Kitty Paradise
Por Phoenixmaiden13
Traducción por Alx Selleugra
Capítulo 10
.
Los días previos a la boda fueron, en pocas palabras, un caos. Los elfos domésticos iban de un lado a otro por toda la mansión con decoraciones, flores y cualquier otra cosa para la boda, siendo en su mayoría dirigidos por Narcissa. Todo estaba yendo de maravilla, y la casa se veía absolutamente hermosa. Tom y Harry estuvieron ocupados todo el día: Harry reorganizando las cosas como mejor le pareciera; y Tom asegurándose de que todo saliera bien con la seguridad y que el funcionario del Ministerio llegara a la hora acordada. No obstante, las noches eran de ellos dos, acurrucados y encontrando consuelo y relajación en los brazos del otro… pero eso era todo. No hacían un avance más. Harry había declarado celibato al comienzo de esa semana, y sin importar cuánto suplique Tom, no cedía.
—¡Ya te dije que no! ¡Y es todo!
—¡¿Por qué?!
—Ya te lo dije —murmuró Harry, dándole la espalda para acomodar el centro de una de las mesas.
—No, no lo hiciste. Solo dijiste: "No hay sexo hasta que estemos casados", y es todo —soltó Tom, claramente irritado.
—Sí, eso es lo que dije.
—Pero esa no es una respuesta. ¡Vamos, Harry! ¡Me estoy muriendo!
—¿Por qué? ¿Por falta de sexo? —Harry preguntó seco.
—¡Sí! —Tom respondió, serio.
Harry se sonrojó. —Eso es… un poco estúpido.
Tom se frotó la frente y oró por paciencia. —Solo quiero saber por qué no me dejas tocarte.
—Es solo que… —Harry se movió inquieto, alisando el mantel repetidamente para eliminar arrugas invisibles— se supone que la noche de bodas es la primera vez de una pareja… ya sabes. Y sé que no hemos seguido el típico orden, pero… solo quiero… —La comprensión golpeó a Tom, haciendo que suelte una suave sonrisa. El ojiverde se sonrojó, volteando su mirada—. ¿Ves?, es estúpido.
—No lo es —dijo, abrazando a Harry—. Ojalá me lo hubieras dicho antes.
—¿No estás enojado? —preguntó Harry, llevando su mirada hacia él.
—No. Pero tiene más sentido que: "porque yo lo digo".
—Perdón.
—Está bien.
Por lo tanto, Tom tuvo que sufrir el resto de la semana por tener a Harry tan cerca de él pero a la vez tan lejos; se estaba volviendo loco. Ayudó un poco que Harry estuviera tan ansioso como él, pero solo un poco.
xxx
El día antes de su boda fue brillante y claro, y con un fuerte golpe en la puerta de su dormitorio.
—¿Quién es? —Harry le preguntó a Tom, adormilado.
—No lo sé. Quizás se vayan —murmuró Tom en el cuello de Harry.
Los golpes persistieron. —¡Uf! ¿Quién diablos habla tan temprano en la maldita mañana? —Tom refunfuña mientras caminaba a la puerta, abriéndola con cierta mueca irritada.
Hermione y Ginny parpadearon estúpidamente ante un Tom semi desnudo y claramente enojado.
—Uh… H-Hola —tartamudeó Hermione.
—Srita. Granger —dijo Tom con frialdad—, ¿por favor, podrían decirme, qué están haciendo aquí tan temprano?
—Oh, bueno, eh…
—¿Podrías ponerte algo de ropa? —estalló Ginny, con la cara tan roja como su cabello.
Tom miró a su pecho desnudo y la parte inferior de su ajustado pijama, y le sonrió. —Tengo ropa.
—E-eso es… —Ginny tartamudeó.
—Se refiere a que te pongas una camisa, Tom —dijo Harry detrás de él.
—La estás usando.
Harry miró a la camisa demasiado larga que llevaba. —Oh —se sonrojó, jalando el dobladillo hasta las rodillas—. D-De todas formas, Hermione, Ginny, ¿qué están haciendo aquí?
—Para llevarte, por supuesto.
—¿Qué? —La pareja preguntó.
—La boda no es hasta mañana —Harry comentó, confundido.
—Esperen un momento, ¿a qué se refieren con "llevarte"? —cuestionó Tom.
