Kitty Paradise
Por Phoenixmaiden13
Traducción por Alyssa S.
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Capítulo 2
La mansión Ryddle últimamente había estado teniendo mucha actividad. Sus habitantes corrían por todos lados y por diversos motivos; sí era para prepararse para la boda o buscar a los gatitos que se habían escapado, no era seguro. Por ahora todo estaba tranquilo, y Harry y Tom se encontraban tomando una buena siesta, una de las tantas que podían permitirse desde que los gemelos comenzaron a dormir la noche completa, cuando una lechuza llegó para entregarles el periódico de esa mañana.
Tap. Tap. Tap.
Tom rodó sobre su costado y entreabrió sus ojos. —Es el Profeta.
—Mmm.
Tap. Tap. Tap.
—¿Quieres ir por él?
Tap. Tap. Tap.
—Ve a buscarlo —murmuró Harry, acurrucándose en las sábanas.
Tom suspiró y se levantó, estirando sus músculos cansados.
Tap. Tap-
—¡Está bien! Ya voy, maldito pájaro —replicó Tom, gruñendo. Cruzó la habitación, y abrió la ventana. Tomó el periódico enrollado, le pagó al ave y cerró la ventana cuando se alzó vuelo, regresando a la cama mientras abría el diario. Al ver la portada, se detuvo—. Se acabó.
Harry rodó sobre su costado para mirarlo. —¿Qué es?
Tom caminó el resto del camino y le mostró la portada. Harry se sentó, repentinamente despierto, y le arrebató el periódico. Esto era todo lo que habían estado esperando, el comienzo de una nueva vida. En el frente, estaba la imagen de Harry y Tom que les habían tomado hace unos días durante la entrevista que dieron. Todo era parte del plan que Dumbledore y Tom habían acordado, el plan que haría que Voldemort se fuera para siempre.
¡EL QUE NO DEBE SER NOMBRADO SE HA IDO, PARA SIEMPRE!
El rostro de Harry se dividió en una gran sonrisa. —Se acabó —susurró.
—Sí. Se terminó —dijo Tom simplemente. Ambos se quedaron en silencio por un minuto antes de que el menor saltara a los brazos del mayor.
—¡Se terminó! ¡Se terminó! —exclamó el moreno mientras besaba repetidamente a Tom en la boca y los arrastraba a la cama.
Tom abrazó a Harry, sintiendo como si un peso gigantesco se hubiera quitado de sus hombros. Nunca había notado la enorme carga que era ser un Señor Oscuro y lo que representaba conquistar el Mundo mágico hasta ahora, cuando todo eso ya no era parte de él.
—¿Y bien? —Harry preguntó, mirándolo.
—¿Y bien qué?
—¿Cómo se siente ya no ser un Señor Oscuro?
Tom pensó por un momento, y respondió: —¿Aliviado? ¿Liberado? Realmente no lo sé.
Harry se rio y se agachó para besarlo profundamente, pero tan pronto comenzó a ponerse interesante, apartó la cabeza y la ladeó, sus orejas moviéndose ante algo. Harry entonces sonrió, saltó de la cama y atravesó la puerta continua al cuarto de los bebés. —Mira quienes decidieron despertarse y unirse a la celebración —dijo al volver por la puerta con dos gatitos soñolientos.
Tom se sentó cuando Harry los dejó caer sobre su pecho, viendo a sus hijos correr en la cama y deteniéndose ocasionalmente para lamerse la cara o rogar para que los acariciaran. —Parece que hoy tendrán mucha energía.
—Sí, lo sé. Quizás sea por las buenas vibras que están en el aire —dijo Harry haciendo una pausa y, doblando una de sus orejas, sonrió—; parece que Ray y los demás ya empezaron.
—¿Sí?
El ojiverde asintió. —¡Raja! ¿Qué fue lo que dije? —Harry regañó a su gatita, agarrándola por el lomo y alejándola del borde. Los ojos azul verdosos lo miraron inocentes antes de que ella se alejara rápidamente con su hermano y subieran las piernas de Tom. Ambos padres habían notado que Raja era una pequeña criatura traviesa, siempre metiéndose y haciendo todo tipo de cosas; ella ya había intentado saltar de su cama dos veces, cosa que era más de lo que Harry había hecho cuando estaba atrapado en la forma de un pequeño gatito.
Tom se rio entre dientes ante la mirada frustrada de Harry. —Creo que ella lo sacó de ti —Harry lo fulminó con sus ojos—. Bueno, no sé tú, pero tengo hambre —dijo rápidamente, levantándose.
Como si entendieran, sus mellizos comenzaron a correr en círculos, Raja intentó saltar de la cama nuevamente, pero Harry la atrapó justo a tiempo. —Adelántate, me encargaré de estos dos —comentó Harry mientras se recostaba en la cama, dejando que sus hijos jugaran con su cola y mordisquearan sus orejas en tanto esperaban que su padre se vistiera antes que fuera el turno de Harry. Pronto, ambos padres estaban completamente vestidos, por lo que bajaron las escaleras para desayunar.
—¡Buenos días a todos! —Harry anunció mientras entraban a la cocina. Lucius y su esposa Narcissa estaban allí, al igual que Ray y algunos de los seguidores de confianza de Tom -de los que este se había hecho amigo- en compañía de sus parejas.
