Bueno estas semanas estoy muy liado con exámenes y tal así que no puedo avanzar en Gantz. Os subo un cap del Reformatorio que tengo por aquí guardado, y que espero os guste mucho. ¡Un abrazo muy grande, y dejadme un review con vuestra opinión, por fa!
-Lollyfan33: Sí, Smoker y Crocodile aparecerán en el fic ¡Son dos de mis personajes favoritos! Me alegra mucho de que te gustara, y el LuNa seguirá avanzando, aunque ya veremos que tal acaban ellos dos...
-Guest: ¡Me alegra mucho que te gustara el capítulo, espero que este te guste también! La verdad es que el ZoNa es de mis parejas favoritas de One Piece, por eso le he dedicado especial atención en esta historia, aunque como pareja ellos ya lo hayan dejado.
Bueno, y ahora, el capítulo:
Capítulo 11
-¡QUEREMOS A BROOK! ¡QUEREMOS A BROOK!-Luffy daba saltos de emoción mientras a su lado Chopper reía y Usuff intentaba hacerle callar.
-Se va a cabrear Akainu...-le advirtió Usuff a su amigo, pero Luffy seguía a lo suyo.
-¡Brook Brook Brook!-gritaba.
-¡Vale ya, cansino!-le dijo Buggy que acababa de entrar en el salón dr actos seguido de varios profesores-¡aquí está Brook!
-¡Yohohohoho Luffy, tú si que sabes!-el esquelético rockero chocó la mano con Luffy y luego le dio un beso-¡este año va a ser memorable!
-Su sitio está alante señor Brook-dijo Akainu obligándole a moverse. El profesor de música se fue pitando con el resto de sus compañeros, temeroso de Akainu.
-Está la crème de la crème-comentó Sanji irónico, señalando a los profesores de se habían sentado allí.
Ciertamente no eran de lo mejorcito: Hancok, Galdino, el cocinero Zeff y una mujer anciana de muy malas pulgas, que a Zoro le sonaba que era la enfermera del colegio. Para rematarlo Akainu y Kizaru, que permanecían de pie delante del resto.
-Las actividades extraescolares pueden subir hasta dos puntos la nota final, dependiendo de lo que se destaque en estas-explicó Aokiji que estaba en la tarima del micrófono-Así que ya sabéis, esforzaos al máximo, y elegid solo las que se os vayan a dar bien.
-Vaya tontería-murmuró Zoro. ¿Por qué no se apuntaban a la que quisieran, aunque en principio no se les diera bien?
-Si os hemos reunido aquí es porque antes de comenzar las actividades queríamos haceros un recordatorio-continuó Aokiji haciéndose oír por encima de los murmullos-como sabéis participaremos en el Back Fight, y es importante que os esforcéis en las actividades para no dejar mal al colegio.
-Gilipollas...-murmuró Eustass.
-¿Te unes al equipo de basket este año?-le gritó Luffy a Aokiji desde su sitio.
-¡SILENCIO MONKEY D.!-le gritó Akainu.
-Qué pesado-Zoro miró al subdirector con asco. Con lo contento que estaba todo el mundo ¿tenía que estar él amargándoles la fiesta? Aunque claro, eso le recordaba un poco a sí mismo.
-No veo a ningún profesor para el esgrima-observó Law extrañado-en teoría deberían de traerse a un sustituto.
-Espero que no sea que lo va a dar Akainu-le respondió Zoro-porque paso.
-Hola chicos-Nami y Robin acababan de llegar, mucho más tarde que el resto de alumnos, y muchos se volvieron al verlas. Aquel fin de semana se habían ido de compras a Logetown, y el resultado era simplemente arrebatador. Nami llevaba una blusa muy escotada y una faldita subida, y Robin una chupa de cuero negro y tacones. Todos los chicos de la sala se quedaron mirándolas como hechizados, para envidia de las demás.
-¿De que coño van?-se indignó Carrot, al lado de una pasmada Kalifa.
-Pequeñas putitas-se mofó Hancok desde su asiento entre los profesores. Galdino la miró asustado.
-¿Les parece horas de llegar?-le preguntó Akainu a Nami, acercándose a ella con su imponente sombra.
-Lo siento es que no oímos el aviso-se disculpó ella-Creíamos que había clase.
Akainu le cogió un mechón de pelo a Nami. Estaba empapado.
-Acaban de estar duchándose-observó, echando chispas por los ojos.
-No bueno, es que...
-¡ESTA PROHIBIDO!-voceó su tutor, haciéndola retroceder aterrorizada-cuando acabe la reunión vengan a verme para que les asigne su castigo.
Nami no se atrevió a contestar, y Robin tampoco. Pero desde el escenario vio como Aokiji la guiñaba un ojo. Se fueron a sentar a unos asientos que quedaban en la primera fila, no sin dejar el aroma de su perfume por toda la sala.
-Joder...-encantado, Law miró a Zoro, que no les quitaba la vista de encima. Para el del pelo verde Nami estaba simplemente suculenta. Pero ver a Robin con aquella ropa le hacía sentirse tan... animal.
Por supuesto Sanji estaba hiperventilando.
-Cámbiame el sitio Luffy-le pidió el rubio a su amigo.
Luffy también las miraba, pero su expresión era difícil de descifrar. Parecía muy serio.
-Vale-dijo finalmente-pero sé discreto.
-¡No voy a hacer nada aquí!-se indignó Sanji. Usuff tosió disimuladamente.
-¿Crees que esto funciona?-le preguntó Robin a Nami, que asintió.
-A mi no se, pero a tí seguro-dijo satisfecha-Zoro no es muy difícil de complacer.
Robin se sonrojó un poco. Luego intentó concentrarse en lo que Aokiji decía.
-Como hay extraescolares que coinciden, hemos preparado un horario especial para que a ninguno os toquen dos a la misma hora. Sin embargo sí puede ser que os toquen el mismo día. Y eso incluye fines de semana-se escucharon murmullos de desacuerdo general, que Akainu acalló con la mirada-ahora después pasaréis a hablarlo con cada profesor. Por otra parte, supongo que los que os apuntasteis a extraescolares deportivas os estaréis preguntando dónde está vuestro profesor. Pues va a ser Akainu.
La sala entera enmudeció, y todos miraron con horror al subdirector, que sin embargo también estaba sorprendido.
-Qué no que era broma. Ja, ja-dijo Aokiji sonriendo estúpidamente-que haríamos sin el humor.
-Ja...-Akainu forzó una diabólica sonrisa de odio a su compañero de la tarima.
-Están todos locos-le dijo Zoro a Law, negando con la cabeza.
-La maría que me ciscaron. Se la han fumao-dijo el moreno mirándolos con una sonrisa sardónica.
-No me jodas-dijo Zoro, perplejo-¿Cómo lo sabes?
Law alzó las cejas y se encogió de hombros.
-¿Qué iban a hacer con ella si no?-dijo- Estoy seguro.
Zoro no sabía si estarlo, pero desde luego cada vez tenía más claro que su padre lo había mandado al lugar con el profesorado más inestable de la Tierra.
-El profesor de deportes que va a sustituir a Ryuma tras su desdichado fenecimiento que todos lamentamos...-siguió Aokiji. Eustass se burló haciendo un ruido de pedo, y Akainu le estrelló su puño contra la cabeza, haciéndolo caer al suelo-... llegará el jueves de esta semana.
-¡Bien!-Zoro no pudo contener su entusiasmo-el día que nos quitan las esposas.
-Toquemos madera-dijo Law. La muñeca le dolía de ir siempre enganchetada a la de Zoro, pero habían llegado a acostumbrarse ya. Lo más incómodo había sido cuando no pudieron aguantarse más las ganas de ir a hacer aguas mayores, y se llevaron los cascos y el móvil para no tener que escucharse el uno al otro.
-¿No vais a echar de menos ir juntos?-preguntó Luffy mirando la cadena que los unía-¡ha sido muy divertido!
-Descojonante-se limitó a decir Zoro secamente.
-¿Nos peleamos ahora tú y yo para que nos encadenen Zoro?-sugirió Luffy sonriente.
-¡¿Pero qué dices?!-fingió escandalizarse él.
-Apuntados para la extraescolar de química extra con Kizaru-leía Aokiji-números 777, 423, 013, 566, 024...
Se levantaron Kidd y su pandilla y algunos pocos alumnos más, obligados por el profesor, claro. Law también se había apuntado, aunque él sí lo había hecho voluntario.
-Vale muy bien. Sientense ahora-pidió Aokiji. Todo formaba parte de un proceso que a Zoro le parecía idiota por el cual los alumnos confirmaban su inscripción incorporándose y luego se volvían a sentar. Si se habían inscrito no haría falta confirmarlo, maldita sea.
-Apuntados para el inglés...-Aokiji siguió leyendo. Para las clases de Hancok y Galdino apenas había gente, aunque para sorpresa de Zoro Robin se había inscrito en Historia del Arte. En cambio en extraescolares como "Salud y primeros auxilios" que llevaba la vieja enfermera, o "Cocina" que llevaba Zeff sí había bastantes participantes.
-¿Por qué no te has inscrito en cocina, cejas raras?-le preguntó Zoro a Sanji, que enrojeció al escuchar su nuevo mote.
-Eso es para nenazas. Apúntate tú-le espetó. Zoro menes con la cabeza, dejándolo estar.
-Tengo muchas ganas de empezar "Salud"-dijo Chopper emocionado- Aokiji me dijo que me gustaría mucho.
-¿Le pediste consejo?-preguntó Luffy interesado. Chopper asintió con expresión seria-¡Hiciste muy bien Chopps!
-Usuff tío, guarda el puto teléfono-le susurró Sanji a su amigo, nuevamente pegado a la pantalla y con una boba sonrisa en los labios-como te vea Akainu...
Buggy ya les había visto y fue hacia ellos, pero como Usuff lo metió en el bolsillo al momento no le dijo nada.
-¿Qué leches te pasa?-le preguntó Sanji a Usuff, que se encogió de hombros como si no lo entendiera. El rubio prefirió no insistir.
Usuff a veces podía ser muy complicado.
-¿Vais a ir alguno a música?-preguntó Law a los demás.
Sanji, Usuff y Zoro negaron con la cabeza.
-¡Yo sí!-exclamó Luffy entusiasmado-¡Y Franky! ¿Tú? ¡Eras el mejor rapeando!
-No puedo, tengo mazo curro-se excusó Law.
-¿Rapeabas?-Zoro miró a su compañero de condena matado de risa.
-Mejor que Enel-dijo Law, haciendo referencia a su rapero preferido-pero Brook necesita un mínimo de seis alumnos, o no le hacen grupo. Por eso me preocupo.
-No hay problema Law, los va a tener-dijo Luffy, despreocupado.
-¿Si no le echan?-preguntó Zoro mirando a Brook. Él podría haberse apuntado.
-Akainu tiene ganas si-dijo Law mirando al profesor, que seguía regañando a Eustass. El joven pelirrojo se atrevió a contestarle mal, y Akainu lo sacó de la sala de malas maneras, y no volvió.
