Piloto hecho para que lo tomen..


Lily Loud era una niña feliz.

Lo había sido desde que tenía memoria.

Sus días estuvieron llenos de alegría, alentada por su amada familia, especialmente sus padres, que hizo todo lo posible por criarla como una mujer mas en esta familia que fuera igualmente feliz, su hermana mayor Leni era el mejor ejemplo de ello. Ninguno de ellos quiso nunca ver desaparecer esa inocente alegría.

Amaba a su familia mas que nada, al igual que ellos lo amaban a ella

Todos los días su padre los ayudaba en el esfuerzo de alimentar las doce bocas, incluyendo la de el, dentro de esta casa y que no les faltara nada, también capacitaba a todas para estar bien adaptadas y fuertes frente a la adversidad que nunca encontraron. Las amaba a todas por igual tanto como amaba a la mujer que los engendro, y nunca colocó la satisfacción de una por encima de la otra, ni el suyo por encima del de ellas.

Su madre haría lo mismo también, pasando el mayor tiempo posible con ellos antes de tener que irse a cumplir con sus propios deberes como ayudante de dentista. Pero no le importaba porque sabia que, al igual que su padre, era una necesidad para mantener a su numerosa familia a flote.

También amaba a sus hermanas, Lori podía ser mala y gruñona con todos, pero sabia que los quería, Leni es alguien muy amable con cualquiera, Luna le cantaba canciones para dormir, Luan contaba tanto chistes buenos como malos pero igualmente la hacian sentir positiva, Lynn era brusca pero la protegía de cualquiera que se burlaba de ella y del resto, su hermanita Lucy da miedo a veces pero la quiere por igual, las gemelas eran tanto tiernas como traviesas y se peleaban mucho, y por ultimo, Lisa era una bebe que sorprendentemente era muy inteligente. A veces, incluso sin darse cuenta, descubrió muchos secretos de ellas, que posteriormente les rogó que no se lo contaran a nadie sobre estos.

Los secretos entraban por un oído y salían por el otro.

Pero habia sus cosas malas entre todo esto; precisamente era en relacion a ella.

O mas bien al trato que le deban sus padres y hermanas mayores, o el extremo cuidado que tenían con ella o las miradas de ligera tristeza que le dedicaban e incluso los lamentos de su madre en su habitación cuando se encontraba sola; sabia muy bien porque era así.

Era porque nació después de la persona que se supone que seria un miembro mas en la familia pero por desgracia nunca pudo presenciar con sus propios ojos esta vida, el hermano que se supone que debió tener.

Lo irónico de este asunto, es que no sentir alguna clase de pena o tristeza nada por el, nunca conoció asi no podía sentirse relacionado a esa tragedia, por mas cruel e insensibles que sonaran esas palabras. Pero llegaba a tener un cierto sentimiento de pésame por su familia cuando respondían con mucho dolor sus preguntas sobre ese tema.

Pero el cargar de ser la "siguiente" despues de la tragedia, en consecuencia haciéndola sentir como esa persona que nunca pudieron tener, lo hizo compartir esa sensación aunque solo fuera poco. Algo que posiblemente seguiría cargando durante muchos años mas.

Pensó que a traves esta tormentosa y pesada experiencia, se dedicaría cada dia a la mejora no solo de ellos mismos, sino del mundo que los rodea.

Porque el mundo estaba lejos de ser perfecto, como llegarían a entender.

Y a veces ese mundo te terminaría quitando a las personas que aman: Como el hermano que nunca pudo nacer.

Y ahora: Pop-Pop.

Todos se lamentaron entre lágrimas y llantos ante su repentina muerte. Pero para Lily, una niña que nunca había conocido en carne propia el dolor de perder a alguien que atesoras, este golpe fue devastador.

El mismo dolor que debieron sentir el resto cuando perdieron al hermano que nunca pudo compartir con esta familia.

