Aquí os dejo el siguiente capítulo, estoy seguro de que este lo vais a disfrutar especialmente, porque es muy divertido. Dejadme un review, por fa, que vuestra opinión sobre el fic me importa un montón.
-Lollyfan33: Jo, me alegro mucho de que te gustara, la parte del LuNa me gustó mucho escribirla, realmente son una pareja con mucha química, y también las escenas entre los profesores, que son unos cotillas redomados. Por otra parte la escena de Bartolomé la llevaba teniendo en mente mucho tiempo, y me apetecía mucho subirla, efectivamente es muy dramática y bastante propia de un fic adolescente como este, en el que sus protagonistas tienen todos bastantes problemas. Ya he leído tu review de Gantz y te adelanto que me ha gustado mucho. Espero que este capítulo te guste también, ¡Un abrazo muy grande en la distancia :D !
Capítulo 14
-Vaya hoy no te veo con el móvil-Nami se sentó al lado de Usuff sonriendo picaramente.
-Es que apenas lo uso-se defendió él, picado.
-Ya ya... será porque hoy viene a verte tu noviiia-canturreó Nami estirando las piernas. Usuff la miró pálido como el papel.
-¿Mi.. mi...? ¿De qué hablas?-intentó hacerse el loco-yo no tengo novia...
-Venga ya Usuff es obvio-Nami le miró con intensidad-No me tomes el pelo.
Usuff miró hacia el patio, donde Chopper estaba tirando a canasta sin mucho éxito.
-¿Te lo ha dicho Sanji?-preguntó, vergonzoso.
-Qué va, lo he descubierto yo misma-dijo Nami indignada-¿para qué te crees que existe Instagrap? Vi que te seguía y la seguí. Vi sus fotos contigo y até cabos.
-Eres una stalker-Usuff la miró con horror.
-No tienes tantos seguidores cielo-Nami le miró con satisfacción-es broma ¡no te enfades! Es solo que... me alegro mucho por tí. Parece una chica estupenda.
Usuff sonrió y las mejillas se le pusieron un poco coloradas.
-Sí lo es-dijo. Le enseñó a Nami unas fotos con Kaya en la costa. Debajo de ellos había tres niños-son nuestros hijos-explicó Usuff.
-Corta-le reprendió Nami-¿vives en la costa?
-Sí, solemos ir a la playa con ellos todas las tardes-explicó Usuff sonriendo-mientras los niños juegan yo aprovecho para pasar un rato con ella.
-A mí me parece que juegas tú más que ellos-observó Nami, y Usuff volvió a colorearse de un gracioso color carmesí-pero estoy deseando conocerla. ¿Y tus padres lo saben?
-Ja, que va. Les he mentido para que no vengan esta semana, y así pueda venir ella-explicó Usuff con satisfacción-es que todavía no estoy preparado...
-Ni me quiero imaginar entonces para los padres de ella-dijo Nami mirando las otras fotos de Kaya que le enseñaba Usuff.
-Bueno, ellos son muy ricos-explicó el chico, algo abatido-yo tengo poco que hacer ante ellos.
-Pero si Kaya te quiere eso es lo que importa-replicó Nami-y tu vales más de lo que crees.
-Te lo agradezco, pero sabes que no cuela-Usuff compuso una sonrisa forzada-tengo mucha suerte de que me quiera. Sanji ni se creía que ella podía ser mi novia...
-Ella también tiene mucha suerte, y Sanji lo que no tiene es cerebro-replicó Nami, y Usuff se sintió un poquito mejor.
En el patio, Luffy enseñaba a tirar a Chopper, hasta que le dieron a Eustass y él les coló el balón.
Llegó por fin el esperado y temido día (tanto por alumnos como por profesores) de la revisión. Las verjas de Shinsekawa abrieron para dejar pasar a los coches de los padres y/o tutores de los chicos. Zoro vio que la mayoría no eran muy diferentes a los suyos propios. Venían con cara de mala leche y no parecían muy en consonancia con sus hijos. La madre de Perona, una especie de monja pálida y rolliza regañaba a su hija por el conjunto tan atrevido que llevaba puesto.
Zoro se insultó a sí mismo por mirar a los coches a ver si veía el viejo Galápago, pero como se esperaba no había ni rastro de él. Su padre llevaba un mes sin hablarle, y probablemente no lo hiciera hasta su vuelta en septiembre. A Zoro no le importaba, pero le dolía en el fondo.
-Por aquí señores-indicó Buggy en tono lúgubre. Se le veía con muy mala cara desde el incidente de Bartolomé. Los rumores que Luffy le había transmitido a Zoro apuntaban a que Sengoku le había amonestado severamente y Akainu pretendía despedirlo.
-¡Usuff!-una hermosa chica rubia a la que Zoro hubiese mirado con deseo en otros tiempos y tres niños de unos diez años corrieron hasta donde estaba el chico, que los abrazó a todos con fuerza-¡Oh Usuff!
-¡Me alegro mucho mucho de veros!-Usuff los estrujó con cariño hacia su delgaducho cuerpo. Fue con Kaya un poco a parte. Vio que Zoro, Sanji y Nami le veían, pero pese a la vergüenza le dio un tímido beso en los labios. Kaya sonrió, y se puso también roja.
-Son tan para cual-dijo Nami enternecida.
-¿Creéis que tengo posibilidades...?-preguntó Sanji, y Nami le dio una colleja.
Los siguientes conocidos en llegar fueron todo el clan Franky, compuesto por su abuelo Tom, su abuela Kokoro, sus hermanas, hermanos y primos, todos igual de escandalosos.
-¿Cómo te va por aquí Franky? ¿Hay alguna tía buena?-preguntó uno de sus primos, muerto de risa.
-Dio lo que quiedo es id al baño-dijo la abuela Kokoro con voz pastosa. Era una vieja borracha.
Franky presentó a sus amigos a su familia, y mientras el abuelo Tom espachurraba la mano de Zoro y la abuela Kokoro se le insinuaba a Sanji llegó un tercer coche con conocidos.
-¡Chopper!-el doctor Hiruluk, padre adoptivo del niño, corrió hacia su hijito pero tropezó con una piedra y fue rodando por el jardín hasta quedar en los pies de Akainu, que suspirando le ayudó a incorporarse.
Los siguientes en llegar fueron (para gran hilaridad de Zoro) la familia Vinsmoke.
-Madre... Ichiji...Reiju-Sanji saludó a su progenitora y a dos de sus hermanos, ambos igual de pijos que él, pero mucho más engreídos.
-Qué aaasco de sitio-dijo Reiju, la hermana mayor de Sanji, con una mirada de desprecio absoluta.
-Hermano no podrías haber caído más bajo-Ichiji miró a Sanji burlón. Ya entiendo por qué Niji me dijo que tenía que venir. Esto es demasiado humillante.
Zoro nunca había visto a Sanji así de colorado, y no pudo evitar soltar una carcajada. La madre de Sanji se giró hacia él y le miró de arriba a bajo.
-¿Es este tu amigo, Sanji?-preguntó con su voz de pito.
-Estooooo...-Sanji miró a Zoro, que le devolvió la mirada extrañado-sí, este es Zoro, mi mejor amigo. Zoro, mi madre, Sora.
Zoro se quedó mirando a Sanji como si este le hubiera disparado con una pistola. ¿Qué acababa de decir el cejas raras? ¿Mejor amigo?
