Siento muchísimo el retraso pero como al salir de la universidad directamente he quedado no he vuelto a casa hasta que han cerrado todo por el toque de queda. En fin, aquí os subo el capítulo. ¡Espero que os guste, y por fa dejad reviews que ya solo quedan cuatro y quiero saber qué tal lo estáis viviendo! Un abrazo muy fuerte desde la distancia ;)

-LiliGI27: Bueno, con lo de Sanji y Viola no vas malencaminada, creo yo. ¡Ya, da mucha pena que se termine porque disfruto mucho leyendo vuestros reviews de este fic y sabiendo que os está gustando, pero antes o después tenía que pasar! Espero que el final os guste también (¿qué pasará?). ¡Un abrazo muy fuerte, espero que vayas bien y te envío toda mi energía positiva!


Quedaban exactamente diez días para que terminase el curso en Shinsekawa. Los padres vendrían el día uno de septiembre a recoger a sus hijos, y para entonces los resultados de sus exámenes y de su evaluación personal serían publicados. Para algunos como Law era muy importante conseguir buenas notas, de acuerdo a su futuro universitario. Para otros como Usuff y Sanji no importaba tanto, pero sus padres los tenían advertidos de que si las notas no les gustaban tendrían problemas. Para otros como Zoro les daba absolutamente igual porque no le veían futuro, pero incluso él se sintió agobiado por la presión que los profesores les fueron metiendo para sacar lo mejor de ellos.

-Estoy harto... es imposible que apruebe esto-dijo Zoro una mañana mientras intentaba concentrarse en la lección de Historia.

-Ya sabes como es Jinbei, con que le escribas un poco te dará medio punto-le tranquilizó Robin acariciándole la mano-vamos, yo te lo explico...

En otra mesa Trafalgar Law se intentaba concentrar al máximo (Zoro nunca le había visto así de agobiado) mientras en una tercera Franky estaba haciendo tonterías y distraía a Luffy y a Chopper.

-En el examen tenéis que ponerle nombres graciosos ¿entendéis? Para trollearle-decía el chico mientras Luffy contenía la risa-por ejemplo Elena Nito del Bosque o Rosa Melano.. sin olvidarse de Benito Camela... un clásico.

-¿Qué te parece... Akainu Heces?-sugirió Luffy, participativo. Franky le miró extrañado.

-¿Aka...? "Acá hay nueces"-dijo, entendiéndolo-¡JAJAJAJAJA! ¡¿Tienes huevos a ponerlo en el examen de matemáticas?! ¡JAJAJAJAJAJA!

-Tíos que así ni me oigo pensar-les dijo Law riendo también, aunque estaba al borde del colapso.

-¡Perdona Law!-se excusó Luffy alzando las manos-¡Ya nos vamos!

-Si mejor porque me estás poniendo enfermo 247-dijo Kizaru, que vigilaba la biblioteca, mientras levantaba la mirada del periódico. Luffy y Franky se fueron diciendo más nombres chorras mientras Chopper se quedaba estudiando.

En la otra mesa Zoro lo había visto todo. Tendría que estar estudiando, pero es que no entendía nada. Observó a Kizaru. Le repugnaba tanto como Akainu. Así que ambos habían estado en el ejército... ¿Qué esconderían? En cualquier caso eso no era lo único que preocupaba a Zoro sobre los profesores de Shinsekawa...

-Zoro, solo hazte un esquema y algo se te quedará-le aconsejó Robin sin levantar la mirada de sus apuntes.

-Estaba pensando...-Zoro se rascó el mentón distraídamente. Bajo un poco la voz ya que era un tema delicado-¿cómo pudo Crocodile enterarse de lo nuestro...? Alguien de aquí se lo tuvo que contar... ¿no?

Robin le miró preocupada. No era el tema del que más le apetecía tratar pero sabía que era importante.

-Uno de los profesores trabaja para él-le susurró. Zoro abrió la boca con sorpresa.

-¿En serio?

-Sí, estoy segura. Ya lo ha hecho otras veces, cada vez que me cambiaba de instituto. Pero solía ser más obvio... ahora no lo sé.

-Uno de estos...-Zoro respiró pesadamente. ¿Quién sería el cabrón que se había chivado aún sabiendo en el lío en el que podía meterle? Ya no pudo concentrarse más. Tenía ganas de liarse a hostias con todo el mundo. Mentalmente dio un repaso a la lista de profesores del Reformatorio: Hancok, Akainu, Aokiji, Kizaru, Galdino, Jinbei, Mihawk, Kureha... descartaba obviamente a Mihawk porque conocía bien a su maestro y sabía que aquel no era su estilo.

Más le valdría haberse repasado el examen. Al llegar por fin la hora de historia (el primer examen) Zoro pudo rellenar algunas preguntas gracias a que recordaba temas que con tanta pasión les había explicado Jinbei. Pero no se sabía no fechas ni definiciones, y los reyes los tenía bastante confusos. Al final le faltó tiempo y supo que si aprobaba sería por misericordia.

-Bueno Usuff, espero que este año tu examen tenga algo que ver con lo que he explicado, y no por "la historia según Usuff"-bromeó Jinbei mientras recogía su examen. El chico forzó una sonrisa, porque tampoco le había salido demasiado bien.

