Sasuke: Deberías saber que hoy he logrado aproximadamente cero cosas. Como, ni siquiera tengo los pantalones puestos. ¡Feliz miércoles!
Yo: ¿Te sientas en tu casa con solo tus bragas puestas?
Sasuke: No uso "bragas", muchas gracias. Me pongo ropa interior masculina.
Yo: Con personajes extraños en ellos, ¿verdad?
Sasuke: ¿Cómo lo sabías?
Yo: Tengo un hermano, ¿recuerdas? Debajo de su atuendo de maestro organizado hay ropa interior de Marvel.
Sasuke: ¿Marvel? ¿En serio?
Yo: ¿No eres un fanático de Marvel?
Sasuke: Soy fan de X-Men y Deadpool. Eso es todo.
Yo: Suspiro. Ryan Reynolds. Puedo ponerme detrás de él o encima de él o debajo. Cualquiera que prefiera.
Sasuke: Sucia y traviesa Sakura.
Yo: *se encoge de hombros* Lo treparía como Jack trepó por el tallo de habichuelas.
Sasuke: ¿Has visto sus otras películas?
Yo: No me insultes, Daisasuke. Es muy impropio.
Sasuke: ¿Cuál es tu favorita?
Yo: Waiting. Es perfecta de una manera desagradable. ¿La tuya?
Sasuke: Te burlaras de mí.
Yo: ¡Nunca lo haría!
Yo: Ni siquiera puedo mentir a través de mensajes. Definitivamente lo haría.
Sasuke: ¿VES?
Yo: Dímelo, no seas bebé.
Sasuke: Bien.
Sasuke: The proposal.
Yo: NO. DE NINGUNA MANERA. ¿La película con Sandra Bullock? ¿Y la loca de Betty White?
Sasuke: Sí.
Yo: La comedia romántica, ¿verdad? Solo quiero asegurarme que lo entiendo bien para tu gráfica de credenciales callejeras.
Sasuke: SÍ, MALDICIÓN
Yo: No me estoy riendo.
Sasuke: Lo haces, razón por la cual no quería decírtelo.
Yo: Estoy tremendamente impresionada porque lo hayas hecho. La mayoría de los chicos solo buscarían en Internet para encontrar su película más machista, escupirían un hecho genérico al respecto y la llamarían su favorita.
Yo: Acabas de obtener un gran puntaje en mi libro.
Yo: Hola, ¿Sasuke?
Sasuke: ¿Sí?
Yo: Todavía estoy riendo.
Sasuke: Me alegro de haber logrado algo hoy, aunque hacerte reír no era mi intención.
Yo: Honestamente, ayudó. Hubo un cliente grosero y malvado más temprano y mi gerente estuvo involucrado, por lo que tu confesión hizo mi noche.
Sasuke: ¿Estás en el trabajo a esta hora?
Yo: Sí, pero solo porque estoy reemplazando a alguien más. Normalmente no me quedo tan tarde los días de semana.
Sasuke: Tengo un horario estricto de ocho a cinco, sin fines de semana. Tuve que implementarlo después de darme cuenta que estaba trabajando unas 100 horas a la semana y que no tenía vida social. No es que tenga una vida social ahora, pero es el principio de eso.
Yo: ¡Podemos ser perdedores de la vida no social juntos! *Choca los cinco*
Sasuke: HURRA
Yo: Sí, lo que sea que eso signifique. Tengo que irme. ¡El deber de la limpieza llama!
Sasuke: Adiós, doncella.
Yo: Qué inteligente. NO.
—Vamos, Sakura, por favor. Un trago y podemos irnos.
—Tenemos alcohol en esta misma casa. No necesitamos salir y comprar bebidas caras.
Ino resopla y se lleva una mano a la cadera.
—No has salido de esta casa para socializar en tres semanas. Tienes que salir, aunque solo sea por una bebida. Por favor, estoy empezando a preocuparme por ti.
—No hay nada de qué preocuparse, Ino. Estoy bien. Tengo mucho que hacer aquí.
—Has reorganizado mi armario… dos veces, y organizaste el congelador porque no te gustó dónde puse los guisantes. Tienes que salir y hacer algo además de mover todo antes que no pueda encontrar nada en este departamento nunca más.
—Creo que es un poco exagerado —murmuro. Cuando me clava los ojos, pongo los míos en blanco y me levanto de mi cama—. Bien. Una bebida y nos vamos.
