Título: Change!

Sumary: Por culpa de los trillizos las personalidades de el mayor de los Sakamaki y la presa humana se intercambian, generando caos y desastres en la mansión. Una Yui indiferente y dormilona, un Shu responsable y educado. ¿Cómo podrán solucionarlo?

Pareja: ShuxYui [MencionesYuixTodos]

Disclaimer: Diabolik Lovers no me pertenece, todo registro legal y de derechos son del diabólico Reject. CofHijosDeCordeliaCof :3 Por mi parte me pido a Yui, es tan kawaii *inserte corazón*

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Invisibles

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El desgarrador grito de Subaru alertó a todos los vampiros en la casa, deteniendo por el momento la persecución de Reiji y Kanato contra Laito, así como el dulce sueño de un mundo hecho de takoyaki del pelirrojo.

Era extraño que alguien como el albino, quién siempre se las daba de rudo, diera semejante alarido tan agudo como un grito femenino, por lo que de inmediato los obligó a reunirse en la sala principal a la espera de averiguar qué era lo que sucedía.

Justo en el momento en que los cuatro hermanos que desconocían la tragedia del baño se reunieron en la sala pudieron escuchar las estridentes y diabólicas risas del pervertido junto a la humana (también pervertida, por ahora según cinco habitantes, todo el tiempo según el antiguo Shu) de la casa. Era demasiado obvio quiénes fueron los causantes.

—¡Laito, sal en este mismo instante! —gritó Reiji con evidente molestia, con sus manos cubriendo desesperadamente sus ojos en un vano e inútil intento de olvidar la imagen de su hermano mayor en un provocativo vestido, que no le quedaba para nada, corriendo rumbo al baño.

Hasta para dar lástima y traumas de por vida no tenía buenos gustos en moda.

Ni siquiera el día en que todos vieron a Laito en tanga fue tan escalofriante.

Los otros dos se habían quedado congelados en su sitio, tratando de borrar con la misma angustia y consternación que el pelinegro el hecho de haber visto al albino con la ropa de la humana, huyendo aterrorizado porque lo atemorizante no era eso, sino que se le veía bien si le quitaban el maquillaje de puto. El shock fue todavía peor cuando Shu apareció tras de él, en ese vestido corto y ajustado, dejando ver sus...

—¡Arg, Shu, eres un degenerado! —exclamó Subaru que todavía corría sin rumbo en círculos por la sala. —¡Déjame en paz, maldito pervertido!

Pronto el trillizo de ojos verdes presente se unió al escándalo, nadie podía llamar más la atención que él.

—¡M-Mis ojos, ore-sama está contaminado! —pronunció con fuerza el pelirrojo, apenas recuperado de lo que la humana le hizo pasar. Tomó uno de los manteles más cercanos y sin importarle las cosas que tirara al suelo se lo lanzó en la cara al rubio que aún no se enteraba de su vergonzoso estado, pues él a diferencia de su hermano menor no había tenido tiempo de verse al espejo por socorrerlo. —¡Demonios Shu, cúbrete mujerzuela barata!

Confundido el blondo se detuvo un momento, para luego mirar su atuendo tan corto que no dejaba nada a la imaginación y lo peor fue ver que se le marcaba todo, incluyendo su...

—¿¡P-Pero qué demonios es esto!? —expresó consternado y humillado, con el rostro tan rojo como una cereza. De inmediato se abrazó a sí mismo como método de protección y colocó el pequeño mantel blanco de modo que apenas y cubría su hombría. —¡L-Lo siento mucho Ayato, no tengo ni idea de cómo pasó!

—¡Eso no importa, cámbiate ya! —le dijo ahora el más joven de todos, igual de avergonzado que Shu. Antes de que cualquiera pudiera decirle lo mismo a él se desapareció, seguramente rumbo a su cuarto.

El rubio hizo lo mismo.

—No podré olvidar esto por el resto de mi vida... Qué vergüenza pertenecer a esta familia —opinó el pelinegro en un murmullo doliente, los otros dos trillizos concordaron con él.

Tomaron algunos minutos en silencio para recuperarse, hasta que el pelirrojo notó algo importante que habían pasado por alto.

—A todo esto... ¿dónde están Laito y chichinashi?

Una enorme pregunta de la que hubieran preferido no conocer la respuesta.

—Estamos aquí, Ayato-kun —respondió misterioso el susodicho. Un sonoro bostezo de la humana delató su presencia junto a ellos, sin embargo, ninguno de los dos era visible en la sala. —Siempre estuvimos aquí~ Nfu~

OoOoO

Poco después del casi infarto de Ayato, la histeria del de cabello morado y la crisis nerviosa del pelinegro debido a su absoluto terror por los fantasmas lograron conservar la calma.

Los dos degenerados strippers de medio tiempo habían vuelto con sus ropas normales, cohibidos y avergonzados todavía por el incidente que no entendían como se había suscitado, encontrando a los tres vampiros montando un verdadero drama. Shu retomó el control perdido y calmó a Kanato, luego le indicó detener a Ayato mientras Subaru consolaba a Reiji.

