Hola aquí The Candy Girl! con un un fanfic cortito de Sesshomaru y Rin, que debería de estar en lugar de esto, continuando con Atrapada en Ámbar, mi otro fanfic del universo de Your Lie in April, que si no lo han leído, léanlo! xD pero en fin, así son las cosas.

No mas spoilers , nos leemos al final!

….

Ring your song.

No lo podía creer.

No aun.

Después de una serie de peripecias acontecidas durante los últimos 10 años, finalmente, a la luz de la luna llena del día siguiente, la joven Rin se casaría con Lord Sesshomaru de las tierras del Oeste.

Este era un matrimonio poco convencional. Desde un inicio, por las clases sociales a las que ambos pertenecían. Ella quien había sido una simple aldeana, hija de un agricultor, a lo poco que podía recordar de aquellos días que cada vez se veían mas lejanos y borrosos, como sueños de una vida completamente diferente a la que llevaba ahora. Al convertirse en la protegida del Joven Amo Sesshomaru, su estatus se había elevado, y había podido conocer y aprender detalles que jamás en su otra vida hubiese tenido oportunidad. Una vida de lujos para la era feudal. Nadie de las tierras del oeste jamás hubiera imaginado que una simple aldeana se volvería su señora.

Otro detalle era la diferencia de edad. Si bien en un inicio todos habían creído que el haber tomado como su protegida a aquella pequeña había sido un capricho del Joven amo, muchos pensaban que su visión de aquella pequeña de sonrisa siempre alegre, era mas de una hija que de una amante. Prácticamente al lado del Kappa Youkai Jaken, ambos habían visto su crecimiento, hasta convertirse en la mujer que era el día de hoy. No obstante ella nunca lo había visto con sentimientos paternalistas, ya que la figura paternal y de orden en su vida siempre la habia fungido el pequeño Kappa Youkai. Aun recordaba aquel día de su primer encuentro. Tenia miedo si, cuando le vio, pero el ver la cara de dolor de el, le hizo tomar valor, ¿Cómo era que un ser tan hermoso pudiera tener aquella cara de tristeza y amargura? Ella en aquel entones era pequeña, e indefensa, pero recordaba con cierta pena su deseo de ver aquel hermoso rostro ser feliz.

Pero la diferencia mas notable entre ambos era que lord Sesshomaru de las tierras del Oeste era un Gran Youkai, y ella, Rin, era una simple humana. Recordaba sus memorias aquel momento en el que oyó que Lord Sesshomaru odiaba a los humanos por que su padre se había enamorado de una y había olvidado sus obligaciones por aquel capricho, dejándolo atrás en su adolescencia y dejando un hueco en su corazón. Había escuchado en un par de ocasiones decir de su propia boca como despreciaba aquella raza humana tan débil, lo cual había hecho doler su corazón en mas de una ocasión, no obstante, el día que el le propuso su unión, fue tan confuso y maravilloso como jamás lo imaginó. Sabia desde aquel primer encuentro que su propósito en esta vida era servirlo, como sino iba a pagarle a el por todos los años de cuidados y protección. Pero aquella petición, aquella promesa bajo el resplandor de las estrellas, y aquella sonrisa tan anhelada por parte de Lord Sesshomaru al momento en el que ella acepto su propuesta habían sido los momentos mas felices de su corta existencia

Si bien había temido que lord Sesshomaru se hubiera cansado de ella, pues pasaban los años, y mientras veía como las demás jóvenes de la aldea, tanto nobles como aldeanas, se casaban y formaban familias, –e incluso ella había recibido algunas cuantas, pero habían sido rechazadas, incluso aquella de su buen amigo de la infancia, el Cazador de Demonios Kohaku–, Rin llego a pensar que quizás Lord Sesshomaru también buscaría formar algún lazo con algún demonio de su categoría, al ver lo espaciado de sus ultimas visitas y estaba buscando la manera de deshacerse de ella, no obstante a Rin no le importaba el hecho de haber tenido que servir a alguien mas, pues en su vida lo único que importaba era la felicidad de su amo.

Observaba la luna previa a la luna llena, desde una pequeña abertura de su puerta deslizante. Esta casi llegaba su cenit, bañando con su luz todo lo que tocaba, inundando el hermoso jardín nocturno del Palacio del Oeste con su resplandor. Kagome le habia dicho que era de mala suerte ver al novio la noche antes de la boda, por lo que ella se había ido a sus aposentos antes de la llegada del Señor de las Tierras del Oeste. No lo había visto en el ultimo mes, que había tenido que ir a revisar algunas tierras en el limite de las fronteras. Estaba nerviosa. Kagome le había ayudado a prepararse esa noche, ayudando a darle un baño adecuado, preparar su cabello con emolientes y perfumando su piel con rosas en la bañera y a explicarle un poco acerca de la vida de casada, casi como repetición de lo que le había dicho la abuela Kaede. también había ayudado a acomodar el kimono nupcial el cual se encontraba en una de las esquinas de la habitación, pero se le hacia demasiado extraña esta situación.

