Hola, te han llegado muchas notificaciones de este capítulo, te pido una sincera disculpa, ya subí e como Word, copypaste, y desconozco por que lo lee con código: c lo siento mucho.


Naruto: conque eso fue lo que pasó…

Hinata: ¿De-deberiamos repetirlo otra vez? Dijeron que no volviéramos a hablar de eso

Temari: tranquilos niños, en este punto ya nada puede ser peor

Aún estábamos abrazados me calmaba escuchar su respiración, él era más chico que yo, pero era alto, tenía porte de caballero, su cabello negro espeso le daba ese aire de adulto sabio

—Temari… no es que no te crea… es que parece una locura, lo repaso en mi cabeza y suena a una locura, pero necesito que sepas que incluso si lo fuera, te creería… solo que ...— no tenía que decir más

—Necesitas verlo, para creerlo— completé, incluso podía saber lo que pensaba sin necesidad de usar mis poderes, eso era una señal.

—Sí, trato de no serlo, pero la lógica me dice que debe ser así— me abrazó aún más fuerte.

—Lo haré, sacaré a Tayuya de aquí, no será difícil, solo que… eso no asegura que todo se haga más fácil — Shikamaru me besó y por primera vez sentí que nada me importaba, si así era el amor quería que fuera con él , los demonios, los demonizados nunca nos enamorábamos o bueno esa era la idea, sin embargo, estando entre sus brazos no me importaba. Kankurou se había enamorado a los 18 de una princesa nipona, cuando le confesó su origen ella lo exhibió, had that huir of ahí no solo por su dolor si no porque querían casarnos. Desde ese día Kankurou fue muy reservado y nos pidió que lo fuéramos.

Shikamaru y yo no podíamos dejar de tomarnos, por primera vez un sentimiento tan básico como el placer me hacía tan feliz, ni siquiera me importaba que mis hermanos fuesen a llegar, solo me importaba como Shikamaru estaba haciéndome el amor en las escaleras de la casa , como me tomaba, desnuda en cuerpo y alma para él, el primer orgasmo llegó, y yo me dejé caer sobre su hombro

—Todo cambiará desde hoy, Shikamaru, quizás se vuelva más complicado— le dejé un camino de besos desde su hombro hasta sus labios

—Te quedarás conmigo? - preguntó el pelinegro mientras tomaba mi rostro en sus manos

—Siempre— nos besamos, mientras el me levantaba ya tropezones subíamos las escaleras mientras lo dirigía a mi cuarto.

A la mañana, los rayos de sol que apenas entraban por la ventana marcaban el delicioso cuerpo de Shikamaru, si era un niño, pero tenía un cuerpo bien trabajado, su rostro era tan hermoso cuando dormía. Su celular me había despertado no había dejado de vibrar. Con cuidado me levanté ya íbamos tarde para nuestra primera clase del día, pero nuestra ropa se había quedado abajo, ni siquiera me había importado si Gaara o Kankurou la habían visto, mi sorpresa fue al abrir la puerta y ver los dos montones de ropa en el piso, no pude evitar soltar una risa

—buenos días, nena—escucharlo hablar con su voz ronca me había electrizado la piel "nena", joder, me encantaba.

—tu teléfono no ha dejado de sonar—

—es mi madre, está furiosa, Hinara fue a despertarme creo que fue con Sasori...—

—Shikamaru… hoy lo haré, sacaré a Tayuya de sus vidas… solo que, ella es el menor de todos sus problemas—

Llegamos a Konoha separados, Shikamaru se había bajado unas calles antes para que no se viera tan obvio, hace miles de años que un demonizado no había peleado con un Súcubo, Orochimaru estaría furioso y probablemente esto llegaría a oídos del consejo, bueno el riesgo valía la pena.

