Aquí hay otro capítulo, espero que os guste mucho, como siempre. No olvidéis subirme un review con vuestras impresiones, son muy importantes para mí, y pueden influir en la historia en un futuro.

-Lollyfan33: Sí, el cómo se entera Sengoku de todo es uno de los principales enigmas de esta historia, al igual que el pasado de los personajes. Al igual que en Gantz, todo se resolverá poco a poco, pero siempre van quedando pequeñas pistas de las que se pueden ir deduciendo cosas. ¡Espero que te guste mucho! ¿qué personaje de One Piece de los que todavía no han aparecido te gustaría que apareciera?

-Guest1: ¡Me alegro mucho de que te haya gustado! Gracias por tu review, y espero que siga siendo así.

-Guest: 2: Gracias por tu review, espero que te siga gustando tanto :D y la verdad es que para mí es un gustazo poder escribir una historia con unos personajes tan geniales y bien construidos como los de One Piece.


Capítulo 10

Nami y Robin fueron a la ciudad al día siguiente, y pasaron un estupendo día de chicas, ya que Luffy decidió quedarse haciendo compañía a Zoro, y Usuff y Chopper se quedaron con él. En cuanto a Sanji, anduvo mirando los moteles de la zona y también los restaurantes, hasta que consiguió que una bella señorita le invitase a a pasar a su casa que acababan de dejar sus padres...

-Siento mucho que ayer no salieras. De verdad-dijo Nami cuando las dos se sentaron a disfrutar de un helado en la fuente del centro comercial. Poco a poco el tiempo iba mejorando, y ya se notaba el calor.

-Yo lo decidí, no lo sientas-dijo Robin, quitándole hierro al asunto-me daba miedo que de verdad creyerais eso de mí.

-Con lo que le acaba de pasar a Zoro la cosa se complica-reflexionó Nami-porque en el cuarto solo estaban él y Law...

-Ya... debe de tener un aparato espía, aunque no es legal-supuso Robin-pobre Law...

-¿Así que... qué tal besa Law?-la picó Nami traviesa. Robin no pudo evitar un leve sonrojo.

-Fue estupendo... la verdad es que fue idea mía-reconoció.

-¡Robin!-fingió escandalizarse Nami.

-Sabe un poco a porro-recordó Robin-pero Zoro...

-¿Él también te besó?-inquirió Nami al ver su expresión, y su sonrisa vaciló un poco.

-Bueno...-Robin la miró preocupada-si...

Nami fingió no preocuparse echando su melena roja hacia atrás y mirando a las nubes. Pero a Robin no podía engañarla, aunque prácticamente acabasen de conocerse.

-Nami, Zoro me gusta, es cierto-admitió Robin-pero no quiero que eso sea un problema.

La chica se giró hacia ella, y para alivio de Robin sonrió.

-No pasa nada. Es hora de que los dos pasemos página. Esta vez de verdad-dijo-a mi me gusta Luffy.

Se lo decía más a sí misma que a Robin. Pero por primera vez sabía que tenía las cosas claras.

-Pero ahora dime-incitó a su amiga-¿cómo fue? ¿te dijo algo?

-No...-dijo Robin, arrugando la frente.

-Típico de Zoro-comentó Nami.

-Fue... muy intenso-recordó ella con una sonrisa.

-Sí que lo es-Nami cerró los ojos al recordar. Las ásperas y grandes manos de Zoro se apoyaban sobre sus pechos y empezaban a desabrocharle los botones de la camisa...

-Nami...-había algo por lo que Robin sentía mucha curiosidad-¿por qué cortasteis? Quiero decir, se lo que me dijiste, pero...

-Yo empecé a salir con Zoro por interés. Es decir... a ver. Nos conocimos una noche en la discoteca-le explicó la pelirroja, recordando la noche en que se habían visto por primera vez. Ambos estaban borrachos, y habían terminado haciéndolo en un solitario callejón, sin ni siquiera quitarse la ropa. Nami pensó que nunca volvería a verlo, pero la semana siguiente acabó en el mismo callejón con él de nuevo-al principio solo teníamos sexo casual... luego intercambiamos números... y al final empezamos a salir...-Nami recordó su primera cita en un restaurante. No había salido muy bien, y a Zoro le habían tirado la salsa por encima, pero la noche de después había sido una de las mejores de su vida-yo le quería mucho... era la persona más importante en mi vida... y eso me asustaba.

Hizo una breve pausa, mientras miraba en el móvil unas fotos que todavía tenía guardadas de él, en su baño y en su cama. Decidió borrarlas.

-... Zoro se desvivía por mi... y me aproveché de eso; le tenía todo el día trabajando en la tienda de mi madre porque atraía a muchas clientas, y le pedía todos los caprichos que se me ocurrían. Luego empecé a... a tontear con otros chicos. Y eso a él le sentó muy mal-bajó la mirada, avergonzada-lo que se es que nunca me perdonará lo que le hice después.

