—Tengo una cita esta noche —anuncia Ino como si fuera algo nuevo.

Alerta de spoiler: No lo es.

—¿Quién es el desafortunado muchacho esta vez?

Afortunado. Y es Shep.

—¿Como, el Shep?

Una sonrisa traviesa se apodera de su rostro.

—Sí.

—¿Itachi? ¿Shep Itachi? ¿El del equipo de béisbol de Sasori, Shep?

Asiente, su cabeza se balancea rápidamente, la sonrisa se ensancha en sus mejillas.

—Sí.

—Mmm... vaya. Vaya. ¿Estás segura? Quiero decir, es Shep-el Shep.

—¿Puedes dejar de hablar de él como si fuera un dios o algo así?

—¡Él es un dios!

—Es un simple mortal que sabe cómo golpear una pelota de béisbol, gran cosa.

—Gran cosa —murmuro—. Ella dijo gran cosa.

—Puedo oírte.

—Sí, sí, gran cosa.

Un murmullo me alerta de la almohada que me arrojaron en la cabeza, justo a tiempo para evitar su ataque.

Apoya sus manos en sus caderas, frunciendo los labios.

—Sé amable, Sakura.

—¿O qué, Ino? —respondo, reflejando su pose.

—Te cortaré.

Su voz es tan dulce, es casi escalofriante. Por otra parte, conozco a Ino, y Ino ni siquiera puede cortar una pizza.

—Lárgate. Ve a vestirte para tu cita, adorable criatura nada aterradora.

—¡Soy aterradora! —Da un pisotón y me río hasta que casi estoy a punto de llorar.

—Eres adorable. Ahora, ¿Qué vas a ponerte? No puedes usar cualquier cosa para una cita con Shep.

—Oh Dios mío. Por favor deja de decir su nombre así.

Agarro mi pecho con falsa inocencia.

—No sé a qué te refieres.

—Sí, lo sabes, todo dramático. Bajas tu voz y es espeluznante. Detente. —Saca dos blusas de su armario y las sostiene—. ¿Azul o azul?

Arrugo mi nariz.

—Ninguna. Sigue buscando.

Mientras Ino busca en las profundas grietas de su armario lleno, saco mi teléfono del bolsillo, sorprendida de encontrar un mensaje esperándome.

Sasuke: Es viernes por la noche y tengo una cita con Netflix y comida para llevar. Por favor dime que no soy una persona terriblemente aburrida. Por cierto, Malvavisco te envía saludos.

Sonrío al leer el mensaje, pero no debería sonreír, ¿verdad? Debería estar extrañada que Sasuke me haya enviado un mensaje de nuevo.

¿Verdad?

No lo estoy, sin embargo. No solo no estoy extrañada, sino que respondo.

Yo: Solo eres aburrido si soy aburrida porque tengo exactamente los mismos planes. PD ¡HOLA MALVI! 3

Sasuke: ¡GEMELOS!

Sasuke: Mierda. Soy una niña de doce años. Alguien que me mate ahora.

Yo: No SONABAS como una niña de doce años cuando me gruñías por el error de tu número equivocado.

Sasuke: No GRUÑÍ.

Yo: Parecías un oso.

Sasuke: ¿Puedo usar un sombrero?

Yo: ¿Quieres ser el Oso Smokey ?

Sasuke: Siempre pensé que ese tipo era genial.

Yo: Vaya, realmente eres una niña de doce años.

—Tierra a Sakura. ¡Hola! ¡Préstame atención!

Salgo de mi burbuja de Sasuke y dirijo mi atención a Ino, que me mira boquiabierta con evidente irritación.

—¿Sí?

—¿Jeans, claro u oscuro?

—Oscuro. Los jeans oscuros son más sexys por la noche.

Inclina su cabeza, pensando.

—Mmm, bien pensado. Estos también hacen que mi trasero resalte...

—Lo cual es la razón principal para usarlos.

—Obviamente.

Mi teléfono vuelve a sonar y miro hacia abajo para leer la cadena de mensajes.

Sasuke: Haré que sepas que tengo al menos trece años.

Sasuke: ¿Has visto Stranger Things?

Sasuke: Por supuesto que sí. Todos lo han hecho. No importa. ¿Qué hay de Hemlock Grove? Parece que podría ponerse raro.

Sasuke: ¿Por qué demonios te estoy molestando?