-Tiene un armario de metal donde encierra a la gente-le susurró Law a Zoro-a mi me tuvo toda una noche, y no pude dormir porque es muy estrecho. Eustass una vez estuvo allí una semana, y creo que apenas comía.
A Zoro ya nada le sorprendía.
-Para el grupo de música...-leyó Aokiji.
-¡Conmigooo!-canturreó Brook.
-Alumnos 246, 069, 247, 470, 320, 321, 022, 103-leyó Aokiji-041 y 714.
Zoro miró a Luffy y luego a Sanji y Usuff, que también estaban perplejos. ¿Habían dicho sus números? ¿Qué narices...?
-¡Vamos os tenéis que levantar!-les apremió Luffy.
-No-replicó Sanji-Se han equivocado. Así no confirmamos.
-Es que chicos... os inscribí yo-Luffy se rascó la cabeza con un aire de culpabilidad.
-¿Qué?-Zoro y Sanji se abalanzaron sobre Luffy como perros de presa-¿y por qué lo has hecho?
-Nos he inscrito a todos-aclaró Luffy-¡seremos una banda!
-¡Tienes que estar de coña!-Zoro estaba alucinado. Bueno, a fin de cuentas él había pensado que podría haberse inscrito.
-Por favooor-suplicó Luffy poniendo ojos de cachorro.
-¡Ni hablar!-protestó Sanji. Usuff ya pasaba porque había sacado el móvil.
Aokiji escudriñaba la sala en busca de los nombrados, ya que le faltaban más de la mitad.
-Repito, números 246, 069, 247...
-¡Yo soy el 069!-exclamó Franky levantándose de golpe-si tú me entiendes...-le susurró a la chica que tenía al lado, guiñándola un ojo.
-¡Franky, cerdo!-le dijo otro alumno de último curso, y el chico se echó a reír.
-Luffy yo no quiero hacer una banda-insistió Zoro, intentando evitar que su amigo le obligase a levantar el brazo.
-¡Tío corta de una vez!-Sanji le apartó de un manotazo.
-Pero siempre he querido hacerlo. Y este año estamos todos. Por favooooor-pidió Luffy.
-¿Cómo que "estamos todos"?-Zoro le miró extrañado.
-¿Oye, a vosotros que os pasa?-Nami acababa de levantarse para ir hacia ellos, con los brazos en jarra y seguida de Robin-¿quién nos ha inscrito con Brook?
-Luffy-dijeron Zoro, Sanji y Usuff a la vez.
-A mi me da igual ir o no-murmuró Chopper.
Nami miró a Luffy y vio que él la evitaba desviando los ojos. Eso la mosqueó bastante.
-Yo no pienso ir a esa clase-dijo, cabreada.
-¿Quién son estos números?-preguntó Aokiji a los otros profesores, ya un poco harto.
-El 247 es Luffy-dijo Hancok, suspirando mientras espiaba desde el escenario a su alumno favorito.
-Son el grupito de siempre-aclaró Galdino señalando a donde estaban todos, con Nami Zoro y Sanji vociferando.
-Ah sí-Aokiji puso un tic en la lista-pues apuntados.
-¡... siempre con la misma puta historia!-gritaba Nami.
-¿Cómo iba a saberlo? ¡Sigo encadenado a este por si no te acuerdas!-se defendió Zoro, furioso.
-"Este"-repitió Law, fingiendo dolor.
-¡Te lo he dicho mil veces Luffy paso de esa clase!-se quejaba Sanji- ¡Luego siempre hay problemas como en el autobús y...!
-¡Todos os habéis apuntado a clase conmigo!-Brook fue corriendo hacia ellos y los abrazó-oh chicos, este año va a ser legendario ¡School of rock! ¡Yohohohohoho!
Sanji y Zoro no fueron capaces de decirle que no. Tampoco Nami.
-Bueno-Robin se había apoyado en la pared de la sala-ahora sí que somos oficialmente una banda.
-¡Piratas!-exclamó Luffy alzando los brazos-¡BROOK, BROOK, BROOK!
-Luffy cállate por Dios-pidió Buggy, harto.
¿Cuál era el siguiente paso en la agenda para ligar de Aokiji? Al parecer, "hacerte imprescindible: forma parte de su día a día de manera que note tu falta".
-¿Y como voy a hacer eso?-preguntó Robin mientras terminaba sus deberes de química-hasta el jueves de momento no puedo.
-Ve con él al pueblo-sugirió Nami.
-Él no puede ir a ninguna parte-explicó Robin, abatida-los castigaron sin salir más. Por lo de la droga. Me lo dijo Sanji.
-Tsk, algo pensaremos-Nami mordía el lápiz intentando resolver los enunciados de los compuestos químicos-hacerse indispensable...
-Este grupo es un poco peculiar para lo que se intenta aprender-Galdino paseaba de un lado a otro ajustándose las gafas de vez en cuando-aún así estoy seguro de que para la revisión habremos conseguido crear una gran obra-''la revisión" era la visita a los alumnos que hacían sus padres en la última semana de agosto. Había una por mes, pero la última era crucial.
El grupo de teatro lo componían Luffy, Usuff, Chopper, Franky, Kalifa, Carrot, Perona (la chica de pelo rosa a la que Zoro había dejado a medio hacer), el chico de pelo verde que se llamaba Bartolomé y otro cabezudo y rarísimo llamado Tanaka. Estaban sentados en el suelo como los indios mientras Galdino soltaba su charla.
-Hola Luffy...-saludó Kalifa guiñándole un ojo provocativa.
-Hola Kalifa...-el chico se sentó a su lado sin mucho afán-¿Qué tal te va?
-A mi siempre me va bien. Pero te noto alicaído-observó ella, acercándosele un poco más.
-Zorra-murmuró Carrot, envidiosa.
-Es Nami. Se que la odias, pero es que me preocupa. Quiero que sigamos siendo amigos-Luffy le contaba su vida a todo el mundo, y Kalifa sabía aprovecharse de ello.
-¿Qué os ha pasado?-Kalifa se enroscó en la conversación como una serpiente.
-No se... ella me gusta...-Luffy arrugó las cejas-creo... pero no quiero estropearlo...
Kalifa sonrió con falsa amabilidad.
-Deberías esperar a estar seguro de que te gusta antes de dar el paso ¿no crees?-le dijo reajustándose sus gafas.
-Nunca me ha gustado nadie. Así que no se como tiene que ser-Luffy miró a Kalifa con su habitual mirada inexpresiva, la que nadie era capaz de descifrar nunca.
-Pues... cuando te gusta alguien... sientes calor en todo el cuerpo-Kalifa recordó su primer enamoramiento. Hacía mucho tiempo que ella tampoco amaba de verdad-y te late el corazón más deprisa... y no te salen las palabras... nunca parecen las adecuadas.
-Entonces sí-dijo Luffy, escuchándola fascinado-me parece que sí.
-Pues es muy bonito-esta vez Kalifa sonrió con sinceridad. Luego se dio cuenta de que Carrot y Perona la miraban, y se apresuró a añadir-pero Nami no te merece Luffy... esa se va con cualquiera... y te trata fatal.
Luffy se balanceó acordándose de ella.
-No se trata de merecer... se trata de que me gusta.
Galdino les repartió unos guiones cortos para hacer las pruebas de teatro.
-Así veré vuestra calidad de interpretación y el papel que he de asignaros-les explicó.
-¿Podré ser otra cosa que no sea una piedra este año?-preguntó Luffy levantando mucho el brazo.
-Pues depende de si has mejorado. No eres precisamente Marlon Brando-respondió Galdino, a quien no le hacía ninguna gracia tener al niño otro año más allí. Luffy no iba muy bien con su perfeccionismo escénico.
-Vamos a ver...-Usuff leyó los papeles que les había pasado Galdino-este creo que te iría bien Luffy. No es muy difícil...
-¡Lo que sea! ¡Yo puedo con todo!-exclamó el chico dando saltitos y respirando como un futbolista-¡Vamos Usuff a por ello!
-Hay que ponerle pasión, forma-dijo Usuff en tono muy profesional, hablándole también a Chopper-¡el teatro hay que vivirlo!
-¿No puedo tener otro papel?-preguntó Chopper devolviéndole el que tenía en "Don Juan".
-Sabía que te gustaba Luffy-le dijo Carrot a Kalifa, apartadas del resto. Perona, cerca de ellas, pegó la oreja-Nami se va a enfadar.
-¿Vas a decírselo?-Kalifa la miró con desdén-a lo mejor le comento yo lo mismo a Roronoa Zoro.
Carrot se puso colorada y la fulminó con la mirada.
-Empatadas-Kalifa sonrió satisfecha-anda, déjame un rato.
-¡Eh mira Usuff mira tío! ¿Quién soy?-Luffy acababa de abrir la caja de atrezzo que tenía Galdino, y se estaba probando cosas. Se había puesto una peluca rubia corta, y fingía sujetar un cigarro-yo soy el rey de las nenas... me las llevo a todas de calle, que le voy a hacer...
-Eres Sanji-dijo Usuff con aburrimiento-deberías repasarte el papel...
-Joder tío vaya mierda. Dejad se hacer el chorras-Luffy empezó a andar con pesadez mirando a un lado y a otro con ojos asesinos.
-¿Zoro?-Usuff no pudo evitar reír ante la imitación. Luffy le miró con un ojo cerrado y pinta de mala leche.
-¡No tío no! ¡Joder! ¡Lo has averiguado!-exclamó imitando el tono de voz ronco de Zoro. Luego corrió a colocarse una peluca negra y rizada-los cinco pasos para averiguar un personaje están en vuestra mente chicos, solo los tenéis que deducir.
-Pffffff... Aokiji-Usuff se contuvo la risa mientras Luffy seguía con sus imitaciones absurdas, emocionado como un niño-a ver yo Luffy, a ver yo...-Usuff cogió una larga peluca morada y se envolvió en el telón-Luffy amoor... soy taan perfecta y estoy taan suculentaa...
-¡Jajajajaja! ¡Eres Sengoku! ¡Jajajajaja!-Luffy rodó por el suelo matado de risa.
-Luffy, soy Hancok-dijo Usuff mirándole abatido.
-¡Sí yo lo he adivinado!-Chopper daba palmas mirando las imitaciones de sus amigos muerto de risa.
-¡Me tenéis ya harto nenes! ¡Aquí va a haber ostias!-Luffy se había puesto una nariz de payaso roja y daba saltos fingiendo cabreo.
-¡Buggy!-Chopper soltó una linda risita.
Como estaban armando tanto escándalo los demás alumnos les miraban, hasta Galdino, que apartó la vista de su revista de moda para mirarlos.
-¡JAJAJAJAJA!-Usuff se desternillaba de risa-¡y lo que dice! ¡Lo que dice siempre él!
Luffy meneó las cejas como si fueran serpientes.
-Te vas a comer un meko como un muñeco-dijo imitando la nasalizada voz de Buggy.
-Jejeje...-rió Galdino reconociendo la imitación de su amigo el conserje.
