Disclaimer: Boku no Hero Academia no me pertenece. Sólo utilizo sus personajes de forma no lucrativa. La imagen de la portada no me pertenece, la edición de la misma si. La historia es 100% mía, cualquier semejanza con otra es pura coincidencia o plagio por parte de la otra.


Si llegaron acá, significa que sobrevivieron a las explicaciones (no saben cuanto me alegra eso y ya tienen un lugar en mi corazón).

Este primer capítulo lo subo el día de hoy, 31/10, porque hoy se cumplen 3 años de la creación de esta cuenta :'3

Y bueno, solo me queda agregar que este fic está dedicado a...

Riina-chan y MonstaD

Muchas gracias por el aguante :'3 Las amo :3 :3

¡Disfruten de la lectura!


Palabras: 3499.


—Se terminó, Shoto-kun...

Todoroki dirigió la mirada a la chica que le hablaba y sonrió.

—Así es, Momo...

—¡Yo iré preso! ¡Pero ella no se saldrá con la suya!

—¡YAOMOMO!

—Yaoyorozu-san fue una gran compañera y aún sin invitación hubiéramos asistido igual.

—T-Todoroki...¿kun?

—Mo...mo...

—¡MOMO!

—¡Momo!

Todoroki se despertó exaltado y respirando fuerte, bañado en sudor frío. Se pasó una mano por el rostro.

Fue un sueño... —Pensó, aliviado.

Pero lo pensó nuevamente...

¿Fue realmente un sueño?

Buscó algo a su alrededor. No importaba lo que fuera, mientras que le confirmara que lo que acababa de vivir fue un sueño, una realidad alternativa. Algo que le confirmara que ella estaba bien. Hasta que, en la pared de su habitación, vio una nota adhesiva.

Ella está bien.

Suspiró mientras leía su letra en el papel. Revisó la hora en su celular, 7AM, era muy temprano para estar despierto. Ese día no tenían clases, aunque con clases o sin ellas, todos estaban más pensativos de lo usual. El porqué se explicaba con lo sucedido hacía unas semanas atrás y con las pesadillas que lo asaltaban noche tras noche desde el ataque de aquel villano, que casi le arrebató la vida a su querida pelinegra.


Todoroki seguía en shock cuando llegó al hospital. La gran mayoría de sus compañeros habían llegado, además de los padres de la chica. Las expresiones de preocupación reinaban en la sala, no habían recibido noticias de la chica desde que había ingresado al quirófano.

—¿Familiares de Yaoyorozu Momo? Finalmente, después de unas horas, un médico apareció.

Los padres de la chica y todos sus compañeros se levantaron y se dirigieron al profesional.

Por favor, dígannos que está bien preguntaba el padre de Momo.

—Tendré que ser sincero con ustedes. —Comenzó el médico con tono desalentador—. Perdió mucha sangre, tanto en el lugar como en el camino como en la cirugía. —Los ánimos de todos descendieron—. Sobrevivió a la cirugía, si es lo que querían escuchar, pero la lanza pasó muy cerca de su corazón y casi perfora uno de sus pulmones, además que con el impulso sufrió una severa herida en la cabeza. El trauma fue demasiado y no logramos estabilizarla por completo... El daño que recibió en su cabeza y pecho fue muy grave y... El médico suspiró y observó tristemente a los angustiados padres—. Ella está en coma. Lo lamento mucho.

Las palabras del doctor habían dejado en shock a quienes escuchaban. Algunos habían comenzado a llorar nuevamente, otros tuvieron que sentarse para no caer.

—Mi niña... —Sollozaba el padre de la pelinegra mientras abrazaba a su esposa.

Un aura de tristeza rodeó a los presentes. A casi todos. Pero hubo alguien que digirió de otra forma las palabras del médico.

—¿Y se recuperará? —La pregunta de Todoroki Shoto llamó la atención de todos.

—Existe la posibilidad de que despierte, pero no es seguro —respondió el médico con tono serio.

—Pero está viva, ¿no es así? —Volvió a preguntar el bicolor.

—Si, de milagro, pero está viva.

Un suspiro de alivio escapó del bicolor a la vez que se sentaba en la silla más cercana.

—Está viva... —Volvió a suspirar mientras que inclinaba su cabeza hacia atrás—. Menos mal...

El alivio del joven pareció contagiarse en la sala.