Ella, si Sesshomaru–sama se lo hubiera pedido, podría simplemente seguirlo hasta el fin del mundo, sin nada mas que añadir, sin promesas en palabras que se las llevaria el viento, sin alianzas, simplemente seguirían juntos, como Sesshomaru y Rin, pues así eran ellos. No necesitaban las palabras para saber que se necesitaban, y que debían de estar juntos, hasta que el tiempo los separara. No obstante el había querido formalizar su relación, el había pedido que ella fuera ente los ojos de todos su compañera, su esposa, su mujer, su todo; y eso hacia que su corazon se agitara con el simple deseo de pasar a su lado todos los días por delante.

Rin Escuchó unos pasos, y cerro un poco mas su puerta. Sabia de quen eran: seguros, silenciosos, y precisos. El caminar de Sesshomaru–sama esa bastante distinguible para ella. Se puso de pie junto a la puerta que mostraba su silueta desde el otro lado, la cual se detuvo. El corazón de rin latió con mayor fuerza, y una hola de calor, de necesidad, de deseo, se apoderó de ella, deseando abrir aquella puerta, y abrazar a su futuro marido con todas sus fuerzas, no obstante fue su voz la que le devolvió al mundo real.

–Rin

–Sesshomaru-sama, okaeri.– respondió con un ligero temblor en su voz.

–Tadaima, Rin.– Dijo el Señor de las Tierras del Oeste, intentando abrir la puerta, pero se sorprendió al ver como esto era impedido por la joven dentro de la habitación.

–Esto… kagome san dijo que es de mala suerte ver a la novia antes de la boda.– dijo Rin excusándose de su conducta.

–Con que eso te dijo esa mujer molesta, no esperaba menos.–Dijo Sesshomaru dejando el intento de abrir la puerta, y simplemente sentándose detrás de ella, acto que Rin imitó, quedando ambos espalda con espalda. Podía sentir su calor a través del tatami, y esto le confería paz. En un movimiento sutil, Sesshomaru movió un poco la puerta y su mano youkai apareció haciéndole una invitación. – Al menos dame tu mano. Te he extrañado.

–Si, Sesshomaru–sama.– Y rin tomo aquella mano pálida y delicada pero a la vez fuerte, aquella que había visto como desangraba a sus enemigos con su látigo de veneno, pero al tacto con ella era suave y gentil. –Yo tambien le he extrañado.

–Finalmente mañana nos desharemos de todas estas convencionalidades molestas. –expresó Sesshomaru.– Finalmente mañana…

–¿Todo bien en el viaje, Sesshomaru–sama?

–Si, solo problemas menores, todo esta bien, .– Las garras afiladas acariciaban con ternura su mano, cuidándola como el tesoro mas valioso.– Podrías, podrías cantar para mi rin, por favor, quiero oír tu voz.

–Claro, Sesshomaru sama.

Sesshomaru secretamente adoraba cuando ella llamaba su nombre de una forma tan especial. En su timbre no había odio ni desprecio, no había miedo, rencor o furia. En la forma en la que ella pronunciaba su nombre y cualquier palabra dirigida hacia el solo había amor. En su mirada solo había una devoción pura hacia el, sin ningún interés particular o egoísta hacia ella, y era por eso que el la amaba.

Rin cerro los ojos, e imagino a ambos, espalda con espalda, con solo el manto de estrellas por encima de ellos observándolos, un mundo efímero donde solo estuvieran ellos, dos, y comenzó a cantar:

Now we come so far from darkness

And will nerver be apart

So we'll leave for torrow

To start our lives again.

Find me there my dearest lord

On my holy ancient days

Iyou will calm all my sadness

and ring your sing only for me

Rin sabia que era egoísta de ella encadenar al matrimonio con ser inmortal, pero su amor iba mas allá de ello y no podía evitarlo.

Lo mismo para Sesshomaru, quien finalmente había aprendido la lección enseñada por su padre, el amar era lo mas preciado que se podía tener en este universo, aunque con ello encadenada a una hermosa joven a los brazos de un demonio.

Pero no lo podían evitar. Pues entre ellos, el destino caprichoso había unido sus corazones en una trama algo revoltosa de la cual ambos no podían, y no deseaban huir mas.

