Capítulo 48: Locura

Al final, Sesshomaru no tuvo que buscar a Kagome ya que ella vino a él.

El aura de la vulpina anunció su presencia mucho antes de que él levantara la vista para encontrarla parada en la puerta de la habitación. Frente a ella se extendía un furioso torbellino de enojo y resentimiento.

-Vulpina- le dijo y se puso de pie para saludarla.

Ella se acercó a él y lo abofeteó. Los ojos de Sesshomaru se abrieron de sorpresa y luego se entrecerraron. Una pequeña línea de sangre le brotó de una de las marcas en la mejilla.

-Un año, Sesshomaru. Un año.

-Diez lunas- la corrigió. No iba a hablar del tiempo que había pasado aprisionado como una excusa, no era un cachorro en problemas. Su honor era más grande que eso. Él había decidido marcharse y la arrogancia lo llevó a caer en una trampa. Era merecedor de la ira de Kagome.

Ella lo volvió a abofetear.

-¿Sabías que Shippo pensó que estabas enojado con él porque le prometiste a él y a Lin que les enseñarías a manejar una espada, pero luego te desapareciste sin decir adiós?- le reclamó mientras que el cabello se le tornaba de color rojo, su color natural.

-Inuyasha…

-Inuyasha no sabe enseñar, no tiene paciencia y grita mucho.

Sesshomaru parpadeó. Esta conversación no estaba yendo hacia el lugar que se hubiera imaginado que iría. Sentía el orgullo herido ¿Acaso ella no se alegraba de verlo?

-Diez lunas no es tanto tiempo, deja de contar el tiempo como lo hacen los humanos.

Kagome levantó la mano para abofetearlo una tercera vez, Sesshomaru la tomó por las muñecas. La mano derecha del demonio, la cual se había cortado durante la pelea con Takeshi, comenzó a sangrar de nuevo.

-Para ya.

Kagome le gruñó y los ojos se le encendieron de color verde.

Sesshomaru le gruñó con mucha más intensidad sacudiendo las paredes, demostrándole al mismo tiempo una angustiosa liberación de frustración y la orden de que su vulpina se detuviera.

Él estaba cansado, en cuerpo, alma y espíritu.

Kagome se relajó tanto que su cuerpo solo quedó sostenido por las manos de Sesshomaru. Él la acercó a su cuerpo y la abrazó deseoso de dejar todo su aroma en la piel de su vulpina. Al mismo tiempo sentía pequeños destellos de calor en todos los lugares donde sus cuerpos hacían contacto.

-Diez lunas es mucho tiempo para que las crías te extrañen. Diez lunas es mucho tiempo como para que la manada sienta la perdida de su alfa. Diez lunas es demasiado tiempo sin un Lord en el Oeste— le dijo ella apoyada en el cuello del demonio, con una voz tan áspera como segundos antes.

—No fue planeado… pero no les ha faltado nada.

—¡Maldición, Sesshomaru! – respondió Kagome y se alejó de su pecho tanto como él se lo permitió. La forma en la que ella no agregaba la terminación honorífica en el nombre del demonio causaba que a él se le detuviera el corazón por un instante— ¡Necesitamos más de ti que solo comida, refugio e instrucciones de cómo gobernar el Oeste! Te necesitamos a ti, creo que ya lo sabes bien.

Y así de fácil, la locura de la que Sesshomaru había estaba huyendo, contra la que había estado luchando y tratando de aplacar en el fondo de su ser salió a la luz, más fuerte que nunca antes. Era como una enfermedad que no sabía cómo curar, un delirio que solo podría calmarse gracias a la hermosa criatura que ahora tenía entre los brazos.

La hermosa criatura que en ese momento le estaba gruñendo.

Le dolía, le dolía de una forma que jamás se imaginó que le llegaría a doler.

—Perdóname.

Lo dijo como si fuera una orden, pero ambos sabían que era una súplica.

Ella posó ambas manos sobre las mejillas de Sesshomaru y lo buscó con la mirada. Luego de lo que pareció una eternidad, ella se acercó y le pasó la lengua por la sangre que le había brotado de la mejilla.

Él tembló.

—Si— respondió—, pero jamás vuelvas a hacerlo. Si algo sucede, háblame. Si debes marcharte y no se trata de una emergencia por la que esté por acabar el mundo, te despedirás de las crías. Y no creas que no me enteré de lo que pasó con Takeshi, porque lo sé y no estoy de acuerdo. Le rompiste el tendón de la pierna, fue muy ruin de tu parte. Pasará al menos dos semanas recuperándose y sabes que él en ningún momento quiso disputar tu posición como alfa. Y además tú no estuviste aquí como para que te pidiera permiso para cortejarme, permiso que otorgarás, déjame agregar.

Cuando Sesshomaru examinó los motivos por los que había peleado con Takeshi, descubrió que jamás se le cruzó por la mente que su puesto como alfa estuviera en peligro. Solo había herido a Takeshi por el simple hecho de que el demonio perro había descubierto el placer de poseer el amor de Kagome.

Decidió sabiamente no hacerle saber esto último a la vulpina.

—Ahora bájame.

Hizo lo que le pidió y observó cómo Kagome se dirigió hacia la puerta imperiosamente.

—¿Dónde dormirás?— se hoyó preguntarle, luego apretó los dientes antes de maldecirse.

Ella se giró y dijo:

—¿Esta noche? Contigo. Pero Sesshomaru… no voy a mantenerme en un estante, si quiero tener una cita con alguien, lo haré, pero recuerdo mi promesa.

Él la miró a los ojos. La palabra que había usado le resultó extraña (como si proviniera de alguna palabra que ella usaba en el futuro) pero comprendió lo que quería decir.

Sin importar cuantos otros hombres ella permitiría que la cortejaran, ella todavía le pertenecía.

—¿Y los cachorros? —preguntó Sesshomaru después de aclararse la garganta.

—Están con Yukiko, no quería que estuvieran aquí y vieran… — respondió e hizo un gesto con la mano la habitación— esto. Ya han estado tristes mucho tiempo.

Él asintió.

—Voy a ir a por ellos— finalizó Kagome y se marchó.

En cuanto la puerta se cerró tras ella, Sesshomaru se recostó en la cama y cerró los ojos, la poca fuerza que le quedaba se estaba desvaneciendo.

No supo por qué no se le había cruzado por la cabeza que Kagome se encontraría otra pareja si él no la reclamaba, o que le dolería en el alma el tan solo pensar en la mera idea.

Todavía la quería, la quería como a nadie más en el mundo.

¿Y ella? Ella ya no lo quería.

En cierto sentido, estaba loco de amor por ella.

CONTINUARÁ

¡Muchas gracias a todos por sus lindos reviews y mensajes de aliento!

Espero poder mantener este ritmo siempre. El próximo capítulo es bastante largo como para compensar lo corto de este, espero poder actualizar el próximo fin de semana.

Starebelle