Hola, mis queridos lectores. He venido con un capítulo nuevo de esta hermosa historia. Espero que puedan ayudarme dándole like a mi página de Facebook EAUchiha-Fanfiction y a mi Facebook personal Anne Kristina Rodríguez (en mi perfil está el enlace directo a ambos perfiles) desde allí estaré pendiente de ustedes y publicaré sobre mis próximas actualizaciones.

Agradecimientos especiales a mi Beta: Hikari Takaishi Y

Espero que la lectura sea de su total agrado.

Se prohíbe resubir en otras plataformas o adaptar este escrito. NO AL PLAGIO.

Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto, solo los utilizo sin ningún fin lucrativo.


Capítulo 2.

Sasuke le había enviado un halcón a Kakashi para que le encomendara una misión que le diera algo de dinero y, después de unas tres semanas esperando respuesta, su mensaje fue respondido.

El sexto le dio una misión de espionaje. Debe infiltrarse en una nueva Aldea oculta que trataba de imitar a los del sonido, y recolectar toda la información posible. ¿Quién es su líder? ¿Quién les brinda apoyo financiero? ¿Cuál es su modus operandi? ¿De qué tipo de armamento ninja disponen? ¿Cuál es la naturaleza de sus jutsus? ¿Qué propósito tienen? Su deber es recaudar toda la información de esa Aldea, la cual se encontraba a cien kilómetros de las fronteras de país de hierro; enviarla al sexto y esperar recibir órdenes que decidirán el destino de esas personas.

Ir a ese país le trae amargos recuerdos, allí fue donde casi... no, no podía pensar en eso ahora. Su mente tiene que enfocarse en reunir dinero para el nacimiento de su bebé. Sakura está bien, él no logró hacerle daño aquella vez, él buscó su perdón y ahora se estaba enfocando en hacerla feliz.

Luego de asegurarse que Sakura estaba segura y pedirle a la casera que estuviera al pendiente de ella, porque a veces se comporta de manera imprudente, partió a cumplir su misión, que según él, le llevaría unas tres semanas, un mes o hasta más en el peor de los casos. Por lo tanto, buscó apoyo en unas personas que sabía, no iban a negarse a acompañarlo hasta el fin de la tierra.

Sus compañeros de Taka.

—Vine a buscarlos para que viajen conmigo al país del hierro— notificó al encontrarse con ellos en una de las guaridas de Orochimaru.

—Tan brusco como siempre— Suigetsu rio.

—¿Cuál es el propósito esta vez?— cuestionó Juugo.

—Reunir dinero— respondió escueto.

—¿Para qué querría un vago como tú reunir dinero?— interrogó Suigetsu con suspicacia.

—No es de tu incumbencia— dijo Sasuke, tan parco como siempre.

Karin entendió los motivos del Uchiha, él finalmente había encontrado una razón para seguir adelante en la vida. También supuso que esa mujer de cabello rosado que había sido su antigua compañera de equipo, estaba fuertemente involucrada en el asunto.

¿Cómo lo supo? Porque notó un gran cambio en él desde la última vez que lo vio hace un tiempo, cuando fue a ese lugar en busca del hombre serpiente recaudando información sobre un tal Fūshin. Ahora se veía que era un hombre plenamente feliz, aunque no lo pusiera en manifiesto.

Si le preguntaban cómo se sentía al respecto, ella misma se cuestionaba: ¿Cómo es posible tener un sentimiento de derrota aplastante y aún así, sentirse feliz porque él lo esté? Bien dicen que si amas algo, debes dejarlo ir. Pero, ¿Cómo lo dejaba ir si nunca estuvo en sus manos?, pensaba amargamente. Aún así, lo ayudaría en lo que fuera, iría hasta los confines de la tierra si eso contribuye a la felicidad de su amor unilateral.

—Andando— pronunció Karin, caminando hasta el Uchiha —, debemos darnos prisa, te esperan— dijo solo para él la escuchara.

Sasuke la observó sorprendido, no tenía idea de cómo ella se enteró que él ya no estaba solo.

—¿Cómo es qué...?

—Tu mirada ha cambiado, Sasuke— sonrió levemente antes de irse a preparar sus cosas para el viaje.

No le quedó más remedio que darle la razón, él había cambiado. Aún tenía aspectos de sí mismo que corregir, pero debía darle tiempo al tiempo.

...

