Capítulo 24: Lágrimas
Kagome se encontraba en los jardines disfrutando del sonido del móvil de bambú y practicando cómo hacer tótems cuando Inuyasha la encontró.
—Yasha —lo saludó y la invadió una culpa incómoda al levantar la vista de la grulla de hoja que estaba doblando.
Kagome descubrió que, algún punto entre el momento en el que ella pidió el deseo de la Perla de Shikón y regresó al palacio del Oeste por segunda vez, se había desenamorado del hanyou. Todavía sentía un profundo cariño hacia él y sabía que siempre lo haría, pero aquella chispa especial, que la había hecho temblar de emoción al verlo y que producía que lo extrañara a horrores, se había ido.
Le preocupaba que dicho cambio fuera producto de su transformación. Le habían dicho una y otra vez, y de hecho lo había visto con sus propios ojos, que los kitsune eran seres lujuriosos y famosos por tener varios amantes a lo largo de sus vidas. Inari-sama se deleitaba en repetir antiguos proverbios de los kitsune sobre dicha cantidad: Un zorro que ha tenido menos amantes que colas no ha vivido.
¿Acaso el amor que sentía por Inuyasha era otra cosa que había perdido junto con su humanidad?
¿O acaso ella había sido irremediablemente inconstante? ¿Acaso todas las mujeres debían lidiar con eso luego de haber estado tan seguras de que amarían a alguien para toda la eternidad?
Tal sensación la hacía sentirse trivial y ordinaria.
—Te he estado buscando —dijo Inuyasha con una sonrisa de satisfacción lo que produjo que uno de los colmillos se le asomara sobre el labio.
—Tú eres más difícil de hallar estos días, Inuyasha-sama— respondió bromeando.
—Feh.
Él se acuclilló junto a ella y pasó las garras por el cabello de Kagome.
Ella se congeló.
Solo los cachorros le habían tocado el cabello desde que la manada se había formado. Que Inuyasha lo hiciera ahora resultaba muy distinto ya que ni siquiera Sesshomaru se había tomado tal libertad cuando dicho acto sería bien visto dentro de sus facultades como alfa.
—¿Kagome?
La confusión de Inuyasha se manifestó en sus ojos y en el movimiento de sus orejas. Él se acercó inclinándose hacia ella y pasó los colmillos por la mandíbula de Kagome.
Ella lo detuvo al posar apenas la mano sobre los labios de este. No podía permitirle que completara la acción, mucho menos con la reacción que dicho acto le provocaba. Ella seguía siendo una vulpina saludable e Inuyasha era un poderoso y apuesto guerrero hanyou: todo lo que una kitsune querría en un amante. Solo existía lujuria entre ambos.
Lujuria y amistad.
Pero Inuyasha merecía más que solo eso.
—Detente— le dijo Kagome con la garganta seca, apenas podía pronunciar tal palabra.
Ella anticipó que habría una pelea, tal vez algunos insultos y acusaciones por parte de Inuyasha que buscaría tapar su dolor con enojo.
Pero eso no sucedió.
Las orejas de Inuyasha cayeron y él se alejó de la mano de ella para tomarla con su propia mano.
—Maldición ¿Me tomé mucho tiempo? —preguntó con la voz ronca.
Kagome suspiró y las lágrimas le cayeron por las mejillas. No supo cuándo comenzó a llorar.
—No lo sé, tan solo no quiero que esto sea de esta forma. Solo… lo siento así.
Él asintió y su respiración se alteró mientras luchaba contra sus propias lágrimas. Pero no iba a llorar frente a ella.
—Inu, lo siento… Si tal vez me das más tiempo tal vez yo…
—No, Kagome— la detuvo y se puso de pie.
Ella asintió. Sería cruel darle falsas esperanzas. Pero el problema es que ella deseaba tanto amarlo de nuevo que casi podría convencerse de que era posible, si tan solo ella tuviera un par de meses para encontrar el modo.
—Lo siento, no quise lastimarte— susurró.
—Si, yo tampoco— respondió Inuyasha con suavidad.
Con un salto repentino, Inuyasha se desvaneció de la vista de Kagome.
Hace tiempo él hubiera vociferado y desvariado, la hubiera llamado por cualquier nombre infame que hubiera pensado, hubiera gruñido y rugido, tal vez incluso la hubiera acusado de haber intimado con Sesshomaru, aunque su nariz le indicaba que no era así. Sin embargo, ahora Inuyasha era amable, comprensivo.
La elegancia con la que manejaba el rechazo le dio a Kagome nuevas esperanzas.
Tal vez Kagome no se había perdido cuando se convirtió en kitsune. Tal vez de todas formas se hubiera alejado de Inuyasha una vez que ya no había una misión que los mantuviera unidos.
Él también había cambiado después de todo.
—Siempre seremos una manada— dijo Kagome al desolado jardín.
Pero sabía que Inuyasha la oiría.
—I—
Los cachorros la encontraron más tarde, empapada en los baños. Había ido ahí para llorar ya que ese se trataba de uno de los pocos lugares posibles en las que podía hacer eso y evitar que todos los youkai del palacio se enteraran.
—Hueles a lágrimas— dijo Shippo sin rodeos.
Él y Lin se desvistieron y se unieron a Kagome en el agua. La vulpina acercó a Lin y comenzó a lavarle el cabello.
Shippo se posicionó detrás de Kagome y sus pequeñas garras le acariciaban las colas.
—He estado llorando por Inuyasha— les dijo Kagome con claridad.
—¿Qué hizo ahora?— demandó Shippo.
—¿El tío está bien? —preguntó Lin.
—No hizo nada, él va a estar bien— los tranquilizó Kagome—. Es solo que todo está cambiando. Nada volverá a ser lo mismo. Tan solo estaba llorando por lo que solíamos ser. A veces debes hacerlo, decir adiós.
—¿Por qué extrañarías ser quien eras? Sigues aquí— dijo Lin que sonaba realmente confundida.
Kagome rio hasta que comenzó a llorar nuevamente.
CONTINUARÁ
¡Lamento la espera!
Se que dije que en esta semana terminaría, pero pasaron cosas y… me vi imposibilitada para traducir, espero poder recomenzar con esta semana al terminar el primer acto.
¡Gracias a todos por los reviews, fueron muchos en el capítulo anterior y eso me llenó de felicidad! Mil gracias a todos, también quería aprovechar para responder el comentario de Gabytp, gracias por tu comentario, y si, algunos usuarios en esta plataforma buscan traducir historias para tener más reviews y más actividad en su cuenta pero no saben traducir y recurren a los traductores automáticos (o saben un poco del idioma original e intentan traducir), por mi parte yo estudie este arte y me enorgullezco de poder traducir uno de los fics que tanto me encantó leer y esto lo hago más allá del reconocimiento, sino porque quiero que esta historia se conozca entre los fans hispanohablantes, que al fin y al cabo, esa es la labor de un buen traductor. 😊
¡Saludos a todos y buena semana!
Starebelle