Robin no se atrevía a preguntárselo, pero Nami finalmente continuó.

-Yo necesitaba dinero... así que le pedí que robase en una tienda... no eran pobres, les sobraba la pasta, tampoco pasaría nada. Pero Zoro no quería, claro-la pelirroja bajó la cabeza avergonzada-así que fingí un embarazo-Robin la miró pasmada-le dije que me iba a marchar de la ciudad e intentaría empezar una nueva vida... él me dijo que se vendría conmigo. Pero necesitábamos el dinero... y Zoro participó en un torneo ilegal de peleas...

-Y ganó-completó Robin. Nami asintió.

-Aunque le costó mucho. La policía le detuvo poco después y se metió en un lío con su padre. Pero consiguió el dinero...-Nami miró su helado y sonrió con tristeza-luego se enteró de que el embarazo era mentira, que yo le había engañado... yo se lo dije claro. Le pedí perdón, pero no fue suficiente... y creo que es que él sabía que yo no lo sentía en realidad. Ahora lo siento.

Robin la observó sin saber bien que decir. Realmente Nami parecía arrepentida. Nunca la había visto así de vulnerable, como se mostraba en ese momento.

-Él... quería el bebé-dijo la morena finalmente.

-En realidad sé que le hacía ilusión la idea de huir conmigo y formar una familia... aunque estaba muy preocupado por mí... Dios, fui una idiota-se quedó callada mirando hacia otro lado. No quería que Robin la viese llorar-por favor, no se lo cuentes...

-Tranquila-Robin le puso una mano en el hombro y la sonrió. Ahora las cosas eran distintas. Y las cosas iban a salir mucho mejor...


El domingo por la noche todos cenaron en Shinsekawa en paz y armonía (sin contar una pelea de comida que dejó todas las ropas perdidas) y se fueron a dormir. Sanji, que normalmente hubiese estado insoportable tras su aventura amorosa, no comentó gran cosa, y eso fue porque los padres de la chica con la que había estado les habían pillado en plena faena.

Después la rutina comenzó de nuevo, y más irritante que nunca, porque el megáfono se había escacharrado y emitía unos ruidos bastante desagradables cada vez que se empleaba.

"Alumnos de Shinsekawa...IIIIIIIING...diríjanse a comer...CRUOOOOOSHHHH..."

-Joder que ya lo sabemos-se quejó Sanji tapándose los oídos.

-Suena peor que Usuff en la ducha-dijo Luffy.

-Yo no canto en la ducha, je, je...-se defendió Usuff, rojo como un tomate.

Las clases volvieron con su tediosa y eterna duración. Hancok en teoría tenía que explicarles los verbos, aunque ahora proyectaba fotos de sus vacaciones en el Caribe en la pantalla, y Kizaru dijo que les había envenenado a todos y debían encontrar el antídoto durante la clase, o les dejaría morir. Afortunadamente resultó ser una broma, o solo Sanji y Robin habrían sobrevivido.

-Como agarre un día a ese cabrón me lo cargo-dijo Nami al salir de clase. Desesperada por hallar el antídoto se había derramado un compuesto químico en la ropa y se la había puesto perdida.

-Yo te hubiese dado mi antídoto Nami-le dijo Sanji, servicial.

-Hala-se quejó Usuff.

Zoro y Law seguían en su terrible convivencia, donde asistían juntos a todas las clases de este último, pese a que Law ya había asumido que le habían suspendido todo.

-Hay que ser pringao para esconder la droga en tu cuarto. Puto principiante-le escupió Eustass con desprecio en un cambio de clase.

Las listas de inscripción para las extraescolares estaban en el hall de la entrada, donde Zoro había comprobado las habitaciones con Luffy el primer día.

Zoro pensó en apuntarse en esgrima pero vaciló un momento. Demasiada suerte para él. ¿Y qué pasaba si iba mal? Pero era lo que más le gustaba...

"A la mierda"-se dijo finalmente, y se apuntó.

La tarde del jueves Zoro y Law andaban de mal humor porque en teoría ese era el día en el que su castigo terminaba, de no ser porque Sengoku había decidio prolongarlo una semana más. Como les tocaba con Jinbei y sinceramente estaban muy cansados después de tantas horas de aguantar a Akainu, que andaba echo un basilisco porque Eustass y sus colegas le habían robado unos exámenes y no podía demostrarlo, decidieron pasar de su clase e ir a la de psicología que tocaba en el horario de Zoro, que sería más relajada.

Aokiji todavía no había llegado cuando Zoro y Law entraron en la clase de cuarto y se fueron a sentar al fondo.

