Como prometí la siguiente parte del capítulo. ¡Muchos abrazos y ánimo a todos y mil gracias por vuestras positivas reviews, las valoro mucho!

-Rosaliequart: ¡Me alegra un montón que te haya gustado! Puede que Robin lo sepa, puede que no... ya veremos, jajaja. Yo ya tengo muchas ganas de llegar a subir la parte del baile, y la verdad, eso de que Akainu quiera fiesta me ha parecido tan improbable como increíble ¡sería genial, me he reído mucho imaginándolo! Pero yo no adelanto acontecimientos, todo llegará. Mil gracias por tu review una vez más, y espero que este capítulo te guste mucho también.

-Carbonaraspaguetti: Me ha encantado releer tu fic en inglés y me parece una excelente idea, porque así va a llegar a más lectores. A mí el salseo también me encanta, aunque a veces los personajes se lian tanto entre ellos que no sé ni como solucionarlo. ¡Muchas gracias por tu review, espero que este capítulo también te guste y estoy a la espera de actualizaciones nuevas en los tuyos!

-Guest: Muchas gracias por tu review, me alegra un montón que te haya gustado. Yo soy muy fan del LuNa pero la verdad que Nami y Law (de cuyo ship no conozco el nombre) también me pegan un montón. ¡Que disfrutes también de este!

Como prometí es un capítulo más largo. ¿Qué ocurrirá entre nuestros protagonistas? ¿Arreglará Zoro las cosas con Robin? ¿Y qué pasará entre Luffy, Nami y Vivi?


Capítulo 19

-Esas zorras. Traidoras-Kalifa le pegó una patada a una mesa del comedor furiosa.

-Entenderás que te necesite-dijo Zoro tratando de hacer que bajase la voz-no puedo hacer esto solo...

-No me tomes el pelo. Llevas una semana haciéndolo. No es por Robin-se mofó Kalifa.

-Sí, sí es por ella-insistió Zoro, más para sí que para ella-yo... me he equivocado.

-Equivocarse es otra cosa Zoro-Kalifa bebió de su agua con parsimonia-pero sí, te ayudaré. Faltaba más.

-Yyy... ¿yo en esto que pinto exactamente?-Usuff estaba sentado con ellos. Sólo estaban ellos tres en la cafetería la noche de aquel viernes.

-Borrar las fotos no va a ser fácil-le explicó Zoro-necesitaré a alguien que sepa hackear claves... y no puede ser Nami.

-Espera, espera ¿no era un video?-preguntó Kalifa extrañada.

-También me hicieron unas fotos después, en el cuarto-explicó Zoro un poco ruborizado-desnudo...

-Guarras. Te ayudaré, pero quiero verlas-exigió Kalifa. Usuff no parecía tan convencido.

-¿Y a tí qué te pasa?-le preguntó Zoro extrañado.

-¿No dijiste que mentir a tu novia es lo peor que puedes hacer?-Usuff le miró con miedo.

-Sé lo que dije pero esto es diferente. Y tú me debes una-Zoro le fulminó con la mirada y Usuff agachó la cabeza avergonzado-¿vas a ayudarme o no?

-Ssí-accedió él-pero no va a ser fácil.

Zoro rió con aspereza.

-Eso ya lo sé.

Cuando terminaron su secreta reunión Zoro, Kalifa y Usuff se fueron cada uno por su lado. Usuff se aseguró de que se alejaban, receloso, y luego se escurrió por un pasillo. Su plan era arriesgado, pero debía ponerlo en práctica. De algún modo Sengoku y Akainu se enteraban de todo lo que pasaba en Shinsekawa, pero esta vez les sería difícil encontrar un culpable... o más bien todo lo contrario.

-Lo hago por vosotros-dijo Usuff sacando unos papeles de su mochila. Nami se lo agradecería, después de todo.


Era el primer fin de semana de agosto, y casi todos los alumnos iban al pueblo porque habían conseguido no ser castigados. Era odioso admitirlo pero el método Shinsekawa de brutalizar a los alumnos con amenazas y castigos conseguía que con el tiempo su actitud mejorara, al menos un poco.

-¿Estás segura?-preguntó él mirándola con lástima.

-Sí y por favor, no intentes convencerme. Esto me gusta... mucho-reconoció Nami-pero no me hace bien. No voy a ninguna parte.

-Tú misma has dicho que no quieres ver más a Luffy-dijo Law, que tenía las manos apoyadas en la cabeza y la miraba desde su cama.

-Sé lo que dije-Nami agachó la cabeza-no sé... que pasará con Luffy. No lo sé. Pero sé que tengo que pasar página. Necesito respirar. Por favor no intentes persuadirme.

-Vale, vale-Law alzó las manos-de acuerdo. Pero si alguna vez más te apetece...

Nami sonrió con tristeza.

-Por favor no me dejes hacerlo-dijo.

Se besaron una última vez. Law le metió la mano bajo las bragas y le hizo cosquillas en su intimidad mientras la colocaba contra la pared y le daba agresivos besos. Finalmente Nami se separó de él y se fue del cuarto. Cuando cerró la puerta notó cierta tristeza. Le dejaba atrás y lo iba a echar de menos. Pero no pudo evitar sonreír. También se sentía más ligera. Sabía lo quería. Pero no iba a sufrir por no conseguirlo.

So come on, so come on, get it on

Don't know what you're waiting for

Your time is coming don't be late, hey hey

So come on

See the light on your face

Let it shine

Just let it shine

Let it shine

-¿Has pasado buena noche?-le preguntó Robin al verla entrar de tan buen humor.

-Le he dejado-dijo Nami sonriendo. Ella abrió mucho los ojos, extrañada.

-Pero... ¿por qué?-preguntó perpleja.

-Por lo mismo que lo hiciste tú-razonó Nami-oye, me apetece pasar un día de chicas ¿a tí no? Lejos de esta mierda.

-A mí más que a nada-admitió Robin vencida.

-Pues vamos. Y olvidémonos de los demás-Nami se echó hacia atrás la melena roja y cogiendo a Robin del brazo fueron corriendo escaleras a bajo, matadas de risa.


-En el pueblo hay un motel barato... iremos allí - le dijo Perona a Zoro con autoridad.

-¿Por qué no nos quedamos?-pidió él-tenemos todo el colegio para nosotros solos...

-Porque estoy hasta el coño de estar aquí-replicó Perona-así que nos vamos.

-Quiero quedarme-insistió Zoro-Robin va a ir, y es imposible que no sospeche. Además-se acercó hasta la oreja de Perona y la susurró-las duchas... quiero volver a hacértelo allí...

Perona se quedó unos instantes estática, Zoro supo que la tenía hipnotizada con sus palabras. Pasó un dedo ligeramente por entre sus nalgas, para presionarla.

-Vamos Perona...-susurró con voz ronca.

-De acuerdo. Pero le diremos a Carrot que vamos-dijo ella sonriendo con malicia.

-¿No prefieres que se quede también?-Zoro fingió preocuparse por ella.

-¡Claro que no!-chilló Perona, celosa.


La gente ya hacía cola para irse en el autobús. Usuff y Sanji discutían en los primeros sitios, cuando Nami se acercó a ellos.

-¡Hola chicos!-saludó con una gran sonrisa.

-Hola Nami... tengo que ir a buscar una cosa disculpa-Sanji se escurrió apurado, dejándola perpleja.

