Es oficial. Yo, Sakura Haruno, tengo un flechazo.
Con Malvavisco.
Ugh. Bien.
Es con Sasuke.
Nos hemos estado enviando mensajes sin parar por tres semanas. ¡Diablos, él compró una cabra por mí! ¿Cómo puedo no estar flechada por él? Sasuke es diversión, y necesito diversión.
No sería un gran problema si no dejara todo en el momento en que mi teléfono zumba o suena, o si no fuera la primera persona en que pienso cada mañana… y la última cada noche.
Borra todo eso, y este enamoramiento sin sentido no sería gran cosa.
Pero todo es cierto. Así que, sí importa.
El zumbido familiar de mi teléfono me alerta de un mensaje de texto.
Una sonrisa se forma, porque sé quién es.
¿Ves? Ahí voy otra vez.
Sasuke: Escúchame. Me ganaste otro cliente.
Yo: ¿Por qué es eso? ¿Y otro? ¿Cómo te conseguí el primero?
Sasuke: ¿Recuerdas al tipo cuyo número conseguí mal? Bueno, salvé ese trabajo porque le conté sobre tu boca inteligente.
Yo: ¿Así que estás esparciendo mentiras?
Sasuke: ¿Lo estoy, Sakura? ¿En serio?
Yo: Bueno supongo que no.
Sasuke: Eso es exactamente lo que pensé.
Sasuke: Quiero decir, usé MI encanto para ganarlo también.
Yo: ¿Cavaste profundo entonces, eh?
Sasuke: ¿Por qué, mi querida, estás diciendo que no tengo encanto? ¡Estoy sorprendido!
Yo: ¿Lo estás, Sasuke? ¿En serio?
Sasuke: Ahí está ese sentido del humor otra vez.
Yo: ¿Por qué siento que lo dices con sarcasmo?
Sasuke: Porque lo hice.
Sasuke: Como sea, como estaba diciendo, conseguí OTRO cliente por ti y nuestra linda reunión.
Yo: ¿Tenemos una linda reunión?
Sasuke: Sí, nuestra situación del número equivocado. Trata de seguir el ritmo.
Yo: Lo siento, lo siento. Por favor continúa.
Sasuke: Después que le hablé de eso, estaba toda risueña y lo que sea. Entonces, ZAS. Adulé toda la historia. Le conté sobre Malvavisco y sus futuros hermanos. Casi estoy seguro que sus bragas estaban en el suelo para el final de la llamada.
Yo: ¡AJÁ! ¡Lo admites! ¡Malvi va a tener hermanos!
Yo:También, de nada por el encantar a las BRAGAS de tu cliente *cejas*
Sasuke:Discúlpame, Yo (hago hincapié) fui el encanta-bragas.
Sasuke: No me llamaban Sasuke el Encanta-Bragas en la universidad por nada ;-)
—¿Qué es tan gracioso?
Mierda. No me di cuenta que estaba riendo en voz alta, y soy una total idiota porque se suponía que estamos teniendo tiempo de chicas ahora y aquí estoy enviando mensajes a Sasuke.
Otra vez.
¿Ves por qué este flechazo es un problema?
—Oh, eh, nada importante.
Ino secuestra mi teléfono y trato con todas mis fuerzas de recuperarlo, pero maldita sea por sus brazos anormalmente largos. Miro mientras pasa por mis conversaciones por mensaje de texto, sus cejas juntándose antes que se alcen con sorpresa.
—¿Quién diablos es este, S?
—Su nombre es Sasuke.
—Sí, puedo leer eso, pero ¿quiénes él?
Retuerzo mis manos juntas.
—Yo, mmm… bueno, en realidad no sé quién es. Como puedes ver, hubo un poco de confusión. Después que hablamos…
—Espera —interrumpe Ino, levantando su mano—. ¿Hablaste con él? ¿Cómo en persona?
—Por teléfono. Dos veces.
—¿Y?
—¿Y qué?
—¿Qué tan sexy es su voz?
Sintiendo un rubor subir por mi rostro, cubro la evidencia de mi mejor amiga, pero es rápida, agarrando mis manos y alejándolas. Las sostiene en las suyas, mirándome a los ojos con una sonrisa traviesa.
—¡Pequeña descarada! Has estado ocultándolo.
—Es… ¡argh! Ino, es tan sexy. Toda brusca y profunda. —No me importa que suene como una tonta adolescente justo ahora. La voz de Sasuke es sexy.
—¿De qué hablaron?
—La primera vez fue para aclarar quienes éramos. La segunda vez… —Mi boca se siente seca, porque sé que lo que estoy a punto de revelar a Ino la molestará. No es como si intencionalmente estuviera escondiendo mi noche de Netflix con Sasuke. Yo… bueno, ni siquiera entiendo lo que está pasando con Sasuke.
¿Cómo se supone que lo explique a Ino?
—¿S? ¿La segunda vez?
—El viernes.
—¿Cómo el viernes pasado? ¿Como hace dos días?
—¿Sí?
Sus ojos se estrechan.
—¿Me estás preguntando o diciendo?
—¿Diciendo?
—¡Sakura!