—Es tradición que los futuros esposos no se vean un día antes de la boda —explicó Hermione.
—¡Eso es ridículo!
—No, no lo es. Es para la buena suerte —intervino Ginny.
—P-pero no soy una "novia" —dijo Harry.
—Estás lo suficientemente cerca para serlo. Y se van a casar, por lo que no pueden verse hasta entonces.
—En verdad no estás considerando esto, ¿no? —Tom preguntó, volteándose por completo hacia Harry.
—Bueno…
—Increíble —exclamó Tom.
Harry miró a sus dos amigas, quienes entendieron la indirecta, y se encaminaron al primer piso. —Solo será por un día.
—Sí, un día lejos de mí —gruñó Tom posesivo.
Harry sonrió, encantado, y envolvió sus brazos alrededor de la cintura de Tom. —Pero después de eso, jamás podrán apartarme de tu lado —le dijo el menor en un tono soñador.
Tom observó la expresión dichosa de Harry y aquella cola que se movía en reprimida emoción, suspiró derrotado, y lo abrazó con fuerza. —No entiendo por qué necesitamos suerte de todos modos.
—Bueno, dado nuestro historial –que no es nada alentador-, podríamos aprovechar toda la que podamos.
—Sí, pero fue por tu mala suerte que terminaste aquí —señaló Tom.
—Es cierto —admitió Harry, quedándose en silencio—. No puedo esperar a casarme contigo.
—Yo tampoco —el silencio se presentó una vez más en su abrazo. Tom suspiró después de un rato—. Son solo veinticuatro horas, ¿no?
—Sip.
—Está bien. Te juro que pareces estar tratando de matarme.
Harry rió y apretó con más fuerza su agarre. Después de un minuto, sus orejas se movieron de una manera que le resultó demasiado familiar.
—¿Los pequeños están despiertos?
—Sí. Están hablando entre ellos.
Tom se rió entre dientes. —Realmente se están haciendo más grandes.
Harry asintió. —Por lo que leí, pronto deberían comenzar a gatear.
—Oh, genial.
El otro soltó otra risa. —No es broma. Debería ir a vestirlos.
—Yo lo haré. Haz las maletas—le comentó Tom mientras se movía para vestirse.
—¿Estás seguro?
—Sí, supongo que los llevarás contigo. Quiero pasar tiempo con ellos.
—Okay… gracias por soportar esto.
—Está bien. Es lo menos que puedo hacer.
Con eso decidido, Tom pasó todo el tiempo que pudo con los tres hasta que se fueron. Fue una despedida emocional, sobre todo para los mellizos. Parecían saber que no regresarían más tarde ese día, y lloraron con fuerza por tener que dejar atrás a su papá. Después de mucho rato de asegurarles que verían a su papá mañana, los mellizos finalmente se calmaron lo suficiente como para pasar por la red flu hasta la Madriguera.
No pasó mucho tiempo antes de que Tom recibiera una visita mientras deambulaba por la mansión ahora vacía.
—Lucius, ¿qué estás haciendo aquí?
—Vine para ver si había algo más por hacer. La boda es mañana.
Tom se quedó viendo al rubio, entrecerrando sus ojos con sospecha. —Harry te envió, ¿no?
—Ah… —Lucius suspiró y asintió. No podía ocultarle nada a este hombre. Después de todo, había sido un Señor Oscuro—. Sí, hace unos momentos recibí una lechuza que me pedía que te hiciera compañía. Harry no quería que te sintieras solo.
Tom bufó y negó con la cabeza. —Estoy bien. Pero aún así, gracias por venir.
—No hay problema. Probablemente habría venido de todos modos. Narcissa está en pleno modo de boda —Ante la mirada interrogante de Tom, explicó—: no ha dejado de hablar de la boda desde que comenzó. Ni siquiera se trata de su propia boda, pero sigue estando emocionada. Estaba empezando a volverme loco.
Tom se rió entre dientes: —Sí, hay algo en las bodas que vuelve locas a las mujeres.
—No es de extrañar que nunca bateaste para ese lado —comentó Lucius.