—Buenos días —respondieron todos.
—Muy buenos días, ¿vieron las noticias? —Ray preguntó.
—Sí que lo hicimos —Tom contestó con una sonrisa.
—Se siente bien estar libre —dijo Adam Avery, mordiendo su tostada.
—¿Verdad? —cuestionó Harry, depositando a sus gatitos en un área enjaulada de una esquina y dándole unos cuencos de comida para gatos y leche, luego se sentó al lado de Tom.
Después del desayuno, se retiraron a la sala de estar y continuaron platicando sobre la entrevista que Tom y Harry habían dado al Profeta, qué iban a hacer ahora que eran libres y, en el caso de Narcisa y las otras esposas, sobre la próxima boda.
—Eso me recuerda —dijo de repente Harry—, ¿Tom?
El mencionado se giró hacia él. —¿Sí, Harry?
—Voy a tener que reunirme con Hermione para ver los preparativos de la boda. Quiero que me acompañes.
Tom pensó por un momento. —Ella está en la escuela, ¿no?
—Sí, pero estará en la Madriguera por Navidad en unas pocas semanas.
—¿Los demás también estarán allí? —Tom cuestionó.
—Probablemente —ante la mirada vacilante de Tom, Harry rápido lo tranquilizó—, se portarán muy bien.
—Dudo que quieran al Señor Oscuro en su hogar —dijo Tom, seco.
—Ya no eres el Señor Oscuro, ¿recuerdas? —el moreno le comentó, recogiendo el periódico.
—Sí, pero…
—Además, ellos quieren que sea feliz, y tú me haces feliz. Les agradaras una vez te conozcan. ¡Cómo Ron y Hermione!
Tom lo pensó por un momento. —Está bien.
Harry sonrió. —Genial. Nos reuniremos con ellos el día antes de Navidad.
Tom miró a Harry en estado de shock e ignoró los diversos resoplidos que los demás a su alrededor intentaron sofocar. —Tú, pequeña víbora…
Harry sonrió. —Creo que quisiste decir serpiente*.
Los demás en la habitación rieron, y el ahora ex señor oscuro solo pudo sacudir su cabeza. Un ruido que parecía venir del recibidor pronto les llamó la atención.
—¿Qué es eso? —Ray preguntó.
Las orejas de Harry se movieron en dirección al sonido. —Suena como… ¿un canto? —Y vaya canto que era, y se acercaba. Todos esperaron con la respiración contenida mientras aquel sonido se acercaba, siendo interrumpido por risas y ruidos hasta qué, finalmente, se reveló la fuente de aquel ajetreo.
—¿Rabastan? ¿Rodolphus? ¿Qué…? —Tom los miró, confundido.
—¿Están borrachos? —Lucius preguntó desconcertado.
—Y vaya que lo estamos, mi amigo —respondió Rabastan, aferrándose a su hermano que estaba a punto de caerse.
—¡Pero si apenas son las doce! —Narcisa exclamó.
—¿Sí? Huh, no lo noté —Rabastan dejó a su hermano en el sofá—. ¡Servido, compañero! —dijo, golpeando su espalda más fuerte de lo necesario.
—¡Ay! ¡Deja de pegarme! —Rodolphus se quejó por el golpe.
—No te estoy pegando.
—¡Sí lo estás! ¡Y lo acabas de volver a hacer!
—No, no lo hi-
—Okay —los interrumpió Tom—. ¿Por qué están borrachos tan temprano?
—Todos lo están haciendo —dijo Rodolphus como si fuera la cosa más obvia del mundo.
—¿Qué quieres decir? —preguntó Harry.
Rodolphus se dio la vuelta y lo miró con los ojos entrecerrados, luego lo señaló vacilante. —Tienes orejas.
El ojiverde frunció el ceño y movió su cola, molesto. Tom acaricio suavemente sus orejas para calmarlo. —¿Puedes explicarte?
—Claro jefe. Lo que mi hermano quiso decir es que, aunque es muy temprano, todos están celebrando la desaparición del Señor Oscuro. Y nos unimos.
La comprensión cruzó el rostro de todos.
—Así que realmente se acabó—dijo Harry, mirando suavemente a Tom. El mayor asintió con una mirada lejana en sus ojos. Le lamió su brazo y se frotó contra él, y Tom lo volteó a ver—. ¿Estás bien?
—Sí. Es solo que… eso fue una gran parte de mi vida y ahora simplemente… se fue.
—Es un poco extraño —comentó Ray.
—Tomará algo de tiempo acostumbrarse, pero lo manejarás bien —dijo Adam.
—Definitivamente. Ahora puedo pasar más tiempo con mi familia —dijo Rick Patterson mientras abrazaba a su esposa.
—Igual —dijo Tom, recogiendo a sus gatitos que maullaban a sus pies.
—Es el fin de algo que comenzará algo mejor —dijo Harry, apoyándose suavemente contra Tom y acariciando las orejas de Raja.
—No podría haberlo dicho mejor.
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Nota de traductor.
*En el original es un juego de palabras: Little Sneak= escurridizo, chismoso, tramposo, serpiente o víbora. Snake= serpiente(?
¡Muchas gracias por leer!