Sanji le lanzó una mirada suplicante desde detrás de su madre.
-Pareces un tipo durete-comentó Ichiji acercándose a Zoro con desdén.
-Muy duro...-Reiju se mordió el labio inferior mirándole.
-Son ustedes como me imaginaba-dijo Zoro forzando una sonrisa, y Sanji suspiró aliviado.
-Quiero hablar con tu tutor ahora mismo-dijo la señora Vinsmoke, imperiosa-llévame a dentro hijo.
-¿Y tú como te llamas guapa?-le decía Ichiji a Nami, que le miró con asco.
-Me llamó "Piérdete"-dijo agresiva. Ichiji la tiró de un mechón del pelo con fuerza y luego se fue con su madre y sus hermanos.
-¿De qué va este tío?-le preguntó Zoro a Luffy, Nami y Robin, que eran los últimos que quedaban.
-La madre de Sanji no me aguanta-explicó Luffy encogiéndose de hombros-le dijo a su hijo que no fuésemos amigos. Por eso me he escondido cuando venía.
-No te he visto...-dijo Zoro.
-Ese es el punto.
-Yo no espero a nadie-dijo Robin con las manos en la espalda y la cabeza un poco gacha-creo que me voy a subir ya arriba.
-¿Y eso?-se sorprendió Nami-¿no vienen tus padres?-al notar la falta de tacto con lo que lo había dicho, Nami intento arreglarlo-si quieres me puedo subir contigo, a mí tampoco me va a venir a ver nadie.
-¡Pero tienes que saludar al abuelo!-se indignó Luffy. Nami puso los ojos en blanco.
-Luffy a mí me da miedo...
-¿Cómo es?-preguntó Zoro, extrañado.
-Ya le verás-respondió Nami enigmática. Luego pareció darse cuenta de algo y cambió el tono de voz-oye Zoro si a tí tampoco va a venir nadie a verte ¿por qué no acompañas a Robin?
Zoro y Robin se miraron de soslayo y luego al suelo, cortados. Fue el espadachín quien tomó la iniciativa.
-Vale, por mí bien...-esperaba que no le dejase colgado.
-Por mí también-Robin le miró y sonrió. Zoro notó como una sensación de calor hervía y renovaba todo su cuerpo. Tal vez con la visita nadie fuese a comprobar sus cuartos. Tal vez ese día realmente las cosas empezasen de nuevo...
Entonces un Mercedes negro muy grande, que había venido traqueteando todo el viaje, frenó en el aparcamiento al lado de ellos. De él se bajó una chica joven, aunque algo mayor que ellos, que miró a Zoro y le guiñó un ojo pícara.
-¿Kuina?-Zoro se quedó a cuadros al ver a su hermana.
-¿Qué tal hermanito?-preguntó ella cariñosa.
-¡Abueloooo!-Luffy corrió hacia la puerta del conductor, de donde salió un hombretón gigantesco y corpulento con pinta de malas pulgas. Zoro no pudo ni hacer caso a Kuina cuando le vio.
El abuelo de Luffy, Monkey D. Garp, debía de medir los dos metros, y tenía un rostro tostado y arrugado, rematado por un grueso bigote de pelos muy afilados.
Se bajó resoplando como un buey cuando su nieto fue corriendo a darle un abrazo.
-¡Abuelito!-Luffy se agarró a él como una lapa.
-¡Me cago en la leche niño!-gruñó el abuelo Garp apartando a Luffy de un empujón-¡Bájate ahora mismo que me desgracias la espalda!
-¡Abuelo te he echado de menos un montón!-exclamó Luffy, hiperactivo-¡te he hecho un dibujo mira!-le mostró dos formas grotescas pintadas sobre una hoja de papel. En una ponía "Abu" y en otra "Yo".
-Veo que sigues siendo un artista...-ironizó el abuelo Garp mirando el dibujo. Luffy rió rascándose la cabeza. Entonces el abuelo Garp le dio con su puño en el cráneo-¡Menos dibujar y más estudiar!
Zoro miró a Nami atónito mientras Luffy se tambaleaba de un lado a otro.
-¿Es... es en serio?-preguntó, alucinado.
-Sí hijo sí-Nami compuso una falsa sonrisa y saludó al abuelo Garp-hoooola Garp, me alegro de verle...
-¿Ya sois novios?-preguntó Garp agresivo. Nami se quedó en el sitio mientras Zoro soltaba una carcajada-¿o es que estás con el ácrata ese?-señaló a Zoro, que ya no se rió.
-Pues... no señor, con ninguno de los dos-contestó Nami mirándole asustada. El abuelo Garp era alto y grueso como Akainu, pero parecía aún más trastornado.
-Espero que no estés robando por aquí dinero, lagartija-le dijo a Nami apretando su enorme mano sobre su cabeza. Ella se apresuró a negarlo.
Zoro miró a su hermana, que sonreía como si todo fuera lo más normal del mundo.
-¿Y tú cómo es que estas aquí?-la preguntó, con voz ronca. Se alegraba de verla, aunque por otra parte no quería que viera lo bien que se lo estaba pasando...
-Volví antes del viaje. Tuvimos complicaciones en el último destino-explicó Kuina, haciendo referencia a su vuelta por Europa-y quise venir a darte una sorpresa.
-¿Con estos?-preguntó Zoro sorprendido.
-¡Estos tienen nombre!-tronó el abuelo Garp, que ahora estaba interrogando a Robin.
-Conocí a Sabo en la ciudad y él me ofreció traerme-dijo Kuina sonriendo.
Sabo era el hermano mediano de Luffy. Al igual que a Ace, Zoro lo conocía solo de oídas, pero sabía que era el más brillante de los tres hermanos además del único que no había pisado el Reformatorio.
-¡Hola Luffy!-Sabo se bajó del coche sonriente, cargando con una bolsa llena de cosas-aquí está todo lo que me pediste...
Eran muy parecidos en el rostro, pero Sabo tenía el pelo rubio y ondulado, mientras que el de Luffy era muy negro y crispado.
-¡Saboo!-Luffy corrió a abrazar a su hermano, que le guiñó también un ojo a Nami.
-Ya está, llegan los hermanos y se olvidan del pobre abuelo...-gruñó Garp, victimista.
-Les conoces a todos-le comentó Zoro a Nami.
-Sí-dijo ella, sonriéndole-ya sabes que voy al insti de Luffy. Garp es el director. Él me pilló cuando robé el dinero...
-Vaya...-Zoro se la quedó mirando asombrado. Había algo en toda aquella historia que no le cuadraba todavía.
-Tendríamos que aparcar el coche en otra parte abuelo-le dijo Sabo al viejo-aquí estorbamos el paso.
-Que se aguanten haber llegado antes-replicó Garp-¿no vas a abrir a nuestra invitada?
-Oh, sí-Sabo corrió a la otra puerta trasera y la abrió. De ella salieron dos delicadas piernas que captaron el interés de Zoro al momento. Era una hermosa chica de pelo azulado y ojos castaños. Se la veía algo cortada.
-Hola Luffy-saludó con voz suave.
Luffy, que estaba haciéndole muecas a su abuelo, se quedó de repente parado, muy serio.
-Vivi-dijo, y la chica asintió sonriendo.
La expresión de Nami también había cambiado.