-¿Pero a este que le pasa?-preguntó ella furiosa y dolida. Luego vio que Law se unía a la cola, y miró hacia otro lado.

-Ni idea-Usuff se encogió de hombros-anda muy raro últimamente.

-Me recuerda a tí cuando...-Nami estaba apunto de atisbar la verdad cuando la sombra de Akainu la sobresaltó.

-¿Por qué no está en el aula de castigo?-preguntó el subdirector con voz suave.

-¿Yo?-se sorprendió Nami-yo no estoy castigada...

-¿No?-Akainu parpadeó con inocencia-¿seguro?

-Vamos, hasta este momento no que yo sepa-se excusó Nami, que estaba empezando a asustarse.

-Hasta este momento-repitió Akainu. Subitamente la agarró del brazo y la arrastró de nuevo a dentro, mientras ella ahogaba un chillido por el dolor.

-¡Eh!-protestó Robin.

-¡Nami!-Sanji fue hacia ella al rescate cuando Kizaru se interpuso.

-A la cola por favor. No querréis perderos el viaje...

Sanji y Robin vieron con impotencia como se llevaban a su amiga mientras Kizaru y Aokiji terminaban de meter a los chicos en el autobús.

-¿Qué cojones pasará ahora?-Sanji estaba furioso-si le hace algo...

-¿Tú por qué la evitabas?-preguntó Usuff perspicaz. Sanji le miró cabreado, y él optó por callar-tranquilos, esto... yo sé lo que ha pasado-dijo el chico con suficiencia. Sanji y Robin le miraron interrogantes.

-¿Qué?-preguntó Robin.

-Pues que por casualidad unos documentos del colegio que había en la mesa de Akainu han aparecido pintados con los nombres de Luffy y Nami-explicó Usuff-así que los dos pasarán la tarde juntos en la sala de castigo. ¿Qué pasa? Es brillante ¿verdad?

-¿Esa es tu idea de hacer de casamentero?-preguntó Sanji sarcástico.

-¡Pues esa idea va a solucionar muchas cosas para que lo sepas! ¡Yo por lo menos escucho a Nami!-se defendió Usuff. Sanji le miró dolido.

-¡A dentro de una vez, carajo!-les apremió Buggy de malas pulgas. Ellos no tuvieron más remedio que obedecer.

El autobús estaba muy lleno, aunque la ausencia de Luffy, Nami y Zoro se notaba mucho.

-¿Crees que se me irá pronto? ¡Me está matando!-gimoteó Franky retorciéndose en su asiento.

-Tranquilo, solo es una muela del juicio. A lo mejor hay que sacártela-le explicó Chopper-a ver si tienen ibuprofeno...

-¿Crees que Luffy entrará en razón con Nami? Se le ve muy feliz con Vivi. A lo mejor solo complicas las cosas-razonó Sanji.

-Ella estuvo de acuerdo cuando se lo conté-insistió Usuff-además, se lo debía a Nami.

-Es injusto para la chica-replicó el rubio-Vivi no os ha hecho nada para que vayáis contra ella. Sois unos putos amargados.

Sanji fulminó con la mirada a su amigo. Usuff agachó la cabeza, pero luego lo pensó e infundiéndose de valor le hizo frente.

-Nami es nuestra amiga desde el verano pasado, y hemos pasado muchos momentos buenos juntos-dijo el chico con firmeza-a mí me ha ayudado y a tí también. Si no quieres ayudarla porque ahora también te pone la otra, al menos no me lo eches en cara. Eres un egoísta.

-¿Qué?-se indignó Sanji-¡Si yo no...!

Pero Usuff se giró hacia el cristal, ofendido. Sanji se cruzó de brazos y respiró pesadamente mientras meditaba las palabras de su amigo. ¿De qué coño iba?

Una cosa si era cierta: él no podía ir dándole lecciones a nadie sobre Nami. En los últimos días la había estado ignorando.

"Pero es justo..."-se defendió a sí mismo.

-¡A ver, atended un momento!-pidió Hancok desde el altavoz del autobús-¡ATENDED, COÑO!

-Chicos, por favor-Aokiji cogió el micro y miró a los alumnos con picardía. Todos habían enmudecido después del grito de Hancok-escuchad, es importante. Los profesores, entre los que me subrayo sin pecar de modestia, hemos tenido una idea para celebrar el final de estos primeros exámenes.

-A mí no me subrayes-pidió Buggy asustado.

-Vamos a hacer un baile-explicó Aokiji-será el próximo martes, después de las clases. Como Sengoku no nos deja excedernos durará hasta las dos.

-¿Sengoku os ha dejado?-preguntó Law atónito. Se había sentado al lado de Robin.

-Ha costado convencerle pero... sí-Aokiji asintió satisfecho-bueno escuchad, necesitáis pareja, esa es la gracia de los bailes, pero luego nada de ir a restregarse a los baños ni a los cuartos. Recordad nuestras clases de sexología...

-Por favor...-Hancok puso los ojos en blanco.

-... Boa y yo vamos a comprar los adornos, pero hay una cosa fundamental en todo esto-hizo una pausa dramática-el que no debe enterarse es Akainu.

-¿Akainu no está de acuerdo con esto?-preguntó Kalifa desde el fondo-¿y cómo os habéis atrevido?

-Déjale explicarlo-le dijo Koala.

-Perdona ¿eh?-se indignó Kalifa.

-Akainu no estaría de acuerdo con un baile... porque es nuestro Akainu-explicó Aokiji. Daba la impresión de estar pasándoselo pipa.

-Akainu... nuestro pequeño cabrón hijo de puta-Franky se secó una falsa lagrimilla.

-Así que la excusa para hacerlo a sus espaldas es sencilla... ¡una fiesta sorpresa! No podrá oponerse al baile porque no tendrá opción-concretó Aokiji.

-¿Sorpresa para él?-a Kalifa una pieza no le encajaba.

-El martes nueve es su cumpleaños-explicó Aokiji-por eso se irá a Logetown y comerá con Kizaru y unos amigos... y por eso podremos celebrar el baile.

-Se lo va a tomar muy mal Aokiji, no le va a hacer ninguna gracia-le advirtió Sanji preocupado.

-Es verdad-reconoció él-entonces... ¿queréis que no lo hagamos?

Los alumnos de Shinsekawa se miraron unos a otros y una sonrisa apareció en sus rostros. Sólo quedaba un mes de clase. Y ya estaban hartos de aquella cárcel. Fiesta gratis. Cabrear a Akainu el día de su cumpleaños... ¿dónde había que firmar?

-¿Iras con Zoro, supongo?-Law se quitó unos momentos los auriculares para hablar con Robin.

-No creo... ya no somos pareja-dijo ella. Miraba las colinas con rostro afligido.

-Oh... lo siento-respondió él tan seco como siempre. Hubo un rato de silencio, pero luego una idea surgió en la mente del chico, y no la pudo reprimir-si quieres venir conmigo ya sabes que yo estoy para lo que quieras...

Robin miró a Law muy seria y él entendió que había metido la pata.

-Lo entiendo, perdona-se disculpó.

-Llevas una semana con Nami, desde que ella tuvo el problema con Luffy. ¿Vas a intentarlo conmigo también?-preguntó ella con dureza.

-No... ya sabes como son las cosas... hacemos lo que podemos-replicó él mirándola enfadado.

-Yo creía que eras amigo de Luffy... y de Zoro-Robin recordó su fugaz romance con Law. Le había gustado mucho era cierto pero nada tenía que ver con lo que sentía por Zoro.