Sanji y Nami estaban más tranquilos, él porque se lo había estudiado bien y ella porque le había copiado todas las respuestas. En cuanto a Luffy creía que le había salido muy bien y lo había hecho regular, mientras que Chopper lloraba porque creía que le había salido fatal y lo había hecho muy bien.

El mejor examen de Historia sin embargo fue el de Nico Robin que con su pulcra letra y elegante estilo de escritura bordó todas las respuestas. Jinbei no era un hombre sensible pero lloró de emoción al ver un examen tan brillante en medio de tanta desolación.

-Eh, ¿qué tal te ha ido?-le preguntó Zoro a Law al verlo salir de la clase de al lado. Ellos habían tenido en primer lugar el examen de química que era uno de los que más agobiaba al moreno.

Law sonrió más tranquilo.

-Bastante bien... si no es muy cabrón corrigiendo sacaré una buena nota-dijo mientras estiraba las manos-¿tú qué tal? ¿Conseguiste acordarte del tema?

-Ja ja ja, no he tenido mucha suerte-confesó Zoro dándole una palmada a Law. Bajaron juntos al comedor y comieron junto al resto del grupo mientras repasaban el siguiente examen (los de 4°B tenían ahora Lengua, examen que Hancok siempre ponía muy difícil).

-Son pretérito pluscuamperfecto y pretérito anterior-repasaba Nami-voz pasiva...

-¿Pero cuál es cuál?-chilló Usuff en medio de un ataque de nervios.

La histeria solo fue en aumento. El examen de Hancok fue más fácil de lo que pensaban. La profesora se pasó toda la hora disimulando que no miraba a Luffy aunque era obvio que lo hacía y a ratos llorando, por lo que para los estudiantes fue un poco incómodo y difícil de concentrarse. Al día siguiente tenían Matemáticas y Química y la tensión era ya insoportable. Usuff se metió en el baño y vomitó por los nervios mientras Chopper acudía a rescatarle. Nami tuvo que consolar a Kalifa que lloraba diciendo que nadie la quería y que estaba deseando morirse. Zoro y Sanji se pasaron el día gritándose y lanzándose cosas mientras Law se tronchaba (era un gran fan de sus peleas) hasta que Sanji le lanzó un tenedor a Zoro, falló y le dio a Chopper en las narices y tuvieron que llevarlo a la enfermería. Luffy remató el día cuando uno de los amiguetes de Eustass sin querer le tiró el sombrero de paja y el chico le reventó contra el suelo.


El último día las pruebas de la asignatura de dibujo y de deportes eran mucho más relajadas. Los chicos estuvieron más a gusto y al terminar de correr los quince minutos que les obligó Mihawk (para alguien como Zoro eso solo era un aperitivo) todos chillaron y dieron saltos de emoción abrazándose en grupo.

-¡Qué asco, estáis sudados!-protestó Nami al notar el sobaco de Usuff pegado a su hombro.

-Hija tú también, a ver si te vas a creer-la dijo Kalifa. Ellas dos corrieron un poco más después, persiguiéndose la una a la otra.

-Habéis sido un buen grupo-dijo Mihawk mientras sus alumnos le miraban emocionados-espero que en vuestra vida valoréis siempre el deporte, pues es muy importante y le da sentido. Ahora podéis ir en paz.

-¡Bieeeen!-todos corrieron hacia Mihawk que les esquivó de un ágil salto.

-¡Ni se os ocurra mantearme otra vez!-les avisó.

Mientras iban a cambiarse a los vestuarios Zoro fue hacia Mihawk y le sonrió. Él le hizo una despectiva mueca de asco, pero Zoro lo interpretó como algo positivo.

-Maestro... tengo una pregunta...-dijo mientras se apoyaba en la pared a su lado.

-Y yo tengo un mínimo interés, pero no es para esa pregunta-respondió Mihawk tan cortante como siempre. Zoro le dio un codazo, sabiendo que no se lo tomaría a mal.

-¿Cómo vamos a hacerlo? Me refiero al duelo-se apresuró a aclarar ante la mirada de él-quedan solo cinco días, y después...

Se dio cuenta de que él le miraba, impasible.

-¿Después qué?-preguntó Mihawk con voz grave. Zoro caviló.

-Pues que después ya no nos vamos a encontrar... al menos en un tiempo-dijo. Mihawk negó con la cabeza.

-Alumno inmaduro y tonto, ya te lo dije en el torneo: tú y yo nos enfrentaremos cuando el resultado sea vital para los dos. Y no hablo de un premio, ni del honor. Cuando no quede más que eso.

Zoro negó con la cabeza, disgustado.

-Ese momento puede no llegar-dijo. Mihawk suspiró.

-Puede. Pero estoy seguro de que sí. Y casi siempre acierto. Créeme, merecerá la pena. Hasta entonces-le puso la mano en el hombro y le sonrió. Era tan raro ver eso como un eclipse-hasta entonces has sido un buen alumno, Roronoa Zoro.

Zoro abrazó a Mihawk, que no se lo esperaba pero le dejó hacerlo. Después se alejó mientras le despedía con la mano.

-Por cierto maestro-dijo cuando ya estaba lejos-el otro día tuve que beber de tu cantimplora de agua... no había más...