En su ubicación actual, estaban a tres días del país del Hierro y les tomaría al menos dos días más para llegar a su destino real. Si bien es cierto que Sasuke podría usar el portal para acercarlos lo más que pueda, no quiere desperdiciar su chakra; y además podría alertarlos, entonces su infiltración sería en vano. Aunque es posible que su nombre, y –probablemente– su rostro sea bastante conocido por allá, al igual que el de sus compañeros. Por lo que decidió que todos irían disfrazados para no destacar con sus apariencias.

Se movieron entre las sombras, manipularon personas del alto mando para conseguir la información y luego esperaron refuerzos provenientes de aquel país para proceder con los arrestos. Y todo eso le llevó cinco largas semanas, a pesar de que no tuvo que lidiar con batallas innecesarias.

Al final, el propósito de esa gente era el mismo de los del sonido. Experimentar con personas y hacerlos invencibles para destruir Konoha y las demás Aldeas ocultas, utilizando las mismas ideologías y métodos que usa Orochimaru.

Un agente enviado por Kakashi, le entregó el dinero. Al repartirlo, lo hizo en partes iguales para los cuatro, pues le pareció que era justo contribuirles, y luego de haber enviado por halcón el pago del alquiler de departamento donde Sakura lo espera, se dio cuenta que iba a tener que seguir buscando misiones con buena paga si quería lograr conseguir lo que necesitaba el bebé antes de su nacimiento.

Su viaje de regreso le tomó una semana más. En el camino se despidió de sus compañeros masculinos, pues la mujer decidió permanecer a su lado.

—¿Por qué decidiste seguirme?— interrogó intrigado.

—Quiero comprobar que ella está en perfecta salud, considerando su estado— respondió.

Nuevamente Sasuke quedó sin palabras, ¿Acaso Karin se había vuelto más intuitiva o sus propias acciones lo delataban?

—¿Cuánto le falta para dar a luz?— no dudó en preguntar.

—Cuando salí a esta misión, tenía veintisiete semanas— Sakura siempre lo mantenía al tanto del tiempo que le faltaba para el nacimiento de su primogénito.

—Es decir que ya tiene treinta y tres semanas.

—Mi idea es ir a ver cómo está y salir a otra misión, necesitamos dinero— aceleró el paso, dejando atrás a su compañera.

Karin trató de alcanzarlo, pero su velocidad no se compara con la del Uchiha ni un poco. Al llegar al pueblo, siguió el rastro de chakra de él. Sasuke estaba de pie frente a un bar de apuestas, mirando con el ceño fruncido un cartel fuera del establecimiento.

Al situarse a su lado, se fijó en lo que lo tenía con esa expresión de enojo. Era un dibujo grotesco de una bestia de cabello rosado con una panza enorme, y en la descripción de dicho cártel, dice «¡Se busca vivo o muerto al demonio panzón!». Quiso carcajearse hasta desfallecer, pero no quería aumentar el malhumor del moreno.

—Parece ser que la quinta le enseñó mucho más que ninjutsu médico y a tener fuerza bruta...— no pudo evitar que se le escapara una carcajada.

—Esa molestia— gruñó entre dientes.

Se dio cuenta que en varios bares y casinos de ese pueblo tenían el mismo cartel. La furia de Sasuke iba en aumento, esa mujer necia había estado arriesgando su vida y la de su hijo por andar apostando, y seguramente, dejando sin nada a esas personas que la buscan. Jodida Tsunade y sus malditos vicios.

Llegó a los departamentos y fue directamente a su puerta, mientras buscaba la llave en sus bolsillos, la casera se acercó a él.

—Ah, Uchiha-san, por fin llega— parecía aliviada de verlo.

—¿Sucede algo? ¿No le llegó el pago?— preguntó con urgencia, no deseaba seguir hablando con ella. Quería ir a resolver un asunto con su querida esposa.

—Se trata de Sakura-san— por el lenguaje corporal de la mujer, supo que algo andaba mal.

—¿Qué pasó?, ¿se adelantó el parto? ¿Cómo están ella y el bebé?— preguntó alterado.

—Sakura-san desapareció— aquella noticia le cayó como un balde de agua fría —, no ha regresado al departamento desde hace un mes. La última vez que la vi, dijo que saldría a desbancar apostadores y que compraría algo para la cena, pero nunca regresó. Al principio pensé que se había encontrado con usted y se fueron sin avisar, pero cuando entré al departamento, todas sus pertenencias y su dinero seguían allí, entonces entendí que pasó algo malo con ella.