-Yo no soy amigo de nadie-Law se puso los cascos de nuevo y la capucha y cerró los ojos, malhumorado. Robin no dijo nada más. Pensaba perderse en Logetown hasta que nadie pudiese encontrarla.


En el colegio, Zoro terminó su entrenamiento de tres horas de la mañana y se fue a la ducha. Escribió un mensaje a Kalifa, que ella contestó enseguida. La operación estaba en marcha.

-¿Zoro?-Perona acababa de entrar. Había estado observando su entrenamiento y secándole con una toalla entre ejercicio y ejercicio, para descontento y desaprobación de Mihawk.

-Aquí-Zoro abrió su ducha y le hizo una señal para que entrase. Perona se quitó la ropa y entró enseguida, con sus pequeños pechos en un vaivén al movimiento.

-Me encantas...-ella posó un dedo en la punta del pene de Zoro, que puso los ojos en blanco pero luego fingió placer al sentirlo.

-¿Lista?-preguntó, mordiéndola una oreja.

Después de una extenuante sesión de sexo pasado por agua Zoro se la llevó a su habitación, donde apagó las luces y bajó las persianas, y colocándose encima la penetró mientras ella le arañaba su duro trasero.

-Oh... oh...-Zoro aplastaba las tetas de Perona entre sus gruesos dedos mientras ella le lamía la nariz y la boca.

-Zoro... mi novio-gimoteó Perona mientras la zarandeaba poseyéndola con el placer.

-Aaaaaaah...

Después del sexo no solían hablar, no tenían nada en común, pero esa vez Zoro insistió en que ella se quedase. Perona se puso encima de su espalda y le hizo un masaje por el cuerpo mientras Zoro fingía dormir.

-¿Te gusta?-ella le mordió la oreja con los tres pendientes.

-Métete...conmigo-pidió Zoro en un susurro. Perona cerró los ojos sintiendo un orgasmo superior a los otros, y al final lo hizo. Era algo que siempre había querido.

Zoro la abrazó mientras se quedaban tumbados, y al rato quedaron dormidos... al menos ella.

-¡Bien!-Zoro se levantó sigiloso y cogió el móvil de Perona. Se puso los pantalones del chándal y una camisa a toda prisa y salió del cuarto sin hacer ningún ruido para que no despertara.


-Hoy en el aula de castigo veremos las gráficas de las funciones. Copien los siguientes ejercicios-ordenó Akainu escribiendo en la pizarra.

-¡Nami!-el rostro de Luffy se iluminó al verla entrar. Había un sitio vacío a su lado-¡Eh, Nami!

-Ja, ja, ja-se burló Eustass, que estaba sentado al fondo.

Nami mantuvo la cabeza bien alta y fue a sentarse al otro extremo de la sala. Puto Usuff. Había llevado a cabo su plan sin preguntarla, después del incidente de la habitación Nami no quería hablar con Luffy. Antes hubiese aprovechado el estar en la misma clase para tratar de atraerlo, pero ahora se había quedado sin salida de fin de semana y estaba de muy mala leche.

-¡Nami!-insistió Luffy señalando el asiento vacío. Ella le ignoró completamente. Luffy tamborileó los dedos, inquieto, y luego se levantó y fue a sentarse con ella, aprovechando que Akainu seguía de espaldas-¿oye Nami, estás sorda?

-Vete ahora mismo-pidió ella, echando chispas.

-¿Qué te pasa?-Luffy la obligó a mirarle-llevas evitándome días.

-Estás de broma-Nami le miró con asco-vete de una vez Luffy...

-Nami, no...-suplicó él.

-¡Qué te vayas!-insistió Nami, pero al instante se tapó la boca. Akainu se giró malhumorado.

-Pero si son los enamorados-dijo sonriendo con perfidia-a ver si me escriben sus nombres también en la hoja de ejercicios. Monkey D., a tu sitio ahora mismo.

-Pero yo...

-¡A TU SITIO!-ordenó Akainu. Luffy se levantó y se fue a su mesa de mala gana-¡Y NO QUIERO MÁS INTERRUPCIONES! ¿ENTENDIDO?

Nadie dijo nada. Akainu se volvió para seguir escribiendo, iracundo, y en cuanto lo hizo Luffy volvió a la carga. Nami le vio escribir con el rotulador a toda prisa en varias hojas. Luego las fue pasando frente a ellas como diapositivas.

-"Porque estas enfadada"-leyó Nami. Meneó la cabeza y se concentró en copiar los ejercicios. Él se preocupaba por ella. Él la quería. Pero solo como amigos. Para lo demás ya tenía a Vivi.

-Nami...-Luffy le arrojó una bola con una nota pero ella ni se molestó en leerla. Pero el repertorio del chico no se había agotado. Se levantó a sacar punta y empezó a gesticular intentando hablar con ella hasta que Akainu le pilló y le partió el lápiz en dos.

-¡Eh!-exclamó Luffy indignado. Akainu le clavó la punta del lápiz en la mano y luego lo lanzó a su asiento.

-No- te- muevas- más-le advirtió Akainu haciéndole una mueca amenazante-no te muevas.

Luffy asintió varias veces, intimidado, pero cuando se dio la vuelta le sacó la lengua. Volvió a intentar llamar a Nami pero ella le ignoró completamente. La tenía harta.

-Vamos a ver...-Akainu seguía sus explicaciones, rápidas y mal dadas, con paso marcial-y es así como hallamos los límites de la función. Ahora...-se detuvo al ver que Luffy tenía la mano levantada.

-Duda-dijo el chico, con cara de pez.

-Está bien-cedió Akainu apretando los dientes-¿cuál es tu duda?

-¿La función es tonta?-preguntó Luffy. Akainu parpadeó, perplejo.

-¿Te estás burlando de mí?-preguntó Akainu cuyos ojos adquirieron un peligroso tono rojizo.

-Lo digo porque al intentar despejar la incógnita nos obliga a hacer operaciones derivadas muy difíciles-dijo Luffy chupando su boli-¿no podría ser más clara?

-Es una función polinómica, no sé qué esperas que te diga-Akainu estaba muy descolocado.

-La función no tiene ningún problema Luffy-esta vez todos los ojos de la clase se posaron en Nami-el problema lo tendrás tú que no sabes despejarla. Está claro que si tú no sabes calcular los puntos en los que la zona es negativa, no puedes resolverla. Ella ha hecho lo que ha podido.

-La función sería más fácil si nos dieran algún dato más sobre ella-rebatió Luffy furioso.

-Aunque te dieran todos los datos si no sabes hacer la representación gráfica no puedes hallar su dominio-Nami apretaba tanto el boli que parecía que lo iba a romper-pero daría igual aunque lo hallases, porque no sabes hacer nada...

-¿Seguimos en matemáticas?-Akainu se secó el sudor de la frente.

-¡La función podría venir con la solución y nos ahorraríamos muchos problemas!-exclamó Luffy levantándose.

-¡Si tan listo eres para observar eso también deberías serlo PARA RESOLVERLA!-gritó Nami levantándose también.

Hubo un silencio en la clase, solo interrumpido por las risas de Eustass.

-Nos... nos va a castigar más... ¿no?-Luffy miró a Akainu, que había triturado la tiza que estaba en su mano. Él solo asintió. Parecía en una especie de trance.


