El fin de semana transcurrió demasiado rápido para mi gusto, la habíamos pasado bien, como una familia, jugamos con Sarada, cosa que no mucho se daba con Sasuke, siempre lo veía distraído, pensando en otra cosa y por eso Sarada se enojaba y sentía que él no quería pasar tiempo con ella. Con Kakashi-sensei era diferente, él siempre estaba dispuesto a jugar con ella y había sacado a flote su lado paternal que no sabia que tenia.
-Buenos dias dormilon!.
Ambos aún estábamos acostados en la cama totalmente desnudos luego de haber pasado una intensa noche de pasión.
-¿Ya es de día?.
Había amanecido hace un rato , no quería que se acabara este momento pero yo debía ir a trabajar y según lo acordado pasarían cinco días antes de volver a despertar abrazados en la misma cama.
-Es hora de levantarse e ir a trabajar, el hospital me espera repleto de pacientes que atender.
No me malinterpreten, me encanta mi trabajo en el hospital, ayudar a los demás siempre fue mi vocación, tendré que mantenerme ocupada para no pensar en el. Creo que me estoy enamorando de mi sensei.
Me levanté de la cama y salí del cuarto, me dirigí al baño a tomar una ducha mientras Kakashi-sensei volvió a dormirse. Salí del baño y comencé a ponerme la ropa y a alistar mi bata y la maleta de las cosas de Sarada.
-Prepararé el desayuno, no te tardes en bajar.
Era comprensible que estuviera cansado, habíamos pasado casi toda la noche ocupados.
Desperté a Sarada y arregle las últimas cosas en la maleta. Más tarde iba a ir a dejarla a la casa de Tsunade-sama, para mi suerte ella estaba tomándose unas vacaciones y tenía toda la disponibilidad de cuidar a mi hija.
Me dirigí a la cocina a preparar el desayuno,no planeaba hacer algo muy elaborado pero si algo rico para los tres. Sente a Sarada en su sillita y empecé a servir la comida.
-Sensei, la comida está lista- Grité. El venia bajando de la habitación con el cabello mojado
- Sakura-chan, ya no deberías llamarme sensei. Es raro ahora que somos pareja ¿no crees?.
Era verdad, ahora éramos una pareja.
-Lo siento sense.. digo Kakashi.. la comida ya está lista.
Los tres estábamos compartiendo el desayuno. Yo me sentía feliz de haber permitido que el formaba parte de nuestras vidas.
-Te acompañaré a dejar a Sarada a la casa de Tsunade, de todos modos tengo que hablar con ella- Yo asentí y Sarada estaba más que feliz de pasar tiempo con él, se había encariñado mucho en estos días.
Salimos de la casa y Sarada pedía que Kakashi la llevara en sus hombros, él aceptó gustoso- Se me hacía tierno verlo interactuar con ella.
Una vez llegamos a la casa de Tsunade-sama tocamos a la puerta y ella no tardó en salir.
-Vienes temprano Sakura, oh, veo que traes compañía- Nos miró a los dos de los pies a la cabeza, ella sabía que algo pasaba entre nosotros, no necesitaba oírlo de mi boca, mis ojos lo decían todo.
-Traje a Sarada para que la cuides com me ofreciste el otro día- Traté de cambiar mi semblante culpable.
-Sí, dame a la niña yo la cuidaré muy buen, es como mi nieta-. Tsunade-sama sonrió y tomò a Sarada en sus brazos, luego la puso en el suelo y ella se acerco a mi.
- Nos vemos mas tarde mami, te quiero- Yo la abrace y le di un beso en la mejilla y rápidamente ella corrió a abrazar a Kakashi.
-Adiós papi, nos vemos luego.
A los dos se nos subieron los colores a la cara y mientras Sarada entraba a la casa, Tsunade-sama nos hacía una cara asesina.
-Así que papi ¿eh?- Levantando una ceja y enrollándose una manga se acercó peligrosamente a Kakashi, yo intente detenerla poniéndome como barrera enfrente de él.
-No defiendas a este vago, Sakura, ademas tu ya tienes que irte al hospital, ya hablaremos en cuanto regreses.
No tenía opción más que irme al hospital, ya era tarde.
-Tiene razón Tsunade-sama, ya me voy- Me despedí mientras miraba a Kakashi de reojo y le sonreía. El se despidió levantando la mano. Luego los dejé solos, presentía que más tarde ese día tendría que curar las heridas de mi ahora novio.
-Kakashi, sabes que ella es una mujer casada, ¿verdad?- Ambos entraron a la casa. Sarada se encontraba jugando en el suelo con unos cubos.
-Si, lo sé pero Sasuke no volverá y yo quiero hacer feliz a Sakura y a Sarada, ella merece tener un padre- Tsunade arrugó el ceño.
-Tu no sabes si el volverá o no, ademas sabes que todos los van a juzgar, en especial a ella, la van a tachar de adúltera- Kakashi suspiró.
-Por eso vine a hablar contigo, quiero que nos ayudes con esto- Tsunade se levantò de su asiento.
-Y ¿Qué quieres que yo haga?- Kakashi se puso a pensar
-He estado pensando en esto y creo que lo que se puede hacer en este momento es esperar y correr el rumor de que Sasuke murió y luego de eso Sakura ya no sería señalada y podremos estar juntos.
No era el mejor plan pero era eso o dejar de ver a Sakura.
-Tienes que demostrarme que no la vas a lastimar y luego puede ser que les ayude, yo tambien quiero que Sakura sea feliz y siempre creí que Sasuke no era la mejor opción para ella- Kakashi abrazó a Tsunade.
-Muchas gracias, te prometo que haré muy feliz a Sakura-
Sarada se acercó a Tsunade
-Abuelita, mi viejo papá no me quería pero mi nuevo papá si me quiere- A Tsunade se le conmovió el corazón al oír lo que le dijo la pequeña.
-Está bien vago, te ayudaré.