Sasuke: Te dejaré tranquila ahora.

Sacudiendo mi cabeza por su rareza, mis dedos se ciernen sobre la pantalla, tratando de descubrir cómo quiero responder.

—Si no estás prestando atención, lárgate.

Ino vuelve a mirarme furiosa.

—Lo siento, I. ¿Qué estamos decidiendo ahora?

Es una mascota estadounidense de una campaña publicitaria.

No hace nada para ocultar su desdén, jadeando y agarrando su desordenado cabello.

—¿Suelto o recogido?

—Suelto. No, espera, ¡recogido!

—¿Entonces... recogido?

—Nah. —Negué—. Suelto.

Ino pone sus ojos en blanco y se da vuelta, la atención ahora se enfoca en su reflejo en el espejo de su tocador.

Yo: He visto ST, pero no Hemlock Grove.

Yo: ¿Propuesta?

Yo: Veamos Hemlock Grove juntos. Vía mensaje de texto.

Yo: Además, creo que es raro que siempre me envíes un mensaje de texto, PERO, ESTOY contestandote, así que supongo que eso también me hace extraña. Eres un poco divertido.

Sasuke: ¿Solo un poco?

Yo: *pone ojos en blanco* Qué manera de arruinar el momento.

Sasuke: ¿*Yo* arruiné el momento? Tú eres quien mintió.

Yo: Bien, menciona mi mentira.

Sasuke: ALGO ASÍ. Como si ambos no supiéramos lo notable que soy.

Yo: Estás muy convencido de ti mismo.

Sasuke: O seguro. Elige tu opción.

Yo: ¿Por qué sigo hablándote?

Sasuke: ¿Porque vamos a ver Hemlock Grove juntos?

Yo: Dame treinta y lo haremos.

Yo: ESPERA. ¿Qué estás ordenando de comer? Seamos verdaderos perdedores y comamos lo mismo.

Sasuke: *gime* ¿TENEMOS que hacerlo?

Sasuke: Voy a pedir comida china.

Yo: Nah. Pidamos alas.

Sasuke: Bien. Alas serán.

Yo: *susurra* ¿De cuáles vas a pedir?

Sasuke: NO PEDIREMOS EL MISMO SABOR. No somos TAN patéticos.

Yo: Bien, pero para que lo sepas, estoy haciendo un puchero.

—Entonces, ¿qué harás esta noche? —pregunta Ino mientras aplica una especie de maquillaje elegante por todo su rostro. No tengo idea de qué se trata porque el maquillaje no es lo mío, pero diablos, está chica si sabe cómo aplicárselo.

Puedo sentir mi sonrisa y sé que Ino la ve antes que pueda contenerla.

—¿Por qué sonríes? ¿Qué está pasando? ¿Cuáles son tus planes para la noche?

—Mmm... creo que veré Netflix y pediré comida.

—Oh. —Sus ojos se abren—. ¡Oh! Vas a hacer un "Netflix and chill" contigo misma ¿eh? Eres una niña traviesa.

—¡Ino! No voy a masturbarme y mirar Netflix, no es que haya nada de malo en eso, simplemente no lo haré. ¿Por qué diablos crees que lo haré?

Se encoge de hombros.

—Tu sonrisa. No lo sé. Es... traviesa, y esa es la única cosa traviesa que se me ocurre. Lo siento, tengo sexo en el cerebro ahora mismo. Quiero decir, voy a tener una cita con Shep.

El Shep.

—Sí, el Shep. —Suspira, y es melancólica, lo cual es raro en Ino.

No voy a mentir, mi mejor amiga es conocida por ser una rompecorazones. Es el tipo de chica que ama y deja ir, nunca deja que alguien se acerque demasiado antes de pasar al siguiente chico, y está bien. Eso es lo suyo.

Si hubiera un hombre equivalente a Ino, sería Shep, y ambos lo saben.

Pero el hecho que esté tan preocupada por lo que está usando, los suspiros de ensueño, el temblor que noto en sus manos mientras aplica lo último de su maquillaje, me dice que hay algo diferente en esta cita. Está nerviosa, y Ino no se pone nerviosa.