-Mira quien está aquí-comentó Sanji, burlón. Zoro pasó de él-marimo con lo tranquilos que estábamos sin tener que ver tu jeto...

-¡Sanji!-le reprendió Luffy-¡que solo es un corte en el ojo!

-Qué graciosos sí señor-dijo Zoro apoyando el respaldo de la silla en la pared.

-Era broma tío-le dijo Luffy pasándole el brazo por la espalda-solo bromeábamos. ¿A que si, Sanji?

El rubio solo alzó las cejas burlonamente, provocando a Zoro.

-Creo que después de tantos años ya tocaba que se reunieran de nuevo, aunque él sigue estando el que más...-Nami entró en la clase seguida de Robin, y se detuvo al ver a Zoro sentado en el fondo-¡Ah! ¡Hola, Zoro!-le saludó con total normalidad.

-Qué tal-dijo él levantado la mano. Su mirada se cruzó por un instante con la de Robin, pero ella luego la desvió y fue a sentarse, con una tímida sonrisa en los labios.

-Eh eh eh, sabéis que ya están las estrascolares-dijo Luffy, que se había sentado en la mesa de Zoro y pataleaba como un niño.

-Extraescolares-le corrigió Sanji-yo me apuntaré al equipo. Si no me apunto en el Back Fight no se que van a hacer...

-¿Qué equipo?-preguntó Zoro curioso.

-El de fútbol claro-replicó Sanji con petulancia.

-También hay de basket-le recordó Law.

-¡Y de volley!-intervino Nami.

-Sí, de volley...-Sanji babeó recordando a las chicas en shorts.

-¿Vas a ir este año a basket, Law?-le preguntó Luffy al moreno-¡Franky, Chopper y yo nos unimos!

-Chopper...-Zoro iba a decir algo pero viendo que el niño andaba cerca prefirió callarse.

-¡Y también creo que hay boxeo este año en el Back Fight!-exclamó Luffy.

-¿Es una competición?-quiso saber Zoro, interesado como siempre en esos temas.

-Tío, no te enteras de nada-Sanji se sentó con la silla del revés en frente de Zoro-el Back Fight es lo único que merece la pena de estar aquí... a parte de la compañía femenina.

-Corta-le dijo Zoro de mala gana.

-Competimos contra los pijos del colegio Ishimaru y el internado Fujiyatah-siguió Sanji-el año pasado hicieron trampas...

-Vamos que te ganaron-resumió Zoro, y Sanji le miró con cabreo.

-¡Pero este año no podrán contra los piratas del sombrero de paja!-exclamó Luffy lanzando su sombrero al aire. Luego lo recogió con sumo cuidado-ya veréis chicos, lo vamos a reventar...

-Si hay competiciones nadie me va a impedir participar-dijo Zoro con voz torva.

-Pues yo este año paso la verdad. Acabé con las rodillas echas un asco el año pasado-dijo Nami.

-No te hagas la interesante, sabemos que tendremos que cargar contigo-le soltó Kalifa, mordaz. Nami iba a lanzarle el estuche a la cara cuando entró Aokiji.

-Guarda el móvil Usuff-le susurró Luffy a su amigo-¡te lo van a quitar!

-Estoo... sí, sí-dijo Usuff, escribiendo con los pulgares a toda pastilla.

-Perdonadme el retraso chicos es que estoy en un periodo grave de mi narcolepsia-dijo el profesor, dejando su mochila de carrito al lado de la mesa-bueno grave no, pero intenso vamos.

-Si necesitas ir al baño...-le ofreció Luffy amablemente. Nami se llevó la mano a la cara sin poder evitar reír.

-Aunque quería adelantar la sesión sobre el consumo de drogas...-dijo Aokiji, y todas las miradas se volvieron hacia Zoro y Law, que fingieron no enterarse-hoy nos toca otro tema un poco espinoso.

Zoro arqueó las cejas, mientras Chopper y Luffy se miraban emocionados.

-La educación sexual es muy importante para la gente de vuestra edad, pues influirá en vuestras vidas más de lo que os pensáis. Como el fundador del colegio solía decir, el orden hasta en la cama.

-¿Eso decía?-preguntó Zoro con incredulidad.

-¿Nos va a poner porno?-le preguntó Luffy a Nami, que le dio una colleja.

-Serás guarro...

-Antes de empezar me gustaría reorganizar la clase-Aokiji se paseó de un lado para otro observándolos-a ver. Esto... teta, polla, vagina-dijo en voz alta. A Usuff le dio la risa tonta-vale, Usuff cambiate por Nami.

-¡No por favor!-se quejó el chico avergonzado. Pero no le quedó más remedio que hacerlo. Aokiji volvió a mirar a los alumnos.

-Tú Sanji vente para alante también, y vosotras dos lo mismo-dijo señalando a Kalifa y Carrot que andaban cuchicheando muertas de risa.