-Así que este es el sitio-Kuina echó una ojeada a los oscuros pasillos de Shinsekawa con interés-parece una cárcel.
-Lo es. Están todos locos-dijo Zoro, que caminaba entre ella y Robin-no se en qué coño pensaba papá.
-Pues en tu bien-replicó Kuina, haciéndose la hermana guay-aunque podría haberse pasado a verlo la verdad.
-Creo que los profesores querían dar un mensaje a los padres-dijo Robin mirando al salón del fondo.
Allí había muchas familias reunidas.
-Bueno, yo no soy madre, pero podría ir por curiosidad-dijo Kuina. Miró a Robin y sonrió cálidamente-¿y cuántas semanas lleváis?
-No estamos saliendo-aclaró Zoro cortado, mientras Robin sonreía tímidamente-quiero decir, no ahora mismo...
-Madre mía...-Kuina miró a Robin poniendo los ojos en blanco.
En el salón Usuff tenía a los tres niños a sus pies, y había colocado a Kaya sobre sus piernas, mientras los entretenía contando sus rollos.
-...se nos pusieron muy chulos. Pero entonces a mí se me ocurrió decirles a todos que lo grabasen con sus móviles-decía, mientras Tamanegi, Nijin y Piiman escuchaban, absortos. Cerca de ellos Sanji también escuchaba, flipado.
-Cómo hará para contar esas bolas...-murmuró el rubio.
-Sanji, ven aquí-le llamó su madre-este no es tu tutor.
-Sí sí que lo soy-mintió Brook ante la mirada suplicante de Sanji-es que me hago el enrollado con los alumnos...
-Pedí expresamente al profesor más severo de todos-dijo la señora Vinsmoke muy seria-ese está claro que no es usted.
-¿Tú... tú lo pediste?-Sanji miró a su madre horrorizado.
-Oh pobre Sanji-se burló Ichiji-¿te dan en el culito si te portas mal?
-¿Para qué coño has venido?-le preguntó Sanji a su hermano, furioso.
-Para reírme de tí un rato, fracasado ¿te viene mal?-replicó Ichiji, agresivo. Su madre les dedicó una mirada tan glacial que se le pasaron las ganas de seguir discutiendo.
-Mira mamá ponen los números de cada clase-Reiju leyó las listas de alumnos-su tutor es Akainu...
-Pues vamos-la señora Vinsmoke le dio la espalda a Brook y se fue sin dignarse a decir nada más.
-Gracias-le susurró Sanji a su hermana, que sonrió con maldad.
Chopper y el doctor Hiruluk correteaban por los pasillos de Shinsekawa, hasta alcanzar la enfermería.
-Pero papi, no creo que esto sea buena idea. Aquí se enteran de todo...-decía el niño con preocupación.
-Ya sabes que no me venden nada por la inhabilitación-replicó Hiruluk rascándose su mal cuidada barba-pero necesito un par de instrumentos para llevar a cabo la prueba...
Entraron en la enfermería moviéndose como dos espías, mientras el larguilucho Hiruluk abría cajones y rebuscaba entre los botiquines.
-Chopper, necesito que me encuentres una llave inglesa-dijo el doctor Hiruluk olisqueando un fármaco.
-¡Para eso hubiéramos ido al cobertizo!-protestó él.
-También es verdad oye... ¡UAAAAAAAH!-Hiruluk se cayó de culo al suelo al encontrarse de cara a Kureha, la enfermera del colegio.
-Siempre viene un padre hipocondríaco a cotillear mis cosas-dijo ella apretando sus viejas manos de uñas largas-espera un momento... ¿Hiruluk?
-Ku... Kureha-el doctor Hiruluk se incorporó y miró a la anciana con seriedad-han pasado muchos años... y muchas bodas...
-Nunca olvidaré Acapulco-dijo Kureha, que de repente ya no hablaba como una vieja gruñona si no como una adolescente romántica.
-¿Pero qué...?-Chopper les miró horrorizado.
-Salimos juntos-le explicó su padre con paciencia-en la facultad de medicina. Ella era mi joven y candente profesora...
-Y él mi travieso alumno que merecía ser castigado-murmuró Kureha con voz ronca.
-Iiiiiiiiigh...-gimió Chopper, traumatizado.
-...luego ronca que parece un tren-dijo Zoro, y Sabo soltó una carcajada.
-Típico de Luffy-exclamó-y no veas cuando era pequeño y le daba miedo Big Mom.
-¿La de la película?-preguntó Zoro, muerto de risa. Luffy se puso colorado.
-Esa misma. Ace y yo se la pusimos un día. Casi se caga encima-se burló Sabo dándole una palmada a su hermano en la espalda.
-¿Así que sacamos los sucios trapos eh?-dijo Luffy frunciendo el ceño.
-Es broma Luffy-le tranquilizó Sabo-por cierto ¿no están Sanji y Usuff este año?
-Andan por ahí con sus líos-dijo Luffy indiferente.
-Este sitio da asco-le dijo Sabo a Zoro-pero seguro que os echáis una risas. Luffy me manda fotos de vez en cuando.
-¿Sí?-Zoro miró las fotos del móvil de Sabo, y como esperaba se encontró unas cuantas de él durmiendo, y Luffy poniendo muecas a su lado-sabía que me hacías fotos durmiendo-dijo fulminando con la mirada a su amigo.
-Se lo pasan bien aquí sí-Kuina miró a Sabo sonriendo, y Zoro se dio cuenta de que a su hermana le gustaba el chico.
-Ya estoy-dijo Vivi, que acababa de volver del baño-perdón, es que estaba un poco mareada.
Zoro la observó mejor. Era muy guapa, tenía un rostro perfecto y un cuerpo bien moldeado, aunque no con tanto pecho como Nami o Robin. Su rostro exhibía una expresión tímida y asustadiza, aunque también muy digna. Según le acababa de explicar Kuina, Vivi era hija de nada menos que un noble.
-Vivi me alegro un montón de verte-dijo Luffy llendo hacia ella y dándole un abrazo-¿Cómo le va a tu padre?
-Muy bien... quizás nos traslademos de nuevo el año que viene... a mí me gustaría volver a Cocoyashi...-Vivi miró a Luffy pestañeando con dulzura.
-"A mí me gustaría que te fueras a la mierda"-pensó Nami, mirándola con asco. Robin detectó aquella mirada.
-¿Dónde está Sengoku? Quiero hablar con él-dijo el abuelo Garp meneando su mostacho.
-Ese viejo no se dónde anda-dijo Luffy, y su abuelo volvió a propinarle un brutal puñetazo. Zoro le miró horrorizado, pero al parecer Luffy estaba acostumbrado, porque no dijo nada.
-¡Respeto a los profesores, andrajo ambulante!-le espetó Garp con su voz cascada. Luffy asintió frotándose con dolor.
-Oye marimo, ven ahora mismo-Sanji le puso la mano en el hombro a Zoro y lo arrastró hacia sí-necesito que sigas haciendo de mi amigo.
-No va a ser posible-replicó Zoro, con una ancha sonrisa. Sanji se retorció las manos.
-Venga, te daré lo que quieras, pero tienes que seguir la farsa un poco más-insistió-necesito que ellos lo crean.
-¿Te hace ilusión o algo?-preguntó Zoro apoyándose en la pared.