He conocido a Shep algunas veces a través de Sasori, y siempre ha sido decente, demasiado arrogante, pero decente. Dicho eso, he visto la forma en que trata a las chicas y he sido testigo de cómo lo abofetearon varias veces. Él solo sonríe y pasa a la siguiente chica. Siempre pensé que era un poco... sórdido, la forma en que actuaba al respecto.

—¿Oye, Ino?

—¿Sí?

—Tendrás cuidado con Shep, ¿verdad? Él tiene una reputación...

Una risa fuerte llena la habitación.

—Sakura, yo tengo una reputación. Estaré bien. —Se levanta y se rocía con perfume.

—¿Estás segura?

—¡Sí! Ahora, deja de preocuparte por mí y deséame suerte. Shep debería estar aquí —suena un golpe en la puerta—, bueno, ahora. —Rápidamente desliza sus pies en los botines más bonitos y me lanza un beso en el aire—. ¡Tengo que irme, cariño! ¡Diviértete esta noche!

Me siento allí y escucho mientras saluda a Shep en la puerta. Incluso desde el dormitorio, puedo escuchar los nervios en su voz. Lo que me sorprende es el temblor que escucho en la voz de Shep también.

Quizás esto saldrá bien.

Mi teléfono zumba y leo el mensaje en la pantalla.

Sasuke: Voy a pedir mis alas ahora. Tienes veinte minutos para organizar tu mierda, mujer.

Yo: Acabas de perder tantos puntos de genialidad llamandome "mujer".

Sasuke: Está bien. Estoy seguro que estaba muy por delante del juego de todos modos.


Yo: ¿Qué demonios está pasando? Ese niño rico es RARO. No confío en él.

Yo: Ese otro chico, el lobo, él es en quien debemos confiar.

Yo: SASUKE

Sasuke: ¡SHHHH! ¡Estoy viendo cómo se desarrolla esta mierda!

Yo: Pero te necesito.

Sasuke: Oh, me NECESITAS, ¿eh? *hace esa cosa sexy con la ceja*

Yo: Literalmente, no hay nada sexy en "esa cosa de la ceja".

Sasuke: Pero sabías exactamente de lo que estaba hablando, ¿verdad? Apuesto a que incluso lo hiciste.

Yo: Cállate.

Yo: Mira el programa.

Sasuke: Pausa en uno, dos.

Yo: ¿Por qué estamos haciendo una pausa?

Sasuke: La comida está aquí.

Yo: ¡Qué! La mía no está aquí todavía.

Sasuke: Deberías haber ordenado antes.

Sasuke: Y por cierto, NO, NO te esperaré. Me gustan mis alas calientes, gracias.

Yo: Eres malo. No me dijiste que eras malo.

Sasuke: ¿Y arruinar la sorpresa? ¡Nunca!

Sasuke: Uno, dos.

Yo: ¡PAUSA!

Una estruendosa serie de golpes suena en la puerta y me muero del susto.

Con el programa en pausa, el departamento está en silencio, haciendo que la interrupción parezca aún más fuerte.

—¡Voy! —grito al repartidor del otro lado.

Agarro mi billetera, todavía algo molesta por el dinero que me robaron, aunque agradecida que mi verdadera billetera no fuera robada, y saco lo suficiente como para cubrir la cuenta y una propina.

Abro la puerta para encontrar a un nervioso estudiante de secundaria en el otro lado.

—¿S-saku-eh? ¿Saku-ra?

Intento no reír.

—Es Sakura, como "La flor de cerezo". Pero, sí, esa soy yo.

—Tengo un pedido mediano de alitas de chile tailandés con papas fritas.

—Síp, suena correcto.

—Genial. —Los saca de su bolsa de entrega térmica y me los entrega—. Bueno, aquí tienes. Que tengas una gran noche, Saku-eh.

—¡Espera! ¿No necesito pagarte?

—Oh no. Eso ya ha sido solucionado, señorita.

—¿Sí? ¿Por quién?

—Ah, mmm... fue... —Busca algo en sus bolsillos, finalmente saca un papel doblado—. Casi lo olvido, esto es para usted.

Tomo la nota, sorprendida.

—Ah, bien. Bueno, mmm... gracias, supongo. Déjame darte una propina.

—Eso también ha sido solucionado.

—¿En serio? Bueno, al diablo. Estás obteniendo otra. —Busco en mi billetera y saco el primer billete que encuentro, dándole uno de diez—. Gracias chico.