-Hoy vengo con una sorpresita especial chicos... vamos a fabricar una bomba nuclear-Usuff se había puesto unas gafas de sol e imitaba la estirada sonrisa de Kizaru-¡si os equivocáis saltaréis por los aires!
-¡AJAJAJAJAJAJA!-Luffy rodó por el suelo muerto de risa. Luego se colocó una gorra y puso cara de muy mala leche-¿así que imitando a profesores eh? ¡ESTO TENDRÁ UN SERIO CASTIGO!-gritó alzando mucho el dedo índice.
-Madre mía-Kalifa negó con la cabeza, sin poder evitar reír.
-Va a ser un casting interesante-dijo Galdino.
Las pruebas efectivamente fueron muy divertidas. Chopper había encontrado un papel que le gustaba, el de lord Macbeth, y asustó a su público dando alaridos y poniendo una mirada perturbadora.
-Madre mía no conocía ese lado suyo-murmuró Usuff perplejo.
-Sí pero ahora va a flipar conmigo-le contestó Luffy, inquieto.
Los demás actores pasaron, unos con pena y otros con gloria. A Galdino le gustó la actuación de Carrot y la de Perona, que hicieron de unas sexualizadas Madame Butteefly. En cambio ni Kalifa ni Tanaka le parecieron acertados, aunque sus papeles estaban más trabajados, y a Bartolomé lo cortó en mitad de sus actuación.
-Pobrecito-murmuró Chopper mientras el chico de pelo verde se sentaba, muy rojo.
-No le hagas caso nunca te diga lo que te diga-le avisó Usuff, señalando a Galdino-es muy cruel.
Usuff su hizo un gran trabajo en la piel de nada menos que Edipo rey, en la parte en la que acaba de descubrir que ha cumplido su fatal profecía. Galdino asintió complacido y Luffy aplaudió como un loco, vitoreando el nombre de su amigo.
-Te toca Monkey D.-dijo Galdino con pereza.
Luffy subió al estrado y los miró a todos muy serio. Luego carraspeó y estiró sus brazos.
-¡Romeo, oh Romeo!-exclamó con mucha solemnidad, y abriendo mucho sus fosas nasales-¡ROMEO! ¿por qué tu eres Montseco y yo una Catpulata? ¡Tú nombre es mi enemigo! ¡Pobre de mí!
Usuff y Kalifa rompieron en carcajadas mientras Galdino meneaba la cabeza con desesperación.
-Vaya asesinato-murmuró el profesor.
-A esa parte no hemos llegado-le dijo Luffy.
-Ya es suficiente-cortó Galdino, levantándose.
-Veo mucho potencial...en algunos casos-miró con desdén a Kalifa y Bartolomé, que se encogió asustado-en la próxima clase elegiremos la obra que haremos y repartiremos los papeles.
-¿Puedo ser el capitán pirata?-preguntó Luffy emocionado.
-Ya veremos-Galdino puso los ojos en blanco-pues hasta que nos volvamos a ver...
-Yo creo que le he gustado-le dijo Luffy a Usuff, muy contento-es que el teatro me encanta. ¡Podría hacer un casting en invierno!
-Ya...-Usuff le miró no muy convencido-¿oye y con Nami qué te pasa?
-Tenías la oreja pegada, eh tramposillo-Luffy le dio un codazo amistoso.
-Me parece que se entera todo el mundo menos yo-replicó Usuff haciéndose el ofendido.
-Es que estas todo el día pegado al móvil ¿con quién hablas tanto?
-Yo he preguntado primero-insistió Usuff, echando balones fuera.
-Está bieeeen-cedió Luffy-Nami me gusta... y creo que yo también a ella.
-¿Crees?-preguntó Usuff irónico. Luffy le explicó lo que había pasado en su cuarto-Luffy me parece que está claro... quiero decir eso no se lo haces a alguien que no te gusta.
-Ah...-Luffy miró al techo pensativo-no se, se me hace raro. Es que... es como si siempre lo hubiese sabido.
-¿Qué te gustaba o que tú le gustabas a ella?-preguntó Usuff.
-Las dos cosas. Es como si llevase allí siempre.
-Te entiendo-Usuff pasó el brazo por el hombro de su amigo con afecto, y ambos se dirigieron a su planta, con Chopper de la mano.
El castigo que Akainu les había impuesto a Nami y a Robin fue reorganizar todos los archivadores del área del profesorado, en la primera planta del edificio. El área del profesorado era la zona más protegida junto con el jardín de Sengoku, y más de un alumno se había ganado un brutal castigo por atreverse a indagar por allí. No era de extrañar entonces que la pelirroja estuviera emocionada con la idea de poder estar allí con la excusa del castigo para echar un ojo.
-¿Qué tiene de especial esto?-quiso saber Robin mientras Nami abría carpetas y carpetas con avidez.
-Aquí tienen que tener muchos secretitos... y Luffy siempre quiso...-Nami ojeó un antiguo archivador con las fichas de los profesores.
-Akainu no nos habría mandado aquí de no saber que no hay nada confidencial-razonó Nico Robin-Eso estará en el despacho de Sengoku.
-Bueno algo es algo...-Nami observó unas fotos de clases de años anteriores con interés.
-¿Os habéis enterado de quién es el nuevo?-una voz sacó a las dos de su ensimismamiento. Era Hancok, que acababa de entrar en la sala del café de profesores, al lado de donde estaban ellas. Una cristalera les permitía verla.
-Pues no la verdad-respondió Galdino, que se estaba acabando su café.
-Me parece que es un medallista olímpico según me comentó Sengoku-añadió Jinbei levantando la vista de su libro de lectura.
-Sí pues al parecer va a cobrar más que todos nosotros juntos-Hancok estiró las piernas en el asiento al lado de Galdino, que se removió incómodo.
-Bueno, eso a mí no me importa-dijo Jinbei con indiferencia.
-Pues debería. Tú y yo somos los que más deberíamos quejarnos-dijo Hancok echando su larga y sedosa cabellera hacia atrás.
-¿Y eso?-preguntó Galdino arqueando una ceja.
-Obviamente porque nuestras asignaturas son las más importantes-dijo Hancok con arrogancia.
-Pero es que aquí se paga por horas. Y los que más trabajan aquí somos Buggy y yo-dijo Galdino con arrogancia. Buggy, que acababa de entrar con unas galletas, les miró sorprendido. No solía comer con los otros profesores, al menos cuando estaban Akainu y Kizaru, que le desdeñaban.
-¿Los que más?-se indignó Hancok-yo cuido comedor y pasillos, y tengo una extraescolar.
-Yo lo mismo con dos extraescolares y ahora bajar al pueblo-rebatió Galdino-y no me han subido el sueldo ni un centavo.
-A mí con que no me devuelvan a la trena me vale-bromeó Buggy intentando disminuir la tensión.
-Ni siquiera sabemos lo que va a cobrar el nuevo-argumentó Jinbei con calma.
-¡Pues mucho más que Ryuma! ¡Por lo mismo!-protestó Hancok, visiblemente enojada.
-No es difícil cobrar más que Ryuma-dijo Galdino-Akainu lo tenía en mínimos.
-Sssssh-Buggy cortó a su amigo, temeroso de que Akainu pudiera enterarse-recuerda que ahora tienen...
-Creo que es suficiente-Kizaru acababa de entrar en la estancia, seguido de Aokiji-ya le diré yo a Akainu que tienen muchas quejas de él.
-Oh, naturalmente que no, no-Galdino se ahogó en excusas, ahora asustado.
-Yo no he dicho nada-se apresuró a añadir Hancok desdeñosa.
-Solo teníamos curiosidad por la identidad de nuestro nuevo colega-explicó Jinbei, que parecía el único al que Kizaru no le daba miedo.
-Estooo...les recojo ya esto-Buggy que iba a sentarse con los demás se había incorporado y lo recogía todo, mirando a Kizaru de reojo.
-No se preocupe Buggy. Es su hora de descanso-Kizaru se sentó al lado de Jinbei y picó una de las aceitunas que tenían sobre la mesa-el nuevo profesor es Dracule Mihawk.
-¿Cómo?-Hancok, Jinbei y Buggy se miraron asombrados.
-¿Dracule qué?-repitió Galdino extrañado.
-Mihawk hombre, el campeón-le dijo Buggy.
Nami tampoco sabía quien era, aunque le sonaba mucho el nombre. Miró a Robin pero la chica se encogió de hombros.
-¿Tú sigues esas cosas?-preguntó Jinbei a Hancok, sorprendido.
-Claro que no. Lo se por el Itoshi teru, la revista-respondió ella con satisfacción-decían que era gay. Me encantan los hombres homosexuales.
-Esa era una faceta tuya que no conocíamos-comentó Kizaru con sorna. Hancok se contuvo una contestación.
-Por cierto para la primera revisión los tutores tenéis que darle a los padres un informe de cada alumno-les recordó Aokiji-procurad no ser muy escuetos.
-¿Vale corta y pega?-preguntó Hancok estirándose perezosa en el asiento.
-Qué no sea muy obvio-Aokiji bostezó mientras se preparaba también un café.
-Por cierto ¿Cómo va el sueño?-le preguntó Hancok un poco más amable.
-Mpfff bien. Dice Kureha que me tome doble aspirina, por si acaso.
-No hagas caso de esa bruja, te acabará matando-Hancok chistó con desprecio.
-Je, je-Kizaru la miró divertido. Por lo visto el administrador encontraba divertido de lo lindo las rencillas entre sus compañeros.
"Son igual que nosotros-pensó Nami mientras los profesores seguían cuchicheando y preguntándose por sus clases-solo que más amargados... y más solos". Se preguntó cómo habrían hecho Hancok, Jinbei o Galdino para acabar allí, tan prisioneros o más que ella.
-Kidd es un gilipollas. La próxima vez lo castigaré yo misma-dijo Hancok, recordando al pelirrojo Eustass, uno de los alumnos más odiados por los profesores.
-Tiene problemas. Recordad lo de sus padres-Aokiji se mostraba más piadoso que sus compañeros a la hora de juzgar a los alumnos.
-No se puede razonar con él-dijo Jinbei, que había abandonado toda esperanza de leer-y tiene más potencial del que parece.
-Eso lo decís por consolaros-replicó Hancok, que parecía profesarle un odio único al chico-si fuese como Luffy... él si que tiene potencial...
Los demás profesores se miraron incómodos. Conocían la enfermiza afición de su compañera por el chico del sombrero de paja, aunque preferían no hablar sobre ella.
-Monkey D. Luffy, sí-Galdino sonrió con malicia-ayer se lució en mi clase. Os imita a todos muy bien. Sobre todo a Buggy-El conserje enrojeció de rabia mientras Kizaru reía-pues al parecer le gusta esa chica pelirroja, Nami.
-¿QUÉ?-se indignó Hancok.
¡CRASH! A Nami se le había resbalado un archivador que al caer había tirado varias fotos al suelo, rompiendo los cristales de los marcos.
-Espiando a sus profesores... y destruyendo material escolar...-Kizaru la miró sonriendo-esta noche se ocupará del jardín hasta las cuatro.