-¡¿NO SERÁ ESO VERDAD...?!


A la hora de la comida la gente de todos los cursos se mostraba mucho más alegre que de costumbre. Los exámenes habían terminado y estaban a punto de irse. Cierto que empezaba el nuevo curso escolar y no iban a tener vacaciones... pero al menos ya no estarían encerrados en aquella prisión. Si algo bueno tenía Shinsekawa es que te hacía apreciar más el resto del mundo.

-"Recordamos que a las nueve todos los alumnos deben estar en sus camas listos para acostarse. Los alumnos que incumplan esta norma serán severamente castigados..."-Ni siquiera los estridentes avisos de la megafonía consiguieron apagarles los ánimos.

-¡Ajajaja, hemos terminado! ¡No me lo puedo creer!-exclamó Sanji emocionado mientras Viola le daba de comer sentada a su lado. Había mucho revuelo y los grupos normales se habían deshecho, todo el mundo se sentaba donde podía y hablaba con los demás.

-El de Lengua lo puso más fácil ¿verdad?-decía Usuff que estaba sentado entre Perona y Kalifa.

-A nosotros no... será porque en vuestra clase está Luffy-siseó Perona, disgustada-voy a suspender otra vez...

-Qué no tranquila, ya verás como te ha salido bien-la consoló Kalifa y ella se animó un poco. Aunque ambas se odiaban desde el incidente de Zoro según recordaba Usuff, al parecer eran capaces de perdonarse, o al menos de hablar con tranquilidad.

-Y vimos a Buggy, y estaba bien, aunque bebía bastante-le contaba Luffy a Law-su juicio empezaba esta semana.

-Joder espero que le vaya bien, esto no es lo mismo sin él-dijo Law que también estaba muy contento con el resultado de sus exámenes.

-Pero no lo andes contando tan alto... recuerda que Akainu-le avisó Nami.

-Tranquilos-dijo Koala que también se había sentado con Luffy, Law, Franky y Nami en aquella mesa-las cámaras ahora no están funcionando. Como estamos todos aquí no le importa apagarlas un rato...

-Así que fue por eso por lo que me pillaron con la farlopa-recordó Law mirando a Koala curioso. Ella se ruborizó.

-Lo siento mucho, yo no quería hacerlo-dijo. Para ella aquel había sido el peor verano de su vida con diferencia a los demás. Había sufrido mucho, y hasta que Robin la había descubierto no había podido tener a nadie que la escuchara.

-No pasa nada, perdona. Yo te entiendo-dijo Law que no quería que ella se sintiese mal-Akainu puede ser muy persuasivo cuando le hace falta...

-Me obligó...-sollozó Koala, y Nami la abrazó para consolarla mientras le lanzaba una mirada recriminadora a Law.

-Lo siento-dijo él encogiendose de hombros mientras dejaba que Luffy se comiera su filete.

En otra mesa, la más abarrotada, Zoro y Robin habían conseguido sitio porque habían llegado más tarde tras tener un fogoso encontronazo en el vestuario. Por suerte Bartolomé ya se había dado cuenta de que no estaban y les había dejado un sitio.

-¿Os ha salido bien la prueba de deportes?-les preguntó el chico con amabilidad. Zoro ya estaba acostumbrado a que se supiera sus horarios mejor que él mismo.

-Sí-respondió mientras acomodaba a Robin a su lado-¿tú qué tal con dibujo? Te habrá puesto buena nota...

-Espero que sí...-Bartolomé se ruborizó de emoción al ver que Zoro se acordaba también de las clases que había tenido. Aunque era extraño, los dos realmente habían llegado a ser bastante amigos después de que él evitase que se suicidara. Bartolomé nunca podría expresar con palabras lo mucho que le agradecía aquello.

-¿Qué pasó con el chico de la discoteca?-le preguntó Zoro alegremente-parecía que os entendíais bien.

-Parecía un chico simpático-corroboró Robin sonriendo con dulzura. En la misma mesa estaba comiendo Eusstas, que al oír aquello se atragantó y tuvo que dejar de comer. ¿De qué coño hablaban?

-No pasó nnada... la verdad es que nno...-murmuró Bartolomé avergonzado. A su lado algunos chicos le miraban con desdén. Pero Zoro lo hacía con orgullo. Él también había juzgado a la gente como Bartolomé, y ahora entendía que era injusto. Así que no se rindió.

-¿Era del Ishimaru, no? Seguro que Nami tiene su Instagrap...

-Mme dio su su nunumero...-reconoció Bartolomé muerto de vergüenza-la verdad es que estuvo muy bien, yo... no lo olvidaré.

Zoro asintió sonriendo. Luego cambiaron de tema mientras el espadachín le pedía consejo a Robin y a Bartolomé para leerse un próximo libro: ellos eran grandes lectores de novelas y Zoro después de terminarse las aventuras del Valiente Espadachín estaba dispuesto a buscarse más libros que leer para contentar a Robin. Resultó que tampoco estaba tan mal, aunque eran mejores los videojuegos.

Estaban en el delicioso postre, que Zeff, Pati y Sanji habían preparado juntos con mucho esmero el día anterior, cuando Aokiji se acercó a Zoro y Robin disimuladamente.

