¡Buenas noches! Hoy es un día que recordaré bien padre, si que sí, me inspiré mucho en escribir este capítulo, muchas cosas que pensé en mi mente que no las agregaría, pues como le valieron a mi cerebro haha, agradezcan al soundtrack de Seisouhen, especialmente 'Laberynth' 'Eternal' You by my side' y obviamente el más precioso, 'And you and I'. Lamento mucho la demora, pero me he quedado picada con muchos fics de Kenshin y Kaoru, que me impresione tanto, realmente, revisen mis favoritos, apliquen los filtros y verán que en dos semanas de cinco favoritos subieron más de 80, y tengo una lista aún más larga haha. Agreguen que regresé a la universidad y el trabajo, me consume tiempo realmente, este es el penúltimo capítulo, si todo marcha bien, el final de esta historia no pasará de este fin de semana, será un buen tiempo antes de comenzar exámenes. Es curioso, porque ya tengo en mi libreta otras cuatro ideas para fics de Rurouni Kenshin, dos de ellos ya tengo literalmente como desarrollarlos, y se notan un poco largos, en mi opinión, uno de ellos va a ser un gran reto para mí, porque el principal tema será el lemon y time skip, lo que tengo en mi cabeza es asdfghjkl haha el segundo de ellos es un crossover, con la participación de otra de mis OTP, que en mi opinión se asemejan, porque su relación también parte del camino de la redención. Pero bueno, ya no alargaré más esto, solo pasé a saludar y oh, la razón por la que no se me olvidará esta noche, hoy 7 de octubre de 2020 a las 12:07 recibí la noticia del meteorito que fue visto en mi ciudad y cayó en el estado vecino, me da risa todos los memes que se han creado al respecto en cuestión de minutos, después del tornado en Apodaca no creí que presenciaríamos más cosas, el 2020 es sin duda un año que jamás olvidaré.

Cuídense mucho y saludos


CAPÍTULO 9

El shoji de la habitación de la maestra de Kendo se deslizo con cuidado, Kenji y Chizuru dirigieron su mirada al recién llegado mientras Kaoru sonreía al reconocer al ex peleador.

—Perdón, creí que estabas sola… —se disculpó al notar a la joven pareja a su costado.

—Adelante, Kenji y yo los dejaremos a solas, ¿verdad querido? —el muchacho asintió dudoso y después se inclinó a su madre

—Estaremos cerca, si necesitas algo, llámame y vendré de inmediato —le dijo acariciando su mejilla

—Gracias, hijo —sonrió correspondiendo, apretando su mano en su rostro

—Te amo —Kaoru casi llora de felicidad al sentir la muestra de cariño en su frente por parte de su pequeño y sonrió ampliamente

—Yo también cariño, yo también —él asintió y se levantó ayudando a su esposa y salieron de la habitación cerrando el shoji tras de si —Hey, me da gusto volver a verte… —saludó intentando incorporarse y de inmediato Sanosuke se arrodillo a su lado y con cuidado la levanto y sostuvo para sentarla.

—¿Como estas, nena? —

—Bien, un poco débil el día de hoy, pero me siento mucho mejor al saber que están de regreso —

—Ya veo… —se quedó callado sin saber que más decir, en silencio un par de minutos incomodos lo que molesto a la chica.

—¿Qué? —pregunto afilando sus ojos

—¿Que de qué? —respondió Sano.

—¿Que tienes? —

—Nada —

—Aja. Sanosuke, ya habla —

—No tengo nada, solo quería saludarte —Kaoru con dificultad coloco su mano sobre la suya y lo miro a los ojos, tras una sonrisa mínima por parte de ella, el castaño comenzó a maldecir a susurros—Maldición… joder… —

—...Sano, háblame… —

—¿Que mierda es esto, Kaoru? ...—ella no respondió se mantuvo seria esperando a que el muchacho terminara —¿Porque no nos dijiste antes? —

—No creí que era necesario preocuparlos… —

—Joder, ¡¿cómo crees que me siento?! Estoy más que preocupado, ¡estoy alterado! —exclamo apretando su mano —Lo siento, lo siento tanto, por no poder estar con ustedes…. —

—Eh, es la primera vez que escucho disculpas de parte tuya… —comento intentando bromear pero por supuesto al ex peleador no le hizo gracia —Gracias por venir Sano, pero no quiero que también te atormentes, son eventos que están fuera de nuestro control, me confié y fue tarde para remediarlo… yo sé que de haberlo sabido, hubieses hecho lo imposible por cuidarme, incluso seguir desafiando a la policía… —

—Sabes lo mucho que significas para mí, ¿verdad?... —ella asintió cálidamente.

