Hola, mis queridos lectores. He venido con un capítulo nuevo de esta hermosa historia. Espero que puedan ayudarme dándole like a mi página de Facebook EAUchiha-Fanfiction y a mi Facebook personal Anne Kristina Rodríguez (en mi perfil está el enlace directo a ambos perfiles) desde allí estaré pendiente de ustedes y publicaré sobre mis próximas actualizaciones.
Agradecimientos especiales a mi Beta: Hikari Takaishi Y
Espero que la lectura sea de su total agrado.
Se prohíbe resubir en otras plataformas o adaptar este escrito. NO AL PLAGIO.
Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto, solo los utilizo sin ningún fin lucrativo.
Capítulo 3.
Sus ojos se abrieron desorbitados, todo le daba vueltas. El olor nauseabundo del lugar incrementa las náuseas causadas por su aturdimiento.
Se puso una mano en la frente y cerró los ojos con fuerza, buscando tolerar el dolor de su cabeza, el mareo y silenciar el zumbido insistente de sus oídos.
Cuando comenzó a tomar conciencia de las cosas, recordó lo que le había pasado y se dio cuenta que había estado acostada en un suelo lleno de humedad, a eso se debe el mal olor que hay allí. También se dio cuenta que tenía un hambre terrible y un antojo de chocolates bañados con miel.
«¿Tenías que escoger ese tipo de antojo en este momento tan crítico?» Se recriminó a sí misma, mientras trataba de ignorar como su boca estaba echa agua con la idea del alimento.
—Parece que por fin ha despertado, Haruno-san— una voz masculina interrumpió sus pensamientos.
Un hombre joven, quizás unos tres o cuatro años más joven que ella. De cabello y ojos café, con un atractivo común y una estatura que estaría a unos cinco centímetros del metro ochenta. Si mal no recuerda, él fue la persona que la secuestró.
—¿Qué es lo que quieres de mí?— abrazó su vientre por debajo de su capa y lo miró desafiante.
—Antes que nada, me gustaría disculparme con usted por la forma en la que la traje a este lugar— hizo una reverencia, dejando a la Uchiha bastante desconcertada —. Acepte mis más sinceras disculpas, Haruno-san.
Por su manera de llamarla, supo que él no tenía idea de su matrimonio con el Uchiha. Eso quiere decir que esas personas no la habían tomado como rehén para atraer a su esposo y tratar de matarlo. Por lo tanto, debía mantener el secreto por un tiempo más. Tal vez no sea conveniente para ella –en esa situación–, que se sepa lo suyo con Sasuke.
—Antes de que haga más preguntas, sígame, por favor— pidió señalando la puerta con amabilidad.
—¿Cuál es tu nombre, joven?— interrogó.
—Yukio— contestó —. Venga conmigo, se lo pido.
—Hmp— se levantó con dificultad y siguió al hombre.
El lugar parece ser un escondite bajo tierra que fue abandonado en los tiempos de la primera y segunda guerra ninja, pero esa persona lo estaba ocupando ahora por algún motivo. Aunque seguramente él no se encuentra solo en ese lugar y, a juzgar por su manera de dirigirse a ella hace rato, esa o esas personas necesitan de sus habilidades para algo.
Al llegar a lo que parece ser el centro de ese laberinto, cruzaron por un pasillo más largo que el anterior y entraron por una puerta doble que estaba al fondo. El lugar se veía más extenso de lo que aparentaba por fuera, dentro habían alrededor de veinte personas acostadas en el suelo.
Aquellos pacientes presentaban una sintomatología bastante singular y que ella con solamente mirarlos pudo distinguir. Tos seca, fiebre, dificultad para respirar. Evidentemente esas personas tenían una fuerte crisis endémica en ese lugar.
También habían alrededor de diez mujeres que atendían a los enfermos, ellas tenían mascarillas y guantes para poder socorrerlos, disminuyendo el riesgo de contagio.
Trató de acercarse a un niño de más o menos ocho años, pero la voz de una anciana se lo impidió.
—No se acerque sin las protecciones mínimas de bioseguridad, Haruno-sensei, esta enfermedad es altamente contagiosa— le advirtió.
—No se preocupe por eso, esto que tengo en la frente es mucho más que un simple adorno— señaló su byakugou con el pulgar.
—¿Y su criatura estará a salvo?— cuestionó preocupada.
Sakura entendió que esas personas conocían su estado, pues aún no se deshacía de su capa de viaje.
