Este capítulo es muy cortito pero el siguiente será mucho más largo, el más largo hasta la fecha, así que perdonadme por este, pero a veces son más largos y otras muy escuetos. Aún así seguro que pasáis un agradable rato de leer.

-Rosaliequart: Sí, lo cierto es que ya podrían ponerse las cosas más fáciles a ellos mismos, pero muchas veces en la adolescencia (y en la madurez también) nos complicamos la vida más de lo que es. Me alegro muchísimo de que te haya gustado y gracias por rezar por mí, lo valoro mucho. ¡Un abrazo, espero que este capítulo también te guste!

-Carbonaraspaguetti: Jajajajaja el salseo es lo mejor en estas historias. Ya veremos que pasa entre las parejas principales, puede que no acaben juntos, pero quizás se arreglen las cosas. Me alegro mucho que te haya gustado (la conversación de Nami y Law fue una de mis partes favoritas cuando lo escribí) y espero que disfrutes también con este. ¡Gracias por los ánimos y un gran abrazo!

-Guest: ¡Me alegra muchísimo que te haya gustado! tomé en cuenta la sugerencia de subir capítulos más seguidos, aunque solo me quedan cinco más así que cuando acabe de subirlos habrá una pausa. En cuanto al ZoNa, aunque es mi ship favorito, si lo vuelvo a meter ahora ya se liaría una gorda. Pero podría ser...

-Lollyfan33: Gracias por los ánimos, me estoy recuperando rápidamente así que todo bien :) La verdad es que es uno de los capítulos más tensos que escribí porque además la cosa se lía un montón (Zoro engaña a Robin, Luffy se va con Vivi) y efectivamente podría considerarse de transición. Lo cierto es que Nami está un poco suelta en este fic pero porque es bastante salida (no nos vamos a engañar) y muy pasional. Aún así aún está a tiempo de cambiar y quizás llegar a Luffy. Entiendo que odies a Vivi, la verdad es que yo un poco también mientras la escribía. Law por el contrario es de mis personajes favoritos y siempre me ha gustado su ship con Nami, así que tenía que meterlo. Y en cuanto a Robin y sus problemas, al igual que pasa en Disney-Gantz yo voy dejando pistas sobre las historias, por si queréis hacer alguna teoría. ¡Me alegra mucho que te haya gustado, un fuerte abrazo y que disfrutes de este también!

Gracias a todos por desearme una pronta recuperación, ya me encuentro mucho mejor aunque aún tendré que estar otra semana en mi cuarto por si acaso aún contagio. Pero ya que estamos puedo aprovechar y avanzar capítulos de este fic, que tengo escritos 23, son 30 y planeaba seguir en verano, pero quizás puedo avanzarlos ahora y así no tenéis que pasar tanta espera.

¡Un abrazo y espero que os guste!


Capítulo 18

-Cuidado que él no vea a la reina, porque lleva un paje traído de la India muy guapo... que a él le da celos-Luffy había vuelto a perder el hilo.

-Luffy...-Galdino tiró el papel del guión, enervado-¡es la quinta vez! ¿Sabes leer?

-¿Sí?-el chico le miró confundido.

-"Un paje, un hermoso corcel donado por el monarca de la India"-leyó Galdino impaciente-¿tan difícil es repetirlo?

-Shishishi bueno un poco-Luffy se rascó la cabeza con inocencia.

-Vamos a repetirlo-suspiró Galdino desesperado-Vivi, dale la salida.

Era miércoles. Llevaban tres días de ensayos para la obra de teatro, que Galdino había elegido entre la selecta variedad de Shakespeare. "El sueño de una noche de verano" tenía a Usuff, Kalifa, Chopper y Carrot como los amantes protagonistas, a Vivi (que acababa de apuntarse) y Luffy como los traviesos duendes y a Tanaka y Perona como los reyes Oberón y Titania. Bartolomé había recibido el papel del asno, que según Galdino "requería grandes dotes interpretativas".

-O tu exterior mucho me engaña o tu eres ese travieso duende al que llaman Puck-recitó Vivi mirando a Luffy con fingido recelo. La chica era buena actriz-¿no eres tú ese que extravía a los viajeros en la noche, y te ríes de su mal?

-Muy bien Vivi estupenda-la felicitó Galdino.