—Lo sé, por supuesto, que lo sé. Y yo te agradezco por ese cariño, pero debes comprender algo, no es culpa de nadie, ¿de acuerdo? —

—Pero si yo no hubiese sido buscado… —

—Entonces no tendrías aventuras que contarme de los países en los que has estado, no hubieses conocido personas nuevas, no hubieses aceptado tu relación con Megumi y lo más probable te hubiese visto de vez en cuando porque estarías oculto. Me gusta como terminaron las cosas, de esta manera, cada uno disfrutando su camino… —

—Nena… —acaricio con su mano libre la cabeza de la azabache con cariño —...oye, conocí a tu hija… —

—Oh ¿en serio? Es bonita, ¿verdad? —este asintió —Tal como su madre. —expreso orgullosa

—Igual de bipolar, si —comento divertido recordando la escena en la sala principal momentos antes. Kaoru le dirigió una mirada asesina y Sanosuke río sin evitarlo —Es una niña preciosa, nena, he escuchado maravillas de ella —

—Lo es… estoy muy orgullosa de ella, me preocupa un poco… porque tiene que cargar con esto cuando no debería… —

—Cuidaré de ella, Kaoru, y de Kenji, las niñas, Yahiko, el doctor, Tae, Megumi y Kenshin… te lo prometo —le acaricio el dorso de su mano con su pulgar y Kaoru sonrió agradecida. Le comento a Sanosuke que se sentía débil y él la ayudo a recostarse de nuevo aun sin soltar sus manos.

—Hablando de Kenshin… ¿cómo esta?... —

—Claramente nada feliz eso es seguro… —los ojos de la ojiazul se oscurecieron y de inmediato el castaño intento remediar su error —¡S-sorprendido! Después de todo no es algo que esperaba… —

—Supongo que si… tampoco esperaba a Kaori… —

—¿Tan difícil era comunicarse con nosotros? —

—Bastante —rio quedo la joven junto con el castaño —… ¿Como lo viste? —

—Por mis ojos —Kaoru lo volvió a fulminar con la mirada —Ya, ya. Igual que siempre, de traga años —

—Ya veo… ¿dónde está? —

—Se fue hace un par de horas con la pequeña por tofu, aunque ya creo que debieron haber regresado —Kaoru rio levemente lo que llamo la atención de Sanosuke—¿Que es tan gracioso? —

—Kaori debe estar emocionada de estar con su papá… me alegro mucho… —murmuro aliviada lo que alegro en gran medida al castaño, nada lo hacía más feliz que ver a su mejor amiga contenta.

—Eh… oye, ¿quieres que te cuente sobre América? —

—¡Por favor! —se le ilumino la mirada al escuchar la proposición de su amigo. Sano se puso más cómodo y comenzó a relatarle su primera vez pisando tierras occidentales.


Ya estaba atardeciendo y no había rastro de su ahijada ni de su cuñado, Yahiko se quedó esperando en la puerta del dojo, Sanosuke estaba tomando una siesta en uno de los pasillos, mientras que las mujeres del lugar se encontraban arreglando las habitaciones para los invitados que llegarían entre ese día y el siguiente. No fue hasta que por milésima vez de revisar los costados, la mata pelirroja de Kenshin apareciese, venia caminando tranquilamente de la mano con Kaori, quien al notar a su tío se separó del amatista y corrió hacia él.

—Volvimos, tío Yahiko —saludo alegremente.

—Bien-ve-ni-dos —parafraseo pellizcando la nariz de la pequeña, Kenshin los alcanzo y sonrió ante el gesto —Demonios, ¿dónde se metieron? Solo iban por tofu. No alcanzaron a comer —

—Perdona, tuvimos que esperar debido a que no había por el momento. Lleve a Kaori a comer algo y después paseamos por el pueblo para hacer tiempo, ¿verdad? —se dirigió a la pequeña con una sonrisa y esta asintió alegremente —¿Los demás? —

—El Doctor Gensai regreso al consultorio por una emergencia, Sano está durmiendo, Kenji y Chizuru fueron a conseguir platos extra con Tae en el Akabeko, las chicas están arreglando las habitaciones, Megumi y Tsubame están con Kaoru, y finalmente yo cuestionándome como un adulto y una pequeña tardan más de cuatro horas en conseguir tofu —cada una de las menciones, las realizaba contándola con sus dedos para finalmente terminar con una mueca sarcástica.

—¿Kaoru se puso mal? —pregunto preocupado Kenshin

—No, Kaoru deseaba darse un baño, ellas la están asistiendo ahora—

—Ya veo… —Yahiko le señalo la entrada al dojo e ingresaron en dirección a la cocina. Kenshin dejo el producto en una mesa y tomo las bandas que estaban colgadas para arremangarse sus mangas. Encendió el fuego y saco diversas verduras colocándolas al lado del tofu.

