CAPITULO 3
Kaori por un momento dudo en acceder a la invitación del extraño sujeto, considero sus opciones, no había comido desde esa mañana y por el entorno del lugar, a que se desocupara una mesa faltaba tiempo, cuando visualizo nuevamente con la joven que saludo al inicio, se relajó y acepto cordialmente y se sentó al lado de la chica. Un joven se recorrió y se sentó al lado del hombre que la había invitado.
—Este individuo tomó la libertad de ordenar un poco de udon, cuando mis sobrinas eran pequeñas amaban estos fideos —Kenshin arrimo el plato frente a ella.
—Muchas gracias, se ve delicioso —la pequeña agradeció por la comida y comenzó a degustar el platillo.
—Fue maravillosa la historia de Cenicienta, estaba muy preocupada porque no se reuniese con el príncipe, pero que bueno que todo termino bien —comentó Chizuru.
—Sí, en parte, termino bien para ella —el tono de su voz extraño a Kenshin.
—¿Se refiere a la madrastra malvada? —pregunto a la menor.
—En parte sí, tuve que inventar el final porque había niños presentes —respondió dando un sorbo a su té.
—Pero si tu también eres solo una mocosa —susurro Kenji sarcásticamente recibiendo discretamente un pellizco por parte de su progenitor.
—El cuento en su mayoría es verdad, pero en el original las hermanas son quienes terminan perdiendo más que la madre —
—¿Pasó algo con las hermanas? —la curiosidad estaba presente en el joven guerrero.
—Pues… no quisiera arruinarte la historia… —se dirigió a Chizuru quien asintió para que prosiguiera —Bien, escuchen… —desvió su mirada en distintos puntos para asegurarse que ninguno de los clientes escuchara y susurro quedamente para que solo ellos tres escucharan —…las hermanas tuvieron que amputarse los dedos de los pies para que pudiese quedar la zapatilla, aunque bueno no resulto… —completamente un dato aterrador que no estaban seguros de haber querido escucharlo. Kaori libero una ligera risa al apreciar los rostros de horror por parte de los presentes —Se los dije —
—Eso es crueldad, sí que lo es… —fue lo único que articulo el pelirrojo. —Por cierto, cuando discutía con la encargada, menciono que necesitaba regresar en tren —
—Sí, llegue en la mañana, fui a comprar unos dulces, en solo un descuido que ayude a una señora, un sujeto paso corriendo y se llevó mi única bolsa con mi dinero… —
FLASHBACK
—¡Muchas gracias por su compra! —la vendedora se despidió con una reverencia de Kaori. Ya contenta con su compra, decidió ir a comprar el boleto de regreso para el día siguiente en el tren matutino.
—Disculpe, jovencita. ¿Podría decirme donde está ubicada la estación de tren? —una anciana que tenía un mapa parecía confundida por las direcciones.
—Por supuesto —Kaori dejo sus cosas por un momento en el suelo, en lo que explicaba a la mujer su ubicación y como llegar a su destino. No se percató en que, en esos pocos segundos, un sujeto con la cara cubierta pasara corriendo a su lado recogiendo sus pertenencias, al notar esto, sin dudarlo comenzó a perseguirlo —¡Espera! ¡Por favor deténganlo! ¡Devuélveme mis cosas! —por más que corrió sus piernas eran demasiado cortas en comparación con el ladrón, lo perdió entre la multitud, y recordando lo que le enseño su madre, acudir con un oficial de policía y así lo hizo. Realizo el reporte y cuatro oficiales salieron a buscar indicios, ella se quedó a esperar en la estación debido a que no tenía algún otro lugar al que ir, pasaron las horas y uno de ellos regreso con una bolsa que enseguida ella reconoció, saltó del asiento donde se encontraba sentada y se aproximó a él. El oficial se inclinó hacia ella y se la entrego, de inmediato Kaori reviso el interior, su cambio de ropa estaba, pero la bolsita aparte con su dinero no. —¿Es lo único oficial? —
—Aún estamos buscando al sospechoso, esto lo encontramos tirado en la calle, le notificaremos si recuperamos algo, por el momento ¿quiere que la acompañe con un familiar? ¿Dónde están sus padres? —comentó apenado.
—No tengo familiares aquí… —susurró, sabía que perdía el tiempo, agradeció y se retiró del lugar, preocupada en como regresaría a su hogar.
FIN FLASHBACK
Atentos a la experiencia de la pequeña, no pudieron evitar brindarle una mirada de tristeza y empatía, de inmediato, Kenshin metió la mano en la manga de su gi y de esta sustrajo una bolsa pequeña desgastada.