-Shishishi... soy un cabroncete-se cachondeó Luffy.

-¿Por qué no lo haces imitando a alguien? así te saldrá mejor-le sugirió Usuff. Luffy se quedó pensándolo unos instantes.

-¿Y a quién podría...?-giró la cabeza. En ese momento Galdino estaba regañando a Perona por considerar su disfraz "poco realista y muy atrevido". Una sonrisa diabólica se dibujó en el rostro del chico.

-Mucho cuidado que el no vea a la reina... ¡narices!-Luffy imitó el tono pomposo del estirado Galdino-para que lo sepas, ignorante, lleva un paje, un hermoso doncel de un monarca de la India, que al rey Oberón le da celos.

Galdino se quedó mirando a Luffy con expresión pétrea. El chico sonrió, incómodo. ¿Había reconocido su imitación?

De repente el profesor empezó a aplaudir con solemnidad.

-Sí señor Luffy... así es como se hace una interpretación. Me encanta el enfoque que le has dado a tu personaje.

-Hay que jorobarse...-murmuró Usuff muerto de risa.

-Lo has hecho muy bien Luffy-Vivi le sonrió. Él se volvió y la guiñó un ojo.

-Seguiremos el viernes-dijo Galdino al terminar el ensayo-¡nada de retrasos!

Todos se cambiaron y salieron del salón de actos. Luffy esperó a Vivi en la entrada del vestuario de chicas. Desde hacía días eran inseparables. Comían juntos, pasaban todo el rato juntos... Luffy cada vez estaba más lejos de su grupo de "nakamas", pero ni él parecía darse cuenta ni ellos importarle, porque cada uno tenía suficientes problemas. No era de extrañar entonces que rumores sobre la relación de Luffy y Vivi hubiesen empezado a bullir por los oscuros pasillos del reformatorio. La gente tenía muy poco que hacer.

-Por lo que sé pasaron la otra noche juntos-le dijo Carrot a Kalifa en el baño de chicas. Ella se estaba depilando las cejas-escuché a Buggy decir que se oían gritos desde un cuarto, sin duda fueron ellos...

-Vaya zorra-dijo Kalifa, a quien Luffy seguía gustando pese a todo-¿Cómo será Luffy en la cama?

-Pues como en todo... diferente-se aventuró Carrot.

Nami pasó por su lado y ellas la miraron, maliciosas, pero ella levantó la cabeza y las ignoró.

-¿Y tú dónde estabas por cierto? Ayer digo-le preguntó Kalifa a Carrot, muy seria.

-Yo... fui al baño... me encontraba fatal-mintió ella.

-¿Dos horas?-Kalifa arqueó una ceja.

Carrot prefirió no contestarla. Le gustaba hacerse la interesante. Y realmente ni siquiera eran amigas.

Carrot había pasado esas horas del martes con Zoro y Perona. Habían decidido hacerlo juntas porque las dos insistían en tenerlo. Él no tuvo más remedio que aceptar.

-Joder-le habían tumbado y dejado solo en calzoncillos y habían salido un momento. Al entrar Perona llevaba solo unas medias y un collarín y Carrot un traje de conejita traviesa.

Zoro estaba muy caliente, pero su mente debía dominar a su cuerpo. Le apetecía mucho más Perona.

Le gustaba su sabor dulce y su estrechez. Pero debía seguir el plan.

-La... conejita...-gruñó poniéndose de rodillas, mientras Carrot lanzaba un gritito de triunfo. Perona la miró enfadada.

-Bueno, vamos las dos-dijo la pelirrosa de malas pulgas.

-Espera un poco-pidió Zoro fingiendo estar hipnotizado por los pequeños pechos de Carrot-déjanos un rato...

-¡Ni hablar!-protestó Perona.

-Eres una picada, cállate ya-Carrot se lanzó sobre Zoro y le enganchó la cara con sus piernas.

Zoro reflexionó sobre lo que debía hacer mientras esperaba a Robin en un jardín. Cada vez estaban menos tiempo juntos. Y cada vez era más amargo. Los primeros días de delicado y apasionado romance parecían muy lejos. Ella estaba muy distante. Y él muy confuso. Sabía que la quería. La quería mucho...Y aún así se estaba divirtiendo con todo aquel engaño. Se odiaba a sí mismo por ello, pero lo cierto era que le gustaba probar a Perona. Le gustaba oírla gemir. Y ahora cuando estaba con Robin solo deseaba irse para aprovecharse de sus dos admiradoras.

