Título: Change!
Sumary: Por culpa de los trillizos las personalidades de el mayor de los Sakamaki y la presa humana se intercambian, generando caos y desastres en la mansión. Una Yui indiferente y dormilona, un Shu responsable y educado. ¿Cómo podrán solucionarlo?
Pareja: ShuxYui [MencionesYuixTodos]
Cantidad de palabras: 1,532.
Disclaimer: Diabolik Lovers no me pertenece. Todos sus derechos son del diabólico Reject. Y algún día me casaré a la Shui con todos(?)
[¿Alguien más se imagina a Reject personificado en Reiji?]
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Habían pasado ya varias horas desde que se quedaran solos en la enorme habitación de la chica. La joven había permanecido en la misma posición desde que fue interrumpido su sueño, con los ojos cerrados, descansando en absoluto silencio. Su delicado torso era delineado tenuemente por entre las capas de ropa que poseía pues el uniforme escolar dejaba entrever su pequeña cintura y el tamaño de sus caderas. Todo eso junto a su suave y blanquecino cuello expuesto provocaban una erótica imagen de la siempre torpe presa humana.
Sakamaki Shu solía considerarse una persona madura pero irresponsable, que contradictoriamente iba cuidando cada una de sus acciones conscientes e inconscientes pues sabía que no quería hacerse cargo de las posibles consecuencias. Era como un hombre viejo atrapado en un cuerpo joven e inmortal que sabía del placer y las mujeres tanto que resultaba aburrido. No le faltaba experiencia ni descaro, así que le era inexplicable el hecho de que solo por ver dormir a esa humana sus mejillas se tornaran tan calientes como si fuera una especie de Subaru.
Le sorprendía, pues antes no habría tenido ningún reparo en dormirse a su lado o despertarla de una manera bastante creativa para él. Yui, aún dentro de su fastidiosa inocencia siempre había sido sensual sin darse cuenta y eso le enervaba, le hacía sentir irritación y malestar pues si lograba solo con su sonrisa que tuviera deseos de llevarla a la cama no quería ni imaginar que provocaba en sus hermanos oírla gemir de dolor al tomar su sangre. A pesar de haberla evitado de alguna manera se las arregló para provocar que pensara en ella por lo menos una vez al día.
Y ahora todo eso lo hacía sentir humillado y como un maldito aprovechado cuando ni siquiera le había hecho anda realmente. Estaba imaginando lo mismo de siempre, era un vampiro del género masculino con segundas intenciones pero ahora había una enfermiza y aborrecible voz en su cabeza que le decía que imponer sus deseos sobre ella estaba mal.
Siempre había interés en observarla de lejos, pero generalmente evitaba hacerlo de cerca, no quería encariñarse con el juguete humano y verla morir en manos de los otros habitantes de la mansión. Pero Yui era diferente, demasiado. No solo por su peculiar sangre, sino todo de ella, su carácter, su amabilidad, su negación a abandonarlos por más crueles e inhumanos que fuesen. Que resistiera solo les hacía creer que no se iría, que estaba segura. Pero hoy, con la diminuta mujer descansando tranquilamente a su lado empezaba a sentir que podrían estar cometiendo un grave error al no cuidarla como ella lo merecía.
Ella necesitaba respeto y atención, no solo su fría indiferencia. Ella necesitaba esa cosa que los humanos nombraban como amor. Miró detenidamente su pequeña figura, extrañándose de no sentir aquella aprensión que siempre lo alejaba. Se sentía fuerte, capaz de soportarlo todo por la calidez de ella. Dispuesto a entenderla y protegerla de él mismo y los demás.
¿Qué demonios le estaba pasando?
—¿Por qué me miras tanto? —Cuestionó la blonda, con aquellas gemas de brillante color rosa posándose sobre sus ojos azules. En su rostro complaciente por el sueño se dibujó una sonrisa de descaro, mientras aquella expresión de genuina curiosidad se trasformaba en una insolente y desvergonzada. —Acaso…—Murmuró, con la idea perversa danzando entre sus ojos rosados como ligeras flamas. —¿Intentas desnudarme con la mirada? —Musitó, con su voz dulce sonando maliciosa.
No pudo evitarlo, su cara enrojeció de completa pena a tal punto que podría competir con el cabello de Ayato y vencerlo, se sentía al borde un colapso de nervios, con sus manos temblando tenuemente por la impresión. Mientras se perdía en el mar de sus pensamientos ella lo había descubierto mirándola, y lo peor de todo es que si lo malinterpretaba todo no estaría tan equivocada. Cuando ella volvió a sonreír con la satisfacción absoluta de saber que estaba en lo cierto no pudo sostenerle la mirada de la vergüenza.
—Vamos…—Lo alentó, riendo divertida. —No creí que fueses tan atrevido, Shu-san…—Agregó, acomodándose lentamente sobre el mullido colchón, mostrándole sus piernas abiertas. Había un sexto sentido que le decía lo que estaba por hacer pero era tan absurdo que no podía asimilarlo. —Pero, si eso es lo que quieres…—Yui movió sus manos con tranquilidad, acercándolas peligrosamente al borde su falda. Él tragó en seco, intentando en vano despegar sus ojos de aquellas piernas blancas y torneadas, de aquella tela que protegía las maravillas que anhelaba conocer.
Ahora creía entender perfectamente cómo se sentía la humana frente a ellos cuando buscaban provocarla para que sintiera verdadero placer, con todo su cuerpo consumido por el deseo de tocar lo prohibido pero con la consciencia y la moral obstruyendo el camino al saber que no era correcto.