-Hola chicos, perdonad ¿os importaría venir un momento? Es que sois los que os pillo más cerca...

-Emm, sí, claro-Zoro miró a Robin extrañado y luego se levantó seguido de la chica.

-Gracias-Aokiji les dedicó una de sus tranquilizadoras sonrisas-venid, por fa...

Salieron del comedor que vigilaban dos de los policías de Smoker y torcieron por varios pasillos hasta uno de los patios interiores. Allí estaban Hancok, Galdino, Jinbei, Mihawk, la doctora Kureha y Brook.

Zoro miró a Robin preocupado. ¿Qué estaba pasando?

-Lo vuestro es vox populi así que no os voy a preguntar-dijo Aokiji mientras sacaba un papelito-pero podríais decirnos... ¿Luffy está con Nami?

Zoro miró a Robin pasmado. Luego volvió a mirar a Aokiji que sujetaba papel y boli en sus gruesas manos.

-Eeeeh...pues sí...

Hancok emitió un ruidito de rabia mientras Aokiji apuntaba.

-¿Y Sanji con Viola verdad?

-Pues también...

-¿Usuff con Kalifa?

-Nop...

-Oh vaya... Había puesto en esa... ¿Usuff con Perona?

-¿Qué? No-se apresuró a decir Zoro atónito-¿pero de que...?

-¿Usuff con Carrot?

-Si se enterase de esto no habría quien le aguantase-bromeó Zoro-pero no... no, Usuff no sale con nadie del Reformatorio...

-Vale, vale... ¿Y Franky y Chopper?

-¿Qué? No-respondió Zoro asombrado-¿pero qué os pasa?

-Han hecho una porra-dijo Robin que recordaba el día que Nami y ella les habían espiado en la sala del café-se apuestan turnos o algo así.

-¡No me lo puedo creer! ¡No me lo puedo creer! ¡Yo lo tenía todo puesto en tí y Sanji desde la enfermería!-protestó la doctora Kureha con su voz cascada.

-Y yo Kureha. ¡Eran otp, yohohohoho!-Brook se partió de risa.

-En realidad ya no nos apostamos turnos de vigilancia porque solo queda media semana-explicó Aokiji con amabilidad-el que pierda tiene que pagarnos una comida a todos los demás cuando acabe el curso. Y ese es... ¡Brook!

El profesor de música levantó las manos fingiendo disgustarse.

-No has dado ni una: Zoro no ha acabado con Sanji, y Robin no ha acabado con Nami.

-Dios mío...-Robin se llevó las manos a la cabeza mientras miraba a Brook entre la risa y la desesperación.

-No me digáis que no os ponía cachondos pensarlo, vaya par de tías buenas ¡Yohohohoho!-se carcajeó él llegando a lagrimear de risa.

-Y de Luffy×Law mejor no hablamos...-terminó Aokiji-bueno, nos debes esa comida en Logetown.

-¡Oooooh!-fingió protestar Brook mientras se tiraba del pelo-¡Bueno, que se le va a hacer! ¡Así es el juego!

-No me puedo creer que hayas apostado por eso-dijo Zoro dándole una palmada en la espalda. El profesor de música sonrió.

-Quién sabrá, quién sabrá... ¡el amor puede surgir de todas partes! ¡Yohohohohoho!

-La verdad es que yo también aposté por ello-reconoció Mihawk, discreto.

-¿QUÉ?-saltó Zoro, furibundo.

-Brook espero que nos invites a un buen restaurante, y no a la pocilga a la que tuvimos que ir el año pasado-dijo Hancok mientras bamboleaba sus pechos con arrogancia.

-Y que tenga menú vegano-añadió Kureha.

-Y menú "inviegno"-aprovechó para bromear Aokiji-ha sido una mala semana...-añadió al ver la cara de asco de Kureha, deprimido.

-Tendrá de todo ya os lo digo yo, hasta carne humana ¡Yohohoho! Este año he buscado un sitio suculento-dijo el profesor cogiendo con los brazos a Jinbei y a Mihawk.

-Bueno, hecho esto creo que deberíamos volver a nuestros puestos-dijo Mihawk con su tono guerrero de siempre. Los demás asintieron dándole la razón.

-Gracias por vuestra atención chicos... ¡y os deseamos lo mejor!-exclamó Aokiji agradablemente.

-Sí, sois buenos chicos-añadió Jinbei con cariño.

-¡Y buenos folladores! ¡Yohohoho!

Los profesores se llevaron a rastras a Brook que ya estaba desvariando mientras Zoro y Robin volvían a quedarse a solas.

-Sabes que es posible que uno de ellos sea el espía de Crocodile-dijo Zoro con un gruñido. ¿Pero cuál? No sabía de quién sospechar...

Para su sorpresa su novia no estaba preocupada. Le miró sonriendo.

-Es genial... han estado apostando por nosotros...-se acercó a los labios de Zoro y susurró-yo también lo he hecho.

Empezaron a besarse apasionadamente, apoyándose en la repisa de una de las ventanas. Zoro la rodeó con sus musculosos brazos y la cargó en su cintura para poder tenerla mejor. Dios, eran tan felices. Iban a estar juntos... iban a luchar, el uno por el otro. Zoro estaba dispuesto a ir hasta la luna y cortarla con su espada en dos para estar junto a Robin.