El de cabello morado le hizo caso más por estar harto de los alaridos de niña de su trillizo que por ser obediente, de modo que utilizando a Teddy como efectivo proyectil lo noqueó primero y luego lo reanimó a base de cachetadas.

Se sintió tan bien liberar un poco de estrés que continúo abofeteándolo un rato aun despierto hasta que su víctima logró liberarse.

Tardaron un poco más en hacerlos hablar y luego escuchar las risas del castaño. Para su mala suerte ni el rubio ni el albino se amedrentaron ante su broma del fantasma y consiguieron que les explicara toda esa situación.

—Entonces...—empezó a decir el rubio, tratando de entender. —Me estás diciendo que Yui y tú se metieron al laboratorio de Reiji, nos emborracharon y por accidente se volvieron invisibles, ¿verdad?

—Shu-kun, eres tan inteligente. Nfu~

—¡Hijo de puta, me las vas a pagar! —Subaru no pudo contenerse más y se lanzó al lugar donde escuchaba la voz del castaño intentando atraparlo, topándose de frente con un bulto grande que se retorcía intentando escaparse de sus golpes al aire.

—Mou, Subaru-kun~ ¿qué estás tocando? No sabía que eras tan travieso. Nfu~ —exclamó divertido el vampiro invisible, con un morboso tono.

Sonrojado y asqueado el albino lo soltó de inmediato.

—¡Maldito degenerado, ese era tu brazo! —viendo la oportunidad perfecta para molestarlo el trillizo de sombrero siguió con su broma.

—¿Estás seguro de eso? Nfu~

—¡C-Cállate, estoy seguro!

—Basta los dos —intervino Reiji. —No podemos seguir así, tenemos que devolverlos a la normalidad de inmediato o quién sabe que pueden lograr...

—¡Bitch-chan, no puedes hacer eso! Estamos hablando de un tema serio...—La cantarina voz de Laito interrumpió el discurso del segundo vampiro, molestándolo al instante, pero al igual que el resto de ellos la curiosidad por saber que estaba haciendo la humana en esos momentos le abstuvo de detener la conversación.

—Ustedes son fastidiosos y tengo calor —murmuró Yui con tono pasmoso, como si el hecho de hablar le diera pereza. El sonido de una tela cayendo al suelo fue lo único en romper el silencio.

¿Calor? ¿Qué demonios significaba eso?

—Bitch-chan, no deberías... Si quieres desnudarte no es divertido si nadie puede verte...

—¿¡De-Desnudarse!? —gritaron escandalizados y sonrojados el Sakamaki mayor y el menor al mismo tiempo. —¡No puedes hacer eso!

Más ruidos extraños y la incertidumbre de no saber que estaba pasando los estaba poniendo nerviosos. Sin quererlo la imaginación de más de uno de los presentes salió volando, dejando todo tipo de situaciones eróticas y pervertidas en sus mentes, imposibles de describir para un público decente y menor de edad.

—¡N-Ni se te ocurra! —gritó sonrojado el vampiro de cabello blanco. —¡E-Estoy hablando en serio, eh!

—Nfu~ No les hagas caso, sólo están celosos...

—Quizás podríamos cambiar eso —agregó Yui con un extraño tono seductor que los intimidó a todos.

Aquello se convirtió en una sangrienta escena de guerra, con cuerpos ensangrentados por doquier.

Su primera víctima fue Subaru. Tomándolo desprevenido la humana se atrevió a abrazarlo por la espalda, el tsundere, al no saber si las palabras de ambos pervertidos eran reales, la duda de si Yui lo estaba abrazando completamente desnuda explotó su cabeza y lo hizo caer en shock, sangrando copiosamente por la nariz hasta perder la consciencia.

Al ver la facilidad con la que el enemigo había hecho caer a uno de los suyos los otros cuatro intentaron huir de inmediato, pero al ser la humana invisible y no poder pensar con claridad por calenturientos fueron atrapados como el menor de ellos.

Cinco horas después, con el efecto de la poción terminado, las risas de Yui y Laito aún resonando en la sala mientras saboreaban la victoria de la mayor de sus bromas los soldados Sakamaki caídos no habían despertado.

OoOoO

Notas de Kou: ¡Sigo viva! xD Aunque no puedo decir lo mismo de la zona de fanfics por acá, esta muy vacía, ni siquiera este fanfic ha bajado a media página de lo poco que actualizan, ay *inserte kokoro roto* Quería actualizar desde ayer pero fanfiction se me puso pesado no sé por qué y no cargaba nada, los que me leen en wattpad también ya saben que primero lo subí allá.

Les dejo un pequeñísimo adelanto, que nos falta saber todavía cómo fue que Laito y Yui vistieron a Shu y Subaru xD

—Oh, bitch-chan es tan tímida, vaya forma de decirme mujeriego.

—No, lo digo en el doble sentido. Haz usado tanto esa...—Lo mira allí despectivamente. —Cosa... que debe estar demasiado... floja.

Hankotsu taishio: Lamento la enorme tardanza, gracias a ti por leer, espero que te haya gustado :D