—Eh ¿vas a preparar la cena? Cielos, cuanto extrañaba tu sazón, Kenshin —el mencionado solo libero una ligera risa de modestia.

—¿Papá sabe cocinar? —pregunto emocionada la azabache.

—Muchísimo mejor que tu mamá, sí. Kenshin siempre preparaba el desayuno, la comida y la cena, estábamos perdidos cuando él no podía y Kaoru tenía que cocinar —explico Yahiko

—Pero mamá si hace comida rica —defendió a la mujer

—Porque aprendió de Kenshin—

—Bueno, bueno, recuerda que Kaoru mejoraba constantemente desde antes que nos casáramos, solo tuve que explicarle ciertos detalles —

—Tan modesto como siempre, ¿eh Kenshin? —

—Oye, oye papá —llamo la pequeña jalando su hakama y Kenshin se arrodillo a su altura

—Dime, pequeña —

—¿De verdad sabes cocinar tan bien como dice el tío Yahiko? —Kenshin se sonrojo un poco y se rasco la mejilla alagado

—Tu tío exagera un poco… —

—¡No es verdad! Si Kenshin quisiera, podría convertirse en el cocinero principal del emperador —continúo bromeando el moreno pero por supuesto Kaori le creyó y su rostro se ilumino lleno de admiración

—¿Puedo ayudarte? Por favor —pidió juntando sus manos.

—No es necesario, hija, este individuo puede encargarse, de verdad que sí —

—Pero quiero ayudarte… puedo cocinar —siguió insistiendo, Kenshin le dirigió una mirada rápida a Yahiko quien solo sacudió sus hombros restándole importancia, volvió con los ojos expectantes de la pequeña y finalmente sonrió accediendo.

—¿Me ayudas a lavar las verduras y el arroz? —

—¡Si! También puedo limpiar el pescado y preparar el miso —dijo alegremente.

—¿En serio? Bueno, entonces terminaremos mucho más rápido. Lavemos nuestras manos y empecemos —tras una afirmación de la pequeña, Yahiko dejo a los dos trabajar y regreso a ayudar a las jóvenes con las habitaciones, en su camino se encontró a Sanosuke que comenzaba a despertarse

—¿Qué hay? —saludo estirándose

—Kenshin y Kaori están preparando la cena, ven, ayúdame a hacer espacio en los cuartos —el mayor exhalo frustrado pero al final termino apoyando a Yahiko.


—¿Así? —pregunto la pequeña mostrando un pedazo de zanahoria

—Cariño, puedo encargarme de cortarlos, no quiero que te lastimes… —

—Ya lo he hecho antes, te preocupas demasia- ¡Ouch! —Kaori soltó el cuchillo de inmediato y Kenshin se acercó con ella.

—Te lo dije, era un cuchillo muy grande para ti. Déjame ver —la ojivioleta apretó su dedo para mitigar el dolor y negó a la petición del pelirrojo —Kaori, déjame ver —si bien no estaba molesto, la firmeza en la voz de su padre la hizo obedecer, así que tímidamente le mostro su dedo al mayor, quien instintivamente se lo llevo a los labios para limpiar las gotas de sangre que brotaban —Fue solo un rasguño, no es gran cosa, pero te molestara con picazón o ardor. ¿Aprendiste la lección? No hay que subestimar los utensilios filosos —reprendió levemente mientras buscaba el kit de primeros auxilios. Cuando Kenshin empezó a ayudar a Kaoru, constantemente se cortaba los dedos o llegaba a quemarse, así que preparo un pequeño kit en caso de algún accidente, agradecía internamente que aun estuviese intacto. Después de lavar la herida, utilizo un poco del ungüento de Megumi y comenzó a vendar su dedo.

—Lo siento… —se disculpó avergonzada

—¿De qué te disculpas? Bien, listo —sonrió al terminar su labor. Kenshin le impidió volver a agarrar algún cuchillo y a cambio Kaori le ayudo a preparar el arroz y el miso. Al llegar a sus sentidos el aroma de la comida, los integrantes se acercaron a la cocina y al ser notificados que todo estaba listo, ayudaron a preparar el espacio donde cenarían. Kenji y las dos mujeres ya habían regresado y junto con Tae empezaron a servir y compartir comida del Akabeko de igual manera, Kenshin ya estaba sirviendo el último tazón con miso para su hija y no la diviso en la mesa.