-"No sé... qué hacer"-el chico se pasó la mano por la cicatriz de su ojo. Eran tantos problemas...

-Hola-Robin se sentó a su lado, cansada-¿has visto a Nami?

-Ni idea-Zoro tardó un poco en desperezarse e ir hasta ella, dándole un apagado beso. Robin bajó la mirada con enfado al notarlo.

-¿Qué tal te ha ido?-preguntó mientras dejaba su mochila a un lado.

-Bien...-Zoro se recostó en la hierba del jardín sin muchas ganas. Deberían besarse y decirse cosas bonitas, o algo así. Pero tenía tan pocas ganas...

Robin le observó unos instantes. Luego se levantó y se dispuso a marcharse.

-¡Eh!-la llamó Zoro, sorprendido-¿qué te pasa? ¿qué haces?

-No voy a perder el tiempo. Tengo mucho trabajo que hacer-dijo ella muy seria.

-No... no te preocupes... no te haré más perder el tiempo-dijo Zoro, agresivo. Robin le miró con furia. Zoro nunca la había visto tan enfadada.

-Tenías razón Zoro... esto no suele salirte bien-dijo finalmente-nos equivocamos.

Y se marchó. Zoro la vio irse con fastidio, y luego le pegó un puñetazo a la pared. Sólo consiguió que le doliesen los nudillos.

"¿Qué estoy haciendo?-se miró la mano enrojecida, y luego su reflejo en el cristal de la ventana-no es justo... la estoy mintiendo... estoy siendo... como Nami-echó la cabeza hacia atrás. Se sentía tan cansado. Robin era la persona más maravillosa que conocía. Era tan feliz a su lado. Todo aquel lío solo era el sexo intentando de nuevo engañarlo-tengo que acabar con esto... y tiene que ser ya".

Nami también pensaba lo mismo. Nunca había pasado tanto tiempo en el cuarto de otra persona. Pero llevaba cuatro días en la habitación de Law, y habían hecho de todo.

-Qué pasa zorra-Eustass fue a sentarse en el banco en el que estaba Nami reflexionando. Ella le ignoró, hasta que el pelirrojo estiró una mano para tocarle un pecho.

-Déjame en paz-le advirtió Nami furiosa. Estaba harta de aquel gilipollas. Estaba harta de todos los gilipollas.

-¿O qué? ¿Te vas a chivar a Luffy? Pero si ya no te quiere-la recordó Eustass malicioso. Nami le miró con asco y se dispuso a levantarse, pero él la sujetó-he estado pensando que... ya que te tiras a cualquier mierda... podrías venir a mi cuarto. Me gustaría probar tu coño.

Nami no supo como se atrevió a darle un tortazo. La costumbre claro. Pero con Eustass...

-Así me gusta... más duro mami-se burló él, y le puso las manos en el trasero-voy a dejarte rojo ese culito.

-Déjame ahora mismo-pidió ella, respirando cada vez más rápido.

-Déjame entrar-dijo Eustass con voz ronca, apretándole los glúteos-Luffy ya no te quiere... y el espadachín chupapollas tampoco. Anda follando con unas pequeñas...

-¿Qué pasa ahí?-era la voz de Jinbei, que venía a lo lejos. Nami se zafó de Eustass aprovechando la distracción. Miró al profesor, asustada.

-Nami...-dijo Jinbei, preocupado.

Ella echó a correr. Corrió y no paró hasta encerrarse en su cuarto y echarse a llorar. Podría ir a ver a Law, pero sabía que él no iba q consolarla. Y Luffy no estaba. Y Sanji tampoco. Eran en quien más podía confiar... a parte de Zoro...

Pero Eustass había dicho algo de Zoro. Nami levantó la cabeza lentamente... ¿sería posible...?


-Así que me debéis mis turnos-Jinbei se recolocó con satisfacción en su asiento, mirando al resto.

-De eso nada... ya no están juntos-dijo Galdino satisfecho-ayer discutieron, parece que lo han dejado.

-¡Una pelea es normal! ¡Son adolescentes!-protestó Jinbei.

