-Hola Sakura-chan. ¿Cómo has estado, y Sarada-chan?- Él se levantó del sofá.
- Ella está con su abuela Tsunade… pero aun no me respondes, ¿que haces aqui?- El se abalanzó hacia mí para abrazarme, no supe qué hacer, me tomó por sorpresa.
- Vine a verte, ¿no es obvio?- Trate de soltarme de su agarre pero él se aferraba cada vez más a mi.
- Pero sensei, yo… aun estoy …- Aflojó su abrazo y se removió la máscara dejando ver su perfecto rostro.
-¿Casada?, ¿eso ibas a decir?. No veo que él esté aquí ahora, además es tiempo de que los dos aceptemos la atracción que existe entre nosotros.
Kakashi-sensei tenía razón, yo estaba sola, no había tenido noticias de Sasuke y pues tenía que aceptar que me sentía atraída por mi sensei desde que era niña pero rechacé esos sentimientos porque sabía que eso era un amor imposible. Ahora mi amor platónico de mi niñez me estaba abrazando a mitad de mi sala confesándome su atracción hacia mi, ¿que se supone que iba a hacer?
-¿Qué dices, Sakura-chan?- Su pregunta me sacó de mis pensamientos.
- Yo.. no se que decirte sensei- Él empezó a acariciar mi cara delicadamente con su mano y me miraba fijamente.
-Si quieres podemos ir despacio- Me sonroje y asentí.
¿Pero qué diablos? ¿Acabo de aceptar una relacion con mi sensei sin darme cuenta? Su sola presencia me hacía estremecer y sabía que en el fondo estaba necesitada de afecto y atención y el podía ser el que podía darme eso y mucho más.
-No te vas a arrepentir- Me dijo acercando sus labios a los míos.
Tímidamente cerré los ojos mientras mis mejillas se tornaron de un rojo carmesí. ¿Era esto correcto? … Lo último que supe era que sus labios estaban presionando los míos, se sentía tan bien aunque fuera solo un casto beso. ¿Me estaba enamorando de él? El acuno mi rostro con sus manos y trató de profundizar el beso, ese beso que era inevitable y que la última vez que nos vimos no pudo ser. Accedí a ese beso con gusto, me dejé llevar. Sus labios se movían sobre los míos, su lengua se abrió paso en mi boca y yo la recibí gustosa. Estuvimos besándonos por un rato hasta que mi reloj sonó dando la hora.
- Oh no- Me separé bruscamente de él.
-¿Qué sucede?- el me miro extrañado.
-Yo, bueno.. Ino… ella me arregló una cita con alguien que conocimos ayer- Kakashi me agarro de la mano
-Por supuesto que no irás, eres mía ahora- Su posesividad me hizo estremecer.
-Pero tengo que ir a disculparme, yo, no puedo ser descortés- Me hizo una mirada y finalmente accedió.
-Vuelvo enseguida- Abrí la puerta y cuando iba saliendo Kakashi me detuvo.
-Iré contigo!.
Sabía que con él no podía discutir, nunca había podido, desde niña, prefería hacerle caso y no discutir.
-Está bien, pero quédate lejos, no quiero que haya una pelea sin sentido- Le lancé una mirada.
-Pero que dices Sakura-chan, yo soy el hombre mas pacifico de todo el mundo- Lo fulminé con la mirada.
-Te conozco Hatake!
Me dirigí a donde había quedado con Shiru. Lo vi a lo lejos. Oh no, tenía un ramo de rosas en la mano. Me acerque a él de lo más normal y le indique a Kakashi que se quedara lejos hasta que yo terminara con lo que tenía que hacer.
Levante la mano y Shiru me saludó.
-Sakura-san!.
Vi con pesar a ese chico, la verdad esperaba no romperle el corazón. Pero ¿qué le diría? ¿Que de la nada, de un día para otro ya tenía novio?... ¿Pero qué estaba pensando? ¿Novio? ¿Kakashi- sensei era mi novio?.
-Sakura-san, ¿estás bien?- Shiru me sacó de mis pensamientos.
-Pues, la verdad Shiru, gracias por las rosas pero, tengo que ser sincera contigo. Lo lamento mucho pero no podré quedarme a esta cita .. verás decidí darle una oportunidad a alguien más, espero lo entiendas- El me miro y sentí como si yo fuera una mala persona, ¿lo era?.
-Entiendo- Mire sus ojos y vi que se había puesto triste.
-Pero… podemos ser amigos, si tu quieres- Le sonreí.
-Supongo que si- dijo mientras daba la vuelta y se iba de ahí. Me sentí mal porque lo ilusioné pensando que algo podría pasar entre nosotros.
Me quedé ahí parada tratando de sentirme bien de alguna manera. Sentí una mano en mi hombro.
-Vamos, te llevo a comer.
Entramos a un restaurante y nos sentamos.
-No te preocupes por él Sakura-chan, seguro que entendió- Levante mi mirada.
-Si, tienes razón … en cuanto a lo que pasó en mi casa, yo...quiero saber que somos en realidad- Él se acercó a mí
-Seremos lo que tú quieras-¿Lo que yo quiera? no sé lo que quiero en verdad.
-Sensei, yo necesito tiempo para pensar las cosas- Él me sonrió detrás de su máscara.
-Seguro, esperaré el tiempo que necesites-
Volvimos a mi casa, Kakashi había tomado mi mano y cuando estaba a punto de besarla sentí una presencia conocida.
-Que tal Sakura-chan, Sensei- Naruto se acercaba a nosotros.
-Hola Naruto, ¿qué tal?- Su mirada era sospechosa.
-¿Que hacen?- Me puse nerviosa.
-Pues nada, Kakashi-sensei me invitó a comer y me acompañó a casa.
Esperaba que Naruto no pensara mal de nosotros. Él era el mejor amigo de mi aun esposo Sasuke.
Me despedí de ambos y entré a mi casa, cerrando la puerta a mis espaldas.
-En verdad Kakashi-sensei, ¿que hacía con Sakura-chan?- El peli plata se dio la vuelta ignorando al rubio.
- Sensei, no estará pensando en conquistarla.. recuerde que ella sigue casada con Sasuke y si ella le diera una oportunidad a otro hombre… ese hombre sería yo!.
Kakashi se paró en seco.
-¿Qué acabas de decir?- él se acercó a Naruto.
-Lo que oyó sensei, no le dejaré el camino fácil. No creo que Sasuke vuelva y yo soy el indicado para hacer a Sakura-chan feliz, así que le pido que se aleje- Kakashi se acercó amenazadoramente a Naruto.
-Tu no me dirás que hacer y si piensas que Sakura- chan te escogerá a ti, estás loco- El peliplata lo agarró de la ropa.
- Eres tu el que tiene que alejarse de ella, ¿te quedó claro?- Ambos se separaron y se fueron cada quien por su lado.
Me puse a preparar la cena, en poco tiempo Tsunade-sama vendría a cenar y traería a Sarada de vuelta. Mientras tanto pensaba en el beso que me había dado Kakashi, el recordarlo hacía que me sonrojara. ¿En verdad estaba lista para empezar una relación con alguien más?
