada en mi interior, haciendo que me replanteara una pregunta que desde pequeña me había hecho.
Que me ataba?
Que me sostenía con vida?
Un golpeteo ansioso comenzó a resonar con fuerza en mis oídos, al igual que mi agitado corazón. Quien podría ser? Habría vuelto papá? Estaría ebrio?
Tomando un palo de baseball y procurando no hacer mucho ruido, me acerque a la puerta para observar por la mirilla el rostro de mi visitante, pero debido a la oscuridad me fue imposible distinguir algo.
Abrí la puerta.
-Bella!, grito Edward completamente enloquecido, abrazándome con una fuerza impresionante, como si se le fuera la vida en ello. De inmediato arroje el palo al suelo y me abrace a él, para sollozar en su hombro. El me acuno en sus brazos.
No hacían falta las palabras. No sabía cómo, pero el ya sabía que había sucedido.
-Dios mío, estas bien! Oh santos espíritus, casi me mato allá afuera cuando no me abrías!, dijo mas para el que para mí misma, supuse que el pensó que por mis sollozos no lo oiría, pero podía escucharlo a la perfección.
-Edward por favor… no me dejes!, grite en su pecho rompiendo a llorar con fuerza. Ese era mi hogar, ahí era adonde quería estar, junto a él.
-Tranquila amor. Yo nunca me iré de tu lado, ni siquiera cuando me lo pidas. Te amo tanto, respondió besando mi cabeza con dulzura.
Unos minutos después pude sentir sus brazos en mis piernas, y un par de segundos luego el suelo ya no estaba bajo mis pies y yo me movía. Edward me alzo y se sentó en mi sillón, conmigo en su regazo.
Sabía que debía sentirse incomodo debido a la posición en la que nos encontrábamos, pero no tenía intenciones de soltarlo.
Una suave melodía comenzó a llenar mis oídos… Una tierna canción que Edward tarareaba en mi oído y que me relajaba al instante.
Mis preguntas se esfumaron, mis miedos se fueron a dormir, y una sonrisa brillo en el fondo de mi mente.
Tenía a Edward a mi lado, no necesitaba a nadie más.
-Ya te encuentras mejor?, pregunto soltando un poco su agarre para que yo pudiese acomodarme mejor. Escondí mi rostro en el hueco de su cuello.
-Algo así. Como te enteraste?, le pregunte curiosa, cerrando mis ojos y perdiéndome en el aroma de su colonia.
-Mi padre fue a la clínica y pregunto por Charlie. Le dijeron que él nunca había asistido a ninguna reunión. No hizo falta que dijera mas, tome las llaves del auto y conduje hasta aquí.
Levante mi rostro para observarlo. Su mirada estaba levemente empañada, y dos pequeñas gotas amenazaban con escapar de sus ojos.
Lleve mi mano a su pecho, en donde se encontraba su corazón. Este latía increíblemente rápido, como si fuese a saltarse de su abdomen en cualquier lado.
Y a pesar de estar acelerado era el sonido más hermoso del mundo.
-Edward…
-Tenia tanto miedo de perderte! Nunca me perdonaría eso, tú eres mi vida! Lo eres todo, no tengo nada más allá de ti, y pensé que Charlie te haría daño, no podía soportarlo, dijo enterrando su cabeza en mi cuello y llorando.
Nunca había visto a Edward llorar…
Con su expresión serena y su personalidad fuerte siempre creí que era de los hombres que tosen y dicen no ser maricas ni haber soltado una lágrima en su vida.
Edward era el perfecto equilibrio entre todo, era la perfección en el estado material, y no pude evitar sentiré afortunada por tenerlo a mi lado.
-Llegue aquí y Charlie no estaba. No sé a dónde se ha ido ni cuando regresara, pero debo prepararme para ello porque sé que no será nada bueno…
-No dejo una nota o algo?
-Solo latas de cerveza, murmure asqueada.
-Sera mejor que nos vayamos rápido de aquí, murmuro Edward tomándome en brazos y levantándome junto a él. Me detuve en shock y me baje de sus brazos.
-Qué?
-No puedo dejarte aquí sola…
-Por qué no?, pregunte frunciendo el seño. Era mi casa, por primera vez en toda mi vida podía estar tranquila allí y él quería arrastrarme a quien sabe donde…
-Cariño, dijo acercándose a mí y acariciando mis mejillas. –Es muy peligroso. No puedo dejarte aquí…. Y si tu padre regresa? No soportare otro susto de esos…
-Edward…. A donde quieres que vaya? No tengo familia ni nada de eso.
-Iremos a mi casa, a mi madre no le molestara en lo absoluto.
-No!, chille aterrorizada. Lo que menos quería ene se momento era transformarme en una carga para los demás.
-Por qué no?, pregunto él con un tierno puchero. Me acerque a Edward con lentitud y lo bese de la forma más tierna que me fue posible en ese momento… El de inmediato reaccionó moviendo sus suaves labios a un compas similar al mío, pasando sus brazos por mi cintura y pegándome más a él.
Me separe un poco de él y deje nuestras frentes apoyadas mientras hablaba, sin dejar de abrazarlo. El aun tenía los ojos cerrados.
-No puedo cambiar tu rutina, Edward. Ni tampoco ir de un lugar a otro siendo una mochila para el resto. Me quedare aquí y si Charlie regresa me escapare…
-No, no voy a dejarte sola.
