Capítulo 19:
EDWARD POV:
A veces las cosas suceden de una forma tan veloz que ni siquiera nos da tiempo a asimilar los hechos…
Recordaba haber estado en casa de alguien, luego haber regresado a mi hogar, y después de un llamado telefónico haber salido corriendo, terminando en algún lugar extraño, al que luego le había seguido el Hospital, donde me encontraba en ese momento.
Algo dentro de mi dolía, ardía como si estuviese siendo incendiado con kerosene o gasolina. Era una especie de fuego que quemaba todo a su paso, dejándome desolado y con un sentimiento que no tenía explicación.
Que había sucedido? Por qué sentía como si estuviera muerto?
-Tranquilo hijo, todo saldrá bien, murmuró una voz mientras alguien acariciaba mi hombro, pero yo no podía reconocer nada, todo a mi alrededor era extraño, sin formas, solo cosas flotando libremente por al aire, ocupando un lugar en el espacio.
Frente a mí, una puerta blanca se encontraba rodeada de policías con una fachada aterradora y un rostro imperturbable, custodiando algo seguramente, mientras que el pasillo estaba completamente vacío y desolado, como si hubiesen evacuado a la gente a propósito de ahí.
Observaba esa habitación y una sensación de pánico se apoderaba de mí. Quién estaba ahí dentro? Y por qué me daban nauseas de tan solo pensar en esa puerta?
-Ella estará bien, es una chica fuerte, susurró una aguda voz que yo conocía muy bien. Alice era la única persona a la que había podido reconocer con claridad, ya que se encontraba abrazada a mí como si se le fuera el mundo en ello. –Bella no dejará de luchar ahora.
Bella? Quién era ella? Era esa persona la que estaba detrás de la puerta? Por qué ese nombre me producía un sentimiento de satisfacción y placer total?
-Edward está muy extraño, Carlisle. Algo le sucede, dijo una voz masculina a un lado mío, mientras que del otro lado un suspiro salía de la boca de alguien.
-Está en shock, su mente decidió bloquear todo lo que esté relacionado con Bella para no sufrir demasiado el impacto.
Que mi mente qué? Por qué todos hablaban de esa tal "Bella"?
-Dices que se olvidará de ella?
-No, pero hay que dejar que su cerebro asimile todo lo que sucedió antes de que esté listo para enfrentarse a la verdad.
Un recuerdo fugaz llenó mis ojos de lágrimas.
Alguien había estado tirado en el piso, entre vidrios y algo más. A nuestro alrededor había mil tipo de sonidos diferentes, y sin embargo en ese momento yo estaba eclipsado por alguien, mi atención era absorbida por unos ojos color chocolate.
Era "Bella" la dueña de esos ojos?
De repente la puerta frente a nosotros se abrió y de ella salió una mujer vestida de blanco, que se detuvo frente al hombre sentado a mi lado. Levanté la vista y me di cuenta de que era mi padre, él había estado ahí todo ese tiempo.
-Ya le quitamos los calmantes, doctor. Despertará en cualquier momento y será mejor que haya alguien para que le explique lo sucedido, no solo estará adolorida sino muy confundida.
-Iremos nosotros, dijo Alice levantándose junto a otra chica de cabellos rubios. Como se llamaba? Rose! Ella era Rose. –Sabemos cómo son las mujeres sentimentalmente.
-Creo que será mejor que entren Edward y su padre, ellos saben mejor que nosotros lo que sucedió, agregó Emmet, quien se encontraba junto a… Jasper. Todos estaban ahí. Sonreí por haber podido reconocerlos. Un poco más allá una mujer me observaba con los ojos llenos de lágrimas.
-Ve hijo, tú puedes hacerlo, murmuró ella acercándose a mí y dándome un reconfortante abrazo. Ese calor en sus sentimientos y ese perfume solo podía pertenecerle a Esme.
Me levanté de la silla al mismo tiempo que mi padre, y siguiéndolo con lentitud caminamos a través de los policías, para poder ingresar al cuarto.
Al segundo de haber pisado apenas un centímetro de la habitación ya me sentía totalmente devastado, con ganas de huir de allí. Acaso estaba embrujado ese lugar? Diseñado para batir mis sentimientos como una licuadora?
Mi padre se acercó suavemente a la cama y le sonrió a alguien. Desde mi posición no podía verlos bien, pero si pude observar como mi padre tomaba la mano de alguien con el brazo vendado. Una mano muy pequeña pero delicada, con la piel como porcelana.
-Como te sientes, Bella?
-Se supone que debe doler como el demonio, no? Si es así estoy bien, susurró una voz muy suave y femenina, mientras mi padre sonreía encantado.
Esa voz…
"Prefiero que me llamen Bella, Isabella… No me gusta demasiado"
-Sabes que es lo que te sucedió, cierto?
-No demasiado, recuerdo a Charlie con un arma, y luego nada… nada más que eso.
Me apoyé en la puerta del cuarto con fuerza y cubrí mis ojos con mis manos.
Esa maldita voz… Yo la conocía…
"Edward, tienes frio?"