—¡Trato! —Aplaude y se ríe—. ¡Esto va a ser divertido! Usa algo lindo.
Está alejándose de mi habitación y entrando en la de ella, donde la escucho hurgar en su armario mientras murmura sobre cómo no puede encontrar nada.
Sonrío y me empiezo a organizar.
Supongo que nos dirigimos a Lola's, así que sé lo que puedo hacer con la ropa. Saco una camiseta blanca y azul a rayas y leggins negros, y me los pongo mientras Ino regresa volando a mi habitación.
—Invité a algunos amigos. ¡Espero que no te importe! ¡Adiós!
Se ha ido otra vez.
Termino todo el atuendo con un largo chaleco negro, un par de botines negros, pequeños aretes de plata y maquillaje ligero. Ya me peiné el pelo en una trenza lateral más temprano y se adapta perfectamente a mi estilo, así que lo dejo tal como está.
Sin molestarme en llamar a la puerta de Ino, entro en su habitación.
—¡DIOS MIO! ¡ESTOY DESNUDA!
—Yo también tengo tetas. No es como si no hubiera visto un par antes.
—Pero las mías son especiales —responde sobre su hombro.
—Claro, y mi vagina es un refugio mágico.
—Oye, tú lo dijiste, no yo. —Coloca su sujetador en su lugar y se gira—. ¡Oh Dios mío! ¡Tú atuendo es lindo! No hay duda que llamarás la atención esta noche.
No quiero atención esta noche. Quiero arrastrarme de vuelta a la cama y sentarme con mi teléfono en la mano durante las próximas horas.
—Son solo leggins y una camiseta, no es gran cosa.
—Solo acepta el maldito cumplido y vete. Saldré en cinco.
—Entonces, ¿diez?
Me enseña el dedo.
—Cinco, mocosa.
—Invitarás las bebidas si son diez. —Le hago un gesto con el dedo y salgo por la puerta antes que me arroje algo.
Yo: Mi compañera de habitación me está forzando a salir del apartamento para tomar "una" bebida. Cumpliremos con esa regla o volveremos a casa a las dos de la mañana.
Sasuke: Podría ir por una cerveza o diez. Es uno de esos días.
Yo: Ugh. ¿Quieres hablar de eso?
Sasuke: Probablemente debería, pero preferiría ahogar mis penas en alcohol y videojuegos.
Yo: Muy saludable.
Yo: Lo siento, eso fue algo muy imbécil de decir.
Sasuke: Me gusta cuando dices cosas imbéciles. Lo mantiene real.
Sasuke: Además, tienes razón. No es saludable. Perdí cerca de cuatro horas de trabajo debido a un apagón. Mis copias de seguridad no funcionaron como deberían y ahora estoy comenzando de nuevo y estaré trabajando hasta altas horas de la madrugada.
Yo: Bien, sí, eso ES un día de mierda. ¿Tiempo de cerveza?
Sasuke: Tiempo de cerveza. Luego, volver al trabajo. Salí para tomar aire fresco y convencerme de no romper mi computadora.
Yo: Creo que fue un movimiento inteligente. ¿Está ayudando en algo?
Sasuke: Dame unos minutos más y te avisaré.
Sasuke: ¿Por qué no quieres salir con tu amiga?
Yo: Digamos que me siento mucho más cómoda quedándome en casa y viendo Netflix que saliendo al bar con tipejos.
Sasuke: Tipejos. Inteligente.
Yo: Gracias. Pero, sí, no es mi escena. Nunca lo ha sido, pero ella piensa que necesito salir y "volver a ensillar el caballo".
Sasuke: ¿Ruptura reciente?
Yo: ¿Casi? La noche en que me enviaste un mensaje de texto por primera vez fue cuando rompimos.
Sasuke: Entonces ya te estabas enamorando de mí. Lo sabía *sonrisita*
Yo: ¿SONRISITA? ¿¡DE VERDAD!?
Yo: No puedo creer que hable contigo.
Sasuke: Técnicamente, me envías mensajes de texto.
Yo: Por favor, no me lo recuerdes.
Sasuke: Creo que secretamente disfrutas de nuestras charlas.
—¡Ja! Nueve minutos y treinta segundos. Tienes que comprar tus propias bebidas. Inclino mi cabeza hacia Ino, rápidamente cerrando la pantalla de mi teléfono como si tuviera súper poderes y pudiera leer los mensajes por la parte de atrás.