-¿Hasta... las cuatro?-Nami le miró horrorizada. Pero sabía que no había discusión.
-Fuera de aquí las dos-Kizaru se sentó tras ver marchar a Nami y a Robin-vaya sujetos tenemos aquí...
-Nami es una buena alumna, y Nico Robin es excelente-dijo Jinbei.
-Sí sí, tú siempre hablas muy bien de tus alumnos-Kizaru se bebió su tónica con su habitual gesto de aburrimiento-es el chico del sombrero el que trae más problemas. Y su amiguito tuerto.
-Zoro-Aokiji sonrió al recordarlo-nos ha traído muchos problemas…
Kizaru miró a su compañero con fastidio.
-Ya sabéis lo que piensa Akainu de todo esto...
-Y tú también-le cortó Aokiji. Al estar en una posición ecuánime, era el único que se atrevía a contestarle. Pero Kizaru tenía más manga ancha.
-Sí, cierto. Ellos dos están en el punto de mira. Hay que conseguir... ayudarles-terminó su bebida y se incorporó, cuan largo era-tengo que ir al laboratorio. Les veo en la comida caballeros.
-Hasta luego-se despidió Hancok con una falsa sonrisa. Luego miró a los demás-a mí Luffy no le gusta esa ramera ¿entendido?
-Qué yo sepa Nami había salido con Zoro-recordó Aokiji.
-¿Ah sí?-se interesó Galdino, cotilla.
-A Nami la he visto yo dándose el lote con el chico rubio ese, Sanji.
-Ese es gay-dijo Hancok. Aokiji rió, sorprendido ante la teoría de su compañera.
-A mi ella me pega más con Zoro-razonó Galdino-tienen más química. Ese chico es escultural...
-A Zoro le gusta Robin, desde hace semanas que se ve-intervino Jinbei, incapaz de resistir el cotilleo. Tenían todos tan poco que hacer y estaban tan asqueados que no les quedaba otra. Profesores y alumnos no son tan diferentes en realidad.
-Esa Nami se puede ir con quien quiera, a Luffy le gusto... le gusta otra persona-dijo Hancok, con los colores subidos.
-Ya...-Buggy la miró con cierta lástima, pero se le quitaron las ganas cuando ella le lanzó su plato de ensalada para que se lo recogiera.
-Pues yo de todas formas creo que acabará con Sanji-siguió Aokiji-Ya se sabe que amores reñidos...
-No lo sé, pero con mi... con Luffy de ningún modo...
Y siguieron cotilleando hasta que sonó la campana y tuvieron que ir a enfrentarse contra las "pequeñas bestias".
La noche del miércoles al jueves todos estuvieron muy inquietos. En la cena el cotilleo de los profesores sobre el tal Dracule Mihawk continuó, aunque Akainu se ocupó de cortarlo de raíz, y también los alumnos, al enterarse por Nami, estaban muy nerviosos. Zoro estaba muy impactado.
-¿Por qué habrá aceptado esto?-preguntó sorprendido-no tiene nada que ver con él...
-A lo mejor anda mal de cuartos-se aventuró Law, derramándose un poco de la sopa en su sudadera. Comer juntos era algo bastante incómodo.
-Lo que sé es que cobrará más que el resto. Eso está claro-le dijo Nami, encantada con el interés que estaba provocando. Robin ya se había subido a acostar. Prefería no coincidir con Zoro y Law, al menos hasta que se hubiesen separado. Además eso era parte de su plan, porque "hazte de rogar" era el tercer paso.
-Tú siempre en asuntos monetarios-bromeó Zoro. Nami sonrió.
-Ya mañana os sueltan ¿no?-dijo, pasando su dedo por la cadena que unía a ambos.
-Sip. Lo voy a echar de menos-dijo Law-era broma, era broma-se apresuró a añadir ante la mirada de Zoro.
-Tal vez pueda ver a Robin...-le dijo Zoro a Nami entonces. Ella le dedicó una enigmática sonrisa.
-Tal vez...-dijo, y guiñándole un ojo se marchó.
-Me pregunto que hará Luffy con ella-dijo Law mientras la veía alejarse-porque ahora que va siendo más mayor me doy cuenta de que tiene un polvazo... ¡era broma, joder! Parece mentira que aún no me conozcas...
-Quisiera conocerte menos-Law rió con el comentario, y los dos terminaron de cenar entre bromas a Buggy y pulsos por quien comía mejor encadenado.
-Mihawk es el mejor espadachín del mundo-dijo Law mirando a Zoro de soslayo. Él le entendió perfectamente.
-Es una oportunidad única, pero... no se qué hacer-le daba miedo, pero no pensaba admitirlo.
-¿Por?-Law le miró extrañado.
-Entrené mucho tiempo, pero mi padre me dejó claro que eso se acabó. No quiero que me joda otra vez...
Law le puso una mano en el hombro y le sonrió con perspicacia.
-¿Y desde cuando te ha importado lo que te digan los viejos?
A las nueve se apagaron las luces del colegio Shinsekawa y Buggy y Aokiji empezaron la ronda. En el cuarto de las chicas, Nami y Robin teorizaban sobre lo ocurrido en la sala de profesores.
-Ya te dije que estaba claro que tú le gustas-Robin parecía muy satisfecha-¡si hasta ellos se han enterado!
-Lo que me gustaría saber es a qué narices salió esa conversación-Nami se mordió el labio, intranquila-además ahí mienten todos más que hablan. Vete a saber lo que paso en realidad.
-Pues yo creo que te da miedo que te corresponda-la pinchó Robin. Nami se encogió de hombros, abrazada a su almohada.
-Me gusta desde el día en que le conocí. Con Zoro conseguí olvidarle por mucho tiempo... pero siempre ha estado ahí. Y yo como una tonta, mirándole y sintiendo... que siempre me quedaría a un lado.
-Pero eso no tiene por qué pasar-Robin le acarició el cabello a Nami, tumbada sobre la cama a su lado-¿cuál era el cuarto paso?
-"Paso 4: Tómate tu tiempo"-leyó Nami en voz alta-"aunque no lo creas puedes vivir sin él. De hecho, ya lo hacías antes de conocerlo. Déjate un margen respecto a él".
-Esta lista es un poco incoherente-comentó Robin, estirándose en la cama con cansancio.
-Sí...-Nami ya tenía cosas en mente.
En el cuarto de Luffy él, Usuff y Sanji habían estado haciendo los deberes (más bien peleando por quien tenía la razón, que solía ser Sanji) y jugando a un juego de móvil online en el que al final el sombrero de paja les había vencido.
-¡Toooooma ya!-Luffy saltó a su cama emocionado, cargándosela de nuevo.
-La suerte del principiante-dijo Usuff con envidia.
-¡Noooooo!-Sanji se tiró al suelo, desesperado por su derrota.
Cuando Aokiji les pilló y les echó del cuarto, Luffy se tumbó en su cama. Cualquier otro interno de Shinsekawa se hubiera sentido dichoso de tener un cuarto para él solo, pero a Luffy no le gustaba. Echaba de menos a Zoro, y por mucho que anduviera a sus anchas se aburría como una ostra. Miró sus grupos de móvil pero apenas había mensajes.
-Nami...-Luffy vio la foto de perfil que tenía su amiga, tomándose un batido en la calle mayor de Cocoyashi, el pueblo en el que ambos vivían. Los ojos de Luffy emitieron un destello especial al mirarla. Era muy hermosa.
Luffy cerró los ojos mientras una sensación de calor que nada tenía que ver con el clima me invadía. Había sido en aquel mismo cuarto. Él se había activado tanto... Ahora deseaba no haber huído. Pero tenía miedo. Mucho, mucho miedo por ella.
-Bueno, tú último día aquí-dijo Law acomodándose en su colchón-te invitaría a chocolate si no nos lo hubieran pillado todo.
-Aún nos queda averiguar cómo lo hicieron-tumbado a su lado Zoro suspiró. Quería ser sincero, pero no le salían las palabras. Joder, no iba a permitirse estar bloqueado de un modo tan idiota-oye... me alegro de que nos hayamos conocido.
Se temía que Law fuese a reírse en su cara, pero el moreno le sorprendió una vez más.
-Yo también. Ha estado guay... menos algunas partes-dijo, cerrando los ojos intentando no recordarlo.
-¿Por qué no te vienes?-dijo Zoro-estan locos pero caen bien. A ratos.
Law negó, y Zoro notó que disimulaba tristeza.
-Yo estoy mejor solo. Necesito estudiar. Y no pinto nada.
Zoro lo pensó un poco. Al final prefirió dejarlo.
-Pero sí me gustará comer de vez en cuando. Si estás con Sanji me echaré unas risas.
-Joder-Zoro sonrió pese a todo, y notó que le invadía el sueño. Había muchas cosas que le venían a la mente en aquel momento. Mihawk sujetando su espada desafiante, por ejemplo.
En aquellas dos semanas había aprendido mucho sobre Law, y al revés. Se conocían como dos viejos amigos. Y de algún modo Zoro se sentía mucho mejor que antes. Descubrió que Law tenía unas severas cicatrices en las muñecas, fruto de intentos de suicidio años atrás, así como la marca de una puñalada en el costado. También se enteró de su difício vida en el orfanato, y de sus líos con la mafia.
Sí, Zoro no lo reconocería, pero ahora su vida no le parecía tan mala como a finales de aquel curso. Curioso que solo un alma mutilada hubiese hecho falta para mostrárselo.
"Alumnos del colegio Shinsekawa, diríjanse al polideportivo"-la voz de megafonía castigó los tímpanos de todo el mundo a la hora del desayuno.
-¿Quien será el cabrón que hace los anuncios?-se preguntó Zoro de mala leche.
-Akainu en loquendo me parece-dijo Law riendo.
-Seguro que se pasa las noches redactando los avisos-bromeó Sanji que desayunaba con ellos-oye, hoy os sueltan ¿no?
-Sí, por fin voy a poder reventarte la cara-dijo Zoro haciendo crujir sus nudillos.
-Esto me pasa por ser amable-le dijo Sanji a Law con victimismo-mira marimo contigo no tengo ni para empezar...
-¿QUERÉIS MOVEROS DE UNA VEZ?-el grito de Akainu hizo que Zoro se mordiese la lengua Sanji se cayera de la silla del susto.
En el polideportivo los alumnos permanecían de pie por orden de sus profesores, aunque Eustass Kidd se sentó, mirando a Akainu desafiante. Por una vez el subdirector lo ignoró, lo cual sin embargo podía ser aún más peligroso.
-No veo a Mihawk-Zoro buscó por todas partes a su venerado ídolo. La noticia de que venía le emocionaba e impactaba a partes iguales, pero no quería mostrarlo ante el resto.
-Los que tenéis dos ojos-dijo Sanji mirando a Zoro burlón-ayudad al marimo a encontrar a su héroe.
Zoro estaba estrangulando a Sanji con la cadena cuando Sengoku entró en el polideportivo, y detrás de él Mihawk.