-No es eso, gilipollas-gruñó Sanji-tienen que pensar que sigo teniendo amigos chungos. Y como comprenderás Usuff y Chopper no me sirven.
-Pídeselo a Kidd-dijo Zoro con aburrimiento-o a Law...
-Venga ya ¿qué cojones te cuesta?-le pidió Sanji-al menos te reirás un rato...
-¿A cambio de qué?-Zoro le miró y su ojo despidió un destello asesino.
-A cambio... bueno, no me meteré más contigo-dijo Sanji, a la desesperada-te lo juro.
-No quiero eso-replicó Zoro, para su sorpresa-pero... bueno, me deberás un favor.
-Está bien-Sanji apretó los dientes, pero al final se dieron la mano con seriedad.
-Vaya aquí está tu amigote el pirata-se burló Ichiji cuando los vio llegar-¿cómo te hiciste eso?-señaló a la cicatriz del ojo, intentando provocarlo.
-En una pelea. Maté a un tío. Por eso estoy aquí-replicó Zoro secamente. Ichiji no sabía si creérselo o no, pero se le pasaron las ganas de reírse.
-Su hijo es indisciplinado y problemático. Va en un grupo de amigos que no le conviene en absoluto-le decía Akainu a la señora Vinsmoke.
-Haga lo posible por enderezarlo-pidió Vinsmoke Sora-y sepárelo de esos amigos...-miró a Zoro con desprecio. El chico la devolvió la mirada.
-No sabía que fueran tan pijos en tu familia-le susurró Zoro a Sanji. Él le miró enfadado.
-No somos unos cualquieras-dijo con arrogancia-tener estilo es algo genético.
-Qué payaso-se burló Zoro, enfurenciéndolo más. Vio que la hermana mayor de Sanji le miraba y se mordía el labio, seductora, pero la ignoró.
-Vaya vaya Sengoku, viejo-Monkey D. Garp fue a saludar al director, que le estrechó solemnemente la mano.
-Garp, me alegra verte. Estás tan enérgico como siempre-dijo sonriéndole con algo parecido al afecto.
-Bueno, pesan ya los años pesan-por un momento el abuelo Garp pareció más anciano y arrugado. Pero recuperó su vigor en unos segundos, y tronó-¿Por qué mi nieto sigue igual de anormal que siempre?
-Será que no lo educan bien en tu casa-se defendió Sengoku inalterable-o en tu colegio...
-¡Para eso lo mandó aquí, repámpanos!-protestó Garp-¡Espero el día en que consigáis hacerle un poco menos lelo!
-Todo con el tiempo, es nuestro método-dijo Sengoku echando un vistazo a Luffy. El chico estaba hablando con Vivi, mientras Nami los miraba a un lado.
-Debes de pasarlo muy bien aquí con tantos amigos-Vivi miró a Luffy con una gran sonrisa.
-"Falsa"-Nami puso los ojos en blanco.
-¡Sería mucho mejor si tú estuvieras!-dijo Luffy, gentil. Vivi se sonrojó mientras a Nami se la llevaban los demonios.
-Tu nieto ha mejorado respecto a los años anteriores-le dijo Sengoku a Garp con pasibidad-pero tampoco para enmarcarlo una foto.
-Con que deje de ser tan ratito me vale-dijo Garp de brazos cruzados-aunque ya os he pasado mucho con lo de Ace.
El rostro de Sengoku se endureció mucho ante el último comentario. Nami le miró de reojo, interesada.
-Eso ya lo hemos hablado-dijo muy serio. Garp asintió, visiblemente molesto, y cambiaron el tema a los pésimos sueldos que recibían los administradores de instituto.
-¿...y cómo lo tienes?
-¿Quieres que te lo enseñe?-Luffy cogió a Vivi de la mano y la llevó por las escaleras a los cuartos. Nami decidió intervenir. Demasiadas confianzas para su gusto.
-No pierde el tiempo esa chica-comentó Robin haciéndose la tonta al verla pasar.
-Es una zorra-le susurró Nami-oye te necesito. No quiero que se pegue a él.
Robin sonrió maliciosa.
-Buggy, ¿podemos subir al cuarto?-preguntó la morena al conserje .
-Ni hablar, hasta que acabe la visita-replicó este con aburrimiento. Robin desvió un poco la mirada hacia Luffy y Vivi que estaban en las escaleras y Buggy al seguirla los vio también-¡Ehehé! ¡Ven aquí ahora mismo! ¡Nada de subir a los cuartos!
-Pero se lo quiero enseñar un momentito-se excusó Luffy amablemente.
-¡Y me lo creo! No te tenía yo por tan listillo-le dijo Buggy imaginándose otra cosa-¡con tu familia, enseguida!
-Eres la mejor-le dijo Nami a Robin, que levantó el pulgar satisfecha. Se dieron cuenta de que Vivi las miraba, y la chica de pelo azul agachó la cabeza y se fue, avergonzada.
-No es mala...-dijo Robin, compasiva.
-Créeme que sí-insistió Nami, ceñuda-ahora ven...
Sin embargo una chica acababa de llegar, y Nami se quedó paralizada al verla.
-¿Qué haces aquí?-preguntó la pelirroja, asustada.
-Te estaba buscando Nami-Nokijo, la hermana mayor de Nami, fue hacia ella, pero no se abrazaron. Robin notó la tensión latente, muy fuerte entre ellas-¿podemos hablar?-preguntó Nojiko, mirando a Robin-solas...
-Pues... pues no lo se-Nami la miraba verdaderamente asustada. Desde el otro extremo del hall Zoro acababa de distinguirlas. Él también conocía a Nojiko claro, era el único miembro de la familia de Nami que conocía en persona, y no le caía mal. Quiso ir a saludarla pero Sanji le obligó a quedarse con él.
-Por mí no os molestéis-le dijo Robin a Nojiko con calma-tengo... que ir al lavabo.
Se alejó dejando a Nami enfrentarse a su hermana.
-¿Qué quieres ahora?-preguntó la pelirroja, mirándola muy seria.
Robin fue hacia los lavabos del fondo cuando Zoro la llamó de repente.
-¿Qué le pasa?-preguntó señalando a Nami y Nojiko con la cabeza.
-No lo sé no la conozco-replicó Robin, y se dispuso a marcharse, disgustada. Zoro no dejaba de demostrarle que a él ella le importaba más bien poco.
-¡Espera!-el espadachín la retuvo, y Robin le observó expectante-quédate conmigo... por favor.
Robin sonrió levemente.
-¿No puedes irte?-preguntó suspicaz.
-Este imbécil no me deja-gruñó Zoro señalando a Sanji. El rubio le hizo un gesto para que se callara, mientras aguantaba la regañina de su madre frente a Akainu.
-En el fondo os lleváis bien-dijo Robin divertida. Zoro sonrió y asintió.
-Supongo...-luego cayó en la cuenta de algo. Se sorprendió a sí mismo, porque casi salió de su boca sin pensarlo-oye... ¿te quieres... quieres venir al pueblo mañana?
Robin le miró, radiante, y Zoro sintió una oleada de ánimo recorriéndole las venas.
-Claro que sí-dijo Robin. El chico asintió varias veces, asimilándolo, justo cuando Usuff se le acercaba.
-Oye Zoro... tengo que pedirte un favor-le dijo, confidente-es importante...