Ella, a pesar de todo, estaba viva.


La pelinegra fue transferida a una habitación en la Unidad de Cuidados Intensivos.

Los grandes grupos de visitas y las visitas de quienes no eran familiares cercanos de la chica no estaban permitidas mientras ésta estuviera en la UCI, así que sus compañeros debieron esperar a que la situación mejorara y Momo fuera transferida a una habitación normal, cosa que sucedió varias semanas después.

El coma de Yaoyorozu Momo había sido clasificado como de Primer Grado, así que la probabilidades de que despertara aumentaban paulatinamente.

Cuando Momo al fin fue transferida a una habitación normal, aún no despertaba, pero de todas formas sus compañeros fueron a visitarla cuando el personal del hospital se rindió ante la insistencia de los jóvenes.

A todos los presentes les dolió cuando vieron a su compañera inconsciente y conectada a tantas máquinas; para respirar, para mostrar sus signos vitales, para mantenerla con vida. El verla delgada y vulnerable era triste.

Shoto sufría al ver a su novia en tales condiciones, pero no podía acercarse a la cama, como algunos de sus compañeros. Ellos pensaba que era para mantenerse aislado, como solía comportarse el chico, pero lo que no sabían era que si Todoroki se acercaba a esa cama se derrumbaría, y debía mostrarse fuerte.

Ese día, Todoroki fue el último en salir de la habitación, dando una última mirada a la pelinegra recostada en la cama.

Despierta pronto, Momo.Era el pensamiento que habitaba la mente del bicolor al abandonar la sala.

Por favor, d{espierta.


Todoroki observó la fecha en su celular.

23 de septiembre.

Era el cumpleaños de su novia y ésta se encontraba inconsciente en una cama de hospital.

El bicolor suspiró mientras se levantaba y revisaba uno de los cajones de su mueble. De ése, sacó una pequeña caja negra aterciopelada, que, en su interior, guardaba una cadena de plata con un dije en forma de libro.

Por alguna razón, el Todoroki la vio y pensó automáticamente en su novia. Era su regalo de cumpleaños, y lo más probable era que no pudiera recibirlo en ese mismo día.

El joven pensó en la gran coincidencia que resultaba el que su madre y su novia estuvieran en el mismo hospital (Obviamente, no en el mismo sector. Su madre se encontraba en el pabellón psiquiátrico) y le pareció conveniente ir a visitar a ambas ese mismo día.

—Shoto, que sorpresa. —La voz de su madre le recibió.

—Pensé en aprovechar el fin de semana y venir —le respondió, como si fuera obvio.

Y se sentó a conversar con su madre.

—¿Aún no despierta? —Rei Todoroki sabía en dónde estaba la perdida mente de su hijo. Él bajó la cabeza.

A pesar de los diagnósticos positivos de los médicos, Momo aún no despertaba.

—No, aún no —respondió sin ánimos—. Después iré a visitarla.

La mujer observó a su hijo.

—¿Pasa algo más?

Tu madre te conoce, Shoto.

—Hoy cumple años y no está despierta para celebrarlo. —El tono de desgano de su hijo hablaba por él. Esperaba con ansias este día—. Habíamos decidido decirle a todos sobre lo nuestro hoy.

La Todoroki se sorprendió.

—Ese es un gran paso.

Él miró a su madre.

—Estaba cansado de ocultar lo nuestro por miedo a lo que hiciera mi padre, pero... —Tomó aire—. Pero no vale la pena perdernos tanto por ese sujeto. —Y suspiró, abatido—. Y ella no está despierta y no se cuando despertará...

La mujer se acercó a su hijo y lo abrazó, brindando el apoyo que el bicolor necesitaba. Shoto se dejó abrazar en silencio.

—No pierdas la esperanza, hijo. Ella se despertará más pronto de lo que piensas. Cree en ello.

Él cerró los ojos, deseando de que su madre estuviera en lo cierto.


Shoto saludó a la enfermera que salía de la habitación de Momo e ingresó.

Los sonidos de las máquinas le dieron la bienvenida. Corrió la cortina que dividía la habitación y se encontró con la vista habitual. La pelinegra recostada en aquella cama, sin signos de estar pronta a despertar. La única diferencia era que algunos globos y regalos decoraban la habitación, signo de que más personas habían acudido con el objetivo de desearle un feliz cumpleaños, aunque ella no fuera a escucharlo.