—¿No han habido reportes de avistamientos, ni desaparecidos en la zona?— Karin se apresuró a preguntar, pues estaba segura que en cualquier momento el Uchiha iba a perder la cabeza, si no es qué ya sucedió.

—Nada malo ha pasado, incluso algunos de los hombres con los que apostaba, han preguntado por ella varias veces— relató afligida.

Ambas mujeres observaron al pelinegro con lástima y preocupación, aunque la más joven de las dos temía que se sumiera de nuevo en la oscuridad, pues su chakra se estaba volviendo pesado, oscuro. Incluso se atrevería a afirmar que esa oscuridad, es más macabra que la de aquella vez que mató a Danzo y estaba completamente consumido por el odio y la venganza.

—Adentro todavía están sus cosas y el dinero que consiguió— notificó la señora —, además que ella deseaba mostrarle esto.

Por primera vez en todo el relato, Sasuke pareció reaccionar. Sus ojos se fijaron en lo que ella tenía entre sus manos. Eran dos pares de botitas tejidas para su bebé, un par blanco y uno... rosa.

—Ella había estado practicando conmigo para mostrarle el resultado de su esfuerzo en cuanto volviera, pero como Sakura-san no regresó, me tomé la molestia de terminarlas en su lugar— depositó las botitas en su única mano.

—Le agradezco— asintió levemente hacia la mujer y terminó de entrar al departamento.

Se dio cuenta que lo que ella decía era verdad, pues todo allí estaba tan ordenado como Sakura lo hubiera dejado. Conociéndola como lo hace, dedujo que el dinero no estaría guardado en sitios demasiado obvios, pero no tenía tiempo para buscarlo. Así que dejó su propio dinero, las botitas que le dio la mujer y salió en busca de una pista para dar con su paradero.

—Si quiere averiguar algo, puede hacerlo con los apostadores, quizás algunos que si estuvieron con ella esa noche, vieron algo.

—Podría intentar buscar el rastro de su chakra— ofreció Karin.

—Si su distancia supera los diez kilómetros, no nos servirá de mucho— decretó Sasuke —. Además, ¿siquiera conoces su chakra?

—Ella me salvó la vida— sentenció la pelirroja —, jamás olvidaré su chakra y su expresión de dolor...

Él endureció su faz, no hacía falta que le recordaran sus errores en el mismo momento en qué sentía que su cabeza iba en caída libre hacía la oscuridad, por su temor a quedarse solo de nuevo...

...

El joven caminaba por el pueblo buscando algo de comida para los enfermos, cuando lo vio a él. Era Uchiha Sasuke en persona. Había escuchado mucho sobre ese sujeto, pero jamás lo había visto tan de cerca como en ese momento. A pesar de su larga lista de errores, él lo admiraba por su increíble poder, además de la historia que hay detrás de su clan longevo y poderoso.

Lo que más llamaba su atención, era que él estaba a punto de entrar al departamento donde se había estado quedando la Haruno hasta su reclutamiento forzoso. Es obvio que ambos se conocen, ¿No? Son de la misma Aldea, de la misma generación y pertenecieron al mismo equipo...

Entonces sus ojos se abrieron desmesuradamente comprender la severidad del asunto.

—Sakura-san desapareció— escuchó como le daban la terrible noticia y contempló como su expresión se llenó de confusión, ira y ¿miedo?

Después de un intercambio de palabras entre la casera y la compañera del Uchiha, la mujer más vieja le entregó unos zapatitos de bebé.

Tragó grueso, estaban realmente jodidos. Cuando se sepa lo que pasó, Uchiha Sasuke los va a matar, sin piedad, a todos, y va a ser peor que el padecimiento que afectó a su gente.

Tratando de pasar desapercibido ante la kunoichi con habilidades sensoriales, regresó al escondite como alma que lleva el diablo.

Las cosas no podrían ser más complicadas que ahora...


Hasta aquí el capítulo de hoy.

Ese Suigetsu es un mamon xD. Me dio una risa lo del cartel, e incluso tengo una imagen mental de lo que sería, pero como yo no sé dibujar, pues se queda en mi mentecita. Por cierto, si en el primer capítulo era "ese compa ya está muerto, nomas no le han avisado", ahora es "A ese compa ya le avisaron que va a morir" ¿Qué será de la vida de mi niña y su ensaladita? Sabremos en el capítulo siguiente, nos leemos en 2 semanas más.

Espero que se tomen la molestia de dejarme su opinión por medio de un review.

Nos leemos en el siguiente capítulo, hasta la próxima.

EAUchiha.