-¿Finjo que soy tu mejor amigo?-dijo Zoro con ironía. Usuff retrocedió, asombrado.
-¿Cómo... cómo lo has...?-tartamudeó.
-¿Vais en serio?-Zoro le miró incrédulo, mientras Robin reía.
-Es que...-Usuff se veía muy apurado-bueno... puedequemintieseaKayaparaquesepensasequeyoeraunmalotedeinstituto...
Zoro no había entendido del todo, aunque captó las partes importantes del mensaje.
-¿Por qué mientes a tu novia?-preguntó enfadado.
-No es mentir...-intentó excusarse Usuff-bueno, no puedo evitarlo... ¡venga, es un favorcito de nada!-suplicó.
-Joder-Zoro terminó por acceder de mala gana.
-Por cierto Robin...-Usuff miró una colilla que había tirada en el suelo, haciéndose el tonto-¿tú podrías hacer de mi ex - novia? Se lo iba a pedir a Nami pero está ocupada...
-¿QUEEEE?-rugió Zoro furioso, mientras Robin volvía a sufrir un ataque de risa. Sanji los miró desde un lado, enfadado. Le estaban tocando las narices a su madre, y eso era peligroso...
-Esa tía está muy buena-dijo Ichiji mirando a Robin y relamiéndose-me la está poniendo tiesa.
-Sí bueno tuvimos algo...-mintió Sanji sin poder evitarlo-pero ahora está con Zoro así que ten cuidado...
-No me extraña nada que esté con él-Reiju seguía intentando captar la atención de Zoro-es un mojabragas...
Sanji se alejó de sus hermanos asqueado y obligó a Zoro a acercarse a él.
-Cómo me dejes mal Zoro nuestro acuerdo habrá acabado-le advirtió.
-Mira por mí me voy ahora mismo-replicó él furioso. Prefería estar hablando con Sabo y Luffy, o sobre todo irse a algún lugar solitario con Robin, en vez de estar aguantando aquel muermo.
-¿Te importa si Zoro es mi mejor amigo un rato?-le preguntó Usuff a Sanji.
-¡Ni hablar!-protestó él.
-¡Eres un egoísta!
-¡Y tú un puto mentiroso! Debiera...
En ese momento apareció Chopper, oculto bajo su enorme gorra rosa.
-¿A tí que te pasa?-preguntó Usuff al verle tan asustado.
-Estoy huyendo de mi padre y su ex novia la doctora Kureha-explicó él lloroso.
-Esto es la leche-dijo Zoro sarcástico.
-¿... estás segura de eso?-Nami llenó un vasito de agua del sifón que había en el pasillo de al lado mientras escuchaba el relato de su hermana.
-Sí-ella bebió del suyo, con el rostro embargado por la tristeza.
-Nojiko, yo no puedo hacer nada...-Nami la miró suplicante-no puedes venir aquí y pedirme eso...
-Sé que no puedes. Solo quería contártelo... y estar contigo-dijo ella mirándola. Eran tan parecidas. Nojiko se teñía el pelo de blanco desde hacía años, eso la permitía distinguirse.
-Me alegro de que hayas venido-Nami vaciló unos segundos, pero luego abrazó a su hermana con cariño. Las lágrimas asomaron a su rostro, pero las contuvo-y... ¿y cómo has venido?
-La moto-explicó su hermana sonriendo un poco-oye, por cierto... me ha parecido ver a Zoro.
Nami la miró algo enfadada. Nojiko agachó la cabeza, a modo de disculpa.
-Sí, está aquí-reconoció Nami-pero ya no hay nada. Y no creas que no he tenido ganas...
-Yo nunca haría eso Nami-le dijo Nojiko a su hermana, adivinando lo que pensaba. Nami rió, burlona.
-¿"Nunca"?-repitió, incrédula.
-En el pueblo de Logetown hay clases de hípica. Podría pedirle a mi padre que me dejase pasar allí las vacaciones-le dijo Vivi a Luffy sonriendo con dulzura.
-¡No te molestes! Es mejor que vayas a esa isla tan chula que teníais-replicó él, balanceándose a su lado. Se habían sentado en la repisa interior de una de las ventanas, y Luffy daba pataditas al aire como un niño.
-¡Podría invitarte algún día!-exclamó Vivi ilusionada-exploraríamos las calas...
-¡Sería genial!-Luffy ya se imaginaba como un aventurero entre la misteriosa jungla de la isla privada de los Nefertari-seguro que tú familia escondió algún tesoro allí...
-Quién sabe-rió Vivi, encantada con las bromas del chico.
Luffy empezó a hacer como que daba estocadas con una espada, cuando accidentalmente rozó uno de los pechos de Vivi. Él se quedó muy serio, mientras ella le miraba expectante, y pestañeando como un ángel.
-Te he echado mucho de menos Luffy...-susurró Vivi acercándose un poco a él.
-Y yo a tí...-Luffy la miró y por un momento solo existieron sus dos ojos, consumiendose. Parecía que el chico del sombrero de paja iba a hacer algo más, pero al final se bajó de la repisa y empezó a andar de vuelta al hall-me parece que el viejo nos tiene que contar algo-le dijo a la chica como si tal cosa.
Vivi se quedó donde estaba y cerró los ojos, disgustada.
-Su nieto es excelente-Garp escuchaba las palabras de Hancok que parecía hablar de un dios-es ingenioso, divertido, gentil, talentoso, valiente, adorable, creativo, intenso, erótico...
-Es usted como pensaba-dijo el abuelo con desdén.
-¿Eso son adjetivos no profe?-dijo Luffy poniéndose a su lado.
-Sí es que eres tan listoh...-Hancok quería ir a sobar un poco a su amado, pero se contuvo al ver la cara de Garp.
Entre tanto Zoro tuvo que aguantar los comentarios insidiosos de la madre de Sanji, un momento muy incómodo en que su hermana le había metido la mano en el pantalón y le había masajeado el pene intentando seducirlo, y corroborar todas las mentiras de Usuff delante de los tres niños, que le miraban asombrados.
-¿Eres un asesino?-preguntó Tamanegi, que era el más atrevido.
-Solo mato niños-dijo Zoro con expresión sombría, y los tres se echaron a temblar.
-Yo tengo una espada en casa, es muy antigua, un día podría enseñártela-dijo Kaya, con la que Zoro se estaba llevando sorprendentemente bien ya que era una de las personas más dulces que había conocido jamás-Usuff y tú podrías luchar en el jardín trasero...
-¿Usuff?-Zoro miró al narigudo que se encogió de hombros enseñándole los dientes-sí, claro...
-...y también tenemos una pista de parapente, podríais enseñarme también-dijo Kaya ilusionada.
-También, sí, claro-Zoro ya no se sorprendía con las mentiras cada vez más rocambolescas de Usuff.
-¿Tú también matas gente?-le preguntó Tamanegi a Robin. Al verla así vestida de negro y tan alta los niños pensaban que ella y Zoro eran asesinos profesionales.
-En realidad estoy aquí porque en el cole me había quedado muy atrasada-explicó Robin con calma. Los niños asintieron.
-¡Cuando yo sea mayor yo también quiero venir!-exclamó Nijin.
-¡Qué va, no lo digas ni de broma!-le advirtió Chopper, quien al principio había tenido vergüenza de hablar con los otros niños pero al final se habían hecho amigos.
