Capítulo 32: El banquete
Los lores de los otros tres dominios llegaron al día siguiente y el banquete dio comienzo junto con la llegada del verano.
Primero apareció Okuri-sama, del Norte. Era un lobo enorme de cabello marrón, ojos grises y piel oscura. Tenía el cabello cortado de una manera que a Kagome le recordó a la melena de un león. Sesshomaru le había dicho que Okuri era el primo mayor de Kouga y que el Norte había estado bajo su mandato por un largo tiempo. Los lobos habían ocupado el norte no hacía mucho, luego de que derrotaran a los dragones.
Después llegó Kiyohime-sama, la dama de las Islas del Sur. Había viajado por mar en su verdadera forma que era un enorme dragón de agua. Cuando cambió a su forma humanoide, desplegó un cabello largo de un color azul verdoso, ojos que parecían casi ciegos y un hermoso kimono que brillaba como el nácar. Al igual que las demás youkais pertenecientes a la nobleza que asistían al banquete, tenía el rostro pintado de blanco y las mejillas y labios de rojo. Un diseño de escamas verdes le decoraba la piel desde los párpados superiores hasta las cejas.
A Kagome le agradaba Kiyohime ya que olía a briza de mar, incluso a pesar de que se notaba que la dragona tenía un mal temperamento.
Al final llegó Myobu-sama, el Lord del Este, con una gran entrada en un espectáculo de fantástica pirotecnia. Kagome notó de inmediato que el kitsune color rojo oscuro era pariente de Inari ya que tenía la misma marca en forma de máscara de zorro alrededor de los ojos, a pesar de que los de Myobu eran de color verde oscuro, casi negro. El zorro era increíblemente apuesto y parecía rebozar de carisma.
Tan solo tenía seis colas.
Kagome, llena de curiosidad, le preguntó sobre el asunto a Inari un poco más tarde durante el Banquete de Bienvenida ¿Por qué Myobu era un lord cuando Inari poseía mayores cualidades mágicas?
Los ojos de Inari recorrieron el salón comedor con rapidez y Kagome se imaginó que ella palidecía debajo de la pintura blanca que le decoraba el rostro. Sin embargo, esto era difícil de descifrar ya que tanto ella como Inari usaban el mismo maquillaje espeso de color blanco que combinaba con el atuendo formal que vestían para el banquete, sus labios y mejillas estaban teñidas de rojo y tenían unas máscaras de zorro pintadas alrededor de los ojos.
Inari sacó un pedazo de papel de arroz de la manga y lo dobló con mucha rapidez para formar un mono que se cubría las orejas con las manos. Con un toque de la magia de Inari, una burbuja de silencio las rodeó al instante. Nadie podía oírlas hablar ni ellas podían oír a nadie más allá del alcance del hechizo.
—No pertenezco a la rama dominante de la familia, y en principio, soy una mujer— confirmó Inari— además, hice una promesa.
Kagome estudió a su maestra –y, además, pensó, amiga. Parecía que Inari quería revelarle más ya que su expresión rebosaba una intensidad que le rogaba a Kagome que hiciera algo. Pero cuando Kagome esperó por más, solo obtuvo silencio.
—¿Esa es la razón por la que quiere que encuentres una pareja fuera del Este?
Inari asintió y torció los labios en apreciación por la rapidez e inteligencia de Kagome.
—Supongo que para mi tío es abrumador que su sobrina tenga más colas que él. Le encantará saber que un hanyou me corteja. Siempre ha temido que mis herederos reten a los suyos.
Kagome asintió y volvió a su plato. Había algo en lo que no se había percatado y podía sentir cómo eso le calaba los huesos. Sim embargo, si Inari mantenía el hechizo de silencio por mucho tiempo, alguien en el salón iba a percatarse y llamar la atención hacia ellas.
Kagome casi se preguntó si Inari realmente quería ser pareja de Inuyasha, pero al final decidió que ese no era asunto suyo.
—I—
Habiéndose cansado de mantener la guardia en el salón comedor (parecía que cada vez que se giraba, aparecía un youkai llamándola "princesa" y haciéndole preguntas con una simulada inocencia sobre Sesshomaru), Kagome decidió pasar el resto de la tarde escondiéndose en los jardines privados de palacio. Una vez lo decidió, se quitó el pesado kimono formal, se limpió el maquillaje festivo denso y de color blanco y se escabulló con rapidez por los pasillos.
En un punto se desesperó tanto que simplemente saltó de un balcón.
Sesshomaru e Inuyasha tendrían que pasar toda la tarde atrapados en la punta de la mesa del banquete y no se percatarían de la ausencia de Kagome.