No sé por qué no le he contado a Ino sobre Sasuke. Debería hacerlo, porque no es gran cosa, ya que no hay nada romántico entre nosotros dos, pero me gusta tener a Sasuke para mí, disfrutar de la forma en que me hace sentir. Mandamos mensajes de texto todos los días, todo el día, desde que me llamó esa tarde cuando nos dimos cuenta de nuestro error. Durante semanas, hemos estado yendo y viniendo. No es nada profundo o poético, pero sigue siendo algo especial.
Sasuke me hace sentir especial.
Lo que es muy estúpido y tonto porque ni siquiera conozco al tipo.
Sin embargo… él hace que mi corazón se acelere con anticipación cada vez que converso con él. Pone una sonrisa en mi rostro. Sabe exactamente qué decir para hacerme reír.
Entonces, ¿por qué es esto tan complicado? ¿Por qué estoy haciendo esto tan complicado?
—Tierra a S. Vámonos. No quiero perderme la hora feliz.
Apartandome de… bueno, yo misma, me deslizo del taburete y me encuentro con una impaciente Ino en la puerta.
—Una bebida, Ino. Lo digo en serio.
Lanza una sonrisa traviesa sobre su hombro.
—Lo que digas.
Ino ya ha bebido tres tragos en la hora desde que llegamos.
Va a ser una noche larga.
—Bueno, bueno. Echa un vistazo a quién trajo la noche del jueves.
Una sonrisa se apodera de mi rostro.
—¿Te dejaron entrar aquí?
—Soy yo.
—Siempre fuiste tan humilde, Sasori. —Me levanto y le doy un abrazo rápido—. ¿Qué estás haciendo aquí? Dijiste que Lola's no era tu escena.
—Y pensé que tampoco era la tuya.
—Bien dicho.
Alza su pulgar sobre su hombro mientras se sienta a mi lado.
—Los idiotas me sacaron. Lo consideraron "bueno para mí".
—¿Te ayuda a sanar tu corazón roto?
—Supuestamente. Cada vez que trato de explicarles que estoy bien y me siento bien con la separación, es una pérdida de tiempo. —Sasori se estremece—. Mierda, S. Eso sonó horrible. No quise decir que no me importa ni nada de eso. Es…
Levanto una mano.
—Detente. Soy la última persona a la que debes explicarle algo, Sasori. Fui parte de eso, lo entiendo.
—Gracias. Me sentí como un asno por un momento.
—¿Sólo un momento?
—No fui tan horrible, ¿verdad?
—¿Hacia el final? —Me encojo de hombros—. Un poco, pero también es culpa mía.
—Eras perfecta, S.
—Oh, detente. No lo era, pero no repitamos todo eso. ¿Cómo va el béisbol? La sonrisa que me da es diferente, como que se siente libre de centrarse en su juego. Creo que parte de lo que nos detuvo fue que Sasori quería al béisbol más de lo que me quería.
Me siento aliviada porque pueda tener eso ahora.
—Es genial. Honestamente, no puedo recordar la última vez que mi juego fue tan bueno. Solo necesitamos ganar dos juegos más y estamos en las eliminatorias.
—¡Excelente! —Extiendo mi mano para chocar los puños y él hace lo mismo, haciendo ruidos de explosión al final. Sí, ese apretón de manos secreto debería haber sido una señal segura que hubiéramos sido mejores siendo amigos.
—¿Cómo van las cosas contigo?
—Bien… creo.
—¿Sí? ¿Y cómo está ese chico que estás viendo?
—¿Qué? —balbuceo, casi escupiendo mi bebida. Limpio la pequeña cantidad que logró gotear por mi barbilla—. ¿Qué chico?
—El que te hacía sonreír hace un par de semanas. ¿Ya no está en el panorama?
—¡Oh! —Golpeo mi frente—. Dah. Olvide todo sobre eso. Sigue en el panorama… mas o menos, pero no es "mi chico" ni nada por el estilo. No estamos saliendo.
—Entonces estan…
—Mensajes de texto —informo.
—¿Solo mensajes de texto? Espera, ¿alguna vez has conocido a este tipo?
—No.
Sus cejas oscuras se fruncen, un pliegue se forma entre ellas.