El bicolor se sentó junto a la cama y tomó la delgada y fría mano de la chica. Suspiró y comenzó a hablarle.

—Feliz cumpleaños, Momo. —Comenzó a hablar mientras acomodaba uno de los mechones oscuros de la chica—. Acabo de visitar a mi madre, ¿sabes? —Todoroki hablaba nervioso, con la voz temblorosa—. Me dijo que ibas a despertar pronto, pero ha pasado tanto tiempo y no das signos de querer abrir los ojos. —El chico situó sus dos manos sobre la de ella—. Y me haces falta, Momo... Mucha falta...

Y dejó de hablar al sentir que no iba a poder decir nada más sin quebrarse.

—¿Y si la hacemos pública?

Recordó aquella conversación.

—Te refieres a...

—Creo que nos perdemos muchas cosas al ocultar lo nuestro. ¿Qué dices?

Recordó su sonrisa.

—Hay que hacerlo.

Recordó su inseguridad

—¿Qué sucede?

—¿Cómo lo tomarán todos? ¿Cómo se lo diremos a nuestros padres?

—No te preocupes. No tiene porqué ser hoy.

Y recordó la idea

—¿Qué tal si lo hacemos en mi cumpleaños?

—Está bien.

Estaba tan ensimismado en ese recuerdo que no sintió que uno de los delgados dedos fríos se movía.

Un quejido llegó a sus oídos y el chico se levantó bruscamente, observando con pavor las muecas de su novia.

¿Llamaba a una enfermera? ¿Era normal el que hiciera eso? ¿Estaba, finalmente, despertando?

Milagrosamente, y para total felicidad del joven, la pelinegra comenzó a abrir sus ojos.

—¿Momo? —Le llamó, viendo que abría sus ojos y trataba de orientarse.

Ambas miradas se encontraron. Los confundidos ojos negros y los aliviados ojos heterocromáticos.

—Momo... —Suspiró aliviado mientras sonreía.

—Sh... ¿Sho...to?—La pastosa voz de la chica sonó después tantos tiempo de sueño.

—Si, soy yo. —Se sentó nuevamente en su lugar y volvió a tomar la mano ajena—. ¿Cómo te sientes?

—Estoy cansada... y algo mareada... ¿Dónde estoy? —preguntó confusa al no reconocer la habitación en la que se encontraba.

—Estás en el hospital. ¿Recuerdas qué pasó?

Ella entrecerró los ojos y trató de hacer memoria.

—Recuerdo un villano... y... dolor. —Se llevó una mano al pecho, donde la lanza la había atravesado. Pareció atar cabos y le preguntó más seriamente a su novio—. ¿Cuánto tiempo llevo dormida?

Shoto suspiró.

—Un mes.

Ella abrió los ojos, sorprendida.

—T- ¿Tanto? —Se preguntó, sorprendida, aún desorientada.

El Todoroki acomodó uno de los negros mechones que tapaban el rostro de la joven detrás de su oreja.

—Fue mucho tiempo sin ti... —dijo con desánimo—. Fue difícil el verte así, Momo...

Ella notó como la mirada de su novio se entristecía. Con dificultad, y casi sin fuerzas, tomó el rostro ajeno con su mano libre.

—Pero ya estoy aquí, Shoto-kun. —Y le sonrió, para tranquilizarlo. Shoto le devolvió la sonrisa y juntó su frente con la de ella.

Sus rostros no tardaron mucho en terminar de romper la distancia que los separaba y unieron sus labios por primera vez en mucho tiempo. Fue un beso corto y fue ella quien lo rompió.

—Lo siento, mis labios están secos, voy a hacerte dañ- —No pudo terminar la oración, ya que los labios de su novio lo interrumpieron.

—Te he esperado mucho tiempo, y nada va a evitar que bese a mi novia. —Y volvieron a unir sus labios varias veces más.

Minutos después, un cómodo silencio inundaba la habitación. Momo había insistido en que el bicolor se acostara con ella, pero él se negó y solo accedió a sentarse junto a ella. Y así lo hizo. Ambos, tomados de la mano, disfrutaban de la presencia del otro.

—¿Shoto-kun?

—¿Mhn?

—¿Qué día es hoy?

—Hoy es... —y dejó la oración en el aire.