Find me there my dearest lord

On my holy ancient days

I will calm all your sadness

and sing my song only for you

Sesshomaru apretó con cariño la mano de su futura esposa. Habia esperado tan poco y tanto a la vez. Había deseado tomarla desde antes, pero el no iba a cometer los mismo errores de su padre que le costaron la vida tanto a Izayoi como a el. El tenia un plan. El haría las cosas bien. Y atesoraría cada día con ella, cada amanecer, cada atardecer. Y cuando llegara la hora de marchar al inframundo el la seguiría, pues como Lord también del Inframundo, conocía el camino, por el cual incluso la había rescatado en mas de una ocasión.

–Rin. –rompió el silencio Sesshomaru después de la canción.– soltando su mano con cierto desgano, no deseando la separación, pero tenia que hacerlo, si quiera que las cosas funcionaran, debía esperar a que fuera luna llena para tomarla, y si seguía ahí probablemente no podría contener sus instintos youkai ante la promesa de la tentadora mujer al otro lado de la puerta. – Debemos descansar, solo noche mas.

–Si Sesshomaru sama, solo una noche mas, y no nos volveremos a separar. .– Coincidió rin tomando su mano desprovista del calor de su amo y poniéndola en su corazón.

–Mañana es el gran día. .–Inició Sesshomaru quien se puso de pie y parecía que se marchaba. Pero se detuvo a decir. –Gracias, Rin.

–No, gracias a usted Sesshomaru–sama, por todo, por aceptarme y por amarme.

Pudo imaginar la sonrisa del youkai el gran señor del oeste del otro lado del la pared de bambú– la luna resplandecía e iluminaba su hermoso rostro en aquel gran Castillo de las Tierras del Oeste. ¿Quién diría que una humilde huérfana fuera capaz de ser dueña de tanta dicha y felicidad?

Sesshomaru sonrió ante la contestación de las palabras de la joven, que lo envolvían en ese hechizo de amor cada vez mas. ¿Quien iba a decir que un ser inmortal pudiera ser portador de tal felicidad?

La luna previa al equinoccio de primavera brillaba para ellos. Quizás su amor duraría un suspiro en el tiempo, pero seria el el mas memorable de todos ellos.

…..

Hola a todos!

Que tal? Que les parecio?

Espero que les haya gustado tanto como a mi escribirlo, tengo un par en mente de drabbles de Sesshomaru, Rin, con esta nueva temporada de Yasha Hime que me trae loca! Y quiero contribuir, a un final feliz para Sesshomaru y rin mi pareja favorita!

Se que muchos le dicen Lin por le doblaje latino, pero me gusta mas Rin , así lo leí en el manga

Si, si, me dirán The candy girl, pero ella era una menor de edad! Pero chicos, estamos hablando de youkais, y que dejamos que creciera, nada de embarazos adolescentes ni nada. Lo siento, pero siempre he creído que la manzana no cae lejos del árbol, así que si el papa de Sesshomaru se enamoro de una humana, con mayor razón su hijo mayor.

Eso si, no apoyo que una de las hijas de Sesshomaru las acomoden con Kohaku. La verdad es que no, eso si no me convence, eso lo veo mas pedófilo.

Ahora, como easter egg: la canción es real, quizás algunos de ustedes la conozcan, se llama Ring Your Song de Kajiura Yuki feat Itou Eri del Soundtrack de Tsubasa Reservoir Chronicles, cuando la escuche dije, omg, omg, omg necesito hacer un fanfiction con esa canción. Y asi nació esta quimera.

Hice una modificación menor en la letra, para que quedara en el fanfic, pero los créditos a su autor, yo solo soy la que se imagino este momento que tenia que compartir con ustedes. Escuchen la canción por favor!

Personalmente creo que el ingles pudiera ser parecida a la lengua demoniaca, porque, se preguntaran, pues como dato curioso, cuando las culturas orientales tuvieron sus primeros acercamientos con el occidente por medio de las rutas mercantes, al verlo tan diferentes a ellos creían que estos eran Youkai, o demonios de algún tipo, si no me creen a mi, lean un poco de ello, de hecho hay textos de la compañía holandesa de las indias orientales, la primera que se estableció en Japón, por allá en el 1500, si quieren leer un poco de ese tipo de ficción les remiendo mil otoños de David Mitchell; un drama japonés medieval escrito por un ingles, no los defraudara!

Los solsticios y los equinoccios y la luna llena creo que son importantes para las bodas youkai, y por eso ese toque.

Tengo idea de hacer otros drabbles de estos, que ni tan drabbles porque llevo unas 5 hojas xD pero bueno.

Una disculpa por la ortografía si hay detalles mal, quería subirlo en cuanto tuviera la oportunidad, prometo después darle una segunda vuelta, pero todo lo he escrito en la tableta y la corrección es mas tediosa en ella.

Se agradecen los reviews!

Saludos y feliz noviembre!

Se despide mientras se come un chocolate caliente con un pedazo de pan de muerto, por que la dieta ya no tiene sentido en este 2020

Su autora que los quiere :3

The Candy Girl!