-¿Yo por qué?-se indignó Sanji.

-Ya lo sabes, pervertido-le dijo Zoro desde atrás, guiñándole un ojo.

-Cuidado marimo que cuando guiñas no ves nada-se burló Sanji, y Zoro enrojeció de ira.

-La terapia de pareja, me tengo que acordar...-dijo Aokiji apuntando algo en su cuaderno.

-Por mi les pueden esposar a ellos-comentó Law.

-Bueno, lo primero y más importante sobre el sexo... ¿cuantos habéis hecho un trío?-preguntó Aokiji, muy directo de repente. Todos enmudecieron, flipados. Él rió con risa de perturbado-era una broma para romper el hielo. Sí, no suele salirme muy bien...

-Este también está loco-le dijo Zoro a Law, que rió-joder...

-Lo primero y más importante que debéis saber sobre el sexo es que no es malo, nunca lo es, si claro estáis preparados y os lo tomáis con responsabilidad. Una mente inmadura o una mentira no son buenas amigas a la hora de tener relaciones sexuales.

Chopper se hundió un poco en su asiento. Era el más pequeño de la clase y estaba muerto de vergüenza.

-Creía que lo que tenía que estar maduro era el cuerpo-reflexionó Luffy-ya se sabe, para eso...-A su lado Nami se daba cabezazos con la mesa y Robin estaba matada de risa.

-A estas edades parece que el que no ha mojado no vale nada, y no es cierto-siguió Aokiji, ignorando como siempre los comentarios de sus alumnos.

-Claro que lo es-dijo Sanji-¡y yo en eso soy el rey!

-Jo, jo, jo-Zoro fingió una tos, y Sanji se volvió hacia él fulminándolo con la mirada.

-No me hagas demostrarte que no eres el rey en nada, Sanji-le dijo Aokiji al rubio con calma-hay que ser muy respetuosos, porque afecta a la sensibilidad de la gente.

-¿Hay algún tipo de conexión entre la promiscuidad y el retraso mental?-preguntó Zoro con mala leche, y Sanji se revolvió en su asiento, muerto de rabia.

-La sociedad parece moverse en torno a que el sexo es lo mejor que te puede pasar. Las películas, las canciones, series, y fanfictions malos apuntan a eso, pero no es cierto. El sexo es algo maravilloso si, siempre que las dos personas se sientan plenamente satisfechas con ello.

"Bueno..."-Zoro ya se imaginaba que les soltaría un rollo de aquel tipo, con recomendación de uso de anticonceptivos y advertencias sobre las relaciones tóxicas incluidas. Nada nuevo. Follar era follar en cualquier término. Siempre y cuando la chica estuviese buena, claro. "Pero-una voz interior resonó en su cabeza-no fue lo mismo con aquella chica del armario de escobas que con Nami... las otras tampoco. Ni fue el mismo beso que con Robin". Ciertamente el tener una relación con la otra persona más allá del atractivo físico mutuo era importante.

-Cada persona debe hacerlo cuando se sienta preparada y no antes, y nunca forzarse. Si no, podemos hacernos daño a nosotros mismos, y también a otras personas-siguió Aokiji apuntando varias cosas en la pizarra-hay mucha gente que lleva su vida sexual según dictan las normas de su religión, lo cual también es muy importante. Pero os aconsejo que escuchéis vuestro corazón.

-El corazón a veces se equivoca-dijo Nami. "Y tú qué lo digas"-pensó Zoro, mirándola.

-Tienes que discernir entre lo que quieres en ese momento y lo que realmente necesitas-replicó Aokoji.

-¿Eng?-Usuff meneó la cabeza sin entender.

-Pongamos que soy una chica, y veo a un chico muy guapo en la discoteca-planteó Aokiji.

-¿No podría ser al revés?-pidió Sanji.

-Sí a ti te gusta más así-le volvió a picar Zoro.

-... el chico quiere liarse conmigo, meterme mano y todo eso-siguió Aokiji impasible-sé en qué va a acabar, y yo no me siento preparada.

-Joder...-Luffy parecía muy concentrado pensándolo-pues le dices... dices que no.

-No es tan fácil Luffy-le interrumpió Nami poniendo los ojos en blanco.

-¿Por qué no?-preguntó él, extrañado.

-Pues porque... porque no sólo está lo que piensas... está lo que sientes-argumentó ella, mirándole nerviosa.

-¿Y que diferencia hay? Yo pienso lo que siento-dijo Luffy. Aokiji sonrió.

-Tal vez lo que ese chico (o chica, Sanji) me pueda ofrecer me vendrá muy bien esa noche. Tal vez puedo vivir con eso sin ninguna consecuencia. O tal vez no. A lo mejor, me hace sentir... más solo.