—¿Shoto-kun? —La pelinegra no entendía la actitud de su novio, quien no había terminado la oración y rebuscaba en los bolsillos de su pantalón.

No fue sino unos segundos después que el Todoroki encontró lo que buscaba, una caja aterciopelada que extendió a su novia.

—Hoy es 23 de septiembre —dijo con una pequeña sonrisa en el rostro—. Pensé que no iba a poder dártelo pero... Feliz cumpleaños, Momo.

A la chica le brillaban los ojos de la emoción.

—Shoto-kun...

Cuando el bicolor estaba por extenderle la caja, la puerta se abrió. El chico se sentó rápidamente en la silla y volvió a guardar la caja.

—¿Hay alguien? —Una voz femenina llegó del otro lado de la cortina.

La Yaoyorozu pareció reconocer la voz de quien acababa de llegar.

—¿Kyouka-san?

Tras dejar salir esas palabras, se escuchó el sonido de algo suave cayendo al suelo. Casi de inmediato, la cortina se corrió, dejando ver a una joven impactada, cuyos ojos brillaban de emoción y de lágrimas contenidas. Ignorando al bicolor, Kyouka Jirou casi se lanzó a los brazos de su amiga,dejando atrás el ramo de flores que había traído.

—¡Yaomomo!

La pareja intercambió miradas mientras que la pelinegra acariciaba con torpeza los cabellos de la chica en su regazo.

Ya seguirían en otro momento.


La recuperación y rehabilitación de la pelinegra fue larga y dolorosa. Sus músculos llevaban inactivos mucho tiempo y requeriría mucho tiempo el rehabilitarse del todo. Pero tuvo la suerte de tener a sus amigos, familia y novio apoyándole a todo momento.

Finalmente, meses después, Yaoyorozu Momo fue dada de alta y regresó a su casa. Días después, regresó a los dormitorios.


En Heights Alliance, específicamente en el dormitorio 2-A, había una fiesta. Los alumnos de Erased Head habían llenado la sala de globos, adornos y música. Ese día estaban celebrando dos cosas: la recuperación de Yaoyorozu Momo y el, atrasado, cumpleaños de la misma. Finalmente, después del largo coma, su compañera había despertado. Fue el mismo día que su cumpleaños, como si le estuviese regalando a todos el abrir de sus ojos.

—¡Pide un deseo, Yaomomo! —Gritó Mina cuando todos terminaron de cantar. La pelinegra se encontraba sonriente y en silencio frente al gran pastel que Satou había horneado, sintiéndose como una pequeña niña. Momo cerró sus ojos y, pidiendo un deseo, apagó las velas que iluminaban la oscura habitación. Todos aplaudieron y encendieron las luces mientras repartían el pastel.

En tanto todos disfrutaban del dulce, Momo sintió la mirada de su novio (quien estaba sentado a su lado) sobre ella. Tragó, nerviosa, mientras que intercambiaba miradas con él.

—¿Yaomomo? —Jirou trató de llamar la atención de su amiga al ver que parecía no estar prestando atención a la charla con el resto.

—E- Eh... Yo... —Sus tartamudeos nerviosos llamaron la atención de algunos de sus compañeros. Al sentir tantas miradas sobre ella, se puso aún más nerviosa y volvió a ver a su novio, buscando apoyo. Shoto tomó su mano (sorprendiendo ampliamente a quienes los estaban observando) tratando de transmitirle confianza—. Que- Quería decir que... —Trataba de hablar totalmente sonrojada y nerviosa—. No- Nosotros...

Ahora, con la atención de todos sus compañeros, se sentía totalmente incapaz de hablar.

—¿Qué sucede?

Todoroki suspiró. Sabía que, actualmente, Momo sería incapaz de decir algo, así que decidió actuar él.

—Lo que ella quería decir —comenzó, llamando la atención de sus compañeros y recibiendo todas las miradas expectantes—, es que-

—E- ¡Estamos saliendo!

Cabe decir que toda la sala quedó en silencio tras las palabras de la pelinegra, quien, en un ataque de nervios, había soltado la bomba. Mantenía sus ojos fuertemente cerrados y su mano apretaba fuertemente a la de su novio (ahora público).

—¡NOOOOOOO! —Fueron los gritos de Mineta los que sacaron a todos del shock en el que habían quedado.