Los recompensaría tomando el lugar de ellos al día siguiente, pero por ahora solo quería sentarse en tranquilidad para ver a Sango y Miroku. Sacó el pequeño espejo redondo del cinturón y se sentó a realizar su tarea con ojos brillantes mientras invocaba la visión en el vidrio.
—Qué espejo tan hermoso— le dijo una voz en tenor al oído.
Se giró para encontrar a Myobu-sama parado muy cerca, con las colas rojas abiertas en forma de abanico tras él.
Rápidamente Kagome usó su aliento para empañar el espejo ya que por alguna razón no quería que Myobu viera la imagen de Sango y Miroku en él, a su vez invocó al zorro de origami encantado por su propia magia.
La pequeña niña de Kagome apareció en él, estaba jugando con un trompo de madera.
—¿Dejó algo de su poder con una humana?— preguntó Myobu sorprendido, la sonrisa de zorro que parecía constante expuso sus colmillos y sacó la lengua para recorrer su incisivo izquierdo.
—¿No está de acuerdo? —preguntó Kagome y desvaneció la imagen del espejo para luego volverlo a guardar.
—Al contrario, descubrirás que en el Este amamos a los humanos en más de un sentido— dijo y se pasó la lengua por los labios y luego le guiñó un ojo. Kagome le sonrió apenas sintiéndose incómoda—. No somos como estos perros viejos, que no pueden aprender trucos nuevos.
—Sesshomaru-sama no es así.
Myobu sonrió con encanto y el rostro apuesto se le iluminó. Kagome comenzó a agradecer en silencio por las advertencias de Inari respecto de su tío, ya que, si Kagome no estuviera al tanto de las razones de Myobu en quererla junto a él, hubiese sido muy fácil caer en la red de atención del Lord Zorro. Era uno de los youkai más hermosos que Kagome había visto alguna vez, de labios gruesos, pómulos marcados y largo cabello rojo oscuro. Durante esos dos días que había estado presente en el palacio, él se había salido con la suya para pasar tiempo con ella y le traía regalos de la clase que disfruta un kitsune: oro, espejos, una campana, cualquier cosa que brillaba o producía un sonido agradable.
Kagome suspiró.
—¿Es infeliz, vulpina-hime?— preguntó Myobu mientras le ofrecía el brazo y Kagome lo tomó sin intenciones de ofenderlo.
—Sabe que solo los miembros de la manada de Sesshomaru-sama pueden estar en estos jardines, Myobu-sama— dijo Kagome haciendo un gesto a las plantas que los rodeaban—. Debe dejar de colarse, no quisiera que se metiera en problemas.
Y desearía tener un escondite al que usted no pudiera llegar.
Myobu le alzó la barbilla con una de las garras afiladas y la obligó a mirarlo a los ojos.
—Pero somos kitsune, vulpina-hime. Nacimos para romper las reglas. Además— dijo y comenzó a reir— ¡No existe nadie que pueda atraparme!
Tras un fuerte chasquido y una bola de fuego zorruno, Myobu desapareció de vista. Kagome se imaginó que solo trataba de impresionarla.
Se sintió mal por él, parecía muy amigable a pesar de sus creencias. No era culpa del zorro que para Kagome fuera muy difícil sorprenderse por él cuando lo comparaba con Inuyasha y Sesshomaru-sama.
No era su culpa que Kagome jamás pudiera abandonar su humanidad.
—¿Kagome-hime, se encuentra usted bien? No sé como uno de los invitados pasó de mi— preguntó un guardia muy nervioso desde la entrada a los jardines, era un youkai perro de cabello negro.
Kagome lo recordó de sus clases de combate, a veces le enseñaba a pelear con lanzas.
—Todo está en orden, Takesi. No te preocupes.
CONTINUARÁ
¡Buenas noches!
Lamento nuevamente la tardanza, estoy desbordada de trabajo por esto de la cuarentena y no doy abasto a traducir, termino muy tarde a la noche y apenas me quedan ganas de seguir más horas en la pc a traducir… De verdad pasar más de 10 hs en la pc es muy perjudicial para la vista. Creo que cuando termine esta pandemia tendré que conseguirme un par de lentes n.n'
Gracias por la espera y sus hermosos reviews! Los leo todos siempre!
Como recompensa por la espera trataré en esta semana ponerme al día, ya que debo unas dos actualizaciones más, haré el sacrificio por mis fieles lectores que sé que esperan la actualización al otro lado de la pantalla, no deseo defraudarlos 3
Nos vemos pronto y cuídense todos!
Starebelle