Lo primero que hice fue seguirla, parecía que ahora su relación con el Inuzuka era oficial. Aproveche que fue a dejar a su nuevo juguete al domo de taekwondo para interceptarla

—¿Cuándo piensas consumir su energía? — le pregunté

—púdrete—definitivamente no éramos amigas

—¿por qué él? — le seguí inquiriendo bloqueando su paso

—Porque es de la Hyuga— arquee la ceja, no sabía que le habían hecho a Tayuya, pero de verdad odiaba a Hinara

—porque no ha muerto? — ella me empujó abriéndose paso

—no es de tu incumbencia— eso no me dio buena espina

—Inuzuka no puede ser inmune, es un imbécil, no puede ser descendiente de un samurái—

—¿Porque te importa?, ni siquiera deberías ser amiga de la Hyuga, ¿has tocado a Hinata? — analice lo que ella decía, nunca había estado cerca de Hyuga azul —no me importa, pero si sigues con los 12 terminarás débil, no creo que eso le guste a tu hermano—

—deja a Inuzuka, te lo digo por tu bien—

—no te tengo miedo—la pelirroja salió del pasillo. Definitivamente nadie estaba preparado para lo que pasaría.

A la hora del almuerzo esperé a verla llegar, siempre acompañada de los productos de Orochimaru, me mordí el labio, bienvenidos al circo escondido entre las hojas.

Corrí hacia ella para tomar vuelo y taclearla, sus compañeros íncubos trataron de separarnos, pero Shikamaru me había dado demasiada fuerza toda la noche, la tomé de las muñecas y le di un beso, ella trato de negarse, pero ambas sabíamos que solo era necesario un pequeño roce para que la intención funcionará. Al terminar, mire hacia un lado y Shikamaru estaba ahí, estupefacto, le dedique una sonrisa muy discreta que no paso desapareció percibía por Tayuya.

—Nara? — ella me escupió en la cara —todo esto es por Nara, maldita perra— en cólera Tayuya se soltó de mi agarre y se abalanzó contra mí, soltando un puñetazo directo a mi mejilla

Los cánticos de pelea, chiflidos y gritos guarros del público masculino se salieron de control, escuché a Kankuro y Gaara, ambos me pedían separarme, el Inuzuka tomo a su novia mientras ponía su cuerpo para defenderla, y yos solo pude negar con la cabeza

—es en serio, Kiba? — probablemente él no veía que Hinara estaba viendo como defendía a Tayuya, hasta yo me sentía decepcionada.

—que te sucede Temari? — Kankuro estaba rojo de coraje, Gaara que siempre estaba tranquilo parecía también no comprender

—Necesito que Tayuya se vaya de aquí— limité a decirle

—ahora eres amiga de los de Konoha? — Kankuro daba vueltas enfurecido, nos habíamos encerrado en un salón

—no hiciste bien tu trabajo, Gaara se está alimentando de alguien que podría dejarlo sin poderes— Tayuya era una hija de puta, pero no parecía mentirosa

—y que tiene que ver eso? ¿Es por el Nara? Temari sabes bien que no es buena idea— Kankuro estaba ahora más furioso

—este hecho— me limité a decir. No había marcha atrás

La pelirroja salió de la escuela custodiada por el mismísimo Orochimaru, aunque Orochimaru era un viejo Incubo sabía que los demonizados teníamos más poder que él y todos sus engendros juntos. Inclusive si quería sacar a Tayuya de la ciudad, seguirá siendo mi vudú. Solo había dos maneras de romper un encantamiento de vudú: que el demonizados lo rompiera o que la víctima perdiera la sangre contaminada, en pocas palabras o la liberaba o se volvía humana.

—hey tu— Shikamaru llegó a recargarse en mi auto. —que fue eso? — sonreía un poco burlón

—porque no me dijiste que tú y Tayuya habían sido novios—

— lo supiste cuando la besaste? — Shikamaru parecía genuinamente sorprendido

—no idiota, cuando me dio un puñetazo por ti— el tocó mi mejilla donde Tayuya había golpeado

—no ha acabado cierto? —

—Shikamaru, los súcubos son demonios que absorben la energía de una persona mediante la piel, si tú la besabas, deberías estar muerto, o muy débil—

—sí, a veces eso pasaba ni siquiera iba a entrenar, no podía jugar Shogi, ella usaba un labial, decía que era porque el clima era diferente, pero yo vi a Orochimaru Sama darle uno—

Orochimaru era conocido por experimentar con ADN demonio, creía que podíamos ser homogéneos todos entre si, no era tomado en serio por muchos, pero si tenía una comunidad grande de seguidores.