-Habría que asegurarlo-dijo Aokiji con calma-pero de momento Zoro y Robin no son pareja.

-¡Pero lo eran!-insistió Jinbei, dispuesto a deshacerse de sus turnos como fuera-¡lo que contaba era eso!

-Zoro está muy enamorado de ella es cierto-reconoció Mihawk, que recientemente se había integrado en el café de los cotillas.

-Mmmmn lo que está claro es que mi Luffy no está con Nami-Hancok estiró sus pechos al lado de Mihawk intentando provocarle-ni con ninguna otra zorra...

-Venga ya Boa... esto lo sabemos todos-dijo Aokiji burlón.

-Vivi-le recordó Galdino con malicia-son inseparables.

Boa Hancok se levantó de su asiento y estiró la cabeza, muy enfadada.

-Sois unos pedazos de mierda. Luffy jamás acabaría con ella.

-Oye, sin insultar-gruñó Galdino.

-Yo siempre le preferí con Nami. Pero Vivi es muy buena chica-reconoció Jinbei.

-Siempre nos queda el ZoSan... ¡ZoSan forever, yohohohoho!-se tronchó Brook que acababa de entrar con Buggy.

-¿Qué tal, Buggy? ¿Qué te ha dicho Sengoku?-le preguntó Aokiji al conserje, sonriendo con calidez.

Buggy miró a un lado y a otro, disfrutando de la expectación.

-Me quedo-anunció finalmente.

-¡Siiiiiii!-Brook se tiró en el suelo e imitó un solo de guitarra.

-¡Muy bien Buggy!-se alegró Jinbei.

-¡Así me gusta chaval!-Aokiji le dio una palmada en la espalda.

-El suelo de este antro seguirá sucio por los siglos de los siglos-escupió Boa con maldad, aunque también se la veía ligeramente contenta.

-Gracias por vuestro apoyo. Sengoku me dijo que habías hablado bien de mí-Buggy les sonrió también. Parecía un niño pequeño-de no ser por eso...

-Hay muchos alumnos que también hablaron bien de tí-le dijo Aokiji-entre ellos Luffy...

-Tsk, ese eñajo se hace querer-reconoció el conserje, conmovido.

-Pues claro que sí-Hancok le miró ofendida.

-¡Tengo una idea!-exclamó Aokiji de repente, mirando a los demás-para la apuesta, quiero decir.

-Dispara-dijo Galdino, lacónico.

-Un baile-Aokiji parecía muy satisfecho. El rostro de Hancok se iluminó, pero Buggy y Jinbei no parecían nada convencidos.

-Un baile... ¿aquí?-Jinbei apretó las cejas-pero vamos a ver Aokiji... esto es Shinsekawa.

-Un baile... es tan obvio-Hancok parecía extasiada-un baile en el que tengan que ir en parejas... si Luffy va con ella... oh si... un baile.

-Akainu jamás lo permitirá-negó Jinbei convencido-jamás.

-Un baile en un reformatorio no es algo usual-añadió Mihawk.

-Enróllate hombre, es verano-le dijo Hancok contoneando su trasero.

-Yo estoy trabajando-la advirtió Mihawk.

-¿Trabajas hasta tarde?-siseó ella hasta quedar a pocos centímetros de él.

-Ejem ¿me puedo ir?-Galdino estaba en medio entre Hancok y Mihawk, y estaba bastante incómodo.

-Según algunas teorías educativas nuevas-recordó Aokiji-es necesario que los alumnos se diviertan para que trabajen. Los exámenes terminan este jueves. Puede ser una especie de recompensa y reactivación para los siguientes...

-Para eso ya van al pueblo-insistió Jinbei-no quiero ser aguafiestas pero es que Akainu nos haría pedazos.

-No puede despedirnos-le recordó Hancok, que ya estaba convencida-eso es competencia del director...

-Solo hay que convencer a Sengoku-apostilló Aokiji.

-Mucho más fácil entonces-ironizó Galdino-estáis locos. Además para qué ¿para que se diviertan? A mí me dan igual esos niños.

-Con la excusa de que hay un baile-dijo Aokiji-podemos tomarnos la tardecita libre... y recuerda la apuesta.