—Después de pagar la comida, el resto es tuyo —la niña dirigió su mirada en la bolsa, luego en el hombre y así un par de veces. —Anda, tómala, este individuo no necesita mucho la verdad —
—No se preocupe, en serio —negó rotundamente.
—Insisto, por favor. —
—Con lo que he ganado es más que suficiente, además, he aceptado su comida, no puedo hacer caso de extraños, me enseñaron que eso no es correcto —el tono de su voz ligeramente serio pero infantil entretenía a Kenshin, resignado, volvió a guardar su dinero.
—Es verdad, ¿Cómo te llamas pequeña? —Chizuru se dirigió a ella y la cuestionada hizo una ligera mueca, la joven comprendió que, en su interior, estaba preguntándose si debería o no. Tenía un punto, una persona normal ni siquiera se hubiese atrevido a aceptar la comida —A mi puedes decirme… —
—¡Espera, espera, espera! Mi tío fue estricto en enseñarme en no decir quién soy a personas que solo veré una vez, después de aceptarles la comida, me iré de regreso, por lo tanto, no necesito saber sus nombres —y no mentía, extrañamente su tío Yahiko y su madre fueron realmente insistentes, no revelar su nombre a personas desconocidas si ellos no estaban presentes.
—Pero…—
—Les agradezco, pero no me sentiré cómoda —después de esto ninguno dijo nada más y esperaron a que ella terminara, pagaron y salieron del lugar. Ya estando fuera del restaurante decidieron despedirse —Nuevamente muchas gracias —una reverencia fue respuesta hacia ella después de que la realizara primero.
—Cuídate mucho de regreso —Kenshin le acaricio cabeza sonriendo, después de la muestra de cariño, dio media vuelta y comenzó a avanzar en dirección contraria de donde se encontraban, siendo seguida con la mirada por parte de los tres, después se giraron para continuar por otro sendero. Justo en ese instante, nuevamente un sujeto extraño tropezó levemente con la pequeña y tras unas leves disculpas y continuar con su camino, la niña se detuvo un momento al sentir el interior de su obi ligero, alarmada regreso su vista hacia el sujeto quien ya había comenzado a correr al ser perseguido.
—¡Esta vez no te perderé de vista! ¡Auxilio, por favor! ¡Detente, ladrón! —
—¡Quítense del camino! ¡Apártense! —el sujeto gritaba a la multitud alejándola con los brazos. Kenji y Kenshin escucharon el alboroto y nuevamente se volvieron hacia la conmoción, hicieron contacto visual con el sospechoso y con la pequeña con quien entablaron conversación minutos atrás.
—Oye, yo lo distraigo y tú lo atrapas. Chizuru quédate atrás —Kenji anuncio a su padre mientras preparaba su espada.
—Por favor, no lo lastimes —estuvo de acuerdo el mayor quien separo un poco sus piernas en posición de defensa. Cuando el sujeto llego corriendo hacia ellos, y aunque los amenazo, ambos pelirrojos no se movieron de su lugar. Kenji dio un paso hacia adelante y en un parpadeo, el sospecho visualizo al espadachín detrás de él devolviéndole la mirada con la su espada enfundada, lo curioso era que lo observo en un ángulo inclinado y además no sentía el suelo en sus pies, paso todo lentamente frente a sus ojos, hasta que sintió el impacto contra su espalda en el terreno arenoso y cerro sus ojos al sentir el dolor. Al abrirlos se encontró con un hombre de ojos violetas frente a él, de inmediato, intento golpearlo siendo esquivado por Kenshin, se levantó rápida y nuevamente se abalanzo contra él sin éxito —Eso que tienes no te pertenece, por favor devuélvelo —sin hacer caso y siguiendo con sus ataques inútiles, Kenshin lo detuvo y aplico una llave que Kaoru le había enseñado del estilo Kamiya dejándolo en el suelo, donde finalmente la policía llego.
—¡No se mueva! —advirtió un oficial, el sujeto finalmente se resignó y tomando el control lo levantaron, donde en ese instante la pequeña se acercó hacia él, retirando la bolsa robada, los oficiales se la entregaron y finalmente se lo llevaron.
—¿Ustedes lo detuvieron verdad? ¡Muchas gracias! —se dirigió a los tres.
—No tienes nada que agradecer, de verdad que no. Pero, este individuo está preocupado porque es la segunda vez que te asaltan, estaríamos más tranquilos si te acompañamos a la estación de tren, ¿verdad? —rápidamente Chizuru asintió mientras Kenji no muy seguro, simplemente se resignó.
—¡Se los agradezco mucho! Esta vez déjenme compensárselo, ¿tienen espacio para un postre? —
—¡Que delicia! —murmuro Chizuru probando el tercer dulce.
—Sí que lo es —estuvo de acuerdo el mayor.