Cierro la puerta con un golpe rápido, dejo mi comida y abro la nota.

Los amigos no dejan que los amigos vean series y mueran de hambre.

SASUK CON UNA E

Sasuke

Agarro mi teléfono, sin dudar en presionar el botón verde al lado del nombre de Sasuke.

—Supongo que recibiste mi regalo, Sakura.

—¿Me compraste la cena? ¿Qué demonios, Sasuke?

—Un "gracias" es suficiente.

Si tan solo pudiera alcanzarlo por este teléfono en este momento.

—Gracias, pero ¡qué diablos! ¿Cómo supiste de dónde pedí? —Me quedo sin aliento, dándome cuenta de algo—. Espera... ¿cómo sabes dónde vivo? ¿Eres un acosador espeluznante? ¿Fue esto del "número equivocado" una farsa para poder acecharme?

—Está bien, primero, cálmate. Segundo, todo lo que sé es que vivimos muy cerca. No sé tú dirección exacta, pero la del lugar de las alitas sí. —Casi puedo escuchar la sonrisa en su voz—. En tercer lugar, llamé a algunos lugares diferentes de alitas que estaban cerca de Lola's. Mencionaste que vivías a poca distancia de allí, así que pregunté si habías realizado un pedido. Wing Spot fue muy servicial, por cierto. Dijeron que el gesto era... ¿cómo lo llamaron? Ah, sí, romántico.

Estoy abatida.

—Yo... no tengo palabras, Sasuke. Gracias. Eso fue... amable. Ligeramente espeluznante, pero amable.

—Cualquier cosa por ti, Sakura.

La forma en que lo dice... las palabras se deslizan sobre mí. No creo que las diga de ninguna manera que no sea amigable, pero mentiría si dijera que no me hicieron sentir muchas cosas.

—¿Te está gustando el programa hasta ahora? —pregunto, cambiando de tema.

Agarrando mis alas, las coloco sobre la mesa de la sala y me dirijo a la cocina para tomar una bebida y un tenedor.

—No anticipé que el programa fuera tan... extraño.

—Vamos solo en el segundo episodio.

—No tengo ni una jodida idea de lo que está pasando, eso lo hace extraño.

Mi mano aprieta el refrigerador con más fuerza ante su grosero lenguaje. La forma en que gruñe, sus palabras, cuan profunda es su voz... es sexy.

—No puedo discutir. —Pongo el teléfono en el altavoz, sin pensar en eso mientras abro una botella de vino—. ¿Cómo está Malvavisco?

—Está bien, durmiendo en mi almohada en este momento. ¿Qué estás haciendo, Sakura? Parece que alguien está saqueando el lugar.

—Para tu información, sabelotodo, estoy buscando algo de beber.

—Eres muy... ruidosa para eso.

Me burlo de su tono.

—Eres muy... grosero al respecto.

—Estoy disfrutando bastante de esta amistad que está floreciendo aquí. Me estás diciendo nombres, yo te doy cantidades insuperables de mierda.

—Oh, sí, muy agradable.

—Ni siquiera podrías decir eso con una cara seria. Escuché la sonrisa en tus palabras.

Tiene razón. Qué lo jodan por tener razón.

—Lo que sea. ¿Vamos a seguir viendo el programa?

—¿Crees que podría dejarlo ahora?

—Nunca.

—¿Quieres... no sé, hablar por teléfono?

Trago saliva, y se escucha. No hay forma de que él no lo escuchara.

—¿Mmm, claro?

—¿Por qué es esa una pregunta?

—¿Esto no te pone nervioso?

—Te compré la cena, Sakura. Hemos pasado la etapa de los nervios. Somos dos amigos disfrutando de un programa, comiendo alitas picantes, o en tu caso, alas blandengues.

—¿Te burlaste de mi gusto por las alas?

—¿Estoy equivocado? —pregunta.

—¡Yo... ¡SÍ! ¡Estas cosas son picantes!

—¿Para quién? ¿Un niño?

—Eres malo, Sasuke.

—Y lo disfrutas, Sakura.

Tiene razón.

De nuevo.

—Entonces, ¿vamos a colgar y a volver a ver el programa, o qué?

—Oh no. No vas a ir a ningún lado ahora Fuiste quien llevo esto de los mensajes de texto a las llamadas telefónicas. Ya estamos en esto, bebé.