Zoro miró a Aokiji atentamente. Sentía como si le estuviese hablando directamente a él. Pero el resto de alumnos parecían sentir lo mismo.

-A veces follar puede servir para desahogarte, igual que la masturbación-dijo Law levantando la mano.

-Eemmm demasiada información-repuso Nami, mirándole con asco.

-Me vas a comparar cascártela a un buen polvo con una tía de verdad-le respondió Sanji.

-¡Emmmm demasiada información!-repitió Nami mirando a Robin, que seguía riendo.

-Yo tengo muchas preguntas sobre mi sensualidad cuando acabemos de hablar de la tuya-le dijo Luffy a Aokiji.

-No estamos hablando de mi sexualidad, Luffy-repuso el profesor con calma.

-¿No has dicho que te gusta un chico de la discoteca?-preguntó el chico, extrañado.

-Ayyy...-Aokiji tuvo que sentarse un rato.

-Suele pasar que el que más habla es el que menos se come-comentó Zoro. Sanji se volvió sonriendo malvadamente.

-Y a mi me parece que algunos que van de expertos tampoco consiguen mucho-respondió, apuntandole con sus ojos a Robin. Zoro soltó un bufido.

-Yo os recomiendo esperar a que tengáis una pareja estable para iniciar ese tipo de relaciones- añadió Aokiji levantándose otra vez-si puedes hablar abiertamente con tu novio sobre tus sentimientos y miedos en el sexo, es una buena señal. Si te hace sentir presionada, o sientes que te manipula no es una buena idea seguir con él.

-O ella-insistio Sanji.

-Lo hemos pillado machote-dijo Zoro.

-No llores tío-Sanji estaba ya tan girado que le daba la espalda al profesor.

-¿Cómo es una relación secsual Aokiji?-preguntó Luffy. A su lado Chopper estaba más hundido en el pupitre que nunca.

-Pues desde luego no como en las páginas pornográficas-dijo Aokiji, sentándose sobre su pupitre-esa es otra lacra de la sociedad. Sólo sirve para hacerse sentir a la gente desgraciada y sola, y estropear sus relaciones en pareja.

-Una vez me llamó un tío de una agencia pornográfica-le dijo Sanji a Usuff, que chistó, incrédulo.

-Entonces repasemos: cada uno a su ritmo, mejor con tu pareja estable, sin sentimiento de culpa...-renumeró Aokiji-y me sobra añadir que los preservativos son el método más efectivo de ahorrarse problemas

-Sí, como fue el caso de los padres de Zoro-dijo Sanji, riendo.

-Chaval estas muerto-se escuchó la voz de Zoro desde atrás.

-Qué miedo Raronoa-Sanji estaba al borde del colapso burlándose de la expresión de cabreo de Zoro.

-¿Esto es siempre así?-preguntó Law, que no se había reído tanto en mucho tiempo-son la ostia.

-¿Qué es un preservativo?-preguntó Luffy con inocencia, y la clase entera se giró a mirarlo, incrédula.

-¿No sabes lo que es?-preguntó Kalifa, alucinada.

-Bueno, tú no sabías donde estaba Siberia el otro día-la interrumpió Nami-mejor no hablemos de cultura general.

-¡Eeeeh mira zorra ya me tienes harta!-saltó Kalifa furiosa.

-¿Pero niños y estos odios?-se indignó Aokiji que estaba alucinado.

-Eooo, responded a mi pregunta-insistió Luffy.

-El preservativo Luffy es lo que se utiliza para no tener hijos-le dijo Usuff a su amigo, girando su asiento, mientras Aokiji intentaba tranquilizar a Nami, Sanji, Kalifa y Zoro.

-¿Qué? ¿Cómo?-Luffy estaba perplejo-¿Cómo se hace eso?-Chopper, a su lado, temblaba por la vergüenza.

-Pues a ver... mmmn esto... es un plastiquito... y te lo pones en el pene-Usuff estaba visiblemente cortado. Era un tema del que nunca había esperado hablar así la verdad.

-¿Qué te lo pones en el pene? ¿Cómo?-saltó Luffy, flipando. Chopper no sabía donde meterse.

-Pues... pues es que es como una funda...-Luffy le enseñó su estuche-no, no es así... y te lo colocas ahí... y tirando, ya me entiendes.

-Pues no. ¿Qué más da ese coso?-insistió Luffy perplejo.

-¡Joder Luffy, para que no nos quedemos embarazadas, para que va a ser!-se desesperó Nami. Chopper se giró en su asiento, incapaz de soportarlo más con sus delicados oídos.

Luffy estaba poniendo toda la cara de concentración del mundo, pero era como si una pieza no le encajara.