—acompáñame—

Seguir a Tayuya fue fácil, se encontraba en casa del Inuzuka y eso no lo más fácil tendría que idear un plan conforme fueran avanzando las cosas, pero no haríamos desastre… no mucho. Salí del auto y toqué el timbre, esperaba que les gustarán las visitas sorpresa.

—¿Hola Kiba, nos invitas un té? — Le sonreí al moreno, que solo miraba a Shikamaru, no parecía sorprendido estaba más enojado, aun así, nos dejó pasar. Tayuya al verme cambio su expresión facial y se tensó.

—La razón por la que estoy aquí, es para pedirle disculpas a Tayuya, ¿Kiba… tienes un lugar donde podamos hablar de chica a chica? — Kiba estaba tan en desventaja que solo hacía caso a lo que Shikamaru decía, así nos llevó a su habitación. Shikamaru tampoco sabía qué hacer, aunque no tardarían en descubrirlo

—Tienes que irte de la ciudad—

—Orochimaru jamás dejará que eso pase, nosotros llegamos primero — sopeso un segundo —ya se, todo esto es por el Nara— Se sonrió — ya te lo cogiste? — preferí callar — yo no pude, si te dijo que éramos novios?, estaba loco por mi—

— Tayuya, tienes dos opciones o me haces caso y te largas o puedes estar preparada para todo el dolor que puedo hacerte—

—Que tengo que hacer? — Como hacer que una alumna de colegio se vaya de una ciudad sin desatar una guerra entre razas de demonios?

Los gemidos inundaron la gran casa de Kiba, toda la planta alta se podía escuchar los quejidos femeninos que salían de nuestras bocas, la mejor manera de no desatar una guerra era manchar la imagen de la artista estrella. Los súcubos no podían decir que no al sexo, pero al absorber energía, y los demonizados al tener tanta sobre todo acumulada, podía volverlos locos, literalmente volverlos más adictos que cualquier droga. Cada una sentada en el rostro de la otra, Tayuya parecía no poder saciarse, había demasiada energía para ella y sus compañeros. La perilla de la puerta se abrió y aparecieron ambos chicos, uno más sorprendido que el otro… Kiba comenzó a vociferar, pero al ver que su novia no me soltaba se dio la vuelta y se fue, Shikamaru prefería no mirar la escena

2 hrs más tarde el Nara y yo estábamos camino a su casa, me sentía débil y quería descansar —Temari que fue eso? — Parecía muy consternado —Fue un poco tétrico, no sé si cuenta como infidelidad

— Espero que no quieras que le pida un trío— me reí —Mañana Tayuya se irá—

Shikamaru beso los nudillos de mi mano —vamos a descansar, nena—

8am entrando a la escuela, todos ya estaban hablando del video sexual lésbico de Tayuya ¿quién era la otra chica? por supuesto que yo lo había filtrado no sin antes darle una correcta edición, de lejos le sonreí a mis hermanos, punto para los Demonizados. Habíamos llegado con Hinara y nadie pareció notarlo. Inmediatamente sacó su teléfono, el video estaba en todos lados, con sus ojos cristalizados nos miró y dijo

—Es el cuarto de Kiba… me imagino que se la estaba pasando bien— Solo me limité a negar con la cabeza por si Shikamaru intentaba explicarle.

La directora Tsunade acudió a cada salón pidiendo que no se hablara más del tema. Y así para el final del día Tayuya sacó de la escuela sus instrumentos, marcando el final de una era.

—No me sorprende que se haya ido, me sorprende que orochimaru no la haya podido salvar… te creo, todo—

No había sido un caos, o eso pensaba, era el inicio de un nuevo apocalipsis, uno del que nadie había escrito.