Vio las luces de su casa encendidas, sabía que Charlie, su padre, estaría despierto esperándola, no sabía que le diría, pero había algo que por nada del mundo saldría de su boca, no nunca se lo diría; miro su reloj son pasada las nueve de la noche, tomo una bocanada de aire frio, y lo soltó de una, se llenó de valor y tomo su llaves y abrió la puerta, su padre estaba mirándola directamente, tenía esa mirada, la misma mirada que tenía el día que le conto que su madre los había abandonado por otro hombre. Él no le dijo nada, la abrazo y lloró, lloró abrazando a su niña, por su parte Isabella, no aguanto más, las pocas lagrimas que tenía salieron solas, dejo caer el morral que se había llevado y abrazo a su padre. No dijeron palabras, no era el momento, al soltar el abrazo Charlie la tomo de la cara, le dio un beso en la frente.

— Descansa — la miro con ojos lloroso y rojos, pero llenos de amor, no vio odio, no vio reproche, no vio enojo, solo vio amor en los ojos de su padre.

— Lo siento — susurro, su padre negó con un movimiento de la cabeza.

— Isabella… Bella, sube a tu cuarto, dúchate, descansa, no vallas mañana a la escuela, saldré temprano del trabajo y hablaremos de lo sucedido. — Charlie se separó de ella, tomo el morral y se lo entrego, ella lo toma y sube las escaleras, a medio camino se da media vuelta y mira a su padre, lo ve ir a la cocina, lo escucha abrir el refrigerador, termina de subir y entra a su cuarto.

A la mañana siguiente, siente a su padre salir temprano, su despertador sonó a la hora de costumbre, pero se quedó acostada, necesita pensar en todo lo sucedido, en ese hombre del cual no recuerda su nombre y su cara es un poco borrosa, a las ocho se levantó de la cama, fue a la cocina, vio su desayuno en la mesa, nuevas lagrimas salieron de sus ojos, su corazón le duele, piensa en su padre, su padre que ha sacrificado tanto por ella. Se come los huevos y el tocino… se dedica toda la mañana a hacer los quehaceres que tiene pendiente desde hace varias semanas, además de que necesita estar ocupada con la mente en algo más que sus pensamientos, pensamientos que se dirigen a todo lo que hiso en las Vegas.

Su padre la encuentra dormida en el sofá frente a la televisión, quiere saber qué fue lo que le pasó, quiere saber que hiso que su niña, su dulce niña de coletas y trenzas, cambiara tanto en tan poco tiempo, suficiente tenía con los problemas en el trabajo, por la traficante de personas que se había pasado por Forks y llevado a varios niños pequeños, solo tenían una foto borrosa y pixelada que proporciono el dueño del minisúper cuando todo sucedió, demoro cuatro días viviendo prácticamente en la estación de policía, no llamo a su hija, confiaba demasiado en ella, como en las ocasiones anteriores, donde la encontraba leyendo en el patio, pero el sábado que llego pasada las diez de la noche, no sintió ruido alguno en la casa, estaba cansado, tomo una ducha y busco una cerveza en la nevera, subió al cuarto de su hija para revisarla, para darle un beso y un abrazo por ser una persona responsable a su corta edad, pero se sorprendió al ver que su niña no estaba, comenzó a llamarla, y a llamar a la casa de todas sus amigas, donde su padres respondieron los teléfonos alarmados, y la respuesta que todos le dieron lo dejo frio, "ella no ha estado acá" o "me enteré que salió del pueblo con una amiga" pero ninguno de ellos supo con quien había salido. No le importo la hora, llamo a varios de sus conocidos que trabajan para el FBI y mando a rastrear el teléfono de su niña, se sorprendió que lo localizaran en las Vegas, no sabía cómo ni porque ella estaba allá, le dio gracias a su amigo, y empezó a llamarla sin obtener respuesta, cerca de las ocho de la mañana le contesto, en ese mismo momento le dijo muchas cosas, y le pregunto otras, ella solo responde poco, y le dice que ya se dirige a casa, no sabe cómo, había buscado vuelos o tiquetes de tren autobús a su nombre pero no encontró ninguno, intento llamarla otras vez pero sin respuesta alguna. No pudo comer, no pudo dormir, y pasada las 9 casi las 10 de la noche sintió que abrían la puerta, se sintió aliviado.

18 de abril del 2020

Que lo disfruten...

Me dicen como se cura un corazon roto? :(