Pero pasó el tiempo y sus lágrimas se secaron. Y Lily volvió a ser la niña feliz que todos conocían.

¿Quizás porque finalmente había aprendido una lección de vida? Tal vez, todavía estaba atrapada en la negación, hablando con la lápida de su abuelo como si todavía estuviera vivo detrás de esas toneladas de tierra y piedra. La gente que lo conocía a ella y a su familia comenzaron a susurrar a sus espaldas, notando su timidez y disfunción en comparación al resto de sus hermanas.

Pero a Lily no le importaba esos comentarios. Ella todavía era una niña feliz.

Porque ninguna de estas cosas ayudó a sacar a la niña de su dolor.

Porque aunque sus días siempre habían estado llenos de alegría y risas, sus noches siempre habían estado llenas de tormentos y luchas.

Por todas y cada una de las noches, sin falta, soñaría un sueño, uno que era imposible de separar de la realidad. Tan pronto como cerró los ojos, se abrieron de nuevo en un mundo nuevo, ella misma detrás del espejo pero alguien más al timón.

Se "despertaba" una habitación que no era como la suya, era muy... vacía, no en el sentido literal de la palabra, sino que era muy silencioso, como si fuera la una persona dentro de esa casa que habitaba esa otra parte, lo cual era en parte cierto.

Fue consciente de que veía a través de los ojos de un extraño, alguien a quien nunca había conocido, pero alguien con quien sentía conectada con el de una manera muy familiar; que había nacido uno al lado del otro.

Para la niña que nunca había conocido nada más, esto se consideraba normal. Después de un tiempo, ni siquiera se dio cuenta de que no controlaba el cuerpo que habitaba porque sus acciones imitaban muy bien las suyas. Por tanto, se hizo difícil separar este mundo de sueños del real.

Especialmente cuando en esos ojos se observaba los retratos de sus propios padres y sus hermanas en ese lugar pero no se encontraban aquí, del cual supo mas adelante porque era así, desgraciadamente. Incluso en ese mundo pudo ver a esa persona que en su propio lugar se habia ido para siempre, pero aquí lo podía ver mientras soñaba.

Pop-Pop...

Dejando eso de lado. No se sorprendió cuando el cuerpo la condujo a sus propias aventuras solitariamente en la mente de esa persona con quien se sentía conectado.

Pero a pesar de todo este asombro que se extendía por toda su casa, también había demonios en esta persona.

Dicha persona en la que se convirtió luchó en cada paso del camino, buscando su mejora a través del marginado y solitario estilo de vida que se le atribuyo porque no tenía una familia. Pero más allá de eso, más allá del esfuerzo diario por mantenerse con vida un día más, esa persona anhelaban un simple reconocimiento al mundo o que simplemente alguien que no lo hiciera sentir solo en el mundo.

Las incursiones en las calles que presenció estuvieron llenas de miradas rencorosas y hombros fríos, sin saber que estaba alli para presenciarlo, fue ahogada por la marea de humanidad que la rodeaba. Las lecciones se aprendieron no con una ayuda suave, sino con consecuencias duras y dolorosas.

Y más allá de todo, entendió ese sentimiento de soledad para ser alguien que vivía con numerosas personas.

La vida que presenció fue dura y no había nadie que la cuidara en el ámbito de los sueños.

Se despertaba cada día de la sensación de impotencia y desilusión a su hogar feliz con sus hermanas y padres a su lado, así se daba cuenta de lo afortunada que era de tenerlos. Pero también, cuán cruel podría ser el mundo con ella.

Y entonces Lily Loud era una niña feliz, porque ella eligió serlo. Porque conocía la oscuridad de su propio mundo y estaba decidida a cambiarla.

Para ayudarse a sí misma, y en lo que se convertiría.


Lincoln Loud era un niño feliz.

Lo había sido desde que tenía memoria.