—¿Cómo empezaron ustedes dos esta… relación de mensajes de texto?
—Él tenía el número equivocado. Supuse que era Sakumo, ya sabes, porque él siempre está perdiendo su teléfono y tiene que cambiar su número. —Agito mi mano—. De todos modos, seguimos enviando mensajes de texto después de eso.
—¿Como... cosas sucias?
—Solo tú serías tan descarado como para hacerle ese tipo de preguntas a tu ex novia.
Sasori sonríe, y casi me hace echarlo de menos.
—Siempre fui directo.
—Fuiste un perfecto caballero conmigo.
—Eras diferente.
Pongo los ojos en blanco.
—Lo que sea. De todos modos, no, no son cosas sucias. Cosas normales, como lo que estamos haciendo en el momento, o me ayuda a decidir qué voy a comer, o…
—Siempre fuiste terrible en eso —interrumpe.
—Cállate. Lo sé. Nos estamos divirtiendo, manteniéndolo informal, sin etiquetar nada, no es que haya nada que etiquetar. Estamos…
—¿Conociéndose?
—Por supuesto. Eso suena bien.
—¿Vas a conocerlo?
Frunzo mis labios, pensando. No sé nada de Sasuke, no sé dónde vive, no sé cómo se gana la vida… demonios, ni siquiera sé cuantos años tiene. Somos prácticamente extraños, pero hay una atracción hacia él. Es la primera persona a quien le envío mensajes de texto por la mañana, y quiero contarle todo sobre mi día. Es a quien acudo cuando necesito reírme.
Pero, ¿quiero conocerlo?
No lo sé.
—Ya veremos.
—Eso es todo lo que voy a conseguir, ¿eh?
Me encojo de hombros.
—Por ahora.
Sasori suspira.
—Solo ten cuidado, S. ¿Está bien? Puede que ya no seamos nada, pero aún me importas.
—Todavía me importas también.
—Entonces, ¿qué estás bebiendo? ¿Quieres que te pida otro?
—Si no te importa, me encantaría agua. Intento permanecer sobria. —Señalo a Ino, que esta afuera en la pequeña pista de baile de Lola's, apretandose contra un tipo al azar—. Alguien tiene que cuidar de esa.
—Oh, Dios mío. El chico apenas tiene dieciocho años. Se ve grande, pero es demasiado joven para que Ino hunda sus garras en él.
—Bueno, ve a rescatar al pobre niño y tráeme un poco de agua.
Se para y me saluda.
—¡Sí, señora!
Siento que mi teléfono vibra en mi bolsillo trasero y lo saco.
Sasuke: ¿Te estás portando bien?
Yo: Define "portarse bien".
Sasuke: No tomar chupitos del estómago del barman. No acariciar a hombres extraños. No besarse con una mujer vestida con un traje de plátano.
Yo: ¿Te pasó eso último?
Sasuke: Tuve que presenciarlo, si eso cuenta para algo. Mi compañero de cuarto es un poco digamos social.
Yo: También tengo una compañera de cuarto social, y la estoy cuidando esta noche. Solo me permití una bebida alcohólica y planeo sacar su borracho trasero de aquí a una hora decente.
Sasuke: Eres un número equivocado tan responsable.
Yo: ¿Me estás llamando aburrida?
Sasuke: No pero tal vez sí. No hay nada intrínsecamente incorrecto con eso. Soy aburrido también
Yo: ¿Podemos ser aburridos juntos?
Sasuke: ¿Por qué crees que todavía te hablo?
Yo: Dices las cosas más dulces.
—¿Es él? —pregunta Sasoei mientras deja mi agua frente a mí.
Hago clic en mi pantalla y le sonrío.
—Sí. Me dijo que era aburrida.
—Vaya. Suena como todo un partido.
—¿Dijiste eso en una fuente de sarcasmo?
—Oh diablos, sí. —Toma un trago de su cerveza—. ¿Qué clase de tipo le dice a una chica que es aburrida? ¿Cómo lo ayudará eso a sumar puntos?
—Uno, no está tratando de saltar en mis pantalones, así que no hay necesidad de anotar puntos. Dos, fue un cumplido. Tú sabes que no me gusta esto, y también creo que sabes que soy aburrida. Fue una de las cosas que nos separó. Me gusta quedarme en casa acurrucada en el sofá rodeada de comida chatarra. ¡Hago tejido, por el amor de Dios! No soy salvaje No soy reservada, pero no soy escandalosa.