—¿Y Kaori? —pregunto a su hijo

—Creo que la vi en la cocina —

—Adelante, iré a buscarla… —dijo Kenshin levantándose, dejando la abarrotada mesa en busca de su pequeña. La encontró llenando un cuenco con una sopa diferente a lo que habían preparado y finalmente cubriéndola con otro cuenco para que se mantuviese caliente. —¿Qué haces, hija? ¿No te gusta el miso? Te he servido para que cenemos con los demás… —pregunto agachándose a su altura

—Yo cenaré después papá, primero quiero acompañar a mamá y asegurarme que coma —Kenshin visualizo las verduras finamente cortadas, poco arroz y una sopa cristalina con ligeros detalles verdosos. —Ella no tolera mucho los sabores fuertes, solo puede digerir hierbas medicinales y espero con suerte, pueda digerir las verduras y el arroz —a Kenshin se le hizo un nudo en la garganta al ver lo poco que su mujer ingería y que ni siquiera pudiese acompañar a sus amigos en la mesa. Kaori acomodo su cena, té y sus respectivas medicinas en una bandeja.

—Kaori… —

—¿Sí? —

—… ¿Me permitirías llevárselo?... —la pequeña se quedó en silencio un par de segundos y tras ver los ojos de su padre, le brindo una mínima sonrisa

—Claro, yo guardaré tu cena, toma tu tiempo con mamá. Si es posible, asegúrate que termine todo, esta medicina es un poco fuerte por eso debe tener alimento el estómago… pero si no es posible, dale solo la mitad para que no sea tan pesado. Este té de aquí le ayudara a pasar el amargo sabor —Kenshin asintió y tomo nota mental de cada una de las instrucciones de la niña.

—Estoy seguro de que mamá está orgullosa de tenerte… —murmuro acariciando su cabeza, ella sonrió algo avergonzada y le tendió la bandeja y se encamino junto con los demás.

El pelirrojo avanzo lentamente hacia su habitación, en otra situación quizá estaría ansioso por llegar a ella y compartir los momentos perdidos con su dulce mujer, el devolverle todos los besos y noches apasionantes que dejo ir en todo ese tiempo. Ahora estaba preocupado en como hablar con ella, ¿Cómo confortarla? ¿Cómo recuperar ocho años en el poco tiempo que le quedaba?

Kaoru abrió sus ojos pesadamente al sentir pisadas acercándose a su cuarto, ya no podía, hizo esfuerzos inhumanos al recibir a su hijo y a Sanosuke y fingir que se encontraba bien, Megumi y las chicas la ayudaron a lavarse al no poder controlar el deseo de ir al baño, sus piernas ya no le respondían y sus brazos le hormigueaban, no estaba segura de poder levantarse y fingir nuevamente que estaba todo en orden, quizá lo mejor sería fingir dormir, a la mañana siguiente lo más probable es que se encuentre descansada y pueda esforzarse un poco más, no quería preocupar a nadie más ni molestarlos con su enfermedad.

—¿Kaoru? —la cálida voz de su esposo seguido de un toque en el shoji la obligo a abrir los ojos. Su garganta se cerró y tuvo muchos deseos de llorar, en sus sueños estaba el recuerdo de su voz, lo había extrañado tanto, en su mente se había ideado ciertos escenarios para su reencuentro, pero ninguno pertenecía a la situación en la que se encontraban ahora.

"¿Cómo viste a Kenshin?"

"Como siempre, de traga años"

La conversación con Sanosuke la deprimió casi de inmediato, Kenshin siempre había sido atractivo y el parecer más joven de lo que era su edad real no ayudaba mucho, sus inseguridades tomaron el control, no quería que la viese así, esta no era su mujer joven, saludable y bella.

—Kaoru, ¿estas dormida? —pregunto preocupado Kenshin al no recibir su respuesta, rezando internamente por no presenciar el peor escenario. Mientras Kaoru, entrando en pánico, con sus pocas fuerzas, se cubrió con el cobertor y nuevamente fingiendo aclaro lo que más pudo su voz.

—Sí, estoy despierta —

Gracias a Dios. —pensó aliviado —Te he traído la cena. Esperaba acompañarte… —murmuro aún detrás del shoji.

—Oh, ¿supongo que los demás están cenando también? —

—Sí, lo están. —

—Perfecto, gracias Kenshin, puedes dejarlo ahí afuera, comeré en un rato. No te preocupes por mí, ve y cena con los demás —él no dijo nada y se quedó estático en su lugar, Kaoru veía la sombra de él a través del papel extrañada de no ver respuesta.