"Lo siento, Edward"
-Charlie… Intento asesinarte.
Quién demonios podía intentar acabar con la vida de un ángel con esa voz tan suave y reluciente, y con esa piel que parecía pintada con nieve?
Quien putas era Charlie?
"Tuve un hermanito pequeño, Edward. Su nombre era Jacob, Jacob Swan"
"No lo sientas, Edward. Todo el mundo dice lo mismo siempre, son solo palabras"
"Dicen que los borrachos siempre dicen la verdad… pues Charlie lo hacía y en exceso…"
Parecía que mi mente iba a explotar… De donde demonios salían esas palabras? Por qué estaban guardadas en mi memoria?
"Comenzó a beber, primero los fines de semana, luego cada un par de días y finalmente casi siempre, salvo cuando le tocaba trabajar"
"Después, cuando noto que ya nada podía hacerme daño comenzó a lastimarme, literalmente"
-Según los policías que reconstruyeron los hechos tu padre te persiguió por toda la casa. Encontraron disparos en la pared de tu habitación, tal parece que uno acertó y se enterró en tu pierna. Luego fueron a la cocina, las despensas estaban revueltas y además del resto de jarrones caídos y cuchillos en el suelo, al parecer regresaron a tu habitación y te empujo por la ventana de tu cuarto finalmente.
-Dios Santo! Caí de un segundo piso?, preguntó aquella muchacha angelical mientras yo no daba crédito a las palabras de mi padre.
Quién podía ser tan cruel?
-Pues sí, Edward te encontró justo debajo de ella, rodeada de vidrios y algunos ladrillos que al parecer tu padre intentó tirarte, pero que no acertaron.
-Esto parece imposible…
-Lo casi imposible de creer es que tú te encuentres tan bien como estás ahora… Créeme que todo podría haber sido peor, mucho peor, dijo Carlisle volteándose hacia donde yo me encontraba, con mi cara hecha un poema y mis manos apretadas en puños.
-Son muchos los daños?
-Tienes un brazo roto, una pierna vendada por la bala. Posiblemente te hayas quebrado también una costilla, para eso debemos esperar a que tu abdomen se deshinche un poco, y tienes varias contusiones. Es por eso que te repito, eres una chica con suerte…
-Y… que pasó… con Charlie?, preguntó inocentemente "Bella", casi leyendo mi mente, puesto que yo también me preguntaba aquello.
-La policía se hará cargo de ello… Los delitos son muchos más de los que creerías, y los amigos de tu padre están bastante disgustados por el trato de él hacia ti…. De veras que él no se la pasará tan bien.
Un suspiro salió de los labios de aquella chica, y un segundo después una especie de quejido. Pude ver a mi padre ayudándole a incorporarse en su cama. Tenía el cabello de un tono marrón con matices rojizos, que caían directamente sobre su rostro y cubrían sus facciones. Bella acarició su cabeza, como si de veras le doliera.
-Donde esta Edward?
Algo dentro de mí se sacudió con sus palabras. La forma en que pronunciaba mi nombre, como cubierto de miel, como si fuera un suspiro… Miles de imágenes llegaron a mi cabeza…
"Edward… Que haces?"
"Edward, están felices al igual que yo"
"Edward… Este lugar es hermoso"
"Yo también te amo, Edward"
-Él está aquí… Deseas hablar con mi hijo?, preguntó mi padre observándome. Pude ver como ella intentaba arreglar su cabello, como queriendo verse mejor para mí. Luego de eso, su rostro se levantó firmemente y Bella me observó con sus hermosos ojos abiertos, bañándome en una sensación que no podría identificar. Algo dentro de mí hizo "Click" y una extraña emoción me llenó por completo.
Bella…
Aquellas frases sueltas cobraron su propia forma y miles de recuerdos acudieron a mí, mostrándome la que había sido la parte más feliz de toda mi vida…
"-Oye Isabella, no sé si estas enfadada conmigo por lo que hice hace un rato, pero yo creí que tu quer…
-Bella…
-Disculpa?
-Prefiero que me llamen Bella, Isabella… No me gusta demasiado
-Pues, entonces es un gusto, Bella. Yo soy…
-Cullen, lo sé…"
"Edward!
-Que sucede?
-Que mierda haces en mi casa con el clima que hay allí afuera?
-Debía traerte esto. De veras, Bella? Arrugar un examen?
- Lo sé, es patético… Edward, tienes frio?"
"-Dios mío…
-Te gusta?
-Este lugar es… maravilloso. Parece sacado de un cuento de hadas. Edward, como lo encontraste?
-Es mi lugar especial. De pequeño una vez peleé con mi madre y vine corriendo aquí. Nadie más sabe que existe, solo tú y yo. Será uno de nuestros secretos…
-Gracias.
-Gracias por qué?
-Por compartir una parte de ti conmigo…"
"-Tú me quieres, Edward?
-Yo te amo, Bella. De la forma más pura y hermosa que puede existir en el mundo, y quiero pasar cada minuto de mi vida a tu lado."