—Nada mal —continuo Kenji dando un sorbo a su té.
—Gracias por la invitación —se dirigió Kenshin a Kaori. Ella negó y sonrió alegremente.
—Me ayudaron, es lo mínimo que puedo hacer. Además, necesitaba volver aquí y comprar esto—señalo una caja de bambú con los Sakuramochi.
—¿Son de regalo? —pregunto curiosa Chizuru.
—Sí, son para mi madre. Um, ya que volvimos a encontrarnos, me gustaría llamarlos por su nombre, pero sigo estrictamente a no decir quién soy, pero pueden decirme Kaori—
—Con que Kaori, un gusto en conocerle, señorita Kaori. Puede llamarme Kenshin —
—Yo soy Chizuru —seguido señalo al joven a su lado —Y él es Kenji —
—Un placer, ¿son familia? Ellos dos se parecen mucho, dudé un poco, ya que el cabello del joven Kenji creí que era castaño, pero al salir, lo vi mejor, es un rojizo muy oscuro —comento señalando la mata del joven, el solo comentarlo creo una ligera tensión en el ambiente, y al no responder ninguno de los varones, la joven decidió contestar a la duda.
—Así es, Kenji es el hijo del señor Kenshin, y él es mi esposo —
—¡Tan jóvenes! ¿Llevan mucho tiempo? —sin duda ella no era nada discreta, pensó Kenshin.
—No tiene por qué importarte eso…—Kenji respondió para no incomodar a su pareja.
—Perdón, tienen razón… —se lamentó bajando su rostro, Chizuru le lanzo una mirada de reproche al pelirrojo y regreso con la niña.
—Acabamos de casarnos y de dejar mi pueblo natal para viajar por el país, pero nos conocemos ya desde hace un buen rato, y… realmente estoy profundamente enamorada de él… —ella bajo la mesa coloco su mano sobre la de él, quien por respuesta después de dar un respingo, correspondió entrelazando sus dedos con los de ella. Por supuesto, Kenshin sabía lo que pasaba y los miraba con ternura, la imagen de Kaoru se reflejó en su mente y su primera cita como pareja, quizá no como Kenji, pero al principio, tomar la mano de Kaoru en público aun le era difícil, y que decir de abrazarla o besarla. —¿Y tú Kaori? ¿Vives con tu mamá? —
—Sí, también con mis tíos, vivimos en Tokyo —Kaori se llevó una mano a su boca al cometer el error de decir de donde provenía.
—No se preocupe, no diremos ninguna palabra, pero ¿Qué hace tan lejos de su casa? ¿Su madre sabe que viajo sola hasta aquí? —pregunto Kenshin.
—Umm… saben que me fui… pero no tan lejos… mi mamá quería estos dulces y quise complacerla —
—¿Y no pudiste esperar a viajar con ella? —esta vez fue Kenji.
—No puede —la sonrisa disminuyo, pero no desapareció, esto lo capto Kenshin —Mi mamá esta por irse al cielo, por eso quise venir y comprarle el dulce que tanto quería, probablemente allá arriba no los vendan —el mayor analizo la mirada de la pequeña, la leyó bien, aunque ella sonreía, la tristeza y miedo en sus ojos era más que obvia.
—Lo lamento… ¿está enferma? —preguntó con las palabras atascadas en su garganta la azabache.
—No tienes que decirme eso, ella se irá a un sitio donde podrá descansar tranquila y sin dolor, ira con mis abuelos a quienes extraña tanto —contesto sonriendo. Nuevamente, Kenshin le revolvió los cabellos sorprendiendo la pequeña.
—Me siento triste porque tuviste que crecer tan rápido, señorita Kaori. —
—No es nada, además no estoy sola, mis tíos son quienes se encargan de lo más pesado, al contrario de ellos, no aportó mucho —Kenshin dudó por un momento, pero no podía evitarlo, se acercó un poco más a su lado y paso su brazo rodeando los hombros de la pequeña —Oh… ¿pasa algo? —dirigió su vista hacia él, lentamente el mayor la acercaba a su costado, finalmente ella no lo rechazó, disfrutando del medio abrazo por parte de él —Que cálido… —Chizuru sentía lágrimas en sus ojos y Kenji apretó su agarre y comenzó a acariciar el dorso de su mano con su pulgar. Pocos minutos después, se separaron, y agradeciéndole con sus ojos al ojivioleta y una sonrisa de respuesta, el ex vagabundo regresó a su lugar inicial.