—Kaoru, voy a entrar —ella suprimió un chillido y apretó su agarre en el cobertor que la cubría, escucho la puerta deslizarse y sintió la presencia de Kenshin quien termino de cerrar la puerta. La habitación estaba siendo iluminada por una vela en la esquina, diviso los contenedores alrededor del futón y un brasero que mantenía cálido el espacio. Seguido, a sus pies, yacía su mujer cubierta completamente en la manta. Kenshin se sentó sobre sus rodillas y dejó la bandeja a un lado —¿No tienes hambre? —

—Umm sí, pero acabas de volver, debes querer pasar tiempo con los demás ¿no? Acompáñalos, estoy segura de que también quieren ponerse al día contigo —

—Pero yo solo quiero ponerme al día contigo… —Kaoru se quedó sin palabras, ni siquiera tenía idea de cómo responder, porque por supuesto, ella más que nadie quería compartir todo el tiempo de Kenshin a su lado —Lo siento… lo siento tanto… Kaoru… ¿estas… molesta conmigo? ¿Por eso no deseas verme…? —

—¿Qué? ¡Por supuesto que no, Kenshin! ¿Cómo puedes preguntarme eso? ¡No tienes idea lo mucho que te he extrañado! —exclamo molesta

—Entonces, ¿Por qué estas cubriéndote? —

—El aire esta fresco y me irrita la nariz —sacó la lengua levemente al decir su tonta excusa.

—Kaoru, el brasero esta encendido, y no hay viento filtrándose en el cuarto, puedes salir —

—Mi cabello es un desastre Kenshin… —Kaoru comenzaba a sentir un nudo formarse en su garganta y con las lágrimas amenazando salir

—Traeré una peineta para ti—

—No me he bañado y apesto… —

—Ya te lo he dicho, a este individuo le encanta tu aroma… además, sé que te ayudaron a asearte esta tarde. Deja de mentirme, por favor. —

—…No quiero que me veas… —

—¿Por qué? —Kenshin escucho un sollozo reprimido por parte de ella tras un silencio momentáneo.

—…He cambiado mucho, y no para bien… no soy la misma mujer atractiva… no estoy bonita para ti —confeso débilmente, Kenshin soltó un ligero suspiro sonriendo, se limpió una lagrima traicionera de su rostro y coloco su mano sobre el cobertor.

—Mi Kaoru nunca ha necesitado arreglarse para ser bonita. Mi Kaoru es hermosa por naturaleza, reflejando el bello ser que lleva en su interior, yo estoy enamorado de esa Kaoru, y nada cambiara eso. Así que, ¿podría ver a mi hermosa esposa, por favor? —oyó como ella sollozaba libremente pero seguía sin salir de su refugio improvisado —Por favor…—Kaoru lentamente descendió sus intrincados brazos y permitió que poco a poco su rostro fuese visible, dirigió su mirada hacia la de su esposo quien la veía gentil y lleno de amor, no pudo evitar llorar nuevamente al darse cuenta de que finalmente tenía a su compañero de vida frente a ella. —Oh, Kaoru… te he extrañado tanto… —Kenshin sin dudar se inclinó hacia ella e intento frenar las lágrimas de su mujer —Todo está bien, esposa mía. Todo está bien—

—De verdad… estas de vuelta…cumpliste tu promesa… —

—Sí… aquí estoy, a tu lado amor mío… —el pelirrojo junto su frente con la de ella, rindiéndose a sus sentimientos y finalmente llorando con ella

—Bienvenido de regreso, querido —dijo finalmente sonriendo entre lágrimas y observándolo tiernamente

—Estoy en casa… —respondió de igual manera, cerró su cercanía para cubrir sus labios con los suyos. Kaoru correspondió de inmediato, cuanto había ansiado volver a probar la boca de su esposo, el dulce vaivén que creaban al momento de hacer contacto, solo en sus memorias recordaba las muestras de afecto por su parte, era tan diferente cuando los vivía. Kenshin movía sus labios por sí solo, anhelaba el sentir el rítmico movimiento y el sabor de los labios de su mujer, cada noche susurraba el nombre de su amada y su hijo, e imaginaba que le daba a cada uno un beso de buenas noches. ¿Cómo se pudo permitir estar lejos de esto? Intensifico el contacto y comenzó a acariciar con las yemas de sus dedos el contorno de su rostro y prosiguió comenzando a acariciar el costado de su cuello, llegando al borde de su bata, ingreso dos dedos dentro de esta misma acariciando la fría y tersa piel de Kaoru perteneciente de su hombro. Sintió como ella puso fin a su unión y como tomaba su mano entre la suya, Kenshin la miro cuestionantes y ella negó con la cabeza, sabiendo a donde llevaría eso, informándole que detuviese sus acciones. —¿Te lastimo…? —

—No… —

—¿Qué sucede…?

—…Te contagiaré… —susurro ocultando nuevamente la verdad, por supuesto fue obvio para el escarlata, y volvió a besarla lentamente, acariciando su mejilla con el pulgar.