-Separaos inmediatamente-les avisó Magellan al descubrirlos en aquella actitud impropia-estáis castigados.


-Ey...-Law vio a Nami sentada en uno de los bancos del patio y se puso al lado suyo-¿qué hace una chica como tú en un sitio como este?

-Espero a Jinbei-Nami sonrió timidamente-tengo que hablar de una cosa con él...

Se miraron. La última vez que habían hablado ella le había recriminado su falta de compromiso y le había dicho que debía cambiar. "Me haría más daño del que crees"-le había dicho Law, arisco. Desde entonces habían estado tensos. Pero ahora parecía que el moreno deseaba enterrar el hacha de guerra.

-Luffy me contó que lo hicisteis en Logetown...-dijo Law como siempre sin cortarse un pelo-solo quería felicitarte y decirte que... os deseo lo mejor. Siempre lo apoyé.

-¿Siempre?-Nami levantó una ceja. Que ella recordase hacía un mes ellos dos habían tenido unos cuantos encuentros muy intensos. Nami estaba feliz de estar con Luffy, pero la piel, los labios y la lengua de Law eran algo que le iba a costar olvidar...

-Ya me entiendes... lo nuestro no iba en serio-aclaró Law rascándose la perilla mientras la miraba-no soy un tío que suela ir en serio...

-Ya, eso lo sé-respondió Nami con frialdad.

-Lo que intento decir es que quiero ayudaros-aclaró Law-sé que lo que dijiste es cierto pero... quisiera poder... compensarlo...

Nami le miró con sorpresa mientras una lenta sonrisa se iba formando en su rostro.

-¿Lo dices... e...en serio?-preguntó. Law se encogió un poco, cortado por la modestia.

-Es decir, si te parece bien-añadió.

-Sabes que siempre has sido muy importante para Luffy-dijo Nami-y... y para mí.

-Sí, eso ya lo sé-Law la guiñó un ojo, malicioso, y Nami se puso colorada.

-Siempre quisimos... que fueras del grupo... pero tú eres tan... distante... vas a tu rollo-explicó la pelirroja.

-Erais otro curso, y no soy lo que se dice el alma de la fiesta-Law se cruzó de brazos mientras se apoyaba en la pared, distraído- no se lo digas a nadie, ¿eh? Pero os echaré de menos este año...

Nami sonrió y le dio la mano, afectuosa.

-Nosotros a tí también... ¿por qué no se lo dices a Luffy? Y a Zoro...-le preguntó. Law asintió lentamente, pensándolo.

-Lo... lo haré...

Se quedaron un rato en silencio, pensando en las cosas de la vida. ¿Quien le iba decir a Law que la vivaracha niña de catorce años que había conocido hacía dos veranos acabaría acostándose con él y llenándolo de placer?

De la misma forma Nami recordaba como Law había sido su amor platónico y la estrella de tantas fantasías nocturnas, pero jamás hubiera llegado a imaginar que hubiera terminado cumpliéndolas. Satisfacer tu deseo por alguien que llevas tanto tiempo amando es increíble... pero Nami había encontrado algo incluso mejor en Luffy. Algo superior al amor platónico e idealiazo... el amor real.

Law continuaba observándola y no supo por qué las palabras surgieron de sus labios.

-Vivi no me responde...-dijo. Nami le miró sorprendida. Así que era cierto el rumor de que la chica y Law...

-Te la tiraste-susurró la pelirroja mirándole indignada pero también divertida-no me lo creo.

-Fue fácil...-admitió él encogiéndose de hombros-estaba muy buena...

-No me hace falta que me des detalles-dijo Nami, dándole un manotazo. Pero no podía negar que estaba intrigada-¿pero cómo...?

-No sé... solía observarla mientras pintaba... tenía un polvazo... sabía que era virgen, ya sabes que eso... vale, vale, voy al grano... no sé, me la encontré en un pasillo llorando y surgió a lo tonto.

-Y... ¿por qué no te responde?-preguntó Nami extrañada. "¿Y qué te importa?"-se contuvo de decir también.

-No sé, yo... -a Law parecía por primera vez darle algo de corte hablar de algo. Nami le miró interesada-ella dijo que hablaríamos... que esperaba verme y no se qué... y ahora tiene a un pijo en su foto de perfil con ella... creo que ya se ha buscado otro tío... al final solo quería follar.

-Eso me dijiste tú a mí una vez-le recordó Nami sin poder ocultar cierto resentimiento. Law sonrió.

-Ya te lo he dicho. Yo siempre apoyé lo tuyo con Luffy. Pero no puedo negar que me gusta...bas. Vivi... también me gusta-reconoció Law-pero supongo que no hay opción.

-¿Por qué no? Sí que la hay-dijo Nami-escríbela, dile lo que sientes...

-No se me da muy bien eso, la verdad-confesó Law mirándola con sus ojos grises y ojerosos. Nami no había visto nunca tanta tristeza en otros ojos como la que siempre habitaba los de Law, oculta, pero aún allí, corroyéndolo.

-A nadie se nos da bien. Pero hay que aprender a hacerlo. Por nosotros-dijo Nami. Law asintió lentamente.