—Entonces van de viaje juntos, que envidia. —quiso retomar el tema iniciado por Chizuru. —¿A dónde se dirigen ahora? —los tres se miraron sin saber que decir —¿Oh? ¿No tienen plan? —
—Pues, a decir verdad, acabamos de encontrarnos, no hemos discutido que hacer —dijo Kenji. —Chizuru y yo queremos viajar y conocer un poco los pueblos cercanos, para decidir donde hacer nuestra vida —
—Espera Kenji, ¿no estas pensando en quedarte en Tokyo? —cuestiono el mayor.
—¿Ustedes también son de Tokyo? —pregunto sorprendida la pequeña.
—No estoy seguro viejo… quiero que Chizuru este cerca de sus hermanos al menos un tiempo, estar pendientes en caso de algo pase…. —
—Pero nuestro hogar es amplio, señorita, puede venir a instalarse con nosotros y sus hermanos —intento convencer Kenshin a la mujer.
—Le agradezco mucho el ofrecimiento, honorable suegro —inclino su cuerpo en señal de respeto —Yo no tengo ningún problema, mis hermanos están siendo cuidados por una amable ama de casa, son huérfanos igual que yo, sé que están en buenas manos, por lo tanto, si mi esposo esta de acuerdo, me encantaría visitar su hogar natal y brindarle mis respetos a su madre —el solo mencionar a Kaoru nuevamente, causo como consecuencia que ambos pelirrojos se mantuvieran en silencio un par de minutos.
—Entonces, ¿dejaron a la mujer sola? —cuestiono ligeramente molesta Kaori —¡Eso no es justo! Oh esperen, ¿ella tampoco puede viajar? —pregunto lamentándose por reaccionar de esa manera sin pensar bien la situación, Kenshin y Kenji se dirigieron una mirada rápida y suspiraron levemente.
—No es eso… ella no sabe de nuestro paradero… —menciono el espadachín, Kaori realizo una mueca de duda y prosiguió —Tuve que irme con mi maestro a entrenar hace varios años, no he tenido contacto con mi familia desde entonces, incluyendo al viejo —señalo mientras bebía nuevamente su té.
—En mi caso, estuve de viaje en otro país por largo tiempo, tampoco he tenido contacto con ella ni mis amigos, y como puedes ver, este individuo se ha perdido de muchas cosas… —hizo referencia a la relación con su hijo, Kaori quiso preguntar más pero se arrepintió, no quería incomodar más a las amables personas que la ayudaron, como si una bombilla en su cabeza se iluminara, se atrevió a proponer la idea que acababa de tener.
—¡Ya sé! ¿Qué les parece viajar juntos? —los presentes intercambiaron miradas entre sí no muy convencidos —Vamos al mismo sitio, ¿Por qué no vienen conmigo? Tengo dinero suficiente para pagarles el pasaje —
—No queremos ser molestia, pequeña Kaori —dijo Chizuru
—Además, es el ultimo lugar donde me gustaría estar —
—¡Kenji! No digas eso, deseo ir a ver a tu madre, pero no quiero gastar el dinero que con tanto esfuerzo Kaori ha ganado—reprendió molesta la azabache y claro esto desconcertó al mencionado.
—Ya te dije que en el momento que consiguiéramos donde vivir, iríamos a verla, la conozco, hará hasta lo imposible para que nos quedemos ahí, ¡y yo no merezco volver después de que la abandone! —el silencio nuevamente reino en la mesa y después la pequeña se giro al ver al mayor quien sonreía tristemente.
—¿Y usted señor Kenshin? —susurro la pequeña, y tras un suspiro el cuestionado respondió después de un suspiro.
—Este individuo se dirige a Tokyo, pero no está en mis planes tomar ningún medio de transporte, planeaba visitar Kyoto antes y después volver a casa —
—Si los querías visitar hubiese sido una perdida de tiempo, se fueron a Hokkaido hace ya más de un año —comentó Kenji deduciendo que se refería a los del Aoiya.
—Vaya… ¿en serio? —una risa nerviosa salió de sus labios.
—Entonces, si ya no tiene que ir a Kyoto… ¿Por qué no aceptan acompañarme? —aun no convencidos, la pequeña decidió jugar su ultima carta, con su pequeña mano, tomó la de Kenshin, seguido por la de Kenji y las unió en el centro, finalmente coloco la de Chizuru sobre las dos. —Ya sea por casualidad o destino, finalmente están juntos, como familia, pero no esta completa… alguien valioso los está esperando a ambos. Estoy segura, que su esposa estará esperándolos con los brazos abiertos y brindarles todo el amor perdido de estos años. —Kenshin conmovido, nuevamente le brindo una mirada a su hijo quien solo bufo finalizando con una sonrisa de resignación, informando que estaba de acuerdo en ir.