-¡Un momento de atención por favor!-el director Sengoku hablaba ahora desde la megafonía. Muchos padres ignoraron el aviso, aunque algunos pocos como Sora y Garp se callaron para escucharlo-tan solo desearles en nombre de todo el personal docente que hayan tenido una buena estancia aquí en Shinsekawa y asegurarles que el camino a la rectitud por el que llevamos a sus hijos está ya en marcha.
-Pues quien lo diría...-se quejó la madre de Perona.
Zoro vio pasar a Kizaru con un par de alumnos, entre ellos Eustass, que miraron a los padres con avidez. Supuso que estaban castigados sin recibir visitas, o quizás sus padres ni siquiera querían ir a verlos. Como el suyo...
-No quiero más bromitas como la de la fiesta-le advirtió el abuelo Garp a su nieto, poniéndole un dedo tan gordo como una morcilla en su sien-¿te has enterado?
-Qué siiii-se quejó Luffy enfurruñado-además ¡Ellos se pasaron mucho más!
-¡Qué no me repliques leñe!-el abuelo le dio a Luffy otro tremendo coscorrón que le volcó el sombrero.
-¿Por qué me pegas tanto?-gimoteó él, dolorido.
-Te estoy educando mi niño, te estoy educando-respondió él, de repente muy paternal.
-¿Siempre son así?-le preguntó Kuina a Sabo, intentando en parte ganar su atención.
-Bueno Curly es peor... nuestra niñera-aclaró Sabo-a Luffy y a Ace siempre les anda dando unas palizas...
-Curly es muy blanda con estos niños. Ella usa la fregona o la escoba... yo mis puños del amor-dijo Garp apretando sus gruesas armas de "amar".
-Jode...-Luffy iba a quejarse pero prefirió no decir nada por miedo a su abuelo.
-Parece que va a llover, tendríamos que ir pensando en irnos abuelo-le dijo Sabo a Garp, que soltó un gruñido molesto.
-Sí, vale... bueno Luffy, hijo, espero que te lo sigas pasando tan bien con estos amigos tuyos pandilleros-estrujó a su nieto entre sus brazos y le dio un beso en la mejilla.
-¡Abuelo pinchas!-se quejó Luffy, y Garp soltó una carcajada.
-¡Algún día te enseñaré a dejarte un bigote como el de un hombre!-bramó-a ver si lo haces mejor que tu hermano.
Sabo se encogió molesto.
-¿Te dejaste bigote?-le preguntó Kuina, y soltó una carcajada un tanto exagerada. Sabo sonrió con timidez.
-Usuff, te voy a echar mucho de menos-le decía Kaya a su novio, triste. Había llegado la hora de las despedidas-¿no podría quedarme en el pueblo?
-Kaya tus padres se enfadarán. Es mejor que esperemos. Antes de que te des cuenta estaré contigo-dijo Usuff sonriendo. Luego la besó con ternura. El beso fue casto, pero muy intenso. A Zoro le pareció curiosamente uno de los más bonitos y sinceros que había visto en su vida. Lo cual era curioso viniendo de Usuff.
-Hasta la vista señorita. No dude en volver por aquí-dijo Sanji zalamero. Usuff le lanzó una mirada de advertencia.
-Hasta otra Kaya-se despidió Zoro amablemente-y adiós vosotros también-le rascó la cabeza a Tamanegi mientras los otros dos reían.
-¡Adiós Chopper tío!-se despidieron los niños amistosos. Chopper se veía más feliz de lo que Zoro había visto nunca. Por una vez tenía amigos de su edad.
-Adiós-Kaya se despidió de Robin, y discretamente se la llevó un poco a un lado-Robin no quiero que nos llevemos mal. Usuff me ha dicho lo que pasaste con él, y lo siento mucho...
-Oh... claro-Robin cerró los ojos con paciencia-oye, no te creas siempre lo que te cuenta. Es un poco exagerado...
-Yo... le quiero muchísimo-Kaya la miró con las mejillas sonrosadas. Robin asintió, comprensiva.
-Pues perdónale siempre. Es solo un chico.
Los Vinsmoke ya se iban también, y Zoro y Sanji fueron a despedirse de ellos componiendo una sonrisa forzada.
-Espero buenas notas Sanji. Si no prepárate a la vuelta-le advirtió su madre con amargura.
-¿Vendrá padre a la próxima visita?-preguntó Sanji esperanzado.
-¿La próxima? Hasta septiembre no volvemos por aquí-dijo Sora con pereza. Sanji bajó la mirada, intentando disimular su tristeza.
-Piénsate el llamarme... puedo invitarte a alguna cosita...-Reiju hizo su último intento pasándole un billete de veinte berries a Zoro-te doy mi teléfono.
-No, gracias-Zoro rechazó el número, cabreado. Ni le apetecía un rollo con aquella arpía y menos todavía siendo la hermana del cocinero. Reiju le miró ofendida, pero luego le dedicó una torva sonrisa.
-Adiós Sanji-Ichiji le dio una colleja a su hermano, a mala idea-pasalo bien con esta escoria.
-Qué te jodan-le dijo Zoro antes de que se fuera.
-Adiós madre...-Sanji se despidió del coche de su familia aunque ellos ya no le miraban. Cuando se quedaron solos Zoro le miró, sonriendo burlón.
-Ha sido muy interesante-dijo con mala idea, pero Sanji no se lo tomó bien.
-Te debo una, vale. Ahora deja de tocarme los cojones-murmuró, furioso. Zoro iba a contestarle, pero se contuvo.
-Eres mucho mejor que ellos-le dijo finalmente-no te rayes.
Sanji le miró un momento y para sorpresa de Zoro sonrió. Se quedaron en silencio unos segundos.
-Ha sido muy gay-reconoció Zoro.
-Sí. Ni hablemos de esto-Sanji le dio una palmada a Zoro y al final se fueron.
-Me habré metido en un lío. Pero ha merecido la pena-la doctora Kureha se abrochó los botones de la camisa y se calzó sus botas.
-Ven conmigo... vámonos juntos-pidió Hiruluk, aún solo en calzoncillos-empecemos de nuevo.
-Lo siento-Kureha negó sonriendo con nostalgia-no puedo marcharme ahora. Pero escríbeme a este número... y quizás podamos vernos...
Se besaron por última vez cuando Buggy entró en la enfermería a por una tirita y se cayó de culo al verlos.
La familia de Franky y la de Luffy eran las últimas en marcharse. Sengoku fue a despedirse del abuelo Garp, seguido de Akainu y Aokiji. Por lo que Zoro pudo ver, el abuelo de Luffy no sólo no le caía bien su tutor, si no que además le aborrecía.
-Ten cuidado con lo que le haces a mi nieto. O te haré una visitita-dijo Garp, que no estrechó la mano de Akainu ni le dirigió ningún gesto de respeto.
-Haré mi trabajo-dijo él enseñándole los dientes.
Garp iba a decir algo más pero Sabo lo arrastró hacia el coche, y Sengoku hizo lo mismo con Akainu.
-Déjalo abuelo. Ya veremos...-dijo Sabo. Garp murmuró un par de maldiciones pero cedió.
-Cuídate mucho Zoro-Kuina besó a su hermano.
-Cuídate tú-replicó él, mirándola con desgana.
-Anda, alegra esa cara-le pidió Kuina amablemente. Zoro no lo hizo-pídele salir ya a Robin y verás como las cosas cambian.