Akainu los castigó otras tres horas, en las que estuvieron sin hablar en el aula, haciendo exámenes de matemáticas. Según les dijo contarían para la nota final. Luffy apenas supo rellenar tres preguntas.

Cuando por fin los dejó libres Luffy corrió detrás de Nami pero ella se metió en al habitación e intentó cerrar la puerta. El chico puso el pie y se lo impidió.

-¡Nami! ¡Nami, mierda, ¿qué te pasa?!-preguntó enfadado.

-Vete... de mi cuarto-le advirtió ella forcejeando-o te juro que llamo a Akainu...

-¡Nami, para ya esto es ridículo!-Luffy hizo fuerza y Nami se cayó al suelo, impulsada por la puerta. Él se la quedó mirando, asustado-yo... lo siento.

Nami se miraba las piernas, dolorida.

-¿Es que... no te importó nada... el beso?-susurró ella con los ojos clavados en el suelo. Luffy tragó saliva-me gustabas Luffy... y tú lo sabías.

Notaba un dolor en el pecho muy curioso. Ahora entendía por qué se decía eso de "romper el corazón".

-Nami... lo siento-Luffy se apoyó en la puerta y se dejó caer un poco el sombrero sobre la cara-es que... tú estabas ahí pero luego te alejaste, y no sé cómo acabé con Vivi... ella... ella me gusta.

-¿Y yo?-Nami le miró con los ojos anegados en lágrimas. Le temblaba todo el cuerpo.

-Tú... tú también me gustas-Luffy parecía no ser capaz de lidiar con todo lo que sentía. Era muy difícil para él. Todo aquello era nuevo-es solo que...

-Es solo que Vivi te gusta más-Nami enterró la cabeza en las piernas, mientras se mordía los nudillos. Hubo un largo silencio. Quizás el más largo de su vida.

-Creo... creo que sí-admitió Luffy finalmente. Aquellos últimos días con Vivi... su inocencia, su sabor... era tan... irresistible.

Nami se quedó inmóvil al escuchar aquellas palabras. Por algún motivo se sentía muy rara.

Se levantó lentamente, como una autómata.

-Está bien-dijo finalmente-perdóname pero necesito estar sola.

-Nami...-Luffy negó con la cabeza-Nami por favor no hagas esto...

-No quiero hablar ahora-Nami se levantó y le miró. Esbozó una forzada sonrisa, que pretendía tranquilizarle-necesito estar sola Luffy. Por favor.

-Lo siento mucho...-Luffy quiso abrazarla pero Nami se lo impidió-eres mi mejor amiga... siempre has estado ahí, yo...

-Seguiré siendo tu mejor amiga Luffy. Siempre-Nami le acarició el rostro con ternura. Dios, como le quería. Pero no podía. No quería seguir sufriendo aquello-pero ahora necesito tiempo.

-Pero...-Luffy fue arrastrado por Nami a fuera del cuarto, y luego ella cerró la puerta con delicadeza.

Él se quedó allí plantado, con cara de póker. No sabía que hacer. No sabía a donde ir.

"Seguiré siendo tu mejor amiga. Siempre"-recordó las palabras de Nami.

-Pero yo... yo no quiero que seas mi amiga...-reflexionó Luffy. Olía a mandarinas. Todo olía a ella.

Empezó a andar hasta llegar a una bifucación. Uno de los pasillos llevaba a su habitación. El otro al cuarto de Vivi. Ella debía estar esperándole y el día anterior ya le había tentado muchísimo con sus besos y sus caricias...

Se fue a su cuarto. Mirando al techo cerró los ojos y recordó los momentos que había vivido con Nami desde que se habían conocido. Con Vivi su vida había sido preciosa, un cuento de hadas lleno de ilusión y esperanza. Pero con Nami su vida había sido vida. De verdad. No sabía cómo explicarlo. Sólo sabía que no había ni punto de comparación.

-Nami...-Luffy se llevó las manos a la cara y se la apretó con fuerza. ¿Con que esto era lo que sentía Zoro?


Si Luffy hubiese llegado a su cuarto una media hora antes se hubiese encontrado a una Perona desnuda y furiosa, que acababa de despertarse y encontrar que "su chico" ya no estaba con ella.

-"¿Dónde estás?"-Perona se metió en varios cuartos de baño de chicos buscando a Zoro, hasta que tuvo la desgracia de entrar en el que estaba Eustass y él intentó agarrarla. Cuando se lo hubo quitado de encima siguió buscando a Zoro, furibunda. Él se había escondido en el último lugar en el que a ella se le habría ocurrido buscarlo: el cuarto de escobas en el que se habían conocido tiempo atrás. No es que Zoro lo hubiese planeado; se había perdido y de casualidad había aterrizado allí.

-...yo ya se lo he quitado-dijo hablando por su móvil-necesito a Usuff ya.

-Está aquí conmigo-Kalifa estaba sentada en una fuente de Dresrossa con Usuff y Chopper a su lado, y jugueteando también con el móvil de Carrot-yo también tengo el de ella.

-¡Bien!-Zoro lanzó un puño al aire, satisfecho. Quedaba poco para solucionar aquello-ahora pásamelo.

-A ver Zoro-Usuff se creyó el técnico de una misión especial cuando cogió el móvil de Kalifa para hablar con su amigo-lo que tienes que hacer es fácil. Hay que usar unos comandos sencillos. ¿Tienes el ordenador?

-S...sí-Zoro sujetaba el portátil de Usuff con una pierna mientras lo encuhufaba al móvil de Perona-ya está.

-Ahora quiero que abras mi programa descodificador y luego pulses las teclas "sift", "alfa" y "z"-pidió Usuff. A su lado Kalifa estaba haciendo lo mismo con el móvil de Carrot y su portátil.

-Ya está... se está bajando-Zoro notó una oleada de alivio. Iba a mandar a la mierda a aquellas dos brujas. Podría empezar de cero.

-Está casi-Kalifa sonrió satisfecha.

-¡EH!-Carrot acababa de encontrarlos-¡MI MÓVIL, ZORRA!

-Oh oh-Kalifa miró a Usuff asustada-necesitamos tiempo.

-A mí no me mires-se excusó Usuff alzando las manos.

-Haced algo hostia-les gritó Zoro desde el móvil. Kalifa respiró hondo.

-¡Dadme mi móvil cabrones!-Carrot iba a desconectar su teléfono del portátil de Kalifa cuando está le saltó encima-¡AAHHH! ¿DE QUÉ VAS, ZORRA?

-Con Perona... serás pringada-Kalifa le tiró de los pelos a su amiga mientras Carrot intentaba arañarla. Usuff se levantó de la fuente con el móvil y el portátil buscando un lugar más seguro.

-¡Nooooo!-Carrot le dio un rodillazo a Kalifa en su entrepierna y echó a correr detrás de Usuff, pero entonces Chopper se cruzó en medio y la hizo caer-¡Quítate niño mierda!

Chopper no se apartó ni cuando Carrot le dio un tortazo. Con una fuerza inusual la agarró y le impidió atacarle.

-¡Puta!-la pierna de Kalifa apareció de repente de la nada y tumbó a Carrot en el suelo. Ella se restregó, dolorida-gracias Chopper...

El niñito se sonrojó hasta el pelo cuando Kalifa le tiró un beso.

-¡Ya lo tengo!-Usuff acababa de desbloquear el móvil de Carrot-a ver, galería...