Me gusta lo aburrido. Es… reconfortante.
—Siempre me gustó lo cómoda que estás en tu propia piel. Nunca intentas decir algo inteligente cuando la gente pregunta por tus pasatiempos. Solo les dices que tejes y eso es todo.
—Tejí suspensores de pene —digo con orgullo.
Sasori estalla en carcajadas.
—Eres única, S. Única.
—¡S! ¡Tómate uno conmigo! —Ino se acerca a nuestra mesa, con el chico de dieciocho años a cuestas—. ¡Chupitos! —Mira a Sasori—. Bueno, demonios, mira quién tenemos aquí, Sasori jodido No akatsuna. ¿Cómo estás, sexy? ¿Cómo está arreglándose ese corazón roto tuyo?
—Hola, preciosa —saluda, dándole un rápido beso en la mejilla y desenrollando su brazo alrededor del cuello de su compañero de equipo—. Me encargaré desde aquí, Skeet.
El niño parece aliviado y murmura un rápido agradecimiento antes de salir corriendo.
—Sasori, sé querido y pídenos unos chupitos.
—No voy a beber ningún chupito, Ino. Como que quiero irme.
—Amiga, no. No nos vamos. Se suponía que esta sería tu noche para olvidar a este perdedor —señala Sasori—, que botó tu trasero.
—Fue mutuo —interviene Sasori.
—Como sea —dice Ino, agitando su mano y casi golpeando a un tipo desprevenido que parece demasiado joven para estar en el bar—. Ahora, divirtámonos. Tomemos chupitos, bailemos y sigamos adelante.
—¿Qué pasa con el señor…?
—¡Chupitos! —interrumpo, no queriendo que Sasori suelte la sopa sobre el señor Número Equivocado.
Sus ojos se abren a medida que la comprensión se asienta sobre él.
—Bien, sí. Chupitos para las mujeres. Vuelvo enseguida.
Mientras Sasori se dirige hacia la barra y Ino observa su próximo objetivo, abro mi teléfono y escribo un mensaje de texto.
Yo: Reza por mí. Ino quiere tomar chupitos.
Sasuke: Los chupitos nunca son una buena idea. He sido víctima de muchos chupitos y he vomitado en numerosos arbustos.
Yo: ¿Como arbustos, arbustos o ARBUSTOS? *mueve las cejas*
Sasuke: Esa mierda es la razón por la que te mantengo cerca.
Yo: Detente. Me haces sonrojar.
Sasuke: Mentirosa.
Sasuke: Ten cuidado, ¿de acuerdo? ¿Y me avisas cuando llegues a casa?
Yo: Lo haré.
—Ino, tenemos que ir a casa. —Le saco el vaso de cerveza de los labios.
—Pero quiero…
—No. Es tarde y no quiero estar fuera más tarde de lo que necesito estar.
Caminamos, y aunque no está lejos, no quiero salir cuando los otros borrachos abandonan el bar.
—¿Van a caminar, S? ¿Crees que es una buena idea? Deberías llamar a un taxi.
—Son solo un par de cuadras. No es gran cosa, Sasori.
—Lo es. No vas a ir caminando. Déjame llevar a estos muchachos a casa y volveré por ti.
—No, no quiero esperar tanto tiempo, y, de todos modos, ¿no estabas bebiendo antes?
—Tomé una cerveza hace tres horas. Estoy bien. Ahora quédate aquí y volveré en quince minutos como máximo.
Suspiro.
—Podría caminar a casa en esa cantidad de tiempo.
—Déjame hacer esto por ti.
—No, llamaré un taxi.
La mirada que me da me dice que no me cree.
Resoplo.
—Lo prometo, ¿de acuerdo? Llamaré uno ahora mismo y gastaré dinero en un viaje que me llevará el doble de tiempo que el de regresar a casa gratis. Lo prometo.
Me estudia demasiado tiempo, asegurándose que estoy diciendo la verdad.
Asintiendo con satisfacción, está de acuerdo.
—Bien, pero envíame un mensaje de texto cuando llegues a casa. ¿De acuerdo?
—Bien.
—Sasori, ¿te vas? —Ino pone mala cara, cruzando los brazos sobre supecho—. Estábamos tomando chupitos.
—No más chupitos, borracha. Ayuda llegar a casa, y tal vez toma un café.