-Te... lo agradezco-dijo mientras se levantaba del banco-eres la mejor Nami... en serio.

-Pues claro que lo soy-repuso ella con fingida arrogancia.

-Ahí viene Jinbei-señaló Law-suerte...

Nami le observó alejarse, sonriendo tristemente. Ojalá ese chico pudiera encontrar la forma de ayudarse a sí mismo. Él era estupendo...

-Oh, Nami... perdona el retraso-dijo Jinbei, que venía de resolver la apuesta con sus compañeros profesores-tengo buenas noticias...

-¿Sí?-Nami fue hacia él dando brincos de alegría-¿vas a detener a Arlong?

-Bueno, bueno, no tanto-reconoció Jinbei algo apurado-pero sí que puedo conseguir apartarlo de casa... al menos durante un tiempo.

Se sentaron en el mismo banco y Jinbei sacó una carpeta con unas fotografías.

-Este es Momban Cricket-explicó Jinbei mientras le pasaba la fotografía de un hombre trajeado de aspecto extraño-es un buen abogado y amigo mío. Ha aceptado tu caso como favor personal, no os cobrará más que una tarifa base.

-¿En serio?-Nami miró la foto asombrada-¿pero... qué quiere hacer exactamente?

-Quitarle la custodia a Arlong-explicó Jinbei-tu hermana no piensa abortar ¿no es cierto?

-No, ella parece estar decidida a tenerlo-reconoció Nami. Pero sabía que en el fondo a Nokijo le daba igual, era el propio Arlong quien quería tenerlo, para así vincularse permanentemente a su familia.

-Escucha, yo soy favorable a que ese niño nazca, aunque sé que mi opinión no importa-dijo el profesor con voz lenta y sabia-pero te aconsejar de todas formas: habla con tu hermana sobre este abogado... dile que él puede alejar a Arlong de la casa con una orden e incluso quitarle la custodia del niño. Creo que ella está cediendo porque no ve la forma de deshacerse de él...

-Ella está enamorada...-siseó Nami con asco.

-Pero eso cambiará cuando nazca el niño-explicó Jinbei-créeme, una mujer es madre antes que esposa.

-No sabía que supieses tanto de las mujeres-ironizó Nami. Luego se apresuró a añadir-pero te lo agradezco... ahora tengo a alguien a quien acudir... y no me siento sola.

-Nami, en Shinsekawa siempre tendrás amigos-dijo Jinbei sonriéndola con dulzura. Sentía gran afecto por su alumna, Jinbei era uno de los pocos profesores que realmente quería a los chicos.

-Algún día te lo devolveré-dijo Nami abrazando a Jinbei y dándole un beso muy fuerte en la mejilla.

-Nno hace falta...-repuso el profe, colorado-solo espero que lo solucionéis... y que Arlong no se meta más en vuestra vida.

Nami asintió.

-Yo también.


-Es perfecto-Sengoku sacó el papel del escáner y lo miró, radiante.

-Creo que está lejos de ser perfecto, Sengoku-replicó Aokiji con preocupación. El director frunció el ceño, molesto.

-¿Por qué crees eso?

Alrededor de sus piernas el galgo correteaba mordisqueando un hueso de goma. Aokiji le acarició la cabeza distraído.

-Porque... Akainu no se irá... su contraataque será aún más duro-explicó mientras ojeaba el documento que le ofrecía Sengoku-podemos acabar mal...

-¿Me lo estás diciendo en serio?-Sengoku le fulminó con la mirada mientras daba un fuerte golpe a su mesa. La rabia y la frustración consumían al anciano director-fuiste tú el primero que desafió a Akainu... fuiste tú quien quiso hacer aquella estúpida fiesta... ¿ahora te vas a rajar?

-Nno me rajo-se excusó Aokiji, nervioso. Sengoku nunca le había visto tan agobiado-es essolo que Akainu es muy peligroso... puede que... puede que pronto las cosas cambien... solo hay que esperar un poco.

-Las cosas claro que van a cambiar-dijo Sengoku recuperando su documento. Estaban varias firmas importantes, incluída la del Ministro de Educación-no le va a quedar opción: firmará el acta de renuncia y se marchará de aquí. Si se creía que iba a robarme mi colegio tan fácilmente con sus "contactos" estaba muy equivocado. Yo también tengo los míos. Y ya lo dije: en este colegio no pasa nada sin que yo lo sepa.

-Ya...-Aokiji negó con la cabeza. Si solo pudiera demostrarle lo equivocado que estaba... no auguraba nada bueno con aquel documento en contra de Akainu... La guerra iba a llegar a un punto crítico, y había mucho en juego en ella.


En la habitación 39 Zoro charlaba con Luffy con Law, que había ido a visitarlos siguiendo el consejo de Nami. Los tres amigos disfrutaban de un rato a solas, porque llevaban mucho tiempo sin poder verse debido a las presiones de los exámenes y al endurecimiento del régimen del Reformatorio.

-Tendrías que haberle visto-dijo Luffy cogiendo a Zoro por los hombros-¡manejaba la espada como un loco! ¡Parecía un rayo!