-¡No por favor!-gimió ella intentando incorporarse-¡te daré lo que quieras!

-Desesperada-Kalifa la miró con desprecio.

-El mío también está casi.

Zoro observó los dígitos en el ordenador de Usuff descargándose.

Justo en ese instante un golpe en la puerta le sobresaltó. Era Pero na, intentando entrar. Menos mal que había puesto el pestillo.

-¡Abre Zoro! ¡Abre!-gritó furiosa.

-Lo siento nena-Zoro desbloqueó por fin el teléfono.

-¡CABRÓN!-Perona le dio una patada a la puerta intentando inútilmente abrirla.

-Se siente-Zoro abrió la puerta unos segundos más tarde y le entregó el móvil. La galería estaba abierta y en blanco. Su chantaje acababa de naufragar.


-... espero haber sido claro al respecto.

-Sí-Robin agachó la cabeza obediente, y luego salió del coche. La limusina negra tenía las ventanas tintadas para que nadie pudiese ver su interior-gracias por todo...

Una nube de humo negro la rodeó, saliendo de la ventanilla.

-De nada. Nos vemos-el coche arrancó y se perdió por las calles de Logetown. Robin sintió un gran alivio al verlo desaparecer. Estrechó en sus brazos la carpeta que le habían dado. Tenía lo que necesitaba.

Un rato después releía los documentos disfrutando de un té verde en una tranquila cafetería vegana.

-He estado pensando en lo que me dijiste-Law se sentó a su lado sin previo aviso. Tenía los ojos rojizos y olía sospechosamente.

-Estás fumado-le dijo ella guardando los archivos discretamente.

-Luffy y Zoro son amigos... o lo más parecido. Soy un hijo de puta-reconoció Law-es que... me sigues gustando, pese a todo. Pero lo entiendo.

-Me alegro-dijo Robin, desconfiada-porque me gusta Zoro. Y me va a seguir gustando.

-Me gusta tu sinceridad-Law le dió un sorbo al té de Robin, que arqueó una ceja-vale, perdón... no hay tanta confianza. ¿Qué lees?

Robin tardó en contestar. Que podía fiarse de Law era algo que cada vez tenía menos claro. Lo suyo con Nami no le había parecido muy leal, aunque era cierto que ella había hecho algo muy parecido.

-¿Tú conocías a Ace, no?-preguntó la chica. Law abrió mucho los ojos, sorprendido.

-Sí, pero tú no... ¿por qué lo preguntas?-tosió un poco.

-Luffy cree que es inocente.

-Yo también-Law se cruzó de brazos. Ahora daba la impresión de que estaba muy lejos de allí, recordando-Akainu se la jugó bien.

-¿Akainu?-Robin le miró interesada-¿por qué crees que fue él?

-Por lo mismo que tú-bostezó Law-Bonny decía que había descubierto algo de él, o del Reformatorio, no se. Nunca lo supe. La última vez que la vi fue después de su discusión con Ace.

-Ya...-Robin ojeó uno de los documentos sin perder de vista a Law, pero el chico estaba despatarrado en la silla y no daba muchas señales de vida-¿conocías mucho a Bonny?

-Así que ahora eres detective-Law sonrió picaramente, y Robin le dio un golpecito de broma-sí, claro que la conocía. Ella... ella me gustaba-agachó la cabeza, cortado. Robin le miró atentamente. Él parecía triste-ella era mayor, y estaba con Ace, pero aún así... cuando aquella noche la vi salir... muerta... joder, no puedo acordarme... necesito un trago...

Robin le siguió con la mirada mientras Law iba a la barra y pedía algo con alcohol. Volvió al poco y se lo terminó de golpe.

-Luffy lleva desde entonces detrás de eso, aunque se supone que es secreto. Ahora tú ya lo sabes. Por eso se porta tan mal y consigue siempre volver al Reformatorio-aclaró Law apoyándose en la mesa hasta quedar hundido-pero si ahora ha descubierto algo... si puede pillarlos... joder, espero que lo haga.

Se quedó en silencio. Robin le miró mientras él acababa las últimas gotas de su botella. Luego se decidió a hablar.

-Quizás tengamos algo... pronto-dijo-por el momento sé discreto. Y te agradezco tu sinceridad.

-De nada, inspectora-se cachondeó Law. Robin rió-de verdad que siento que pienses que soy un mal tío. Pero no me arrepiento...

Robin, que ya se disponía a marcharse, se apoyó en la mesa y le miró excéptica.

-Sé que no eres malo. Pero deberías pensar las cosas un poco más, por tu bien-dijo-y discúlpate con Luffy.

Law se quedó solo en la cafetería, absorto en sus oscuros pensamientos, mientras Robin salía a la calle y sonreía. Se sentía muy fuerte. Ojalá estuviera Zoro.


A la vuelta a Shinsekawa Robin se sentó con Usuff, mientras que Chopper iba con Franky y Sanji con otra persona. Robin y Usuff nunca habían hablado demasiado, así que era el momento de que congeniaran.

-Bueno y... ¿y qué tal va eso? He oído que has sacado muy buenas notas-dijo Usuff amigable.

-Bueno, podrían haber sido mejores-Robin llevaba en las rodillas el bolso y la misteriosa carpeta, que Usuff miraba con curiosidad de cuando en cuando-pero estoy contenta ¿y tú?

-Oh, genial, genial-Usuff iba a hablarle de sus diez sobresalientes cuando se dio cuenta de que no merecería la pena-vamos me han quedado tres pero se recuperarán...

-Ya...-Robin le sonrió, pero se notaba incómoda. Los silencios a Usuff le mataban, y eso que buscaba cualquier cosa para hablar. Luego se le ocurrió que a lo mejor a ella no le apetecía hablar de nada.

-Oye y... ¿con Zoro qué tal?-preguntó haciéndose el loco.

-Sabes que hemos roto-le recordó Robin torciendo el gesto.

-Bueno bueno tanto como rotoho-Usuff soltó una risita nerviosa y Robin le miró extrañada-quiero decir, estuvisteis una semana juntos... a lo mejor deberías darle otra oportunidad.

Robin le miró de mala uva, y Usuff se encogió asustado.

-Tienes razón-reconocio ella soprendentemente-debería. El problema es que ni se ha molestado en pedírmela.

-"Si te cuento..."-pensó Usuff para sí.

-Bueno, puede que esté pasando un mal momento...-dijo el chico, tirando de la inventiva-tiene los entrenamientos y todo eso.

-Está con otra chica-dijo Robin secamente. Usuff palideció.

-Ejem, esto... ¿cómo lo sabes?-preguntó. Estaba empezando a ponerse nervioso.

Robin le miró con una ligera satisfacción.

-No es tan fácil mentirnos, aunque lo creas-le dijo-el otro día tenía una marca de pintalabios en el pecho. Y ha estado muy distante...

Usuff agachó la mirada. No sabía cómo podía defender aquello. En realidad era indefendible. Zoro se había comportado muy mal, coaccionado por aquellas dos chicas, aunque en el fondo Usuff sabía que lo había disfrutado. De algún modo, estaba claro.

-Oye Robin... a lo mejor deberías... perdonarle-sugirió Usuff tamborileando los dedos. Ella arqueó una ceja.

-¿Oye a tí por qué te interesa esto tanto?-le preguntó, suspicaz. Usuff sonrió nervioso.