-Creo que va a ser mejor que empiece desde el principio-dijo Aokiji. Durante el resto de la clase se dedicó a explicar el funcionamiento de los órganos geniales y todos sus intrínsecos, mientras Zoro y Sanji se lanzaban insultos con cualquier dato que él lanzaba al aire.

-Y lo de abajo tuyo será musgo también ¿no?-se carcajeó Sanji. Zoro le arrojó un estuche, pero falló y le dio a Nami, que le dirigió una mirada asesina.

-Y por eso el preservativo debe ser utilizado durante todo su ciclo mestrual-concluyó Aokiji.

-¿Ciclo menstrual?-repitió Luffy-¿eso como funciona?


La explicación que le dio Aokiji a aquello le dejó tan traumatizado que al acabar la clase salió un poco blanco.

-Eres como un puto preescolar-le dijo Sanji a Luffy.

-¿Seguimos hablando en términos sexuales?-quiso saber Luffy, haciéndose el docto. Sanji prefirió no contestar.

-Sois geniales-Law no podía parar de reír recondando la clase-y yo que creía que no erais amigos.

-¡No lo somos!-protestó Zoro, echándole una última mirada desafiante al rubio antes de marcharse. Pero lo cierto era que en el fondo se lo había pasado muy bien. Y anda que no se había desahogado con aquel mequetrefe pervertido.

-Oye por cierto no quería rallarte pero... habría que ducharse-dijo Law, observando su reacción de reojo.

-¿Por?-preguntó Zoro sorprendido.

-Bueno... llevamos una semana sin...-Law levantó un poco su brazo enseñándole el sobaco sudado.

-Ah...-a Zoro no le habría importado aguantar la segunda semana también, pero sabía que su compañero tenía razón.

En el cuarto de Luffy Nami entró y encontró a su amigo con el móvil, que nervioso se apresuró a guardar. Ella prefirió no preguntar.

-¿Cómo vas con los deberes?-preguntó para sacar conversación.

-Ahí ahí-Luffy le enseñó su cuaderno de matemáticas, en blanco-no me puedo concentrar con Akainu. Grita mucho y no le entiendo.

-Es imbécil-Nami se sentó a su lado cariñosa-trae, te ayudo yo a hacerlo.

En un rato terminó las integrales, aunque estaba seguro de que al chico se le olvidaría todo el proceso en cuanto ella se fuera. Luffy era un auténtico cazurro a la hora de estudiar.

-Muchas gracias Nami. No se que haría yo sin ti-dijo Luffy y le dio un abrazo. Nami sintió el musculoso torso del chico muy cerca de ella, y sonrió encantada "no se lo que haría yo sin ti, Luffy"-se dijo para sí misma-además te valoro mucho más ahora que se porque estás siempre de mal humor.

-Luffy, la regla es una vez al mes-dijo Nami, dándose cuenta de que el chico había vuelto a malinterpretar conceptos.

-¿Salimos al patio con los otros? ¡Podemos jugar a algo antes de cenar!-sugirió Luffy incorporándose de un salto.

"Vale Nami, a por ello"-pensó la chica asintiendo para sí misma.

-En realidad Luffy... creo que preferiría que nos quedasemos aquí...-dijo ella, poniendo súbitamente una voz suave y sensual mientras se giraba hacia él.

-¿Aquí? Bueno, tengo algún cómic...-Nami no le dejó acabar, se colocó en frente suyo y le besó en los labios, primero muy flojo, luego más rápido e intenso.

Cuando se separó de él, Luffy la miró perplejo.

-Na... Nami... ¿Qué haces?-preguntó, con las mejillas sonrojadas.

-Darte un beso-Nami le besó entonces el cuello y Luffy soltó un leve gruñido cuando ella le acarició el cabello y las orejas, lamiéndole el lóbulo de estas.

-Yo... Nami...-Luffy estaba alucinando totalmente ¿Qué leches había pasado aquel día? De repente la vida le estaba ofreciendo aspectos muy distintos de los que solía estar acostumbrado.

-¿No te gusta?-Nami fue bajando por la camisa de Luffy hasta quedar de rodillas frente a él, y empezó a desabrocharle el pantalón.

-No es eso, sí...

-Yo creo que sí te gusta-observó Nami, pasando la mano muy cerca de sus partes.

-Pero...

-Ssssssh..-Nami le puso un dedo en la boca. Joder, ya podía callarse, que se lo estaba poniendo fácil-verás como esto te gusta...

Aokiji estaba leyendo las teorías emocionales de Robert Dills cuando de la habitación 247 salió Luffy subiéndose los calzoncillos y los pantalones y echando a correr pasillo abajo.

-¡ESPERA JODER!-gritó Nami, que salía detrás de él-¡Maldita sea!-le dio una patada a la pared, y se sentó allí, furiosa.

-Me parece que la charla de hoy te ha entrado por un oído y te ha salido por el otro-comentó Aokiji. Nami levantó la cabeza y se quedó mirándole un momento.

