Título: Change!

Sumary: Por culpa de los trillizos las personalidades de el mayor de los Sakamaki y la presa humana se intercambian, generando caos y desastres en la mansión. Una Yui indiferente y dormilona, un Shu responsable y educado. ¿Cómo podrán solucionarlo?

Pareja: ShuxYui [MencionesYuixTodos]

Disclaimer: Diabolik Lovers no me pertenece. Todos sus derechos son del diabólico Reject. Y algún día casaré a la Shui con todos(?)

[¿Alguien más se imagina a Reject personificado en Reiji?]

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Estación de policía

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La mirada inquisitiva de los cinco hermanos que quedaron en casa mientras el pelirrojo y la rubia estaban de paseo por la ciudad fue ignorada por ambos culpables de aquél incidente. A pesar de que Reiji estaba delante del resto como una clara señal de tratar de guiar la conversación, su cabello desprolijo, la camisa medio abierta y los lentes torcidos provocaban más risa que otra cosa. Parecía más idiota de lo normal, y eso era casi imposible.

El pelirrojo estaría a punto de reírse a carcajadas si no fuera por el rostro preocupado de Shu y el constante zapateo que ejercía Kanato por la desesperación. Si se dejaba llevar podría causar que los agudos chillidos de su trillizo se desataran, y con ellos, el infierno. Juraba que un día su voz aguda terminaría por tronarle la cabeza a alguien.

—¿Y bien? —Preguntó el pelinegro, instándolo a responder. Mirándolo bien, Reiji sería el perfecto conejillo de indias. Que sufriera lo que ellos con sus brebajes de bruja loca. —¿No vas a responderme?

—Ayato, es de mala educación ignorar a tus mayores —reprendió Shu.

Ayato enarcó una ceja.

Sabía que se refería a su escapada con la humana, pero no estaba de ganas para contarles nada, había sido un día tan grandioso como él y le pertenecía. Era su recuerdo, de él y ella, no les diría nada. Se la había pasado genial con la chica, el chofer tuvo que despertarlos y al bajar del autobús terminaron frente a un parque de atracciones que él les recomendó para una cita. Se había atragantado de tantos takoyakis que consiguió vomitar en la montaña rusa y luego fue por más. Yui se había colgado de su brazo todo el tiempo, y aunque casi mata a todos por celos, pasaron el resto de la tarde divirtiéndose en romper parejas.

Escogían a un blanco, algunos melosos desagradables, les coqueteaban un poco, él a la novia, Yui al tipo, y el resto lo hacían ellos, luego simplemente se iban. Era tan fácil. Al menos así fue hasta que uno de ellos intentó pasarse de listo. La novia lo botó y él intentó irse con chichinashi, Ayato lo hubiera acabado fácilmente si no hubiera resultado ser vampiro, uno muy molesto y no dispuesto a ceder.

Pelearon al punto de mostrar su verdadera fuerza públicamente, y eso les causó el problema.

—¡Ayato! —Llamó el pelinegro al ser ignorado.

—¿Qué? ¿Acaso quieres saber si te ves bien o como un idiota? —Exclamó, señalando su apariencia. Reiji miró escandalizado que su siempre pulcra vestimenta estaba peor de lo que había esperado. Se acomodó como pudo pero los demás ya lo habían notado y estaba seguro de que no le dejarían en paz por años. —Ore-sama opina que lo segundo, de nada cuatro ojos.

Era su culpa, estaba experimentando en el laboratorio cuando recibió una llamada de que tenían detenido a su hermano y al sacrificio, luego todo explotó.

Chasqueó los dientes y le lanzó una última mirada envenenada, antes de escuchar el sonido de los barrotes al deslizarse y una pequeña figura salió, acompañada de un oficial de policía.

—¡Yui!

Tanto Shu como Subaru no perdieron tiempo en ir a su lado y Laito hubiera jurado que estarían corriendo si no fuera porque la comisaría era demasiado pequeña para poder hacerlo. Sonrió con maldad cuando vio al mayor alcanzarla primero y a Subaru con un gesto enfurruñado, cruzándose de brazos para tratar de disimular. Ante la sorpresa de todos los hermanos el blondo tomó entre sus brazos a la joven y la abrazó con fuerza, acariciando sus cabellos dorados con ternura.

—¿Estás bien? Estaba muy preocupado. —Comentó con dulzura. Ella simplemente se mantuvo en silencio algunos segundos y luego aprovechó la posición para cerrar sus ojos y dormir, para su mala suerte el mayor se dio cuenta y la detuvo antes de que cayera directo al suelo.

—Creímos que te habían secuestrado —Masculló el de cabello blanco. La rubia le sonrió coqueta y el giró el rostro, completamente rojo, se alejó al sillón más lejano por seguridad y no volvió a mirarla..