-¿A mí? Jujuju, que va, si a mi me da lo mismo... me la pela tía... bueno tampoco eso, esto... perdón-agachó la cabeza, humillado. Robin le acarició el rostro.

-Eres muy amable por preocuparte. Gracias-dijo. El resto del viaje hablaron de cosas triviales, pero se fueron entendiendo mucho mejor.

Robin sin embargo tenía ya una certeza que no había tenido antes.


-Por suerte Akainu no nos ha pillado-Aokiji metió las cajas de adornos en unos armarios-esto va a ser divertido.

-Esto va a ser nuestro funeral-sentenció Jinbei, que era el menos convencido junto a Buggy.

-¡Enróllate hombre!-Hancok le dio con la cadera, burlona-espero que nos sorprendas con algún bailecito.

-Pfffff-Jinbei se sentó cerca de ellos, vencido.

-¿No os podrá descubrir, no?-preguntó Mihawk, que estaba al tanto del método con el que se filtraban los secretos en Shinsekawa.

-Tranquilo, todo controlado-Aokiji cerró el armario-Brook y yo buscaremos la música, tú y Jinbei movilizaréis a los alumnos y Boa y Buggy se ocuparán de los adornos con Galdino.

-Qué remedio-Buggy se sonó la roja nariz. Andaba acatarrado-en fin voy al currele.

-No te olvides de decirle a Zeff que prepare la comida-le recordó Aokiji.

-Oh sí... va a ser estupendo-Hancok se pellizcó los pezones por encima de la ropa, satisfecha.

-Y resolveremos el quién está con quién de nuestra apuesta-Jinbei se cruzó de brazos muy contento-por cierto hoy vi a Vivi buscando a Luffy, pero no lo encontró.

-Qué raro-Aokiji fingió sorpresa. "Nami Nami...-pensó para sí-la clave está en los cinco pasos".

-Luffy...-Hancok ya estaba en su mundo de fantasías nada aptas con el chico del sombrero de paja.


Luffy el sombrero de paja estaba en el último piso, en el que se llamaba "pasillo sin números".

Ahí, hacía tres años, habían perdido la vida dos personas: la de Bonny había sido borrada de este mundo. La de Ace se había destrozado para siempre.

-Te lo juré hermano-Luffy apretó el puño recordando el rostro pecoso y sonriente de Ace-ya estoy cerca...

Pero sabía que no lo estaba. De hecho seguía igual que siempre. Sin pistas.

Nami siempre le había apoyado en aquellos duros años. Luffy suspiró recordando su aroma a mandarinas y su tacto. Ella era guapísima. Era maravillosa. En realidad, le intimidaba mucho su cuerpo: sus grandes senos, sus perfectas piernas, esos ojos color miel tan abrasadores...

Vivi le hacía sentir más cachondo, por su inocencia tan provocativa y su piel suave y pálida. Se sentía menos inseguro con ella. Había experimentado sensaciones, cosas que nunca hubiera imaginado que podía sentir; deseo, avidez, control... Pero sabía, y ahora entendía que siempre lo había sabido, que solo podía estar al lado de Nami. La increíble, la única, simplemente Nami. En una parte del poema de la obra de teatro se decía que el amor aparece cuando se aprende a ver la perfección en la persona amada, aunque no la tenga. Luffy en Nami solo veía a la persona más perfecta que había conocido nunca. Y la persona con la que quería estar.

-Luffy, estás aquí. Estaba preocupada-Vivi fue hacia él y le abrazó. Luffy se dejó abrazar, pero ya no sentía lo mismo que las otras veces. Aspiró su atrayente olor a vainilla pero ya no le olió como las otras veces. Vivi le besó en la mejilla y luego le miró sonriente-va a haber un baile... ¡estoy muy emocionada!

Luffy se quedó mirándola con la cabeza ladeada. Era muy guapa... ¿por qué le gustaba? De repente aquella pregunta no le hacía ningún sentido. La chica para él carecía de todo interés. Sólo era eso, Vivi.

-...bien?-la voz de Vivi le sacó de su atolondramiento.

-¿Qué?-Luffy la miró extrañado. Vivi se cruzó de brazos, fingiendo enfadarse.

-Luffy... ¿me estabas escuchando?-le preguntó, ocultando su risa-de verdad...

-Lo siento-el chico observó el pasillo vacío. No quería estar ahí con Vivi. No era bonito. La cogió de la mano y la acompañó escaleras abajo, hacia su piso.

-Mi padre puede enviarme un vestido que he elegido y es precioso...-continuaba Vivi-¡ay, y seguro que a tí te puede mandar un smoking! Sois más o menos de la talla...

-...iré contigo-dijo Luffy.

Vivi se detuvo, y le miró.

-¿Qué has dicho?-preguntó sorprendida.

-No puedo ir contigo Vivi. Lo siento-Luffy agachó la cabeza y la cogió de las manos-yo... no puedo seguir con esto.

Vivi tenía los ojos como platos. Le miró, asustada. Temblaba.

-Luffy... ¿qué dices?-preguntó con un hilo de voz. Él no respondió. Vivi se alejó un poco-Es por Nami... ¿verdad? Ha hablado contigo...-a sus ojos volvieron a asomar lágrimas.

-Vivi, escucha-Luffy intentó besarle las manos, pero ella las apartó, dolida-Vivi estoy confuso... me gustas... pero también me gusta ella... necesito aclararme...

-¿Aclararte?-Vivi le miró incrédula. ¿Cómo que aclararse? Luffy asintió con vehemencia. Ella vaciló unos segundos, pero luego no pudo aguantar-Luffy, yo te quiero... te... te amo. He venido aquí solo para estar contigo... por favor, no me hagas esto.

Rompió a llorar. Luffy no sabía que hacer. Le partía el corazón verla así, se sentía impotente, pero algo le impedía acercarse a ella, o ayudarla. Una especie de pared invisible les distanciaba.

-Luffy...-Vivi rompió la pared al ir a abrazarle, empapándole la ropa con sus lágrimas-por favor Luffy... te quiero...

Luffy la acarició el cabello con ternura. Eran inseparables, y sin embargo ahora ya ni se acordaba de por qué. Nami le había abierto los ojos. Siempre Nami.

-Te quiero...-susurró Vivi y acercó sus labios a los suyos. Luffy vaciló un poco, pero al final le correspondió el beso. No fue un beso húmedo y carnoso como los anteriores. Apenas hubo emoción. No hubo nada. Cuando Vivi se separó de él le miró, desesperada-Luffy...

-Necesito...pensar-pidió él en voz baja-no puedo estar contigo... ni con nadie.

Vivi gimoteó suplicante y Luffy, apiadado de ella, le colocó las manos en las mejillas y la besó con más pasión, palpando el interior de la boca de ella con su lengua y saboreándola hasta la excitación.

-Adiós...lo siento-Luffy se giró una última vez a ella y se marchó. Vivi se quedó en aquella pared justo donde él la había dejado, inmóvil. Luego se dejó caer en el suelo, y rompió a llorar.


-¿Qué cojones quieres ahora? No quiero volver a hablar contigo nunca-Zoro se encaró a Perona cruzado de brazos. En el cuarto estaban ella, Carrot y Kalifa.

-Si es así, no hubieras venido. Sé que me deseas-susurró Perona provocativa-pero tengo malas noticias para tí. Te presento Internet.

-¿Qué?-Zoro fue hasta el ordenador de Perona, donde se veían de nuevo sus fotos desnudo con ella introduciéndose su pene en la boca.