—Sus palabras me conmovieron en gran medida, señorita Kaori. Si no le molesta, aceptaremos con gusto y agradecimiento su invitación —la pequeña y Chizuru sonrieron ampliamente alegres y después de pasar un rato charlando de su pequeña estancia en Kobe pagaron y salieron del lugar en camino a la estación.
Ya casi estaba atardeciendo, Kenshin sugirió revisar los horarios y mejor irse temprano por la mañana, ese era el plan inicial de Kaori después de todo, así que no objetó y tampoco la joven pareja. Conforme se acercaban, el camino recto a la estación estaba compuesto por diferentes tiendas y puestos, los mercaderes ofrecían a todo pulmón ofertas y promociones de productos nuevos. Cuando los cuatro apenas pasaban por uno en particular, Chizuru enfoco su vista un adorno para el cabello con una camelia rosada en uno de los extremos de este, se detuvo al sentirse maravillada por el objeto, cuando Kenji notó su acción dirigió su vista al puesto y nuevamente a ella, metió la mano en la manga de su gi y se dirigió al puesto.
—¡Un intento, por favor! / Viejo, un intento —el pelirrojo y la ojivioleta se miraron curiosos después de dejar una monera de plata en el mostrador.
—¿Qué demonios crees que haces mocosa? —interrogo el mayor mientras Kenshin y Chizuru se acercaban.
—La señorita Chizuru quiere el broche, participaré para otorgárselo —respondió simplemente.
—¿Y quien dijo que lo hicieras? Yo lo haré —
—Eres muy temperamental, ¿ves la puntuación? Ocupas más de 1000 puntos en los objetivos, se ocupa paciencia y tranquilidad y en mi opinión no la tienes—
—¿Y crees tú que si? —una sonrisa orgullosa se reflejó en su rostro.
—No es que quiera alardear, pero en los festivales de Tokyo soy muy buena en los puestos de juegos —
—¿Quieres apostar? —desafió de inmediato.
—Uno de los pastelillos nuevos del restaurante Akabeko —al parecer el restaurante se había hecho conocido en Tokyo, fue lo que pensó Kenji al escucharla hablar del lugar de una de las amigas íntimas de su madre.
—Hecho —
—Umm... Kenji, Kaori... —Chizuru iba a interferir entre ellos, pero el exasesino coloco una mano en su hombro —Señor Himura... —
—Déjalos que se entretengan un poco. Kenji quiere conseguirte algo especial, de verdad que sí —
—Pero... —
—Por favor, déjate consentir un poco —con un gesto parental paternal coloco su mano en su cabeza y ella sonrió tiernamente.
—Aquí tienen —el encargado les brindo a cada uno 5 dardos, frente a ellos se encontraba un objetivo circular, cada franja dividida valía una cantidad diferente de puntaje, comenzando desde la más amplia de valor de 50, seguida de la de 100, 200,300,400 y finalmente, el centro más pequeño de 500, el broche era de 1200 puntos, por lo tanto, tendrían que saber aprovechar cada dardo.
Como si tuviesen un cronometro, ambos empezaron a lanzar los afilados objetos, Kenji dio el primero en la franja de 300 mientras Kaori atinó en el de 200, se tomaban su tiempo, en cada lanzamiento, y pasaron unos cuantos minutos en el que ambos ya estaban casi igualados, pero fue el mayor quien tomó la delantera con el cuarto dardo, quedaba el último tiro, la suma de Kaori era de 700, mientras que la de Kenji de 900. El pelirrojo enfoco su vista en la franja del 300, cerró su ojo izquierdo para mejor enfoque y lo lanzo, lamentablemente este quedo enterrado en el de 200, se llevo las manos al cabello en gesto de frustración y el encargado le obsequio un chal color lavanda con diseño tradicional. Con la mirada se disculpo con su esposa y ella le sonrió con sus ojos informándole que estaba bien, al ver a su lado, aún vio a la niña enfocada en el objetivo, aún apuntando, Kenshin ni Kenji perdieron detalle en esto ante la afilada mirada que la pequeña brindaba.
—"Sus ojos… yo los reconozco… los vi en algún lado…"—pensaba Kenji intentando escarbar en lo más profundo de su memoria, fue interrumpido cuando en un parpadeo y en un rápido lanzamiento quedo el dardo clavado en el justo centro del objetivo, pasaron unos segundos sin reaccionar, ni siquiera Kaori salía de su trance, hasta que Kenshin empezó a aplaudir.
—¡Muy bien hecho, señorita Kaori! ¡Le ha atinado al puntaje más alto! —después de un grito de victoria y varios saltos, el encargado se acerco a ella y después de escuchar el premio que deseaba, cuidadosamente lo envolvió y se lo brindo. Victoriosa se coloco frente al malhumorado oponente.