Justo cuando el chico estaba por arrojarse al pecho de la Yaoyorozu, su cuerpo fue congelado en un segundo y cayó al suelo. Todos dirigieron sus miradas al bicolor, quien había extendido su brazo derecho si dejaba salir un vaho frío de sus labios.

—Aléjate de ella. —La misma Yaoyorozu quedó impresionada por la acción de su novio y el tono frío que utilizó. Nunca se había mostrado tan posesivo—. Momo es mi novia, y si alguien se acerca a ella con malas intenciones, me enojaré.

Nadie había visto al Todoroki comportase de esa forma, así que estaban aún más sorprendidos.

—Entonces... Ustedes están saliendo. Son novios. —Denki los señalaba e intercambiaba miradas entre ellos dos y el congelado en el suelo. Sólo el hecho de que fuera verdad podría justificar el accionar del Todoroki, pero de todas formas había que confirmarlo.

La pareja, que ahora era el centro de atención de todos sus compañeros, se avergonzó. Momo lo demostraba más con el sonrojo que coloreaba su rostro.

—Así es. —Respondió Shoto.

Los gritos emocionados de las chicas expectantes hicieron que todos se sobresaltaran.

—¡Son demasiado lindos juntos!

—¿Quién se declaró primero?

—¿Hace cuánto que están saliendo?

—¡Cuéntenos!

Yaoyorozu y Todoroki se vieron rodeados por compañeros y compañeras, quienes los interrogaban intensamente.

Claramente, esta reacción era bastante positiva, pero superaba las expectativas de los más inteligentes de la clase.

—¡Déjenlos respirar! —Fue la voz de Jirou la que se alzó sobre las otras—. Los están agobiando.

La pareja le agradeció a la pelimorada.

—La verdad es que me alivia dar a conocer lo nuestro. Lo tuvimos oculto un buen tiempo... —Suspiró la pelinegra llevándose una mano al pecho.

—Y... ¿Hace cuánto que están saliendo? —preguntó Hagakure.

—¿Casi dos años? —Trató de responder Todoroki.

—¿Ya tanto tiempo? —Le preguntó Momo, extrañada.

Cabe decir que ambos ignoraban las expresiones de sorpresa de sus compañeros.

¡¿Ya tanto tiempo?!

—Llevábamos más de un año cuando pasó... eso... —El bicolor bajó un poco la voz cuando mencionó eso último.

—Y todo el tiempo que estuve en el hospital... —Momo cerró sus ojos y frunció su ceño mientras pensaba en todo el tiempo que había pasado y todo el que había perdido.

Sus compañeros se dieron cuenta de que esos dos estaban en otro mundo, así que seguirían con su interrogatorio en otra ocasión.

Cierta peli-morada había recuperado su lugar a la izquierda de su amiga (Shoto estaba a la derecha de ésta) y se encontraba pensando con una expresión de inconformidad en el rostro, que sólo una persona notó.

—¿Kyouka-san? —Momo trató de llamar su atención, cosa que logró— ¿Qué sucede?

—No es nada. —Fue la respuesta que recibió. Pero, inconforme, siguió observándola, esperando otra respuesta. Jirou sabía que Momo era testaruda, así que no tuvo otra opción que hablar.

—Es que... —Bajó la mirada y se puso a juguetear con uno de sus lóbulos—. Lo ocultaste tanto tiempo... A todos... A mi...—La Yaoyorozu entendió que su amiga se sentía dolida.

Yo confío mucho en ti, Jirou-san. Gracias por estar ahí para mi.

No agradezcas, Yaoyomomo, que para eso estoy. Y deja de llamarme por mi apellido.

La pelinegra recordó una de las conversaciones con quien consideraba su mejor amiga y se sintió culpable.

—Es mi culpa lo de ocultarlo todo. —La voz del Todoroki llamó la atención de las dos. El bicolor había escuchado la conversación y sabía que su novia se sentía culpable—. Yo quise no hacerlo público en un principio porque no sabía cómo reaccionaría mi padre y después... —Suspiró—. Después se me fue de las manos. Momo se sentía culpable por ocultártelo. Lo siento.

Ambas chicas miraron al joven disculparse y después se miraron entre ellas. Jirou suspiró.

—No se preocupen. Mientras que sean felices. —Y le sonrió divertidamente a su mejor amiga. Momo sintió un escalofrío—. Además, ya sé como compensarlo.