-Tú puedes ayudarme-dijo, y su rostro se iluminó-necesito que me digas como llegar hasta él. Porque estoy muy perdida...

-Perdón, no soy tu criado-repuso Aokiji con desdén.

-¡Venga, no me hagas esto!-se quejó Nami-¿no era que querías mejorar nuestras vidas? Pues la mía mejoraría mucho con él al lado.

-Tienes que discernir lo que quieres de lo que necesitas-le recordó Aokiji.

-No es un capricho. Se que le necesito-Nami se sorprendió de escucharse a sí misma decir esas palabras-por favor, échame un cable. Puede que así no nos veas aquí el año que viene...

-Chantaje emocional, mmmm, muy bueno-observó Aokiji impasible.

-Vale, hablemos el idioma de los psicólogos-Nami abrió su cartera y sacó un billete-cincuenta berries. Una sesión vamos.

-Sí estas dispuesta a pagar dinero me parece que sí que te importa de verdad-razonó Aokiji sonriendo-te ayudaré. No quiero el dinero. Pero cuando me toque bajar al pueblo me debes una comida.

-Hecho-accedió Nami satisfecha. Aokiji comenzó a escribir en su libreta. Arrancó la página y se la pasó.

-Sigue estos cinco pasos. Luego me cuentas-dijo, antes de darse la vuelta y marcharse.

-¡Oye espera!-protestó Nami-¡Si ni siquiera te he contado como es nuestra relación!

-Soy psicólogo, no tu diario-dijo Aokiji, ocultando su risa mientras bajaba las escaleras a la sala de profesores.

-Pues vaya-Nami se sentó en el suelo malhumorada y leyó lo que Aokiji le había dejado escrito. Lo pensó unos momentos-bueno, por probar...


-Pues yo no veo el problema-Zoro se encogió de hombros mientras engullía su cena con satisfacción-está muy claro lo que quiere.

-Sí tío. Combináis bien. Ve por ella-le aconsejó Law.

-Es que no lo entendéis...-dijo Luffy nervioso.

Zoro y Law eran los últimos que quedaban en el comedor, porque habían bajado a cenar más tarde. Buggy había querido regañarlos, pero se achantó ante las miradas chungas de ambos. Los chicos habían tenido que compartir la ducha, de espaldas el uno del otro para evitar la incomodidad. Zoro no tenía nada de lo que avergonzarse, así que no le importó demasiado. Aún así seguía deseando ardientemente la llegada del siguiente jueves. Valoraba mucho más que antes la libertad personal.

-Nami es mi mejor amiga. Y es lo que dijo Aokiji... yo no estoy listo-se excusó Luffy, nervioso.

-Mira Luffy en lo que te iba a hacer es buena, y que no te engañe ese hombre. Lo único que puede merecer la pena de estar aquí es precisamente follar-dijo Zoro trincando un pedazo de su pollo.

-Pues yo no lo creo así-dijo el chico, apretando los labios con fuerza-la amistad es lo que merece la pena-Law le miró sonriendo con orgullo.

-Te pareces tanto a Ace...-dijo.

-No quiero perder mi amistad con Nami-insistió Luffy-ella es muy importante para mi.

-¡Pero no vas a perderla!-insistió Zoro-solo que ahora será mejor porque... bueno, joder, ya me entiendes...

-Tú también estuviste con ella-recordó Luffy-y no acabó bien.

-Pero seguimos siendo amigos-se justificó Zoro. Luego lo pensó un poco... ¿seguían siéndolo?-además no es lo mismo.

Luffy reflexionó un poco, mientras le quitaba un pedazo del pollo a Zoro descaradamente.

-Me gustó lo que sentí-dijo finalmente-fue... raro.

-Oye que estoy comiendo-le recordó Zoro.

-Pero quiero que todo siga como antes... me gusta como estaba antes-dijo finalmente el chico del sombrero de paja. Zoro se encogió de hombros.

-Cómo quieras. Pero no te la tomes muy en serio. Te hará daño.

Luffy negó con la cabeza.

-Siempre piensas lo peor de ella. Pero no es así-dijo, convencido. Zoro miró hacia otro lado, mosqueado. ¿Es que no podía verlo? ¿Cómo podía ser tan inocente?-somos nakamas, y los nakamas no se traicionan.

-¡Luffy, si has acabado a la puta cama!-le gritó Buggy desde el fondo. El chico se levantó y se fue, despiéndose de los otros dos con una última mirada.

-Nakamas-repitió Zoro.

-"Compañeros"-aclaró Law-ya sabes, tripulantes en un mismo barco.

-Ya...-Zoro se terminó el pollo y el yogurt en silencio, absorto en sus pensamientos. Luffy le hacía pensar. Y lo peor era que lo hacía sin pensarlo.