Me reí suavemente por su intensa necesidad de no abandonarme. Toda mi vida había estado sola y me costaba acostumbrarme a la compañía de mi novio. Lo bese una vez más.
-Me quedare contigo esta noche, mañana veremos qué es lo que podemos hacer…
-No quiero ir a la escuela, le dije haciendo un puchero que consiguió sacarle una sonrisa.
-No podemos ir! No sabes que acabamos de pescar una gripe tremenda, dijo el guiñando su ojos, agregándole algo de humor al tenso ambiente. Yo simplemente sonreí.
-Llamare a Alice, le diré que nos cubra!
-Excelente idea, respondió el. –Yo preparare todo para que podamos dormir tranquilos, si?.
-Si, le susurre mientras nos fundíamos una vez más en un intenso beso. Sus labios tenían un sabor especial, como a cereza, eran adictivos. Sin previo aviso se separo de mí y me dejo totalmente atontada, con la cabeza dando vueltas.
-Si seguimos así no creo que podamos hacer todo lo que tenemos que terminar para poder irnos a dormir, murmuro aun muy cerca de mis labios, generándome rabia al no poder besarlo.
-No me molestaría haber continuado de esa forma, dije y un segundo después me sonroje con violencia.
Yo había dicho eso? MALDITAS HORMONAS!
Edward solo rio y me alcanzo su celular para que pudiera llamar a nuestra mejor amiga desde ese día, Alice.
Marque el número que ella misma me había hecho aprender de memoria y la llame.
-Ali al habla!, chillo con su aguda voz al otro lado, plantando una sonrisa enorme en mis labios.
-Alice, soy Bella…
-Que haces con Edward a estas horas? No estarán jugando a las manitos negras, cierto? (/Manitos negras: Vendría a ser un juego que supera los besos, no hace falta que explique esa parte jajaja/)
-Alice… NOOOO!, le grite en el altoparlante, provocando una risa de mi novio, en dondequiera que estaba.
-Entonces que haces con el celular de Edward?
-Solo… No tiene importancia. Escucha, yo y Edward tenemos una gripe de muerte y no iremos mañana a la escuela, podrías avisarle al director?
-Y NUESTRA SALIDA DEL VIERNES? NUESTRA MALDITA SALIDA? COMO QUE TIENEN GRIPA?, grito ella salvajemente, cosa que me llevo a alejar el auricular del celular de mi oído.
La cena. Me había olvidado…
-Supongo que para ese día estaremos bien, Alice. No te preocupes, tomaremos analgésicos.
-ESO ESPERO MALDITOS ROMANTICONES!
-Demonios, Al! Solo puedes hacernos ese favor?
-Pr supuesto!, dijo con su cantarina voz al otro lado. A veces sospechaba que ella tenía graves problemas de bipolaridad. –Oye, quieres ir de compras?
-AHORA?
-Si, que problema hay?
-Alice, es tarde!, le dije aterrada y luego suspire. –Debo irme, nos vemos luego.
-Vale, pero usen protección. No quiero ser tía aun…
No podía creerlo, pero había dormido durante horas y horas, hasta tal punto en que la noche ya estaba llegando una vez más. De no ser por Edward, habría seguido durmiendo hasta una semana más si era necesario.
La noche había sido una total pesadilla, puesto que el miedo a que Charlie volviera me impidió dormir más de 10 minutos seguidos. Por suerte Edward durmió conmigo, luego de que lo convenciera de poner una sabana entre ambos cuerpos, claro.
El y sus bobas costumbres antiguas.
De momento el no se encontraba cerca mío. Había ido a su casa a buscar ropa puesto que pasaría un par de días conmigo, y a avisar a sus padres. Ellos de inmediato avisaron a la policía, quienes se pusieron en busca de mi fugitivo padre.
El frio era duro, pero mi estomago rugía fuertemente, por lo que vistiéndome con algo de ropa abrigada me dirigí hacia la cocina, con el fin de buscar algún bocadillo nocturno.
Pero entonces algo que no me esperaba en ese momento sucedió, sin ni siquiera darme tiempo de llamar a Edward.
Charlie mirándome fijamente al pie de la escalera.
-Hola hija, ven. Hablaremos un rato y te enseñare un par de lecciones…
Edward por favor ven, rece en silencio.
Soy malita? Jajajajaja se que no tendría que dejarla ahí pero bue, es lo que pude hacer! :) Muchísimas gracias a sus reviews ya sus alertas que como siempre, me alegran la vida totalmente. Me siento algo triste porque debo decirles que solo le queda capítulos mas como mucho a esta historia. Es realmente feo cuando algo a lo que le tienes tanto apego llega a su fin, es por eso que las comprendo, pero una de las novedades es, que como este fic terminara pronto, ya he empezado uno nuevo! Se llama Secret Love, la trama es realmente hermosa, créanme porque les digo y a diferencia de este fic, los problemas no ocuparan tanto la primera plana y tendremos mucho mas amor, mucho más cariño y más Edward y Bella. Hasta ahora solo llevo el prologo, pero espero que me dejen sus comentarios y de esa forma sabré si les gusta.
Busquenlo en mi perfil, sino como "Secret Love" de TattusC13.