No sé por qué, especialmente porque no soporto el apodo, pero juro que mi corazón late más rápido cuando me llama bebé.

—¿Quieres escucharme masticar? ¿Es ese un fetiche tuyo, Sasuke?

—¿No? ¿Qué? Estaré escuchando el programa, y tal vez tus desagradables interjecciones.

—Soy conocida por esas —estoy de acuerdo.

—¿Ves? Ya te conozco muy bien.

—No sabes una mierda.

—Sé que vivimos en la misma ciudad...

Su voz se apaga, y odio la forma en que me hace deslizarme hasta el borde del sofá, la forma en que hace que mi pulso tome velocidad, y realmente no puedo soportar la forma en que agarro el teléfono con más fuerza, como si sus palabras fueran un acantilado y estuviera colgando en el borde de cada una de estas.

—Así es —confirmo.

—Ves, eso es algo. También sé que te gustan las alitas picantes y te gustan los programas de televisión extravagantes, y estás enamorada del chico lobo.

—Eres muy molesto.

—Ajá. Sigue diciéndote eso, Sakura.

—Voy a quitar la pausa. ¿Estás dentro o qué?

Se ríe, y me encanta cómo suena.

—Oh, estoy dentro.

Presionamos el botón de reproducir al mismo tiempo. Los siguientes minutos son silenciosos mientras comemos y vemos la locura desplegada en la pantalla.

Puedo escuchar arrastrar los pies al otro lado de la línea, pero no pienso demasiado... bueno, no hasta que escucho el murmullo.

—¿Dónde diablos está mi salsa ranch extra? —Me rió por la irritación que escuché en su voz—. ¿Acaso esos cara de culos no lo enviaron? —¿Cara de culos?—. Oh hijos de...

No puedo evitarlo: se me escapa una risa, y estoy segura que la escuchó.

—¿Supongo que escuchaste todo eso?

—No es como si estuvieras tratando de ser silencioso.

—No enviaron mi ranch extra. Eso es suficiente para gritar.

—Eres muy serio acerca de tu ranch.

—Uno de estos días, Sakura, te mostraré lo serio que soy.

—¿Tenemos que detenernos para que puedas agarrar un poco?

—Nah, viviré. Sigamos viendo. Esta mierda se vuelve cada vez más extraña.

El silencio se reanuda.

Pasan unos quince minutos antes que escuche algo más de Sasuke, y casi me olvido que estamos hablando por teléfono.

—Voy a salir, hermano. —Una voz profunda suena a través de mi altavoz; debe ser el compañero de habitación quien causó esta confusión—. ¿Estás seguro de tus épicos planes de la noche del viernes?

—"Netflix and chill" —le dice Sasuke.

—¿Vas a tocar tu polla toda la noche? ¿En el sofá? Porque otras personas se sientan allí también, ya sabes. No seas grosero. No es genial, hombre.

—No estoy tocando mi polla.

—¿Pero estás pensando en tocar tu polla? —Escucho que el otro chico en la habitación chasquea los dedos—. ¡Ajá! ¡Vacilación! Estabas pensando en tocar tu polla.

—Oh Dios mío. Esto no podría ser más incómodo —murmura Sasuke.

—No sé, creo que podría ser peor —le digo.

—Cállate —me responde... creo.

—No, tú cállate. Tú eres el que nos abandonó esta noche —interviene su amigo.

Me río y escucho a Sasuke gemir.

—No te abandoné, Naruto.

—Lo hiciste. Nos abandonaste por tu polla.

—¡No estoy tocando mi polla!

Tengo la sensación que la última declaración fue para Naruto y para mí.

—No ahora, pero vas a hacerlo. Vivo contigo, sé cosas sobre ti.

Otro gemido de Sasuke.

—Este es el momento más incómodo de mi vida.

—¿No sabe que estoy aquí? —pregunto. Sasuke no responde, y supongo que su amigo no tiene idea que estamos hablando por teléfono.

—Naruto, por favor, te ruego que te vayas ya...

—¿Por qué? ¿Te estoy avergonzando? ¿Por qué tus mejillas están tan rojas?

Puedo escuchar la tensión desde aquí...

—¡Porque estoy hablando por teléfono con una mujer, idiota! —Sasuke explota como una bomba—. Tengo mi Bluetooth activado porque estamos tratando de ver un programa.