-Deja de meterte-la espetó Zoro, molesto-y olvídate de Sabo.
-He conseguido su número-Kuina le guiñó un ojo-así que no me va nada mal...
Mientras Zoro se encaraba con su hermana Nami y Nojiko salieron también del edificio y se encontraron cara a cara con ellos.
-Bueno, yo ya me voy-dijo Kuina mirando a Nami. No le caía demasiado bien-adiós Nami.
-¿Ya te vas?-preguntó ella, sin poder disimular que le daba igual.
-Zoro-Nojiko saludó al peliverde sonriendo un poco.
-Hola Nojiko-respondió él. Hubo unos momentos de silencio incómodo que al final Kuina rompió.
-Pues eso, hasta otra hermanito-dijo, dándole un beso. Luego se fue hacia el coche de Garp.
-Es bien rara-dijo Nojiko observándola.
-Está aburrida-Zoro se encogió de hombros-me sorprende que hayas venido...
-Y a mí que estés aquí-dijo Nojiko mirando luego a Nami burlona-¿el destino?
-De eso nada-Nami le dio un beso en la mejilla a Zoro y luego miró a su hermana desafiante-solo somos amigos.
-Con derechos...-bromeó Nojiko-bueno, pues yo también me voy... te llamaré... ¿vale?
-Okey-Nami se hizo a un lado cuando su hermana subió en su moto, se puso el casco y se marchó.
-¿Qué os pasaba?-preguntó Zoro viéndola empequeñecer en la lejanía.
-Nada...-Nami abrazó a Zoro y le dio la espalda a su hermana.
-Adiós Luffy... espero verte pronto-decía Vivi. Detrás de ella Sabo y el abuelo Garp les miraban enternecidos.
-¡Hasta pronto Vivi!-Luffy la dio un abrazo cariñoso, estrujándola contra él. Sus rostros quedaron muy cerca el uno del otro, y la tersa piel de Vivi se sonrosó de un modo delicado y sensual. Luffy notó como un escalofrío de placer le recorría la espalda, mientras Vivi se mordía levemente el labio inferior con timidez-te escribiré...
-Vale...-Vivi se balanceó un poco con las manos en la espalda y luego entró en el coche por la puerta que le abría Sabo.
-Adiós Luffy-su hermano mayor le chocó la mano y le dio un abrazo.
-¿Y Ace?-le preguntó Luffy bajando un poco en tono.
-Va bien. Le ha partido la cara al matón de su bloque, pero no le han castigado ni nada-Sabo sonrió, pero Luffy no. Se le veía muy triste-tranquilo Luffy. Está bien, de verdad. En la bolsa te he dejado una carta.
-Gracias Sabo-Luffy abrazó a su hermano mediano y luego se apartó para verlos partir.
-Adiós Nami-se despidió también Vivi.
-Adiós-Nami forzó una sonrisa mientras se maldecía a sí misma por no haber podido estar más pendiente. No podía creer lo mal que le había salido todo desde que se había visto con Usuff por la mañana.
La familia de Franky se subió en sus coches y se fueron traqueteando y dando gritos. La abuela Cocoro había pedido a la cocina del colegio un buen vino, y el abuelo Tom había estado explicándole a Sengoku la importancia de una mejora en sus infraestructuras.
-Mi abuelo es arquitecto-le explicó Franky a Zoro y a Robin-algún día espero serlo yo también... si no dejo de cagarla.
-Seguro que sí-dijo Robin con afecto.
Carrot recibió la visita de su abuela, con la que no se llevaba demasiado bien, y Kalifa la de su padre, al que echó enseguida, muerta de vergüenza. En cuanto a Bartolomé, su padre vino a verle. Zoro vio que el chico estaba muy hundido mientras su padre hablaba con él, claramente no se llevaban muy bien. Sengoku había prohibido a los profesores hablar sobre el intento de suicidio de Bartolomé, para no dejar patente su ineptitud.
-¿... por qué no intentas hacer amigos?-escuchó que le decía su padre-no puedes ser siempre así.
Zoro tomó una decisión. Fue hacia donde estaba Bartolomé y pasó a su lado "por casualidad".
-¡Ey Barto, tío, nos vemos luego!-dijo, y le chocó en la espalda-¡No me dejes colgado en el equipo!-El padre de Bartolomé miró a Zoro muy sorprendido, y luego a su hijo.
-¿Es... es amigo tuyo?-le escuchó preguntar Zoro mientras se alejaba.
-Eeeeh... ¿sí?-Bartolomé le miró con los ojos llorosos por la emoción. Zoro se sonrió para sí mismo.
Se sentía muy satisfecho. Vio entonces que Robin le miraba, y encogiéndose de hombros la sonrió también. Ella le correspondió.
-... y este es Zoro-Chopper le estaba explicando a su padre quienes eran sus amigos.
-Oh vaya amigo creo que estas tuerto-observó Hiruluk rascándose la barbilla curioso.
-No jodas-Zoro le estrechó la mano con desgana. Ya había estado bien servido de bichos raros para un día.
-Chopper me ha dicho lo buenos amigos que soy con él y que le habéis aceptado pese a ser más pequeño. Os lo agradezco muchísimo-dijo el doctor Hiruluk mientras Sanji, Luffy y Nami se acercaban.
-Sí bueno...-Nami y Sanji bajaron la mirada un poco avergonzados. Ellos habían pasado mucho de Chopper últimamente, y lo consideraban más una molestia. Ahora se sentían sinceramente arrepentidos.
-Yo quisiera que Chopper no hubiese venido a este centro, pero eran órdenes del gobierno, y no puedo pagarle un colegio privado-se lamentó Hiruluk-aún así os he comprado esto para todos.
Sacó unas bolsas con gominolas y caramelos de su grueso abrigo.
-¡Chucherías! ¡Vivas tú!-Luffy fue a coger la suya y empezó a tragarse todo poniéndosela en la boca como el forraje de las vacas.
-... no se puede ser más cerdo-dijeron Zoro y Sanji a la vez. Luego se miraron con horror.
-Chucherías... gracias-Nami cogió la suya forzando una risita.
-Sí bueno pensaba que erais más jovenes-se excusó el doctor Hiruluk-como luego me dijo vuestra edad metí más cosas "en la onda".
-¡Puaggg!-Luffy acababa de atragantarse con un paquete de cigarrillos que el doctor le había metido en la bolsa.
-Y usted es médico-dijo Zoro con ironía. Hiruluk sonrió con apuro.
-Sí bueno, pero yo apoyo los métodos alternativos-se explicó.
-Alternativos...-Nami acababa de sacar una compresa y una caja de preservativos pegada a una pirueta.
-¡A mí me vale!-dijo Sanji cogiendo su bolsa.
-Bueno Chopper hijo mío, hasta más ver... te dejo en buenas manos-Hiruluk dio un sentido abrazo a su hijito, a quien le asomaron algunas lágrimas de ternura-pasalo bien... ¡y sé ante todo un buen médico!
-Snif... sí señor-dijo Chopper moqueando, y Zoro no pudo evitar sentir un poco de ternura.
El doctor Hiruluk se fue en su vieja furgoneta despidiéndose con la mano de los chicos.
-Adiós Kureha... nunca te olvidaré-susurró para sí.