-Las subí a mi archivo personal el otro día. Así que siguen ahí. Y eso si que no vas a poder hakearlo, es Woogle-explicó Perona satisfecha mientras Carrot soltaba una carcajada.

-Joder...-Zoro agarró a Perona por el cuello y la estampó contra la pared. Kalifa y Carrot ahogaron un grito-¡Bórralas! ¡Bórralas joder, o te parto el cuello!

-¿Eres... de esos?-Perona boqueó, roja, pero no dispuesta a dejarse vencer. Su padre la pegaba y había abusado de ella, Zoro no le daba miedo.

El espadachín tuvo que darse por vencido al final.

-No...-soltó a Perona y se sentó en su cama, con expresión triste-quiero terminar con esto... por favor.

-Ni hablar amor-Perona se recompuso del susto-pero voy a facilitarte un poco las cosas... Carrot ya no tiene los vídeos...

-¿Me los piensas mandar ya?-gruñó ella impaciente.

-No te los voy a mandar-Perona la miró con una sonrisa maliciosa-lo siento zorra, él es mío y no lo voy a compartir con una puta como tú.

-¿De qué vas?-saltó Carrot furiosa. Fue hacia ella, amenazante.

-Que no me toque-le dijo Perona a Zoro-si no gritaré y todo el mundo se enterará de esto.

-Sí ¿eh?-Carrot soltó una risita histérica-pásame los videos o yo también se lo diré a todo el mundo.

-No te lo permitiremos ¿a que no?-Perona pasó la mano por la cara de Zoro, que se la apartó de un guantazo.

-Eres... eres una hija de puta-Carrot temblaba poseída por la rabia. Perona la sacó la lengua burlona.

-Soy una puta-la corrigió.

-Nada de esto hubiera pasado si me hubieras hecho caso, gilipollas-le dijo Kalifa a Carrot-eres una guarra traidora.

-¡Cállate! ¡No quiero volver a hablar contigo nunca!-le espetó Carrot. Kalifa la miró con desdén, aunque también un poco de tristeza. Sólo se tenían la una a la otra después de todo.

-Marchaos de mi cuarto-ordenó Perona autoritaria-tú no Zoro. Te toca comerme el coño.

Zoro negó con la cabeza y salió también. No sabía si aceptaría su chantaje o qué haría después, pero desde luego no quería ni verla aquella noche. Maldita zorra.

El comedor estaba casi vacío. Zoro entró arrastrando los pies. No esperaba encontrarse a nadie. No quería.

Entonces vio a Robin al fondo, a punto de irse. Durante unos segundos se miraron. Zoro quería hablar con ella, decirle la verdad y suplicarle perdón. Pero agachó la cabeza. Y se fue a una mesa. Robin arrugó las cejas, furiosa, y se fue también.

-"Siempre consigo mandarlo todo a la mierda. Porque soy un puto gilipollas-Zoro jugueteó con un guisante de su plato, deprimido-estoy harto de todo esto. Me gustaría... me gustaría dormirme... y no despertarme nunca".

-¿Es de tu familia ese guisante? Lo digo por el color-Sanji recogía las bandejas que quedaban en el comedor. Parecía de muy buen humor.

-Déjame en paz-le dijo Zoro arisco. Se apresuró a comer más rápido. No quería tener que aguantar a aquel gilipollas.

-Anda, no me seas capullo-Sanji le puso algo sobre la mesa, y se sentó en frente suyo, sonriendo.

-¿Qué...?-Zoro cogió el pan y lo miró extrañado.

-Es perfumado-le explicó Sanji echándose el flequillo a un lado-lo hacemos en clase...

-Así que al final te apuntaste-Zoro sonrió.

-Sí bueno...-Sanji parecía algo cortado-es para enseñarles lo que es la buena cocina.

-Claro, reina-le picó Zoro.

Sanji apretó los puños y el peliverde entendió que era el momento de cambiar de tema.

-¿Dónde has estado?-preguntó intentando calmar los ánimos.

Sanji bebió un trago de su vaso de agua, y sonrió ensoñador.

-Viviendo inolvidables aventuras en un delicioso amor erótico-explicó maravillado.

-En el baño vamos-se cachondeó Zoro.

-¿Sabes que tengo muchas más posibilidades que tú con cualquiera no es cierto?-le desafió Sanji.

-¿Sabes que me he tirado a muchas más que tú no es cierto?-le retó Zoro.

-¿Sabes que tengo novia?

La última dejó al marimo atónito.

-...¿quién?-preguntó sin poder disimular su curiosidad. Sanji se volteó un poco y saludó a la chica del fondo, que estaba ayudando a lavar los platos. Era Viola, la fiera ex-novia de Kidd.

-¿En serio?-Zoro se pasó la mano por la mandíbula, perplejo. Sanji asintió-¿cómo fue?

-Tsk, muy de repente-admitió él-solo somos ella, yo y otros dos en clase de cocina. Yo le ofrecía una rosa, ella me la aceptó y nos liamos. Fue tan romántico...

-No me interesa-le cortó Zoro viéndole venir. Supuso que le tocaba ser correcto-bueno pues... felicidades.

-No te pega nada-se mofó él. Zoro apretó el tenedor-¿te acuerdas de lo que me dijiste? Me dijiste que estabas muy contento. Ahora te entiendo...

-¿Nunca habías tenido novia?-preguntó Zoro extrañado.

-Sí, pero esto es distinto. Las otras eran líos. Viola... Viola bueno, es diferente-Sanji la miró embobado, y Zoro tuvo que admitir que tenía envidia. Sólo hacía unas semanas él había estado también así. Y lo había estropeado-algo me dice que es ella. A lo mejor que quiero hacer las cosas bien.

-Será...-Zoro terminó su comida de mala gana y pasó al postre.

-Sé... lo de Robin-Sanji le miró de refilón-por eso he venido.

-Pues te puedes largar, no quiero hablar de eso-dijo Zoro apretando los puños. Sanji asintió, pero no desistió.

-Hay rumores de que la has engañado. A mí me lo ha contado Viola que se lo contó Rebecca que se lo contaron unas de primer curso-explicó Sanji-si Robin se entera, estás jodido.

Zoro le miró preocupado. ¿Quién lo había dicho? Joder estaba en problemas.

-No puedo hacer nada-dijo el chico abatido-ya la he cagado.

-¿Qué dices? ¿Te rindes así, de gratis?-Sanji le miró perplejo.

-La he engañado. Había chantaje, pero yo... mierda, me dejé-Zoro agachó la cabeza-no puedo acercarme a ella. No quiero hacerla daño.

-Marimo, el amor está lleno de daño, de ambas partes. El hombre engaña a la mujer, la mujer al hombre y las cosas a veces van perfectas y otras no funcionan. Pero si os queréis de verdad, esto no es más que una minucia.

Sanji terminó su discurso sacando su pañuelo azul de la chaqueta y limpiándose la boquita. Luego le miró con cara de sabiondo.

-Tú si que te has venido arriba por tener novia-le picó Zoro.

-Es posible-admitió Sanji-pero solo quiero ayudarte.

-¿Por qué?

Sanji le miró sorprendido. La mirada de Zoro era muy intensa.

-¿Por qué?-repitió el chico de pelo verde.

-Porque... porque somos nakamas-dijo Sanji. Zoro abrió un poco la boca, y luego se recolocó en su silla, perplejo. "Nakamas, es decir, compañeros"-recordó a Law.