-Ooooh...-se escucharon murmullos entre los alumnos, fascinados por la presencia de aquel hombre. Al igual que se veía en la televisión Mihawk era muy alto, de piel pálida, rostro afilado, y unos ojos tan penetrantes que provocaban escalofríos.
Se colocó en frente de los chicos, al lado del director, y les echó una mirada que les hizo callarse a todos. Luego sus ojos se posaron en Eustass, que aunque permaneció sentado, parecía bastante incómodo.
-Alumnos, hoy doy la bienvenida a un nuevo miembro del profesorado que se unirá a nosotros este año. Como ya sabréis con total seguridad Dracule Mihawk es diez veces campeón del gran torneo de esgrima mundial, y ganador en cuatro Juegos Olímpicos de la medalla de oro...
-Por fin un profesor de verdad-siseó Kalifa maliciosa. Como Buggy la había escuchado, se puso roja como un tomate.
-El señor Mihawk ha aceptado entrenaros a todos los que participáis en extraescolares deportivas y dar clase de deporte a los alumnos de primero, segundo y quinto curso. No espero de vosotros si no el más respetuoso trato a su persona, o responderéis ante mí.
El rostro de Mihawk permaneció inalterable, pero el brillo en sus ojos daba a entender que no iba a ser necesario Sengoku. A ver quien tenía las narices de darle problemas.
-Ya los irá conociendo-le dijo Sengoku a Mihawk, que asintió.
-Si no le importa me gustaría reunirme con mis grupos de extraescolar cuanto antes-le dijo en voz baja-quiero dejar las cosas claras desde el principio.
-Sí, de acuerdo, me parece bien-accedió Sengoku, antes de dirigirse de nuevo a los niños-bien, los que forméis parte de los equipos o del club de esgrima os quedáis aquí con el señor Mihawk. El resto volved a clase.
Como nadie quería volver a clase todos dijeron que estaban apuntados a algo. Akainu tuvo que hacer una purga para distinguir a los que decían la verdad de los que mentían.
-Señor, yo no tengo extraescolar aquí-le dijo Law acercándose con Zoro hasta Sengoku-pero Zoro sí, y ya es jueves...
-Es verdad, vaya-Sengoku rebuscó entre sus bolsillos con nerviosismo -vaya, no encuentro la llave. ¿Me la habré dejado en el despacho? ¿Alguien podría...?
-Nami a su servicio-la pelirroja apareció como de la nada, sonriendo aduladora-puedo abrir esa cerradura en un segundo.
-¿Puedes?-Zoro la miró cabreado. Ya lo podría haber mencionado antes.
-Pues hazlo por favor-ordenó Sengoku cruzado de brazos.
-Bueno, mi precio de salida son unos cuatrocientos berries-dijo Nami. Las miradas de Sengoku y Akainu la hicieron callarse-vale, sí, ahora mismo.
Con una horquilla Nami forzó la cerradura de las esposas y Zoro y Law quedaron al fin libres. Se miraron y no pudieron evitar echarse a reír.
-¡Joder, por fin!-dijo Zoro dándole unas palmadas a Law mientras se abrazaban.
-Qué bonito...-murmuró Akainu entre dientes-tú dame esa horquilla-le espetó a Nami, guardándosela luego en su camisa, receloso.
Los alumnos de las extraescolares deportivas se quedaron al fin solos con su profesor.
Mihawk miró a un lado y a otro en el polideportivo. Era muy grande, y tenía espalderas, pesas y demás aparatos para entrenamiento.
-Utilizaremos lo que hay aquí, aunque la mayoría de entrenamientos serán al aire libre-dijo Mihawk-hay un bosque cerca de aquí con buenos campos para jugar.
-Perdón señor, pero el permiso de salida es solo para los fines de semana-dijo Sanji, haciéndose el educado. Mihawk se quedó mirándolo un momento.
-Eso ya lo veremos-dijo finalmente, y siguió caminando de un lado al otro observando a sus alumnos-la mayoría de los que estáis aquí tenéis una preparatoria física precaria. Unos pocos... mínima. Si como vuestro director me ha pedido queremos ganar a esos colegios, queda mucho por hacer.
-Otro loco...-le susurró Nami a Kalifa, que asintió. Mihawk arqueó una ceja, y Robin que estaba con ellas estuvo segura de que las había escuchado, pero el profesor no dijo nada.
-Cómo entrenador soy inflexible. No voy a tolerar quejas ni faltas de respeto. Tampoco falta de compromiso. Si os habéis apuntado a esto, estaréis hasta el final. Dando todo lo que tengáis. Quien no quiera puede irse ahora mismo. Pero en cuanto empiecen los entrenamientos, no quiero desertores.
Muchos miraron a Mihawk con indignación. ¿Qué le pasaba a ese tío? A fin de cuentas era una competición, no la guerra. Zoro en cambio estaba muy de acuerdo con lo que decía, pero tampoco lo expresó.
-Los alumnos de fútbol entrenaréis lunes, miércoles y jueves. Los de baloncesto martes, jueves y viernes. Boxeo los jueves y viernes, voleyball lunes, martes y miercoles, judo los lunes y jueves.
Mihawk dijo esto a toda pastilla, y los alumnos apenas tuvieron tiempo de sacar sus teléfonos y apuntarlo en sus agendas.
-¿Perdón voley cuando?-preguntó Nami echándose el cabello hacia atrás.
-No lo voy a repetir-dijo Mihawk con frialdad.
-Ah vale...-Nami miró a Robin asqueada. ¿Cómo acababa contratando Sengoku siempre a gente tan borde?
-¿Y esgrima?-preguntó Zoro.
Mihawk se volvió hacia él, alzando las cejas.
-¿Esgrima qué?-preguntó secamente. Zoro se dio cuenta de que todo el mundo le miraba, y el rostro le ardió un poco.
-Qué cuando hay clase... de esgrima-dijo de mala leche. Mihawk era su ídolo. Tener aquella conversación con él estaba siendo surrealista.
El espadachín estuvo mirando a Zoro un rato. Luego cogió la lista y volvió al centro del polideportivo.
-Esgrima es los sábados-dijo finalmente. Zoro arrugó la frente.
-¿Solo?-preguntó, perplejo. Mihawk ignoró su pregunta.
-Los que lleguéis tarde a entrenamientos o faltéis seréis expulsados del equipo. Cada sesión durará tres horas. Tenéis permiso para acostaros más tarde.
Las chicas de voley se miraron.
-Eso será a los chicos...-se atrevió a decir Nami-a nosotros Ryuma...
-Mi predecesor ya no está aquí así que lo que él hiciera ya no importa. Vosotras entrenaréis el mismo número de horas que ellos. Y no se me ocurre ni una sola razón para que no sea así-cortó Mihawk, frío como el hielo. Nami asintió encajando las palabras, y no dijo nada más. Tampoco sabía que decir-muy bien, eso es todo-finalizó Mihawk-fuera.
Los alumnos no se hicieron de rogar. Salieron de allí lo más rápido que pudieron, murmurando. Unas pocas personas se quedaron con Mihawk, intentando expresarle lo mucho que le admiraban.
-¡Ey Zoro tenemos clase! ¿Te vienes?-le llamó Luffy. Pero él se quedó mirando a Mihawk con fiereza.
-Luego voy Luffy-dijo-tengo que... hacer una cosa.
Por fin estaba libre, y ahora pensaba mantener una seria conversación con su nuevo y extravagante maestro.
Mihawk estaba examinando las pesas que había a un lado cuando Zoro se acercó a él. Como no decía nada, el chico tosió un poco, y al final tuvo que empezar a hablar.
-Una clase a la semana... me parece muy poco para el esgrima...
Mihawk se volvió lentamente, y Zoro sintió, por primera vez en mucho tiempo, miedo hacia alguien.
-¿Cuántas clases quieres?-preguntó.
Zoro se quedó un poco descolocado. Nunca esperaba haber conocido a su ídolo y ahora... ahora no sabía si quería conocerlo.
-Pues no se... mínimo tres.
-¿Tres eh?-Mihawk pareció sopesarlo-muy bien. Tres entonces.
Luego se dio la vuelta y siguió examinando las pesas, levantando una sin esfuerzo. Pero Zoro no había terminado. Tenía la sensación de que tenía un problema con él, y eso le tocaba las narices.
-Entiendo que solo sea uno...-dijo-pero sé bastante de esto... y me parece que necesitaría más entrenamiento...
-¿"Sabes de esto"?-Mihawk se giró otra vez y le miró. Para sorpresa de Zoro esta vez sonreía-¿Qué sabes exactamente?
El chico alzó las cejas, sorprendido pero no indignado. Mihawk parecía estar intentando provocarle. Pero no iba a darle esa satisfacción, no era tan idiota.
-Sé manejar una espada. Sé luchar-dijo Zoro.
-No, no lo creo.
-¿Quiere que se lo demuestre?
En la sala reinaba un silencio abrumador. Zoro pudo escuchar las palpitaciones de su propio corazón. Mihawk le mantuvo la mirada, sin pestañear, hasta que Zoro se vio obligado a desviarla, y eso le cabreó bastante.
-Cuando llegué a este colegio, tenía la certeza de que iba a encontrar a un verdadero espadachín. Alguien digno de enseñar. Pero me equivoqué.
Zoro notó que el cabreo le empezaba a surgir desde el estómago, unido también al miedo. ¿Por qué le decía aquello? ¿Qué veía en él que estuviera tan mal? ''¿Qué cojones?-se dijo a sí mismo, furioso-te está rallando, pasa de él...". Si tuviese una katana a mano le enseñaría...
De repente la respuesta fue a sus labios con una facilidad pasmosa.
-Quieres que te rete-dijo, y de repente fue como si el gimnasio estuviese más iluminado.
-¿Cómo dices?-preguntó Mihawk observándole con atención.
-Usted... usted quiere que le rete-dijo Zoro, mirándole y sonriendo-''las mejores espadas se curten con las batallas y se bañan en la sangre de los mejores". Lo dijo cuando ganó a Vista en el octavo torneo.
El rostro de Mihawk no cambió ni un ápice. No parecía complacido con Zoro por haberlo entendido. Tampoco furioso. Simplemente mantenía una gélida mirada de desdén hacia él.
-Si has acabado tengo que irme-dijo sin inmutarse.
-No, no he terminado. Tienes razón. Si quieres que te rete lo haré-dijo Zoro con decisión. Mihawk contrajo el rostro en una mueca de desdén.
-Yo no quiero nada. Mejor será que te vayas-dijo, y se dispuso a marcharse.
-¡Espera!... ¡Espere!-se corrigió Zoro ¿Qué era entonces? ¿Quería que le retara no? Sabía que era algo así. Y sin embargo...
Mihawk se marchó dejando al chico de pelo verde solo y confuso. Ahora, no había estado tan decidido desde hacía mucho tiempo.
-Tienes que entenderlo, nos preocupamos por tí-dijo Sanji, olisqueando el arroz que les había servido Zeff-este hombre cocina cada vez más mal...
