Había estado trabajando en el hospital con Tsunade-sama y cierto dia empece a sentirme mal. Pensé que no era nada importante pero para sentirme mas tranquila decidí hacerme un examen para saber que me estaba pasando. Tal Vez tenía anemia, ese era mi pensar.
Para mi sorpresa resultó que no tenía anemia ni ninguna enfermedad que no se quitará en 9 meses. Estaba embarazada.
Decidí esperar a la hora de la cena para comunicar las buenas nuevas. Yo me encontraba sorprendida aun pero a la vez estaba feliz. Me imaginaba un niño o una niña igual a Sasuke, con sus mismos ojos, su mismo cabello.
Llegue a casa y decidí preparar un platillo especial. Ya tenía la cena lista cuando escuche que Sasuke regresaba de su entrenamiento. Lo recibí con una sonrisa.
-Bienvenido a casa- Él sonrió, se notaba cansado.
-Muchas gracias- él se acercó a mí y me abrazó.
-Te preparé una cena especial, luego de darte un baño puedes venir y cenaremos juntos.
Él se fue directo a darse un baño caliente y luego regresó y se sentó frente a mi en el comedor.
Yo había servido la cena.
-Y a qué se debe esta cena especial- dijo mientras comía.
-Pues… me había sentido mal estos últimos días y pues decidí hacerme unos examenes … pues resulta que .. estoy embarazada- Él casi se ahoga con la comida.
Yo esperaba una reacción, lo miraba fijamente y luego que él tomó un poco de agua, lo escuché.
-¿Estás segura?- No era lo que quería escuchar.
-Sí, estoy segura- dije un poco desanimada.
El se levantó y me dio un abrazo.
-Gracias Sakura, he has hecho tan feliz- Mis ojos se abrieron y sentí que se llenaban de lágrimas. Yo era demasiado sentimental.
Los meses iban pasando rápido y yo iba a mis controles prenatales. Un día me encontré con mi mejor amiga Ino.
-Pero miren a quien me encontré- Las dos nos abrazamos.
Sorprendentemente ambas estabamos ahi para nuestros controles. Ino había estado saliendo con Sai y finalmente se habían casado. Ambas teníamos más o menos el mismo tiempo de embarazo. Nos pusimos a platicar acerca de cómo nos iba en nuestros respectivos matrimonios.
-No me puedo quejar, la verdad es que Sai trata de complacerme en todo lo que necesito- me decía ella.
-Yo me siento bien con Sasuke, ya no es tan frío como cuando niños.
Nos despedimos después de platicar, ambas pasamos consulta con Tsunade-shishou, ella se había ofrecido a llevar el control de nuestros embarazos.
Llegó el fin de semana y me encontraba sola en la casa, Sasuke tuvo que salir en una misión importante y tardaría algún tiempo en regresar. Me dispuse a leer un libro y me quedé recostada en el sofá. Me estaba quedando dormida cuando escuche que alguien toco a mi puerta. Me levanté un poco adormilada y fue a ver quien era.
-Hola, Kakashi-sensei, que sorpresa, pasa por favor- Él entró y ambos nos sentamos.
-Sakura-chan vine a ver cómo estabas, hace tiempo que no platicabamos- Era cierto hace tiempo que no platicamos.
-Tiene razón sensei, cuénteme ¿qué ha sido de su vida?- Me levanté y fui a poner un poco de agua a calentar para ofrecerle una taza de té.
-Pues la verdad nada interesante, a veces he hecho algunas misiones pero hoy pensé en ti y decidí venir a verte.
Su mirada era diferente, podía sentir que ya no me miraba como una niña… no, no podía ser, estaba alucinando.
-Me alegra que hayas venido. Estaba aburrida- Él se acercó más a mi y sentí cómo mi corazón empezó a latir rápidamente. Tenía que aceptar que Kakashi sensei era un hombre atractivo y siempre había querido ver su cara sin esa máscara.
-Oye Kakashi-sensei, ¿me dejarías ver tu rostro sin la máscara?- tenía que intentarlo.
-Está bien.
¿Que?¿ Me acaba de decir que sí?. Se acercó más a mi y empezó a quitarse la máscara. Mi corazón iba a mil por hora. Finalmente se quitó la máscara. No estaba preparada para lo que vi. Ese hombre era el hombre más guapo que había visto en mi vida. Sentí que me empezaba a sangrar la nariz y me sonrojé.
-¿Que pasa Sakura-chan, crees que soy feo?- Cómo se atrevía a decir semejante falacia.
-No-o, sensei, no eres feo, es solo quee yo..
Él se estaba acercando más a mi , estábamos tan cerca, no me podía mover, ¿en verdad él iba a besarme? Yo cerré los ojos. Sabía que esto no estaba bien. Yo estaba casada con el chico del que siempre estuve enamorada y ahora estaba aquí en mi sala el hombre más guapo de todos a escasos milímetros de distancia. Quería reaccionar pero no podía. Casi sentí sus labios sobre los míos cuando la tetera empezó a emitir el sonido que indicaba que el agua estaba lista para el te.
Abrí mis ojos y di un brinco.
-Eto-o, yo.. ya regreso- Me levanté dejándolo desconcertado en el sofá. ¿Pero qué me pasa? Casi beso a Kakashi-sensei.
-Toma te preparé un té- Me daba pena hablar de lo que acababa de pasar.
-Sakura-chan yo… estoy arrepentido de no haberte confesado mis sentimientos antes- Lo que me dijo fue como un balde de agua fría cayendo sobre mi.
-Sensei no sabia que sentías algo por mi- Pero que estaba diciendo.
-Sí te lo hubiera dicho,¿ me hubieras correspondido?- No sabia que decirle.
¿Debía aceptar que en algún momento de mi vida él me pareció interesante y que mientras que Sasuke no estaba en la aldea, me imaginaba cómo sería salir con el? No era prudente.
-No lo se.
-Espero no haberte incomodado, si quieres me voy.
No quería que se fuera. No sabia que pensar con todo lo que había pasado.
-No, quédate por favor.
El se quedo a almorzar conmigo, nos pusimos a platicar de muchas cosas y decidimos que ya que yo estaba casada y embarazada todo quedará en el olvido.
Por la tarde Kakashi se marchó.
-La pasé muy bien contigo Sakura-chan, volveré otro día- diciendo esto se despidió de mí con un beso en la mejilla.
Mi corazón saltó de nuevo. Definitivamente me pasaba algo con ese hombre.