—Creo que gane —el joven solo rodo los ojos y chasqueo la lengua —Pero porque soy buena te ofreceré otro trato, la verdad ese chal parece muy acogedor para mi mamá, me olvidaré de la apuesta y te daré el broche a cambio del chal. ¿Trato? —extendió su mano hacia él, y después de una leve risa acepto el gesto dándole un ligero apretón e intercambiaron los premios.
—Toma —se acerco a su mujer y lo coloco sobre sus manos, ella agradecida lo sostuvo y lo llevo a su pecho
—Muchas gracias, Kenji. Lo atesorare mucho —el mencionado solo se giro para evitar que viesen su sonrojo, mientras que Kenshin y Kaori observaban la escena alegremente.
Después del juego, se encaminaron hacia la estación, afortunadamente si salía un tren en la mañana pero se enteraron que uno saldría en unos cuantos minutos en dirección a Tokyo y que haría una parada a media noche para que los pasajeros pudiesen descansar, a Kenshin no se le hizo mala idea el mejor pasar la noche en el tren ni tampoco hubo reclamos por parte de los otros tres, así que compraron los boletos y unos cuantos bocadillos para el camino y esperaron pacientemente a ingresar en el transporte.
Kaori se encontraba buscando los asientos que le habían asignado, estaba siendo seguida por el ex samurai y la joven pareja, al encontrar los asientos se volteo hacia ellos e hizo una señal con su mano.
—¡Son estos! —la oji violeta se apoyó en uno de los pasamanos del asiento para intentar alcanzar el compartimiento superior donde pudiese guardar sus pertenencias, rápidamente el mayor del grupo la sostuvo por su cintura al notar que tambaleaba.
—Es peligroso, deje que este individuo guarde las cosas por usted —le retiro la bolsa pequeña y el paquete con los dulces, los acomodo en el compartimiento y agrego también las bolsas de viaje de él y sus hijos. Chizuru y Kenji se sentaron en uno de los asientos y Kenshin y Kaori frente a ellos, ya un poco más relajados, esperaron unos cuantos minutos y se escucho el silbato del gran vehículo que anunciaba su partida, seguido de esto, comenzó a avanzar aumentando poco a poco su velocidad. —Hace mucho tiempo que no me subía a un tren de vapor —
—Yo creo que la ultima vez fue cuando viaje con el maestro hasta Niigata —comentó y vio a Chizuru quien estaba sentada rígidamente —¿Chizuru? ¿Qué pasa? ¿Qué tienes? —preocupado cuestiono a su pareja quien no podía hablar ni parpadear, esto Kenshin ya lo había visto, tomo una pequeña castaña y la rompió con sus dedos para sacar la semilla y se lo coloco en el regazo de la joven,
—Supongo que es tu primera vez, cómela, un amigo mío también paso lo mismo que tú, solo que muchas ocasiones, mastica esto para tus nervios —algo dudosa y con las manos temblando, tomo el alimento y lo llevo a sus labios masticándolo. Kenji coloco sus manos en sus hombros y comenzaba a sobarle los brazos, después de un par de minutos la joven se tranquilizó un poco.
—G-gracias, señor —este sonrió como respuesta.
—Parece que sabe mucho —comentó Kaori hacia el mayor.
—Mi amigo se ponía bastante nervioso, fue hasta que una doctora que conozco me explico este pequeño remedio—
—Are you sure those are our seats? They're occupied (¿Estás seguro de que son nuestros asientes? Están ocupados) —una mujer castaña de mediana edad le preguntaba a su marido quien confundido estaba revisando los boletos, pasaron frente a los cuatro un par de veces por el pasillo, captando la atención de los pasajeros incluidos ellos. —Dear, they're staring at us, we should ask to someone related on the train (Querido, nos están viendo, deberíamos hablar con alguien relacionado al tren)—
—Please, let me think, must be a mistake, just hope we didn't take the wrong train (Por favor, déjame pensar, debe haber un error, solo espero que no hayamos tomado el tren equivocado) —dijo nerviosamente causando más preocupación en la mujer.
—¿Que tendrán esos sujetos? —pregunto curioso Kenji. —¿Sabes que están diciendo? —se dirigió a Kenshin quien negó riendo levemente —¿Cómo? ¿No se supone que conviviste con extranjeros todos estos años? —
—Estaba en China, Kenji. Además, este individuo se encargaba más de trabajo físico—respondió a su pregunta. Cuando la pareja volvió a pasar frente a ellos, Kaori se levanto de su asiento y dio un par de suaves tirones en el vestido de la mujer, llamando la atención de la pareja.
—Excuse me, madam, do you need any help? (Disculpe, señora. ¿Necesitan ayuda?) — los tres pares de ojos que la acompañaban se ensancharon al escucharla.
