Hola a todos y todas, realmente siento mucho a verlos abandonado tanto tiempo, además perdí mi anterior cuenta, por si aún no me ubican soy Mika-L.Taisho, si lo se ya me desaparecí por muchos años y dejé dos fics inconclusos, sin embargo e vuelto y más loca que nunca, voy a terminar esos fics que deje pendientes y a subir unos nuevos, estos años me han dado muchas ideas, o si, voy a hacer sufrir a muchas personas especialmente a Inuyasha y a Kikyo jajajajaja(risa malvada)

cómo sea, ahora voy a subir desde mi teléfono así que lamento si alguno que otro queda un poco corto are lo posible por escribirlos en mi computadora y subirlos aquí, pero, no puedo prometerlo, lo que si les prometo, es que no volveré a desaparecer ahora sí, dejando de lado toda esta charla y para no aburrirles más.

HA LEER.

Los personajes de Inuyasha no me pertenecen, son de la gran Rumiko Takahashi, la historia por otro lado es mía y no doy mi autorización para que sea cambiada o plageada de ninguna forma.

la canción es de Ha-ash

se encontraba encima del escenario, observando a toda los que habían asistido ese día al evento de la universidad, era su turno y había decidido can una canción que compuso como un mensaje hacia cierto peliplata de ojos dorados que la miraba desde las gradas, sentado al lado de que una vez fue su amiga, empezó un sonido de golpes por la bocina y ella lo siguió con sus pies llevando el ritmo, mientras tomaba el micrófono en una mano y acomodaba su guitarra electrica, sin despegar la vista de Inuyasha, quería que supiera que esa canción Hiba dedicada a el.

- Al fuego por ti, lancé mi corazón -

mientras Hiba cantando, los recuerdos invadía su cabeza, ella conocía la reputación del joven cuando acepto ser su novia, le había jurado que sería la única y no fue más que una vil mentira.

- Lo rompiste y ardió sin compasión -

Golpeó varias veces su pecho con el puño justo donde estaba su corazón dando más énfasis a sus palabras

- Quise ver más mis ojos tapaba una venda, y así segada-

Hizo alución a las veces que el la había engañado con Kikyo, quien era su mejor amiga en ese entonces y ella se engañaba diciéndose a si misma que solo era su imaginación.

-Pieza por pieza, fui levantando, y no fue fácil las voy juntando, las pegare el plan yo seguiré-

tras enterarse y tener las evidencias en las manos, termino con el y se alejo totalmente de Kikyo.

- Y el que dice que lo que yo quiera lograre, lo haré, todo lo lograre, lo haré -

había llorado durante semanas por su engaño, pero Sango y Ayame la habían ayudado a superar aquella traición.

-Y este es mi adiós amor, mírame volar que ya me voy -

Su mirada nunca se despegó de la dorada, el podía ver en esos ojos chocolate el dolor y sufrimiento que había tenido durante todos esos años.

-Ya nada me va a frenar, ya no he de callar, no volveré atrás, jamás, JAMÁS.-

Su voz se escuchaba con tanta fuerza que pareciera que gritaba, pero al mismo tiempo se podía sentir como la cantaba con el alma, su voz era hermosa, si ya muchos la admiraban por su belleza, inteligente y buen corazón, ahora la adoraban, sin embargo de entre todos en las gradas, había otro par de ojos dorados observándola, en un principio no estuvo de acuerdo con aquello, sin embargo, no se arrepentía de escuchar su aterciopelada voz.

-Esta es mi vida hoy, aquí estoy y esto es lo que soy, Lo puedo sentir, así es vivir, cuando sueltas Al fin, Al fin, AL FIN-

Por un momento su mirada se dirigió a aquel hombre de mirada fría que la observaba con un brillo de amor que solo ella podía ver, y ella, no hizo más que devolverle la mirada, lo amaba y queria que todos lo supieran, ya no le importaba lo que fueran a decir de ellos.

Se escuchó el solo de la guitarra y muchos observaron como la tocaba con maestría, impresionados y fascinados por su destreza.

-Esta es mi vida hoy, aquí estoy y esto es lo que soy, Lo puedo sentir, así es vivir, cuando sueltas Al fin, Al fin, Al fin, si sueltas AL Fin.

tras esas palabras dió una pequeña reverencia, antes de hacer un ademán imperceptible para todos a la persona que la miraba en la parte inferior de las gradas listo para subir al escenario, y este no tardó en subir de un salto al escenario, tomarla de la cintura y darle un ferviente besó, escuchando las exclamación del público, al separarse de ella dió un paso hacia atrás y se arrodilló frente a ella sacando una cajita de terciopelo negra.

-Kagome Higurasi, eres la mujer mas maravillosa del mundo, y hoy frente a todos, quiero pedirte, que seas mi esposa. - la chica tenía los ojos inundados de lágrimas.

-Si Sesshomaru, si quiero ser tu esposa - se abalanzó a sus brazos siendo elevada por ellos recibiendo otro apasionado besó.

Era cierto que quiso mucho a Inuyasha pero eligio a otra y ella lo superó ahora se Hiba a dedicar a ser feliz con aquel hombre de hermoso ojos dorados fríos para muchos, excepto para ella.

Fin