Nami y Robin estaban en su cuarto cotilleando el Instagrap de la gente y riéndose de las fotos de Kalifa creyéndose guapa.

-Madre mía vaya diosa-comentó Robin burlona.

-Ay es tan estúpida-Nami pasó al Instagrap de Sanji. Fotos con sus colegas y con un montón de novias que le habían durado una semana-y este lo mismo. Tal para cual.

-Sanji es un cielo-le defendió Robin riendo-mira, me escribe todos los días.

-Sí, que no te engañe. Ha hecho sufrir a muchas con sus mentiras-dijo Nami pasando las fotos del rubio. Chopper y Luffy no tenían cuenta, y en la de Zoro solo habían dos fotos en un botellón con amigos, una de él con su maestro de esgrima y otra con ella misma, de hacía dos años-ostras, ya ni me acordaba-Nami observó la foto con cariño. Llevaba el pelo más largo y estaba un poco más delgada-que gracia.

-Los chicos siempre suben fotos más graciosas-comentó Robin.

-Sí bueno. Mira este-era Franky. Había cientos de fotos de él sin camisa y una de su trasero-no se corta un pelo.

-¿Hancok tendrá Instagrap?-Robin escribió el nombre de ella y efectivamente la encontraron. Sus fotos eran lo que se esperaba; pechos y culo en hd y ella en los sitios más lujosos del planeta.

-"Administrativa estatal"-leyó Nami, flipando.

-Sí, administra las notas de Lengua en un reformatorio del Estado-dedujo Robin.

-Qué cara más dura-Nami meneó la cabeza.

-¿Oye y no piensas que quizá esta sola?-reflexionó Robin-aquí sale con algunos chicos, pero van cambiando. No debe ser feliz.

-Bueno ella quiere a Luffy-recordó Nami. De repente un terrible pensamiento asomó a su mente. ¿Y si Luffy la quería a ella? No tenía nada que hacer contra la exhuberante reina Hancok.

-A Luffy le gustas-dijo Robin adivinando sus pensamientos-estoy segura.

Nami sonrió. Se alegraba tanto de que Robin siguiese a su lado. Ahora se sentía muy mal por haber sospechado de ella, sobre todo después de haberlo hablado con Sanji.

-Intenté algo con Luffy, pero no salió muy bien-dijo Nami. Le explicó a Robin (saltándose las partes más candentes) su encuentro con él en su cuarto. La morena se tomó su tiempo para contestar.

-Bueno queda claro que le gustas-dijo finalmente.

-¿Ah sí?-Nami la miró perpleja-¿y eso por qué?

-Precisamente por Hancok. Ella le ha tocado cientos de veces y él ni se ha inmutado. Y tú en cambio...

-Vamos...-Nami se resistió a creerlo-la situación era distinta...

-Pues yo creo que sí-Robin se recogió las piernas y la miró muy convencida-pero a lo mejor tienes que ir paso a paso.

-Hablando de pasos-Nami sacó la lista de Aokiji y se la enseñó-Aokiji me dio esto. Se lo pedí para poder... ya sabes. Llegar hasta Luffy.

-Vaya...-Robin la leyó interesada-puede funcionar... yo te ayudo...

-De acuerdo-Nami sonrió maliciosa-si tú lo intentas con Zoro.

-¡Nami!-Robin rió avergonzada-yo no le...

-¡Venga ya!-Nami le sacudió con su almohada, matada de risa-¡si me lo dijo él mismo!

-Vale, está bien-se rindió ella-pero cuando les quiten las esposas. Pobre Law.

-Ayy Law...-Nami se dejó caer en la cama-ese sí que vale...

-"Paso 1: ofrece tu interés. Tienes mucho por lo que gustarle. Demuéstralo" Esto es bastante cuestionable-dijo Robin mientras lo releía.

-Yo que se. Por intentarlo.

-Pues se van a enterar-Robin guardó la hoja en su mesilla y se metió en la cama. Dio las buenas noches y apagó su luz.

-Robin...-la llamó Nami.

-Dime-ella permanecía mirando al techo con los ojos abiertos. Imaginaba las estrellas.

-Me alegro de que sigamos siendo amigas.

Robin sonrió.

-Yo también


Bueno, este es de mis capítulos favoritos. Hemos averiguado por qué lo dejaron Zoro y Nami, y los sentimientos de ella hacia Luffy. En su momento me reí muchísimo escribiendo la clase sobre sexología de Aokiji, y las reacciones de Luffy. También me encanta lo presumida que es Hancock y el pique que hay entre Zoro y Sanji, me inspiré en mis peleas con un buen amigo para ello ¿Os gustó? Un review por fa con vuestra opinión, los lectores de una historia son tan importantes como el propio autor, yo diría que más.