—Espera… —Se odió a sí mismo, pero fue imposible detener sus labios. Se debatía entre detenerla o dejarla hacer. Jamás creyó oírla decir tal cosa y mucho menos que por su propia voluntad se le insinuara. Su recién descubierta consciencia no le permitiría seguir adelante si la dejaba actuar tan desvergonzadamente con su propio cuerpo. —Yui, no lo hagas…
—Oh…—Expresó ella con fingida decepción. —Entonces… ¿No quieres ver?
Antes de que siquiera alcanzara a reaccionar Yui hizo el intento de alzar su falda pero afortunada o desafortunadamente fue detenida por otra persona. La peor elección de ellas.
—¿Podrías explicarme que está sucediendo aquí? —Resonó la prepotente y ligeramente irritada voz de su hermano menor.
Reiji se veía molesto, tal vez demasiado y creía saber por qué. Sus palabras se dirigían con exclusivo recelo hacia él, seguramente con todo el rencor contenido por lo de esa mañana. Entre toda su aparente calma pudo presenciar por algunos segundos las mismas actitudes y gestos que hacían el resto de su familia sin darse cuenta cuando estaban celosos. La humana se había ganado el afecto de todos en esa casa y ni siquiera se daba cuenta de nada.
—Que fastidioso eres Reiji-san…—Masculló con pereza la rubia, decidida a ahorrar las fuerzas para otra ocasión. Sin ninguna clase de temor se dejó caer de lado, recargando todo su peso sobre el costado del pelinegro que sostenía sin delicadeza sus manos, cerrando los ojos y aspirando su aroma con deleite. Era desagradable de ver. —No te muevas, eres bastante cómodo.
—¿Q-Qué? —Vaciló, incrédulo al conseguir por segunda vez en el día quedar sin palabras. Aunque intentó ocultarlo Shu fue capaz de notar el imperceptible rubor que cubrió las pálidas mejillas de su hermano.
—Solo no hagas ruido y déjame dormir —Replicó.
—¡¿C-Cómo te atreves!? —Amenazó con la voz temblándole en una mezcla de rabia e indignación, incapaz de aceptar lo que estaba ocurriendo. Pero al contrario de lo que había esperado la chica se acurrucó más contra su abrigo negro, moviendo su rostro en pequeños círculos sobre la fina prenda.
—¿Quieres besarme? —Preguntó de la anda, dejando atónitos a ambos Sakamaki.
—¿Disculpa?
—Dije que si quieres besarme. —Continúo, ignorando el ultimátum latente en los ocelos azules del rubio. —Piensa en ello como un pago por callarte.
—¡Yui! —Gritó el mayor, empezando a perder la calma. —¿Cómo puedes hablar de ese modo? ¡Un beso no es una cosa cualquiera que puedas regalar! —No tuvo tiempo para notar la mirada incrédula de Reiji al verlo actuar definitivamente como la humana, con sus mismas cursilerías. Su única preocupación ahora era evitar que la chica cometiera semejante tontería.
—Si no quieres hacerlo no entiendo que haces aquí, encima de mí y…
—¡En ningún momento me he puesto sobre ti!
—Oh. —Exclamó sin emoción, restándole importancia. El pelinegro reconoció ese truco de su hermano vago cuando cambiaba los hechos a su favor. Ella pretendía hacerle quedar como un completo idiota que no había podido contenerse cuando en realidad Yui lo había estado usado de almohada durante esos quince minutos de discusión.
—Un momento… ¿Por qué sigues…?
—Bueno —Interrumpió. —Te estaba haciendo un favor. Puedo verlo en ti, te mueres de ganas por besarme…
—¡Basta de esto! —Exclamó harto, perdiendo toda la elegancia con el timbre desesperado que se filtró en su voz.
Cuando los trillizos habían huido de su amado laboratorio Reiji decidió ir por sí mismo a averiguar cuáles eran los resultados de todo ese desastre y recabar información de primera mano que le ayudara a prevenir futuras posibles consecuencias. Aún no lograba sacarse la mente aquella desagradable imagen del vago inútil dándole órdenes, y mucho menos lograba creer que hubiera quedado tan impactado que ni siquiera tuvo palabra alguna para reclamar. Pero jamás hubiera esperado tal acto de insolencia y desfachatez por parte de la presa humana.
¡Se vengaría de aquella humillación, por el honor de su fina colección de porcelana lo juraba!
Luego del fuerte reclamo la presencia de los otros jóvenes habitantes no se hizo esperar, aparecieron instantáneamente rodeando toda la sala y exigiendo una explicación del escándalo. Reiji no fue capaz de completar cinco palabras cuando la humana se atrevió a besar su mejilla en un descuido a la velocidad de un parpadeo y aferrarse a su cintura para seguir durmiendo.
Cinco pares de ojos asesinos se posaron sobre él, furiosos.
OoOoO
Notas de Kou: Lamento el retraso, mi abue está en casa y como no tenemos televisión por esas cosa del apagón analógico e ir contra el sistema opresor del gobierno (?) tuve que prestarle la compu, apenas ahora que está durmiendo pude recuperarla xD Wow, no esperaba que quedara tan largo pero me alegro, vamos avanzando :3 No las entretengo mucho porque publico esto de rapidito, muero de sueño y eso que no he terminado las otras historias que debo.
¡Muchas gracias por sus vreviews, favoritos y follow! Espero que les haya gustado, un abrazo a todos :3
Lalaya P.E.I.N: ¡Adivinaste! Reiji se metió no solo en un lío, sino que ahora tendrá que lidiar también con Yui. Falta ver como reaccionará Shu, pero por lo pronto todos los hermanos desean matarlo xD Muchas gracias por leer :3