—¡Bien! ¡Diciendo! Fue este viernes pasado. Nosotros como que, eh, vimos un programa juntos.
—¿Él condujo hasta aquí?
—Por teléfono. Comenzó con mensajes, pero después él me compró la cena…
—¡QUÉ! —explota, interrumpiéndome—. ¿Cómo?
—Llamó y descubrió de donde había ordenado las alas. Habíamos planeado comer lo mismo. —Los ojos de Ino son enormes, su atención centrada en mis labios mientras absorbe cada palabra saliendo de mi boca—. Fue dulce, en una forma de acosador espeluznante. Como sea, lo llamé después que mi comida llegó ya pagada y nunca colgamos.
—Espor eso que estabas sentada en la sala en el medio de la noche.
—Es por eso.
—¿Algo más que debería saber?
Muerdo mi labio, esforzándome para contarle sobre nuestra noche de hace dos semanas. Al diablo. Tengo que decirle. Es mi mejor amiga, y es correcto.
—¿Recuerdas nuestra noche fuera?
Toca su barbilla.
—Mmm… ¿En Lola's? —Asiento—. ¿Qué hay de eso?
—Bueno…
—¡Sácalo!
Extiendo las manos.
—Está bien, está bien. Mi dinero fue robado de mi bolso y estabas ebria y le prometí a Sasori que no caminaría a casa porque era tarde y no quería problemas así que… Sasuke nos rescató.
Se levanta del sofá, elevándose sobre mí con aspecto salvaje como un gato.
—¿Nos pusiste a mí borracha y tú sobria en un auto con este chico? ¡Qué!
—¡No! Pagó nuestro taxi e incluso le dio propina al chofer por nosotras.
Se sienta otra vez, doblando sus piernas debajo de ella y colocando sus manos en su regazo. Parece dócil, y el acto es casi creíble.
—Oh. Bueno, eso fue amable de su parte. Así que, ¿estás planeando, como, conocerlo?
—¿QUÉ? ¡No! ¡No puedo hacer eso!
—¿Pero él es de aquí, sí?
Inclino la cabeza, escéptica de a dónde va con esto.
—Sí…
—¡Perfecto! —Aplaude y junta las manos—. Entonces vas a conocerlo.
—¡No! ¡De ninguna manera!
De repente, está presionando las teclas de mi teléfono y llevándolo a su oreja.
Salto en acción, pero estoy demasiado tarde.
Lo escucho.
—Sakura. —Su voz se desliza sobre la línea, suave y en control—. ¿Qué he hecho para merecer esta agradable sorpresa?
Le arrebato el teléfono mientras Ino abre su boca para hablar; está demasiado distraída por su voz.
—Y-yo. —Sueno nerviosa, porque estoy nerviosa. Solo no entiendo por qué.
—Escúpelo, querida. Tengo trabajo, sabes.
—¿Me acabas de decir querida, Daisasuke?
—Primero, mi nombre no es Daisasuke. Es Sasuke. S…
—¿De verdad?
—Sí —dice, su voz se convierte en una pregunta—. ¿Por qué es sorprendente?
—Asumí que Sasuke era diminutivo de Daisasuke o Daisaske.
—Nah. Mi mamá quería algo simple, supongo. Es solo Sasuke.
—¿Puedo seguir llamándote Daisasuke?
—No. —Su voz es severa. Lo ignoro.
—Veremos.
—Como sea, como estaba diciendo antes de ser rudamente interrumpido, sí te dije querida, querida Sakura. Ahora, ¿qué necesitabas?
—Oh… nada.
—¿Solo llamaste para hablar?
—Técnicamente yo no llamé. —Miro a Ino, quien levanta sus manos en inocencia—. Mi amiga robó mi teléfono y revisó nuestros mensajes de texto. Por cierto, está de acuerdo conmigo y cree que eres un completo pervertido.
—¡Nunca dije eso! —grita Ino, lo suficientemente fuerte para que Sasuke escuche.
—Ignórala.
—¡Ya pídele salir!
Sasuke se ríe.
—Oh, entonces se trata de esto. Quiere juntarnos, piensa que no somos capaces de llegar ahí por nuestra cuenta.
—Sí, parece que sí.
Miro a Ino, quién está sentada junto a mí pareciendo más que satisfecha consigo misma. Sonríe y vocaliza de nada. Le lanzo una almohada.
—… ¿para cenar?
—¿Qué? —No estaba poniendo atención a Sasuke, pero creo que podría haberme invitado a cenar.
—Bueno, comenzamos bien aquí, Sakura.
—Lo siento, Ino me distrajo.
—¿Ino? Ah, ¿la amiga?
—La amiga.
—Te pregunté si te gustaría, no sé, ¿ir a cenar conmigo? Naruto piensa que conocernos sería una gran idea también, especialmente después de nuestra noche de Netflix. Creo que nuestros amigos están tratando de emparejarnos.
—Eso parece.
—¿Están en lo cierto? Quiero decir, deberíamos… ¿conocernos?