-No tenéis ningún derecho-Usuff estaba muy enfadado-es mi móvil, tenéis que devolvérnoslo.
-Ya es tarde para eso-Sanji bebió agua como un caballero y se secó los labios y la perilla con parsimonia-olvidalo unos días ¿quieres?
-¿Te crees Akainu?-le espetó Usuff furioso-devolvedmelo o... o no se que os hago-cogió un tenedor, amenazante, pero Sanji levantó una ceja y él se achantó.
-Te lo devolveremos... ¡cuando nos digas con quien hablas!-exclamó Luffy malvadamente.
-Luego no habéis descubierto la contraseña-dedujo Usuff, y Sanji se puso muy rojo-me mentiste Sanji.
-Sí bueno... no creo que te tenga que sorprender-gruñó él furioso-vale, si no lo sabemos. Pero da igual. Franky la puede averiguar.
-Hay un truco para hacerlo con el vaho-dijo Chopper.
-Tú también Tony Tony-dijo Usuff al borde del llanto-vaya amigos de verdad...
-¡Venga Usuff, corta el rollo! ¡Tienes que pasarlo bien con la peña de aquí y dejarte de jueguecitos de mierda!-saltó Sanji dándole una palmada.
-¿Jueguecitos?-repitió Usuff, súbitamente enfadado-así que crees que es eso...
-¿Y qué es?-preguntó Sanji enseñando sus blancos y perfectos dientes con una mueca.
-Pues...
-¡CABRÓOOOOOOON! ¡HIO DE PUTA!-los gritos le helaron la sangre a los chicos. Todo el comedor se giró hacia la mesa del fondo, atónitos. Era Kidd, o más bien su novia, Viola, una chica de último curso muy guapa pero con mucho caracter.
Siempre le había llamado la atención a Zoro durante el tiempo que había estado en clase con Eustass y Law. Ahora la chica se había avalanzado sobre Eustass e intentaba clavarle el cuchillo del pescado en el cuello.
-¡TE VOY A MATÁ CABRONASO!-rugió Viola, y el cuchillo rozó la vena de la yugular de Kidd.
-¡ZORRA!-el pelirrojo la apartó de su espalda de un golpe y la dio un tortazo. Iba a tirarse contra ella cuando Viola le reventó la bandeja en la cabeza, aturdiéndolo. Viola cogió un tenedor y corrió hacia Eustass dispuesta a clavárselo en los ojos, pero entre Buggy y Aokiji la sujetaron justo a tiempo.
-Viola, por favor...-pidió Aokiji forcejando con ella.
-¡Que no! ¡E un mentiroso y un sinverguersa! ¡Me lo carrrgo!-Viola pataleó furiosa mientras Aokiji se la subía como un saco de patatas y la arrastraba a la salida.
-¡Fóllame!-la gritó Kidd haciéndole un corte y riendo mientras veía como se la llevaban.
-¿Qué ha pasado?-Sanji aún se estaba recomponiendo del susto que le había pegado los gritos de aquella mujer.
-Me parece que se ha vuelto a enterar de que Kidd la ha engañado con otra-murmuró Usuff muy confidencial-claro que no es asunto mío...
-Eso sí es amenazar-dijo Luffy-toma nota Usuff.
-Brrrrrr-Usuff se hundió en su asiento, humillado.
-Se ha enfadado mucho-dijo Chopper, que era al que más le había impactado el ataque de Viola.
-Es que tiene malas pulgas. Pero luego es simpática-explicó Luffy-antes salía con un amigo de Ace.
-¿Y ha acabado con Kidd?-preguntó Sanji, mirando con asco al pelirrojo, que terminaba su comida con cara de pocos amigos.
-Sí bueno... antes se llevaban bien-Luffy se mordió el labio-pero creo que ahora ya van a romper.
-¿Eso te parece?-dijo Usuff con ironía. Luffy se encogió de hombros.
-Pues pobre...-Sanji miró al pasillo por el que se habían llevado a Viola mientras se llevaba la cuchara a la boca, absorto en sus pensamientos. Luego escupió con asco-¡Joder! ¡Zeff tio, esto es estiércol!
Después de que Hancok castigase a Sanji a limpiar platos por pelearse con el cocinero (lo cual a Zeff no le hacía ninguna gracia porque tenía que aguantar más rato al niño), Luffy, Chopper y Usuff subieron a sus cuartos. Según les contó Koala, a Viola Akainu la había castigado a pasar la noche en los sótanos de Shinsekawa, cazando ratas, mientras que Kidd se había ganado un puñetazo del subdirector en plena mandíbula.
-Qué bestiaaa...-Usuff tembló solo de imaginarse un puño de Akainu acercándose a su cara-oye, por cierto, devolvedme el teléfono. Sé que sabéis donde lo puso Sanji.
Luffy y Chopper se miraron, pálidos, y luego empezaron a silbar disimuladamente. Usuff sabía que ellos dos eran los únicos miembros del grupo que no sabían mentir.
-Vamos, decídmelo-dijo, esbozando una sonrisa gatuna.
-Shishishi... nosotros no sabemos nada... ¿a qué no Chopps?-dijo Luffy haciéndose el loco.
-Vamosvamosvamos-repitió Usuff poniéndose entre ellos y mirándolos maligno.
-Ayayayay...-Chopper cerró los ojos intentando contenerse, pero el poder de persuasión de Usuff era demasiado. Al menos para dos ingenuos como ellos.
Al rato Usuff volvía a teclear en la pantalla, y Luffy y Chopper se disculpaban con Sanji entre lagrimones.
-¡ZOROOOOO! ¡BIENVENIDO A TU CUARTO!-Luffy saltó sobre su amigo cuando le vio entrar, y los dos rodaron por el suelo dándose golpes y riendo.
-¡Luffy!-rió el chico de pelo verde, quitándoselo de encima. No podía negar que le había echado de menos-¡espero que no hayas tocado nada!
-Ejem...-Luffy ocultó debajo del escritorio los discos de Zoro que tenia tirados por el suelo, y sus sudaderas que se había estado probando una tarde con Usuff.
La verdad es que el cuarto estaba echo un asco. Pero Zoro no era muy ordenado tampoco, así que no se lo echó en cara.
-El cejas raras ha estado aquí ¿no?-observó Zoro recogiendo una revista de playboy-se ha dejado aquí su cenicero y esto.
-Upss... bueno es que me sentía muy solo-se excusó Luffy-¿Qué tal tu experiencia? ¿Ha sido buena?
-Lo dices como si me hubiera ido a otro país-bromeó Zoro descalzándose-Law... no ha estado mal.
-¿Ahora sois mejores amigos?-preguntó Luffy apoltronándose en su cama.
-Pffff-Zoro suspiró, divertido-no, la verdad. He dicho que me cae bien.
-¡Claaaro! ¡Eso es porque tu mejor amigo soy yo!-exclamó Luffy, y le rascó el pelo a su amigo, cariñoso-¡Dale Zorete!
-¡Quita pesao!-Zoro reordenó sus cosas un poco y luego se quedó en camiseta y calzoncillos, ya para dormir. Aún así se quedó hablando con Luffy hasta pasada la una. A raíz de un comentario del chico, a Zoro se le ocurrió una cosa-oye Luffy... ¿tú sabes donde se guardan las espadas?
Luffy le miró con súbito interés en sus cansados ojos.
-¿Te quieres cargar a alguien?
-No, gracioso-chistó Zoro mientras su compañero reía-es por Mihawk... ¿el otro profesor dónde las guardaba?
-A ver...-Luffy hizo memoria durante unos momentos-ya se. Estaban en un armario de la sala de profesores, abajo.
El ojo de Zoro despidió un destello rojizo en la oscuridad.
-¿Me llevas?
Era noche cerrada, y aunque Buggy y Jinbei vigilaban esa noche, los dos adolescentes pudieron eludirlos y bajar las escaleras al primer piso sigilosos.
"¿Y si lo ven?-pensó Zoro-como lo de Robin... como lo de Law". Pero no era el momento de echarse atrás. El espadachín más fuerte del mundo estaba durmiendo bajo su mismo techo, y él no iba a permitir que le pasase indiferente. Esta vez no.
-Mira Zoro-Luffy señaló a Akainu que justo salía del pasillo contiguo revisando unos documentos. El subdirector se metió en una sala contigua y salió minutos después, sin ellos.
-Ten cuidado-le advirtió Zoro a su amigo viendo como este daba largas zancadas por el pasillo hacia la entrada a la sala de profesores. Si Akainu les pillaba no quería ni imaginarse lo que les haría. Porque sabía que eran dos sujetos subrayados en su lista negra.
-¡Es aquí!-Luffy le indicó un armario cerrado con candado que había al final del pasillo.
-¡Mierda!-susurró Zoro-¿y esto como lo abrimos?
-Nami me enseñó...-Luffy sacó una horquilla oxidada de su bolsillo y empezó a forcejear con el candado-a ver si me acuerdo...
-Todos sabéis abrir cerraduras ahora...-Zoro observó una sombra en el pasillo que iba hacia ellos y se le heló la sangre-¡Luffy! ¡Joder Luffy, viene!
-¡Corre!-Luffy le hizo meterse dentro del amario de espadas. En unos segundos Zoro se encontraba estrechado al lado de una vieja katana de funda verde, que parecía ahí dejada para él-viene...
-Mierda...-la sombra se acercaba más a ellos, hasta que chocó contra el armario y abrió las puertas de par en par.
-¡AAAAAH!-gritó Luffy.
-¡JODER!-gritó Zoro.
-¡UAAAAAAAAAAH!-chilló Brook abriendo sus hundidos ojos y cayéndose al suelo. Se quedó allí patidifuso, sin saber lo que había ocurrido, como una marioneta con los hilos cortados.
-¡Brook!-exclamó Zoro perplejo-¿pero qué te pasa?
-Uahua..-el profesor de música se sacudió su melena afro y los miró atolondrado-¿Qué hago aquí...?
-¿QUÉ PASA?-la voz de Akainu retumbo desde una de las puertas. Iba directo hacia ellos.
-¡Brook!-Luffy le cogió de las solapas y le sacudió, asustado-¡Brook, no puedes decirle que nos has visto!
-¡Por favor Brook!-le pidió Zoro mirando hacia la puerta. En cualquier momento Akainu entraría y...
¡BOOM! La puerta se abrió de una patada y el subdirector entró como una tromba en la sala. Vio a Brook, que pestañeaba atontado, y fue hacia él echando chispas.
-¿Qué pasa aquí? ¿Dónde están ?-preguntó furioso. Brook pareció tardar unos momentos en enfocarle.
-¿Quienes?-preguntó finalmente, con voz pastosa. Akainu no se lo tragó. Agarró a Brook por las solapas y se lo acercó hasta quedar a escasos centímetros de él.
-No te pases-le dijo, de malas pulgas-os he oído perfectamente. Aquí hay alumnos.
Brook perdió el hilo unos segundos y Zoro pensó que se iba a derrumbar, pero para su sorpresa no lo hizo.