Como iba distraído le metió una leche a la verja de salida, y se cargó un trozo del muro.
-Pero que gilipollas...-murmuró Akainu cabreadísimo. Hiruluk era con diferencia el padre al que más había odiado conocer. Exceptuando a Garp, claro...
-Pues... eso es todo-Zoro miró a sus amigos que mantenían la cabeza gacha. Él también lo sentía. La visita de todas aquellas personas tan queridas había llenado de alegría los pasillos de Shinsekawa por un día, y había alejado a los profesores. Pero ahora volvían a estar solos, sumidos en aquella oscura prisión, y seguramente no tardarían en empezar los problemas.
Zoro sintió una punzada de dolor al recordar a su padre. Le hubiera gustado verle. Ahora se sentía muy mal.
-Nos tenemos a nosotros-dijo Luffy de repente. Todos le miraron. Nami, cuyos ojos brillaban un poco por las lágrimas, se los secó y fue hacia él.
-Tienes razón-dijo, y le abrazó.
Luffy correspondió su abrazo, y Chopper, que estaba de la mano del chico del sombrero de paja, se abrazó también. Por supuesto Sanji no perdió el tiempo y fue también a unirse a ellos.
Nami miró a Robin y le hizo un gesto para que se acercase. Ella fue hacía el grupo, pero antes miró a Zoro. Él no quería ir. Eso no le iba...
-No te hagas el difícil marimo-le provocó Sanji, pasando su otro brazo por Robin, y Zoro, soltando un gruñido, terminó por unirse a ellos. Se sintió muy raro, pero a la vez el calor que le invadió al entrar en contacto con el resto, la sensación de unión, de afecto, le hizo sentirse querido. Y el día lleno de nubes oscuras pareció brillar un poco más.
-Oooooooh, un abrazo. ¡Yo os abrazo súper-fuerte!-Franky los agarró a todos con sus gruesos brazos y los levantó un poco del suelo. Todos rompieron a reír a carcajadas.
-Buffff...-Zoro fue el primero en dejar de reír-oye... ¿y Usuff?
-Ni idea macho-Sanji miró por el largo jardín que rodeaba el edificio, pero solo se veía a Akainu hablando con Aokiji, al fondo.
-Ya deben de ser casi las nueve... ¿os venís a cenar?-preguntó Nami más animada.
-¡Siii!-Luffy se cargó a Chopper a hombros y se dispuso a seguirla.
-Vamos-Robin miró a Zoro expectante.
-Yo no puedo... tengo que entrenar-se excusó él, incómodo. Nami se volvió hacia él y se le encaró enfadada.
-Podrás dedicarnos un cuarto de hora ¿no?-le espetó furiosa.
-Oye llevo aquí toda la tarde-protestó Zoro-y he hecho de mejor amigo y de ex novio, creo que ya he cumplido.
-¡Deja de pasar de nosotros! ¡Queremos verte, saber de tu vida!-le grito Nami enfadada. Luffy le miró desde detrás con cara de "así es, shishishi" (era una cara muy particular).
-Claro tienes que contarnos tus súper entrenamientos con Mihawk-dijo Franky.
-Yo por mí no, marimo, pero si ella insiste...-Sanji le miró divertido.
Zoro se sentía como un imbécil. Sabía que tenía que entrenar, y era lo que quería. Pero al mirarles a todos, al ver el destello en los ojos de Robin y entender que hasta Sanji le echaba de menos, vaciló. "¿Qué es lo que quieres?" se dijo a sí mismo.
-Está bien-accedió-si insistís...
-Qué importante es...-ironizó Sanji, picajoso.
-Tu calla hermano pequeño-le vaciló Zoro, pasándole un brazo por el hombro a Nami y el otro a Robin-¿iréis mañana al pueblo?
Nami miró a Luffy de reojo y luego le sonrió.
-Sí.
-¡Estupendo!
La cena fue una de las más divertidas que Zoro recordó en Shinsekawa, hasta que a Luffy y a él los castigó Buggy a recoger las mesas por hacer una pelea con los cuchillos del pescado.
Mientras cenaban Zoro habló con Usuff, con el que tenía ganas de mantener una conversación desde hacía rato.
-Siento lo de hoy-dijo el narigudo avergonzado-es que... Kaya es una chica muy especial... quería impresionarla.
-Mentir a la chica que te gusta es lo peor que puedes hacer-le dijo Zoro con dureza-así solo la harás daño, y desde luego no la mereces.
-Lo siento-Usuff agachó la cabeza, dolido por las palabras de Zoro. A su lado Sanji asentía, dándole la razón al peliverde.
-Aún tiene solución claro-dijo el chico rubio mientras masticaba su menestra con pulcritud.
-¿Sí?-Usuff miró a Zoro y a Sanji alternativamente, esperanzado.
-Tienes que cortar-dijo Zoro con voz de ultratumba, y Usuff estuvo a punto de echarse a llorar-era broma hombre...
-Tienes que hacer esas cosas-dijo Sanji limpiandose la boca y sonriendo con satisfacción-así ya no serán mentira.
-Pero... pero no puedo salir con Robin-Usuff miró a Zoro con cautela.
-No-reconoció el espadachín-pero el parapente seguro que sí lo puedes hacer...
Ya en su cama Usuff miró las fotos de Kaya y los niños que se habían hecho hoy, y sonrió. Nunca pensó que tendría una familia así. Y ahora esperaba que no se apartasen de su lado nunca, jamás.
-Buenas noches Luffy-Zoro seguía haciendo abdominales en el cuarto. Su amigo los había estado haciendo con él un rato, pero ya se había cansado y se había puesto el pijama.
-Si es malo para tí mejor no vengas-le dijo Luffy mirando el póster de espadas que Zoro tenía colgado en su cuarto-lo más importante es cumplir nuestros sueños.
-Sé que en realidad no piensas así-Zoro se secó el sudor de la frente mientras levantaba las pequeñas pesas que se había llevado a su cuarto con permiso de Mihawk-ademas somos nakamas ¿no?
Luffy sonrió y asintió. Parecía cansado, pero se le veía muy feliz.
-Sí, sí que lo somos-se metió en la cama y se dispuso a sobarse-¿Crees que a Vivi le gusto?-preguntó súbitamente.
-Me parece que es obvio-repuso Zoro sin mucho interés. Luffy se quedó un rato pensándolo, extrañado.
-¿Qué te cuenta Ace por cierto?-le preguntó Zoro amistoso.
-Pues nada...-Luffy miró al techo haciendo muecas mientras reflexionaba-le echo de menos...
Zoro no supo que decir, así que ahí terminó la conversación. Pero cada vez le intrigaba más toda esa historia, y sabía que había algo allí que su "nakama" Luffy se estaba callando.
Este capítulo ha estado lleno de personajes nuevos, todos clásicos del anime, como Vivi (que parece que va a traer algún problemilla que otro, je, je), Kuina, los hermanos de Sanji, el doctor Hiruluk, Sabo y el abuelo Garp, que ha sido mi favorito de todos a la hora de escribir. ¿Cuál ha sido vuestro favorito? A parte de Garp, personalmente con lo que más me reí fue con las escenas de Zoro y Sanji, y la historia de amor secreta de Hiruluk y Kureha.
¡Espero que os haya gustado, dejad un review con vuestra opinión y un salido hasta la próxima actualización!