—…Si fuese el caso… en este momento te tomaría nuevamente sin dudarlo para asegurarme de compartir tu dolor… —Kaoru no pudo reprimirlo más y siguió sollozando. No podía mentirle, no podía ocultarle nada, ella era vulnerable frente a Kenshin, derribo todas sus barreras sin esfuerzo alguno, la conocía profundamente, igual que ella a él—No me mientas más, te lo ruego, amor mío. Dime por favor, ¿Qué sucede? ¿Te molestan mis caricias? —nuevamente ella negó con su cabeza

—…Por supuesto que no, mi amor… —

—¿Kaoru? —cuestiono tras un breve silencio.

—Sentirte hace que me sienta viva, tu calidez y tu expresión de amor… no hay nada que ame más que ser una contigo… —Kaoru llevo su mano a acariciar la cicatrizada mejilla del ojivioleta —Pero… por más que quisiera recibirte por última vez… siento y me apena decirte que ya no soy capaz… —Kenshin tomo su mano de su mejilla, beso su palma y la mantuvo en su rostro sin importarle las gotas que descendían de sus ojos violetas —No siento nada… estoy muy débil, mis piernas no me responden… incluso ahora… me cuesta acariciar tu rostro… —ella sorbio su nariz y por un segundo miro la bandeja de comida —Dudo mucho que pueda comer… no tengo fuerza ni para sostener los palillos… —Kenshin libero un sollozo y volvió a besar en repetidas ocasiones la mano de la ojiazul.

—Yo estoy aquí mi amor, no importa, me encargare de ti, te cuidare y apoyaré. Me convertiré en tus manos y tu sostén. No necesitas hacer nada más que pensar en recuperarte… ¿de acuerdo? —

—Kenshin… yo no…—él le coloco un dedo en los labios callándola.

—Era porque no estaba aquí, no te cuidaron debidamente como yo lo hago, no preparan tus comidas adecuadamente, mis sopas y guisados harán que te sientas mejor, soy un muy buen enfermero y cocinero, ya verás —Kaoru soltó una carcajada por lo mencionado y asintió dándole la razón.

—Tal vez sea por eso, las medicinas son muy amargas también… —

—Me encargare de eso después, voy agasajarte y mimarte, pero por ahora —recogió las grandes almohadas de la cabecera del futón y las acomodo detrás de su mujer, con cuidado la levanto y creo un respaldo improvisado para que se recargara y fuese capaz de estar medio sentada; tomo el cuenco de sopa y lo destapo, le dio un par de soplidos y lo sostuvo en los labios de la joven y ella bebió un poco dejando pasar el cálido liquido deslizarse por su garganta. —¿Qué tal esta? —

—Esta ligero, me gusta… —

—Nuestra Kaori lo preparó —

—Oh —Kaoru sonrió y con una mirada le pidió más a Kenshin, quien gustosamente volvió a ayudarle, la ojiazul más animada bebió la sopa y tras finalizarla, Kenshin dejo el cuenco en la bandeja, coloco las verduras sobre el arroz y tomo entre sus manos los palillos.

—Aquí, amor —Kaoru dio un bocado y conforme masticaba nuevamente comenzó a llorar.

—...Esta muy bueno… —

—Sí, anda, otro más —Kenshin volvió a ofrecerle el arroz frente a sus labios y ella acepto comiendo

—Lo siento… —

—¿Por qué te disculpas? —pregunto retirando sus lágrimas con su pulgar

—No deberías estar haciendo esto, debí revisarme antes… debí decírtelo… —

—Y yo no debí separarme de tu lado —

—Es diferente Kenshin, estuviste salvando más vidas, en cambio yo, por no querer preocupar a nadie oculte esto —

—No te culpes, por favor. Nos encargaremos de reparar nuestros errores juntos, ¿de acuerdo? Saldremos adelante, lo hemos podido todo antes, esta no será la excepción —seguido beso su frente y volvió a su tarea anterior

—Amor, no te esfuerces, ambos sabemos lo que pasará… —Kenshin no comento nada y tras ofrecerle el ultimo bocado, le sonrió dulcemente y con su pulgar limpio la comisura de los labios de Kaoru.

—¿Como sientes tu estomago? —

—Bien, extrañamente no tengo ganas de devolver, creo que me ha sentado bien—

—¿Lo ves? Juntos todo es posible, ahora la medicina mi amor —el escarlata con cuidado le paso el papel doblado con el contenido y lo vació en la boca de la mujer. Ella hizo una mueca por el fuerte sabor y como se pegaba en las mejillas internas y su lengua, de inmediato Kenshin le dio el té que Kaori preparo con anterioridad y ella se relajó por el dulzor invadiendo su sentido. —Listo, ahora mantente así un rato y te recostaremos de nuevo —

—Sí, gracias, Kenshin. Estoy tan feliz de estar contigo de nuevo —ella le ofreció su mano temblorosa y la tomo entre sus manos acariciándola.