-Jajaja, Sanji me mandó un vídeo-confesó Law-la verdad es que fue alucinante. Me da pena no haber estado.

-¿Tú jugabas al basket, no?-recordó Zoro. Law asintió.

-Y sin mí estos tolais han perdido, claro-dijo, burlón.

-¡Oye, que yo metí muchas canastas!-se rió Luffy y dando un salto en la cama imitó el tiro de un triple.

-Era mi último año aquí así que no podía quedarme sin estudiar-dijo Law algo abatido-pero me hubiera gustado participar en el Back Fight... ¿te acuerdas cuando Ace le quitó las tarjetas al árbitro?

-Y se las metió en el pantalón, shishishishi-Luffy se hizo una bola en el suelo, partido de risa.

-Eso sí me hubiera gustado verlo-comentó Zoro admirado. Desde luego el tal Ace era todo una leyenda.

-Le escribí contándole todo lo que habíamos hecho-dijo Luffy-lo de los altavoces, lo de Moriah y la tarta de caca.

-Joder... tío, eso sí que fue la hostia-se rió Law-¿cómo tuvisteis los huevos para hacerlo?

-Había que hacerlo-sentenció Zoro hablando con el mismo tono de voz de samurai que su venerado Mihawk.

-Espero que me conteste pronto-dijo Luffy-me dijo que te desara suerte con las notas.

Law sonrió, apenado. Zoro se dio cuenta de que para el moreno también era duro recordar a Ace, aunque no lo mostrase tan claro.

-Seguramente no saque lo que espero, Kizaru es muy capullo corrigiendo y también Hancok. Pero mal no me va a venir-explicó.

-Y ahora que has acabado-dijo Luffy preparándose para saltar sobre Law-¡Tienes que venir con nosotros a Logetown!

Saltó sobre él mientras Zoro recordaba la última idea del líder de los sombreros de paja: ir a pasar en Logetown los días 1, 2 y 3 de septiembre antes de empezar el curso el día 4. En teoría los padres tendrían que darle permiso. Zoro no había hablado con el suyo en todo el verano, y dudaba mucho que fuese a dárselo, pero es que ya le daba igual: a fin de cuentas él y Robin se iban a marchar y a no volver más. Pero antes sí, pasarían esos últimos tres días junto a sus amigos. La verdad es que Zoro estaba emocionado de pensarlo.

-Quita de encima, lapa-rió Law mientras Luffy le daba puñitos en la espalda.

En ese momento la puerta sonó y entró Sanji.

-Bienvenido al club de los machos alfa-bromeó Zoro al verle entrar. Detectó algo en la expresión del chico-¿te ha pasado algo?

Sanji forzó una sonrisa mientras se levantaba el mechón de pelo y les enseñaba su ojo morado.

-He cortado con Viola-dijo con voz ronca. Fue a sentarse al borde de la cama de Luffy. Se le notaba asqueado-¿puedo quedarme aquí un rato, por favor?

Luffy miró a Zoro y a Law, y luego asintió, llendo a sentarse al lado de su colega.

-Pues claro.


Bartolomé caminaba silbando distraído una de las canciones que había escuchado en el Okama Land mientras escribía por el móvil. Estaba hablando con el otro chico del Ishimaru. Después de bailar un poco y charlar, la noche de la discoteca el chico le había dado un casto beso a Bartolomé. Ahora los dos estaban muy emocionados, pues ambos eran tímidos y no se sentían queridos... hasta ahora...

-Oye-Eustass apareció de las sombras y encerró a Bartolomé con él en el baño. El muchacho iba a gritar pero Eustass le apretó la boca con la mano, silenciándolo-escúchame, marica... qué cojones has estado haciendo...

Bartolomé le miró con terror. Ojalá estuviesen Zoro o Luffy por allí. Siendo así el pelirrojo no se habría atrevido a abordarlo.

-¿Fuiste a esa disco gay, eh, marica? ¿Te lo pasaste bien, chupaste muchos rabos?-le preguntó Eustass retorciéndole la muñeca. Bartolomé sollozó. Como siempre, iba a dejarse hacer daño.

Pero entonces, recordando a su amado y admirado Zoro, decidió ser valiente. Por el espadachín, y por él. Bartolomé respiró entrecortada mente mientras se giraba hacia Eustass y le fulminaba con la mirada.

-Nno he chupado nnada-le dijo valientemente-y de... déjame en paz-le dijo. Eustass le miró con sorpresa, pero luego sonrió.

-Me gusta... planta cara... Así podré partírtela mejor-le susurró, amenazante.

-No soy "marica", soy gay y nno pasa nada... el problema no es mío, es tuyo que te fijas en lo que hacen los demás... además tú también eres... eres gay...

¡ZAS! Rabioso, Eustass empujó a Bartolomé contra la pared del baño. El chico resbaló y se dio en la cabeza contra uno de los retretes, pero por suerte no se hizo mucho daño. Eustass sin embargo no había acabado. Respirando fuertemente como un toro se dirigió hacia él y cogiéndole del cuello de su camisa lo acercó mientras levantaba el otro puño listo para golpearlo.