Tom sonrió levemente. —Sí, bueno, nunca me atrajeron. Bueno, basta de mis preferencias. Tengo algunas cosas en las que necesito trabajar, puedes ayudarme.
xxx
El día pasó de manera similar para Harry. En su mayoría, mantuvo a los bebés entretenidos para que no extrañen a su padre, y que tampoco lo haga él. La familia de Ron y Hermione lo tuvieron distraído al hacer los centros de mesa. Eran simples coronas de flores pequeñas de rosas rojas y blancas envueltas alrededor de un recipiente de vidrio que contenía una vela. Las flores tenían un hechizo de conservación para asegurarse de que no se marchitaran. También doblaron servilletas en grandes triángulos para pasar el tiempo.
Finalmente, la noche cayó, y Harry puso a sus bebés en la cuna en la antigua habitación de Percy que la Sra. Weasley había preparado para que pasen la noche.
Hermione llamó a su puerta.
—¿Estás vestido?
—Puedes pasar.
La fémina abrió la puerta y entró. —¿Los niños ya se durmieron?
—Sí, están noqueados. Fred y George saben cómo entretenerlos.
—Y fuera de broma, estaban hipnotizados —dijo Hermione en medio de una risa.
—Solo espero que no tomen nada de ellos. Lo último que necesitamos es otro par de gemelos alborotadores —dijo Harry, mirando hacia la cuna con una sonrisa llena de cariño en sus labios.
—Podrían resultar así. Eres su madre, de todos modos —comentó Hermione.
—Oh, Dios. Eso no es bueno.
Ambos rieron suavemente, y guardaron silencio.
—Deberías dormir un poco. Mañana tendrás un gran día.
—Sí, lo haré. Buenas noches.
—Buenas noches, Harry —susurró Hermione, y salió de la habitación.
Harry se subió a su cama y cerró los ojos con un suspiro. Se sentía muy extraño dormir solo. Había estado durmiendo junto a Tom en lo que sentía una eternidad. Él suspiró. «Me pregunto qué estará haciendo Tom» pensó. «Probablemente se esté preparando para dormir…» Harry se quedó quieto, intentando dormir, pero se removía de la cama cada pocos minutos. —Esto no está funcionando —murmuró para sí.
: …¿Tom?... : Esperó una respuesta con respiración contenida, deseando con todas sus fuerzas que funcionara. Cuando no escuchó nada, suspiró decepcionado. : Oh, bueno, valió la pena intentarlo… :
: ¿…rry? ¿Harry? :
Los verdes ojos se abrieron de golpe. : ¿Tom? ¿Eres tú? : preguntó esperanzado.
: Claro que no, soy un desconocido con el que tienes conexión mental. Por supuesto que soy yo. :
Harry sonrió alegre al sentir el sarcasmo de Tom a través del enlace. : No estaba seguro sí funcionaría desde tan lejos. :
: Bueno, parece que sí. ¿Qué pasa? :
: … no puedo dormir. :
: …Yo tampoco… te extraño. : Vino el suave susurro en su mente.
Harry sonrió. : Yo también te extraño. :
Cayeron en un cómodo silencio, la presencia de Tom aun sintiéndose en su mente. :¿Te mantuviste ocupado hoy? :
: Sí, Lucius vino y aprovechamos para repasar los últimos detalles. :
: Eso es bueno : Harry pensó, asintiendo.
: ¿Cómo están los bebés? :
: Están bien… durmiendo. Extrañan a su papá :
: Yo también los extraño…. Y pensar que estaría bien estar lejos de ti por un día, ¡pero me estoy volviendo loco! :
Harry tuvo que reprimir la risa con su mano. : Lo siento. Probablemente sea porque no hemos tenido sexo en una semana. :
: ¿Y culpa de quién es? : Tom preguntó con su irritación en alto y claro a través del enlace.
: Perdón, perdón. Me siento igual. Lo compensaré, lo prometo. : Harry ronroneó a través de su conexión. Sintió una agitación en las emociones de Tom, la más prominente siendo la excitación.
: Más te vale… deberíamos dormir un poco. :
: Okay : soltó Harry con un suspiro. : ¿Te quedarás conmigo? :
: Sí, duerme un poco. :
Harry se acurrucó entre las mantas y cerró los ojos. : Buenas noches, Tom. Te amo. :
: Yo también te amo. Dulces sueños, gatito. :
Nota de traductor.
¿Huelen eso?