Sus días estaban llenos de luchas constantes en soledad, condenados a cada paso por los transeúntes que ni siquiera se detenían a saludarlo o pasar de largo su presencia, en vez de eso simplemente lo miraban con lastima o pena, incluso se referían a el como "ese niño sin padres" o "el hierfanito", pretendiendo como si no los escuchara: Todos, al parecer, querían extinguir esa alegría.

Simplemente porque era huérfano; no tenia padres o hermanas.

Esas personas que serian su familia, ya no estaban en este mundo cuando era solo un bebe. Y la única familia que tenia era su abuelo Albert, o como lo llamaba siempre: Pop-Pop.

Todos los días se despertaba en la casa que vivía junto a su abuelo. Era la única persona que podía interactuar bien mas allá de solo decirle un "hola", era el unico que entendía como se encontraba en su estado de animo. A veces, para alegrarlo mucho, siempre iban de pesca o le contaba historias sobre su tiempo en los llamados Marines.

Incluso de su familia...

Cada día era una lucha simplemente por encontrar la energía para sobrevivir. El tiempo libre con el que tropezó estaba lleno de juegos, en donde el era el unico jugador. Incluso hablaba a una pared o cualquier cosa como si quisiera que alguien lo escuchara hablar mas allá de Pop-Pop

Nadie quería estar con el. Incluso aun por mas que intentara hacer amigos.

Todos los días, las demás personas que lo conocían lo trataban de la misma manera, ignorando su difícil situación y todos sus intentos por llamar la atención. Les sonreía, recurría a gastar bromas a la gente, sólo para provocar una reacción en ellos, obligarlos a reconocer su existencia. A su vez, sus palabras de odio se redoblarían y su rabia se justificaría si solo quería hablar con ellos.

Sus insultos entraban por un oído y salían por el otro mientras seguía sonriendo.

Pasaría años en esa monotonía, muy solitariamente apenas teniendo a su abuelo a su lado para cuidarlo a pesar de su ya avanzada edad. Cada día lo pasaría en la mejora de sí mismo, para que algún día pudiera vivir para ver la alegría en el mundo.

Porque el mundo estaba lejos de ser blanco y negro, y la bondad debe persistir en alguna parte.

Lo había visto con sus propios ojos. Cuando los padres dejaban a sus hijos en la escuela, él veía la forma cariñosa en que se despedían o asentían con orgullo ante las expresiones alegres e inocentes. Lincoln pensó que finalmente podría ganar reconocimiento aquí, encontrar un amigo dentro de la camaradería engendrada en esos venerables pasillos.

Pero estaba equivocado y su motivación para hacer amigos empeoró aún más.

Peor aún, porque eran los niños quienes ahora lo evitaban. Las personas de su edad que deberían entender su súplica, no podían porque solo habían visto la bondad del mundo en sus padres y nunca querían dejarlo pasar.

Pasó muchas tardes solo en el columpio, mirando a los niños felices con envidia y revolcándose en su desgracia.

Pero pasó el tiempo y sus lágrimas se secaron, y se convirtió en el niño incorregiblemente feliz que todos conocían.

La gente se preguntaba si estaba trastornado por todas las acciones que ha hecho para llamar la atención de todos o porque siempre se encontraba feliz todo el tiempo. Incluso lo llamaban estúpido, porque pensaban que no entendía cómo funcionaba el mundo, porque no entendía la alegría, no podía comprender el concepto de pérdida.

Y era cierto. No lo comprendía.

Sus padres y hermanas murieron cuando era solo un bebe, detalles que su abuelo nunca tuvo el valor de contarle como fue que sucedió tal tragedia para no abrir una vieja herida en su igualmente viejo corazón, nunca pudo ver sus rostros y reconocerlos para sentir eso como una gran perdida para el, únicamente podia reconocerlo mediante marcos y fotografías que le enseñaba Pop-Pop cada vez que la oportunidad se le presentaba, el cual no evitaba derrarmar lagrimas que no se molestaba en limpiar.

Podría no entender que era perder a alguien, pero si comprendía ese vacío que necesitaba llenar con personas que el quería amar eternamente.