-Nnnnn... sigh...-sollozó Bartolomé cerrando los ojos. Las lágrimas brotaron de su joven e inocente rostro mientras el cabello teñido le caía por la cara. Eustass vaciló. Le gustaba hacer daño... pero ya lo había hablado con Aokiji en sus consultas... en realidad solo se estaba haciendo daño a sí mismo.

Le dio un beso en los labios. Bartolomé abrió mucho los ojos con sorpresa mientras Eustass le besaba, y luego se levantaba, lo miraba un momento asustado y se iba corriendo. Bartolomé se quedó tirado en el suelo del baño, agobiado y confuso... ¿le gustaba a Eustass? ¿El peor matón de Shinsekawa se sentía atraído... por él? Tal vez solo era porque los dos eran homosexuales y trataban de ocultarlo... pero aún así... no sabía que pensar...

Aún llorando se lavó el rostro y se dispuso a volver a su cuarto. El otro chico seguía escribiéndole, pero Bartolomé no contestó a sus mensajes.


Luffy, Zoro y Law intentaron animar a Sanji dándole conversación.

-¿Seguirás jugando al fútbol en invierno?-le preguntó Luffy al rubio mientras le quitaba la chaqueta para que se desagobiara un poco-jugabas en un equipo de tu ciudad, ¿no?

-Sí... me gustaría seguir aunque no creo que me dejen...-dijo Sanji. Más que enfadado parecía deprimido. El rubio miró a Luffy preocupado. ¿Cómo explicárselo a su amigo? No era el hecho de cortar con Viola lo que le había dañado. Era la dolorosa verdad de que la persona con la que realmente quería estar nunca estaría con él... tendría que verla siempre en brazos de su amigo...

-Tíos, tenéis que oír esto... Ener ha subido su nuevo mix a skypie-dijo Law sacando su móvil y abriendo la plataforma musical-es la polla.

-El que hizo el año pasado fue bastante fraude-musitó Sanji, animándose un poco.

-Qué va tío, está to bien-rió Law mientras les ponía la música. El rapero más famoso del país insultaba fuertemente al gobierno y las instituciones utilizando una granja como metáfora.

-¡Law es muy fan de ese Ener!-exclamó Luffy dando saltos por la habitación al ritmo de la música-¡Pero lo que nos gusta a Zorete y a mí es el rock!

-No me llames...-empezó Zoro pero Luffy le lanzó una almohada. Enseguida empezaron a reírse mientras se golpeaban con ellas haciendo saltar plumas. Law cantaba el rap de Ener de forma sentida mientras Sanji observaba a Luffy y Zoro pelear, hasta unirse él también a la pelea. Forcejearon y al final los tres rodaron por el suelo entre carcajadas. Law les miró y les hizo una foto en el móvil, divertido.

-El trío monstruoso-dijo mientras la guardaba.

-Eso mola-reconoció Zoro.
Sanji asintió, corroborándolo.

-Tíos...-Luffy se sentó al lado de Law y les miró de uno a uno con una sonrisa traviesa en los labios-¿le gastamos alguna bromita más a Akainu?

-Pereza...-gruñó Sanji.

-Me juego las notas...-le recordó Law preocupado-aunque me gustaría...

-Hagámoslo-dijo Zoro de repente. Estaban los cuatro en la habitación y se sentía valeroso y fiero repentinamente. La compañía de sus tres mejores amigos de Shinsekawa lo impulsaban a hacerlo. Juntos, los chicos podían llegar a hacer algo legendario. Terminar su estancia allí de forma legendaria... ¿Qué nueva putada podían liarle a Akainu? Al ver la decisión en Zoro los otros tres se levantaron con el rostro muy serio, dispuestos a seguirle.

Entonces sonó el móvil. Todos se miraron extrañados.

-El mío no es-dijo Sanji mirando a los lados extrañado.

-Ni el mío-dijo Law levantando el suyo, en el que la grave voz de Ener continuaba sonando.

-¡Es el mío!-exclamó Luffy con sorpresa-que raro...

-¿Qué clase de tono es ese?-preguntó Zoro escuchando la cancioncilla estridente que sonaba en el móvil de Luffy.

-Ssssh. Es mi hermano... ¡Hola Sabo!-canturreó Luffy mientras cogía la llamada. Iba a decir algo más cuando se quedó paralizado, y su enorme sonrisa desapareció muy rápido. Sus amigos se dieron cuenta, y se miraron extrañados.

-Lo siento Luffy... ha sido tan rápido que no hemos podido hacer nada... -decía Sabo con voz grave-pero si el juez aprueba el acta... van a ejecutar a Ace.

El chico del sombrero de paja se quedó paralizado con el móvil en el aire, estático. Era el punto de inflexión. El no retorno.

O jugaba ahora la última carta que le quedaba, o se terminaría el juego.


¡Chán chán cháaan! ¿Qué ocurrirá a continuación? ¡Se acerca el final de la historia, y ahora las cosas se van a poner más difíciles de lo que os podéis imaginar! ¿Os gustó? ¿Quiénes son vuestros alumnos favoritos (los míos Zoro, Sanji y Law, me parecen geniales). También me encanta lo relajada y dulce que es Robin, en contraste con la explosividad de Nami.

En fin, espero que os haya entretenido y que me dejéis un review, un abrazo muy fuerte yyyyyy hasta la próxima semana donde ¡empieza lo bueno!