Puedo imaginarlo sentado allí, con la cara roja y agitando los brazos en señal de desesperación, y la imagen es suficiente para que ría histéricamente.

—¡Ya déjalo!

—¿Dejar qué? —pregunta Naruto.

—¡No tú, ella!

Me río más y Sasuke gruñe en mi oído.

—¿Están viendo el programa, como, juntos?

—¡Sí!

—Aw, esa es la mierda más linda y más tonta que he escuchado, ¡ay! ¡Deja de arrojar cosas! —grita Naruto—. Lo que sea. Me voy. No me esperes despierto, perra.

Una puerta se cierra con un chasquido en el fondo y un suspiro exasperado se desliza a través de los labios de Sasuke.

—¿Ya podemos reanudar el programa?

—Sí, SASUKE, podemos reanudarlo, pero ¿puedo preguntarte algo primero? —Dispara.

—¿Realmente estás tocando tu polla?

Sasuke murmura:

—Maldición, Sakura —antes de decir—: Quitaré la pausa.


Me levanto con Netflix juzgándome, preguntándome si todavía estoy viendo Hemlock Grove.

¡Oh mierda! Sasuke!

Me esfuerzo para encontrar mi teléfono, me pregunto cuánto tiempo me he desmayado en el sofá. Es después de la una, lo que significa que he estado dormida durante al menos dos horas.

Hay un mensaje esperándome.

Sasuke: ¿Ya colgamos?

Otro mensaje, veinte minutos después.

Sasuke: Creo que te quedaste dormida. También me voy a dormir. Gracias por una noche divertida. Buenas noches, Sakura.

—¿Por qué estás sentada en una habitación oscura sonriendo a la una de la mañana?

Ino está de pie en la puerta, con el rostro sonrojado y una sonrisa propia.

—¿Por qué estás llegando a casa a la una de la madrugada?

Sus mejillas se tiñen de rojo.

—No quiero hablar de ello.

—Ajá. ¿Entonces Shep es tan talentoso como dicen?

Sus labios se levantan en una sonrisa, aunque hay algo diferente al respecto.

No es una sonrisa de "acabo de tener sexo asombroso". Es... mas, pero no puedo ubicarlo.

—Bien, bien, me voy a la cama. Tengo un turno temprano mañana. Buenas noches, S.

—Buenas noches —repito.

Finalmente, arrastrándome del sofá a mi habitación, me lavo los dientes y me lavo la cara antes de meterme en la cama.

Antes de apagar las luces, le mando a Sasuke un mensaje de texto.

Yo: Perdón, me dormí. No es mi culpa que seas aburrido. :-P Pero realmente, gracias, por todo.

Sasuke: Por ti, en cualquier momento.


Sasuke: ¿Tienes barba?

Yo: Me afeité esta mañana, así que ya no.

Sasuke: Ya veo. ¿Usas franela?

Yo: ¿Mmm a veces?

Sasuke: Interesante. ¿Y empuñas un hacha? ¿Tienes interés en la madera?

Yo: Eso es un no definitivo.

Sasuke: ¿Entonces no eres un leñador?

Yo: No que yo sepa.

Sasuke: Qué gran sorpresa. Sí que suenas como una profesional en aserrar troncos cuando estás durmiendo.

Sasuke: P.D. Estoy diciendo que roncas RUIDOSO.

Yo: ¡QUÉ MALO!

Yo: ¿Esto viene del toca pollas?

Sasuke: ¡NO ME ESTABA TOCANDO LA POLLA!

Yo: ¿Todavía? ¿Verdad, Sasuke? ¿VERDAD?

Sasuke: Te estoy ignorando ahora.

Yo: Que tengas un buen día toca pollas.

Sasuke: Realmente odio que eso me hiciera reír.

Yo: Lo repetiré toda la semana, amigo.

Sasuke: Eres el mejor número equivocado que me ha pasado.

Yo: Lo sé. *guiños*


Espero les gustaran.

No olviden Comentar.

Un Abrazo.

🍅 🌸NO OLVIDEN QUE ESTO ES UNA ADAPTACIÓN SIN ANIMO DE LUCRO, LA HISTORIA ORIGINAL NO ME PERTENECE, SOLO LA TRAIGO A USTEDES EN FORMA DE NUESTRA PAREJA FAVORITA. 🍅 🌸