—Oh thank goodness, someone who speaks our language (Oh, gracias al cielo que alquien habla nuestro idioma) —la castaña alzo los brazos hacia arriba aliviada, el caballero que la acompañaba se hinco con ella.
—We have a problem little girl, we can't find our seats, I'm thinking that maybe we took the wrong trip (Tenemos un problema pequeña, no Podemos encontrar nuestros asientos. Comienzo a pensar que tomamos el viaje equivocado) —le explico a Kaori.
—May I see your tickets, please? (¿Puedo ver sus boletos, por favor? )—asintiendo de inmediato le presto los boletos y ella los reviso, en efecto, sus lugares eran los siguientes de donde se encontraban, pero estaban ocupados, un par de minutos pasaron hasta que finalmente descubrió lo que sucedía. —Sir, do you know which wagon are we? (Señor, ¿sabe en qué vagón estamos?)—
—I read there that our seats are in "West Wagon" I asked an employee at station to take us to the wagon (Leí que nuestros asientos estaban en el Vagón oeste, le pregunte a un empleado y el nos trajo a este vagón) —
—This is the mistake sir, this kanji over here —señaló la esquina del boleto —It's "East" you confused the names, your wagon is the next one —señaló la Puerta hacia el extremo final del vagón
—Oh I see, I guess I need to learn more about the Japanese characters, thank you very much, young lady (Oh ya veo, creo que necesito aprender más de los caracteres japoneses, pero muchas gracias, pequeña) —dijo acariciando su cabeza y despues se dirigio a Kenshin.—Is this your father? Let me tell you that you have a smart and awesome daughter, great to know that you teach her English (¿Él es tu padre? Déjeme decirle que tiene una hija asombrosa e inteligente. Grandioso saber que le enseño el inglés) —el pelirrojo estaba abrumado al notar que el extranjero se dirigia a él, nervioso y sin saber que decir, sonrio nerviosamente y lo único que logro articular fue…
—Um… he…hello? —las palmas de sus manos se abrieron y las ladeaba de un lado a otro, esto causo risa en la pequeña quien interfirió por él.
—This person is a friend of mine; my father is helping to people that are in need very far from here (Esta persona es mi amigo, mi padre está ayudando a personas que estan en necesidad muy lejos de aquí)—
—Oh, I see. Hope you can see your dad soon, thank you so much (Ya veo, espero puedas ver a tu papá pronto, muchas gracias)—después de una reverencia por parte de ambos se dirigieron a la puerta que conectaba con el siguiente vagón, Kaori los despidió con su brazo y volvió a su asiento, donde sus tres acompañantes la miraban estupefactos.
—¿Qué? —pregunto extrañada —Estaban confundidos, sus asientos están en el siguiente vagón —comento deduciendo que estaban curiosos por lo que había pasado.
—Me tiene realmente impresionado, señorita Kaori —
—No imagine que tuvieses segunda nacionalidad, Kaori. ¿Tu papá es extranjero? —pregunto Chizuru
—Oh eso —suspiro —Mis padres son japoneses completamente, o bueno es lo que me dijo mi madre, a mi padre no lo conozco, mi tío comenta que fue a pelear por ayudar a personas en necesidad, mi mama aun lo espera y yo no quise quitarle sus esperanzas, aunque sé que mi padre debió perecer ya hace tiempo —Kenshin sintió un fuerte dolor en su corazón, no se imaginaba lo que Kaoru pudiese estar sintiendo al solo imaginar que ella creyese que había fallecido, al parecer fue buena idea el tomar el tren antes. —Como les dije, mi mamá esta gravemente enferma, pero tenemos familiares doctores, uno de ellos es extranjero, un año después que nos enteramos de su enfermedad, un amigo de ella le mando un especialista y se quedo un tiempo con nosotros, muchos de sus libros estaban en inglés, así que aprendí por mi cuenta después de que regresara a su país y dejara un diccionario. Leí cada uno de ellos y las investigaciones de su enfermedad para estar preparada para tratarla —
—Tu corazón es mucho más maduro de lo que pensé —comentó Kenshin
—Yo no diría que es madurar, es solo… que amo mucho a mi mamá… no necesite de mi padre, pero me gustaría conocerlo, a él y mi hermano mayor —Kaori se llevo una mano a sus labios nuevamente al darse cuenta de que hablo de más otra vez.
—¿También tienes un hermano mayor? —la pequeña no respondió a lo cuestionado por Kenji. Kenshin le dirigió una mirada y le negó con la cabeza.
—"Si su padre se fue para pelear en la misma guerra que yo, probablemente su hijo lo siguió, pobre Kaori…el cargar ella sola con tan pesada responsabilidad…" —pensó el ojivioleta compadeciéndola.