-Bella, susurré sin poder creerme todo eso. Como podía haberme olvidado de aquella mujer que me observaba sonriente, aquella chica que había remplazado mi corazón muerto por el suyo, aquel ángel que había llegado a mi vida para colmarla de amor y buenos momentos…
Miré a mí alrededor… Mi padre nos había dejado solos, supongo que para darnos privacidad. Comprendí eso y lo agradecí también.
Mis piernas temblaban a medida que caminaba hacia la cama de mi hermoso ángel caído, con su rostro magullado, algo golpeado pero con una expresión tan feliz como nunca antes…
Me senté en el duro colchón frente a ella y suspiré. Su prescencia apagó el fuego en mi interior, verla con vida me había dado una extraña clase de libertad, como si de repente todas las presiones se hubieran esfumado y solo hubiese quedado paz y alegría a su alrededor.
-Vaya chico, no te ves muy bien. Quieres de mi suero?, preguntó ella bromeando mirando hacia la bolsa con liquido blanco que estaba inyectado a su brazo. La observé pero a pesar de sentirme pleno por su felicidad, no conseguí sonreír. Me sentía culpable… -Háblame Edward, murmuró ella tomando mi mano entre las suyas, que estaban frías pero eran confortantes.
Tomé aire.
-Lo lamento, si no te hubiese dejado sola en tu casa nada de esto habría pasado… Ahora estarías bien y no enganchada a quien sabe cuántas máquinas. Todo esto fue mi culpa, yo debería estar sufriendo, tú no te mereces esto… Fui un estúpido, te prometí que jamás te abandonaría, que no dejaría que nada malo te sucediera y mírate. No puedo vivir sabiendo que lastime al ángel más precioso de todo el universo, susurre mientras una lágrima caía de mi ojo.
Ya esta, lo había dicho. Solo faltaba que Bella me pidiera que saliera del cuarto, y también de su vida. Pero eso no sucedió…
-Edward, murmuró limpiando mis lágrimas para luego tomar mi rostro y levantarlo suavemente, conectando nuestras miradas. –No es tu culpa… Esto iba a suceder, tarde o temprano… Si tú no me hubieras dejado sola Charlie aun seguiría en casa, y no tras las rejas donde debe estar. Ya todo acabo amor, somos libres, finalmente…
No me había percatado de ello… La peor pesadilla de ambos se había alejado de nosotros, dejándonos libre un camino hacia una vida normal y feliz, como la que siempre habría tenido que llevar Bella.
Y es que nuestra relación no había iniciado de una forma sencilla… Los problemas lo habían sido todo, y de repente el infierno se había acabado, permitiéndonos vivir a ambos la situación más hermosa que un ser humano puede experimentar: el amor.
-Te prometo que pasaré todos y cada uno de mis días haciéndote la mujer más feliz del mundo. Viviremos los mejores momentos juntos y a pesar de que los problemas se sigan presentando, tu y yo de la mano los resolveremos, le demostraremos que nuestro amor es más fuerte que cualquier poder, y que nadie nunca podrá jamás separarnos. Porque te amo Bella, te amo como nadie nunca ha amado a alguien, y quiero pasar el resto de mi vida contigo.
Una sonriente Isabella, con su rostro cubierto de lágrimas me miró directamente a los ojos, y cruzando sus brazos por detrás de mi cuello rió divertida, antes de conectar sus ojos con los míos una vez más.
-Juntos por siempre?
-Hasta el final de los tiempos, murmuré antes de besarla suavemente, sellando nuestro compromiso de amor, un compromiso donde nadie más existía, un mundo donde solo vivíamos los dos: Bella y yo.
Fin.
Hola chicas :) Hoy estoy algo triste porque bueno, inevitablemente este es el último cap (sin contar el epílogo) y para mí este fic ha sido algo muy importante, fue de mis primeras experiencias escribiendo en la página y es eso lo que lo vuelve como un hijito para mí, así que solo tengo palabras de agradecimiento para ustedes… Sepan que son sus alertas las que siempre me hacen feliz, cada comentario y esos minutos que se toman para leer el producto de mi imaginación para mi vale muchísimo! Así que solo puedo decirles GRACIAS! Por la experiencia que me permitieron vivir. Son el sueño de cualquier escritora! No pude evitar llorar mientras viajaba a los capítulos anteriores en busca de esos pequeños fragmentos, y es que todas hemos pasado por mucho juntas, y quiero que sepan que esta historia no es mía ni mucho menos, este fic lo hicimos entre todas, porque llorando, riendo o gritando de enojo le agregaron su pequeño granito de arena a la historia y la volvieron en el mejor recuerdo para mí.
Gracias a todas las que dejaron sus reviews, a cada una de las seguidoras y las que agregaron a favoritos. A las visitantes que se tomaron la molestia de pasar por el fic, a las chicas de fanfiction que prácticamente se hicieron mis amigas, a toda la comunidad. A la página en si, por dejarnos liberar nuestra mente… A LaneP387, mi mejor amiga en la vida real, que se aguantó cada vez que yo le hablaba sobre esto y simplemente gracias a todas! Las amo :) Nos vemos en el epílogo.