—¡Estaba celebrando! —Levanta los brazos y hace un pequeño baile—. ¡Porque el idiota ya no está!
Bufó y levantó una ceja en mi dirección.
—Idiota, ¿eh?
Me encojo de hombros.
—Sus palabras borrachas, no mis palabras sobrias.
—¿Llamas el taxi?
—Lo prometo.
Se despide con la mano y se apresura a reunir a sus propios amigos borrachos y volver a casa.
Busco en mi bolso para sacar mi teléfono. Voy a sacar mi billetera y… SANTA MIERDA.
¡¿Dónde está mi billetera?!
—¡Mierda! ¡No, no, no!
—¡Chupitos, chupitos, chupitos! —canta Ino.
—¡No! ¡No más chupitos! Me robaron mi billetera.
—Toma —dice, hurgando en su bolso—. Dinero.
Me da dos billetes de un dólar, y quiero reír y estrangularla al mismo tiempo.
Sé con certeza que es todo el dinero que tiene porque ambas solo llevamos nuestra identificación, una billetera endeble y cuarenta dólares en efectivo cuando salimos.
—Gracias, Ino. Eres un salvavidas —digo sarcásticamente. No nota el sarcasmo y me sonríe, levantando dos pulgares hacia arriba.
—Con gusto, amiga.
Gimo y saco mi teléfono del bolsillo trasero, agradecida que no haya sido robado también. A quién llamo A quién llamo
¡Sasori!
Doy vueltas en el taburete y busco en la barra a mi ex. No está en ninguna parte.
Estupendo.
Me vuelvo y miro a Ino, quien ahora está desmayada en la barra.
—Eres un desastre, Ino —le digo a su forma dormida—. ¿Qué demonios vamos a hacer?
Mi teléfono suena.
Sasuke: ¿Todavía estás bien?
Yo: No. Todo es una mierda.
Sasuke: ¿Qué? ¿Por qué? ¿Paso algo?
Yo: Mi billetera fue robada. Estaba a punto de llamar a un taxi porque le prometí a un amigo que lo haría, pero creo que tendré que caminar a casa con mi compañera borracha.
Sasuke: No vas a caminar. No. Es muy tarde.
Yo: Estoy a solo unas pocas cuadras de distancia. Va a apestar intentar obligar a Ino a caminar recta por tanto tiempo, pero estaré bien.
Sasuke: NO.
Sasuke: ¿Dónde estás?
Yo: ¿Por qué? ¿Cómo sabemos que incluso vivimos en el mismo estado?
Sasuke: Códigos de área. No estamos tan lejos el uno del otro.
Yo: ¿De verdad? Ni siquiera pensé en investigar.
Sasuke: Síp. ¿Ahora, dónde estás?
Yo: Lola's está en Wildwood.
Sasuke: Dame cinco minutos.
El ruido del bar vuelve con fuerza cuando alejo mi atención de Sasuke. Extendí la mano para retirar el pelo que estaba sobre el rostro de Ino y sacudí mi cabeza hacia ella.
—Solo tú sales a celebrar a tu amiga y te emborrachas. Tienes suerte que te adore.
Mi teléfono tiembla en la barra y rápidamente lo tomo, desbloqueando la pantalla para leer el mensaje.
Sasuke: Un taxista estará allí en cinco minutos. Te ayudará a llevar a tu compañera de cuarto al auto. La tarifa y la propina están canceladas. Si no llega, llámame y me encargaré.
Yo: Sasuke.
Sasuke: Sakura.
Yo: ¡No tienes que hacer eso!
Sasuke: ¿Estás bromeando? Sí, tenía. No iba a dejar que te sentaras allí con todos los borrachos salvajes durante los treinta o más minutos que me llevaría conducir hasta allá, así que opté por la siguiente mejor opción.
Yo: ¿Habrías conducido hasta aquí solo para llevarme a casa?
Sasuke: En un maldito abrir y cerrar de ojos.
Espero les gustaran.
No olviden Comentar.
Un Abrazo.
🍅 🌸NO OLVIDEN QUE ESTO ES UNA ADAPTACIÓN SIN ANIMO DE LUCRO, LA HISTORIA ORIGINAL NO ME PERTENECE, SOLO LA TRAIGO A USTEDES EN FORMA DE NUESTRA PAREJA FAVORITA. 🍅 🌸