—Olvidémonos de temas tristes, ¿saben que fue gracioso? El como reacciono el señor Kenshin cuando el caballero hablo con él —
—Este individuo no tiene idea de lo que estaba comentando —
—Él creyó que eras mi padre y te elogió por haberme enseñado el segundo idioma, le explique usted era solo un amigo mío. Saben, nuevamente me está entrando hambre, ¿les parece cenar de una vez? —sugirió tomando los sets de comida que compraron anteriormente, sin replicar los tres asintieron y degustaron sus platillos, de vez en cuando Kenshin notaba que la pequeña tenía problemas con los palillos que estaban muy extensos para sus manos, así que, guardo el suyo y termino ayudándola a comer, al principio ella se avergonzó y después cedió agradeciéndole. Kenshin comenzaba a llenarse de una sensación de tranquilidad y paz mientras la alimentaba y limpiaba las comisuras de la boca de la pequeña, la última vez que alimento a Kenji fue cuando era muy bebé, poco a poco comenzó a sentir cariño por Kaori y después de escuchar que su padre y hermano, con la mayor probabilidad de haber muerto en batalla y su madre padeciendo de una enfermedad mortal, le estrujo su corazón, quizá si hablaba con los tíos que menciono, dejarían que la pequeña se uniera a su familia, estaba casi seguro que Kaoru accedería en tomar el rol de madre así como fue con Yahiko, la idea de tener una hija no le desagradaba del todo, políticamente tenía a su sorpresiva nuera, pero Kenji fue claro en no quedarse en el dojo, por lo tanto, el criar a una niña tan inteligente e iluminada como lo demostró Kaori le emocionaba de sobre manera, si sus familiares no estaban de acuerdo en brindarles la oportunidad de adoptarla, el dedicaría un poco de tiempo cada día en visitarla y pasar tiempo con ella, quería convertirse en parte de su vida. Cuando la azabache termino, Kenshin guardo los recipientes vacíos de los tres integrantes y después continúo cenando él. Pasaron un par de horas, Chizuru y Kaori jugaban con sus palmas mientras que Kenji y Kenshin hablaban de lo que habían hecho en los últimos años, principalmente el tema de conversación era sobre Hiko Seijurou, después Kaori les contó mas relatos e historias que había leído, atentamente ellos escuchaban cada uno de ellos, disfrutaban la compañía en el trayecto a Tokyo.
—Una papa, dos papas, tres papas, cuatro… —la ojivioleta hacia malabares con tres envoltorios de algunos snacks que habían consumido.
—Kaori, ¡eres muy buena en esto! —elogio Chizuru
—Hehe, mi mamá me enseñó —
"Una papa, dos papas, tres papas, cuatro"
"Hermana Kaoru eres muy buena"
"¡Muy buena, muy buena!"
"Hehe, no he perdido mi habilidad aún"
La mente de Kenshin se perdió en ese dulce recuerdo de años atrás, cuando llevaba poco que Yahiko se convirtió en aprendiz de Kaoru, recordaba claramente estar apreciando el juego infantil con Suzume y Ayame, se encontraba al lado del Doctor Genzai en un día muy normal y tranquilo, ese día también conoció a Sanosuke, Que rápido pasaba el tiempo, ansiaba tanto volver estar en los brazos de su mujer, ahora que lo pensaba, ¿Qué haría? ¿Cómo compensarle tanto tiempo perdido?, sus pensamientos fueron interrumpidos al notar que ambas mujeres soltaron un bostezo al mismo tiempo.
—Ya es un poco tarde, ¿Por qué no dormimos? —sugirió Kenshin.
—Sí… es buena idea… —un nuevo bostezo más marcado salió de los labios de la menor. Kenji acomodo su espada en su brazo izquierdo, mientras que con el derecho acomodaba a Chizuru en su hombro derecho recargando todo su peso y finalmente descansando su mejilla derecha en la cabeza de ella. Kaori intento recargarse en el brazo del asiento, pero le incomodaba, se revolvió varias veces intentando buscar una posición cómoda, Kenshin al notar esto, le dio un par de toques en su hombro para llamar su atención y al obtenerla, le señalo su pierna izquierda.
—¿De verdad puedo? —pregunto al mayor y este asintió, sonriendo, levanto sus pies del asiento y recostó su cabeza en el regazo del mayor quien descanso su mano en la cabeza de la pequeña —Que agradable… —Buenas noches, señor Kenshin… —susurro antes de dejarse vencer por el sueño.
—Buenas noches, pequeña —respondió antes de darles una ultima mirada a los tres integrantes, sonrió y los siguió en su descanso cerrando finalmente los ojos.