—Mientras el patógeno en cuestión no sea capaz de atravesar la barrera placentaria, mi bebé está a salvo. Pero por si las dudas, le he otorgado una barrera protectora con mi chakra— colocó la palma de su mano sobre la frente del niño y emitió chakra curativo para disminuir su fiebre un poco y hacerle un chequeo general —. No parece algo que hubiera visto antes, quisiera hacer unos análisis para determinar sus características físicoquímicas y saber con qué tipo de microorganismo nos estamos enfrentando, luego averiguar cómo actuar a partir de allí.
—Acá no tenemos nada para hacer ese tipo de estudios— habló la anciana que parece liderar al grupo de mujeres.
—¿Por qué están aquí? ¿De dónde son? ¿Qué crimen cometieron para tener que refugiarse bajo tierra?— interrogó con sospecha.
—Esas preguntas las puedo aclarar yo, Haruno-sama— un hombre bien entrado en los cuarenta, se presentó ante ella —. Mi nombre es Tora, soy el líder de este humilde pueblo. Mi gente y yo enviamos al joven Yukio a traerla en contra de su voluntad porque no teníamos alternativa. Nuestra gente está muriendo y nosotros nos estamos escondiendo. En nombre de cada persona de este pueblo, mis más sinceras disculpas— se puso de rodilla e inclinó la cabeza contra el suelo.
—¿Qué hicieron para terminar así?— insistió.
—Somos habitantes de un pueblo que está al oeste— comenzó —. Siempre éramos víctimas de bandidos, nos robaban nuestra comida, violaban a nuestras mujeres, mataban a la fuerza obrera. Hasta que un día comenzaron a cobrar impuestos con la condición de que nos dejarían en paz, pero, con el tiempo pedían más y más dinero, ya no podíamos pagarlo. Quisimos pedir ayuda a las grandes potencias, sin embargo, ellos estaban más ocupados en la diplomacia entre naciones, que en brindar ayuda a los civiles desesperados. Entonces decidimos que lo mejor era abandonar nuestro hogar y huimos— apretó los puños con impotencia —, encontramos este refugio y hemos estado aquí por casi medio año.
Sakura recordó que ella y Sasuke pasaron por el lugar que describen cuando llegaron al pueblo donde ella lo estaba esperando, en su momento pensó que fue abandonado durante la última guerra, pero ahora entiende que no fue así. También comprendió que aquella paz, que su amigo intentaba construir en el mundo, a veces no iba a poder alcanzar a todas las personas. El mundo les había dado la espalda cuando más lo necesitaban, aún así, no odiaban a nadie, solo querían una ayuda para no seguir sufriendo la pérdida de sus seres queridos.
—¿Cómo sobreviven? ¿De qué se alimentan?
—Ramas que encontramos en los alrededores, hervimos el agua estancada que recolectamos de una parte del refugio donde cae mucha agua de lluvia, por acá llueve demasiado y aprovechamos eso. Comemos los animales que encontramos por acá, a veces conejos, roedores, murciélagos...
—¿Murciélagos y roedores?— su ceño se frunció —Ese puede ser el problema— habló para sí misma —, esos animales son conocidos como transmisores de virus al ser humano— se levantó de pronto —. Muy bien, los ayudaré. No puedo ignorar a quienes me necesitan. Esto es lo que haremos, vamos a cambiar el esquema de alimentación de todos, comenzar a buscar alternativas alimenticias para fortalecer el sistema inmunológico de todos. Un sistema inmunológico comprometido se vuelve un problema en cualquier enfermedad. También necesito que me consigan alguna chaqueta o algo que me sirva como una bata de médico, esta es la única prenda de ropa que tengo por ahora y no quiero exponerla a mucho. Por otro lado, enviaré a un mensajero a Iwagakure que es la Aldea oculta más cercana, necesito solicitar ayuda al Tsuchikage. De ser necesario, iré personalmente a hablar con ellos. No solamente voy a solicitar equipo médico para la investigación y algunas manos extras, sino que también me encargaré de recuperar la seguridad de su pueblo para que puedan vivir en paz en su hogar. Pero, mientras no sepamos a qué nos estamos enfrentando, nos quedaremos aquí para no propagar el patógeno y convertir esto en una posible epidemia o una pandemia, en el peor de los casos.
—Usted solamente diga lo qué necesita y nosotros nos encargaremos del resto— habló el líder con las esperanzas renovadas.
Finalmente su pueblo vería la luz al final del túnel.