-¿Vosotros qué opináis?-le preguntó Jinbei a Buggy y a Brook.

-¡Bueno yo me apunto a la fiesta aunque sea en el infierno! ¡Fiesta pagana!-gritó Brook enloquecido.

-Lo siento mucho pero no puedo ni pensarlo... Akainu se lo tomará muy mal... y a mí me echa seguro-Buggy tembló asustado. Desde las últimas semanas tenía los nervios a flor de piel.

-Akainu jamás nos dejará. Ni Kizaru-reconoció Jinbei-es absurdo.

-Bueno hay una manera...-Aokiji sonrió-si no se enteran...

-¿Cómo?-Galdino le miró intranquilo.

-Conmigo puedes contar. Sengoku es presa fácil-dijo Hancok relamiéndose los labios.

Los profesores hicieron piña para escuchar el plan de Aokiji que podía causarles muchos quebraderos de cabeza a nuestros amigos en un futuro...


Luffy y Vivi se besaban en el cuarto de este, enrollados como dos culebras. Al chico le gustaba cada vez más aquello. Sabía muy bien, se sentía muy bien. El calor y la excitación le hacían sentirse vivo.

-Vaya...-Zoro sonrió al entrar y verles. Cogió sus cosas para entrenar y se dispuso a irse-hasta luego Luffy...

-Mmmmmn... ¡Chao Zoro! Mmmmnn-Luffy apenas despegaba la boca de Vivi. Joder estaba genial. Ella le metió las manos por debajo de la ropa y acarició sus pectorales.

-Te amo...-susurró-eres fantástico Luffy...

-Tú sí que lo eres...-Luffy mantenía los ojos cerrados. El sentido del tacto y del gusto se activaban mucho más así. Sus labios, sus lenguas...

Al rato se separaron. Luffy le acariciaba los cabellos a Vivi, perdido en sus ojos, mientras ella pasaba las manos por sus piernas, muy cerca de llegar a lo que más deseaba. La otra noche Luffy no se había acostado con ella. Ni ninguna después. Cada vez que había una oportunidad el chico se escaqueaba. Y Vivi no quería insistir o se expondría demasiado.

-Oye Luffy... lo he estado hablando con mi padre...-Vivi le besó levemente en la barbilla y luego en el labio inferior-él puede arreglar esto... y puedes venirte a pasar con nosotros... el resto del verano.

Luffy, cuyas manos subían y bajaban por la espalda de Vivi, se quedó paralizado. Ella lo notó y se separó un poco.

-¿Y los demás?-preguntó finalmente. Vivi negó sin comprender.

-¿Los demás?

-Sí... el resto ya sabes. Zoro, Sanji, Usuff... Nami...-Luffy la miró con los ojos muy abiertos. Tenía que levantar un poco la vista porque Vivi quedaba a unos centímetros por encima.

-Luffy... mi padre solo puede comprar la libertad de uno-dijo la chica confusa-creo que es suficiente...

-No puedo abandonarles Vivi lo siento-Luffy la cogió de las manos y le besó los dedos-son mis nakamas...no puedo.

Las lágrimas empezaron a asomar a los ojos de Vivi. Luffy intentó secárselas pero ella le apartó emitiendo un débil gimoteo, que al chico solo le encendió más.

-Y yo... ¿yo que soy?-preguntó Vivi con voz de niña pequeña y presionando un poco con su cintura sobre la entrepierna de Luffy.

-Tú eres...oooooh... la chica que me gusta-jadeó Luffy. Vivi se iluminó. Sonrió y le acarició el rostro emocionada-tú eres...

-¡Zoro! Zoro, ¿estas ahí?-la voz de Nami fuera interrumpió a Luffy. Él miró a Vivi asustado.

-Oh oh...-susurró.

-¿Qué pasa?-preguntó Vivi haciéndose la inocente.

-¿Zoro?-Nami intentó abrir la puerta pero no pasó nada. Vivi soltó una débil risita, pero que se pudo escuchar perfectamente. Nami arqueó una ceja-vale, ya me voy...

Dentro del cuarto Vivi bajó su boca hasta la camisa abierta de Luffy, y sin previo aviso le chupó un pezón, haciéndole soltar una carcajada involuntaria. Sí, los pezones eran el punto débil del chico, quien lo iba a decir.