Sanji recogió las cosas de Zoro y limpió la mesa.

-¡Ya vamo a empezar, ven pa acá!-le llamó Viola desde la cocina.

-¡Ahora mismo mi amor!-canturreó Sanji sonrosado. Luego se volvió a Zoro-cuídate marimo. Ya verás como se arregla todo.

-¿Sí?-preguntó Zoro con ironía. Sanji asintió muy convencido.

-Los dos estamos mejor ahora que hace dos meses-razonó-así que tiene que ser así.

Zoro tuvo que admitir que el pan perfumado estaba muy bueno. Era un buen detalle, de un buen amigo.

Nakama.


-Tienes que darle una oportunidad-insistió Nami. Robin agachó la cabeza.

-Me... duele mucho... no quiero volverle a ver-dijo con los ojos humedecidos.

-Vamos Robin, tranquila. Zoro ya ha hecho de estas otras veces-insistió Nami.

-¿Cómo con tu hermana?-Robin la miró expectante. Nami vaciló un poco antes de contestar.

-Sí, es verdad. Pero estaba borracho, y se arrepintió mucho.

-No le defiendas. Por favor no lo hagas-le pidió Robin. Nami se sentó a su lado, cansada.

Era cierto. Zoro la había engañado con su hermana una vez. Habían discutido y Zoro había ido a su casa a buscarla pero Nami no estaba allí si no en casa de una amiga. Zoro se quedó hablando con Nojiko y bebieron algo. Al final se emborracharon y a la mañana siguiente al volver a casa Nami se los había encontrado desnudos, pegados el uno encima del otro sobre la mesa del salón. Habían pasado semanas hasta que volvió a hablar a Zoro, pero le había perdonado al ver que estaba muy arrepentido. Con Nojiko la cosa había sido distinta.

Nojiko no se decidía a abortar. Tampoco iba a dejar a Arlong. Su madre estaba furiosa. Las notas habían sido un asco. Y Luffy...

-No se como me sostengo con tanta mierda encima-Nami apoyó la cabeza en el hombro de Robin y cerró los ojos.

-Se acostumbra uno, supongo-dijo la morena, sarcástica.

-Robin... Luffy me ha dicho que me quiere... pero que quiere más a Vivi.

Las caricias de Robin se detuvieron un segundo.

-Ya se dará cuenta-dijo finalmente-Nami, es imposible que no acabéis juntos.

-Ya...-ella soltó una risita incrédula.

-Y pensar que solo hace dos semanas seguíamos esos pasos-recordó Robin-ojalá no lo hubiéramos hecho.

-Enamorarse es lo peor que te puede pasar-Nami miraba al suelo con amargura-y sin embargo todo el mundo quiere que pase.

Ambas meditaron esa afirmación en silencio.

-Mira, nos estamos comportando como dos niñatas de doce años-dijo Nami finalmente-ya está bien.

-¿Qué tal si.. pasamos... y ya está?-sugirió Robin. Las dos amigas se miraron y sonrieron. Tenían mucha suerte de tenerse la una a la otra.

-Lo dejamos estar... y a ver.

Se pusieron a ver fotos de ropa de Doflamingo y a ver un vídeo de maquillaje, cuando la puerta sonó. Robin fue a abrir, extrañada.

Era Vivi.

-Oh...-Robin se apartó un poco para que Nami pudiese verla.

-¿Qué pasa?-la pelirroja se levantó con el rostro ensombrecido. Vivi la miró con tristeza.

-Perdona Nami... quiero hablar contigo...-dijo con los ojos anegados en lágrimas.

-No me pongas esa carita, conmigo no cuela-repuso ella desdeñosa. Vivi la miró asustada-¿Qué quieres?

-Es Luffy... él...-Vivi miró al pasillo. Tenía miedo de que la pudiesen pillar-¿puedo pasar?

Nami y Robin se miraron.

-Sí claro-la pelirroja cerró la puerta tras Vivi y se la quedó mirando. Era una chica muy rara. Tan buenecita y retraída. No se fiaba un pelo.

-Es que yo... he hablado con Luffy-Vivi agachó la mirada avergonzada-él me ha dicho que... que está confundido... que yo no...-Vivi rompió a llorar de nuevo, pero ni Robin ni Nami iban a consolarla. Al final se consiguió serenar-vine a este sitio porque... porque estoy enamorada de él. Siempre le he querido, pero tuve que dejarle por el trabajo de papá... yo esperaba volver con él pero ahora me da miedo perderlo...

Miró a Nami con desesperación. Ella al principio miró para otro lado pero cuando la oyó sollozar la miró con fijeza. Vio la sinceridad en sus ojos castaños. Y vio el dolor. La pobre Vivi estaba realmente destrozada.

-Nami... por favor... sé que te gusta pero yo... yo le amo... por favor-suplicó ella. Robin la miró mordiéndose el labio. Vaya situación...

-Vivi no puedes pedirme esto-Nami no podía disimular que ella estaba a punto de llorar también-no puedes pretender que le deje... yo también le quiero.

Vivi asintió lentamente. Luego agachó la cabeza dolida. Robin, apoyada en la pared, no le quitaba el ojo de encima.

-¿Y que... que debo hacer?-preguntó la chica de pelo azul, con voz débil.

Nami respiró profundamente. ¿Qué se se suponía que debía decirle? Miró a Robin en busca de ayuda.

-Luffy está indeciso-dijo la morena-y vosotras no ganáis nada con esto. Manteneos al márgen hasta que él de el paso. Y entonces ya decidiréis.

-Luffy es mi amor... no quiero perderle...-sollozó Vivi.

-Te aseguro que te puedes reponer. No es tu única posibilidad-replicó Nami, fría.

-Tú sabes hacer eso... pero yo no-Vivi la miró suplicante-Nami... no podrías... ¿dejarle? Tú te llevas bien con los chicos, sabes como lidiar con esto... yo solo le quiero a él.

Nami negó con la cabeza, asqueada. No se podía creer lo que le estaba diciendo.

-¿Qué...?-Nami negó con la cabeza. Vivi la miró asustada.

-Lo siento... es que pensaba en Luffy... no quería decir...-no supo como acabarlo, así que optó por callar.

Se levantó y fue hacia la puerta con pasos débiles. Antes de marcharse se detuvo un momento.

-Gracias por escucharme. No quiero... que nos llevemos mal... lo siento mucho-dijo. Nami asintió con gravedad.

Se sentó en la cama agarrándose los brazos y cerró los ojos, dejando las lágrimas correr.

Había algo que había dicho la chica que la había hecho pensar: ¿Qué era lo mejor para Luffy? Desde luego, una chica llena de problemas como ella no... no eran compatibles, ni lo serían jamás.


Mi favorito de este capítulo es Usuff y toda su trama, aunque también me ha gustado la parte de Zoro con Sanji. Bueno ¿y a vosotros os gustó? Dejadme una review con vuestras impresiones, como siempre me interesan mucho y estoy deseoso de conocerlas. ¿Conseguirá Luffy recuperar a Nami? Al menos tanto él como Zoro han dado pasos importantes en este capítulo. Y ya sabemos por fin que secreto oculta Sanji, que llevaba un par de capítulos comportándose de un modo extraño.

El próximo episodio será más largo todavía y tendrá el baile. Lo subiré el próximo domingo de esta Semana Santa ¡Muchas gracias por leer, y nos vemos pronto!