-Me he desvelado... ya le dije a Kureha que necesitaba pastillas como Aokiji-dijo. Akainu bufó, incrédulo-estaba por aquí intentando despejarme cuando he visto... he visto una rata.
-¿Una rata?-Akainu negó con la cabeza, aunque se le veía que dudaba más-¿y la rata ha chillado?
-No, la rata no... yo sí-Brook bajó la mirada avergonzado-me dan miedito. ¿A usted no?
Akainu abrió un armario de una patada. Luffy y Zoro, en el que estaba justo al lado, se miraron sudando.
-¿Dónde están, se lo digo por última vez?-rugió agresivo. Zoro ni entendía como se podía poner así de animal por nada. Brook temblaba de miedo, pero se contuvo como un hombre.
-Se habrán escapado por algún agujero... dan un asco-dijo fingiendo buscar un conducto de huida para las ratas. Akainu agarró a Brook de la camisa y lo zarandeó con violencia.
-Te estás pasando de listo-le dijo, gritándole en el oído-me tienes harto, puto payaso majadero. Deja de encubrir a esos niños, porque sabes que ya no puedes hacerlo. ¿DÓNDE ESTÁN? ¡¿ME ENTIENDES?!
-Y usted... qué hacía... aquí-dijo Brook con un hilo de voz. Akainu se quedó paralizado unos segundos. Luego soltó a Brook y recuperó un poco la compostura.
-Oí los gritos y baje-explicó con voz pétrea.
-¿Desde su cuarto?-preguntó Brook sonriendo incrédulo. La habitación de Akainu estaba en la otra punta del primer piso. Era imposible que lo hubiese escuchado desde allí.
Akainu se mantuvo en silencio durante unos minutos. Luego, cuando volvió a hablar, lo hizo en un tono mucho más suave.
-En cuanto me sea posible estará usted fuera de este centro-dijo con delicadeza. Brook tembló-y no podrá volver a trabajar. Y pienso castigar también a esos chicos. Pero hoy disfrute de una buena noche.
Se alejó, conteniendo toda su ira. Brook le siguió sigilosamente comprobando que se hubiera marchado. No se fiaba ni un pelo.
-Chicos, podéis salir-dijo el esquelético profesor en voz muy baja-pero vais a tener que encontrar otra ruta de subida... va a estar al acecho lo que queda de noche.
-Gracias por cubrirnos-dijo Zoro sonriendo-te debemos una.
-Así saldo la mía con Luffy-dijo Brook encogiéndose de hombros-para eso están los amigos.
Luffy miró a Zoro con cara de "¿ves?". El peliverde le dio la razón con un gesto, de mala gana.
-¿Y tú qué hacías aquí Brook?-preguntó Luffy curioso. El profesor sonrió con nerviosismo.
-Bueno veréis es que soy sonámbulo-explicó-normalmente me cierro la puerta del cuarto, pero hoy andaba bebido y se me olvidó. Así que debí de salir y darme un voltio.
-Vaya-Zoro le miró curioso-un sonámbulo y un narcoléptico-recordó a Aokiji-yo creo que Akainu tampoco debe poder dormir, eso lo explicaría todo.
Brook rió, aunque en voz baja.
-¿Y por qué se ha ido tan deprisa?-quiso saber Luffy, mirando al pasillo receloso. Brook lo pensó un momento.
-Bueno, debe de traerse algo entre manos. Últimamente mueve muchos archivos-explicó. Zoro notó que Luffy estaba muy serio, y eso le extrañó-¿y vosotros qué, locos por el rock?
-Buscábamos esto-Zoro empuñó la katana de funda verde esmeralda ante las narices de Brook-tengo una cuenta pendiente con mi nuevo sensei.
-Uoooooo-Brook rió con ganas-bien bien. Ganas de superarte. ¡Eso me gusta!
Zoro sonrió. Superarse...
-Ya tengo pensado cuál será su castigo-dijo Akainu tamborileando los dedos sobre la mesa con satisfacción-hacía tiempo que lo tenía en mente...
-No vamos a hacer eso...-Sengoku miró a Akainu con aburrimiento y luego le preguntó, extrañado-¿cómo te diste cuenta?
-Yo... siempre echo un ojo-mintió el subdirector mirando a Kizaru de reojo.
El director y sus tres subalternos más importantes, Akainu, Aokiji y Kizaru, estaban reunidos en el despacho del primero, y discutían sobre la arriesgada excursión de Zoro y Luffy el día anterior.
-Akainu... son las seis...-protestó Aokiji bostezando-¿no podríamos dejarlo para más tarde?
-¡Claro que no!-saltó el subdirector, furioso-¡Ellos están armados! ¡Sustrajeron una de las katanas de Ryuma, en un armario del pasillo 3! ¡Lo he comprobado yo mismo!
-¿Cómo sabias que iban allí?-preguntó Sengoku, incisivo.
-Los perdí el rastro un rato, pero supuse que estaban por esa zona-mintió Akainu-ya sabes que no la tenemos preparada todavía...
-Si el chico lleva la katana puede ser peligroso-dijo Kizaru lavándose sus venosas manos con un frasquito de alcohol.
-¡Es una violación grave de la normativa!-saltó Akainu con agresividad-¡Tienen que pagarlo Y LO SABES!
-¡A mí no me grites Sakazuki!-Sengoku se incorporó y le fulminó con la mirada, indignado. Akainu se la mantuvo. Echaba fuego por los ojos de lo rabioso que estaba-te estás pasando mucho últimamente. Ningún empleado mío me va a decir como debo hacer las cosas en mi colegio ¿te enteras? ¡Cómo vuelvas a faltar me al respeto te abriré un expediente, y ya veremos que pasa entonces!
El rostro de Akainu estaba rojo de rabia y una enorme vena le palpitaba en el cuello. Por unos segundos Aokiji y Kizaru temieron que se avalanzase sobre el director, pero eso no ocurrió. Akainu respiró profundamente y se alejó unos pasos de Sengoku.
-Perdón-dijo finalmente, apretando mucho los puños-no volverá a suceder.
Sengoku asintió, con el rostro contraído por el enfado.
-¿Dónde está el chico ahora?-preguntó, volviéndose a sentar.
-Eso es lo gracioso-dijo Kizaru sonriendo-Buggy acaba de confirmarnos que no está en su cuarto. Tampoco el otro chico, Monkey D.
Sengoku alzó las cejas, mientras Aokiji le miraba preocupado.
-Vamos a buscarlos-dijo simplemente.
Entretanto Roronoa Zoro y Monkey D. Luffy habían bajado al polideportivo. Zoro no sabía por qué, pero tenía la corazonada de que Mihawk estaría allí, esperándole. Desde que el profesor había reaccionado de un modo tan impredecible el día anterior, había empezado a comprender sus movimientos muy rápido. Era como... como si fuese él.
Efectivamente Mihawk lo estaba esperando. Sentado en mitad de la estancia, parecía estar meditando.
Zoro miró a Luffy, que se encogió de hombros.
-¡Perdone señor!-le llamó el chico del sombrero de paja, con educación-¡oye tú! ¡Mi amigo a venido a pelearse contigo! ¡Despierta!-se volvió hacia Zoro-este tío es un friki.
-Ssssh-Zoro miraba a Mihawk, que lentamente se estaba incorporando y se volvía hacia él.
-¿Vienes para impresionarme?-preguntó Mihawk desdeñoso.
Zoro negó con la cabeza, sonriendo.
-Vengo a vencerte-dijo, desenfundando acto seguido la katana de Ryuma.
-¡Uho, Kill Bill!-exclamó Luffy alucinado-la que nos va a caer cuando se enteren...
-Pelearé contigo...-Mihawk dejó su espada en el suelo, y sacó un pequeño cuchillito. Al verlo Luffy rió, pero Zoro apretó los dientes, enfadado. Iba a ser más difícil de lo que creía.
-Con eso no pelas ni una mandarina-dijo Luffy riendo. Mihawk lo miró de reojo.
-De tí me ocuparé luego-siseó. Luffy puso una cara de "vas tu bueno", pero no dijo nada más.
-Bien, lo primero una reverencia-Mihawk se inclinó levemente. Zoro se inclinó también. Parecía muy serio pero por dentro su corazón iba muy deprisa. Iba a cruzar espadas con Mihawk... ¡Iba a pelear contra Mihawk, el mayor espadachín del mundo, el ídolo que había cambiado su vida!
-Vaya...-Luffy observó boquiabierto a los dos contrincantes, que mirándose con ferocidad se estudiaban el uno al otro. Finalmente Mihawk extendió su cuchillo hacia Zoro, y con un gesto le indicó que se acercara.
-Vas a ver...-Zoro flexionó hacia atrás una pierna y respiró profundamente un segundo. Recordó lo que había leído en aquel antiguo compendio. "La espada es ahora tu alma". Y luego echó a correr hacia Mihawk, con la katana en alto-¡UAAAAAAAAAH!
¡CHAS! La katana de Zoro chocó contra el puñal de Mihawk, pero no lo derribó, ni siquiera lo hizo retroceder. Zoro notó como todos los músculos de su cuerpo se tensaban mientras Mihawk lo miraba con sus penetrantes ojos amarillentos.
-Gggggg... no...-Zoro apretó los dientes e intentó buscar una forma de cambiar su estrategia. Con un rápido movimiento dejó su pulso con Mihawk y se giró para darle un corte en el brazo, pero él fue más rápido, y le hundió su puñal en el costado. Zoro dio un grito y se tambaleó, mientras su profesor retrocedía. Zoro vió la satisfacción en los ojos de Mihawk. Le había dado. Iba a caer. O no...
-¡SIII! ¡Vamos Zoro!-Luffy animó a su amigo cuando se limpió la sangre de la puñalada y miró a Mihawk desafiante. El espadachín echó la cabeza hacia atrás, sorprendido.
-Esto no ha acabado-Zoro volvió a su pose de ataque inicial y buscó una manera de sorprender a Mihawk. Sonrió finalmente con su ocurrencia.
-Tsk...-Mihawk frenó el ataque de Zoro con facilidad y su simple cuchillo. Pero Zoro se lo esperaba. Dio un giro completo y le pegó una patada desequilibrándolo. Iba a dar el golpe de gracia cuando Mihawk, rápido como un torbellino, frenó el ataque y le apartó de un puñetazo.
-¡Juego sucio!-se quejó Luffy, sin saber que aquel combate iba más allá de las reglas. Era una lucha a muerte. O casi.
Zoro volvió a cargar contra Mihawk, que está vez atacó también. El peliverde frenó un golpe, luego otro, pero el tercero fue devastador, y mientras la sangre le brotaba de la nariz a chorros cayó al suelo, vencido.
-Esto ha acabado-sentenció Mihawk con voz glacial.
-¡Claro que ha acabado!-Akainu acababa de entrar en el gimnasio, totalmente fuera de sí, seguido de Aokiji, Kizaru y Sengoku-¡Ahí están! ¡ESTO ES INCALIFICABLE!
-¿Qué significa esto Mihawk?-Sengoku miró al profesor enfadado. Luego vio la sangre en la cara y costado de Zoro, y palideció-pero... pero...