—No más que yo, Kaoru —

—No has cenado, Kenshin—murmuro preocupada

—No tengo mucho apetito, esta tarde comí con Kaori en un restaurante cercano —

—¿Como ves a nuestra hija? Siento mucho que tuvieses que enterarte tan tarde. Pero no quería molestarte con tu nuevo objetivo ni que te sintieras obligado a volver—

—¿Molestarme? Kaoru, jamás me hubiese sentido obligado, soy el hombre más feliz, no puedo agradecerte lo suficiente por tanto que me has dado. Es una niña increíble, maravillosa, por supuesto que es tu viva imagen, es bastante inteligente y preciosa —

—Oh vamos, Kenshin, sus ojos provienen de ti, creo que me supera como la "Doncella del Kendo" —

—Cariño, ¿ella practica el estilo Kamiya? —pregunto recordando su incidente en Kobe.

—No realmente, Yahiko le pregunto si ella quería seguir el camino de la espada, y ella se negó. Pero… —

—¿Pero? —

—Hay algo que me preocupa, Kenshin. —él la escucho con atención —Creo que… hay una tercera persona que está presente en nuestra pequeña —

—¿Oro? —pregunto confundido

—Battousai… —Kenshin se quedó estático al escuchar el nombre de su pasado.

—¿Como…? —

—Hace unos meses, estábamos Kaori y yo solas, Yahiko y Tsubame fueron a Kyoto en nuestro lugar a despedir al señor Okina, un grupo de ladrones se enteró de esto, sabían de mi estado y que no estabas aquí, intente lo mejor que pude pero la verdad si estuve muy débil, hubo un momento en el que… —Kaoru cerro los ojos al recordar lo de esa noche, ese instante se lamentó al pensar que no había sido capaz de proteger a su hija. Kenshin noto la expresión dolorosa por parte de su mujer y apretó su agarre

—¿Que? ¿Qué sucedió? —

—...Abu… uno de ellos… no quería que tocaran a Kaori… así que… —la respiración de Kenshin se aceleró, e internamente oraba porque no le dijera lo que él pensaba.

—… ¿Te tocaron, mi amor? —ella no se atrevía a verlo a los ojos, estaba completamente avergonzada —Kaoru, mírame. Dime, esos malnacidos, ¿se atrevieron a tocarte? —ella asintió duramente y la ira del escarlata se intensifico, ella lo noto, como sus pupilas cambiaban, apretaba la mandíbula y cerraba con fuerza sus puños —¡Malditos! —susurro con la temida voz de Battousai.

—Kenshin, por favor, cálmate —

—¡Me las van a pagar, Kaoru! ¡¿Dónde demonios?!...—intento ponerse en pie pero ella con la poca fuerza que le quedaba lo mantuvo en su lugar.

—Amor, por favor, cálmate. —Battousai dirigió sus fría mirada hacia ella y tras unos segundos, contrajo su rostro finalmente rindiéndose y abrazando fuertemente a su mujer.

—Perdón… perdón… tuviste que pasar por algo tan horrible, no te protegí… maldita sea… —ella correspondió a su abrazo y sintió como temblaba contra su cuerpo. Kenshin se sentía de lo más miserable, su Kaoru y su hija pasaron por una situación terrible y él no estuvo para defenderlas, sabiendo que ese era su lugar y deber como padre de familia. —En el momento en que los encuentre… desearán no haber nacido… ¡se arrepentirán de lo que han hecho! —

—Kenshin, ya paso, ya obtuvieron su merecido… están en una prisión muy lejos de aquí, y según tengo entendido es una de las peores… puedes agradecerle a Saito, él se encargó de arrestarlos y de mandarlos a ese lugar… y no creas, no los dejo ir sin ciertas costillas rotas...—

—¿Saito? —ella asintió.

—Antes de que llegara, me sometieron en una habitación y no sé en qué momento, Kaori entró y tenía el bokken que había utilizado, sin embargo, los vi… los ojos ámbar pertenecientes a Battousai… y no solo eso… todo paso tan deprisa, sus movimientos eran agiles, utilizo técnicas avanzadas del estilo Kamiya, pero… lo que me sorprendió más que nada… fue que los derroto usando una de las técnicas del Hiten Mitsurugi —Kenshin abrió los ojos sorprendido y se separó abruptamente de ella.

