Notas: Esta idea surgió de la película un príncipe en Nueva York, me encanta verla todos los años, es como mi propio ritual de invierno y no pude resistirme a hacer este spirk, aunque la idea principal gira en torno a ella, cambié algunas cosas de la historia. Espero que la disfruten tanto como yo al escribirla, no será una historia larga pero sí un poco muy esponjosa.
Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenece, forman parte del universo de Star Trek creado por Gene Rodenberry.
Capítulo 1.
Las ceremonias de matrimonio eran un acto de silencio y obligación, cada vulcano emparejado debía de formalizar el vínculo con su pareja durante su juventud y formalizarlo llegado el momento de inicio de su adultez para asegurar no caer en las llamas de una locura inminente cuando su sangre hirviera llegado su tiempo, el viento cálido sobre las dunas del desierto de Shikahr era lo único que podían captar sus sentidos, la arena se comenzaba a filtrar entre sus vestiduras ceremoniales finamente tejidas con hilos color plomo, a juego con la túnica que vestiría T´Pring.
Spock pensó que el material con el que habían fabricado sus trajes sería lo único que tendrían en común durante toda su vida y desde que los habían comprometido como pareja, sintió la inquietud de su madre a medida que se acercaba al centro del circulo ceremonial, donde él estaba de pie.
"¿Estás seguro de esto?" La voz de Amanda Grayson nunca había sonado tan llena de apremio y preocupación maternal.
"Sería ilógico no estarlo, se esperó por años que se completará este compromiso "
"Lo se… solo que yo siempre espere que encontrarás alguien más afín a medida que crecieras y quizá te casarás sino por amor al menos por compatibilidad"
"El amor es una emoción y los vulcanos no las tienen"
"Lo sé" La voz de Amanda no vacilo, pero Spock podía sentir el autoengaño en su mente.
Las campanas de los instrumentos comenzaron a sonar cada vez más cercanas a medida que el grupo se acercaba la entrada a las ruinas ceremoniales del clan de Surak, T´Pau era sostenida en su silla de matriarca, detrás de ella estaba Sarek y a su lado T´pring, Spock alcanzo a reconocer a compañeros del centro de enseñanza vulcano como Stonn, quien no se alejaba lo reglamentado de T´pring como se debía con una vulcana a punto de consumar su matrimonio, quizá dispuesto a pelear por ella en ese mismo momento, ese era un escenario lógico que Spock había contemplado antes, ya que ambos se habían vuelto cercanos con el pasar del tiempo, el por su parte no consideraba lógico pelear por una mujer que ya había puesto su interés en otro y le habría concedido la libertad si eso no fuera en contra de todas las normas establecidas de Vulcano ni las propias expectativas de su padre, Sarek.
Amanda se aparto de su hijo, posando tan fríamente como le era posible, sus ojos develando toda la preocupación humana que sentía, cómo podía ella aceptar la consumación de un matrimonio arreglado a sabiendas de la infelicidad de su único hijo. El gran Gong sonó y toda emoción tuvo que ser disipada, kaiidith, lo que es, es. T´Pau fue colocada en la parte superior del templo en ruinas mientras formaban la señal de Ta'al en señal de respeto y reconocimiento.
"Estamos convocados como lo fue al inicio de los tiempos y como lo será siempre, para consumar en matrimonio de T´Pring de la casa de Solar con Spock de la casa de Surak, ambos acérquense para diseminar todo rastro de separación y ser uno solo en mente y en katra" T´pau hablo con voz firme, sin emoción.
"Spock" Su nombre sonaba como un insulto cuando T´Pring lo llamaba "Separado de mí y nunca separado, jamás tocado y siempre tocando"
"T'Pring separada de mí y nunca separada, jamás tocada y siempre tocando" Spock se acerco silenciosamente a donde T´pau lo esperaba para comenzar la fusión.
Fueron solo unos momentos para ambos dentro de la mente de Spock, donde los lazos familiares crecían como arboles alimentados de la fuente de su katra, en el rincón más aparatado se encontraba un brote marchito, ese correspondía a la unión con T´pring, las raíces se habían secado abriendo una grieta en el suelo, eso no había ocurrido con anterioridad, en parte Spock sospechaba que se debía a su propia incompatibilidad y a el hecho de que ella lo creía inferior en todo sentido, ni humano ni vulcano, Spock no era nada completo solo un punto en medio de dos mundos completamente diferentes, cuando la anciana se acercó para reparar ese vínculo y reforzarlo en silencio una luz dorada la cegó momentáneamente, emitiendo tanta calidez y brillo inusual que no pudo reconocer nada, segundos después la fusión se había roto de manera abrupta.