-Ufff que daño-Kizaru miró a Zoro sonriendo burlón.
-Estábamos entrenando-Mihawk miró a Sengoku con tranquilidad-el chico tiene bastantes cualidades.
-¿QUÉ?-rugió Akainu.
-¿Qué?-Zoro se incorporó, flipando.
-Bueno bueno, yo voy sobrando un poco por aquí...-Luffy estiró la pierna hacia la salida.
-Ni te muevas-le advirtió Sengoku. Luego volvió a concentrarse en Mihawk-esto ha sido tremendamente irresponsable.
-Es mi metodología. Me contrató por eso-dijo Mihawk inalterable.
-¿O sea que les encubre?-Akainu se acercó al espadachín respirando pesadamente como un toro, pero Mihawk ni se alteró. Se encararon mirándose durante unos segundos, y la tensión a Zoro no le pudo parecer más clara.
-Le dije al chico que buscase una katana para el entrenamiento y le dí una noche. Ahora estábamos viendo una prueba sobre el terreno-explicó Mihawk, mintiendo sin pestañear. Zoro le miraba pasmado.
-¿Eso te dijo Zoro?-le preguntó Luffy confidente. Zoro le dió un pisotón para acallarle.
-Es cierto que aprobé su metodología señor Mihawk, pero esto no me parece muy ortodoxo. El chico está herido, y ha violado una veintena normas escolares-Sengoku negó con la cabeza, tan severo como siempre-me temo que esto me obliga a prescindir de la esgrima este año.
Zoro miró a Mihawk asustado. ¿Dejaría...?
-Una de mis condiciones fue que se mantuviera esta extraescolar-dijo Mihawk inalterable- que se me permitiera llevarla a mi manera. Si no ve posible que continuemos, tendremos que cambiar un par de cosas...
-Pero cómo se atreve...-gruñó Akainu.
-Si no, seguiré con mi trabajo, aunque le aseguro que el chico ya no le dará más problemas.
Mihawk observó a Sengoku expectante, mientras el director se quitaba las gafas y las limpiaba, reflexionando unos segundos.
-Está bien-cedió finalmente-muy bien, haremos una excepción. Pero no quiero más sangre. ¿Queda claro?
Mihawk miró a Zoro, que aún jadeaba por el esfuerzo, y luego a Luffy, que sonreía idiotamente.
-Sí-dijo simplemente. Sengoku asintió varias veces, y luego se volvió al resto.
-Nos vamos-ordenó, enfadado.
-Pero...-Akainu no podía creerlo.
-¡NOS VAMOS!-repitió Sengoku, y Kizaru le lanzó una mirada de aviso a su compañero. Akainu miró a Luffy y a Zoro una última vez, rabioso, y luego se marchó. Sengoku se detuvo y miró a los chicos también una última vez-no os quiero volver a ver fuera de vuestro cuarto por la noche. Si no os separaré. O peor.
Luffy asintió, aunque cruzando los dedos. Zoro no dijo nada.
-Lo lamentará...-susurró Akainu apretando sus puños hasta hacerse sangre.
-Sssh...-le tranquilizó Kizaru-al tiempo...
Zoro Luffy y Mihawk se quedaron en el pabellón en silencio.
-Bueno...-Zoro no pudo evitar sonreír picaramente-no estaba tan mal, después de todo.
Mihawk se volvió hacia él, con el gesto de asco más despectivo que había visto en su vida.
-Ha sido patético. Peor de lo que me esperaba-le espetó.
Zoro enrojeció, mientras Luffy silbaba, incómodo.
-Pero... me has defendido...-Zoro intentó que el cabreo no le bullera como un volcán-tú... tu quieres darme clase.
-Yo no quiero darte nada-le cortó Mihwak con gesto de asco. Zoro miró a Luffy, que se encogió de hombros, y luego a Mihawk de nuevo. No había dormido en toda la noche, y empezaba a notar la cabeza muy pesada. Pero sabía lo que Mihawk pretendía. Estaba seguro. Lo sabía porque sentía que él lo quería también.
-Entonces no has hecho todo esto solo para que me lo tome más en serio ¿no?-preguntó Zoro sonriendo levemente. Mihawk echó la cabeza hacia atrás con desdén.
-Lo que busco es un rival digno. Algo que no voy a encontrar en esta sala-sentenció.
-¡Eso no es cierto!-esta vez fue Luffy quien habló, apretando sus puños-¡Zoro te lo ha puesto difícil! ¡Y además tu juegas con ventaja!
-¿Ventaja?-Mihawk hizo girar su navaja en las manos con arrogancia. Zoro negó con la cabeza.
-Te propongo algo, campeón-le dijo a Mihawk, con desparpajo. El gran espadachín le miró con suspicacia-tenemos julio y agosto. Entréname. Prepárame para ser un rival digno. No me importa cuanto tengamos que entrenar. Y cuando acabe agosto, te habré vencido.
Mihawk permaneció en silencio unos instantes. Podía parecer que se lo estaba pensando, pero Zoro sabía que no era cierto.
-"El arte de la espada es tan antiguo como el hombre, y hay que saber enseñarlo"-citó Zoro. Eso también era de Mihawk.
-Tu entrenamiento empieza mañana por la tarde-dijo el espadachín en voz baja, y luego recogió sus cosas y se marchó, sin decir nada más.
-Este tío es un borde-le dijo Luffy a Zoro-mejor te enseñaba yo, que sé mucho.
-Si no te puedes cortar ni la manzana-se cachondeó Zoro. Sangraba un poco aún en la herida del costado, pero no le importó. Se sentía muy satisfecho. Sí, por primera vez en mucho tiempo estaba satisfecho consigo mismo.
-¿Nos damos una vuelta antes de clase?-preguntó Luffy amistoso.
-Me apetece darme una ducha-Zoro se despidió de su amigo dándole un abrazo. Toda aquella noche había sido una aventura, pero lo habían pasado muy bien, incluso con el susto de Akainu.
Mientras Zoro se metía en el baño Luffy ojeó su móvil con aburrimiento. Se le ocurrió buscar a Nami en Instagrap y ver fotos suyas. Esa era una de las pocas cosas que no le había contado a nadie, pero le gustaba hacerlo...
Mensaje de Kalifa: "Luffy, se como arreglar lo de Nami"
Mensaje de Kalifa: "Ven a la 330"
Luffy no abrió el Waxap pero al ver los mensajes se quedó pensando. Kalifa conocía bien a Nami... seguro que era capaz de ayudarle.
Echó a correr a su cuarto, con la esperanza de hallar la clave a su problema con ella.
En las duchas Zoro se enjabonaba los duros muslos de sus piernas mientras canturreaba entretenido. Se encontraba verdaderamente de muy buen humor.
- ..I's just like the ocean under the moon, oh, it's the same as the emotion that I get from you...
You got the kind of lovin' that can be so smooth, yeah, give me your heart, make it real or else forget about it...
Le pareció que entraba alguien más a otra cabina, pero no vio a nadie. Mientras se lavaba el pelo y el pecho recordó como nuevamente Akainu y Sengoku les habían descubierto sin aparentes pruebas.
-"Tienen que tener algo...-pensó Zoro cerrando los ojos por el jabón-cámaras espía, o un soplón..."
El pensar en una cámara le hizo tener ganas de terminar su relajante ducha y ponerse la toalla cuanto antes.
-¿Puedo pasar?-Luffy llamó varias veces a la puerta de Kalifa, hasta que esta le abrió.
-Perdona Luffy... me estaba arreglando-se excusó ella con falsa amabilidad.
-¿Y Carrot?-el chico miró hacia las dos camas, pero la compañera de cuarto de Kalifa no estaba allí.
-Ha ido al baño... cosas de chicas-la excusó Kalifa encogiéndose de hombros.
-¿La mestruación?-preguntó Luffy fingiendo ser un entendido.
-Sí, eso-Kalifa le miró algo cortada. El moreno y musculoso Luffy le gustaba sí, no tanto como podía gustarle Sanji, con el que ya había tenido algo el año anterior, pero sí lo suficiente. Además el pensar que podía quitárselo a Nami la satisfacía lo suficiente.
-Mira Luffy, lo que Nami quiere es un hombre que la haga sentir... que la haga ser lo que es...-Kalifa se acercó a él relamiéndose sus labios-en definitiva, alguien que le de placer.
-¿Eing?-Luffy no la seguía.
-Alguien que se la folle-aclaró Kalifa, poniendo los ojos en blanco.
-Aaaaah-Luffy sonrió, asintiendo-pero yo no sé si sé hacer eso.
-Tonterías ya te digo yo que sabes-chiscó Kalifa molesta.
-Tampoco quiero hacerlo. No quiero estropear nuestra amistad-explicó Luffy, sentándose en la cama de Kalifa, impotente-Nami y yo hemos sido los mejores amigos desde que la conocí hace cuatro años. No quiero poner esa amistad en peligro.
-No lo harás-le consoló Kalifa con un poco de impaciencia.
-Cuando la conocí, ella llevaba el pelo más largo, y olía muy bien...-recordó Luffy. Kalifa se sentó a su lado, desesperada.
Durante diez minutos Luffy estuvo recordando todas sus aventuras con Nami, y lo mucho que la quería. Kalifa intentaba cortarle, pero no sabia como hacerlo.
-"Vale-pensó la rubia, quitándose las gafas-pasemos al plan B"
-Sí lo que quieres es conquistar a Nami... tendrás que aprender a tratar a una mujer-Kalifa puso una pierna enfundada en una bota negra sobre el hombro de Luffy.
-¿Cómo?-preguntó el chico, perplejo. Kalifa se le acercó y le dio un húmedo beso en los labios, pasándole la lengua por la barbilla-oh, ya empezamos...-Luffy se sentía muy a gusto, Kalifa sabía muy bien y le gustaba lo que le hacía en la boca, pero de nuevo aquello le ponía muy nervioso-¿y ahora qué?
-Ahora esto-Kalifa se abrió el escote de golpe, enseñándole a Luffy sus pechos.
-¡UAAAAAAH!-Luffy bajó a toda pastilla por el pasillo hacia su cuarto, mientras Kalifa salía detrás de él, volviendo a colocarse la ropa. Por su camino chocaron con Aokiji, que de nuevo iba a la enfermería a pedir receta.
-¡Espera! ¡Joder!-se quejó, furiosa.
-Yo ahora sí que paso-dijo Aokiji, suspirando.
El viernes de la última semana de junio transcurrió por lo demás con normalidad, aunque Zoro sospechaba que aquello era solo la calma que precedía a la tormenta.
Y la tormenta iba a llegar...
Si os gustó por fa dejad un review. Me interesa mucho saber vuestra opinión sobre el capítulo, la evolución de los personajes y también las partes de humor, que son con las que mejor me lo paso escribiendo. ¿Conseguirá Luffy abrir su corazón a Nami y decirle sus sentimientos? ¿Podrá Zoro entrenarse para estar a la altura del gran Mihawk? Pues ya lo iremos viendo.