—Antes que nada, ¿alguien seria tan amable de conseguirme algo de chocolate y miel?— pidió avergonzada. Pues a pesar de tener mucho que hacer, aún no ha olvidado su antojo.
—Yukio le conseguirá todo lo que usted quiera— aseguró Tora con una enorme sonrisa.
Luego de ello, pidió que le consiguieran algunos pergaminos para anotar la lista de alimentos necesarios, algunas hierbas medicinales y una carta explicativa al Tsuchikage para pedir ayuda. La cual tuvo que firmar como: Haruno Sakura, Jounin activo y Líder del equipo médico de Konohagakure. De ese modo, tendría la atención del líder de aquella Aldea oculta, posiblemente él le otorgue una audiencia o responda el mensaje enviando lo solicitado directamente.
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Unos cuantos días después, recibió la visita de la Kurotsuchi, la nieta del Tsuchikage. Ella estaba allí para comprobar su presencia en ese lugar y evaluar la situación de ese pequeño poblado. Se le fue dotado de todo el personal médico necesario y el equipo para la investigación. La pelinegra también dio caza a los bandidos y liberó al pueblo de la opresión de esos renegados.
Todo el equipo médico y los voluntarios tuvieron que usar trajes de bioseguridad para atender a los contagiados, los cuales tenían un aumento exagerado con el correr de los días. También instalaron carpas a las afueras del refugio para que el equipo médico pudiera realizar sus investigaciones, para que tuvieran la oportunidad de descansar y también pequeñas carpas individuales para separar a las personas –aparentemente– sanas, de los enfermos.
No podía decir que trabajaba día y noche sin descanso porque no lo hacía. Ella tenía que descansar, las semanas seguían pasando y ella se acercaba más a su fecha de parto. Quería salvar a esas personas, pero también debía mantener a salvo a su bebé; por lo que capacitaba a los médicos que le proporcionó Iwagakure para que ellos siguieran trabajando mientras ella debía tomarse un descanso.
Luego de seis semanas de arduo trabajo, Sakura logró estudiar la composición fisicoquímica del microorganismo y se dieron cuenta que se trataba de un virus que era consecuencia de la ingesta del murciélago. También encontraron la manera de detectar los anticuerpos del virus y discriminar entre una persona sana y un portador asintomático, los cuales tuvieron que aislar de las personas sanas también.
Aún trabajaban en una vacuna para contrarrestar el virus, pero al menos habían encontrado la manera de sanar a esas personas. Desgraciadamente, algunos de ellos –los más vulnerables– no consiguieron sobrevivir. Aquello llenaba de pesar el corazón de Sakura, pero ella siempre entendió que así es el ciclo de la vida.
—Sakura-senpai— una joven médico de Iwagakure entró a su carpa, interrumpiendo su descanso —, solicitamos su presencia en el laboratorio de investigación, es posible que hayamos encontrado la vacuna.
—Voy— ignoró el dolor en sus pies y fue a cumplir con su deber.
Si eso resultaba ser cierto, esas personas por fin dejarán de vivir en angustia y podrán empezar de nuevo en su verdadero hogar.
Ni siquiera había tenido la oportunidad de pensar en el paradero de Sasuke. Se detuvo en seco a la mitad del camino y sus ojos verdes se dirigieron al cielo, ¿Dónde estará ahora mismo? ¿Por qué no ha regresado? Se supone que tardaría tres semanas, pero ya tiene otras tres semanas de retraso, ¿Le habrá sucedido algo? Quizás sí, pero ella por estar pendiente de esas personas no ha procurado buscarlo.
—Espero que estés bien, te estamos esperando— pronunció al aire con melancolía.
Colocó una mano en su vientre, había crecido muchísimo más en esas seis semanas. No podía esperar para tenerlo en sus brazos y llenarlo de amor, solamente esperaba que su padre estuviera sano y presente para cuando llegue el momento...
Hasta aquí el capítulo de hoy.
Mi bebé es toda a una súper doctora, ella podrá salvar a esa gente TT-TT por cierto, esta mujer está pendeja porque no le ha dicho el significado el título, 'Sekinin' es responsabilidad u obligación en takataka. El siguiente capítulo es el final, veremos con que mamada nos saldrá el Sasuki cuando llegue al campamento.
Espero que se tomen la molestia de dejarme su opinión por medio de un review.
Nos leemos en el siguiente capítulo, hasta la próxima.
EAUchiha.