Todoroki observó cómo su novia era arrastrada por la más baja mientras llamaba al resto de las féminas de la clase para una "Charla de chicas". Por un momento, Shoto sintió lástima por la chica.

La fiesta se dio por terminada con la ausencia de la agasajada y, quienes no se escaparon, se dedicaron a limpiar todo.

Algunos felicitaron a Todoroki antes de irse a dormir y fue él el último que quedaba en la oscura sala. Por alguna razón, sintió que no debía subir. E hizo bien, pues la puerta del ascensor se abrió, dejando ver a una pelinegra en pijama.

—Momo...

—¡Shoto-kun! —La chica estaba gratamente sorprendida—. Pensé que ya estarías durmiendo y bajé por un vaso de agua antes de dormir.

Él sonrió.

—¿Cómo la pasaste con las chicas? —Le preguntó y, automáticamente, la chica se sonrojó.

—Me sentí desnuda por un momento... —Comentó, abatida.

Shoto no pudo contenerse más y besó a su novia. Ella correspondió gustosamente al beso y enredó sus dedos en los cabellos bicolores.

Se separaron lentamente y unieron sus frentes mientras cerraban sus ojos.

—La pasé muy bien hoy... —Susurró la chica.

—Me alegro mucho... —Respondió también susurrando el joven.

—Puse la foto que nos sacamos en grupo en el álbum...

—Me parece bien...

Y se quedaron un rato en silencio.

—¿Momo?

—¿Si?

—Feliz cumpleaños.

Ella rió.

—Mi cumpleaños ya pasó.

—Lo sé.

—¿Entonces?

—No lo sé. Simplemente... —Suspiró—. Te quiero, Momo.

—Yo también, Shoto.

Y unieron sus labios nuevamente.

Shoto la acompañó hasta su piso y la besó por última vez antes de ir a su habitación.

Ambos durmieron calmos. Ella observando el collar que reposaba en su mesa de noche. Él, observando las matrioshkas sobre su estante.

Ella pensando en él y él pensando en ella; así como ella era de él y él era de ella.

Habían dado un paso más en su relación, aunque sólo fuera la mitad.

Esa noche, sin saberlo, Shoto soñó con ella y Momo soñó con él.

Esa noche, sin saberlo, estuvieron aún más cerca del otro.


HI PIPOOOOLLL!

ACÁ HATI-CHAAAAANNNNN

*Convulsiona de la emoción*

Mejor no.

Es que estoy emocionada.

asfdafafa

En realidad tengo sueño y hambre y estoy tratando de hacer rápido el trámite para comer algo :3

Este primer capítulo pudo haber desorientado a un poco a quienes no hayan leído WMCM o Irreparable, pero espero que lo hayan disfrutado de todas formas :3

Well...

Primero. Pensaba encajar la línea temporal de WMCM con la de ALLWY, pero para no hacer barbaridades ilógicas para la medicina, cambié un poco el tiempo y, en realidad, en ALLWY, el ataque ocurre más tarde (por así decirlo) que en WMCM. Eso.

Seeeeegundo. De todas formas, omití cosas e ignoré otras con respecto al coma (porque estuve investigando) porque en ALLWY voy a evitar dramas y eso. ACÁ VINIMOS PARA EL FLUFF QUE SE MURIÓ EN WMCM! Es más, si la inspiración ataca, tal vez haga un fic con esta temática bien desarrollada.

Teeeeerrrrceeerooo. Por favor, los que leyeron "Irreparable", díganme que se dieron cuenta de la similitud que hay en la escena en la que Momo recibe el ataque y en la que Shoto y Momo dicen que están saliendo... ¡Me dí cuenta cuando le estaba haciendo una última corrección! Me puse a reír feo... me sentí mal :''''3

Y creo que nada más...

MENTIRA.

Se me infiltró una referencia a un anime escolar/romance en una parte (otra vez, sin querer) Quien la descubra va a tener mención especial en el siguiente capítulo ;3

Y no se cuando va a ser ese siguiente capítulo, porque estoy re complicada con al escuela (ahora mismo debería estar haciendo tarea). Además de que me va a agarrar una crisis mental al tener que actualizar ALLWY y WMCM...

Además de que tengo que editar una viñeta Todomomo que también voy a subir hoy...

ASFSDGDAGNADFNJSDFNSD

Me despido acá antes de seguir delirando.

Nos leemos!

Se despide

Hati-chan