Pero dejó que los susurros se le resbalaran por la espalda y siguió siendo feliz a pesar de todo.

Porque no era ninguna de estas cosas lo que mantenía al chico cuerdo y optimista.

Porque aunque sus días no fueron más que un tormento y una exclusión vivientes, sus noches no fueron más que alegría y compañía de lo que anhelo desde siempre.

Todas y cada una de las noches sin falta, soñaba un sueño, uno que era imposible de separar de la realidad. Tan pronto como cerró los ojos, se abrieron de nuevo en un mundo nuevo, él mismo mirando desde ese insondable estanque de asombro mientras alguien más lo deslizaba sobre alas de ángel. La vida que vivía al otro lado de la conciencia era tan extraña que apenas podía entenderla. Y, sin embargo, sentía como si una parte de él realmente estuviera viviendo en ese mundo idílico, por lo que no podía o no quería creer que era falso.

Especialmente cuanto vio por primera vez esas caras que tanto veía en esas fotografías que siempre les enseñaban, de una manera tan real. No podía hacer nada para demostrar lo emocionado que estaba de ver todo esto y llorar de felicidad por tenerlos ahí, incluso si no era el en realidad.

Para el niño que nunca había conocido nada más, esto se consideraba normal aun cuando no podía hacer nada para realizar acciones propias. Estaba demasiado ocupado deleitándose con la felicidad absoluta que cada noche le traía y no podía preocuparse si estaba tomando la decisión correcta

Solo quería observar como era tener a esas personas que lo hacian sentir esa felicidad absoluta siendo otra persona.

Se empapó de cada minuto de la experiencia, sin cuestionar cómo o qué fue todo eso. Y cosas insignificantes como el género, el nombre, la apariencia o incluso si apenas conocía a las personas que tenia enfrente ¡Todo este amor era lo que mas lo hacia sentir completo!

Pero también había tristeza, porque ahora podía perder las cosas que había ganado.

Cuando sus sueños se volvieron melancólicos, y una de las personas que sabía que amaba profundamente se fue para no regresar nunca más, ese fue el Pop-Pop de aquel lugar. El sintió la tristeza que impregnaba ese trance y lloró las mismas lágrimas que cayeron de sus entonces ojos de niña.

Pero también estaba feliz, porque ahora, cuando se despertó, pudo decir que comprendía la pérdida y así simpatizar con los demás niños. Y cuando regresó al mundo de los sueños, se dio cuenta de la suerte que tenía de tenerlo.

Y desde ese momento, disfruto cada momento felizmente con Pop-Pop como si fuese el ultimo. Cambiaba sus roles aquí; el ahora lo cuidaba para nunca pudiera perderlo como lo hizo en ese lugar tan maravilloso.

No estaba solo en ese mundo incluso entonces, y por lo tanto sintió que nunca lo estuvo. Sabía que no era lo mismo que hacer amigos, pero le impedía sucumbir al odioso mundo en el que nació. Se despertaba cada día con renovado vigor, su batería extrovertida se recargaba y su sonrisa descansaba para un nuevo día de uso.

Porque supo de una forma, que era tener una familia que lo amara.

Y entonces Lincoln Loud era un niño feliz, porque eligió serlo. Porque conocía tanto la alegría como la tristeza y sabía cuál prefería. Le dio algo por lo que trabajar, para hacer su propio mundo un lugar como el que vio en sus sueños.

Para ayudarse a si mismo, y en lo que se convertiría.


Otro piloto hecho, y del cual ustedes tendrán que tomar si son capaces de manejarlo. Saben, me gusta explorar la personalidad y el pensamiento humano, en caso de que no lo hayas notado(COFCOFSynecdocheCOFCOF) y esta no seria la excepción al caso, pero esta vez no sera mi decision hacer esta historia, sino la de ustedes y que puedan continuar con esta rica propuesta.

¿Alguien se anima?