El hombre que la había escoltado tosió incómodo, evidenciando los celos que tenía por aquella escena. Era físicamente más grande que ellos pero lo suficientemente joven para fijarse en presas humanas de vampiros que podrían asesinarlo en un instante, y así se lo hicieron saber todos, excepto el rubio entretenido en cargar a la pequeña, con los rostros contraídos y los colmillos a medio ver, causándole escalofríos.

—Disculpen —Dijo entre dientes el policía irritado. —Por ahora pueden irse, pero la señorita tendrá que volver lo más pronto posible para ratificar su declaración o podrían haber cargos de la otra parte.

—¿¡Por qué chichinashi tiene que volver!? —Ayato hizo su clásica rabieta y golpeó el escritorio para dar énfasis a sus gritos altaneros. —¿No se supone que se la llevaron porque iban a eso?

—Bueno… —Soltó nervioso. Con la cabeza hizo un gesto para que los vampiros voltearan a ver a los otros presentes. Una extraña escena, un hombre meciéndose sobre sí mismo en una esquina, alguien peleando con una mujer, otros dos se daban de golpes y una chica más estaba completamente pegada al vidrio y le hacía señas a Shu de "te estoy vigilando" —Surgieron algunos… "inconvenientes" con la señorita Komori. —Llevó sus manos a la nuca y sonrió nervioso. —Cosas sin importancia, un próximo divorcio, un gay que duda de su orientación sexual, una chica que descubrió su nueva orientación sexual y unos pequeños desacuerdos para una cita. Como verán, estamos un poco ocupados. —La vio con ojos ensoñadores y por instinto todos la cubrieron, el humano hizo un gesto decepcionado y prosiguió: —Bueno, también se notaba que estaba muy cansada y la dejamos dormir un poco, al final nadie pudo tomarle la declaración.

—¿¡Un poco!? —Gritó Kanato alterado. —¡Se tardaron cuatro horas! ¡Teddy se ha estado muriendo de hambre por su culpa, maldito insensible!

—Ya, ya, Kanato —Intentó calmarlo su trillizo castaño pero no funcionó. Murmuró algo por lo bajo de matar a alguien y se fue a buscar un lugar dónde tele transportarse a casa sin ser notado. Laito se acercó disimuladamente al chico. —Muchas gracias por su trabajo señor oficial. Nfu~ Si no es mucha molestia quisiera pedirle un favor…—Hizo un gesto de que se acercara para que sus hermanos no escucharan —Ya sabe, bitch-chan es tan bonita cuando duerme —Las mejillas de hombre se colorearon y atrajo la atención de los otros. —Si fuera posible, video… Nfu~

—Nos vamos —Interrumpió Reiji, arruinando la diversión.

Al salir notaron como la chica de cabello oscuro que los estaba observando como si quisiera matarlos estaba a punto de romper el cristal, alcanzaron a escuchar el último grito del oficial:

—¡Les recomendaría que se cuidaran de ella, es peligrosa!

Todos asintieron en silencio, mirando de reojo a la comisaría en caos y luego a la rubia durmiente. En el fondo estaban seguros que no querían saber que había pasado. Sin que pudieran verlo la pelinegra se soltó en llanto. Ahí iba el amor de su vida.

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Notas de Kou: Sé que no estuvo tan gracioso y que prometí que sería el momento de Shu pero muero de sueño L, el que sigue prometo mejorarlo xD De hecho, ya tengo la idea en mente y se titulará "Yui y la alacena" Si, es en referencia a lo que Shu recordaba sobre dormir ahí xD La idea de la policía salió de la nada, y si les cuento un secreto… Yo era esa policía (?) Yui es mi amora preciosa, está en top VIP cinco de chicas con las que me casaría si fueran reales (?)

Guest: jajaja xD Tienes toda la razón, Ayato quedó idiotizado. Muchas gracias por tu review, espero que este cap también te guste :3

Sora Kagamine: ¡Muchas gracias! Aww, me sonrojas, ya (?) Lo segundo no sé si fue un halago o sarcasmo xD Espero que este capítulo también te haya gustado :3

PD: ¡Diabolik Lovers está en Netflix! La verdad es que, a mi parecer, les quedó muy bien. Obvio, si una está acostumbrada a las sensualonas voces en japonés primero puede sonarles raro o del asco, pero si se acostumbran sonarán bien. La estructura de la voz japonesa y la latina es muy diferente por el tipo de consonantes en nuestro idioma, es lógico que no sean iguales en timbre, de hecho me gustó que les dieran su propia identidad (?) O sea, que las adaptaran conforme nuestros estándares. Recuerden que los latinos solemos tener la voz algo más aguda, en todas las edades, por eso los vozarrones son tan idolatrados, porque acá casi no hay.