-¿Luffy?-Nami se quedó paralizada. De repente entendió. Agachó la cabeza furiosa y se alejó sin decir nada más.

-¡Nami, espera! ¡Nami!-Luffy abrió a la puerta y corrió tras ella, pero Nami no quiso que él la tocase.

-¡Déjame en paz! ¿No puedes?-le espetó, fuera de sí. La gente del pasillo les miraba sorprendidos.

-Nami, no quería mentirte...-Luffy estaba asustado. Sabía que lo que había hecho estaba mal, y no sabía cómo arreglarlo.

-No sé lo que quieres Luffy. Pero yo sí. No quiero volver a verte-dijo Nami. Él vio las lágrimas asomar a sus ojos. Y entendió entonces que esas eran lágrimas de verdad-eres un gilipollas. Me equivocaba contigo.

Luffy intentó retenerla pero Nami se zafó de él y se marchó. No quería que en el pasillo nadie la viese llorar. Carrot soltó una risita al verla encerrarse en su cuarto.

-Se lo merecía-murmuró.

-Cállate-la cortó Kalifa, con lástima.


La noche de aquel primer miércoles de agosto pasó rara y melancólica para todos.

-No tienes que dejar que te afecte-Law le acariciaba el pelo a Nami en el cuarto de ella-a él le gustas... solo está probando con la otra...

-No quiero saber más...-cada palabra pronunciada era como una cuchillada-no quiero volver a verle...

-Nami, lo nuestro... no va en serio-la advirtió Law, dejando un momento de desabrocharle el sujetador para mirarla. En los últimos días se habían hecho selfies pre y post-sexo en las camas de ambos. Algunas fotos eran muy divertidas.

Nami agachó la mirada dolida. Se temía oír aquello.

-Claro que no... nunca va en serio...-"conmigo", iba a decir...-pero por esta noche... ¿podrías mentirme y hacerme creer que sí?

Law sonrió y se bajó los pantalones.

-Pues claro-dijo, y le acercó su miembro al rostro-te quiero...

-"Mentira"-pensó Nami, pero se dejó llevar. Consiguió olvidarlo, al menos ese rato.


Nami pensaba en Luffy. Luffy pensaba en Nami. Sanji no sabemos en que pensaba, y Usuff pensaba en todos sus amigos, preocupado por ellos. Robin pensaba en Zoro, y Zoro definitivamente solo podía pensar en Robin. Y ninguno fue capaz de escapar aquella noche de su cuarto e ir a decirle al otro lo mucho que le importaba.

-"Eres imbécil-Zoro recordó sus tiempos de adolescencia temprana. En aquellos días se hubiese tirado hasta a una piedra. Pero ya era mayorcito para eso. No era un experimento como con Nami. Era mucho más importante. Había encontrado a alguien que le importaba, y lo había estropeado de la forma más inmadura posible-pero esto no ha acabado..."

Lo arreglaría. Y sabía cómo. Lo arreglaría. Lo había jurado.

-Zoro... me siento muy mal-dijo Luffy mirando a su amigo con congoja.

-Yo también Luffy. Pero no hablemos de eso-el espadachín estiró los brazos en la cama. Se sentía agotado. Como hacía muchísimo calor aquellos días dormían prácticamente sin ropa.

Se pusieron a charlar, como en los primeros días. Días que a Zoro ahora le parecían muy lejanos y distintos, y de algún modo más fáciles. Pero no lo habían sido. La vida le había demostrado en Shinsekawa que las cosas pueden ir mucho peor. Al menos eso sí se lo debía a Akainu.

Zoro agradeció aquel rato de conversación con su mejor amigo, y al final cuando se durmió se sintió mucho más tranquilo, y con en su interior una clara decisión.


En el siguiente capítulo se decidirá el futuro de los ships (emosión). Será más largo que este, si no recuerdo mal, así que tendréis bastante material para leer. Se acerca un posible baile, además de la obra de teatro, las competiciones deportivas y ¿quizás? la resolución del misterio del reformatorio. Espero que os haya gustado, dejadme por fa un review con vuestra opinión, me interesa mucho y es decisiva para la continuación del fic porque me guío por vuestras opiniones. Un abrazo muy fuerte, mucho ánimo, mucha salud y ¡nos leeremos la semana que viene!