Tomaron 10,6 segundos exactos para que T´Pau volviera a hablar, su mirada más indescifrable que nunca.
"He determinado que Spock es demasiado humano para formalizar el matrimonio, no está destinado a enlazarse este día y cuando llegue su tiempo no podrá ser socorrido por T´Pring, forzarla a corresponder no es lógico, la ceremonia no será consumada hoy" T´Pau se recargo sobre su silla, mostrando signos de agotamiento por la energía de una transición no deseada, de alguna forma algo en la mente de Spock la había retirado abruptamente, impidiendo cualquier restauración, algo jamás visto hasta ese momento.
Sarek pareció a punto de hablar cuando su hijo se adelanto.
"Kaiidth" Spock no dijo más y por primera vez en su vida, se permitió sentir aprecio por su sangre mixta.
Leonard McCoy se encontraba sentado en el estudio de su cuarto dentro de la casa de Sarek, había estado sirviendo por 3 años para la familia del vulcano, desde que había curado a lady Amanda durante una reunión diplomática, si le preguntarán cuan de malo debió ser la experiencia con su ex esposa para que decidiera tomar el primer transbordador a vulcano y trabajar con un montón de duendes de orejas puntiagudas el solo respondería que la paga era buena aunque el clima sin duda era el mismo infierno.
Ese día, había despertado con un presentimiento en la tripa, algo iba a suceder en aquella ceremonia, desde luego se había ahorrado todos sus comentarios para si mismo, definitivamente no iba a alegar que no era lógico brindarle el don de la clarividencia a un órgano, el sabía que la tripa nunca se equivocaba.
Cuando la puerta del salón principal se abrió dando paso a Lady Amanda y los duendes, el duende mayor y el duende hijo, Leonard supo que había tenido razón.
"Sa-mek, Ko-mek" La voz de Spock se escuchó hasta el cuarto del médico "Como T´Pau declaró sin pareja estaré desprotegido cuando llegué mi tiempo, pero no encuentro lógica su preocupación en este momento de un hecho que ocurrirá en un futuro"
"Spock, estoy preocupada, sí esa es una emoción, una que como tu madre se me debe de permitir no creo que la solución sea buscar a otra pareja con la cual obligarte a comprometerte" Amanda habló por primera vez en todo el camino.
Leonard asintió en silencio desde su habitación, sabiendo que no era de su incumbencia, pero totalmente de acuerdo con la mujer.
"Es lógico que se busque un enlace que funcione como remplazo"
"Lógico sería aceptar que Spock elija su propio camino" Amanda se quitó el suave velo que cubría su cabeza "No quiero que mi hijo viva una vida infeliz vinculado a una pareja que no lo ama ni respeta y mucho menos le conoce"
"La infelicidad como tú dices es una emoción y los vulcanos no las tenemos" Sarek estaba impasible, pero se podía vislumbrar la irritación detrás de su máscara.
"Madre tiene razón, igual que T´Pau, mi ascendencia mixta nunca me permitirá encajar en la sociedad vulcana apropiadamente, sin embargo, puedo conciliar ambas partes para resultar menos indigno, pido que se me permita buscar una pareja con mayor afinidad"
Sarek guardo silencio, toda la casa se sumió en un total silencio, que a Leonard se le antojo tan tenso como para cortarlo con un cuchillo si tuviera uno, no supo cuanto tiempo había estado espiando.
"40 días" Sarek habló "Se te concede un plazo de 40 días para conciliar tu lado humano, no se hablará más del asunto, después de ese tiempo volverás y te vincularás según la lógica, con la pareja que elija en tu ausencia"
"Lo haré" Spock asintió firmemente.
Leonard seguía en su escritorio, helado antes lo que acababa de escuchar, seguro que lady Amanda no estaba contenta, la forma en la que sus pisadas se oyeron más fuertes era el único indicativo de ello.