—¿C-como es eso posible? ¿Acaso el maestro? —

—No, recuerda que Kenji estuvo con él... mi lógica dice que debió haberlo aprendido de Yahiko, recuerda que él imitaba tus movimientos pero nunca fueron perfectos, debió ser lo mismo con ella, después de ver los entrenamientos con Yahiko y el dojo, lo que me sorprendió fue que solo observando, logró identificar los movimientos faltantes de Yahiko y por inercia, talento o intuición, ella logro perfeccionarlos. La sangre de Battousai también corre por sus venas. Kaori me rescato y nos dio tiempo suficiente hasta la llegada de Saito, termino exhausta y perdió la consciencia, al día siguiente despertó pero no tenía recuerdo de lo que había pasado. Decidí no mencionarle el tema y solo decirle que uno de los ladrones golpeo su cabeza… Yahiko y Tsubame volvieron días después y se enteraron, no les di más detalles, ellos tampoco saben de esto, pero si quedamos en que no se repetiría, no quería exponerla a más peligro. Así que ellos se mudaron para ayudarme y estar al pendiente, todos ayudaron a encubrir mi ausencia y mi estado de salud, y solo personas cercanas saben que tienes una hija. —

—Por eso ella no decía su nombre, cuando nos conocimos estuvo muy determinada a no revelar nada… —

—Sí, no he vuelto a presenciar de nuevo esa actitud, pero yo pienso que sería bueno que iniciara ese camino, y que mejor que su padre la instruya. —

—No, definitivamente no. No tengo pensado en enseñar el estilo Hiten a nadie, pensé que seríamos el maestro y yo quienes cargaríamos con el final de la enseñanza de la escuela… pero ahora mi hijo comparte ese destino, no quiero que mi pequeña también lo cargue… —

—El estilo Hiten tiene como objetivo el evitar el sufrimiento de los más débiles, yo pienso que es honorable, querido. —

—Mi respuesta no cambiara, Kaoru. Además, Kaori no está interesada en blandir una espada, y no lo necesitara, esta vez no me moveré y estaré aquí para protegerlas a ambas. Hasta que nuestra hija no decida por si misma el practicar el kendo, yo no se lo impondré, si llega el momento, el estilo Kamiya será el más adecuado para ella —

—Como tú ordenes, Kenshin —suspiro resignada la ojiazul.


¡Gracias por leer! Y por los review que me han dejado, las personas que cuentan con perfil, normalmente les mando mensajito por privado, pero no me di cuenta que tambien hay comentarios por invitado, así que les agradezco por este medio.

BlackCat: Disculpame por no haberte comentado antes, muchas gracias por leer los capítulos seguidos, y respecto a tu pregunta, sí, Aoshi y Misao si estan casados aquí, aunque tardaron un poco más en comparación de Kaoru y Kenshin.

MarySan: Cuando leí tu comentario, estaba escribiendo el siguiente capítulo, recuerdo cuando lo leí, voltee a ver mi computadora y fue de, "Chale, ya los está perdonando" ahaha no soy mucho de hacer sufrir, siento que aún me falta muchísimo para poder llegar al corazón de las personas mediante situaciones fuertes, espero no haber decepcionado tus expectativas, tu comentario hizo que me diera cuenta que le faltaba un poco más de drama a la situación y bueno, salió lo de arriba. Nuevamente, muchas gracias por dedicarme un review de tu parte, lo aprecio mucho.

Dsalas: ¡Gracias! ¡Infinitamente gracias! No creí que alguien comentara ni relacionara que varias situaciones de este fic estan basadas en el ova seisouhen, si lo ves desde otro ángulo, es casi un AU de estos mismos, muchos en el fandom no estan de acuerdo con ellas, ni siquiera el propio autor de la obra, yo no lo estuve hace años, pero cuando volví a retomar R.K y volví a ver los ovas, no tienes idea lo mucho que los amé, junto con Trust & Betrayal si no recuerdo mal Tsuiokuhen es en japonés, si los ves desde una perspectiva ajena y pues de una manera más realista, te llega, especialmente la relación entre Kaoru y Kenshin, que es una de las más maduras, sinceras y con actos de amor honestos (en este mundo claro). Gracias por tu comentario, me hizo bastante feliz.

Por supuesto, Kaoru-sakura, preciosa, sin falta, eres la primera en comentar casi al instante, me alegra cada mensajito de tu parte, muchas gracias por este poco tiempo y por brindarme la oportunidad de llegar a ti con esta historia :))

Serena tsukino chiba estoy impresionadisima de tenerte como lectora, ya que en la mayoría de los fics que he leído, todos los has comentado, y debo decir que son bastantes, es un honor en serio, que seas parte de este pequeño proyecto, ¡gracias por tus comentarios!

Pjean y .love8792 que bueno que les este agradando la trama hasta ahora, espero siga contando con su apoyo, humildemente les agradezco el que le dediquen un poco de su valioso tiempo a esta servidora :))

¡Nos leemos pronto!

—KaryKC