Retuerzo mis dedos, un habito nervioso. ¿Cenar con Sasuke? Yo… bueno, mierda, no sé si quiero. Me gusta… mucho. Hemos estado enviando mensajes sin parar, incluso hemos bromeado sobre reunirnos, ¿pero en realidad lo vamos a hacer? No sé si puedo. ¿Y si él no es lo que estoy esperando? ¿Y si estoy haciendo exactamente lo que hice con Sasuke… tomando una amistad y haciéndola mas cuando la chispa especial no estaba ahí? No estoy segura de sí puedo enfrentarlo, arruinar la imagen de él que tengo en mi mente, arruinar la creciente amistad que tenemos.
Pero la curiosidad está matándome y mi instinto está gritándome.
Creo que tengo que conocerlo.
—O ir por café, o unos tragos… o podemos olvidar que dije algo en absoluto y decirles a nuestros amigos que no se metan en lo que sea que tenemos aquí.
¿Arruiné todo?
—¿Eh? ¿Qué?
—¿Te distrae Ino otra vez? Por favor dime que involucra pelea de almohadas desnudas.
—Pervertido.
—Culpable… esta vez. ¿Pero, Sakura?
—¿Sí, Sasuke? —Estoy sin aliento, pero mi trasero ha estado plantado en ese sofá desde que la llamada comenzó. No hay razón por la que debería sonar como si acabara de correr cinco kilómetros.
Ino se da cuenta y está de rodillas en el borde del sofá, sentada y esperando lo que está por venir. Se presiona cerca de mí, su oreja contra el teléfono así puede escuchar lo que dice.
—¿Tendrías por favor una cita conmigo? En verdad me gustaría salir contigo en algún momento. He estado sugiriendo reunirnos por semanas. Por favor.
Ino chilla y retrocede con una enorme sonrisa estirando su rostro como si fuera a quien le pidieron salir.
—¿Por qué? —De soslayo, veo la cabeza de Ino girando hacia mí con sorpresa.
—¿A qué te refieres?
—Dije lo que quise decir.
—Sakura… —comienza Sasuke, el encanto tan espeso en solo esa palabra.
—Quiero una razón por la que debería decir sí.
—¿Por qué te dejaré tocar mi trasero?
Mi cuerpo tiembla con risa en el momento en que las palabras dejan su boca.
—¿Qué? Te haré saber que tengo un trasero fantástico, Sakura. Querrás tocarlo, y querrás tocarlo a menudo.
Ino me está mirando con incredulidad, porque me estoy riendo tan duro que no salen palabras mientras Sasuke continúa con su poesía sobre su trasero.
—Hago ejercicio y me aseguro de hacer mis sentadillas así mi trasero está respingón como el infierno. Si dices que sí, no te arrepentirás, y si dices que sí y lo pides amablemente, incluso te dejaré verlo.
—Me convenciste con el trasero, Daisasuke.
—¿Oye, Sakura?
—¿Sí?
—Trae mis agarraderas de pene.
8
Sasuke: ¿Qué piensas de sushi?
Yo: Siento que se desliza por mi garganta y rápidamente sube. ¿Eso cuenta?
Sasuke: El sushi es un no. Anotado.
Sasuke: ¿Qué hay de mexicana?
Yo: ¿Puedo solo comer los nachos gratis y la salsa?
Sasuke: No. ¿Qué tal la italiana?
Yo: ¿Puedes ser más cliché?
Sasuke: Estoy seguro que puedo encontrar una forma.
Sasuke: ¿Eres alérgica a algo?
Yo: A las almas humanas.
Sasuke: Oh bueno. Estás en genial compañía entonces.
Sasuke: ¿Te recojo a las siete, mañana?
Yo: Te enviaré la dirección.
Sasuke: Sabes, debería preguntar tienes dieciocho, ¿cierto?
Yo: Solo por tres años.
Sasuke: Al menos estamos claros en ese sentido. Dulces sueños, Sakura.
Yo:Buenas noches, Daisasuke.
El primer pensamiento que corre por mi cabeza cuando apago mi pantalla es, él me entiende.
Siempre he tenido amistades donde era entendida en un nivel básico. Aparte de Ino, nunca he encontrado a nadie con quien hiciera clic, que me aceptara con todas mis rarezas, ni siquiera con Sasori, aunque estuvo cerca… hasta que lo arruinamos.
¿Pero Sasuke? Él me entiende en un nivel que no estaba esperando, entiende mi sarcasmo y no se molesta cuando estoy de ese humor. Aprecia la oscuridad detrás de eso, e incluso mejor, responde con la suya. Nuestras conversaciones son fluidas, coquetas, y me gusta más de lo que debería. Sin mencionar que mi cuerpo hormiguea con anticipación cada vez que envía un mensaje porque sé que provocará una interminable cadena de diversión.
Sasuke me hace reír, me hace sentir ligera y etérea. Con él, no tengo el peso del mundo real colgando sobre mi cabeza, no tengo la anticipación de lo que traerá la graduación.
Sé que no lo he conocido por mucho tiempo, y diablos, ni siquiera lo he conocido en realidad, pero me gusta la forma en que me hace sentir, y no es algo que esté lista para dejar ir.
Solo espero que no esté cometiendo un grave error al conocerlo.
8
